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NCAA: UCLA, Indiana, Baylor y South Carolina sorprenden a los favoritos

4 Dic
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Aaron Holiday, de UCLA

En la previa de la temporada del baloncesto universitario os presentaba a los principales candidatos a proclamarse campeones del maravilloso March Madness en abril. Ha llegado el momento de hacer una evaluación para ver cómo ha ido este primer mes de competición.

La temporada de baloncesto en la NCAA se divide en tres fases. La primera, en la que nos hallamos ahora, es una especie de pretemporada en la que los equipos tienen total libertad para elegir sus rivales. Pero no es una fase inocua, ya que las victorias y derrotas son tenidas en cuenta por el Comité de Selección universitario para confeccionar el cuadro del gran torneo nacional de la tercera fase, el March Madness, que decidirá el campeón de los Estados Unidos.

Entre ambas partes del curso se halla la competición por conferencias, con unas ligas regulares que dan paso a los play-off, y que otorga a los respectivos campeones un lugar en el cuadro final del gran baile. En el cuadro entran 68 equipos (8 juegan una eliminatoria a partido único para acabar configurando un torneo de 64). Hay 32 conferencias, así que el Comité invita a 36 equipos. Y aquí es donde cada victoria y derrota de esta especie de pretemporada que se disputa ahora es ponderada cuidadosamente.

En esta primera parte de la competición los equipos potentes intentan evitar enfrentarse entre ellos. Siempre y cuando los contratos televisivos o las suculentas ofertas de torneos como el Invitacional de Maui, el Battle 4 Atlantis o el NIT de pretemporada, por citar algunos, no les hagan cambiar de opinión.  Hay que mantener un balance lo más impoluto posible para no verse condenados a un camino más complicado de lo necesario en el gran torneo de final de curso.

Los equipos de zona media (los de la “burbuja” en el argot NCAA), con aspiraciones a entrar en la Locura de Marzo pero sin la certeza de conseguirlo, se centran en derrotar a alguno de los favoritos para llamar la atención del Comité de Selección. Y a un equipo modesto, además de conseguir un triunfo histórico, derrotar a uno de los grandes les puede abrir las puertas del Madness.

Cuatro equipos han alborotado este inicio de temporada. Cuatro conjuntos en busca de mejorar su colocación en el cuadro final de marzo, un cuadro en el que se les esperaba pero no como favoritos. Indiana (7 victorias y 1 derrota), Baylor (8-0) y South Carolina (8-0) han empezado el curso pisando fuerte. Muy fuerte. Y este último fin de semana se les ha unido UCLA (9-0).

La labor de Tom Crean al frente de los Hoosiers de Indiana es discutida hace temporadas. Hace mucho que el equipo no cuaja una temporada a la altura de su historia, a pesar de tener plantilla para ello. Este año parece que será más tranquilo para el técnico, después de sorprender a dos de los favoritos: Kansas en su primer partido y a North Carolina en el sexto. Entre medio, una inexplicable derrota ante la desconocida Fort Wayne, pero ya se sabe, cosas de Indiana.

El base combo James Blackmon fue clave ante los JayHawks anotando 22 de sus 26 puntos en la segunda mitad y la prórroga. Frente a los Tar Heels, amargaron el partido 1000 del entrenador rival Roy Williams en la NCAA con su intensidad desde el salto inicial. UNC nunca se encontró cómoda ante una Indiana crecida en su casa, el Assembly Hall de Bloomingdale, y con un público que llegó a un brutal nivel de ruido ambiental de 98 decibelios.

El caso de Steve Alford en el banquillo de UCLA es similar al de Crean en Indiana. Un equipo con un pasado glorioso, el que más, que necesita títulos con regularidad para alimentar el legado del mítico John Wooden. Alford, una estrella en sus días de jugador universitario, empieza su cuarta temporada al frente del equipo californiano, hasta ahora sin resultados que justifiquen su elevado sueldo.

Este curso ha construido un equipo de triplistas liderado por el debutante Lonzo Ball, su hijo Bryce Alford, Isaac Hamilton, el ala pívot freshman TJ Leaf y el sexto hombre Aaron Holiday (el pequeño de la saga, sus hermanos Jrue y Justin juegan en la NBA). Después de un inicio de temporada tranquilo ante rivales asequibles (solo Nebraska y Texas A&M eran de nivel medio), dieron la sorpresa el 3 de diciembre derrotando a la entonces número 1 del ranking, Kentucky, en su propia casa. Un resultado que les sitúa como firmes candidatos a todo.

Baylor ha ganado sus 8 primeros partidos de la temporada, 4 de ellos contra equipos del Top 25: el favorito en horas bajas Oregon (aún sin el lesionado Dillon Brooks), Michigan State, Louisville (remontando 22 puntos de desventaja en la segunda parte en la final del Battle 4 Atlantis) y Xavier. Scott Drew tiene un grupo tremendamente atlético, con una zona defensiva 1-3-1 demoledora y un pivot, Jo Lual-Acuil, que acredita 4 tapones por partido. En ataque, la clave de los Bears es el polivalente alero de 2,08 Johnathan Motley, un generador nato de desequilibrios.

South Carolina es otro equipo tremendamente atlético. Frank Martin parece un entrenador desagradable y malcarado desde la distancia, pero ha construido un grupo de gladiadores que muerde por cada rebote, sea en defensa o en ataque. El líder de estos invictos Gamecocks que han vencido a los ranqueados Michigan y Syracuse es el escolta Sindarius Thornwell, un anotador versátil que también sabe bajar el culo para defender.

De entre los favoritos que citaba en mi artículo anterior, sólo Villanova (8-0) sigue invicta. Los Wildcats, por necesidad, se mantienen fieles a su estilo, en la obligación de cerrar más su defensa a causa de su carestía de pívots. Únicamente tienen un jugador fiable (que no brillante) por encima de los dos metros, Darryl Reynolds (2,05). Un buen reboteador y defensor, pero con limitadas capacidades ofensivas. Así que les toca anticipar los pases interiores, cerrar sus rebotes, y en ataque vivir del lanzamiento exterior.

Tiradores no les faltan, liderados por el escolta Josh Hart y el alero Kris Jenkins, y ayudados por la labor del base Jalen Brunson que les facilita tiros librados cerrando la defensa rival con sus penetraciones. En sus dos compromisos más complicados hasta el momento, tiraron del mejor Hart para vencer con sufrimiento al poblado juego interior de Purdue (uno de los más potentes de la Division I) y darse un festín triplista frente a Wake Forest. Ante Saint Joseph, el escolta sumó un triple doble: 16 puntos, 11 rebotes, 10 asistencias.

Kentucky (7-1) también se mantiene fiel a su estilo de estos últimos años. El entrenador John Calipari no se complica la vida con una receta de sobras conocida. Una receta que le ha permitido liderar dos semanas el Top 25 de Associated Press. Hasta su tropiezo en casa frente a UCLA. El rey del “one and done” arma conjuntos muy atléticos, con capacidad para avasallar a sus rivales en defensa.  En ataque, juego sencillo, sin demasiadas elaboraciones, buscando los desequilibrios más evidentes para anotar.

Un desequilibro que por ahora llega de la mano de su tripleta exterior, los debutantes Malik Monk (un anotador compulsivo con tremendas rachas de eficacia) y De’Aaron Fox (el base firmó frente a Arizona State el segundo triple doble de la historia de los Wildcats con 14 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias), y el jugador de segundo año Isaiah Briscoe. La asignatura pendiente es involucrar ofensivamente  a los interiores Bam Adebayo y Wenyen Gabriel, unas murallas en defensa.

Kansas (7-1) y North Carolina (8-1) han cedido posiciones en el ranking de favoritos. Los Jayhawks de Bill Self se rehicieron de su tropiezo frente a Indiana en la prórroga derrotando a la entonces número 1 de la lista de 25 mejores, una Duke con muchos problemas de lesiones. A partir de entonces, su calendario ha sido totalmente plácido con partidos cómodos ante rivales asequibles. Y así seguirá hasta que empiece la Liga Regular de su conferencia, la Big 12.

A la espera de la explosión definitiva del alero debutante Josh Jackson, candidato unánime a ocupar uno de los primeros puestos del draft de la NBA del 2017, el líder de Kansas, el hombre que se jugará el tiro decisivo, es el base Frank Mason. Suya fue la canasta de la victoria frente a Duke. El sénior pone el carácter en un grupo no muy sobrado de este factor. Una característica que comparten con North Carolina, y que Indiana ya ha dejado en evidencia.

North Carolina es un equipo perfectamente engrasado, tal vez el que más a estas alturas de temporada. Su secreto, conservar el bloque del curso anterior. La plantilla de los Tar Heels se mantiene casi intacta, con dos excepciones de mucho peso, sus dos mejores anotadores. El base Joel Berry compensa los puntos que se fueron con el combo Marcus Paige, y entre el paso adelante del muy mejorado sénior Isaiah Hicks y la inesperada aportación (por temprana) del recién llegado Tony Bradley ayudan a sobrellevar la marcha del ala-pívot Brice Johnson.

Hicks y Bradley configuran junto a Kennedy Meeks un trío en la pintura de toda garantía para UNC. La guinda que redondearía una tarta para gourmets sería que el alero Justin Jackson, un todoterreno de gran capacidad atlética, se mostrase regular en sus lanzamientos triples. North Carolina se apuntó el torneo de Maui superando a Wisconsin en la final. Ante Indiana no pudo mantener su imbatibilidad. El 17 de diciembre tendrán la gran prueba contra una Kentucky que necesita este triunfo para recuperar la confianza.

