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NBA: Así se decide una elección de draft

28 May

Mientras cuatro equipos siguen vivos en la lucha por los anillos de campeones, los otros 26 se hallan metidos de lleno en preparar la siguiente temporada. Y el primer paso es el draft en el que obtendrán sus novatos para el próximo curso. Este proceso de selección es fruto de una larga maceración iniciada, como mínimo, en noviembre.

El primer paso en la preparación del draft es el seguimiento de los jugadores. El grueso de esta tarea llega a partir de noviembre, cuando da inicio la temporada de baloncesto universitario que incluye a la mayor parte de los candidatos a ingresar a la NBA. Los ojeadores ven cientos de partidos, revisando con lupa no sólo las promesas más evidentes de las que todo el mundo habla sino también aquellas que juegan en universidades pequeñas o en el extranjero, o que disponen de pocos minutos en sus equipos. El talento puede estar en cualquier parte, y esos jugadores que han pasado desapercibidos pueden ser claves en el éxito futuro.

El francés Tony Parker, el director de orquesta de los Spurs, fue el último seleccionado en la primera ronda del año 2001 (es lo que se llama técnicamente “un robo” del draft). Paul George es un ejemplo de estrella procedente de un centro sin demasiado prestigio baloncestístico. La figura de los Pacers fue escogido décimo del año 2010 a pesar de jugar en la modesta Fresno State. Su compañero Lance Stephenson fue elegido aquella noche en la misma posición de la segunda ronda (o sea, fue el número 40) por las dudas que despertaba su inmadurez. Repasando las plantillas de cada uno de los equipos de la NBA nos encontraríamos casos similares.

Seguimiento desde las gradas

Durante esta primera fase del proceso los ojeadores sólo pueden dedicarse a ver partidos, sin acercarse al jugador o a su entorno. Todos los contactos directos entre ambas partes (o con  sus círculos familiares) para evaluar su juego o discutir un posible futuro conjunto están prohibidos y penados. Especialmente para el jugador bajo normativa NCAA, que puede perder su elegibilidad y ser desposeído por tanto de toda posibilidad de desarrollar su juego a nivel universitario.

Los jugadores de entre 19 y 22 años que deseen ingresar en la NBA deben inscribirse en el draft enviando una carta a la Liga. Aquellos que cumplen 22 y han acabado su etapa universitaria (si juegan en la NCAA) entran de forma automática en la lista y no pueden salir de ella. El plazo de inscripción se cierra unos 60 días antes de la gran noche (este año ha sido el 27 de abril para un draft que se celebrará el 26 de junio) y la lista se hace pública a primeros de mayo (este año, el 2).

Desde el momento en que aparece la lista oficial, equipos NBA y aspirantes pueden hablar libremente. Contratar a un agente, con su experiencia y contactos, ayuda en el proceso. Pero los jugadores que firmen con uno de ellos perderán su elegibilidad universitaria de forma irreversible y no podrán volver a jugar en la NCAA. Así que sólo lo hacen los que tienen muy claro que darán el salto a profesionales.

Más restricciones de la NCAA

Hay un plazo para que los jugadores más jóvenes se retiren del draft. A partir del 2011 la NBA lo amplió hasta unos 10 días antes de la selección de jugadores (esta temporada, el 16 de junio). Antes de esa temporada la fecha clave de retirada era el 8 de mayo. Pero mientras la liga profesional ha ampliado el margen para que equipos y jugadores tanteen el terreno, la NCAA intenta reducirlo al máximo en su lucha contra los “one y done” (jugadores que se enrolan un curso en la universidad sólo porque no pueden saltar directamente a la NBA).

Las autoridades universitarias estableció este curso el 15 de abril como el tope máximo para que los aspirantes a profesionales del baloncesto que se habían inscrito en el draft se retirasen de él, un día antes del final de la Liga Regular de la NBA y 2 semanas antes de que la NBA abriera las puertas para que ambas partes contactasen de forma legal. Lo que en la práctica limitó los contactos entre ambas partes a las conversaciones permitidas entre el entrenador universitario y el general mánager del equipo NBA, y sin que el principal interesado pudiera estar presente.

Para compensar estar carencias los responsables del baloncesto universitario se han sacado de la manga un organismo, el Comité de Asesoramiento para No Graduados. Integrado por 20 ejecutivos de la NBA, entre el 9 y el 14 de abril recogió las dudas de los baloncestistas interesados en exponer su caso y les respondió con una estimación acerca de sus posibilidades en el draft. El mismo Comité avisa que sus dictámenes son indicativos y no pueden ser tomados al pie de la letra. El 15 de abril no es una fecha escogida caprichosamente por la NCAA.

El 16 de abril se abrió el período de inscripciones para el siguiente curso. Las universidades empiezan a cerrar sus equipos, sabiendo los jugadores que vuelven y los chicos de instituto que han aceptado sus becas. Es una manera de que los entrenadores se eviten problemas acumulando demasiados jugadores de calidad en una misma posición (lo que le pasará la temporada que viene a Kentucky, que no ha afinado en sus cálculos sobre cuántos de sus jugadores saltarían a la NBA este curso). De nuevo, no han faltado las acusaciones de que los rectores de la NCAA sólo piensan en los intereses de sus universidades y no en los de los jugadores.

El gran escaparate

La NBA organiza un entrenamiento en grupo para los jugadores más interesantes que se presentan al draft, al que se invita a todas las franquicias de la liga para que puedan ver de cerca a sus futuras elecciones. Es el NBA Draft Combine, que tuvo lugar la semana pasada (14 a 18 de mayo) en Chicago. Es la primera gran ocasión para que las jóvenes promesas exhiban sus posibilidades ante ejecutivos y prensa en 3 partes bien diferenciadas.

La primera es una medición de las características físicas de los aspirantes. Altura, envergadura, dimensión de las manos, peso y porcentaje de grasa en la masa corporal son algunas de estas mediciones. Aunque parezca inocente, estos números pueden hacer una primera criba. Porque los datos que facilita la NCAA no siempre son los correctos, y no es lo mismo un ala pívot de 2,05 que otro de 2 metros pelados. Ese ha sido el caso de una de las estrellas de la temporada NCAA, Julius Randle. El ex de Kentucky ha pasado de 2,06 declarados a 2 metros y poco más, a pesar de que lo compense con una envergadura de 2,13.

Noah Vonleh, de Indiana, ha visto reducidos sus 2,08 hasta los 2,03 (aunque con una monstruosa envergadura de 2,24 y las manos más grandes de la promoción). Jarnell Stokes, el sensacional reboteador de Tennessee, llega por los pelos a los 200 centímetros. El tirador de Creighton Doug McDermott, máximo anotador del año, ha pasado de 2,03 a 1,98. Otro alero, el ex de Iowa State Melvin Ejim, ha perdido un par de centímetros que le podrían condenar a jugar de escolta en la NBA habiendo desempeñado funciones de alero fuerte en la NCAA.

Los escoltas Jordan Adams (UCLA), Markel Brown (Oklahoma State), Nick Johnson (Arizona) y Gary Harris (Michigan State) han pasado a ser susceptibles de un cambio a la posición de base (si son capaces de ello). El grupo más amenazado es el de los bases por debajo de los seis pies (1,83), con Joe Jackson (Memphis), Tim Frazier (Penn State), Russ Smith (Louisville), Eric Atkins (Notre Dame), Trevor Releford (Alabama), Shabazz Napier (MVP de la Final Four con Connecticut) y Jahii Carson (Arizona State) como exponentes más destacados. Alguno de ellos podría acabar en Europa si no supera los prejuicios de los ejecutivos NBA respecto a su falta de estatura.

Las otras dos sesiones de este entrenamiento colectivo se dedican a las cualidades físicas y a la técnica de lanzamiento y ejercicios de grupo. En el apartado atlético se mide la velocidad, la agilidad y el salto. El base suplente de UCLA Zach Lavine destacó en todas ellas, mientras que Markel Brown y Jahii Carson intentaron hacerse perdonar sus centímetros de menos con una impresionante capacidad para elevarse del suelo.

La sesión de tiro intenta evaluar la fiabilidad de los jugadores desde diferentes distancias (triple NBA, triple NCAA, media distancia, ya fueran desde la izquierda, la derecha o centrados) y distintas situaciones de juego (a pie parado, en movimiento o después de bote). En este apartado se ha visto la fiabilidad global de Rodney Hood, el compañero de Jabari Parker en Duke, un pasito por delante de Glen Robinson III (Michigan), Xavier Thames (San Diego State), Joe Harris (Virginia) y LaQuinton Rosss (Ohio State). También destacó el acierto en triples NBA de Jordan Adams y Melvin Ejim.

La participación en el NBA Draft Combine no es obligatoria, ni tampoco lo es que los que asistan lleven a cabo todas las pruebas. Los ex de Kansas Joel Embiid y Andrew Wiggins, en lucha por ser el número 1 del draft, no hicieron acto de presencia. Lo mismo pasó con el tercero en discordia por ganarse a los Cleveland Cavaliers, Jabari Parker. Julius Randle, Doug McDermott,  Shabazz Napier, Nik Stauskas (Michigan) y T.J. Warren (North Carolina State), por ejemplo, se saltaron la sesión de tiro.

