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NCAA: El resurgir de Duke

23 Feb

allenNunca hay que dar por muerto antes de tiempo a uno de los favoritos en la NCAA. La temporada es tan intensa que muchos pasan por malas rachas. La gracia está en recuperarse a tiempo. Y eso parece haber hecho Duke. Tan bueno es eso, como malo es entrar en crisis en el momento álgido del curso, como les ha pasado a Florida State, Indiana, South Carolina y Virginia.

Entramos en la recta final de las ligas regulares, y en las principales conferencias sólo Villanova (Big East) y Kansas (Big 12) parecen tener bien encarrilados sus títulos (porque la West Coast de Gonzaga no llega a este nivel). En el resto de ligas importantes, aún queda mucho por decidir en las pocas jornadas que faltan antes de dar paso a los play-offs con una plaza en juego para el March Madness, entre el primer y segundo fin de semana de marzo.

Una de las noticias más sonadas de estas dos últimas semanas ha sido la confirmación de que Duke ha vuelto. Favorita casi unánime de la pretemporada, las lesiones y un reparto de roles aún por definir llevó a los Blue Devils a protagonizar un comienzo de curso vacilante (por definirlo de forma suave). Ahora, cuando se acerca el momento culminante de la temporada, los de Kryzewski vuelven a irrumpir entre la lista de favoritos, junto a una Oregon a la que algunos descartaron antes de tiempo.

En el ranking semanal de los 25 mejores de Associated Press Gonzaga ha mantenido sin problemas su número 1. Al fin y al cabo, con 28 victorias y ninguna derrota, son el único equipo invicto esta temporada en la Division I de la NCAA. Al acecho de un fallo de los Bulldogs se han mantenido Villanova y Kansas, mientras Arizona ha ido escalando posiciones hasta llegar al cuarto lugar, por delante de UCLA, Oregon, Louisville, North Carolina, Baylor, Duke y Kentucky. El mal momento de Southern California y South Carolina las ha dejado fuera de la lista, un destino que podrían compartir Florida State y Virginia si no salen pronto del bache.

Atlantic Coast

El 9 de febrero Duke y North Carolina vivieron un nuevo episodio de su larga rivalidad histórica (78-86). De sus 96 últimos enfrentamientos, cada una había ganado 48. El empate se rompió a favor de los de Mike Krzyzewski gracias a su acierto en los triples (13 de 27), especialmente por parte de un Grayson Allen (25 puntos, 7 de 12 en triples) que recuperó su mejor nivel. El escolta sumó 4 en una primera mitad igualada (40-39) que sirvieron para contrarrestar los 14 puntos del visitante Justin Jackson (21 puntos). En el inicio de la segunda mitad, los Blue Devils abrieron brecha con dos triples de Luke Kennard (20 puntos) y otro de Allen, y el despertar anotador de Jayson Tatum (19 puntos, todos tras el descanso, 9 rebotes, 5 asistencias). North Carolina se aplicó en defensa para igualar el marcador con Joel Berry (15 puntos) asumiendo el mando de las operaciones. El último triple de Allen a poco más de un minuto para el final y justo antes de ser eliminado por 5 faltas, fue clave para decidir un partido igualado.

Sin tiempo para recuperarse después de vencer a los Tar Heels, Duke jugó menos de 48 horas después contra Clemson. Los de Krzyzewski dominaron la primera parte, pero necesitaron de la aportación estelar de Luke Kennard (20 de sus 25 puntos en la segunda parte) para sobrevivir tras el descanso (64-62). En su visita a Virginia (55-65), se atascaron ante su defensa en la primera mitad. Krzyzewski afrontó la segunda con un planteamiento diferente: no marcar más jugadas y dejar total libertad a sus jugadores.  El principal beneficiado fue Jayson Tatum, quien anotó 21 de sus 28 puntos tras el descanso, anotando tres triples al límite de la posesión. El tercero puso a los suyos 10 arriba a 2 minutos del final.

La buena racha de los Blue Devils llegó hasta los siete triunfos consecutivos tras vencer en casa a Wake Forest (99-94). La primera mitad fue muy igualada. En la segunda los locales llegaron a tener una máxima ventaja de 12 puntos gracias a un triple de Tatum, pero los Deamon Deacons fueron remontando poco a poco hasta llegar al final del partido con opciones de ganar. En una penetración a canasta Bryant Crawford (21 puntos) puso en el marcador el 93-92. El base no consiguió acertar sus dos siguientes entradas, y Duke se aseguró un resultado favorable desde la línea de tiros libres.

North Carolina venció claramente el 15 de febrero en su visita a la pista de su rival estatal (73-97), la North Carolina State de un Dennis Smith (27 puntos), que cumplió como siempre. En su primer partido tras la dolorosa derrota frente a Duke, los Tar Heels controlaron el rebote (25 a 41), dominaron en la pintura (22 a 60 en puntos interiores) y consiguieron buenos tiros (56% en tiros de campo). La derrota de los Wolfpack, la tercera seguida tras perder de 30 ante Wake Forest y de 24 contra Florida State, sentenció el destino de su entrenador, Mark Gottfried, a quien la universidad le comunicó su cese del cargo al final de temporada. La noticia no cambió nada, y North Carolina State cedió en su siguiente compromiso contra una Notre Dame (72-81) que encadenaba 4 victorias seguidas tras un importante cambio táctico.

Mike Brey decidió probar un cambio radical en sus sistemas para sacar a Notre Dame del bache que le llevó a sumar 4 derrotas seguidas: poner a Bonzie Colson (1,95) de pívot rodeado por 4 exteriores de los cuales sólo el alero VJ Beachem  (2,03) pasa de los 2 metros.  Los Fightin Irish pasan mucho tiempo con sus 5 jugadores fuera de la pintura, negando una referencia clara en defensa a los pívots rivales. Florida State, un equipo con muchos hombres altos, cayó en su trampa (84-72) el 11 de febrero. Después de conseguir 27 puntos y 16 rebotes frente a Wake Forest, Coolson se fue hasta los 33 puntos (20 en la segunda parte) y 13 rebotes contra los Seminoles. 7 puntos seguidos del atípico interior pusieron a los Fightin Irish 17 puntos arriba a 15 minutos del final. El mejor equipo de la Division I NCAA lanzando tiros libres sacó provecho de la mala noche de los visitantes en este apartado (7 de 22). Boston College y la citada North Carolina State fueron sus siguientes víctimas.

Florida State vio esfumarse sus últimas esperanzas de luchar por el título de la liga regular con su derrota en la pista de Pittsburgh (80-66). Ante la mayor altura y fortaleza de las torres visitantes, el entrenador Kevin Stallings decidió explotar la movilidad de sus dos aleros altos. Michael Young y Chase Jeter. El primero, máximo anotador de los Panthers esta temporada, se quedó en 11 puntos (además de 4 rebotes y 6 asistencias), por debajo de su media de 20,2. El segundo, que promediaba 7,6 puntos, tuvo su gran noche con 29 (y 8 rebotes). El otro acierto de los de Stallings fue anular por completo a uno de los referentes ofensivos de los Seminoles, Dwayne Bacon (0 puntos con tan solo 4 lanzamientos de campo).

Rick Pitino estaba orgulloso de sus jugadores por la buena racha de Louisville (7 victorias en 8 partidos) tras vencer a Boston College el 4 de febrero). No lo estaba tanto al día siguiente, cuando su hombre más atlético, el alero Deng Adel, y su cerrojo en defensa, el pivot Mangok Mathiank, se saltaron el toque de queda la noche antes de un entrenamiento matinal. Ambos fueron suspendidos un partido, el que los Cardinals debían jugar ante Virginia. Sin ellos, y sin su máximo anotador, el lesionado Quinn Snyder, Louisville cayó 71-55.