Ya he mencionado antes los problemas físicos de Duke (8-1). El gran candidato al título nacional para la mayoría de analistas al principio del curso ha empezado la temporada sin tres de sus cuatro novatos estrellas. Hasta el noveno partido, frente a la débil Maine, no han podido debutar el alero Jayson Tatum y el pivot Marques Bolden. Harry Giles aún no tiene la rodilla a punto para jugar. Y aun así, solo han cedido ante Kansas, superando a los ranqueados Rhode Island y  (6 de diciembre, Florida).

La explicación, aparte de la debilidad de muchos de sus contrincantes, es el buen rendimiento de los Blue Devils veteranos. Amile Jefferson asegura rebotes y puntos en la pintura, Grayson Allen la garra mientras que Luke Kennard ha dado un paso al frente: ya no es solo un tirador, ahora es un jugador total. Junto a ellos, el cuarto novato, Frank Jackson, ha encontrado el hábitat perfecto para mostrar su talento. Cuando lleguen el resto de compañeros, veremos a la verdadera Duke.

Michigan State también ha comenzado el curso con problemas de lesiones, en su caso la de los interiores Gavin Schilling y Ben Carter. Eso deja a los de Tom Izzo con sólo dos pivots, un Kenny Goins (1,98) que juega con protecciones en las rodillas y el novato Nick Ward (2,03), quien a pesar de cumplir tiene los minutos limitados. El equipo lo ha pagado con un balance de victorias y derrotas inusual para los Spartans, 5-4.

La causa de este mal balance no es otra que la excesiva euforia de su entrenador ante la gran camada de rookies del curso, liderada por el espectacular alero Miles Bridges. Una euforia que le llevo a concertar un calendario durísimo, tanto por los rivales (derrotas antes los ranqueados Arizona, Kentucky, Baylor y Duke) como por la distancia viajada (cerca de 27.000 quilómetros en sus primeros 8 partidos). Y para acabar de estropear el panorama, Bridges será baja 2 semanas por una lesión de tobillo. Izzo, en un gesto que le honra, ha pedido perdón por su mala cabeza.

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, 4 diciembre 2016

 

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Duke, la gran favorita NCAA si las rodillas de Harry Giles lo permiten

7 Nov

gilesLlegó noviembre y vuelve el baloncesto universitario, con su pléyade de aspirantes a estrellas que nos depararán grandes noches de baloncesto. Repasa con nosotros los principales candidatos a ganar el campeonato de la categoría, el maravilloso March Madness.

Una temporada más, el gran foco  de atracción del baloncesto universitario serán los recién llegados. Y más tras lo ocurrido en el draft del 2016. La promoción de jugadores de primer año presentaba buenos jugadores, como siempre, pero pocos con potencial de estrella. Y un buen número de sophomores (estudiantes de segundo año) y júniors (los que han jugado 3 cursos) no desaprovecharon la ocasión para probar suerte en la NBA.

Los jóvenes de más talento tienen unas carreras universitarias fugaces, de apenas una temporada (lo mínimo a lo que les obliga la normativa NBA, que no admite rookies menores de 19 años y que impide el salto directo desde el instituto). Son los llamados “one and done” (uno y listo). Lejos quedan ya aquellos tiempos en que los aspirantes a profesionales cimentaban su futuro brillando en la NCAA.

Si hay una autopista de acceso rápido a la mejor liga del mundo en el baloncesto universitario, ésta no es otra que la Kentucky que entrena John Calipari. En el último draft coló 2 jugadores de primer año (Jamal Murray, Skal Labissière) y otro de segundo (Tyler Ulis) entre las dos rondas. Fue uno de sus drafts más discretos de los últimos años. En el anterior había colocado 4 en primera ronda y 2 en la segunda. La actuación por debajo de sus expectativas de algunos de estos jóvenes redujo la presencia de los Wildcats en la última noche de selección de novatos.

Este curso Calipari ha conseguido otra gran promoción. Los medios especializados clasifican a las promesas del baloncesto por un sistema de estrellas, con un máximo de 5. Kentucky ha becado a 5 jugadores de la máxima categoría: el base De’Aaron Fox, el combo-guard (puede alternar entre base y escolta) Malik Monk, los ala-pívots Wenyen Gabriel y Sacha Killeya-Jones, y el pívot Eudrice “Bam” Adebayo (el mote se lo puso su madre en referencia a un personaje de los Picapiedra).

De la plantilla del curso pasado siguen, como los más destacados, el base Isaiah Briscoe, que no saltó a profesionales porque no rindió conforme a los esperado en su año freshman, el pívot australiano de 2,13 Isaac Humphries, también de segundo año, y el alero sénior Derek Willis. El ala pívot Marcus Lee, ante la llegada de tanto talento en su posición (además de los ya citados debutará el neozelandés Tai Wynyard), ha decidido transferirse a la Universidad de California en busca de minutos para mejorar sus opciones de dar el salto a la NBA, aunque ello le obligue a estar una temporada sin jugar.

Duke, la número 1

Y sin embargo, a pesar de todo este talento, Kentucky no es la gran favorita a proclamarse campeona en la gran Final del March Madness que se disputará el 3 de abril en el estadio de la Universidad de Phoenix. Este honor recae en Duke, número 1 del Top25 de pretemporada de Associated Press por delante de los chicos de Calipari. Mike Krzyzewski, a un paso de la jubilación, está variando su filosofía respecto al reclutamiento. Los “Blue Devils” han pasado de ser un equipo que generaba profesionales con sólidas trayectorias universitarias a ofrecer cada vez más jugadores “one and done”.

El año 2015 Krzyzewski conquistó su quinto campeonato nacional. Y lo hizo con tres debutantes excepcionales que inmediatamente pasaron a la NBA: el pívot Jahlil Okafor, el alero Justice Winslow (hijo de Ricky, el exjugador del Estudiantes de la ACB) y el base Tyus Jones.  Este último draft el alero freshman Brandon Ingram fue elegido por los Lakers con el número 2. La misma posición en la que fue seleccionado Jabari Parker el año 2014. Austin Rivers (2012) y Kyrie Irving (2011) también se despidieron al finalizar su primer curso. Además de ellos, sólo Luol Deng (2004) y Corey Maggette (1999) fueron elegidos en un draft habiendo jugado un único curso. Nueve jugadores en toda la historia de Duke, y 7 de ellos a partir de 2011.

Los “Blue Devils” discuten a Kentucky el primer lugar en el ranking de reclutamiento de esta temporada. Han incorporado a 4 chicos “5 estrellas” como el ala-pívot Harry Giles, el alero Jayson Tatum (estos dos apuntan a Top5 del draft NBA), el base Frank Jackson y el pívot Marques Bolden, un “4 estrellas” en la persona del ala-pívot Javin DeLaurier y un “3 estrellas” australiano, el alero Jack White.  El entrenador del equipo decidió permitir la entrada pública a los entrenamientos 2 días en octubre. ¿Esto supone más facilidades para los ojeadores NBA? Más bien todo lo contrario. En cursos anteriores la entrada era libre, mientras en éste ha quedado restringida a solo dos días. Coach K no quiere distracciones para sus jóvenes.

Pero lo que realmente marca la diferencia en el ránking de pretemporada con Kentucky no es el talento que llega, sino el que ha permanecido. En aquella final del 2015 donde Duke superó a la Wisconsin de Frank Kaminsky y Sam Dekker, hubo un cuarto rookie de los Blue Devils que se echó el equipo a sus espaldas en la segunda parte, el escolta Grayson Allen. Entre él, Okafor, Winslow y Jones sumaron 60 de los 68 puntos del equipo. Allen ha seguido su progresión desde aquella noche de gloria hasta convertirse en el líder natural del equipo, uno de los mejores anotadores de la categoría y el jugador más odiado de los EUA por sus zancadillas en pista de este último curso. El último en la lista de villanos de Duke.

En las alas Allen estará acompañado por Luke Kennard, un sólido tirador de segundo año que ya dejó muestras de su gran clase en su primer año universitario. Sólo le falta ser más regular para convertirse en un jugador temible. El sénior Matt Jones no consiguió establecerse como base, pero jugando de escolta es un peligro desde la línea de 3 puntos.  El ala-pívot Chase Jeter, compañero de promoción de Kennard, no demostró como novato las cualidades que se le presuponían.  Este año tendrá una nueva oportunidad.

La guinda del pastel es otro ala-pívot, Amile Jefferson. El curso anterior, el que debía ser su último, se lo perdió por una grave lesión. La NCAA le ha concedido, por esta causa, poder jugar un quinto año. Si su baja dejó a Duke sin opciones de aspirar a títulos, con su concurso los “Blue Devils” vuelven a ser favoritos a todo. Y sin embargo, no todo es de color de rosa para Coach K, pendiente de las rodillas de uno de los recién llegados, Harry Giles.

Giles es un jugador del siglo XXI: alto, rápido, atlético, de brazos largos y mucho talento, pero con  unas rodillas de cristal. En los últimos tres años se ha lesionado de gravedad ambas articulaciones. En el 2013 se rompió los ligamentos y el menisco de la izquierda, y en el 2015 los ligamentos de la derecha. En ambos casos tuvo que operarse. A primeros de octubre ha vuelto a pasar por el quirófano para hacerse una artroscopia en su rodilla izquierda, con un periodo de baja estimado de unas 6 semanas, justo para llegar al inicio de la temporada 2016-17.

