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NBA: el esperado draft del 2014

28 Jun

La madrugada del jueves al viernes tuvo lugar el draft más esperado de los últimos años. En este artículo te damos las principales claves de la lluvia de talento que la NBA disfrutará a partir de la próxima temporada.

Al final, no hubo sorpresas en el draft y los Cleveland Cavaliers eligieron como abanderado de la promoción del 2014 a Andrew Wiggins. Los Cavs fueron los primeros en escoger por segunda temporada consecutiva, y por segunda eligieron a un jugador de nacionalidad canadiense. Los Cavaliers esperan no equivocarse esta vez, tal como hasta ahora parece que hicieron con Anthony Benett.

Wiggins ha hecho una buena temporada en su año freshman en Kansas, con algunas noches memorables y otras no tanto. Lo típico en un jugador joven. En Cleveland esperan que aporte al equipo desde el primer día, gracias a sus dotes atléticas que lo convierten en un jugador ideal para un juego en transición que será alimentado por el gran base Kyrie Irving . En cuanto supere la irregularidad en su tiro, este chico iniciará su camino hacia el estrellato en un equipo joven pero provisto de buenos jugadores y que aspira a fichar a Lebron James (como media liga). Si no llega el Rey, hay bloque para cumplir una buena temporada.

Los Milwaukee Bucks se hicieron con los servicios del alero freshman de Duke Jabari Parker. Con un físico robusto, una muñeca bien calibrada y buenos movimientos de aproximación a canasta, este hijo de exjugador NBA (como Wiggins) está preparado para amortizar el coste de su salario desde el primer día. Esta elección ha hecho felices a dos jugadores.

A Wiggins. que se salió con la suya siendo el número 1. Y a Parker, que no quería ir a Cleveland (los rumores apuntan que se dejó ir en su entrenamiento privado para la franquicia que tenía el privilegio de la primera elección). En los Bucks, un equipo sin figuras, Parker tendrá el terreno abonado para llevar las riendas del juego. Las elecciones de segunda ronda de esta franquicia, el ala pívot Johnny O’Bryan y el alero Lamar Patterson, pueden ser una agradable sorpresa si se les da confianza.

Los Sixers juegan con fuego

En Filadelfia siguen apostando por el riesgo, o mirando hacia un futuro que sólo ellos ven. Hace dos temporadas, dejaron ir a su entonces estrella Andre Iguodala a cambio de Andrew Bynum, un pívot con una lesión de rodilla que se pasó la temporada en blanco. El curso pasado reincidieron, cambiando a su mejor jugador (J’rue Holiday) por un pívot rookie que se había lesionado la rodilla (rotura de ligamentos) jugando en la NCAA (Kentucky) y que aún no ha debutado como profesional. Y este año, con el número 3 del draft, han apostado por Joel Embiid, el pívot que apuntaba a número 1 del draft hasta que fue operado de una fractura por estrés en el pie. Esta lesión le mantendrá fuera de las canchas de 4 a 6 meses.

Tras un cambio con los Orlando Magic, el equipo de Filadelfia se ha hecho también con los derechos de la gran perla europea del momento, el croata Dario Saric. Este ala pívot acaba de renovar con la Cibona, y ha manifestado que hasta dentro de dos temporadas no tiene previsto cruzar el océano. Así que los Sixers tendrán que tirar de lo que han conseguido en segunda ronda, que no ha sido poco: el alero pequeño K.J. McDaniels, el alero de grandes condiciones atléticas Jerami Grant, el base serbio Vasilije Micic, el escolta anotador Jordan McRae y los derechos sobre el base Pierre Jackson. Grant y McRae parecen ya preparados para el reto. No creo que la siguiente temporada vaya a ser la del despegue de los Sixers.

En el canje con el equipo de Filadelfia, los Magic se han hecho con los servicios de una de las revelaciones de la temporada NCAA, el base Elfrid Payton (10) de la modesta universidad de Louisiana-Lafayette. Previamente, la franquicia de Orlando había seleccionado con el número 4 a Aaron Gordon. Este ala pívot no ha conseguido realizar la transición a alero en su única temporada en la Universidad de Arizona, aunque ha destacado por sus condiciones físicas y su capacidad defensiva.

En el segundo equipo de Florida buscan potenciar el atleticismo de su plantilla, un camino que iniciaron con la selección de Victor Oladipo en el draft del 2013. Han traspasado a su anotador exterior, el veterano Arron Afflalo, pero sin perder potencia de fuego, ya que a cambio han conseguido al tirador rookie Roy Devin Marble (segunda ronda). Los Magic tienen un buen y barato bloque de jugadores con calidad y sacrificados en su trabajo, ahora sólo les falta una estrella para ponerle la guinda al pastel.

El top 5 del draft más esperado de los últimos años lo completa el australiano Dante Exum, seleccionado por los Utah Jazz que así añaden más juventud a su plantilla. Exum , a mitad de camino entre las posiciones de base y escolta, cubrirá desde el banquillo a Trey Burke y Alec Burks. En un equipo con unas pésimas prestaciones defensivas en la temporada pasada, el hijo de un excampeón NCAA con la North Carolina de Michael Jordan y James Worthy deberá colaborar cerrando su aro. Si no mejoran, Gordon Hayward (agente libre restringido) se plantearía cambiar de aires, y su marcha podría romper los planes de la franquicia. Con el número 23 los Jazz también eligieron al tirador James Young. Más refuerzos para el perímetro.