Una vez recuperadas a sus tres piezas, el equipo de Pitino remonto en la segunda parte frente a Miami (71-66) y sobrevivió en la pista de Syracuse, aunque necesitó una prórroga para hacerlo (72-76).  Los Orange perdían de 14 a cinco minutos del descanso, pero no tardaron en reducir su desventaja. En la segunda parte su margen en contra era de 7 a 3 minutos para acabar, pero consiguieron forzar un tiempo extra. Y aquí Louisville si sentenció con un parcial de 0-10 con 6 puntos, 4 rebotes, 1 tapón, 1 pelota recuperada y 1 asistencia del pívot egipcio Anas Mahmoud (12 puntos, 8 rebotes, 3 tapones) en este lapso. El 18 de febrero ganaron en un partido espectacular a una Virginia Tech  (94-90) que firmó un 59,2% en sus tiros de campo (65,4% en triples). Los de casa no se quedaron muy atrás en acierto (51,5% global con un 54,5% en triples) en un duelo en el que aprovecharon las posesiones extra tras pérdida de pelota de los Hookies. No os perdáis en el vídeo el cambio de vestuario del entrenador de Virginia Tech, Buzz Williams, a causa del calor en la pista.

Virginia, situada en la zona media del ranking, cedió el domingo 12 de febrero en su visita a Virginia Tech (80-78). Seth Allen hizo bueno el refrán de “a la tercera va la vencida” para convertirse en el héroe de la noche. Los Hookies fueron por detrás en el marcador casi todo el tiempo, pero Allen (20 puntos) tuvo la ocasión de empatar al final de los 40 minutos. Falló, pero el palmeo de Ty Outlaw (su única canasta del partido) forzó la prórroga. Con empate a 68 London Perrantes (22 puntos) pudo darle el triunfo a los Cavaliers, pero su entrada a canasta tuvo un final sorprendente: la pelota se quedó muerta en el soporte del aro sin entrar. Allen tuvo el triple para ganar, pero falló. Pero nuevamente perseveró, y a 4 segundos del final de la segunda prórroga su esfuerzo se vio recompensado con la canasta de la victoria para Virginia Tech.

Tras esta decepción Virginia volvió a ceder ante Duke, como ya hemos comentado, antes de visitar a North Carolina. Los Cavaliers consiguieron forzar a los Tar Heels a jugar a un ritmo más lento del habitual, pero con eso lo único que consiguieron fue evitar una paliza de escándalo (65-41). Y es que fallando 17 triples seguidos antes de meter uno (su serie final fue 2 de 20) y transformando un 28% de lanzamientos de campo, es imposible aspirar a ganar. En la segunda mitad Virginia estuvo casi 10 minutos sin anotar un tiro de campo. En los locales, Justin Jackson anotó 18 de sus 20 puntos en la primera parte (su estadística final incluye 4 rebotes y 6 asistencias). En la segunda, su relevo lo recogió Kennedy Meeks, que sumó sus 13 puntos y sus 7 rebotes tras el descanso.

La caída en picado de Virginia se confirmó tras su cuarta derrota consecutiva. Los Cavaliers cedieron en su propia pista ante la Miami que entrena Jim Larranaga (48-54), en un partido que se resolvió en la prórroga. Es la peor racha de derrotas del equipo desde que el entrenador Tony Bennett tomó las riendas la temporada 2009-10. Los locales ganaban 35-24 a 12 minutos del final gracias a un parcial de 12 a 0, pero a partir de ese momento estuvieron 6 minutos sin anotar. Una demostración más de los problemas del equipo para anotar, agravados por el mal momento de su base y único sénior London Perrantes, fue su pésimo 31,4% en tiros de campo (16 de 51).

North Carolina se mantiene al frente de esta conferencia, con una victoria de margen respecto a Louisville y la renacida Duke. Tras ellas andan lo bastante cerca como para aspirar al título de liga regular Florida State y Notre Dame.

Big East

El entrenador de Villanova Jay Wright sumó el triunfo 500 de su carrera en la visita de los suyos a la pista de Xavier (57-73), un conjunto que deambulaba por la parte baja del ranking de 25. Los Musketeers, que ya no contaban con Edmond Summer por una grave lesión de rodilla, se quedaron durante el partido sin su máximo anotador Trevon Bluiett al agravarse el esguince de tobillo que arrastraba. Villanova también tenía una ausencia de consideración, la de su único hombre fiable de más de 2 metros, Darryl Reynolds, por una lesión en las costillas.

Butler había llegado a estar en el onceavo puesto del Top 25 antes de que dos derrotas consecutivas frente a Georgetown y Creighton a finales de enero les hicieran bajar. En el veintidosavo lugar de la lista, los Bulldogs cayeron en su visita a Providence (71-65) con su mejor anotador, Kelan Martin fuera del cinco titular por segundo partido consecutivo. Los minutos del alero se han reducido, y lógicamente también lo ha hecho su anotación. Los Bulldogs se rehicieron apalizando a la decepcionante Saint John’s que entrena el exNBA Chris Mullin y a la última de la Big East De Paul.

Creighton perdió en su visita a la pista de Seton Hall (87-81) ante la noche tonta de Khadeen Carrington. El escolta anotó 41 puntos (10 de 15 en tiros de campo), capturó 5 rebotes, dio 7 asistencias y robó 4 pelotas. Carrington anotó 10 puntos en el último minuto del encuentro, justo cuando los Pirates estaban sólo un punto por delante de su rival. Dos de ellos, los decisivos, tras un increíble robo de pelota.

La estrella de Seton Hall se fue hasta los 22 puntos frente a una Villanova que venía de superar a De Paul, pero en esta ocasión no fueron suficientes para ganar (70-92). Los vigentes campeones de la NCAA, liderados por un Jalen Brunson infalible (22 puntos, con 7 de 7 en tiros de campo, 10 asistencias), se quedaban a un paso de ganar por cuarta vez seguida su liga de conferencia. Sólo necesitan sumar un triunfo en uno de los tres partidos que les restan para conseguirlo. El primero de los tres es contra Butler, la segunda y la única que puede aspirar a acabar la liga regular empatada con ella. Un triunfo en este partido acabaría con el suspense. Creighton, la tercera, ya no tiene opciones de ganar el título.

Big 10

Wisconsin, que había escalado hasta el séptimo lugar del Ranking de Associated Press, cayó en casa ante una Northwestern (59-66) que buscaba un triunfo de prestigio que le permitiera disputar por primera vez en su historia el March Madness (59-66). Los Wildcats basaron su victoria en el doble marcaje al que sometieron a una de las estrellas locales, Ethan Happ (Nebraska les había hecho lo mismo en su partido previo, aunque los Badgers acabaron ganando en la prórroga 69-70). Con el pívot anulado, el base Bronson Koenig arrastrando problemas musculares, y Nigel Hayes desaparecido en la primera parte (sólo 4 de sus 13 puntos en los primeros 20 minutos), Northwestern consiguió un parcial de 3-19 tras anotar 5 triples que les dio una renta de 9 puntos de margen que supo mantener en la segunda mitad.

La mala racha de esta universidad se alargó ante Michigan, un equipo que intenta desesperadamente mejorar sus opciones en los play-off de esta conferencia. Ante los Badgers, que por primera vez este curso encadenaron 2 derrotas seguidas, sumaron su tercera victoria consecutiva (64-58). Zak Irvin, el que debía ser el jugador más importante de los Wolverines esta temporada, dejó atrás un mal momento anotador (13 puntos en sus 4 partidos previos) para contribuir con 18 puntos en la victoria, secundando a Moe Wagner (21 puntos).  Hubo dos factores claves que explican la derrota de Wisconsin. El primero, la ausencia por lesión de Bronson Koenig. Su sustituto, el freshman D’Mitrik Trice (su hermano mayor Travis fue una de las piezas claves de la Michigan State que jugó la Final Four del 2015), anotó 9 puntos pero convirtiendo sólo 2 de sus 15 lanzamientos.  La otra clave fue el doble marcaje sobre Ethan Happ tras el descanso. El pívot sumó 18 puntos en la primera parte, con 8 de 9 en sus tiros de campo, por tan sólo 4 en 4 lanzamientos en la segunda.

Tras estas dos derrotas Wisconsin cedió su ventaja en la clasificación de la liga regular para verse empatada con Purdue y Maryland. Contra los segundos se enfrentó en su siguiente cita, el 19 de febrero, consiguiendo una victoria importantísima (71-60). Bronson Koenig volvió a jugar, anotando 9 puntos en la segunda parte. El alero Nigel Hayes (21 puntos, 10 rebotes) sumó 14 tras un descanso al que se había llegado con 6 puntos de margen de los visitantes liderados por el base Melo Trimble (27 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias).  Los Badgers ya habían previsto que Ethan Haap (20 puntos, 7 rebotes, 5 recuperaciones) recibiría un doble marcaje. En la primera mitad el pívot dio buenos pases a sus compañeros libres, y en la segunda, ante las dudas de Maryland, les remató en la pintura. Trimble intentó en solitario la remontada aprovechando que Haap estaba en el banquillo con 4 faltas, pero Koenig y Hayes le dieron la réplica.