Los aspirantes utilizan estas pruebas para despejar dudas sobre sus medidas o capacidades, pero sin arriesgarse a empeorar las buenas impresiones dejadas durante la temporada universitaria. Y siempre se pueden exhibir vídeos de entrenamientos privados (de los que hablaremos más adelante), grabados en un entorno controlado y editados por una mano amiga,  para recordar sus mejores cualidades. Un ejemplo, este de Nik Stauskas.

Los bailes privados

Aparte de este entrenamiento en masa “oficial” Clippers, Nets y Rockets organizaron su propia sesión el 22 de mayo en Los Angeles con un aspecto novedoso: incluía prácticas de 5×5. A esta cita no acudieron los grandes nombres, pero si muchos aspirantes a entrar en segunda ronda y algunos jugadores intentando meterse entre los 30 primeros seleccionados, como Russ Smith o Xavier Thames. Esta temporada no se realizarán más entrenamientos de este tipo tras la renuncia de Minnesota Timberwolves a organizar sus sesiones.

Los jugadores se preparan para el draft, con duros entrenamientos tanto físicos como técnicos organizados por las agencias que les representan para llegar en un buen momento a los entrenamientos programados por la NBA y a las sesiones privadas con los diferentes equipos. También les forman para superar las entrevistas personales con los ejecutivos. Y elaboran videos mostrando las cualidades más destacadas de sus representados que se encargan de hacer llegar a franquicias y prensa (y ahora, gracias a youtube, también al público en general).  El anterior vídeo de Nik Stauskas era un ejemplo de este tipo de material.

Algunas agencias de representación organizan sesiones individuales abiertas a los ejecutivos de la NBA y la prensa como las realizadas en un gimnasio de Santa Monica, California y en la que sí que participaron algunos de los grandes nombres del draft. Se trataba de mostrar a sus clientes en un entorno amigo que resalte sus virtudes y camufle sus carencias. Había dudas acerca de si Joel Embiid estaba plenamente recuperado de la lesión de espalda que le dejó fuera del March Madness, El pívot aprovechó la ocasión para disiparlas, como no podía ser de otra manera.

Los equipos de la NBA también pueden organizar sus propias sesiones de entrenamiento privadas, e invitar a ellas a los jugadores que consideren interesantes para sus proyectos. Estas invitaciones también dan pistas de lo que puede pasar la noche del draft. Porque las franquicias se dirigen a los jugadores que les interesan y que creen que cuando llegue su momento de elegir en el draft aún estarán disponibles. Es una primera pista para los aspirantes a profesionales de sus verdaderas posibilidades.

Los jugadores, por su parte, no están obligados a aceptarlas. Con un rechazo le indicas al equipo que te ha invitado que no quieres que te elija, aunque eso te pueda costar un dineral (el sueldo de los primeros contratos en la NBA viene determinado por la posición del draft). En estas decisiones suelen tener un peso importante los agentes, y no siempre guiados por el beneficio de su cliente, sino por el de sus propias inversiones en otros jugadores e incluso entrenadores. Un agente no hostil siempre facilita el proceso para los equipos.

En estas tomas de contacto las condiciones las pone el equipo. Además del trabajo físico y técnico, pueden realizarse entrevistas personales. Las franquicias se juegan su crecimiento futuro, y quieren asegurarse hacer una buena elección. Daryl Morey, general mánager de los Houston Rockets, se ha reunido en los últimos años con unos cuantos aspirantes a profesionales. En su cuenta de twitter ha publicado algunos de los momentos más hilarantes (por supuesto sin desvelar el nombre de los protagonistas).

Como el jugador que afirma liderar verbalmente, pero no con el ejemplo. El que no mira a los ojos a su entrenador porque es más bajito que él. Otro que se dedica a rebotear porque no sabe hacer nada sin balón y es su forma de tenerlo. El artista que no tenía claro en que pie tenía la lesión. Y como gran estrella del despropósito, al que le pregunta si podría someterse a una prueba de detección de drogas y responde espantado “¿Hoy?”. No sé el tiempo que todos ellos pasaron en la universidad, pero no parece que les aprovechara mucho. Y me parece que tampoco estuvieron atentos a los consejos de sus agentes.

publicado en http://www.encancha,com, mayo 2014

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NCAA: Cuatro equipos en busca de la gloria

31 Mar

Ya tenemos a los 4 aspirantes a Loco Mayor de Marzo. Sólo un número 1 ha sobrevivido, Florida. Muy difícil lo tendrá para hacer valer su jerarquía ante la eficaz Wisconsin, la jovencísima Kentucky y la muy descarada Connecticut.

Zona Sur (sede: Memphis)

La número 1 Florida puso el punto final al brillante final de temporada de UCLA (79-68). Los californianos tuvieron una primera ventaja tras dos triples seguidos de David Wear. Pero allí estaba el francotirador de Florida, Michael Frazier (19 puntos, 6 rebotes, 5 de 8 en triples), para devolverle la calma a su equipo con tres triples casi consecutivos (Scottie Wilbekin aportó otro más) en sus tres primeros lanzamientos. Con un buen Will Yeguette (8 puntos, 7 rebotes) los de Billy Donovan dieron un primer estirón en el marcador, contrarrestado de forma parcial por Zach Lavine con sus 5 únicos puntos. Al descanso ganaba la número 1 de 6 (36-30).

En la segunda mitad dos triples más de Frazier contuvieron los primeros intentos californianos de reducir distancias. Una buena racha de acierto de Kyle Anderson (11 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias) permitía a los Bruins ponerse sólo 1 punto por debajo. Florida no concedió a sus rivales ningún punto al contrataaque en los 10 minutos finales (había anotado 23 previamente). Scottie Wilbekin (13 puntos, 3 asistencias) hizo subir la diferencia de los Gators hasta los 11 con 6 puntos consecutivos a 5:30 del final. Jordan Adams (17 puntos) y Travis Wear (14 puntos) intentaron la remontada, pero no pudieron ante la labor conjunta de sus rivales.

 

La número 11 Dayton que entrena brillantemente Archie Miller no dio ninguna opción a la número 10 Stanford (72-82) en el duelo entre cenicientas. Los Flyers consiguieron imponer su ritmo de juego, mucho más rápido que el de su rival, desde el primer minuto. La defensa zonal de los Cardinals era incapaz de frenar la movilidad de los atacantes de Dayton (destacó la inteligencia de Devin Oliver en este aspecto), y sus hombres altos (Stefan Nastic, Dwight Powell) se cargaron muy rápido de faltas. El entrenador Johnny Dawkins tuvo que dar minutos a unos jugadores de banquillo que no acostumbran a tener demasiado protagonismo en sus planteamientos.

La mala noche en el tiro del base Chason Randle (21 puntos pero con una serie de 5 de 21 en los lanzamientos de campo) permitía a los defensores rivales centrarse sobre los interiores rivales, un Powell muy apagado en la primera mitad (13 de sus 17 puntos en los segundos 20 minutos) y un Stefan Nastic (15 puntos). Sobre los hombros del serbio cargó Stanford el peso de su intento de remontada en la segunda mitad hasta que fue eliminado a 5 minutos del final. Sólo uno de los 12 jugadores de Dayton se quedó sin anotar. Jordan Sibert lideró el equipo con 18 puntos, bien acompañado por el inesperado Kendall Pollard con 12 (en 14 minutos en pista).

 

Dayton despertó de su sueño en la final regional ante Florida (62-52). Los Gators consiguieron lo que no había logrado ninguno de los rivales anteriores de los Flyers: controlar el ritmo del partido, anulando las oportunidades de anotar en transición de sus rivales (8 puntos a la contra). Los de Billy Donovan también fueron superiores en la lucha por el rebote (37 a 26), lo que les concedió 13 puntos tras segundas oportunidades (Dayton sólo anotó 1 tras no coger ningún rebote en ataque en los últimos 20 minutos). Destacó en este aspecto Patric Young (12 puntos, 6 rebotes, 2 recuperaciones, 4 tapones).

Scottie Wilbekin asumió el liderazgo ofensivo de Florida ya en la primera mitad, antes de lo que viene siendo habitual (14 de sus 23 puntos en el primer período). Tras un parcial de 15 a 1 en los últimos 4:40 antes del descanso, Florida se puso 14 arriba (38-24). Dos triples de salida de Dayton redujeron su desventaja a 8 en la reanudación, pero fue lo más que consiguieron acercarse a sus contrarios. En los 8 minutos y medio finales, sólo anotaron dos jugadores: Wilbekin por los vencedores (7 puntos) y Dyshawn Pierre por los derrotados (11 de sus 18 puntos). El líder anotador de los Flyers, Jordan Sibert, se quedó en 0 puntos (la defensa de Florida sólo le concedió espacio para 3 lanzamientos en 30 minutos).