El resto de aspirantes

El vigente campeón se merece un respeto, y por ello empezaremos hablando de Villanova, número 4 del primer Top25 del curso. Respecto a la temporada pasada, conserva al autor de la canasta del triunfo en la final, Kris Jenkins, pero presenta dos bajas importantes tras las graduaciones de su mariscal de campo, Ryan Arcidiacono, y su ancla defensiva, Daniel Ochefu. El pívot de Baltimore también mejoró sus prestaciones ofensivas, lo que fue una de las claves del éxito en el pasado March Madness.

El entrenador Jay Wright cuenta para reemplazar a Arcidiacono con el sénior Josh Hart, el júnior Phil Booth, uno de los héroes en la final de Marzo, y el sophomore Jalen Brunson,  en su día considerado un cinco estrellas. Los problemas los tendrá en la pintura, porque la NCAA ha negado el permiso para jugar este curso al freshman de 2,05 metros Omari Spellman, el sustituto previsto para Ochefu, por motivos académicos. Ante esta circunstancia, el veterano Darryl Reynolds deberá mejorar de forma radical sus prestaciones o el recién llegado Dylan Painter dejar mal a los que sólo le otorgaron una valoración de 3 estrellas.

Los expertos de Associated Press sitúan en el número 5 del ránquing de favoritos a Oregon. Cierto es que el curso anterior hicieron un gran papel, quedándose a un paso de la Final Four. Sólo les sobraron los 37 puntos (con 8 de 13 en triples) de Buddy Hield en el partido de cuartos. El técnico Dana Altman ha perdido a uno de sus anotadores, el alero Elgin Cook, pero conservan a su otro alero anotador, Dillon Brooks, al base Tyler Dorsey y al interior Chris Boucher, uno de los grandes intimidadores de la Division I que además destaca por su tiro de 3 puntos. Y hablando de triples, tras el año en blanco al que le obligó una lesión ya podrá jugar el transfer de Villanova Dylan Ennis.

Pero si Duke estaba pendiente de las rodillas de Giles, los “Ducks” lo están del pie de Brooks. El alero no pudo participar en la gira veraniega de 4 partidos por España en agosto por una lesión de la que fue operado. La Universidad intentó ocultar la gravedad del tema, hasta que finalmente reconoció que se perdería el principio de temporada. Siguiendo un tratamiento conservador, Altman espera contar con sus servicios, a plenos rendimiento, a partir de enero.  El equipo no debería tener problemas para conseguir su invitación para el baile de marzo, aunque si acumula demasiadas derrotas sin Brooks le tocaría un cuadro de torneo más complicado.

Kansas, otra de las fijas en las apuestas precede a Villanova y Oregon como tercera favorita antes de empezar el curso baloncestístico.  Lleva 12 temporadas seguidas proclamándose campeona de su conferencia, la Big 12, y este curso no parece que vaya a romperse la racha. Bill Self se ha hecho con el talento de dos debutantes cinco estrellas,  el pívot de 2,10 Udoka Azubuike  y Josh Jackson. Este alero de 2’03 será otra de las grandes atracciones del siguiente draft de la NBA, uno de los aspirantes al número 1. Jackson es un gran atleta capaz de anotar, pasar, botar, defender. En resumen, un jugador total capaz de manifestarse en todos los lances de un partido, y que no se esconde en los momentos clave.

El timón de los Jayhawks lo llevará con mano firme el base Frank Mason, escoltado por Devonte’ Graham. Junto con Jackson, una línea exterior sólida y sin fisuras. Las dudas están en otros miembros de la plantilla. El alero ucraniano Sviatoslav Mykhailiuk llegó a la NCAA con muchas expectativas, pero tras dos años en la competición no ha hecho honor a ellas. Algo parecido le pasó al ala-pívot de segundo año Carlton Bragg en su curso de debut. En su caso, si no cumplió con lo esperado, al menos de cara al público, fue por falta de más minutos de juego. Si Kansas realmente aspira a proclamarse campeón de los EUA en abril del 2017, estos dos jugadores deberán dar un paso adelante.

Arizona, otro de los grandes centros de atracción de talentos, suma a su plantilla tres novatos 5 estrellas para este próximo curso, el finlandés de 2,13 Lauri Markkanen, el base de 1’98 Kobi Simmons y el escolta-alero de 1,93 Rawle Alkins. El entrenador Sean Miller tendrá a sus órdenes un grupo muy atlético, con muchos jugadores de entre 1,90 y 2 metros, y con muchas opciones exteriores de anotación. Incluso Markkanen puede tirar triples.  El protagonista de la mala noticia es el cuatro estrellas de 2,03 Ray Smith, un alero versátil que la temporada pasada fue baja por una grave lesión de rodilla. En un partido de exhibición justo antes de alzarse el telón de ésta se ha vuelto a romper los ligamentos, la tercera vez en 30 meses. Ha decidido retirarse con tan sólo 19 años, y sin haber llegado a debutar en la NCAA. Por si alguno no lo recordaba, así de perra es a veces la vida.

La estrella de estos Wildcats , y uno de los jugadores más seguidos esta temporada, será el escolta de segundo año Allonzo Trier. La veteranía la pondrá el base sénior Kadeem Allen, que probablemente  juegue de escolta para dejar la dirección al júnior Parker Jackson-Cartwright y al recién llegado Simmons. En el centro de la pintura es donde parece estar el punto débil de Arizona. Markkanen debería acabar jugando de cuatro. El júnior Dusan Ristic es mejor atacando que defendiendo y reboteando, mientras que Chance Comanche apunta a buen defensor, pero el curso pasado le faltaban quilos (parece que ahora los ha ganado). Tal vez por ello los especialistas no confian demasiado en este equipo, dándole el décimo lugar en su primera lista de la temporada.

No quisiera cerrar el repaso a los favoritos sin hablar de dos equipos más, North Carolina y Michigan State. Los Tar Heels, derrotados por Villanova en la última final de la Locura de Marzo, han perdido a sus dos mejores hombres del pasado curso, el ala-pívot Bryce Johnson y el base-escolta Marcus Paige, pero conservan el resto del bloque básico, con los bases Joel Berry y Nate Britt, el escolta Theo Pinson, el completísimo alero Justin Jackson y los interiores Isaiah Hicks y Kennedy Meeks. Si Berry mantiene el nivel del curso anterior, Britt brilla como en el inicio de la pasada temporada y Jackson, además de labores de intendencia y anotar en transición suma desde el triple, los chicos de Roy Williams serán un hueso duro de roer. Y más si el pívot freshman 5 estrellas Tony Bradley, el base Seventh Woods y el escolta Brandon Robinson, ambos de 4, se suman a la fiesta. Empieza el curso en el sexto lugar del Top25, veremos dónde lo acaba…

Michigan State, como Duke en los viejos tiempos, se han caracterizado por ser un equipo jerárquico donde los jugadores iban ganando minutos y responsabilidad curso a curso. Hasta ahora. Primero, porque al técnico Tom Izzo se le han ido tres séniors difíciles de reemplazar como Denzel Valentine, Matt Costello y Bryn Forbes. Y segundo, porque ha reclutado la que en palabras del propio entrenador es su mejor promoción de novatos desde que dirige el equipo (y eso es mucho tiempo, 1995), y la tercera mejor del año tras las de Kentucky y Duke: los aleros Miles Bridges y Nick Ward, el escolta Joshua Langford y el base Cassius Winston. Sobre sus jovenes espaldas recaen todas las esperanzas de los Spartans, aunque los votantes de AP no confian demasiado en ellos, haciéndoles caer hasta el puesto 12 de su lista. Las notas, no obstante, a final de curso.

Duelo de bases 

No todos los novatos con aspiraciones a jugar en la NBA tras sólo un curso de Universidad figuran en conjuntos candidatos al título del March Madness. Los hay que se han decantado por otros centros como Markelle Fultz, que jugará para la Universidad de Washington. Fultz, uno de los mejores bases de su promoción, apunta muy alto en el draft. Este jugador de 1,95 tiene todas las capacidades físicas y las habilidades técnicas para triunfar como profesional del baloncesto, además de una cualidad que no se enseña: creatividad.

Mientras que Fultz por su altura puede alternar las posiciones de base y escolta, Dennis Smith es un base puro. Un gran base puro de 1,87 que ha decidido cursar sus estudios en North Carolina State. Inteligente, rápido, explosivo, con gran dominio de balón y control excepcional de su cuerpo, la NBA también le espera con los brazos abiertos

El último en discordia en este duelo a tres como el del final de la mítica “El Bueno, El Feo y el Malo” es un joven a quien comparan por su forma de jugar con…Ricky Rubio. Lonzo Ball mide 1,98 y este curso mostrará al mundo sus habilidades con la camiseta de UCLA.  Ha cerrado su último curso de instituto con un promedio de triple doble de 23,9 puntos,  11,3 rebotes y  11,5 asistencias por noche a los que ha añadido 5,1 robos. Un auténtico hombre orquesta como lo era el del Masnou en las categorías formativas.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, 6 de noviembre del 2016

NCAA: Villanova se corona en el March Madness

5 Abr

Los Wildcats se coronaron ante North Carolina como el mejor equipo universitario de los Estados Unidos del curso 2015-16, imponiendo su equilibrio de conjunto al mayor talento y espectacularidad de sus rivales.