Purdue, por su parte, avasalló con sus dos torres, Caleb Swanigan (24 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias)  y Isaac Haas (18 puntos, 5 rebotes) a una Michigan State con muchas carencias en la pintura (80-63). Para colmo de males de los Spartans que se aferraban a sus últimas opciones de ser invitados al torneo de marzo, se lesionó de gravedad una rodilla el escolta Eron Harris, que ya no volverá a jugar en su último curso en la NCAA. Los Boilermakers sólo tuvieron que centrarse en limitar la producción del alero de primer año (y posiblemente último antes de dar el salto a la NBA) Miles Bridges (14 puntos con 4 de 6 en triples, 9 rebotes). Purdue, que lidera la liga regular de esta conferencia con una victoria de margen respecto a Wisconsin (ahora la 16 del ranking), 2 sobre Maryland y 3 respecto a Northwestern, tuvo que recurrir a una prórroga para superar a la modesta Penn State (70-74). En este último encuentro Swanigan se quedó en 10 puntos y 9 rebotes, rompiendo una racha de 9 partidos seguidos firmando un doble doble.

La decepcionante Indiana, que abrió la temporada en el ya lejano noviembre venciendo a una de las grandes favoritas como Kansas, es la antepenúltima de esta conferencia tras haber perdido 7 de sus 8 últimos partidos cuando tiene equipo para aspirar a mucho más. Por detrás suyo encontramos otra universidad histórica como Ohio State. Ahora mismo, es muy difícil que ninguna de las dos sea invitada al March Madness.

Big  12

Kansas sufrió, y de qué manera, para vencer en la pista de Texas Tech (79-80), uno de los equipos de la cola de la clasificación de la conferencia. La defensa de los Raiders dejó al base Frank Mason en tan sólo 12 puntos (4 de 13 en tiros de campo), pero no pudo frenar a Josh Jackson (31 puntos, 12 de 15 en tiros de campo, 11 rebotes, 4 asistencias). Con empate a 79 a 3 segundos del final, el alero se vio en la tesitura más complicada para un jugador de primer año: lanzar los tiros libres claves. Tras errar el primero, anotó el segundo. El triple a la desesperada de Keenan Evans no entró (25 puntos, 4 de 5 en triples).

En uno de sus dos compromisos más complicados para asegurarse un nuevo título de liga regular de su conferencia, Kansas derrotó a West Virginia el 13 de febrero en un partido trepidante con una prórroga (84-80). Los visitantes golpearon primero con una defensa modélica. Los Jayhakws, que se vieron 0-10 en el marcador, sólo acertaron 1 de sus 10 primeros lanzamientos. Tras  dos triples de Lagerald Vick (14 puntos) y una mejora defensiva que les permitió rebotear y correr, los locales devolvieron el golpe con un parcial de 16 a 0. West Virginia reaccionó para cerrar la primera parte 32-39. Tras el descanso, los de Bob Huggins mantuvieron su dominio para ponerse 14 arriba (50-64) a 3 minutos del final con los puntos de Esa Ahmad (20) y Tariq Phillip (18). Y entonces llegó la locura, con los de casa recuperando pelotas con su presión a toda pista y con Frank Mason (24 puntos, 3 de 13 en tiros de campo pero 16 de 18 en los libres) y Devonte Graham (18 puntos) de ejecutores en una remontada que parecía imposible. La prórroga se abrió con un parcial de 8 a 0 con 2 triples de Graham y una penetración tras robo de Josh Jackson (14 puntos, 11 rebotes, 5 recuperaciones) que West Virginia no pudo contrarrestar.

El panorama se le acabó de aclarar a Kansas esa misma noche con la derrota de Baylor en su visita a Texas Tech (84-78), el mismo equipo que dos días antes había estado a punto de noquear a los Jayhawks. Los Red Raiders abrieron el partido con un 11-0. El belga Manu Lecomte entró en ignición al final de la primera parte, anotando 12 de los últimos 14 puntos de los Bears para darle la vuelta al marcador antes del descanso, 32-36. Pero mediada la segunda mitad Texas Tech reapareció con otro parcial de 11 a 0 que la puso 8 puntos arriba a 4 minutos del final. Los Raiders a punto estuvieron de dar una nueva sorpresa frente a West Virginia, pero las piernas les flaquearon en la segunda prórroga (83-74).

Precisamente Baylor era el gran rival a batir que le quedaba a Kansas. Los Jayhawks se llevaron una victoria crucial de la pista de los Bears (65-67), y esta vez no fue por su gran capacidad en ataque sino por su determinación y su buena defensa en la última jugada. Los locales fueron por delante la mayor parte del tiempo imponiendo su juego físico, y llegaron a los 3 minutos y medio finales de partido con 6 puntos de margen. En una nueva demostración de carácter, los jugadores de Bill Self volvieron a remontar tal como hicieran ante West Virginia. Josh Jackson (16 puntos), que ya había salvado a los suyos con un triple lejano para cerrar la primera mitad, consiguió dos canastas y Devonte Graham anotó dos tiros libres para empatar a 65. Landen Lucas fue objeto de falta tras capturar un rebote ofensivo, y anotó dos tiros libres a 11 segundos del final. En el último ataque, Kansas cerró la línea de pase para la estrella de Baylor, Jonathan Motley (19 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias), y negó un tiro librado a su segunda opción, Lecomte (16 puntos, 4 de 9 en triples). Los Bears, que llegaron a figurar entre la lista de candidatos a cabezas de serie del March Madness, sumaban su cuarta derrota en 6 enfrentamientos.

Con cuatro partidos por jugar, Kansas es la primera de su liga regular con dos victorias de margen respecto a tres perseguidores que han jugado un partido más, una Baylor que rompió su racha de dos derrotas seguidas superando a una Oklahoma (60-54) muy lejos del nivel del curso pasado, West Virginia y Iowa State.

Pacific 12

El 9 de febrero UCLA y Oregon se enfrentaron con 21 ojeadores de la NBA acreditados y una leyenda como Magic Johnson en las gradas ( 82-79). Todos querían ver a las dos perlas de los de casa, Lonzo Ball (15 puntos, 11 rebotes) y TJ Leaf. En la primera mitad Dillon Brooks (19 puntos) castigó duramente a los locales, bien secundado por Tyler Dorsey (19 puntos). Los Ducks llegaron a ganar de 17 hasta que Bryce Alford (12 puntos, 4 asistencias) conectó 9 puntos para liderar un parcial de 14 a 0. Oregon se rehizo y al descanso el marcador era 39-48. En el inicio de la segunda parte Brooks volvió a aparecer, y su equipo se puso 15 puntos arriba a 15 minutos del final.  Los Bruins probaron suerte con la misma zona 3-2 que no les había funcionado en la primera mitad, con idéntico resultado. Mejor les fue con una agresiva individual que les concedió un parcial de 7-0. La remontada de UCLA era imparable mientras sus rivales perdían su puntería. Un triple del tercero de los Holiday (Jrue y Justin juegan en la NBA), Aaron (15 puntos, 7 rebotes), les daba el mando con menos de 4 minutos por jugarse, 72-70. Ball asumió el mando con una entrada y un triple lejanísimo en el último minuto. Las libretas de los ojeadores de la NBA echaban humo.

UCLA se vengó, el 18 de febrero, de la derrota que había encajado en enero frente a Southern California (102-70). Los Bruins, además, hicieron sangre ante un rival que va cediendo poco a poco en la clasificación de esta conferencia con los puntos de Bryce Alford (26 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias). El hijo del entrenador sumó 10 puntos seguidos para su equipo. Cuando empezó su serie, USC estaba a 12 a poco más de 7 minutos para el final. Tras su décimo punto consecutivo, la distancia en el marcador entre ambos conjuntos era de 20 puntos. Pero el joven Alford no tenía bastante. Tras una asistencia suya para el mate de Lonzo Ball (15 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias) y un triple faltando 2 minutos y 5 segundos para acabar, la ventaja de UCLA llegó hasta los 30 puntos.  Él acabó el trabajo que habían empezado en la pintura TJ Leaf (19 puntos, 8 rebotes) y Thomas Welsh (16 puntos, 16 rebotes).