 

Zona Este (sede: New York)

La número 4 Michigan State confirmó su fama de equipo sólido y derrotó a la cabeza de serie regional, Virginia (59-61). Los Cavaliers, un equipo que ha basado su juego en la defensa, se encontraron con un muro enfrente que dejó su acierto en el lanzamiento de campo en el 35,7%. El buen inicio de partido de Adreian Payne (16 puntos, 5 rebotes) y Branden Dawson (24 puntos, 10 rebotes) dio a los Spartans su primera ventaja importante (21-11)  mediado el primer periodo. Virginia se rehizo para llegar al descanso sólo 4 abajo, 27 a 31. En la segunda mitad fue la cabeza de serie, liderada por Malcolm Brogdon (17 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones), la que sorprendió a Michigan State con un parcial de 9 a 1.

Dawson y Payne salieron al rescate de los suyos para estabilizar de nuevo la situación hasta llegar a unos 2 últimos minutos de locura. Un triple de Payne ponía a los Spartans 3 arriba. Un mate de Dawson ampliaba la ventaja de los suyos hasta los 5 puntos. Virginia se mantenía en el partido desde la línea de tres gracias a Joe Harris (17 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias) y Malcolm Brogdon, mientras que Michigan State rentabilizaba las faltas recibidas, a pesar del 1+1 fallado por Keith Appling a falta de 17 segundos para el final. Gary Harris, para asegurar, lanzó a fallar su segundo tiro libre a un segundo del final, dejando sin margen a los Cavaliers para una jugada desesperada.

 

En la otra semifinal regional, DeAndre Daniels (27 puntos, 10 rebotes, 2 tapones) aprovechó la baja de Georges Niang en la número 3 Iowa State para llevar a la 7 Connecticut a la victoria (76-81). La baja de su pívot no fue el único handicap al que tuvieron que hacer frente los Cyclones. El mal partido de otra de sus estrellas, Melvin Ejim (7 puntos, 8 rebotes) y la noche errática en el lanzamiento de DeAndre Kane (16 puntos, 8 rebotes, 9 asistencias, pero 6 de 18 en los lanzamientos de campo) pesó más en su contra que el excepcional enfrentamiento realizado por Dustin Hogue (34 puntos, 6 rebotes, 15 de 19 en el tiro).

UConn abrió el partido a ritmo de triples de la mano de sus dos bases, Shabazz Napier (19 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias, 4 de 6 en triples) y Ryan Boatright (16 puntos, 2 de 3 en triples). Hogue contuvo la primera oleada, pero cedió ante la segunda, y más después que Daniels se sumase a la fiesta de los Huskies. Al descanso la diferencia era de 10 puntos. En la segunda mitad llegó hasta los 17. Unos buenos minutos de Kane y Naz Long ( sus 7 puntos, consecutivos durante esta fase) más la lucha constante de Hogue redujeron la distancia entre los dos conjuntos a sólo 4 puntos a 2:24 del final, pero la solidez de Connecticut en los tiros libres en los últimos 60 segundos (10 de 11) le evitó un susto mayor.

 

En el partido que cerraba el fin de semana en esta fase regional, Connecticut protagonizó otro upset eliminando a Michigan State (54-60). UConn abrió el partido con una efectividad tremenda que llevó a un parcial de 2-12 en los primeros 5 minutos. Michigan State supo recomponerse. Atrás con una defensa individual asfixiante, cerrada sobre su canasta, con cambios en los bloqueos y ayudas constantes sobre el rival con pelota. En ataque, dos triples consecutivos de Adreian Payne (13 puntos, 9 rebotes) marcaron el camino a los Spartans que llegaron al descanso 4 arriba gracias a dos triples más de Gary Harris (22 puntos, 4 de 9 en triples) y otro, tras 3 minutos de sequía global, de Denzel Valentine.

Payne abrió la segunda mitad con 5 puntos consecutivos. Con los Huskies 9 abajo, Shabazz Napier (25 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias) demostró que nadie le ha regalado los galones de líder. Anotó 7 puntos para empatar el partido justo antes de recibir un golpe en la cara de Gary Harris. UConn apretó en defensa negándole la pintura a Payne. El show de Napier siguió con un triple increíble y una asistencia a Neils Giffey en el contrataque. Un triple de Ryan Boatright devolvió a los Huskies sus 10 puntos de ventaja. Valentine y Harris acudieron al rescate, como no, desde la línea de 3 puntos. Hasta llegar al peor escenario posible para los Spartans, un final ajustado en el que sus nervios y la frialdad de los Huskies formaron la tormenta perfecta.

 

Zona Oeste (sede: Anaheim)

La número 4 San Diego State le complicó mucho las cosas a la cabeza de serie regional Arizona que dirige Sean Miller (70-64). Los Aztecs, un equipo con mucho más físico del que parece, le plantaron cara a la número 1 en la lucha por el rebote (hasta 19 capturaron bajo el aro contrario, por sólo 10 cedidos en el propio). La torre de Arizona Kaleb Tarczewski se cargó de personales ante las acometidas contrarias. Una excelente defensa de Dwayne Polee (13 puntos) dejó a los Wildcats huérfanos de los puntos de Nick Johnson. El mismo Polee y Winston Shepard (11 puntos) dieron a los de San Diego 8 puntos de ventaja antes del descanso. En la segunda mitad Xavier Thames (25 puntos), volvía a elevar la distancia entre ambos equipos hasta este límite.

 Arizona, aferrándose al trabajo de unos brillantes Aaron Gordon y Rondae Hollis-Jefferson (15 puntos y 6 rebotes para cada uno de ellos), logró remontar y ponerse por delante. Y a 2:46 del final, tras haber fallado sus 10 lanzamientos anteriores, Nick Johnson anotó su primera canasta de dos. Treinta y seis segundos más tarde, sumaba un triple. La bestia había despertado. Con los Aztecs perdiendo de 6, el escolta de los Wildcats reclamó la pelota para recibir las previsibles faltas. Johnson anotó los 10 tiros libres que lanzó, para cerrar su estadística personal con 15 puntos (además de 8 rebotes y 3 asistencias) y la colectiva con un nuevo triunfo.

 

La otra semifinal regional se preveía a priori mucho más igualada que la anterior, pero la 2 Wisconsin en encargó de pulverizar los pronósticos dominando desde el inicio a una desconocida 6 Baylor (69-52). La defensa zonal de los Bears, que tantos problemas había causado a Nebraska y Creighton, fue fácilmente superada por los Badgers durante la primera mitad. Frank Kaminsky (19 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias, 6 tapones) anotó 8 de los 10 primeros puntos de los Badgers para darle una ventaja de 6 puntos. Con la ayuda de los triples de Ben Brust (14 puntos, 6 rebotes) y la aportación interior de Nigel Hayes (10 puntos, 6 rebotes), la diferencia subió hasta los 13 puntos al descanso.

La defensa de los de Bo Ryan sólo había concedido a un rival eminentemente ofensivo como Baylor 16 puntos durante los primeros 20 minutos. En la segunda mitad la diferencia entre ambos equipos subió hasta los 20 puntos a 9 minutos del final. Los Bears acabaron el encuentro con un porcentaje en sus lanzamientos de campo del 31,6% y sus triplistas Brady Heslip (1 de 4 desde la distancia) y Kenny Chery (12 puntos, pero 7 de tiros libres) perfectamente anulados. Su principal anotador fue Cory Jefferson (15 puntos, 7 rebotes), aunque gracias a que maquilló sus números (al igual que Chery) con el partido sentenciado.

 

No habrá duelo entre hermanos en la gran Final Four. Si la Dayton de Archie Miller cayó ante Florida, su hermano Sean vio como Wisconsin daba la sorpresa ante su equipo, Arizona (63-64). Los Wildcats empezaron más entonados, consiguiendo una ventaja de 7 puntos tras 2 tiros libres de Rondae Hollis-Jefferson (10 puntos, 4 rebotes). Con Kaminsky todavía sin entrar del todo en el juego (8 de sus 28 puntos antes del descanso, además de 11 rebotes), Wisconsin acabó la primera parte a tres de su rival gracias al trabajo de Nigel Hayes y Traevon Jackson (10 puntos, 5 asistencias).

En la segunda parte Kaminsky despertó para igualar el choque. Con un Aaron Gordon fallón (8 puntos y 18 rebotes, pero fallando 7 de sus 9 lanzamientos en la pintura), Nick Johnson (16 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias) intentaba mantener a Arizona por delante, pero el pívot de los Badgers le devolvía punto por punto. Y así se llegó a la prórroga y a la discutida falta en ataque de Johnson a 4 segundos del final (de la misma manera la podían haber pitado en defensa, el escolta de Arizona saca el brazo tras recibir el choque de Josh Gasser), con Arizona un punto abajo. Los Wildcats tuvieron tiempo de recuperar el balón en el saque de fondo posterior, pero no de conseguir un lanzamiento ganador.