Una elección muy especial

Isaiah Austin es un pivot de 2,15 con una triste historia a sus espaldas. A lo largo de su carrera universitaria ha disputado todos sus partidos con gafas. Hasta esta pasada temporada decía que era para protegerse los ojos, porque todos los golpes le iban a parar a esa zona. En su segundo y último curso en Baylor, Austin (sobrino del exNBA Ike Austin) desveló el secreto: en su infancia recibió en su ojo derecho el impacto de una bola de béisbol. Como consecuencia, sufrió un desprendimiento de retina que le hizo perder la visión en ese ojo. Múltiples operaciones no resolvieron el problema, y el jugador ha acabado con una prótesis.

A pesar de este grave problema que le resta profundidad de campo a su visión, Austin ha destacado como triplista (con buenos porcentajes para un jugador de su altura). Y luchaba por hacerse un sitio en la NBA. Hasta que pocos días antes del draft se hacía público que padece el síndrome de Marfan. Esta extraña enfermedad genética afecta al esqueleto, los pulmones, los ojos, el corazón y los vasos sanguíneos, y en los casos más graves puede ser mortal. Adiós a la carrera profesional de un joven que apuntaba a ser elegido en segunda ronda.

La Liga tuvo un bonito detalle con él. Entre las elecciones 15 y 16, el comisionado Adam Silver tomó el micrófono para pronunciar las frases más emocionantes de la noche: “Como los demás jóvenes que están aquí esta noche, Isaiah se entregó a trabajar duro para tener una carrera como jugador profesional y nos queremos asegurar que pueda cumplir al menos una parte de ese sueño. Dejadme que tenga el gran placer de decir que con la próxima elección del draft de 2014, la NBA elige a Isaiah Austin, de la Universidad de Baylor”. Austin, a quien le han propuesto entrar en el cuerpo técnico de su universidad, pudo al menos ser seleccionado en el draft.

 

Comienza la carrera por Lebron y Melo

El 1 de julio se abre el período de los agentes libres. A partir de esa fecha los equipos pueden empezar a negociar con los jugadores sin equipo para incorporarlos. Ese es el día en el que algunas estrellas de la Liga pueden decidir si ejecutan la cláusula de su contrato que les permite darlos por finalizados o permanecen en sus actuales conjuntos. Entre los dos más destacados que tienen esta opción, Lebron James y Carmelo Anthony.

Los Miami Heat son conscientes de que a su estrella no le faltarán ofertas. Y de que el equipo necesita una remodelación a fondo tras su actuación en las últimas finales. James había dicho que el jugador de este draft que más le gustaba para los Heat era el base de Connecticut Shabazz Napier, campeón y jugador más valioso de la Final de la NCAA.

El problema es que los Heat tenían la elección número 26. Y en la 24, los Hornets se les adelantaron. La gerencia se pudo rápidamente manos a la obra, y convencieron a la franquicia de Charlotte de aceptar un canje a cambio del escolta P.J. Hairston, un escolta fogueado en la D-League después de ser expulsado de North Carolina a causa de las malas compañías. Los Heat consiguieron darle a Lebron lo que pedía. Punto para ellos.

El segundo punto puede llegar con las decisiones de Dwayne Wade, Chris Bosh y Udonis Haslem de poner fin también a sus contratos. Pero no con la idea de cambiar de ciudad, sino de rebajarse sus sueldos y aportar así más fondos al equipo de Miami para afrontar una renovación más que necesaria. Si esta noticia se confirma, otro punto para ellos. Porque si Lebron se acaba marchando, añadirá la etiqueta de “egoísta” a su perfil biográfico. Y una segunda salida en falso de un equipo tras la que protagonizó de los Cavaliers.

Desde la llegada de Phil Jackson a la gerencia de los Knicks de Nueva York su principal preocupación ha sido asegurarse la continuidad de la estrella del equipo, Carmelo Anthony. En un trueque previo al draft, el ahora ejecutivo envió a los Mavericks a Tyson Chandler y Raymond Felton, obteniendo a su vez a los bases José Manuel Calderón y Shane Larkin, el escolta Wayne Ellington y el pivot Samuel Dalembert (que acaba contrato), más dos elecciones de segunda ronda que se concretaron en el ala pívot Cleanthony Early y Thanasis Antetokoumpo, el hermano de Giannis (Milwaukee Bucks).

El cambio, más allá del posible interés entre los aficionados españoles por el destino de Calderón, no parecía presentar mayor interés. Hasta que se supo que Jackson pretendía fichar a Pau Gasol, a quien ya dirigió en los Lakers, para hacer pareja con Anthony. Y con este movimiento de jugadores abría hueco para hacerle sitio. En su nómina de pívots y en su limitada disponibilidad económica para hacerle una oferta al de Sant Boi de Llobregat. Los Knicks, que no tenían ninguna elección de primera ronda, deberán recurrir a los fichajes de relumbrón si quieren retener a Melo. A pesar de que sólo puedan ofrecerle 4 millones de dólares por temporada al mayor de los Gasol.