Oregon, por su parte, se recupero de su decepción ante UCLA derrotando también a Southern California (70-81). Los locales llegaron a perder de 11 en la primera parte, pero se recompusieron antes del descanso. En la segunda parte Dillon Brooks (21 puntos)  volvió a poner a los Ducks 10 arriba, pero cuando fue eliminado por faltas a 3:28 del final su equipo sólo ganaba de 5. El encargado de frustrar las esperanzas de remontada de los californianos fue Tyler Dorsey (19 puntos) con 2 triples decisivos.

Arizona superó a California (62-57) a pesar de que entre sus dos mejores anotadores, Allonzo Trier y Lauri Markkanen, sólo anotaron una canasta de 10 intentos. Los Wildcats se dedicaron a mover la bola en ataque buscando a Kobi Simmons (13 puntos) y Kadeem Allen (11 puntos) por fuera, y Dusan Ristic (12 puntos) por dentro, y se aplicaron duro en defensa para contrarrestar la mala noche de sus dos estrellas. Arizona lidera la Pac 12 habiendo perdido sólo un partido de los 15 jugados de liga regular. Tras 4 victorias frente a rivales asequibles, ahora le llega el esprint final. De sus últimos 3 partidos, uno es contra Southern California y otro contra UCLA. En la clasificación, a una victoria de los Wildcats está Oregon, precisamente la única capaz de derrotarles en su conferencia. Por detrás, la tercera en discordia es UCLA. De las tres, la que presenta un final de calendario más asequible es Oregon.

Southeastern Conference

Kentucky sufrió para vencer a una Georgia (77-82) que a los dos minutos de juego perdió por una lesión de rodilla a su estrella, el alero alto Yante Maten. A pesar de esta importante baja, los Bulldogs no se rindieron y tuvieron a los de John Calipari contra las cuerdas hasta el final, liderados por el base JJ Frazier (36 puntos). A un minuto del final, una canasta suya ponía por delante a los de casa, 75-73. El base de los Wildcats D’Aaron Fox empató con dos tiros libres y un tapón de Bam Adebayo le dio la iniciativa a Kentucky. Fox marcó distancia con otros 4 tiros libres y Malik Monk remató la faena con dos puntos más, también desde la línea de personal. Tras el partido Calipari aprovechó para elogiar el trabajo del entrenador rival, Mark Fox, y se despachó a gusto contra la decisión de despedir al entrenador de North Carolina State, Mark Gottfried, a medio curso. El entrenador de Kentucky recomendó a los entrenadores incluir en sus contratos una cláusula para cobrar toda la temporada en estos casos. Kentucky volvió a sufrir frente a Missouri (62-72), pero Adebayo (22 puntos, 15 rebotes) compensó en la pintura la falta de acierto del equipo en el lanzamiento exterior.

 

South Carolina perdió en casa contra Alabama en el partido más maratoniano de lo que llevamos de curso (86-90). Hasta 4 prórrogas hicieron falta el 8 de febrero para conocer al vencedor. La estrella local, Sindarious Thornwell, firmó unas cifras monstruosas, 44 puntos y 21 rebotes (10 ofensivos), pero compensó con sus 25 tiros libres anotados (de 33 lanzados) su pobre 9 de 25 en tiros de campo. El entrenador Frank Martin se culpó de la derrota por haber programado una serie previa de entrenamientos demasiado duros que dejaron agotados a sus jugadores. Ni Thornwell ni ninguno de sus otros dos mejores anotadores, PJ Dozier y Duane Notice, estaban frescos para lanzar. Aún así, su técnico mantuvo en pista 56 minutos al primero y 54 a los otros dos. El máximo encestador de Alabama fue Avery Johnson Jr (23 puntos), el hijo del entrenador. ¿Os suena el nombre? Avery Johnson padre jugó 16 temporadas en la NBA, ganando un anillo de campeón con los Spurs el 1999 anotando la canasta ganadora del quinto partido de la serie contra los Knicks. Como entrenador, llevó a los Dallas Mavericks a las finales del 2006 (ganadas por los Miami Heat).

Este no fue el único traspié de los Gamecocks. El 12 de febrero vencieron a Mississippi State, pero el 16, fueron derrotados por Arkansas en casa (76-83). Sindarious Thornwell jugó otro gran partido (27 puntos), pero tampoco fue suficiente. Los Razrobacks perdian de 14 en el minuto 6 de partido. Menos de 10 minutos más tarde, ganaban de 9 tras un parcial de 2 a 25. South Carolina fue por detrás en el marcador toda la segunda mitad, pero consiguió acercarse a un punto a 1:16 del final tras dos puntos de PJ Dozier.  Una afortunadísima canasta de Manuale Watkins acabó con su capacidad de reacción.

South Carolina sumó su tercera derrota en cuatro partidos en su visita a la pista de Vanderbilt (71-62). Los Gamecocks probaron su propia medicina ante un rival que decidió superar en defensa a uno de los mejores defensores de la NCAA.  Los Commodores impidieron a los visitantes anotar ninguna canasta en juego durante unos 9 minutos. En este tiempo el entonces 21 del ranking pasó de ganar 49 a 53 a perder 70 a 59, con Vanderbilt impulsado por los triples de Riley LaChance (14 puntos) y la anotación de Matthew Fisher-Davis (17 puntos) saliendo del banquillo. Thornwell superó los 20 puntos (21) por cuarto partido consecutivo, y de nuevo no fue suficiente para que South Carolina venciese.

En este estado de cosas, la visita del 21 de febrero a la pista de Florida se presentaba como un revulsivo o como un hundimiento casi definitivo. Fue lo segundo. Los Gators atraparon en su trampa defensiva a los visitantes que además vieron como un Thornwell (23 puntos, 10 rebotes, 11 de 11 en tiros libres) desactivado se cargaba muy rápido con dos faltas. Frank Martin tuvo que jugársela cuando los Gamecoks perdían de 12 a 5:30 del descanso dando entrada de nuevo a Thornwell. La jugada le salió bien, y South Carolina se recuperó con un parcial de 2 a 17. Aunque su liderato en el marcador les duró sólo 50 segundos.  Tras cerrarse la primera parte con un resultado de 35 a 33, en la segunda Kevaughn Allen (26 puntos, 7 rebotes, 13 de 14 en tiros libres) y Devin Robinson (14 puntos, 6 rebotes, 3 tapones) se encargaron de que Florida se apuntase un nuevo triunfo (81-66).

Florida, sin hacer ruido y tras 9 victorias consecutivas se mantiene al frente de la clasificación de la SEC, empatada con el único rival ranqueado al que venció en esta racha, Kentucky. Su final de calendario de cara a acabar primera la liga regular es complicado, debiendo visitar el feudo de los de Calipari. Si supera este escollo, aún tendrá que ganar como local a la cuarta, Arkansas, antes de cerrar esta fase de la temporada en la pista de Vanderbilt. Y todo ello sin poder contar sin su pívot titular, John Egbunu, fuera de combate por una grave lesión de rodilla.

La gran curiosidad de Florida es Canyon Barry, hijo de uno de los nombres míticos de la NBA, Rick Barry. Su padre era un gran anotador con un curioso estilo a la hora de lanzar tiros libres. El mismo que ha adoptado su hijo, con un elevado porcentaje de acierto (89,9% este curso). El escolta sénior ha batido el récord de lanzamientos de personal consecutivos anotados sin fallo de la Universidad de Florida. Ante Texas A&M llegó a los 39 seguidos. La racha se rompió en su siguiente partido, frente a Auburn, donde falló uno de sus doce tiros, el cuarto. Barry se consoló anotando 30 puntos.

West Coast

Gonzaga, único equipo invicto de la Division I, superó en su visita a la pista de Saint Mary’s  (64-74) el último obstáculo serio para mantener su imbatibilidad hasta el final de la liga regular de su conferencia. Los Gaels sólo fueron por delante en el marcador tras la canasta inicial de Evan Fitzner. El hombre montaña Przemek Karnowski (19 puntos, 8 rebotes) sumó 10 de los 12 primeros puntos de una Gonzaga que anotó 11 de sus 12 primeros lanzamientos de campo para escaparse. La ventaja visitante llegó hasta los 15 puntos. Saint Mary’s, el equipo que juega los ataques más largos de la categoría, aceleró su ritmo para remontar, y llegó al descanso 31-40 tras 6 puntos seguidos de su estrella, el pivot Jock Landale (24 puntos, 8 rebotes). El australiano se vio muy condicionado por las faltas intentando frenar a Karnowski y su socio en la pintura, el ala pívot Jonathan Williams (17 puntos, 9 rebotes). En la segunda mitad los Bulldogs se dedicaron a administrar su renta, liderados por Nigel Williams-Goss (14 punts, 3 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones), contrarrestando las rachas de acierto rivales.