La Universidad de Villanova se impuso a la de North Carolina por 74 a 77 ante 74.340 espectadores en la final de la edición del March Madness de este año 2016. No fue la final más vistosa y espectacular de la historia, pero si lo hubiera sido los Wildcats no hubieran sido los campeones. El equipo de la Big East impuso su defensa y su ataque equilibrado sobre el mayor talento, altura y fondo de armario de sus rivales. Los de Jay Wright anotaron el 58,3% de sus lanzamientos (57,1% en triples) con su sexto hombre, Phil Booth, a un nivel estelar (20 puntos, 8 de 9 en tiros de campo). North Carolina, un conjunto que destaca por su anotación en transición y sus puntos en la pintura, tuvo que recurrir a los triples para mantener sus opciones. Y casi le sale bien.

Villanova intentó llevar la final a su terreno, con sus trampas sobre la subida del balón para no dejar correr a los Tar Heels, cerrándose entorno a su aro para negar la pintura a sus rivales y aprovechando al máximo sus opciones ofensivas. Los Tar Heels no encontraban pasillos para anotar, ni sus pívots tenían acceso al rebote ofensivo. Pero lo que los de Roy Williams no encontraban dentro, lo encontraron fuera. Tres triples consecutivos permitieron a North Carolina cambiar la dinámica (7 de 9 al descanso en canastas de 3 puntos, 6 de 6 entre Berry y Justin Jackson). El base Joel Berry (20 puntos, 4 asistencias) entró en ignición, sumando 12 puntos seguidos para la universidad de Michael Jordan que ganaba al descanso 39 a 34.

En la segunda mitad los Wildcats subieron un grado más el nivel físico del duelo. Los porcentajes de North Carolina en el lanzamiento exterior cayeron mientras sus rivales les seguían negando la pintura. Los Tar Heels no conseguían hacer llegar la bola a Brice Johnson (14 puntos, 8 rebotes) mientras Kennedy Meeks (1 de 8 en el tiro) vivía una noche para olvidar. El margen de los campeones subió hasta los 7 puntos de la mano de Kris Jenkins (14 puntos) y Ryan Arcidiacono (16 puntos). Marcus Paige (21 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias) intentó evitar el desastre, pero cada una de sus acciones recibía respuesta. Booth anotó el 57 a 67 a 5:30 minutos del final. UNC presionó y empezó a remontar. Marcus Paige empataba a 74 cuando faltaban 4.7 segundos con un triple imposible. Y en el último segundo Kris Jenkins le respondió con el triple de la sentencia.

Casualmente la mayor alegría de Jenkins comportó la mayor decepción para su hermano, el base de North Carolina Nate Britt. Ambos jóvenes se conocieron en las ligas de verano, y se hicieron amigos. Kris, debido a una serie de problemas familiares, empezó a pasar cada vez más tiempo en casa de los Britt. Y cuando sus notas cayeron en el instituto y el chico empezó a frecuentar malas compañías, su madre Felicia lo tuvo muy claro: le pidió a los Britt que se convirtieran en los tutores legales de su hijo.

Esta es la intrahistoria más curiosa de un torneo que ha dado mucho de si. A continuación os hago un resumen de lo más interesante que ha ocurrido en estos tres fines de semana intensivos de baloncesto, empezando por una primera ronda de verdadera locura y acabando con unas semifinales apasionantes.

¡Vaya inicio de March Madness!

La primera tanda de 32 partidos del gran torneo universitario de este año envió a la basura la inmensa mayoría de las predicciones que con esmero e ilusión habíamos elaborado todos los aficionados. De los 13 millones que tenía registrada la ESPN, sólo 6 seguían impolutas. Cierto es que la temporada hasta ese momento había sido impredecible, sin un favorito claro e indiscutible, pero lo ocurrido en la primera ronda supera todo lo imaginable. Diez equipos con un número de cabeza de serie de dos dígitos (o sea, entre 10 y 16) dieron la sorpresa tumbando a sus rivales. Admitamos que la NCAA coló algunas trampas, como siempre, para asegurarse una historia de “cenicientas” (los 11 de Wichita State y Northern Iowa, por ejemplo), pero el resto fueron genuinos bombazos.

Era un sacrilegio pensar que Michigan State (número 2 de serie) no superaría las dos primeras rondas del torneo de marzo. Más del 90% de los aficionados eran de esta opinión. Entre ellos no debían estar los jugadores y técnicos de la modesta 15, Middle Tennessee (81-90). Los Blue Raiders, campeones de la Conference USA, abrieron el partido con un parcial de 15 a 2. Los jugadores de Tom Izzo se recuperaron, y se acercaron en el marcador, pero nunca se pusieron por delante. Su estrella, Denzel Valentine, anotó 13 puntos y repartió 12 asistencias, pero no fue el líder que los suyos necesitaban. A falta de 3 minutos, con Michigan State 3 abajo (76-79), perdió un balón. Más adelante tuvo un triple librado para empatar, y tampoco acertó.

El número 14 Stephen F. Austin eliminó a la número 3 West Virginia (56-70). Los Lumberjacks, el equipo con la racha más larga de victorias del país en aquel momento, le dieron a los Mountaineers de su propia medicina. A la presión a toda pista de los de Bob Huggins respondieron con su defensa cara a cara. Si West Virginia ha sido el líder universitario en pelotas recuperadas, su verdugo ha sido el equipo que más pelotas ha hecho perder a sus rivales. Ninguno de los dos equipos fue capaz de superar el 31% de acierto en sus tiros de campo. Al principio de la racha de triunfos de los suyos, Thomas Walkup se dejó la barba. Eso fue a primeros de noviembre. Y como si fuera Sansón, el escolta se fue hasta los 33 puntos (19 de 20 en tiros libres), 9 rebotes, 4 asistencias y 4 recuperaciones.

Hawaii dejó de ser tema de conversación este mes de marzo por sus olas, y pasó a serlo por el equipo de baloncesto de su universidad. Esta número 13 sumó su primer triunfo en la historia del March Madness a costa de la número 4 California (66-77). Fue el cierre lógico a una semana negra para los californianos. Tras ver como su máximo anotador, Tyrone Wallace, se rompía la mano en un entrenamiento en los días previos al encuentro, durante la rueda de calentamiento otro de sus jugadores claves, Jabari Bird, sufría unos problemas en la espalda que le impedían jugar. Y encima Yann Hufnagel , ayudante del entrenador Cuonzo Martin, estaba suspendido por una acusación de acoso sexual. Para rematar la faena, el novato Jaylen Brown (será uno de los 5 primeros elegidos en el draft de este año de la NBA) no tuvo su noche (4 puntos con 1 de 6 en los tiros de campo, y 5 faltas que le permitieron jugar tan solo 17 minutos).

La número 5 Purdue se escapó en el marcador de la número 12 Arkansas Little-Rock, campeona de la Sun Belt, tras el descanso. Un triple de Vince Edwards daba a los Boilermakers 14 puntos de ventaja a 5 minutos del final. Pero Josh Hagins (31 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias, 5 recuperaciones) no se dio por vencido. El base sénior de los Trojans lideró la remontada, anotó el triple que forzó la primera prórroga, la entrada que forzaba la segunda, y los tiros libres que hicieron posible la sorpresa (83-85).

La otra número 12 que hizo saltar la banca en la primera ronda fue Yale. Los empollones de la Ivy League superaron a la correosa y física Baylor (75-79), consiguiendo el primer triunfo en el March Madness de la historia de esta universidad. El base Makai Mason (31 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias) volvió locos a los Bears con su lanzamiento exterior en una primera parte casi perfecta. Baylor, un equipo que habitualmente defiende en zona, cambió a individual, probó zonas diferentes, presionó a toda pista, pero nada fue efectivo frente a un Mason en estado de gracia. En la segunda parte la renta de los Bulldogs llegó a ser de 13 puntos antes que las faltas les hicieran ceder terreno. En los segundos finales Baylor tuvo la opción de evitar la derrota, pero Lester Medford perdió la pelota en su último ataque.

Tres números 11 noquearon al 6 que les había tocado en suerte. Wichita State, que venía de la fase previa de los First Four, se deshizo de una Arizona (55-65) que no ha vivido su mejor temporada gracias a una buena defensa y los puntos de su dúo exterior, Fred VanVleet (16 puntos, 4 rebotes, 5 recuperaciones) y Ron Baker (13 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias). Gonzaga apeó del torneo a Seton Hall (52-68) anulando al mejor jugador rival, Isaiah Whitehead (10 puntos, 4 de 24 en tiros de campo) y buscando en la pintura a Domantas Sabonis (21 puntos, 16 rebotes, 4 asistencias). Y Northern Iowa, en un final de locura (¿Acaso no estamos hablando de la Locura de Marzo?) eliminó a Texas (72-75) con un triplazo increíble de Paul Jesperson desde media pista que pasará a la historia del torneo.

Respecto a los números 10 que dieron la campanada en la primera ronda, Virginia Commonwealth (VCU) superó a Oregon State (67-75) liderada por JeQuan Lewis (21 puntos, 8 asistencias, 7 rebotes) y Mo Alie-Cox (20 puntos, 7 de 8 en los tiros de campo), y Syracuse fulminó a Dayton (51-70) a expensas una vez más de su típica zona 2-3.

Vuelve la normalidad en la segunda ronda

En la siguiente tanda de partidos la lógica recuperó su cetro, y las cenicientas fueron volviendo a casa una a una, aunque no sin provocar sudores fríos en más de un favorito. Sólo dos cabezas de serie de dos dígitos superaron esta ronda. Uno, por méritos propios. Otro, porque no había opción de que no fuese de esa manera.