 

Zona del Medio Oeste (sede: Indianapolis)

La carrera de la número 11 Tennessee desde los First Four se acabó ante la número 2 Michigan (73-71). Los Wolverines hicieron dos cosas bien para despertar de su sueño a los Volunteers: mantener su acierto habitual en los triples (11 de 20) y contener a un Jarnell Stokes (11 puntos, 6 rebotes) demoledor en sus tres partidos anteriores de este “March Madness”. Y a pesar de todo, la aspirante a cenicienta tuvo opciones hasta los últimos instantes para seguir en la competición una noche más. A 11 minutos del final Michigan ganaba de 15. Fue entonces cuando Jordan McRae (24 puntos, 6 rebotes) decidió echar el resto.

A 3:40 del final, la distancia era de 10 puntos tras el último triple de Nik Stauskas (14 puntos). Y entonces a los Wolverines, que veían el partido ganado, les dominó el miedo a la derrota. Después de conceder un parcial de 1 a 11, McRae ponía a Tennessee a sólo 1 punto con 13 segundos por jugarse. Caris Levert (10 puntos, 5 asistencias) perdió su quinta pelota de la noche en un saque de fondo. En el peor de los escenarios posibles para su equipo, Jordan Morgan (15 puntos, 7 rebotes) cerró su gran partido forzándole una decisiva falta en ataque a Jarnell Stokes (muy protestada por los Volunteers) que decidió el encuentro.

 

En el duelo con más morbo del “Sweet Sexteen” (la ronda de 16), la número 8 venció a su gran rival y vigente campeona, la 4 Louisville (69-74). Dos factores fueron claves en la derrota de los Cardinals. El primero, su escaso acierto en los tiros libres (13 de 23, para un 22 de 27 de Kentucky). El segundo, su colapso en la pintura en los últimos 8 minutos (2 puntos, con 1 de 5 en el lanzamiento, mientras que en los minutos previos habían anotado 42 con una serie de 21 de 29). En este segundo factor destacó el trabajo para Kentucky de los freshman Julius Randle (15 puntos, 15 rebotes) y Dakari Johnson (15 puntos, 6 rebotes), después que Willie Cauley-Stein se lesionase el tobillo en los primeros minutos.

Los Cardinals, liderados por Russ Smith (23 puntos, 3 asistencias), Luke Hancock (19 puntos, 3 de 5 en triples) y Montrez Harrell (15 puntos, 8 rebotes), fueron por delante en el marcador casi todo el encuentro. Hasta que Alex Poythress, prácticamente inédito hasta entonces, decidió que había llegado su momento. Con los Wildcats 7 abajo a 4:30 del final, el alero anotó sus 6 puntos de forma casi consecutiva durante un apagón ofensivo de Louisville. Un triple de Aaron Harrison (15 puntos) ponía a Kentucky 2 arriba a 40 segundos del final. Julius Randle y Aaron Harrison sellaron la victoria de los de John Calipari sobre el conjunto de Rick Pitino (exentrenador de Kentucky). El parcial desde la aparición de Poythress fue de 3 a 15.

 

Nik Stauskas (24 puntos) masacró a los Wildcats durante la primera mitad de la final de esta sede, sumando 18 de los 37 puntos de su equipo. Los Wolverines dejaron a la figura rival Julius Randle (16 puntos, 11 rebotes) en 6 puntos en los primeros 20 minutos con una serie de 2 de 7 en los tiros de campo. Kentucky sobrevivió gracias a la perfección de su alero James Young (10 de puntos sin fallo con dos triples, acabó con 13) y otro freshman que ha tenido poco protagonismo esta temporada, Marcus Lee. Calipari tuvo que recurrir al ala pívot ante la baja de Willie Cauley-Stein y Lee se reivindicó con 10 puntos en 5 lanzamientos en este período. Kentucky consiguió irse al descanso con empate a 37 después de haber estado 10 abajo.

La segunda mitad empezó para Michigan con la tercera falta de su interior Jordan Morgan (11 puntos, 4 rebotes). Sin él en pista, Julius Randle despertó y campó a sus anchas. Michigan se refugió en una zona 1-3-1 para paliar el dominio de Kentucky en la pintura (35 rebotes a 24). Los de John Beilein también tenían problemas en ataque, ya que Stauskas no encontraba posiciones de lanzamiento. Con Randle de líder, los Wildcats se distanciaron en el marcador aprovechando casi 6 minutos sin anotar de sus rivales. A base de zarpazos de Glenn Robinson (14 puntos, 4 rebotes) y Jordan Morgan los Wolverines empataron a 72 a falta de 27 segundos. Aaron Harrison (12 puntos) resolvió  con su cuarto triple de la noche (todos en los últimos 8 minutos). Kentucky venció 72 a 75 a la finalista del año pasado.

 

artículo publicado en http://www.encancha.com, marzo 2014

NCAA: Festival de upsets en la tercera ronda del “Madness”

24 Mar

Tras la primera entrega del resumen semanal de la NCAA, en esta segunda hablaremos de la tercera ronda del “Madness”, en la que Wichita State perdió su primer partido de la temporada en una fase llena de upsets (Kansas, Syracuse, Villanova y Creighton). Tennessee, el equipo trampa, se coló entre los 16 mejores.

La racha de perfección de la cabeza de serie número 1 Wichita State se quedó en 35 victorias tras caer ante la 8 Kentucky (76-78). Fue la noche de los freshman de los Wildcats, autores de 68 de los 78 puntos de su equipo. Los gemelos Harrison, Andrew (20 puntos, 3 asistencias a pesar de tener lastimado el codo derecho) y Aaron (19 puntos, 2 recuperaciones), fueron los más acertados aunque Julius Randle (13 puntos, 10 rebotes, 6 asistencias) y James Young (13 puntos, 8 rebotes) también estuvieron a la altura del reto.

Los Shockers, superados en altura tanto en las posiciones interiores como las exteriores, se aferraron a su defensa y al acierto de Cleanthony Early (31 puntos, 7 rebotes) y Ron Baker (20 puntos, 5 rebotes). En un encuentro igualado, un triple de James Young daba 2 puntos de ventaja a los de Calipari a 1:40 del final. La ventaja subió hasta los 4 con dos tiros libres de Andrew Harrison. Wichita State recortó para ponerse a distancia de triple. En el último segundo, el tiempo pareció detenerse mientras el lanzamiento de Fred VanVleet volaba. Tras su fallo, Kentucky fue una fiesta.

La número 1 Florida jugó una segunda parte prácticamente perfecta para deshacerse de la 9 Pittsburgh (61-45). El esperado duelo entre los pívots Patric Young (7 puntos, 8 rebotes, 4 tapones) y Talib Zanna (10 puntos, 6 rebotes, 1 tapón) tuvo menos peso en el resultado del que se preveía. Los Gators, tras llegar al descanso con una ventaja de 5 puntos, apretaron en defensa en la segunda mitad, dejando a los Panthers sin anotar cerca de 6 minutos y medio.

Cuando Pittsburgh se reencontró con el aro rival, entonces apareció Scottie Wilbekin (21 puntos, 3 rebotes) para darles la puntilla, con 13 puntos en 5 minutos. Para cuando se retiró al banquillo a que le pusieran hielo en las rodillas después de recibir un golpe, los de Billy Donovan ganaban de 12 y quedaba poco más de un minuto para el final del encuentro. Florida sólo perdió un balón en toda la segunda parte, cuando agotaron la posesión a 5 segundos del final. Por contra, le forzaron 7 a los Panthers, que les dieron 12 puntos.

Virginia (1) basa su éxito esta temporada en cortar el ritmo de sus contrincantes. Delante con un ataque pausado y detrás con una defensa asfixiante. La número 8 Memphis no pudo escapar de la trampa (78-60). Joe Harris fue el líder de los ganadores (16 puntos, 5 rebotes), ayudado desde el banquillo por Anthony Gill (13 puntos y 8 rebotes en 19 minutos). Al descanso los Cavaliers ya ganaban de 15. A tres minutos del final su renta subió hasta los 27. Geron Johnson aprovechó la relajación de Virginia para maquillar un poco el marcador y su estadística personal con 7 de sus 11 puntos.

La otra número 1 del cuadro, Arizona, tampoco tuvo el menor problema ante la 8 Gonzaga (84-61). Los Wildcats capitalizaron su exhibición defensiva anotando 31 puntos en jugadas tras pérdidas de pelota de los Zags (21, de ellos 15 robos). Arizona ya ganaba de 20 a 5 minutos del descanso gracias a un mate de Aaron Gordon (18 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 4 recuperaciones). En el duelo entre los dos posibles pívots internacionales de Polonia en un futuro, el Bulldog Przemek Karnowski (14 puntos, 10 rebotes, 2 tapones) se impuso al interior de Arizona Kaleb Tarczewski (6 puntos, 5 rebotes, 2 recuperaciones).

Andrew Wiggins dijo adios al baloncesto universitario con una de las peores actuaciones de su corta carrera (4 puntos, 4 rebotes, 1 de 6 en el lanzamiento, 4 pérdidas de balón). La número 2 Kansas, que siguió sin poder contar con el pívot Joel Embiid, cayó ante la 7 Stanford (57-60). Esta baja, unida a la mala noche en el tiro de Perrry Ellis (9 puntos con una serie de 3 de 10, y 8 rebotes), dejó como único bastión interior de los de Bill Self al sénior de quinto año Tariq Black (18 puntos, 6 rebotes, 5 faltas en 26 minutos de juego).