A Gonzaga solo le quedan dos partidos para cerrar la liga regular, frente a la débil San Diego y la tercera de la clasificación a 6 triunfos de distancia, Brigham Young, y la única posibilidad de que no sea campeona en solitario es que pierda los dos. Y aún así, sería campeona empatada con la segunda, Saint Mary’s. Yo no apostaría a que los Bulldogs perdiesen ninguno de los dos.

Máquinas de anotar

Lamelo Ball es el hermano pequeño del base de UCLA Lonzo Ball. Aunque aún estudia en el instituto, ya genera tanta expectación como su hermano. El motivo, los 92 puntos que anotó en un partido con su centro de estudios, Chino Hill, 41 de ellos en el último cuarto.

Mike Daum marcó un nuevo récord anotador de la temporada en la Division I de la NCAA con los 51 puntos que anotó frente a Fort Wayne. El ala pivot (2,05) de South Dakota State, tercero del ranking de anotadores con casi 25 puntos de media, superó de un punto la marca que había establecido en enero el líder de esta categoría, Markus Keene de Central Michigan. Daum anotó 14 de sus 29 lanzamientos de campo (7 de 18 en triples) y 16 de sus 17 tiros libres. A sus 51 puntos les sumó 15 rebotes.

La imagen más lamentable del curso se vio en la Division III, en el partido entre Daniel Webster College y Southern Vermon, cuando Marquise Caudill (de Daniel Webster) dejó KO de un puñetazo a un oponente y aún luego intentó rematarlo con una patada en el suelo. La policía lo arrestó por su acción juntamente con otro jugador implicado en la tangana. A Caudill le han  caído 50.000 dólares (casi 47.500 euros) de multa.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, el 23 de febrero del 2017

Duke, la gran favorita NCAA si las rodillas de Harry Giles lo permiten

7 Nov

gilesLlegó noviembre y vuelve el baloncesto universitario, con su pléyade de aspirantes a estrellas que nos depararán grandes noches de baloncesto. Repasa con nosotros los principales candidatos a ganar el campeonato de la categoría, el maravilloso March Madness.

Una temporada más, el gran foco  de atracción del baloncesto universitario serán los recién llegados. Y más tras lo ocurrido en el draft del 2016. La promoción de jugadores de primer año presentaba buenos jugadores, como siempre, pero pocos con potencial de estrella. Y un buen número de sophomores (estudiantes de segundo año) y júniors (los que han jugado 3 cursos) no desaprovecharon la ocasión para probar suerte en la NBA.

Los jóvenes de más talento tienen unas carreras universitarias fugaces, de apenas una temporada (lo mínimo a lo que les obliga la normativa NBA, que no admite rookies menores de 19 años y que impide el salto directo desde el instituto). Son los llamados “one and done” (uno y listo). Lejos quedan ya aquellos tiempos en que los aspirantes a profesionales cimentaban su futuro brillando en la NCAA.

Si hay una autopista de acceso rápido a la mejor liga del mundo en el baloncesto universitario, ésta no es otra que la Kentucky que entrena John Calipari. En el último draft coló 2 jugadores de primer año (Jamal Murray, Skal Labissière) y otro de segundo (Tyler Ulis) entre las dos rondas. Fue uno de sus drafts más discretos de los últimos años. En el anterior había colocado 4 en primera ronda y 2 en la segunda. La actuación por debajo de sus expectativas de algunos de estos jóvenes redujo la presencia de los Wildcats en la última noche de selección de novatos.

Este curso Calipari ha conseguido otra gran promoción. Los medios especializados clasifican a las promesas del baloncesto por un sistema de estrellas, con un máximo de 5. Kentucky ha becado a 5 jugadores de la máxima categoría: el base De’Aaron Fox, el combo-guard (puede alternar entre base y escolta) Malik Monk, los ala-pívots Wenyen Gabriel y Sacha Killeya-Jones, y el pívot Eudrice “Bam” Adebayo (el mote se lo puso su madre en referencia a un personaje de los Picapiedra).

De la plantilla del curso pasado siguen, como los más destacados, el base Isaiah Briscoe, que no saltó a profesionales porque no rindió conforme a los esperado en su año freshman, el pívot australiano de 2,13 Isaac Humphries, también de segundo año, y el alero sénior Derek Willis. El ala pívot Marcus Lee, ante la llegada de tanto talento en su posición (además de los ya citados debutará el neozelandés Tai Wynyard), ha decidido transferirse a la Universidad de California en busca de minutos para mejorar sus opciones de dar el salto a la NBA, aunque ello le obligue a estar una temporada sin jugar.

Duke, la número 1

Y sin embargo, a pesar de todo este talento, Kentucky no es la gran favorita a proclamarse campeona en la gran Final del March Madness que se disputará el 3 de abril en el estadio de la Universidad de Phoenix. Este honor recae en Duke, número 1 del Top25 de pretemporada de Associated Press por delante de los chicos de Calipari. Mike Krzyzewski, a un paso de la jubilación, está variando su filosofía respecto al reclutamiento. Los “Blue Devils” han pasado de ser un equipo que generaba profesionales con sólidas trayectorias universitarias a ofrecer cada vez más jugadores “one and done”.

El año 2015 Krzyzewski conquistó su quinto campeonato nacional. Y lo hizo con tres debutantes excepcionales que inmediatamente pasaron a la NBA: el pívot Jahlil Okafor, el alero Justice Winslow (hijo de Ricky, el exjugador del Estudiantes de la ACB) y el base Tyus Jones.  Este último draft el alero freshman Brandon Ingram fue elegido por los Lakers con el número 2. La misma posición en la que fue seleccionado Jabari Parker el año 2014. Austin Rivers (2012) y Kyrie Irving (2011) también se despidieron al finalizar su primer curso. Además de ellos, sólo Luol Deng (2004) y Corey Maggette (1999) fueron elegidos en un draft habiendo jugado un único curso. Nueve jugadores en toda la historia de Duke, y 7 de ellos a partir de 2011.

Los “Blue Devils” discuten a Kentucky el primer lugar en el ranking de reclutamiento de esta temporada. Han incorporado a 4 chicos “5 estrellas” como el ala-pívot Harry Giles, el alero Jayson Tatum (estos dos apuntan a Top5 del draft NBA), el base Frank Jackson y el pívot Marques Bolden, un “4 estrellas” en la persona del ala-pívot Javin DeLaurier y un “3 estrellas” australiano, el alero Jack White.  El entrenador del equipo decidió permitir la entrada pública a los entrenamientos 2 días en octubre. ¿Esto supone más facilidades para los ojeadores NBA? Más bien todo lo contrario. En cursos anteriores la entrada era libre, mientras en éste ha quedado restringida a solo dos días. Coach K no quiere distracciones para sus jóvenes.

Pero lo que realmente marca la diferencia en el ránking de pretemporada con Kentucky no es el talento que llega, sino el que ha permanecido. En aquella final del 2015 donde Duke superó a la Wisconsin de Frank Kaminsky y Sam Dekker, hubo un cuarto rookie de los Blue Devils que se echó el equipo a sus espaldas en la segunda parte, el escolta Grayson Allen. Entre él, Okafor, Winslow y Jones sumaron 60 de los 68 puntos del equipo. Allen ha seguido su progresión desde aquella noche de gloria hasta convertirse en el líder natural del equipo, uno de los mejores anotadores de la categoría y el jugador más odiado de los EUA por sus zancadillas en pista de este último curso. El último en la lista de villanos de Duke.

En las alas Allen estará acompañado por Luke Kennard, un sólido tirador de segundo año que ya dejó muestras de su gran clase en su primer año universitario. Sólo le falta ser más regular para convertirse en un jugador temible. El sénior Matt Jones no consiguió establecerse como base, pero jugando de escolta es un peligro desde la línea de 3 puntos.  El ala-pívot Chase Jeter, compañero de promoción de Kennard, no demostró como novato las cualidades que se le presuponían.  Este año tendrá una nueva oportunidad.