Si en su cita anterior Gonzaga había eliminado a un número 6, en esta subió la apuesta frente a un número 3, Utah (59-82). Una vez más, la clave fue Sabonis (19 puntos, 10 rebotes). El hijo de la leyenda del baloncesto lituano está escribiendo a pasos agigantados su propia historia. El pívot, además de hacer sus números, sacó el partido al jugador básico de los Utes, el austríaco Jakob Poetl (5 puntos, 4 rebotes), cargándolo con 2 faltas en los minutos iniciales. El joven Sabonis, además, le comió la moral a su rival con un tapón en la primera jugada de la segunda parte.

Syracuse era el otro invitado inesperado que sobrevivió al primer fin de semana. En su caso, ayudado por el hecho de que su rival fuera Middle Tennessee (75-50). Tras una primera mitad igualada, un parcial de 21 a 2 durante la segunda basado una vez más en su defensa zonal dio el triunfo a los de Jim Boeheim. El caso de esta universidad es digno de estudio. Hace 40 años que defiende siempre en 2-3, sin ninguna variación, los 40 minutos de todos los partidos. Y le sigue funcionando.

Stephen F. Austin hizo sudar a Notre Dame (76-75) hasta el último segundo. Ambos conjuntos intercambiaron golpe por golpe, canasta por canasta, durante 40 minutos, hasta que en el último instante un palmeo del suplente Rex Pflueger permitió sobrevivir a los Fightin Irish. En un equipo plagado de jugadores con talento, con un cinco inicial con muchos puntos en las manos, tuvo que ser un especialista defensivo con escaso protagonismo en ataque el que salvara a los hombres de Mike Brey con sus 2 únicos puntos del encuentro. Adiós a la barba de Thomas Walkup.

Northern Iowa cayó de la forma más cruel posible. A falta de 44 segundos para el final de la segunda mitad ganaba de 12 a Texas A&M. Y entonces, en uno de los finales de partido más increíbles de la historia del baloncesto, los Aggies fueron capaces de remontar para forzar la prórroga. Los Panthers también llevaban la iniciativa en el marcador al final del primer tiempo extra, hasta que Alex Caruso forzó el segundo con una penetración a canasta. Y en este segundo período añadido, con su rival cargado de faltas, los tejanos se llevaron el triunfo (92-88). ¡Bendita Locura!

Yale cedió dignamente ante Duke (71-64). El duelo parecía decidido al descanso, pero los empollones, con todo perdido, echaron el resto en la segunda parte con un parcial de 0 a 15. Los Blue Devils, tras haber llegado a ganar de 27, se vieron sólo 3 puntos arriba a menos de un minuto para llegar al final de los 40 reglamentarios. Desde la línea de tiros libres, sus dos mejores jugadores, Grayson Allen y Brandon Ingram, aseguraron la victoria para los de Mike Krzyzewski.

Oklahoma, cabeza de serie número 2, sobrevivió ante VCU (85-81) gracias a una exhibición, y este curso van unas cuantas, de Buddy Hield. Al descanso los Sooners ganaban claramente, pero en la segunda mitad de la mano de Melvin Johnson los Rams despertaron para igualar de nuevo el encuentro. Y cuando más quemaba la pelota, en los 8 minutos finales, ahí estaba Hield para sumar 19 de sus 36 puntos. Era la onceava ocasión esta temporada que el escolta caribeño pasaba de los 30 puntos.

Miami dejó a Wichita State en 19 puntos al descanso. Los Shockers reaccionaron para recuperarse de su desventaja de 21 puntos, pero no encontraron la forma de frenar al base Angel Rodriguez (28 puntos, 9 de 11 en tiros de campo), y acabaron cediendo por 65 a 57. Hawaii aguantó 30 minutos frente a Maryland, hasta que Melo Trimble anotó el primer triple de su equipo tras 15 fallados. A partir de ese momento los Terrapins arrollaron a los Rainbow Warriors (73-60). Iowa State se centró en evitar otra noche loca de Josh Haggins como elemento clave para eliminar a Arkansas – Little Rock (78-61).

Respecto a los cuatro cabezas de serie principales del cuadro, todos ellos superaron las dos primeras rondas. Un hecho destacable que no sucede todos los años. Kansas, tras librarse muy fácilmente de Austin Peay (105-79), tuvo que tirar de los puntos de Wayne Selden y Perry Ellis (43 puntos entre ambos) para eliminar a Connecticut (73-61). Trayectoria similar la de Oregon, un partido fácil ante Holy Cross (91-52) y otro con sufrimiento ante Saint Joseph’s (69-64) en que perdía de 7 a falta de 5 minutos. North Carolina vio como Florida Gulf Coast le aguantaba 20 minutos (83-67), pero luego aplastó a Providence (85-66). Virginia no tuvo piedad ante Hampton (81-45), pero contra Butler tuvo que recurrir a una buena racha de tiro en la segunda parte (anotando 14 de sus 16 primeros lanzamientos) para pasar ronda (77-69).

Una tercera ronda sin sorpresas

Los favoritos mandaron con puño de hierro en esta tercera entrega del campeonato de marzo. En el duelo entre dos pesos pesados, la número 1 Kansas apeó a Maryland de la lucha por el título (79-63). Perry Ellis se comió a sus contrincantes en la pintura con sus 27 puntos, igualando su mejor marcada anotadora del curso. Después de una primera parte igualada, los Jayhawks pusieron la directa al principio de la segunda en unos minutos de inspiración del ala pívot, bien secundado por Wayne Selden (19 puntos, 7 asistencias, 6 rebotes), y con su esfuerzo defensivo sobre el base rival, Melo Trimble.

Otro número 1, Oregon, impuso su ley sobre una Duke (82-68) muy corta de efectivos en la pintura, y que además veía como su único cinco de garantía, Marshall Plumlee, se cargaba rápidamente de faltas. Grayson Allen y Brandon Ingram estuvieron los 40 minutos en pista en el equipo de Krzyzewski, mientras que los aleros de los Ducks, Dillon Brooks y Elgin Cook, jugaron 38. Sus producciones fueron parejas (39 los de los vigentes campeones por 38 los de Oregon). La diferencia estuvo en la mayor capacidad física de los de Dana Altman, decisiva en su defensa conforme pasaban los minutos. Un triple final de Brooks, con el partido ya sentenciado, no gustó nada al entrenador derrotado, y así se lo hizo saber al jugador en un gesto que levantó mucha polémica.

Villanova demostró ante Miami que no sólo sabe defender (92-69). Los Canes perdieron a pesar de conectar el 53,2% de sus lanzamientos de campo globales, y casi un 59% de sus triples. Y es que los Wildcats convirtieron el 62,7% de sus lanzamientos, y un espectacular 66,7% (10 de 15) en intentos triples. La exhibición de Kris Jenkins fue clave, con sus 5 de 6 triples anotados, aunque tampoco se pueden despreciar los 4 de 7 desde la distancia de Ryan Arcidiacono. La primera parte fue un festival ofensivo, con los dos conjuntos sumando puntos con facilidad (64% de acierto conjunto). En la segunda los de Jay Wright le apretaron un poco las tuercas a sus contrincantes en defensa, y en ataque se prodigaron en el pase extra buscando la mejor posición de tiro posible.

Buddy Hield (17 puntos, 10 rebotes) no tuvo una de sus noches espectaculares ante Texas A&M, pero Oklahoma tampoco lo necesitó (77-63). El partido quedó sentenciado en el tramo final de la primera mitad, cuando los Sooners consiguieron un parcial de 19 a 4. Jordan Woodard asumió el protagonismo desde la línea de triples (22 puntos, 5 de 6 desde la larga distancia). La preocupación de los de Lon Kruger tras el descanso era que los Aggies no protagonizaran otra remontada épica, pero la falta de puntería de dos puntales tejanos como Jalen Jones y Danuel House (7 de 24 en los tiros de campo entre ambos) hizo inviable una nueva heroicidad.

En el duelo entre los dos cabezas de serie con dobles dígitos, la número 10 Syracuse eliminó de forma ajustada a la 11 Gonzaga (63-60) gracias a un tapón de Tyler Lydon sobre Josh Perkins a 4 segundos del final. Los Zags, que fueron por delante toda la primera parte conducidos por Domantas Sabonis (19 puntos, 17 rebotes, 5 tapones) y Kyle Wiljter (23 puntos, 5 rebotes, 4 de 7 en triples), ganaban de 9 (48-57) cuando faltaban 6:28 para acabar el partido. A partir de entonces la defensa de los Orange les anuló por completo, y su equipo se deshizo como un azucarillo.

North Carolina, otra de las primeras cabezas de serie, pasó el rodillo sobre Indiana (101-86). Marcus Paige dio el primer tirón anotando sus 4 primeros triples. Para cuando cometió su segunda falta después de 10 minutos de partido ya llevaba 14 puntos. Indiana jugó un gran partido, con un Yogi Ferrell constante (25 puntos), un luchador Max Bielefeldt (15 puntos) y un Troy Williams (21 puntos) espectacular en la segunda parte sumando 14 puntos seguidos para los suyos. Sin embargo, el arsenal de los Tar Heels es interminable. Paige anotó dos triples más, Brice Johnson y Kennedy Meeks se impusieron en la pintura (35 puntos y 19 rebotes entre ambos), y Joel Berry y Justin Jackson aparecieron cuando el resto flojeaban, en un desesperante juego del gato y el ratón para los de Tom Crean.