Los Jayhawks, a los que se les atragantó la defensa en zona de Stanford, fueron por detrás en el marcador casi todo el enfrentamiento. El trabajo constante del base Chason Randle (13 puntos, 4 rebotes, 6 recuperaciones pero 7 pérdidas) y el ala pívot Dwight Powell (15 puntos, 7 rebotes) daba el mando de la situación a los Cardinals. Cuatro abajo a 50 segundos del final, buscaron los triples de Conner Frankamp (12 puntos) y escogieron a Anthony Brown (10 puntos, 5 rebotes) como blanco de sus faltas para remontar. Frankamp acertó 2 veces y Brown no falló lo suficiente (5 de 8).

Connecticut fue la protagonista de una de las sorpresas de la ronda de 32. Este número 7 eliminó a una segunda cabeza de serie, Villanova (65-77). Los Wildcats consiguieron un margen de 9 puntos en la primera mitad, pero tras 9 minutos sin anotar llegaron al descanso 1 abajo. Shabazz Napier, que ya había anotado 24 puntos en el partido anterior ante Saint Joseph’s, volvió a ser la estrella de los Huskies. El base jugó sólo 8 minutos en la primera mitad a causa de las faltas, anotando 4 puntos.

Pero en la segunda, convirtió el partido en su show particular. Con 21 puntos, se merendó a todos los defensores que le pusieron por delante. Con 3 triples consecutivos, le dio una ventaja de 9 puntos a UConn a 6 minutos del final. Dos minutos más tarde, un golpe en la mejilla le envió al banquillo. 40 segundos después volvia a la pista. En los últimos 66 segundos, la fiabilidad de Connecticut en los tiros libres (11 de 12) frustró la táctica de Villanova de recurrir a las faltas para remontar.

Michigan, cabeza de serie número 2, pasó a la siguiente ronda eliminando a la 7 Texas (79-65). El hombre clave de los Wolverines fue Nik Stauskas (17 puntos, 8 asistencias). La mano del canadiense se halla tras casi la mitad de los puntos de su equipo, ya fuera anotando o habilitando a sus compañeros, mientras que Jordan Morgan aportó la solidez interior (15 puntos, 10 rebotes). Por los tejanos, el más destacado fue el base Isaiah Taylor (22 puntos, 5 asistencias).

Los Wolverines abrieron brecha en la primera mitad a base de triples (7 de 13 en el periodo, 2 de Stauskas, 2 de Caris LeVert, 2 de Zak Irvin, 1 de Glenn Robinson) y empezaron la segunda con dos canastas más de 3 puntos de Derrick Walton en los tres primeros minutos. Aún así, los Longhorns insistieron, reduciendo su desventaja hasta los 6 puntos a 8 minutos del final. Dos triples seguidos de Michigan (Glenn Robinson, Spike Albrecht) marcaron el límite de su remontada.

La también número 2 Wisconsin perdía de 12 al descanso ante la 7 Oregon tras 7 puntos de Joseph Young (29 puntos, 3 rebotes, 4 de 7 en triples) en 20 segundos. Una salida en tromba de los Badgers en la segunda parte les permitió ponerse por delante gracias a una canasta de Frank Kaminsky (19 puntos, 5 rebotes) a 13:29 del final.

Young intentó infructuosamente mantener las esperanzas de los Ducks de pasar a la siguiente ronda, pero los de Bo Ryan iban lanzados. Un triple de Ben Brust (12 puntos, 4 de 8 en triples) a 69 segundos del final acabó con el último liderazgo en el marcador de Oregon. Traevon Jackson (16 puntos, 9 de 11 en tiros libres) y Sam Dekker (12 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias), desde la línea de tiros libres, acabaron el trabajo (85-77).

Dayton protagonizó otro de los grandes upsets de esta ronda. La cabeza de serie número 11 eliminó a la número 3 Syracuse (53-55), que ha acabado la temporada inmersa en una grave crisis de juego, perdiendo 6 de sus 9 últimos partidos. Los dos anteriores al principio de la racha los ganó por 2 (Pittsburgh) y 1 punto (North Carolina State). Tyler Ennis (19 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias), autor de la canasta del triunfo hace algo más de un mes ante Pittsburgh, no acertó en el último lanzamiento en esta ocasión.

La actuación de los Orange en el tiro fue mala de categoria. No acertaron en ninguno de sus 10 intentos triples (Ennis 5, Cooney 4), y sólo transformaron 1 de sus 19 lanzamientos ajenos a la pintura. Y a pesar de ello, Syracuse pudo ganar. Cinco puntos por debajo en el marcador a 4:40 del final, Ennis asumió el liderazgo. Con 11 puntos consecutivos para su equipo, el base freshman redujo la desventaja a sólo 1 punto. Le faltó un último lanzamiento para ser el héroe de la noche. C.J. Fair se despidió de la NCAA con 14 puntos, 10 rebotes y 3 tapones.

La número 3 Iowa State tenía ante la 6 North Carolina la baja de su pívot titular, George Niang. La situación se compensó cuando el interior titular de UNC Brice Johnson se torció el tobillo a los pocos minutos de juego. Fue entonces cuando los Cyclones encontraron su mejor juego para ponerse por delante en el marcador, con su habitual acierto en el triple (acabaron con una serie de 12 de 26) y la inspiración de DeAndre Kane (24 puntos, 7 rebotes, 7 asistencias).

Los Tar Heels se recompusieron en la segunda parte liderados por Marcus Paige (19 puntos) y Leslie McDonald (18 puntos). Kennedy Meeks (15 puntos, 13 rebotes) compensaba la ausencia del lesionado Johnson poniendo a su equipo 8 arriba, un margen anulado por un Nazz Long en plan “killer” desde el triple (12 puntos). Kane ponia el 85 a 83 en el marcador a falta de 2 segundos. Nate Britt atravesó la pista con el balón para pedir tiempo muerto en campo contrario (y poder sacar de banda desde allí), pero cuando llegó a su destino el reloj ya estaba a cero. La alegria en el vestuario de Iowa State incluso contagió (pero poco) a su frío técnico Fred Hoiberg, que aprovechó para motivar a sus jugadores de cara a su siguiente partido.

La estrategia de Baylor ((6) para eliminar a la 3 Creighton (55-85) no fue otra que anular por completo a la figura rival, Doug McDermott (15 puntos, 2 rebotes). Al descanso, mientras los Bears ganaban de 20, la estrella universitaria sólo había anotado 3 puntos. Si a eso le añades un 61% de acierto en los triples (11 de 18), es muy difícil perder. Baylor abrió brecha a los 7 minutos tras anotar 5 triples consecutivos, 3 de ellos de Kenny Chery (14 puntos, 4 de 5 en triples).

Brady Heslip también brilló desde la distancia (19 puntos, 5 de 7). La ecuación se completa totalmente cuando tus pívots, Isaiah Austin (17 puntos) y Corey Jefferson (14 puntos), anotan sin problemas en la pintura y tu alero titular Royce O’Neal reparte juego como los ángeles (10 puntos, 5 rebotes, 8 asistencias). ¿Que recurso le quedaba a Creighton? Precisamente el que su rival no le dejó usar, McDermott.

Luke Hancock se transforma cuando llega marzo. La temporada pasada fue el MVP de la Final Four en la que ganó su equipo, la ahora 4 Louisville. Este año, tras apuntillar a Manhattan en la ronda anterior, encarriló el triunfo ante la 5 Saint Louis (66-51) con 21 puntos. Los Cardinals se sobrepusieron a la mala noche de Russ Smith (11 puntos, 7 asistencias, pero 3 de 10 cara a canasta y 7 pérdidas) y a sus 19 balones perdidos gracias a su defensa.

El equipo de Rick Pittino extrajo petróleo de las 18 pelotas pérdidas por Saint Louis, que rentabilizó en forma de 25 puntos. Además, dejaron a los Billikens sin anotar ninguno de sus lanzamientos de 3 puntos (0 de 15, un récord en la historia del March Madness). A pesar de ello, Saint Louis fue capaz de ponerse 2 puntos arriba en la segunda mitad tras un parcial de 2 a 13 (Louisville sólo anoto 2 tiros libres en casi 7 minutos). Hasta que Hancock, con dos triples consecutivos, devolvió la tranquilidad a los suyos.

La número 4 Michigan State envió a  la 12 Harvard de vuelta a casa (80-73), aunque los empollones no se lo pusieron nada fácil. Los Spartans construyeron un liderazgo en el marcador de hasta 12 puntos al descanso cimentado en la solidez ofensiva interior de Branden Dawson (22 puntos, 16 en la primera mitad, con 11 de 12 en el tiro, además de 9 rebotes).

En la segunda mitad, con todo perdido, Harvard se quitó la presión. De la mano de Wesley Saunders (22 puntos), 2 triples de Brandyn Curry (12 puntos, 6 rebotes) y la lucha de Steve Moundou-Missi (11 puntos, 10 rebotes), le dieron la vuelta al resultado a 7 minutos del final. Pero entonces los tiros dejaron de entrarles y Michigan State se recompuso con un triple de Gary Harris (18 puntos, 5 asistencias) y otro de Denzel Valentine (6 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias).