Los Lakers, por su parte, no parecen confiar en renovar a su ala pívot (o tal vez no ni siquiera se plantean intentarlo). Y eso explicaría su elección en este draft, con el número 7, de Julius Randle. Las características de este ala pívot son diametralmente opuestas a las de Gasol. Justo de centímetros pero con buena envergadura y excelente juego de pies, duro como una roca y muy vertical en su juego ofensivo, ataca la canasta con decisión buscando siempre acercarse al máximo antes de dejar ir el balón. El equipo californiano pretender cambiar radicalmente su estilo la próxima temporada. La marcha del entrenador D’Antoni fue la primera señal. La llegada de Randle tal vez sea la segunda.

Los Celtics también andan inmersos en un proceso de renovación, y su selección en este draft aviva los rumores surgidos en los últimos días sobre una salida, vía traspaso, del base Rajon Rondo. Con la sexta elección de la noche el equipo de Boston se hará con los servicios de Marcus Smart, un base de un físico exuberante y explosivo, capaz de desarrollar un juego eléctrico. Un jugador de rachas, muy difícil de parar en sus momentos álgidos al que le lastra su irregularidad en el lanzamiento exterior. Unas características muy similares a las del último superviviente de la plantilla que se proclamó campeona de la NBA el año 2008.

Curiosidades del draft

Andrew Wiggins fue el primer canadiense de la noche, pero no fue el último. Sus compatriotas el escolta Nik Stauskas (Sacramento Kings, 8) y el base Tyler Ennis (Phoenix Suns, 18) también fueron elegidos en primera ronda, y el ala pivot Dwight Powell en la segunda (Charlotte Hornets, 45). Habrá que seguir de cerca a Canadá de cara a futuros campeonatos internacionales de selecciones aunque la FIBA haya preferido invitar a Finlandia antes que a ellos de cara al próximo mundial. En breve puede armar un equipo temible.

El primer jugador sénior de los aspirantes a pasar a profesionales fue elegido en la onceava posición. El alero Doug McDermott, quinto anotador histórico de la NCAA, fue seleccionado por los Denver Nuggets y traspasado a los Chicago Bulls. Antes que él, habían sido seleccionados 6 freshman, dos sophomores, 1 júnior y el australiano Exum, que en pocos días cumplirá los 19 años. Nuevamente, los managers de la NBA han preferido las perspectivas de crecimiento a los jugadores más hechos.

En primera ronda han sido 6 los elegidos que no han pasado por alguna universidad norteamericana. A los ya nombrados Exum y Saric hay que añadir el pivot bosnio Jusuf Nurkic (16), el brasileño Bruno Caboclo (la gran sorpresa en el número 20, un jugador anónimo hasta la noche del draft), el suizo Clint Capela (25) y el serbio Bogdan Bogdanovic (27).

En segunda ronda, su presencia también ha sido importante. Del Mega Vizura, club de Belgrado, han sido nombrados 3 jugadores: el pívot Nikola Jokic (41), el base Vasilije Micic (52), y el escolta Nemanja Dangubic (54). A ellos se les unen el pivot del Herbalife Gran Canaria Walter Tavares (43, único representante de la ACB), los franceses Damien Inglis (31) y Louis Labeyrie (57), el italiano Alessandro Gentile (53) y el griego Thanasis Antetokounmpo (51), que esta temporada ha jugado en la Liga de Desarrollo de la NBA. Precisamente éste ha sido el primer draft de la historia con dos jugadores provenientes de la NBA-DL, Antetokounmpo y P.J. Hairston.

En un draft con tanto talento, no había sitio para todos en las primeras posiciones. Así que ya han empezado las especulaciones sobre quienes de estos jóvenes serán los “robos” del draft, aquellos elegidos lejos de los lugares de privilegio y con un rendimiento mejor al de los que les precedieron. Permitidme que no entre aún en un debate tan prematuro, aunque si os dejaré una sensación que me transmite: ojo a la segunda ronda, que puede dar muchas alegrías.

 

publicado en http://www.encancha.com, junio 2014

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Los Cavaliers, el equipo más afortunado de la NBA

21 May

El año pasado por estas fechas publicábamos un artículo sobre la suerte de los Cavaliers en el sorteo del draft. Ahora toca desempolvarlo y actualizarlo, porque la primera elección ha vuelto a caer en el equipo de Cleveland. La suerte de los Cavaliers parece inagotable.

Si la temporada pasada nos parecía extraordinario que los Cleveland Cavaliers obtuviesen la primera elección en el draft, lo de este año agota todos los adjetivos.  Destacábamos entonces que la franquicia de Cleveland había obtenido cuatro números 1 desde la instauración del sistema de sorteo en 1985. Ahora no solo han sumado el quinto, sino que además es el tercero en las últimas 4 temporadas. Es épico.

No soy un especialista en cálculo de probabilidades, pero las posibilidades matemáticas de que un hecho así se produzca deben ser cuanto menos absurdas. No es sólo ser el primero entre 30 en 3 de 4 ocasiones, es que además los boletos que cada equipo lleva en el sorteo no son equivalentes. Este 2014, por ejemplo, los Cavaliers sólo tenían un 1,7 de posibilidades de ser los grandes triunfadores de la noche. Me reafirmo en lo dicho en el párrafo anterior, es absolutamente épico. Me temo que a su dueño acabarán prohibiéndole la entrada a los casinos.