La guinda del pastel es otro ala-pívot, Amile Jefferson. El curso anterior, el que debía ser su último, se lo perdió por una grave lesión. La NCAA le ha concedido, por esta causa, poder jugar un quinto año. Si su baja dejó a Duke sin opciones de aspirar a títulos, con su concurso los “Blue Devils” vuelven a ser favoritos a todo. Y sin embargo, no todo es de color de rosa para Coach K, pendiente de las rodillas de uno de los recién llegados, Harry Giles.

Giles es un jugador del siglo XXI: alto, rápido, atlético, de brazos largos y mucho talento, pero con  unas rodillas de cristal. En los últimos tres años se ha lesionado de gravedad ambas articulaciones. En el 2013 se rompió los ligamentos y el menisco de la izquierda, y en el 2015 los ligamentos de la derecha. En ambos casos tuvo que operarse. A primeros de octubre ha vuelto a pasar por el quirófano para hacerse una artroscopia en su rodilla izquierda, con un periodo de baja estimado de unas 6 semanas, justo para llegar al inicio de la temporada 2016-17.

El resto de aspirantes

El vigente campeón se merece un respeto, y por ello empezaremos hablando de Villanova, número 4 del primer Top25 del curso. Respecto a la temporada pasada, conserva al autor de la canasta del triunfo en la final, Kris Jenkins, pero presenta dos bajas importantes tras las graduaciones de su mariscal de campo, Ryan Arcidiacono, y su ancla defensiva, Daniel Ochefu. El pívot de Baltimore también mejoró sus prestaciones ofensivas, lo que fue una de las claves del éxito en el pasado March Madness.

El entrenador Jay Wright cuenta para reemplazar a Arcidiacono con el sénior Josh Hart, el júnior Phil Booth, uno de los héroes en la final de Marzo, y el sophomore Jalen Brunson,  en su día considerado un cinco estrellas. Los problemas los tendrá en la pintura, porque la NCAA ha negado el permiso para jugar este curso al freshman de 2,05 metros Omari Spellman, el sustituto previsto para Ochefu, por motivos académicos. Ante esta circunstancia, el veterano Darryl Reynolds deberá mejorar de forma radical sus prestaciones o el recién llegado Dylan Painter dejar mal a los que sólo le otorgaron una valoración de 3 estrellas.

Los expertos de Associated Press sitúan en el número 5 del ránquing de favoritos a Oregon. Cierto es que el curso anterior hicieron un gran papel, quedándose a un paso de la Final Four. Sólo les sobraron los 37 puntos (con 8 de 13 en triples) de Buddy Hield en el partido de cuartos. El técnico Dana Altman ha perdido a uno de sus anotadores, el alero Elgin Cook, pero conservan a su otro alero anotador, Dillon Brooks, al base Tyler Dorsey y al interior Chris Boucher, uno de los grandes intimidadores de la Division I que además destaca por su tiro de 3 puntos. Y hablando de triples, tras el año en blanco al que le obligó una lesión ya podrá jugar el transfer de Villanova Dylan Ennis.

Pero si Duke estaba pendiente de las rodillas de Giles, los “Ducks” lo están del pie de Brooks. El alero no pudo participar en la gira veraniega de 4 partidos por España en agosto por una lesión de la que fue operado. La Universidad intentó ocultar la gravedad del tema, hasta que finalmente reconoció que se perdería el principio de temporada. Siguiendo un tratamiento conservador, Altman espera contar con sus servicios, a plenos rendimiento, a partir de enero.  El equipo no debería tener problemas para conseguir su invitación para el baile de marzo, aunque si acumula demasiadas derrotas sin Brooks le tocaría un cuadro de torneo más complicado.

Kansas, otra de las fijas en las apuestas precede a Villanova y Oregon como tercera favorita antes de empezar el curso baloncestístico.  Lleva 12 temporadas seguidas proclamándose campeona de su conferencia, la Big 12, y este curso no parece que vaya a romperse la racha. Bill Self se ha hecho con el talento de dos debutantes cinco estrellas,  el pívot de 2,10 Udoka Azubuike  y Josh Jackson. Este alero de 2’03 será otra de las grandes atracciones del siguiente draft de la NBA, uno de los aspirantes al número 1. Jackson es un gran atleta capaz de anotar, pasar, botar, defender. En resumen, un jugador total capaz de manifestarse en todos los lances de un partido, y que no se esconde en los momentos clave.

El timón de los Jayhawks lo llevará con mano firme el base Frank Mason, escoltado por Devonte’ Graham. Junto con Jackson, una línea exterior sólida y sin fisuras. Las dudas están en otros miembros de la plantilla. El alero ucraniano Sviatoslav Mykhailiuk llegó a la NCAA con muchas expectativas, pero tras dos años en la competición no ha hecho honor a ellas. Algo parecido le pasó al ala-pívot de segundo año Carlton Bragg en su curso de debut. En su caso, si no cumplió con lo esperado, al menos de cara al público, fue por falta de más minutos de juego. Si Kansas realmente aspira a proclamarse campeón de los EUA en abril del 2017, estos dos jugadores deberán dar un paso adelante.

Arizona, otro de los grandes centros de atracción de talentos, suma a su plantilla tres novatos 5 estrellas para este próximo curso, el finlandés de 2,13 Lauri Markkanen, el base de 1’98 Kobi Simmons y el escolta-alero de 1,93 Rawle Alkins. El entrenador Sean Miller tendrá a sus órdenes un grupo muy atlético, con muchos jugadores de entre 1,90 y 2 metros, y con muchas opciones exteriores de anotación. Incluso Markkanen puede tirar triples.  El protagonista de la mala noticia es el cuatro estrellas de 2,03 Ray Smith, un alero versátil que la temporada pasada fue baja por una grave lesión de rodilla. En un partido de exhibición justo antes de alzarse el telón de ésta se ha vuelto a romper los ligamentos, la tercera vez en 30 meses. Ha decidido retirarse con tan sólo 19 años, y sin haber llegado a debutar en la NCAA. Por si alguno no lo recordaba, así de perra es a veces la vida.

La estrella de estos Wildcats , y uno de los jugadores más seguidos esta temporada, será el escolta de segundo año Allonzo Trier. La veteranía la pondrá el base sénior Kadeem Allen, que probablemente  juegue de escolta para dejar la dirección al júnior Parker Jackson-Cartwright y al recién llegado Simmons. En el centro de la pintura es donde parece estar el punto débil de Arizona. Markkanen debería acabar jugando de cuatro. El júnior Dusan Ristic es mejor atacando que defendiendo y reboteando, mientras que Chance Comanche apunta a buen defensor, pero el curso pasado le faltaban quilos (parece que ahora los ha ganado). Tal vez por ello los especialistas no confian demasiado en este equipo, dándole el décimo lugar en su primera lista de la temporada.

No quisiera cerrar el repaso a los favoritos sin hablar de dos equipos más, North Carolina y Michigan State. Los Tar Heels, derrotados por Villanova en la última final de la Locura de Marzo, han perdido a sus dos mejores hombres del pasado curso, el ala-pívot Bryce Johnson y el base-escolta Marcus Paige, pero conservan el resto del bloque básico, con los bases Joel Berry y Nate Britt, el escolta Theo Pinson, el completísimo alero Justin Jackson y los interiores Isaiah Hicks y Kennedy Meeks. Si Berry mantiene el nivel del curso anterior, Britt brilla como en el inicio de la pasada temporada y Jackson, además de labores de intendencia y anotar en transición suma desde el triple, los chicos de Roy Williams serán un hueso duro de roer. Y más si el pívot freshman 5 estrellas Tony Bradley, el base Seventh Woods y el escolta Brandon Robinson, ambos de 4, se suman a la fiesta. Empieza el curso en el sexto lugar del Top25, veremos dónde lo acaba…

Michigan State, como Duke en los viejos tiempos, se han caracterizado por ser un equipo jerárquico donde los jugadores iban ganando minutos y responsabilidad curso a curso. Hasta ahora. Primero, porque al técnico Tom Izzo se le han ido tres séniors difíciles de reemplazar como Denzel Valentine, Matt Costello y Bryn Forbes. Y segundo, porque ha reclutado la que en palabras del propio entrenador es su mejor promoción de novatos desde que dirige el equipo (y eso es mucho tiempo, 1995), y la tercera mejor del año tras las de Kentucky y Duke: los aleros Miles Bridges y Nick Ward, el escolta Joshua Langford y el base Cassius Winston. Sobre sus jovenes espaldas recaen todas las esperanzas de los Spartans, aunque los votantes de AP no confian demasiado en ellos, haciéndoles caer hasta el puesto 12 de su lista. Las notas, no obstante, a final de curso.