San Diego State (4) se deshizo sin problemas de la 12 y aspirante a cenicienta North Dakota State (63-44), en una exhibición anotadora de su base y estrella Xavier Thames, autor de casi la mitad de los puntos de los Aztecs (30 puntos, 5 asistencias, generando el 70% de los puntos de SDSU). Lawrence Alexander, la estrella de los Bison en la ronda anterior, anotó un triple en el tercer minuto de juego. Fue su única canasta del enfrentamiento (3 puntos, 1 de 8 en el tiro). Taylor Braun (7 puntos, 2 de 14), el líder anotador de NDSU, llegó a fallar 9 tiros seguidos. Si además sólo anotas un tiro libre en los 5 minutos finales, es imposible aspirar a dar la sorpresa.

Stephen Austin (12) fue por delante de UCLA (4) en el marcador durante 39 segundos, en la primera mitad. La mayor parte del enfrentamiento la batalla de los Lumberjacks fue mantenerse a menos de 10 puntos de los californianos. Aguantaron hasta el minuto 5 de la segunda mitad. A partir de ese momento los de Steve Alford aniquilaron a su rival a base de rápidas transiciones (77-60). Kyle Anderson volvió a jugar otro partido completísimo (15 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias), bien secundado por Jordan Adams (19 puntos, 5 rebotes) y Norman Powell (16 puntos).

En el duelo entre invitados inesperados, la 11 Tennessee acabó con las ilusiones de la 14 Mercer (83 a 63) sin ningún tipo de complicación. Los Volunteers, que siempre fueron por delante, ganaban de 15 al descanso gracias al dominio bajo los aros de Jarnell Stokes (17 puntos, 18 rebotes, 5 asistencias) y la punteria de Josh Richardson (16 de sus 26 puntos en la primera parte). En la segunda parte su ventaja fue en todo momento de dobles digitos. Tennessee es el tercer equipo en la historia que se cuela entre los “Sweet 16” (los mejores 16) procedente de la ronda de los First Four. El equipo trampa que la NCAA ha dispuesto en el cuadro del torneo dará emoción en la siguiente fase.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, marzo 2014

NCAA: El colapso de Syracuse

24 Feb

El equipo de Jim Boeheim empezaba la semana invicto, pero tras sufrir dos derrotas dice prácticamente adiós la primer lugar del ránking. La pujante Florida es la principal candidata al puesto. Los freshman estrella Andrew Wiggins y Julius Randle fueron decisivos en la semana en que Doug McDermott se coló entre los 10 máximos anotadores históricos de la NCAA.

UN REPASO AL RÁNKING

Syracuse mantuvo por tercera semana consecutiva el número 1 del ranking de AP, aunque la pujante Florida, que subió hasta el segundo lugar, le ha comido el terreno para la semana que ahora empezamos. Wichita State se aprovechó de  la derrota de Arizona (ahora cuarta) para completar el podio mientras que Duke cerró el TOP 5 tras el bajón de San Diego State (6). Cincinnati, Kansas, Villanova y Saint Louis copan los otros 10 primeros lugares de la lista.

UCLA (23) y Gonzaga (25) vuelven al TOP 25 del que caen Pittsburgh y la fugaz Southern Methodist. Tras las dos derrotas de Syracuse, Wichita State es el único equipo invicto a estas alturas de la temporada (ya suma 29 victorias y es campeón virtual de la liga regular de la Missouri Valley). Si la semana pasada Grambling State rompía una racha de 45 derrotas ante equipos de la Division I, con su triunfo en la pista de Prairie Wiew (81-83) acababa con su sequía como visitante tras 31 partidos perdidos.

AMERICAN ATHLETIC

Louisville, 11 del ranking, derrotó al líder de la conferencia, el séptimo de la lista Cincinnati (57-58). Tras una primera parte de muy baja anotación (19-22), los Cardinals se dispararon en el marcador hasta conseguir una ventaja de 10 puntos. La estrella local Sean Kilpatrick, muy bien defendido en la primera mitad, apareció en la segunda anotando 22 de sus 28 puntos. Los Bearcats remontaron para ponerse 3 arriba a 90 segundos del final. Hasta que Russ Smith (10 puntos, 5 asistencias) asumió el liderazgo. Con dos asistencias a Montrezl Harrell  (21 puntos, 10 rebotes) puso fin a la desventaja. Y una canasta suya, a 2,2 segundos del final, le dio el triunfo a los de Rick Pittino.

 

La 22 según los votantes de AP, Memphis, tuvo que jugar una prórroga para derrotar a Temple (82-79). Shaq Goodwin anotó 18 de sus 20 puntos en la segunda parte. Su compañero en la pintura Austin Nichols sumó 17 puntos, 12 rebotes y 7 tapones. Tras tener una diferencia de 10 puntos en la segunda parte, los Tigers se agarraron a la anotación de Goodwin para contener a los Owls en el desenlace del tiempo reglamentario. Los triples que habían permitido remontar a Temple (10 de 26)  dejaron de entrar en los 5 minutos de más (1 de 5), sellando su suerte.

Southern Methodist quiere volver a entrar en la lista de las 25 elegidas. Y lo demostró derrotando a una de sus miembros, la 21, Connecticut  (55-64). Los Mustangs han ganado 11 de sus últimos 13 enfrentamientos. Su buena defensa sólo concedió 16 canastas de camp a los Huskies, dejándolos en un 30% de acierto en el tiro. La dupla exterior de UConn, Napier y Boatright, anotaron 15 puntos cada uno, pero con un mal porcentaje conjunto (8 de 28).

ATLANTIC COAST

Syracuse, primer equipo del ranking, se dejó la imbatibilidad ante el rival más inesperado, Boston College (59-62). Los Eagles, cuando todo el mundo daba el encuentro por finiquitado, remontaron 13 puntos de desventaja en la segunda parte tras encadenar una racha de 5 triples consecutivos (11 de 22 al final del encuentro), 2 de Olivier Hanlan (20 puntos, 3 asistencias). En los 5 minutos de añadido, con 2 nuevos triples de salida sembraron el desconcierto en los locales.

Tyler Ennis (14 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias), habitualmente un seguro en los momentos decisivos, falló cuando su equipo más le necesitaba. No pudo romper el empate a 30 segundos del final de los 40 minutos, y en la prórroga falló dos de sus tres tiros de campo y uno de sus 2 tiros libres. Los Orange, tras jugar con fuego en sus dos enfrentamientos de la semana anterior (ante Pittsburgh y North Carolina State), se acabaron quemando.

 

North Carolina venció a la número 5 Duke (74-66) y se dio un festín anotador contra Wake Forest  (105-72). Esta vez no hubo tormenta capaz de impedir la celebración del partido contra la número 5, uno de los más esperados de la temporada. Roy Williams, que venía de sumar su triunfo número 300 como entrenador de los Tar Heels ante Florida State (75-81), vio como su equipo llegaba al descanso siete abajo. Un Rodney Hood en estado de gracia (una racha de 11 puntos casi consecutivos, acabó el encuentro con 16) había neutralizado la ventaja inicial de los locales.

En la segunda mitad la labor anotadora de Leslie McDonald (21 puntos) se vio perfectamente complementada por Marcus Paige (13 puntos, todos en el segundo parcial, y 9 en los últimos 5:30). La ventaja de hasta 11 puntos de los Blue Devils se fue esfumando ante una defensa que alternó una disposición individual con una zona 1-3-1. Duke falló 13 lanzamientos seguidos y estuvo 6 minutos sin anotar. Una pelota robada por J.P. Tokoto (9 puntos, 7 rebotes) a Quinn Cook (17 puntos saliendo del banquillo) a 31 segundos del final selló el triunfo de UNC. Jabari Parker, a pesar de sufrir en la segunda mitad, acabó con 17 puntos y 11 rebotes.

 

El fin de semana, Duke recibió a Syracuse. Los Blue Devils, después de ver como su ataque se colapsaba ante una defensa en zona, sacaron sus conclusiones. Y atacaron la defensa clásica 2-3 de los Orange metiendo balones interiores en lugar de buscar directamente los triples. Tras las críticas recibidas en el sentido de que a su equipo le faltaba un liderazgo claro para los instantes más comprometidos, Krzyzewski le dio los galones a Jabari Parker (19 puntos, 10 rebotes) y Rodney Hood (13 puntos, 7 rebotes). Ambos jugadores rescataron a los locales cuando Syracuse se fue de 9 puntos en la primera mitad.

A 6:50 para el final del partido, Duke consiguió una renta favorable de 6 puntos. Un fallón Tyler Ennis (9 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias, 4 recuperaciones) respondió con una canasta y una asistencia para Jerami Grant (17 puntos, 8 rebotes), ajustando de nuevo el marcador. A falta de 10 segundos los árbitros señalaron falta en ataque a C.J. Fair (12 puntos, 7 rebotes) cuando entraba a canasta. El técnico visitante Jim Boeheim perdió los nervios y fue expulsado. Y los Blue Devils sentenciaron el enfrentamiento gracias a los 4 tiros libres de que dispusieron (anotaron 3). Syracuse cerraba su semana negra con una derrota por 66 a 60.