Abonados al número 1

Los Cavaliers iniciaron su historia de fortuna en el draft de la NBA en 1986, eligiendo a Brad Daugherty. El talentoso pívot fue el eje central entorno al cual formaron un gran bloque con Mark Price, Craig Ehlo, Larry Nance  y John “Hot Rod” Williams, entre otros. Sin embargo, sus continuos problemas de espalda le forzaron a retirarse tras 8 temporadas, con tan solo 28 años.

En junio de 2003, tras una serie de años anodinos, los Cavaliers fueron doblemente afortunados. Por una banda, consiguieron nuevamente la primera elección del draft. Y por otra, este hecho se produjo el mismo año que Lebron James optaba a hacerse profesional.  James volvió a poner la franquicia en el mapa,  llevándola hasta las finales de la NBA en 2007. Se enfrentaron a los Spurs en año impar. O sea que perdieron.

Con el proyecto agotado, Lebron James voló a Miami en 2010, dejando tras de sí un equipo desolado…pero con mucha suerte. El propietario Dan Gilbert envió a su hijo Nick como representante del equipo al sorteo del draft del 2011. Y el chaval fue talismán al obtener de nuevo una primera elección. Los Cavaliers se hicieron con Kyrie Irving, llamado a ser el mejor base de la NBA dentro de no demasiado tiempo. Un jugador sobre el que cimentar un nuevo proyecto.

La temporada pasada fueron agraciados de nuevo con el número uno.  De nuevo con Nick Gilbert como talismán. Aunque en aquella ocasión su sonrisa no fuera tan amplia y sincera como en la anterior. Porque si hubo un año en el que perder no era tan malo, y ganar no significaba tanto, era aquel. Los Cavaliers tenían una patata caliente en las manos. Y eligieron a Anthony Bennett, uno de los peores números 1 de la historia del draft en su primera temporada.

Este 2014 el representante del equipo en la ceremonia del sorteo no fue Nick Gilbert, sino el mánager general David Griffin. Pero tenía dos amuletos muy poderosos. Un pin en su solapa en recuerdo de su fallecida abuela y una pajarita en el bolsillo superior de su americana propiedad de Nick Gilbert. En los instantes decisivos del sorteo toca ambos objetos y…abracadabra, su equipo se hace con el ansiado número 1.

 

 

Todo un mundo de posibilidades

En 1986, 2003 y 2011 era muy fácil elegir. Había unos números 1 bastante claros, y era muy difícil equivocarseAlgo que no ocurrió en el 2013, con una clase de novatos que presentaba buenos jugadores (como siempre), pero con muy pocas opciones de que alguno de ellos se convirtiese en estrella.

Este año el azar les depara una ocasión de oro para resarcirse de la “mala suerte” del 2013. Porque la promoción de novatos es estelar. En palabras de Jeff Cohen, vicepresidente de los Cavaliers, “este es el mejor draft desde la llegada de Lebron James, Dwayne Wade, Chris Bosh y Carmelo Anthony”. Eso fue en el 2003, y su equipo también eligió entonces en primer lugar.

Los Cleveland  Cavaliers son un equipo en reconstrucción desde que Lebron James cambió los grandes lagos de Ohio por las soleadas playas de Florida, aunque este año ya luchaban por entrar en play offs.  Este nuevo número 1 les permitirá acelerar el proceso. Con el base Kyrie Irving como jugador franquicia el recién llegado no deberá asumir desde el primer día el peso de la responsabilidad. La posición de escolta también está perfectamente cubierta (Dion Waiters), así que lo más plausible parecería centrarse en las mayores carencias: los pívots.

El equipo no tiene a ningún center de máximo nivel en nómina para la próxima temporada.  Entre los aspirantes a profesionales figura el ex de Kansas Joel Embiid (2,13, 113 kilos), un proyecto de jugador muy interesante incluso a corto-medio plazo. Otra de las opciones de los Cavaliers sería tirar la toalla con Bennett y firmar un nuevo 3-4.  O eso, o recolocar al anterior número 1 de draft de 4 (buscando un traspaso para Tristan Thompson tal vez). En ambos casos, el equipo buscaría un alero potente, con buena mano exterior y capacidad para anotar dentro.

En la camada de novatos de este 2014 tenemos dos jugadores extraordinarios que encajarían en ese perfil. Uno es Jabari Parker, procedente de la prestigiosa Duke de Mike Krzyzewski. El otro, compañero de Embiid bajo las órdenes de Bill Self, el chico maravillas que tanto ha dado que hablar este temporada: Andrew Wiggins. Si nos hemos cansado de oír cómo se le comparaba a Lebron James, imaginad lo que puede pasar si Wiggins es elegido con el número 1 del draft por los Cavaliers.

Clasificación final en la Liga del Tanking

El peor equipo de la NBA, los Milwaukee Bucks, estaba representado en el sorteo por Mallory Edens (la hija adolescente del nuevo propietario Wes Edens). Con un 25% de posibilidades de acabar primeros, finalmente elegirán en segunda posición. Desde 2004 (Orlando Magic) el equipo que tiene más posibilidades no se lleva el premio gordo, así que puede tomarse como un triunfo. Cualquier jugador que elijan les servirá, así que es muy difícil que fallen. Ahora sólo falta ver con que empuje llega Wes Edens a la franquicia, y si será capaz de aprovechar esta oportunidad para sacar al equipo de Milwaukee del pozo de la clasificación.