Duelo de bases 

No todos los novatos con aspiraciones a jugar en la NBA tras sólo un curso de Universidad figuran en conjuntos candidatos al título del March Madness. Los hay que se han decantado por otros centros como Markelle Fultz, que jugará para la Universidad de Washington. Fultz, uno de los mejores bases de su promoción, apunta muy alto en el draft. Este jugador de 1,95 tiene todas las capacidades físicas y las habilidades técnicas para triunfar como profesional del baloncesto, además de una cualidad que no se enseña: creatividad.

Mientras que Fultz por su altura puede alternar las posiciones de base y escolta, Dennis Smith es un base puro. Un gran base puro de 1,87 que ha decidido cursar sus estudios en North Carolina State. Inteligente, rápido, explosivo, con gran dominio de balón y control excepcional de su cuerpo, la NBA también le espera con los brazos abiertos

El último en discordia en este duelo a tres como el del final de la mítica “El Bueno, El Feo y el Malo” es un joven a quien comparan por su forma de jugar con…Ricky Rubio. Lonzo Ball mide 1,98 y este curso mostrará al mundo sus habilidades con la camiseta de UCLA.  Ha cerrado su último curso de instituto con un promedio de triple doble de 23,9 puntos,  11,3 rebotes y  11,5 asistencias por noche a los que ha añadido 5,1 robos. Un auténtico hombre orquesta como lo era el del Masnou en las categorías formativas.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, 6 de noviembre del 2016

NCAA: Duke se lleva el título que parecía destinado a Kentucky

7 Abr

Kentucky se quedó en el penúltimo escalón de su ascensión a la gloria, frenada por una Wisconsin que a su vez cayó en la final frente a Duke. En el partido clave por el título, ni Okafor ni Kaminsky fueron los jugadores que acabaron decidiendo el ganador. Este honor recayó en el base Tyus Jones y un invitado inesperado, Grayson Allen

La Final Four se ha disputado en Indianapolis, capital de Indiana. Durante la semana se habló mucho de este estado, pero no precisamente de baloncesto. El gobernador republicano de Indiana Mike Pence estampó su firma el jueves 26 de marzo en la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa, aprobada en el Congreso Estatal por 40 votos a favor y 10 en contra y que debería entrar en vigor en julio. El texto legal pretende defender el derecho de las personas a actuar conforme a los preceptos de su religión, y limitar los poderes gubernamentales para obligarles a ir contra lo que dictan sus creencias.

La polémica saltó cuando los críticos de la norma afirmaron que podía utilizarse para discriminar a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Acogiéndonos al pie de la letra a la formulación, nadie puede obligar al dueño de un negocio a atender a personas de una determinada orientación sexual. A través de twitter se promovió la campaña #boycottIndiana y numerosas personalidades se manifestaron en contra de la ley. Pence, entrevistado en la cadena de televisión ABC, no contribuyó a acabar con el alboroto. Preguntado 6 veces de forma directa si el texto legal amparaba la discriminación de los homosexuales, se salió por la tangente sin negar la mayor.

Alguna voz pidió un cambio de sede del gran torneo universitario, pero no había tiempo material para ello. El primer afectado por el boicot fue Kevin Ollie, entrenador campeón el 2014 con Connecticut. El gobernador de su estado prohibió los desplazamientos del personal público a Indiana por asuntos oficiales. Y la universidad es pública, así que su técnico tenía vetada su asistencia a la Final Four y a la convención de entrenadores del fin de semana.

El revuelo ha inquietado, y mucho, a los máximos responsables de la NCAA. La organización universitaria se ha preocupado de crear un entorno de igualdad, y de garantizar el máximo respeto a toda su familia (sean jugadores o entrenadores, sus allegados o sus seguidores) en todos sus actos. La situación es realmente grave para este organismo, ya que tiene su sede central en Indianapolis. Su presidente Mark Emmert vería necesario un traslado si la ley no se modifica o deroga.

Finalmente la Cámara de Representantes de Indiana anunció el jueves 2 de abril que introducirá cambios en el redactado de la ley para no dejar margen a la discriminación, impidiendo a los proveedores de servicios acogerse a ella para seleccionar a sus clientes. Sólo las iglesias, sus centros educativos afiliados y las ONG religiosas quedarán al margen de esta enmienda. Aunque aún falta por conseguir que sea aprobada y que la firme nuevamente el gobernador. Este tipo de legislación no es única de Indiana. Otros estados tienen leyes similares. Como por ejemplo Arkansas, que también ha anunciado reformas.

Kentucky se quedó a dos pasos de la perfección

Frank Kaminsky (20 puntos, 11 rebotes), nombrado mejor jugador del año, celebró su 22 cumpleaños de la mejor manera. Su equipo, Wisconsin, acabó en semifinales con el sueño de perfección de Kentucky (64-71). Los Wildcats de John Calipari, elegido mejor entrenador de la temporada por AP, son más altos, más fuertes, más rápidos y su defensa es temible. Pero los Badgers de Bo Ryan son un equipo veterano (todo lo que se puede ser en la NCAA), con una patrón de juego bien definido. Así que tras empezar el partido encajando un parcial de 5 a 0 no perdieron la cabeza.

En ataque Wisconsin se mantuvo fiel a su estilo, con ataques pausados y buena circulación de balón, buscando siempre el mejor tiro posible y el emparejamiento individual más favorable. El ritmo rápido le convenía la más atlética Kentucky, no a ellos. Para evitar que su rival corriera, se esforzaron en la lucha por rebote (cogieron 34, 12 ofensivos, por 22 de los Wildcats). Con una buena disposición defensiva, convirtieron cada ataque estático de los de Calipari en un rompecabezas de difícil solución.

Una canasta de Sam Dekker (16 puntos, 3 rebotes) le daba a Wisconsin 9 puntos de ventaja (14-23) mediada la primera mitad. Los gemelos Harrison, Andrew (13 puntos, 4 asistencias) y Aaron (12 puntos y 3 rebotes) asumieron la responsabilidad anotando la mitad de los puntos de los Wildcats antes del descanso. Tras imponer su defensa sobre la ofensiva de Wisconsin y conseguir ataques rápidos en los últimos 5 minutos de este primer período, Kentucky se marchó al vestuario con empate a 36 en el marcador.

En los primeros minutos de la segunda parte Wisconsin volvió a abrir una brecha en las murallas de su enemigo (44-52) tras un triple de Bronson Koenig (12 puntos, 4 rebotes). Kaminsky y su compañero en la pintura Nigel Hayes (12 puntos, 5 rebotes) aprovechaban la menor movilidad de sus marcadores obligándoles a salir hasta la línea de 3 puntos. Karl-Anthony Towns (16 puntos, 9 rebotes), al que se le había visto muy poco en el primer período, apareció para levantar a su equipo y darle 4 puntos de ventaja (60-56) tras un contundente parcial de 14 a 4.

Los árbitros también reclamaron su momento de protagonismo. Con empate a 56, señalaron una claramente inexistente falta en ataque a Josh Gasser que invalidaba un triple de Koenig.  Luego dejaron impune un manotazo de Trey Lyles al mismo Gasser que debía haber sido castigado con una falta flagrante (2 tiros libres y posesión) y la expulsión de Lyles. El top 3 de errores arbitrales se cerró con la canasta de Hayes, con el reloj de posesión a 0, que empataba el encuentro a 60 a 2:35 del final. Por suerte para el espectáculo, estos minutos de malas decisiones no fueron decisivos.