 

La número 14 Virginia fue casi todo el partido a remolque de su rival estatal Virginia Tech (53-57).  La diferencia favorable a los locales llegó a ser de 11 puntos a falta de 14 minutos para el final. Fue entonces cuando los Cavaliers depositaron sus esperanzas en la línea de 3 puntos, y ésta les devolvió la confianza con 6 triples (con 2 de Justin Anderson y 2 más para Joe Harris). Cuando quedaban 1 minuto y 49 segundos para agotar el tiempo reglamentario, los segundos de conferencia ya ganaban de 5. Un alleyhoop de Justin Anderson tras pase de Malcolm Brogdon dejó el enfrentamiento visto para sentencia.

 

Justin Anderson volvió a ser protagonista en el triunfo de Virginia ante Notre Dame (70-49). Con los Fightin Irish a sólo 5 puntos en el marcador, su tapón sobre Zach Auguste fue el inicio del contrataque que culminó Anthony Gill con un mate. Esta fue la jugada que desencadenó el terrible parcial de 30 a 2 que acabó con todas las ilusiones de victoria de los visitantes.

 

ATLANTIC 10

El décimo para los votantes de AP, Saint Louis, tuvo que esperar a la prórroga para poder vencer al colista de su conferencia, George Mason (85-89). En el anterior enfrentamiento entre estos dos equipos, el 1 de febrero, los Billikens también ganaron en los 5 minutos extra. Sherrod Wright fue el estilete local con sus 34 puntos. La clave estuvo en la aparición tras el descanso del desequilibrante Jordair Jett para los visitantes, consiguiendo 24 de sus 25 puntos en el segundo período. Ante George Washington (66-59) también vencieron, pero después de dejarse recuperar 14 puntos de ventaja en la segunda parte.

Massachussets derrotó a Virginia Commonwealth, consiguiendo que los Rams de VCU encajasen por primera vez esta temporada dos derrotas consecutivas. El “diminuto” base de los Minutemen Chazz Williams (1,75) demostró su sangre fría en los instantes finales. Williams (20 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias) anotó 2 tiros libres para dar 3 puntos de ventaja a su equipo a 17 segundos del final. En la siguiente posesión el base le robó la pelota a Briante Weber. Tras recibir una nueva falta, acertó en los tiros libres a falta de 8 segundos, dejando el definitivo 80 a 75 en el marcador.

BIG EAST

Creighton, 11 del ránking y líder de la conferencia, mermó las esperanzas de Marquette de recibir una invitación para el baile de marzo (70-85). Doug McDermott anotó 7 de sus 25 puntos durante el parcial de 2 a 10 que cortó la remontada local en la segunda mitad. Hasta el descanso la defensa de los Golden Eagles había limitado sus tiros, pero en la reanudación el alero vio aro con facilidad. McDermott ya lidera la tabla de anotadores de la División I con 25,8 puntos de promedio. Su compañero Ethan Wragge anotó 22 puntos, con 6 triples de 8 intentos.

 

Con los 29 puntos que anotó ante Seton Hall, la estrella de Creigthon se convirtió en el décimo anotador en la historia de la NCAA. Los Bluejays ganaron de forma ajustada (72-71) después de complicarse de forma inexplicable el partido. Ganando de 3, McDermott falló 2 tiros libres (su media de acierto es del 89%) a 21 segundos del final. Con 4 segundos en el reloj, Ethan Wragge (86% de eficacia) falló 2 más con los Pirates 1 punto por debajo. Aún tuvieron suerte que el lanzamiento a la desesperada de Fuquan Edwin no entró.

Su perseguidora, la número 9 Villanova, sudó la gota gorda para vencer a una correosa Providence (79-82), a la que no pudo doblegar hasta el final de la segunda prórroga. La aportación de los banquillos fue testimonial: ningún punto del de los Friars por 2 del rival.  Los Wildcats ganaban de 5 poco más de 1 minuto para el final de los 40 habituales, pero los locales forzaron el empate. Ryan Arcidiacono (21 puntos, 3 rebotes, 6 asistencias, 3 recuperaciones) falló el triple que le podría haber dado el triunfo a los visitantes.

Al final de la igualadísima primera prórroga, de nuevo Arcidiacono se jugó el tiro decisivo, esta vez en una entrada. Y de nuevo falló. Pero como dice la consabida muletilla, a la tercera fue la vencida. En los últimos segundos de la la disputada segunda prolongación, la pelota llegó de nuevo a las manos de Arcidiacono, que otra vez optó por la penetración. Canasta y tiro libre adicional tras falta de Kadeem Batts (21 puntos, 11 rebotes).

 

Villanova volvió a sufrir ante Saint John’s (57-54), en un partido muy físico y de marcado carácter defensivo. Los Red Storm son el equipo que menos puntos concede (68), y el que deja a sus rivales en los peores porcentajes de tiro, tanto general como de triples. Los Wildcats se quedaron 23 puntos por debajo de su media anotadora de la temporada, anotando un 39,2% de sus lanzamientos y perdiendo 15 pelotas. Saint John’s tuvo su opción de forzar la prórroga a falta de 1,5 segundos y 2 puntos abajo. D’Angelo Harrison tiró a fallar su segundo tiro libre, pero Rysheed Jordan entró a buscar el rebote antes de tiempo. 17.124 espectadores presenciaron este enfrentamiento en Filadelfia, con un gran ambiente, como se ve en el video

 

BIG 10

Purdue pagó el pato de la derrota de la semana anterior de Michigan State ante Nebraska. Los Spartans, caídos hasta el 13 del ránking, barrieron a los Boilermakers (79-94). Los de Tom Izzo batieron el record de triples de la universidad anotando 17, con 6 de Gary Harris (25 puntos), 4 de Travis Trice (14 puntos y 6 asistencias) y 4 más del interior Adreian Payne (23 puntos, 4 rebotes). Michigan State repartió 26 asistencias para conseguir 30 canastas de campo. Tom Izzo dio minutos a todos sus jugadores, aunque fueran testimoniales para algunos. Hasta 15 Spartans saltaron a la pista.

Pero como dice el refrán, poco dura la alegría en casa del pobre. Michigan State sufrió una nueva derrota, esta vez ante su archirrival Michigan (79-70). La 20 del ránking arrebató a los Spartans el liderato de la conferencia. Los Wolverines llegaron a perder de 10 durante la primera mitad, pero tras reducir la distancia a solo dos puntos al descanso rompieron el partido con un parcial de 19 a 4 en la segunda parte con 14 puntos de Stauskas (20 de sus 25 puntos en este período)  y 7 de Caris Levert (23 puntos). Por los visitantes, el renqueante Keith Appling anotó sus 6 puntos en los 2 minutos finales. Los Spartans acusan el mal momento físico de su director de juego.

La número 15 Iowa fue sorprendida en su casa por el equipo que la sigue en el ránking, Wisconsin. Frank Kaminski (21 puntos, 7 rebotes) fue el jugador clave en un final ajustado. Primero anotando la canasta que daba a los Badgers un punto de ventaja. Luego, robando el balón a Roy Devyn Marble (21 puntos, 11 asistencias) para anotar los dos tiros libres de la falta que recibió a continuación a 24,5 segundos del final. Y para acabar, el pívot selló el partido con los dos tiros libres que pusieron en el marcador el definitivo 74 a 79.

 

Thad Matta, entrenador de Ohio State, veía a su equipo de nuevo fuera del ránking (son los penúltimos). Los Buckeyes perdían de 10 ante Minnesota al descanso (18-28). Un parcial de 17 a 0 le permitió respirar más tranquilo. Y luego llegó el momento de Sam Thompson (19 puntos, 4 rebotes), que anotó 10 puntos consecutivos acabando con los últimos conatos de resistencia visitante. Al final, marcador capicua (64–46). Los Golden Gophers se precipitan fuera de las quinielas del March Madness después de perder 6 de sus últimos ocho partidos.

 

BIG 12

La número 8 y líder de esta conferencia, Kansas, se salvó por los pelos del “upset” ante Texas Tech (63-64).  Una vez superadas sus lesiones, un buen inicio del pívot Joel Embiid (18 puntos, 7 rebotes) con 7 de los primeros 12 puntos de su equipo dio la primera ventaja a los visitantes. La renta llegó hasta los 10 puntos tras un triple de Andrew Wiggins (19 puntos, 6 rebotes). Los Red Raiders consiguieron ajustar el marcador al descanso.

En la reanudación los locales aprovecharon 4 de sus 5 primeros ataques, mientras que Kansas solo anotó en 1 de sus 4 posesiones iniciales.Texas Tech consiguió una ventaja de 5 puntos que les permitió llegar vivos a un final apretado. Gracias a un rebote en ataque tras fallo de Wiggins, Embiid ponía a Kansas uno arriba a falta de 30 segundos. Una falta del pívot daba de nuevo la delantera a los tejanos tras dos tiros libres de Robert Turner. Una canasta de Andrew Wiggins al límite del tiempo recogiendo una pelota suelta de Embiid sentenció el partido.