Los Sixers, representados por el mítico Julius Erving, atesoraban el 19,9% de los boletos de la rifa. Y han acabado en tercera posición. No es un gran premio a sus denodados esfuerzos por perder partidos durante toda la temporada. Sin embargo, también dispondrán de la décima elección gracias al traspaso de J’rue Holiday a los Pelicans a cambio de Nerlens Noel (sexta elección del pasado draft que aún no ha debutado en la NBA por una rotura de ligamentos de su rodilla). Eso deja las cosas en un empate. Sin goles, pero un empate en la liga del tanking.

 Los Orlando Magic, el tercer peor equipo de la última regular, se hallan en una situación equiparable a los Sixers. Su cuarta plaza no es lo que esperaban, pero el disponer también de la doceava elección (vía Denver Nuggets) atenúa su decepción. Utah Jazz, el peor equipo del Oeste, elegirá quinto. No es una mala elección en este draft tan cargado de talento, y podrán seguir con la reconstrucción que ya han empezado esta misma temporada con Gordon Hayward, Alec Burks, Trey Burke, Derrick Favors i Enes Kanter. Los Jazz tienen otra elección en primera ronda, la 23, para potenciar el banquillo.

Los Celtics, después de ensombrecer su trayectoria histórica empatando a victorias y derrotas con los Jazz, han caído en la sexta posición de este draft del 2014. Otra temporada titularíamos “decepción mayúscula”. Este año podemos decir que se han salvado por los pelos en el último segundo del partido. Aún les quedará algún rookie con potencial de estrella. O pueden esperar a que alguno de los equipos que eligen antes que ellos arriesgue y se equivoque, dejando libre alguna pieza codiciada. El equipo de Boston tendrá una segunda elección, la 17, vía Nets, una de las muchas que consiguió en el traspaso de Garnett y Pierce. En pocos años, con un mínimo de fortuna en el sorteo, criterio a la hora de elegir novatos  y acierto en la renovación de los contratos de sus jugadores, pueden volver a armar una buena plantilla.

 Y llegamos al gran derrotado: Los Angeles Lakers. La franquicia californiana elige en séptimo lugar, y sólo tiene esta elección en la primera ronda del draft del 2014. Para una franquicia en reconstrucción como la angelina, es muy poco bagaje. Conseguirá un buen debutante, pero difícilmente un futuro jugador franquicia. Así que les tocará rascarse el bolsillo para fichar a una estrella a la que Kobe Bryant le pueda dar el testigo en breve, y acompañarla de un núcleo de buenos jugadores para armar un equipo competitivo. Tienen margen salarial, pero se me antoja corto para la magnitud del proyecto. Habrá que superar de nuevo el tope salarial, lo que  lastrará futuros presupuestos con el impuesto de lujo y la dolorosa penalización por ser reincidente habitual. ¿Valía la pena “tankear”?

NBA: La Liga del Tanking

17 Abr

Una vez que ha finalizado la Liga Regular, y que 16 equipos empiezan la lucha por ganar el campeonato de la NBA, ya podemos dar por acabada otra liga, la de aquellos que, en una perversión del espíritu deportivo que la estructura de la competición permite, luchaban por ser los peores.

Los Milwaukee Bucks se han coronado con el dudoso honor de acabar la temporada como el peor equipo de la NBA, con un registro de 15 victorias y 67 derrotas, recogiendo el testigo de los Orlando Magic, últimos del año pasado.  El equipo de Milwaukee, tras una temporada 2012-13 en que se coló en los playoffs (octavos del Este) intentó una remodelación de su plantilla que no ha dado los frutos esperados y que les ha relegado a la cola de la Liga.

La gerencia de los Bucks apostó por Brandon Knight, que no había funcionado como base en los Pistons, y O.J. Mayo, que venía de redimirse como sexto hombre en los Mavericks tras un período gris en los Grizzlies. Debían ser la alternativa al dúo Monta Ellis – Brandon Jennings, dos anotadores sin química entre ellos. Mientras que Knight ha respondido como anotador, Mayo ha tenido una temporada irregular con muchos picos, tanto para lo bueno como lo malo.

La otra gran apuesta del equipo de Milwaukee fue renovar a Larry Sanders con un contrato de 4 temporadas valorado en 44 millones de dólares. Dos pasos por el quirófano han marcado la temporada del pívot. El primero por una lesión en el pulgar derecho tras una bronca en un club nocturno y el segundo por una fractura del orbital derecho causada por un codazo involuntario de James Harden. Sanders cerró el curso cumpliendo 5 partidos de sanción por dar positivo en tres test antidroga (en su caso no eran dopantes) al tiempo que reivindicaba los usos medicinales de la marihuana.

La esperanza en un año para olvidar la ha puesto el rookie Giannis Antetokounmpo. El griego, sin firmar unos números extraordinarios, si que ha brindado algunos momentos de brillantez a sus aficionados que deberá confirmar en su segundo año como profesional, algo que esta temporada ya han hecho Khris Middleton (llegado de los Pistons junto a Knight) y John Henson. El retorno de Ramon Sessions desde Charlotte (a cambio de un Gary Neal con muchos problemas físicos en la primera mitad de la temporada) mejoró al bloque tras el All Star.