Virginia, el cuarto número 1, tampoco falló ante Iowa State (84-71). Los Cavaliers abrieron el partido con un parcial de 17 a 3 en los primeros 5 minutos propiciado por los dos triples y las 3 asistencias en esta fase del base London Perrantes. Los Cyclones probaron a frenar a sus rivales variando su defensa, de hombre a zona, pero Tony Bennet ha conseguido una máquina bien engrasada de jugar a baloncesto. George Niang, en su último partido como universitario, se despidió con un recital en ataque (30 puntos), pero tuvo poca colaboración de Jameel McKay para frenar en la pintura a Anthony Gill (23 puntos, 8 rebotes) y Mike Tobey (18 puntos, 7 rebotes).

El otro partido de octavos no fue tan brillante. Notre Dame superó a Wisconsin (61-56) gracias a las buenas acciones en el último minuto de Demetrius Jackson. A 19 segundos del final el base anotó el 55 a 56. Tres segundos después recuperó la pelota para anotar el 57 a 56. Y con sólo tres segundos por jugarse fue objeto de falta tras otro robo de balón, y desde la línea de tiros libres estableció el marcador definitivo.

La última criba antes de la Final Four

La tranquilidad para los favoritos se acabó en la ronda de cuartos. La primera en avisar fue Oklahoma, número 2 de serie, que eliminó a la número 1 de la región Oeste, Oregon (68-80). Podría recurrir a toda una serie de explicaciones técnicas, pero lo cierto es que los Sooners se clasificaron para la Final a Cuatro porque esa fue la voluntad de Buddy Hield. El escolta se fue hasta los 37 puntos, anotando 8 de 12 intentos triples. Al descanso los suyos ganaban de 18 (48-30) después del quinto triple del caribeño en seis intentos. Sus compañeros remataron la faena aprovechando con una buena circulación de balón los huecos que la defensa de los Ducks sobre Hield les dejaba, y aprovechando las opciones al contraataque que un rival cada vez más desanimado les iba regalando.

Villanova culminó ante Kansas (59-64), en la final del Sur, el pleno de los números 2 en la primera noche de partidos de Elite 8. Los Wildcats, sabedores que no tenían nada que hacer en un partido abierto frente a los de Bill Self, prepararon una trampa con su defensa en zona 2-3 para trabar los ataques rivales y marcaron un ritmo pausado en ataque estático para bajar de revoluciones a sus rivales. La principal víctima de este planteamiento fue el ala pivot Perry Ellis (4 puntos), totalmente anulado. Kansas protagonizó algún chispazo, especialmente con los triples de Devonte´ Graham (5 de 9), pero sin continuidad en su juego. Y en un final ajustado, la serenidad de los de Jay Wright en los tiros libres (8 de 8 en los últimos 33 segundos) y una pelota perdida por Frank Mason sentenciaron.

La gran campanada en esta ronda la dio Syracuse frente a Virginia (62-68) en la final del Medio Oeste. Los favoritos se encallaron ante la zona 2-3 de los de Jim Boeheim hasta que el base London Perrantes vio la luz desde la línea de triples (5 de 7 en la primera parte). Tras el descanso Mike Tobey martilleó a los Orange en la pintura. A 9:28 los de Tony Bennettt ganaban de 14. Y entonces el entrenador de los Orange innovó ordenando presión a toda pista. Tres minutos después, el marcador volvía a estar igualado gracias a los malos ataques de Virginia y el estallido anotador de Malachi Richardson (21 de sus 23 puntos en la segunda parte). Syracuse recuperó su habitual zona, pero para entonces su rival se había desecho. El número 1 tuvo un triple para empatar a falta de 15 segundos, pero Devon Hall falló. Seguramente no era el tirador óptimo, pero la defensa de la número 10 no dejó más opciones a su contrincante. La jugada curiosa de este enfrentamiento fue el triple de Tyler Lydon después de perder una bamba.

North Carolina, en la final del Este, fue el único de los favoritos que evitó el descalabro. En su caso, el rival Notre Dame le era propicio (88-74). Fue un partido entre dos equipos que juegan un baloncesto abierto, ofensivo, espectacular. Pero todas las ventajas eran para los Tar Heels, que tienen más talento, más capacidad atlética y más jugadores capaces de aportar que los Fightin Irish. La Universidad de los irlandeses devolvió golpe tras golpe durante 30 minutos hasta que sus hombres básicos empezaron a notar el cansancio. En el otro bando, Roy Williams había podido dar descanso a sus titulares con la aportación básica de Isaiah Hicks, Theo Pinson y Nate Britt. Y en el tramo final North Carolina consiguió clasificarse por decimonovena ocasión para la Final Four (ninguna otra Universidad suma tantas presencias).

Se acaba la aventura de Syracuse

Durante la semana previa a las semifinales la prensa norteamericana publicó un estudio sobre como las grandes dimensiones del estadio de la cita, el NRG Stadium de los Houston Texans de la NFL, podían alterar la percepción de la profundidad de campo de los tiradores. Buddy Hield acertó en el primer triple de Oklahoma ante Villanova, pero luego sucumbió a la ciencia fallando sus 7 siguientes lanzamientos triples. Aunque la extraordinaria defensa de los Wildcats también influyó, y mucho, en su mal porcentaje. Tres recuperaciones permitieron a los de Jay Wright dar inicio a un parcial de 21 a 4 que fue definitivo. Villanova acertó más del 70% de sus lanzamientos, porque habían entrenado de forma específica el tiro ante las informaciones de la prensa. En una noche perfecta, acabaron ganando de 44, el mayor margen de la historia en una Final Four universitaria (95-51).

En la semifinal entre equipos de la Atlantic Coast la favorita más sólida, North Carolina, envió a casa a dormir después del baile a Syracuse (83-66), la última cenicienta que ha aprovechado el torneo para reivindicarse en un año convulso por la sanción de la NCAA. Hay dos formas de atacar una zona 2-3 como la de los Orange. Y los Tar Heels utilizaron las dos. Empezaron moviendo bien la pelota para anotar desde posiciones interiores y cargando el rebote en ataque, además de sumar en transición antes que la defensa estuviera bien plantada. Y en la segunda parte, cuando los de Boeheim redujeron su desventaja de 17 puntos a sólo 7con un parcial de 0 a 10, los Tar Heels, que habían fallado sus primeros 12 lanzamientos de 3 puntos, aseguraron su triunfo con 3 triples de Marcus Paige y un cuarto de Theo Pinson. Esta vez la presión no funcionó.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, abril 2016

¡Llega el March Madness!

14 Mar

La NCAA hizo público este domingo el cuadro del March Madness con Kansas, North Carolina, Virginia y Oregon como cabezas de serie. A continuación te explicamos los equipos que participaran en el gran torneo del baloncesto universitario y como llegan los principales favoritos.

El domingo 13 de marzo, una vez finalizadas las últimas finales de los torneos de las conferencias, el Comité de Selección de la NCAA hizo público el cuadro del torneo nacional, el “March Madness”, cuya final se disputará en Houston el 4 de abril en el NRG Stadium, una instalación con capacidad para casi 72.000 espectadores que acoge los partidos de los Texans de la NFL. El anuncio llegó con más polémica de la habitual. A las típicas controversias sobre los equipos que se han quedado fuera, y los que han entrado sin méritos evidentes, y sobre la asignación de los números de serie a cada uno de los participantes, se añadió la filtración antes de tiempo de la configuración del torneo. Un hecho que la NCAA va a investigar para evitar filtraciones de este tipo en el futuro.

A continuación te explicamos el estado de forma con el que encaran los principales favoritos esta apasionante Locura de Marzo. Los haremos agrupando a los de las principales conferencias, entre los que se hallan los más fuertes, y reservando un bloque luego para el resto. Para no hacer el artículo demasiado largo (más de lo habitual), no transcribiremos como ha quedado el cuadro. Si quieres consultarlo, así como el calendario completo de la competición, lo encontrarás aquí.

ATLANTIC COAST

North Carolina se coronó como la campeona de la liga regular de la conferencia atlàntica. Los Tar Heels son, de entre los favoritos, el que presenta una rotación de jugadores más larga. Y eso es una ventaja que el entrenador Roy Williams ha sabido aprovechar en el torneo de la regularidad. Aun así, les ha costó asegurar el título en una durísima conferencia repleta de equipos de calidad, con solo un triunfo de margen tras ceder 4 derrotas en sus últimos 10 partidos de la fase ante los ranqueados Louisville, Duke y Virginia, y ante una Notre Dame que ha entrado y salido del Top25 de los mejores equipos universitarios. Marcus Paige no está brillando lo que se esperaba de él (su reconversión de escolta a director de juego le resta mucho potencial anotador), pero lo compensa la sensacional temporada del ala pivot Bryce Johnson (16,6 puntos y 10,6 rebotes de media).

Miami tenia al alcance de la mano acabar como campeona compartida de esta conferencia, pero la derrota inesperada frente a Virginia Tech en su último partido de la liga regular les dejó sin su ansiado premio. Eso, y la derrota frente a North Carolina del 20 de febrero. Han sido sus dos únicos tropiezos en sus 10 últimos partidos regulares. El juego ofensivo de los Hurricanes pivota sobre los puntos de Sheldon McClellan y la dirección de Ángel Rodríguez, mientras que su defensa bascula sobre los hombros del pivot Tonye Jekiri. El madrileño Iván Cruz (2,08) se ha revelado como un triplista fiable (44,6%) saliendo desde el banquillo.