 

 En su siguiente cita de la semana, Kansas venció a la 19 del ránking Texas (85-54). El día antes de cumplir 19 años, Andrew Wiggins se regaló 21 puntos, 6 rebotes y 2 tapones. Joel Embiid le ayudó a soplar las velas con una actuación muy completa (13 puntos, 7 rebotes, 6 tapones). Los Longhorns tuvieron una primera ventaja (3-8) que cedieron tras anotar un solo lanzamiento de campo en 11 minutos. En ese tiempo encajaron un parcial de 32 a 5 con un gran protagonismo de Wiggins. Tan demoledor como este mate al contrataque de Embiid.

 

Texas venía de perder en su visita a la número 17 Iowa State (85-76), con 67 puntos del trío mágico local: Melvin Ejim (25 puntos, 8 rebotes),  DeAndre Kane (22 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias) y George Niang (20 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias). Por los visitantes, el liderazgo anotador correspondió al base freshman Isaiah Taylor (26 puntos, 7 rebotes, 8 asistencias). Jonathan Holmes aportó 14 puntos y 9 rebotes.

Los Cyclones acertaron en la defensa del principal punto fuerte de los Longhorns ante ellos,  la superioridad en centímetros y kilos de Cameron Ridley (2,05 de altura y 129 kilos) sobre Niang (2 metros y 109 kilos). El mastodonte tejano se quedó en 4 puntos, 5 rebotes y 2 tapones, y sólo estuvo en pista 16 minutos ante su falta de relevancia en el encuentro. El otro factor clave de Texas es el acierto de Javan Felix en los triples, pero el base estuvo fallón (16 puntos, pero acertando sólo 4 de sus 15 lanzamientos desde la línea).

 

Oklahoma State encajó ante Baylor su séptima derrota consecutiva (70-64). Los Cowboys forzaron la prórroga gracias a una recuperación en uno de los servicios de fondo más absurdos de la historia del baloncesto (no os perdáis el vídeo),  y un triple de Leyton Hammonds (desde el 8 de noviembre en que anotó dos triples el jugador había fallado sus 14 intentos posteriores).

 En la prórroga, que se inició con un triple de Corey Jefferson (25 puntos, 13 rebotes, 3 tapones), los locales no cedieron la iniciativa a pesar de los esfuerzos de Markel Brown (26 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias). Los Cowboys se reencontraron con la victoria ante Texas Tech (84-62) el día del retorno de Marcus Smart (16 puntos, 10 asistencias, 6 recuperaciones) tras cumplir sus tres partidos de sanción por empujar a un aficionado, precisamente en la pista de los Red Raiders.

 

PACIFIC 12

Arizona, el cuarto equipo del país, se salvó por los pelos de encajar su tercera derrota de la temporada. Utah les obligó a jugar una prórroga (63-67) en la que la defensa de los Wildcats sólo concedió a los locales una canasta de campo. Cuatro puntos de Rondae Hollis Jefferson (13 puntos, 4 rebotes) dieron a su equipo la misma ventaja a 1:52 del final del duelo. Los dos primeros, fruto de un rebote en ataque, y los dos últimos después de que Brandon Taylor (13 puntos, 5 asistencias), con un porcentaje de acierto del 86% desde los tiros libres, fallase sus tres lanzamientos consecutivos desde la línea de personal para los Utes.

 

UCLA (23 del ránking) le pisaba los talones a Arizona por el liderato de la conferencia hasta su derrota frente a Stanford (83-74). Chason Randle acribilló a los Bruins desde la línea de 3 (26 puntos con 7 triples). John Huestis sumó 22 puntos (además de 6 rebotes y 5 tapones) y Anthony Brown, 18 más. El acierto de los Cardinal les permitió anotar el 62,2%  de sus lanzamientos de campo y dominar en el marcador desde el minuto 10 de la primera mitad con ventajas de hasta 12 puntos. Un triunfo que permite a Standford albergar esperanzas de participar, vía invitación, en el gran torneo nacional de marzo.

 

SOUTHERN CONFERENCE

La número 2 Florida perdía de 8 al descanso contra Auburn tras un festival de triples por parte de ambos equipos (12 de las 23 canastas de este período). En la segunda mitad los Gators se confiaron al coloso Patrick Young. El pívot, que en principio no debía jugar por la tendinitis de sus rodillas, aportó 17 puntos en los segundos 20 minutos (todos los que consiguió) para llevar a los suyos a un ajustado triunfo (71-66). Young incluso anotó 3 de sus 4 tiros libres (su porcentaje esta temporada es del 59%) en los últimos 20 segundos .

 

Ole Miss también plantó cara a Florida. Al descanso el marcador registraba un empate a 42 con 22 puntos para los Rebels del loco del triple, Marshall Henderson. En la segunda mitad la defensa de los de Billy Donovan se ajustó perfectamente a los movimientos de Henderson, que falló sus seis lanzamientos en este período. Anthony Perez (10 puntos) y Jarvis Summers (20 puntos) intentaron mantener a Ole Miss en el partido, pero su esfuerzo fue insuficiente ante los triples de Michael Frazier (17 puntos) y Scottie Wilbekin (18 puntos, 7 asistencias) y la fuerza interior de Michael Young (12 puntos, 5 rebotes). Al final, triunfo para una Florida (71-75) que se postula como nuevo número 1.

 

Henderson y compañía venían de perder por la vía rápida ante una Kentucky (70-84) que tuvo a Julius Randle (25 puntos y 13 rebotes) de maestro de ceremonias. Al descanso los Wildcats ganaban a Ole Miss de 17 (25-42). De sus 17 canastas de campo en este período, 6 fueron triples,  otras 7 mates y 3 más entradas a canasta. Después del festival visitante de la primera parte, la segunda sirvió para que el local Marshall Henderson maquillara su estadística con 4 de sus 5 triples (18 puntos pero en una serie de tiros de campo de 5 de 17).

 

Ante Louisianna State, Randle anotó sólo 8 puntos (más 15 rebotes), pero 2 de ellos valen su peso en oro. Son los que dieron el triunfo a Kentucky en la prórroga (77-76) recogiendo el balón tras el tapón de Jordan Mickey a James Young. Los Wildcats compensaron la baja anotación del ala pívot con la aportación de Young (20 puntos) y Aaron Harrison (21 puntos). En LSU brilló su tripleta habitual: Johnny O’Bryant III (20 puntos, 12 rebotes), Anthony Hickey (20 puntos, 5 rebotes, 8 asistencias) y Jordan Mickey (11 puntos, 9 rebotes).

 

OTRAS CONFERENCIAS

La número 6 de la semana, San Diego State, cayó en su visita a New Mexico (58-44), quedando igualados ambos equipos al frente de la Mountain West. Los dos conjuntos tenían claro quién iba a ser el jugador clave: Cameron Bairstow (26 puntos, 9 rebotes). Los Aztecs fueron incapaces de evitar que la pelota llegase al ala pívot sénior, y el jugador de los Lobos les destrozó desde dentro. La estrella de SDSU, Xavier Thames, sigue con su mala racha en el tiro, encadenando 4 partidos con porcentajes de acierto inferiores al 30%. Dos de las cuatro derrotas del equipo han coincidido con la crisis del base. Al final hubo un poco de lío entre los jugadores, pero por suerte la cosa no fue a más.

 

Gonzaga, última del ránking y líder de la West Coast, cayó ante Brigham Young University (73-65), su perseguidor en la conferencia. BYU, sufriendo mucho esta temporada por su defensa del perímetro, consiguió contener a los triplistas rivales. El irregular Matt Carlino (15 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias, 3 recuperaciones) anotó 7 puntos consecutivos (2 canastas y 3 de sus 4 tiros libres) en los minutos finales para acabar con las últimas opciones de los Bulldogs que cerraron la semana perdiendo de nuevo, esta vez ante San Diego (69-66). Duda Sanadze (15 puntos) anotó los tres tiros libres  que dieron el triunfo a los Toreros a 2,9 segundos del final. Estas derrotas pueden sacar de nuevo del ránking a Gonzaga.

OTRO RÉCORD PARA TRAVIS BADER

Travis Bader, máximo triplista histórico de la NCAA, batió un nuevo récord. El jugador de Oakland, además de ser el que más triples ha metido, también es el que más ha tirado. Con los 6 que intentó (de los que transformó 4) en el triunfo de su equipo ante Illinois-Chicago (71-86), Bader sumó 1.198 lanzamientos desde más allá de la línea de 3 puntos.

EL PÓSTER DE LA SEMANA

Tristan Carey, de Longwood University, realizó este mate por encima de Brandon Holcomb de Radford. A pesar de esta espectacular acción, los Lancers de Longwood, colistas del grupo Norte de la conferencia Big South, perdieron ante los Highlanders por 75 a 86.

 

 

versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, febrero 2014

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