El equipo de Milwaukee cerró la liga regular con un cambio de propietario. Herb Kohl, su dueño, anunció la venta del paquete mayoritario (se cree que seguirá manteniendo un porcentaje de la propiedad) a los multimillonarios Wesley Edens y Marc Lasry por 550 millones de dólares (casi 400 millones de euros). El cambio de dueños no implica ninguna posibilidad de traslado de ciudad. Como muestra de ello Kohl, que había comprado el equipo en 1985 a cambio de 18 millones de dólares (13 millones de euros), deberá ayudar con 100 millones en la construcción de un nuevo pabellón para los Bucks en Milwaukee. A la espera de la aprobación por parte de la junta de propietarios, llama la atención el alto precio de la peor franquicia de la NBA esta temporada.

El resto de sospechosos

El penúltimo equipo de la NBA han sido los 76ers de Filadelfia (19-63), capaces de encadenar una racha de 26 derrotas consecutivas deshaciéndose de sus mejores jugadores como si fueran un lastre (cuanto peor, mejor). En su caso no podemos hablar de fallos de planificación, sino de un éxito total de planteamiento tal y como ya he explicado en algún artículo anterior. Orlando Magic (23-59) , Utah Jazz y Boston Celtics (ambos con un balance de 25-57)  les siguen en esta anticlasificación.

El equipo de Florida ha conservado sus pocas piezas interesantes de la temporada anterior en que fueron últimos, pero no se ha esforzado en mejorar el bloque. Este año no tocaba. Los Celtics destrozaron su equipo a corto plazo en un cambio catastrófico con los Nets. Como contamos en su día, regalaron sus veteranas estrellas a cambio de jugadores irrelevantes y futuras opciones de draft. Una reconstrucción pura y dura. Y demasiado descarada. Un detalle que marca el diferente nivel de las dos conferencias, cuatro de los cinco peores equipos son del Este.

En el Oeste los tres peores han sido Utah Jazz, Los Angeles Lakers y Sacramento Kings. El equipo del estado mormón dejó marchar a su sólida pareja interior (Paul Millsap y Al Jefferson) para apostar por la juventud: Derrick Favors y Enes Kanter en la pintura, el rookie Trey Burke en la dirección, Gordon Hayward asumiendo los galones y Alec Burks de sexto hombre. Este año en el draft conseguirán más carne joven para su guiso de futuro, tal como marca su plan estratégico.

El destino de los Kings (28-54) estaba muy claro desde que se hicieron con los servicios de Rudy Gay en diciembre. El alero es un gran anotador individual, pero no ha sido determinante para conducir a ninguno de sus equipos anteriores (Grizzlies y Raptors) a logros significativos. La primera temporada tras el cambio de dueños del equipo no puede calificarse de buena. Peor ha sido la de los Lakers, que merece un artículo aparte (lo tengo en la lista de tareas pendientes), pero cuyos fichajes de este verano no hacían concebir demasiadas buenas expectativas. Sólo citaré un dato al respecto. Con 27 victorias y 55 derrotas, los californianos han firmado el peor balance en los 66 años de historia del equipo.

Los beneficios del tanking

El premio gordo para estos equipos de la Otra Liga no es otro que el número 1 en un draft que se prevé cargadito de futuras estrellas. Un sorteo decide a los 3 primeros equipos en elegir entre los que no se han clasificado para play offs, pero no todos parten con las mismas posibilidades de ser agraciados. El peor equipo de la temporada tiene un 25% de los “boletos”, el penúltimo el 19,9%, el antepenúltimo un 15,6%, el cuarto peor un 11,9%. Los porcentajes van bajando hasta el 0,5% de la última franquicia en quedarse a las puertas de los playoffs. O sea que, puestos a perder, vale más hacerlo a lo grande.

Este año hay otro detalle del sistema de adjudicación de plazas que debe ser tenido en cuenta. Una vez sorteadas las tres primeras elecciones, las 11 siguientes se reparten entre los equipos que no resultaron premiados en la lotería en orden inverso a su clasificación. Con lo cual el último clasificado, en el caso de que la suerte le girase totalmente la espalda, acabaría eligiendo cuarto. Y el penúltimo cuarto o quinto.

Unas posiciones que en este draft tan lleno de talento (si finalmente se cumplen las previsiones y dan el salto a profesionales todas las jóvenes perlas por las que más de un equipo ha tirado descaradamente la temporada) pueden otorgar los derechos sobre un futuro jugador franquicia, a diferencia de otras temporadas en que han sido ocupadas por buenos jugadores, pero sin potencial de estrellas.

Mirando los precedentes, este último caso sería el más factible. Desde 1990, cuando se introdujo el actual sistema de probabilidades en orden inverso a la clasificación, sólo en tres ocasiones el peor equipo ha sido el primero en elegir en el draft. En 1990, los Nets eligieron a Derrick Coleman. En el 2003, los Cavaliers se hicieron con los servicios de Lebron James. Y la temporada siguiente, Dwight Howard hizo las maletas para establecerse en Orlando. Siempre es más fácil que te toque la pedrea que el gordo de Navidad.

Elegir un número 1 tampoco garantiza el éxito. Desde que en 1985 se introdujo un sistema aleatorio para decidir el orden de los equipos (los primeros años era sorteo puro y duro entre los no clasificados para play offs), sólo dos jugadores han ganado un título con el equipo que les eligió. Casualmente, lo hicieron juntos: David Robinson y Tim Duncan con los Spurs. El resto, sin han ganado anillos, lo han hecho después de una mudanza (como el antes citado Lebron James, que se fue a los Heat para ser campeón).