Virginia fue la tercera de la fase regular, empatada con Miami. Los de Tony Bennett cedieron en sus visitas a la pista de Duke y a la de su compañera en la clasificación, pero ganaron en casa a North Carolina y Louisville, en un tramo final de calendario que sólo presentaba esos cuatro escollos. Su defensa individual es excelente, con todos los jugadores conscientes de su papel. Nadie se esconde cuando toca bajar el culo. La batuta en ataque la lleva el elegante sénior Malcolm Brogdon (18,7 puntos, 4,1 rebotes, 2,9 asistencias), elegido mejor jugador de la conferencia. ¿Es escolta? ¿Es base? Sea lo que sea, es un excelente jugador de baloncesto. El pivot Anthony Gill ha vivido un mes de febrero con altibajos que debería superar. Sus compañeros necesitarán su mejor versión en el torneo nacional.

En el torneo de la ACC North Carolina logró el doblete superando en la final a Virginia. La última vez que los de Roy Williams ganaron este título de post-temporada fue el año 2008. En las semifinales los campeones habían eliminado a Notre Dame mientras que los Cavaliers habían superado a Miami.

Otros equipos seleccionados: Duke, Notre Dame, Pittsburgh, Syracuse.

BIG EAST

Villanova se llevó claramente, y con todo merecimiento, la liga regular de su conferencia. El entrenador Jay Wright sigue fiel a sus principios: buena defensa, transiciones rápidas cuando es posible y triples para romper la defensa rival en estático, a pesar de no tener unos porcentajes demasiado destacables. Josh Hart y Kris Jenkins son sus dos hombres más peligrosos, aunque no hay que olvidar al base Ryan Arcidiacono ni a su cerrojo en defensa, el pivot Daniel Ochefu.

Los Wildcats ganaron 10 de sus 11 últimos partidos de esta fase, cediendo sólo ante la sorprendente Xavier, un equipo que amparado en su zona 1-3-1 y la intensidad que aporta J.P. Macura como hombre más avanzado en esta disposición táctica ha acabado segundo de esta conferencia. Los Musketeers son un bloque, con una estrella sin mucho brillo como Trevon Bluiett pero con unos secundarios que cumplen sobradamente como Myles Davis, Edmon Sumner y los interiores James Farr y Jalen Reynolds.

La derrota de Xavier ante Seton Hall puso en un apuro a los encargados de hacer la selección de equipos invitados para el torneo de marzo Y es que los Pirates han acabado terceros la fase regular de la Big East liderados por el talentoso escolta Isaiah Whitehead (18,4 puntos, 3,6 rebotes y 5 asistencias de promedio). La temporada se les complicó en enero tras ceder 4 de sus 8 derrotas, aunque dos fueran ante Villanova y otra frente a Xavier. Pero esta victoria ante los Musketeers les puso de nuevo en el mapa.

El triunfo confirmaba a Seton Hall como aspirante a una invitación para el March Madness, poniendo en peligro la del cuarto clasificado de la fase regular, la Providence de Kris Dunn y Ben Bentil. Durante muchas semanas los Friars habían figurado en el ranking de los mejores pero en febrero se desinflaron de manera dramática, cediendo entre el 2 de febrero y el 25 de febrero en 5 de sus 6 citas en el calendario. Una ante Villanova, otra ante Xavier y otra, la que más peso podía tener para el comité de selección, precisamente ante los Pirates. Para acabar de complicar la situación, Seton Hall se hizo con la plaza automática para el Madness derrotando en la final del torneo de conferencia a Villanova tras haberse desecho de Xavier en semifinales. Finalmente, el Comité decidió incluir a las cuatro en el cuadro.

Otro equipo invitado: Butler.

BIG TEN

Tom Crean ha conseguido diluir las amenazas a su continuidad en el banquillo de Indiana llevando a su equipo, contra todo pronóstico, a acabar primero la liga regular de su conferencia, con dos tropiezos en este mes de febrero, uno de difícil justificación ante Penn State y otro frente al segundo clasificado, Michigan State. Se recuperó de estos malos resultados tumbando a equipos del ranking como Iowa (por partida doble), Purdue, y Maryland en el último partido de la temporada en casa en su Noche de los Séniors (el homenaje a los jugadores que se graduan). Y todo ello sin su segundo mejor anotador, el escolta James Blackmon Jr, fuera de juego la mayor parte del curso por culpa de una lesión en su rodilla derecha.

Michigan State fue segunda por detrás de los Hoosiers. Tom Izzo siempre consigue que sus equipos sean competitivos cuando se acerca el mes de marzo. Tras tres derrotas consecutivas a mediados de enero, los Spartans se rehicieron para ganar 10 de sus siguientes 11 encuentro en la liga. Su única derrota llegó ante uno de los juegos interiores más poblados y devastadores de la Division I, Purdue, en la prórroga y por sólo un punto de diferencia. El equipo se aprovecha de las excepcionales cualidades del sénior Denzel Valentine (19,4 puntos, 7,6 rebotes y 7,6 asistencias por noche), bien escoltado por dos compañeros de promoción como el francotirador Brynn Forbes y el pivot Matt Costello. Valentine se quedó a una asistencia del triple doble (15 puntos, 10 rebotes, 9 asistencias) en el triunfo de los suyos en la final del torneo de esta conferencia, en su venganza sobre Purdue.

Maryland dio muestras preocupantes de debilidad en el tramo final de la competición regular cediendo en 4 de sus 9 últimos encuentros. Demasiados tropiezos para un equipo que aspiraba a ser cabeza de serie en el March Madness. Además de la derrota ya citada contra Indiana, también cayo frente a Purdue, una Wisconsin que luchaba por mantenerse entre las 64 mejores del país desesperadamente y ante la deshauciada Minnesota, que ha vivido una temporada decepcionante. Los 5 titulares de los Terrapins superan los 10 puntos de media, pero desde el banquillo hace falta algo más de aportación, como se vio en la derrota en las semifinales del torneo ante Michigan State. Mimbres hay.

Otros equipos invitados: Purdue, Iowa, Wisconsin y Michigan.

BIG 12

Después de su derrota del 25 de enero ante Iowa State, por entonces 14 del ránking, Kansas remontó el vuelo para ganar, por doceavo año consecutivo, la liga regular de la Big 12 encadenando 10 victorias seguidas en esta competición más otra en un partido amistoso frente a Kentucky. Y sumando triunfos ante rivales  ranqueados como West Virginia, Oklahoma, Baylor, Texas y Iowa State. Una muestra de solidez que le permitió recuperar su mejor versión tras haber cedido tres derrotas en un primer mes del año irregular. Los rookies Carlton Bragg y Cheik Diallo apenas cuentan para el entrenador Bill Self. Lo mismo le pasa al alero ucraniano de segundo año Sviatoslav Mykhailiuk. El ala pivot sénior Perry Ellis y los juniors Frank Mason (base) y Wayne Selden (alero) son su nucleo duro, ayudado por el escolta sophomore Devonte’ Graham. La experiencia es un grado. Kansas fue otro de los favoritos que firmó un doblete en su conferencia, derrotando en la final del torneo a West Virginia. En semifinales ambos equipos habían superado, respectivamente, a Baylor y Oklahoma.

La correosa West Virginia cedió 3 derrotas en sus últimos 10 partidos de la liga regular, pero aún así acabó esta fase segunda  de su conferencia aprovechando el bajón de una Oklahoma que se ha ido desinflando a medida que pasaban los partidos. Los Mountaineers juegan a partir de la defensa, y de los contraataques que sus recuperaciones de pelota generan. En estático son un equipo muy paciente, buscando siempre que pueden el primer pase a su pivot Devin Williams para iniciar su secuencia de ataque. Sus exteriores priman la penetración como primera opción, ya que a excepción de Tarik Phillip y Nathan Adrian el resto no tienen buenos porcentajes exteriores. A pesar de ello, Jaysean Page, Daxter Miles Jr y Jevon Carter no se cortan un pelo a la hora de tirar.

Oklahoma, una de las sensaciones en los primeros tramos de temporada, cedió 4 derrotas el segundo mes del año, dos perdonables ante Kansas y Texas, y dos que duelen ante Kansas State y Texas Tech. Los Sooners han vivido muy cómodos bajo el liderazgo del estelar Buddy Hield, segundo máximo anotador de la Division I con una media de 25 puntos por partido (49,6% de acierto en los tiros de campo, 46,4% si contamos solo los triples). Pero cuando sus rivales han empezado a negar sus buenas rachas de tiro se ha encontrado a faltar que algunos de sus compañeros, a excepción de Isaiah Cousins y Ryan Spangler, fueran capaces de dar un paso al frente para sacar los partidos adelante. Estos tres hombres junto con el base Jordan Woodard son los responsables de más del 75% de los puntos de su equipo. El entrenador Lon Kruger deberá exprimir un poco más su banquillo.

En esta Big 12 Texas aprovechó febrero para reivindicarse. Cedió ante Oklahoma a primeros de  mes, pero le devolvió la moneda el último fin de semana. Perdió ante Baylor, pero habia abierto el mes superando a este equipo. Cedió ante Iowa State, pero supero a West Virginia. Cayó ante Kansas en su penúltimo partido, pero perder ante el número 1 del ranking, aunque sea de 30, siempre es perdonable. En definitiva, demostró que puede competir con los mejores. En su primer año al frente del equipo, el entrenador Shaka Smart ha colado a los Longhorns en el gran torneo nacional de marzo.