Negando la evidencia

A pesar de lo expuesto hasta ahora, en la NBA se empeñan en mirar para otro lado. En palabras de su flamante comisionado Adam Silver: “No creo que en la NBA haya entrenadores y jugadores, o alguna parte de estos grupos, intentando perder. Y actuaría inmediatamente si los hubiera”. El comisionado, sin embargo, no descartó hacer cambios de la reglamentación generadora de estas suspicacias en el futuro: “Tenemos un sistema en vigor que anima a los equipos a reconstruirse. Y estos están respondiendo a los incentivos que les ofrece dicho sistema. Si los incentivos no son correctos, tendremos que cambiarlos”.

El problema es que como en la Liga no se den prisa el trabajo se lo harán los aficionados. Un grupo de seguidores de la NBA lidera la primera revuelta 2.0 contra la liga profesional. Hartos de la pasividad en este tema (y supongo que también de soportar partidos infames de liga regular) han lanzado una web para recoger firmas en apoyo de una petición de reforma del draft (www.nbarrasing.com). Proponen tres soluciones. La  primera es el sistema de rueda en las posiciones del draft que ya explicamos en un artículo anterior.

La segunda es repartir las elecciones premiando las victorias conseguidas por cada equipo a partir de quedar matemáticamente excluido de los play offs. Sería una especie de liga paralela entre desheredados que a diferencia de lo que ocurre ahora estarían interesados en ganar el mayor número de enfrentamientos con el objetivo de conseguir una mejor situación en el draft, revitalizando el tramo final de la Liga Regular.

La tercera opción prevista en esta iniciativa popular pasa por asignar el orden del draft tomando como referencia la clasificación antes del parón del all star. Para empezar, no tendría sentido tankear en la segunda mitad de la temporada, cuando los equipos empiezan a valorar sus posibilidades reales de acceder a la lucha por el anillo. Haría una criba entre los peores equipos que más necesitan nuevos jugadores para revitalizar su juego y aquellos que simplemente se dejan ir por si pescan algo.

Los tres sistemas propuestos tienen sus defectos. El primero permite una planificación más precisa a los equipos, pero elimina la utilidad del draft como ayuda para que los peores equipos se igualen con los mejores. El segundo sistema podría acabar premiando a los equipos que queden descartados antes de los play offs, con lo cual el tanking podría producirse en la primera mitad de la temporada y no en la segunda. Y el tercero sigue sin dar incentivos para ganar en la segunda mitad de la Liga Regular. Pero todos ellos presentan alternativas aceptables para mejorar el actual sistema. Puestos a elegir, yo me decantaría por el segundo. ¿Y vosotros?

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, abril 2014

NBA DRAFT 2013: La noche de las sorpresas

28 Jun

Anthony Bennett, al que ningún experto o analista había colocado nunca en lo más alto de las previsiones, fue finalmente el primer nombre que pronunció el comisionado David Stern la noche del draft del 2013. Los Cleveland Cavaliers convirtieron en número 1 al ala pívot de la ilustre Universidad de Nevada Las Vegas (UNLV), un canadiense de 2 metros con un físico imponente. Un jugador de 20 años capaz de anotar tanto dentro de la zona como fuera de ella, y eficaz en el rebote ofensivo.

Se le critica que esta temporada pasada ha jugado a rachas, desapareciendo en fases de los partidos. Lo mismo que le ocurre a la mayoría de chavales de su edad, y más teniendo en cuenta que sólo ha pasado un curso en la NCAA. Se le cuestiona su capacidad defensiva, pero eso es superable con entrenamiento y ganas de mejorar. En los Cavaliers seguro que le hacen trabajar duro.

Se duda de su capacidad de encajar en la posición de alero en la NBA, donde por su físico su impacto sería mayor, y se cuestionan sus posibilidades de jugar de ala pívot por su falta de centímetros para la posición. Y tal vez esta sea la gran incertidumbre, un jugador a medio camino de dos posiciones. Los más optimistas ya hablan de un nuevo Larry Johnson. Yo, cada vez que oigo esa comparación, no puedo evitar pensar en Marcus Fizer. La cara y la cruz del posible porvenir de Bennett en la NBA.

Se esperaba que el equipo de Cleveland se decantara por un pívot grande para completar un nucleo de jugadores jóvenes en el que basar un proyecto ilusionante, con Kyrie Irving de base, Dion Waiters de escolta y el también canadiense Tristan Thompson de ala pívot. Tal vez han decidido darle una oportunidad a Tyler Zeller, y confían en el retorno en plenitud de condiciones del brasileño Anderson Varejao. Lo cierto es que, con sus elecciones de draft de los últimos años han configurado una plantilla interesante y relativamente barata.

Otras sorpresas de la noche

Las dos siguientes elecciones han ido a parar a dos jugadores sólidos, completos, trabajadores, listos para producir desde el primer momento, pero sin perfil de futuras estrellas. Orlando Magic se hizo, en otra elección sorprendente, con los derechos del atlético Victor Oladipo (debo confesar que siento debilidad por este escolta). En su tercer año en la Universidad de Indiana, la evolución de Oladipo ha sido clave en la marcha del equipo. No solo ha destacado en defensa, sino que ha culminado el contraataque de forma fulminante y además ha desarrollado su lanzamiento exterior.

La elección de Otto Porter en tercer lugar por los Washington Wizards ha sido mucho más esperada. Porter se ha formado en la universidad de Georgetown, situada en la capital de los Estados Unidos (vamos, casi un chico de la cantera). Es un alero de 2,03 capaz de hacer de todo sobre el parquet: anota, rebotea, asiste, recupera pelotas…Por si fuera poco, le precede una fama de trabajador excepcional y de persona discreta, muy poco dada a meterse en líos. El marido que toda madre querría para su hija, y más después de firmar su contrato millonario.

En el cuarto lugar nos encontramos con otra sorpresa. El primer pívot de la noche no ha sido ni Nerlens Noel ni Alex Len, dos de los jugadores que más sonaban a ocupar el primer lugar que al final ha correspondido a Bennett. Los Charlotte Bobcats de Michael Jordan han preferido al pequeño de los Zeller, Cody (su hermano Tyler está en los Cavaliers, mientras que el mayor Luke jugó la campaña pasada en los Phoenix Suns) antes que a los dos destronados. El tercero de los Zeller es un siete pies (2,13) formado en Indiana, con gran movilidad, luchador, y con buena capacidad de anotación, pero que esta temporada ha sufrido para superar a jugadores de su tamaño o mayores. ¿Acertó Jordan? Muchos de los aficionados de los Bobcats creen que no. 

En la quinta posición los Phoenix Suns eligieron al ucraniano Alex Len, un inmenso jugador de 2,16. Operado de un tobillo, se espera que esté a punto para empezar a entrenar en agosto. Sus números de esta pasada temporada en la Universidad de Maryland no le hacen justicia en absoluto. En defensa ha sido un verdadero muro ante el aro. Y en ataque, lo cierto es que sus compañeros le buscaban más bien poco. De haberlo hecho, tal vez su equipo hubiera obtenido mejores resultados. Porque Len, los raros días que le llegaban balones, solía cumplir.

La noche de los traspasos

Este draft, además de por las elecciones sorprendentes, será también recordado por la gran cantidad de cambios de jugadores que generó. Habitualmente esta ceremonia tiene mucho de mercado persa, pero lo de este año se ha llevado la palma. Hubo movimiento en las dos rondas, pero por no extendernos en exceso hablaremos sólo de los de la primera, la de los jugadores que tienen contrato garantizado.

Nerlens Noel fue finalmente elegido con el número 6 por los New Orleans Pelicans (cambio de nombre del equipo, ya no son los Hornets). El chico aún no había podido quitarse la decepción de la cara por no ser el primero del draft, pero ya se veía formando la nueva versión de las torres gemelas junto a Anthony Davis.

Hasta que se filtró un posible traspaso (los equipos aún no lo han hecho oficial) a los 76ers de Filadelfia junto con una elección de primera ronda del draft del 2014 (siempre y cuando no sea una de las cinco primeras). A cambio de Noel, los Pelicans recibirían el mejor jugador de los 76ers de la pasada temporada, el base Jrue Holiday (con un contrato de 41 millones de dólares por 4 temporadas).

Los Timberwolves de Minnesota enviaron al número 9, Trey Burke, el base con más talento de la promoción, a los Utah Jazz. A cambio los de Ricky Rubio recibieron las dos elecciones en primera ronda de los Jazz, el anotador Shabazz Muhammad (que aportará triples y defensa jugando de escolta) y el intimidador Gorgui Dieng (un pívot intimidador y ultradefensivo a quien Ricky se encargará de hacer brillar en ataque).

Los Celtics se hicieron con el talentoso pívot canadiense Kelly Olynyk enviando a los Dallas Mavericks a su número 16 de la primera ronda, el interior de Estudiantes Lucas Nogueira. Los tejanos, a su vez, enviaron al estudiantil, junto con el fogueado (1 temporada en NBA) Jared Cunningham y una elección de segunda ronda (Mike Muscala) a los Atlanta Hawks, para hacerse con el base Shane Larkin (hijo de una leyenda del beisbol).

El de Nogueira no ha sido el único caso de transfuguismo express. Andre Roberson, alero elegido por los Timberwolves, pasó por los Warriors para acabar la noche en los Oklahoma City Thunder. En este último cambio de cromos los Thunder enviaron a los Warriors al base Archie Goodwin, quien finalmente acabó en los Phoenix Suns.

Además de Lucas Nogueira, otros jugadores de equipos ACB inscribieron su nombre entre los 60 elegidos del Draft 2013, aunque todos ellos en segunda ronda. El blaugrana Alex Abrines fue elegido el 32 por los Thunder. Su compañero Marko Todorovic fue a parar a los Blazers con el número 45. El base del Lagun Aro Raulzinho Neto acabó en los Hawks con el 47, mientras que Bojan Dubljevic, del Valencia, fue seleccionado por los Timberwolves en la penúltima posición. El griego Adetokunbo (o Antetokounmpo) aún no ha debutado en la ACB, pero tiene contrato para la próxima temporada con el CAI Zaragoza. Tras ser elegido con el número 15 de la primera ronda por los Milwaukee Bucks, no estoy seguro que lleguemos a verle en la liga española.

 

publicado en www.encancha.com, junio 2013

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