Iowa State, quinta de la liga regular por detrás de Texas, se despide este curso del jugador que ha sido su emblema en estos últimos cursos, de uno de los mejores ala-pivot de todo el baloncesto universitario norteamericano, de un jugador con una gran inteligencia en la pista, George Niang (19,8 puntos, 6,2 rebotes y 3,3 asistencias de media). Al equipo le costará rehacerse tras esta pérdida. Pero mientras tanto, aún tienen una última oportunidad de disfrutar de su juego, y de conseguir algunas victorias más, en el torneo de marzo.

Otros equipos invitados: Baylor, Texas Tech.

PACIFIC 12

Oregon aguantó el tipo en la conferencia de la costa del Pacífico a pesar de sus dos derrotas consecutivas a mediados de febrero, la primera ante la pujante California y la segunda ante Stanford. Su defensa ha ido mejorando conforme avanzaba la temporada hasta convertirse en una de las más temibles de la categoria. En ataque los aleros Dillon Brooks y Elgin Cook (31,3 puntos de media entre ambos) y el devastador interior Chris Boucher (12,1 puntos, 7,6 rebotes y 3,1 tapones) se han visto bien acompañados por el base freshman Tyler Dorsey (13,8 puntos). Dylan Ennis, que se transfirió desde Villanova para jugar su último curso, sólo ha disputado 2 partidos por culpa de las lesiones. Una pena para él, y una suerte para sus rivales que los Ducks no hayan podido contar con este reconocido anotador. Los jugadores de Dana Altman culminaron su reinado de este curso con el torneo de la Pac 12, apabullando a Utah en la final después de haber superado a Arizona en la semifinal.

Utah abrió el mes de febrero con dos derrotas ante las dos Oregon, la del párrafo anterior y la estatal, pero se mantuvo firme en el resto de compromisos del mes, destacando el triunfo en su penúltimo partido regular frente a a Arizona. La campaña del pivot austríaco Jakob Poetl es para enmarcar, jugando él y haciendo jugar a sus compañeros con sus pases. El técnico Larry Krystkowiak saca el máximo partido de su visión rodeándolo siempre con un mínimo de tres tiradores atentos a armar el brazo a la menor ocasión. Perdió la final del torneo ante Oregon, pero en semifinales había conseguido un triunfo importante sobre California para conseguir un buen número de cabeza de serie en la Locura de Marzo.

Arizona y California acabaron la fase regular tercera y cuarta, empatadas a victorias. Los jugadores de Sean Miller se vieron sorprendidos por la sólida Utah y por una Colorado, quinta de la liga regular, que ha colgado su destino en los anchos hombros del pivot Josh Scott. Los Wildcats no defienden como en años anteriores, quizás porque su plantilla no tiene la capacidad atlética de otros cursos. Los cuatro mosqueteros exteriores de California, con el novato Jaylen Brown en el papel de d’Artagnan y Tyrone Wallace, Jordan Matthews y Jabari Bird completando la banda, tienen muchos puntos en sus manos mientras otro debutante, Ivan Rabb, brilla en la pintura. Los Golden Bears han vivido un mes de febrero casi perfecto: 8 victorias en 9 partidos. Su único borrón fue frente a Arizona, en un encuentro que ganaban de 8 a 2 minutos del final y que acabaron perdiendo de 3 tras encajar un parcial de 11 a 0.

Otros equipos invitados: Colorado, Southern California (USC), Oregon State.

SOUTHEASTERN CONFERENCE

Texas A&M y Kentucky cerraron  la fase regular empatados al frente de la SEC, y con un buen margen de distancia respecto a sus perseguidores. Los Aggies desperdiciaron la ocasión de proclamarse campeones en solitario encajando cuatro derrotas consecutivas a inicios de febrero, ante Vanderbilt, South Carolina, Alabama y LSU.Luego se rehicieron para encadenar 6 victorias de una tacada, una de ellas en la prórroga frente a Kentucky que al final acabó siendo decisiva, aunque el mal ya estaba hecho.

Kentucky, que no está viviendo uno de sus mejores cursos, ha apostado claramente por dos bazas: el base Tyler Ulis y el escolta Jamaal Murray. Ellos dos tiran del bloque, ayudados por la veterania y el trabajo bajo los aros del sénior Alex Poythress. Al resto de jugadores del equipo les cuesta mantener el ritmo de sus compañeros. Además de la derrota ante sus rivales tejanos, los Wildcats cayeron ante una Tennessee que este año no aspira a nada y una Vanderbilt que buscaba su invitación para el torneo de marzo.

Aggies y Wildcats resolvieron su empate de la fase regular en una emocionante final del torneo de conferencia. El triunfo, tras una prórroga, fue para los Wildcats que, liderados por un extraordinario Tyler Ulis (30 puntos, 5 asistencias), tuvieron que esperar hasta los últimos segundos del tiempo extra para que Jamal Murray sentenciara con un triple, haciendo inútiles los 32 puntos de Danuel House

En esta conferencia la vacilante Louisiana State del ala pivot Ben Simmons se jugó sus penúltimas opciones de estar presente en el March Madness en la pista de Kentucky, en su último partido de la liga regular. Y fueron derrotados de forma estrepitosa. Hasta el desaparecido pivot novato de los Wildcats Skal Labissiere fue capaz de anotarles 18 puntos. Es sorprendente la temporada tan gris que ha hecho un equipo con tanto talento. Poco después se hacía público que Simmons quedaba fuera de la carrera por el premio John Wooden, que distingue al mejor jugador NCAA, por no cumplir los requisitos académicos. El australiano ha descuidado sus estudios saltándose algunas clases. A los Tigers sólo les quedaba una carta para jugar el torneo estatal: ganar la plaza fija reservada al campeón del torneo de esta conferencia. Pero en las semifinales Texas A&M les destripó totalmente (38-71). Y se acabó la temporada para el futuro número 1 del draft de la NBA.

Otro equipo invitado: Vanderbilt.

LOS OTROS

Gonzaga salvó la temporada tras un curso flojo. Habían acabado la liga regular de la West Coast Conference liderando la clasificación empatados con Saint Mary’s, pero eso no les aseguraba un hueco en el torneo de marzo. Así que no les quedaba otra que ganar también el torneo de post-temporada de la WCC para asegurarse la plaza fija en juego. Kyle Wiltjer, Domantas Sabonis y compañía salieron victoriosos del reto y prolongaron la racha de participaciones consecutivas de los Zags en la locura de marzo a 18 años. La buena noticia fueron los puntos anotados por su linea exterior, su punto flojo hasta ahora. Veremos si fue un destello de esperanza o sólo flor de un dia.

Wichita State fue la primera de la liga regular de su conferencia, la Missouri Valley, pero en las semifinales del torneo se vio sorprendida por la campeona, una Northern Iowa que la superó tras una prórroga con 20 puntos del atlético Wes Washpun. En la final ante Evansville, el base de los Panthers volvió a ser decisivo anotando sobre la bocina la canasta del triunfo que le daba a los suyos una entrada para el gran baile de marzo. Wichita State tuvo que esperar la benevolencia del comité de sabios de la NCAA en el Domingo de Selección, el 13 de marzo, para alquilar su esmoquin para la fiesta.

En la Mountain West San Diego State fue una vez más el mejor de la liga regular, pero cayó en la final del torneo ante el segundo de la primera fase, Fresno State, que se quedó la plaza automática. Esta final perdida dejó a los Aztecs fuera del torneo nacional. Bueno, esta y las otras 8 derrotas de este curso, 7 de ellas en la fase previa a la de conferencias. Algunas ante rivales de peso como Utah, West Virginia y Kansas, otras imperdonables para un aspirante al baile frente a Arkansas-Little Rock y Grand Canyon.

Virginia Commonwealth ha afrontado su primera temporada sin el entrenador que la puso en el mapa baloncestístico, Shaka Smart. Los Rams acabaron la liga regular de su conferencia, la Atlantic 10, empatados en lo más alto de la clasificación con Dayton y Saint Bonaventure. En la final del torneo, con la invitación para el Madness en juego, cayeron ante el cuarto clasificado, Saint Joseph’s, que se aseguró prolongar un poco más el curso. Finalmente, VCU y Dayton si estarán en el cuadro.

Connecticut tampoco ha tenido un curso brillante, acabando sextos de la liga regular de la American Conference, por detras de Temple, SMU (que por sanción no puede jugar el March Madness), Houston, Cincinnati y Tulsa. Los Huskies, sin embargo, supieron reaccionar en el mejor momento, ganando el torneo de su conferencia para asegurar su presencia en el torneo nacional sin depender de una invitación. Les acompañarán en el cuadro Temple, Cincinnati y Tulsa.

Los otros equipos que completan el cuadro son Yale, como primer clasificado de la fase regular de la Ivy League (esta conferencia no celebra torneo eliminatorio de post-temporada),y los campeones de los torneos de las restantes conferencias que son, por orden cronológico de clasificación: Austin Peay (Ohio Valley Conference), UNC Asheville (Big South), Florida Gulf Coast (Atlantic Sun), UNC Wilmington (Colonial Athletic Association), Iona (Metro Atlantic Athletic Conference), Chattanooga (Southern Conference), Farleigh Dickinson (Northeast Conference), Green Bay (Horizon), South Dakota State (Summit), Holy Cross (Patriot), Stony Brook (America East), Hampton (Mid-Eastern Athletic Conference), Middle Tennessee (Conference USA), Southern (Southwestern Athletic Conference), Buffalo (Mid-American Conference), Weber State (Big Sky), Stephen F. Austin (Southland), CSU Bakersfield (Western Athletic Conference), Hawaii (Big West), y Arkansas-Little Rock (Sun Belt).

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, marzo 2016

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