Quien sí fue determinante fue Sam Dekker, anotando un triple que daba 3 puntos de ventaja a los suyos. Ante las dificultades crónicas de Kentucky para anotar desde la larga distancia, eso suponía un margen de dos posesiones. El alero amplió este margen con un tiro libre en una jugada posterior. Aaron Harrison contraatacó con un 2+1 para que los Wildcats entrasen en el último minuto sólo 1 punto abajo. Fue entonces cuando Wisconsin impuso su veteranía, sin perder la cabeza, haciendo su juego, anotando 5 de sus 6 tiros libres, y obligando a los de Calipari a buscar desde su punto débil, los triples, una salvación que no llegó.

Una apuesta fallida

Derek Stevens es propietario de 2 hoteles (D y Golden Gate), evidentemente con sus casas de apuestas, en el centro de Las Vegas. Como la regulación de Nevada prohíbe a los propietarios apostar en sus propios negocios se para casi cada día en el Golden Nugget Hotel&Casino, situado entre sus dos propiedades, para hacer alguna apuesta. El 5 de diciembre tuvo una intuición. Entró y le preguntó al director del negocio, Tony Miller, cuánto dinero tenía que jugarse para ganar un millón de dólares en el caso de que Michigan State se proclamase campeona de la NCAA. Por aquel entonces, los Spartans habían perdido 3 de los 8 partidos que habían disputado, y un triunfo suyo en la Final Four se pagaba 50 a 1. Así que, con el beneplácito del propietario del centro de apuestas, Tilman Fertitta, Stevens se jugó 20.000 dólares a un triunfo del equipo de Tom Izzo. Nunca antes había invertido tanto dinero en una sola jugada.

En el programa de televisión de la NBC “The Tonight Show” que presenta Jimmy Fallon los expertos predijeron un triunfo de Michigan State. Sus especialistas son siete cachorrillos de perro que en realidad eligen un plato del que comer, y que ya fallaron en su vaticinio del ganador de la final universitaria de futbol americano. Pero el espectáculo es el espectáculo.

El problema para Stevens y Fallon es que las semifinales del “March Madness” se juegan en el primer fin de semana de abril y Tom Izzo saca lo mejor de los Spartans en marzo. Su equipo abrió el partido frente a Duke con un parcial de 6 a 14 gracias a tres triples de Denzel Valentine (22 puntos, 11 rebotes) y otro de Travis Trice (16 puntos, 5 asistencias). Mike Krzyzewski volvió a optar por un cinco titular “pequeño”, con Matt Jones de tres y Justise Winslow de cuatro. Una configuración que estrenó en cuartos ante Gonzaga y que mantuvo en la final.

Duke tardó 5 minutos en ajustar su defensa tras un inicio en que sus jugadores no llegaban a puntear los tiros de su rival. En ataque, Justise Winslow (19 puntos, 9 rebotes) y Jahlil Okafor (18 puntos, 6 rebotes) empezaron a producir ante la impotencia de sus defensores para evitar sus puntos. Tras cinco minutos de gloria de Michigan State, los Blue Devils iniciaron su labor de demolición. En la segunda mitad, con la colaboración de Quinn Cook (17 puntos), las diferencias se convirtieron en escandalosas hasta llegar a un resultado final de 81 a 61.

El quinto campeonato de Coach K

Mike Krzyzewski y Bo Ryan buscaban en la final su quinto título a nivel nacional de los Estados Unidos. Con una pequeña diferencia: los cuatro previos de Coach K corresponden a la Division I con Duke y los de Ryan a la Division III con Wisconsin – Platteville. Al final el pentacampeón fue Coach K. En el duelo de estilos que se vivió en la final entre un conjunto con un juego colectivo muy estructurado como el de Ryan y otro que este año ha vivido más del talento individual, se acabó imponiendo Duke (68-63).

Se preveía un emparejamiento clave entre Jahlil Okafor (10 puntos, 3 rebotes) y Frank Kaminsky (21 puntos, 12 rebotes). El pívot de Wisconsin dominó a su par la mayor parte del encuentro, cargándole de faltas y en algunos momentos bailándole a voluntad entrando desde la línea de 3 puntos. En defensa, le impidió recibir en el poste bajo, desde donde genera el juego ofensivo de su equipo. Eso desmontó el esquema de juego de los Blue Devils, que tuvieron que recurrir al talento individual en ataque. Un acierto táctico de Bo Ryan que, paradójicamente, le hizo perder el campeonato.

El otro duelo clave entre Justise Winslow (11 puntos, 9 rebotes, 3 tapones) y Sam Dekker (12 puntos, 8 rebotes) no existió. Winslow se cargó rápido de faltas, pero por culpa de Nigel Hayes. El alero de Duke tuvo buenos momentos en defensa, pero se le vio precipitado en ataque. Dekker, por su parte, solo apareció cuando Wisconsin llevaba el viento a favor. Su noche fue especialmente negada en los triples. En las eliminatorias previas había acumulado 15 aciertos en 30 lanzamientos. En el último partido de la temporada falló sus 6 intentos.

Cada aspirante al título tuvo su momento. Los Blue Devils en la primera mitad, cuando consiguieron imponer su velocidad sobre la pausa habitual de Wisconsin. Pero con el marcador 23 a 17 Okafor y Winslow cometieron sus segundas personales. Con los dos novatos estrella de Duke en el banquillo, los Badgers remontaron. Al descanso se llegó con empate a 31. En la segunda mitad fue Wisconsin la que impuso su estilo. A 13:23 del final ganaba de 9 (48-39) con 9 punto del base Bronson Koenig (10 puntos, 4 asistencias) y 6 de Kaminsky de los 17 de los suyos en esos minutos del período. Cuando todo parecía perdido para Duke, apareció su factor X.

Con Winslow y Okafor nuevamente en el banquillo a causa de sus problemas de faltas, apareció el cuarto freshman del que nunca se habla, Grayson Allen (16 puntos), para rescatar a los suyos. Allen anotó 8 puntos de los 11 de su equipo en el parcial de 11 a 3 que volvía a meter a los Blue Devils en la lucha por el título. Los otros 3 fueron del tercer novato estrella y jugador más valioso de la final Tyus Jones (23 puntos, 5 rebotes). El base, que anotó 19 puntos tras el descanso, asumió la responsabilidad ofensiva sin que Bo Ryan ordenase a su especialista defensivo, Josh Gasser, que lo frenase. El escolta tenía la misión de secar a Quinn Cook, y el entrenador de Wisconsin no se salió del guión.

El momento de Okafor llegó con el partido igualado. El candidato a número 1 del draft de la NBA superó en dos ataques consecutivos la hasta entonces modélica defensa de Kaminsky sobre él. En la defensa intermedia entre ambos, frenó por primera vez al ganador del premio al mejor jugador de la temporada en su camino hacia canasta. La moral de los Badgers quedó tocada. Un triple de Tyus Jones completó una secuencia que le daba 8 puntos de ventaja a Duke a falta de 84 segundos de partido (66-58). Durante la racha los Devils se beneficiaron de un par de discutidas decisiones arbitrales en dos fuera de banda (uno de ellos sin pitar).

Wisconsin redujo su margen a 3 puntos cuando restaban 50 segundos (66-63). Un Krzyzewski previsor se jugó sus últimos ataques con Okafor en el banquillo. Ante la posibilidad de que Wisconsin recurriera a las faltas personales sobre el pívot (sólo un 51,3% de acierto en los tiros libres) para remontar el técnico prescindió de su estrella de este curso. Tyus Jones fue quien recibió la falta y anotó los dos lanzamientos desde los 4,60. En unos 35 segundos finales de locura para los Badgers, el equipo se descompuso, perdiendo su orden y sus jerarquías en pista. Koenig tuvo que jugarse el tiro más importante de la temporada porque nadie más quiso el balón. Y falló.

Torneos Menores

Dos tiros libres del base Chasson Randle (25 puntos) en la prórroga le dieron la victoria a Stanford sobre Miami en la final del NIT (66-64). Los Cardinals habían llegado a ganar de 13 en la segunda parte. Randle fue elegido MVP de un torneo que este año ha experimentado fijando el tiempo de posesión en 30 segundos (la NCAA lo tiene fijado en 35). El júnior madrileño Iván Cruz Uceda jugó 31 minutos en unos Hurricanes con muchas bajas, aportando 3 puntos, 5 rebotes y 2 tapones.

Loyola de Chicago derrotó a Louisiana-Monroe en las series finales del College Basketball Invitational (CBI). En este torneo el ganador no se decide a partido único sino en una serie al mejor de tres, y los Ramblers se impusieron en los dos primeros haciendo innecesario el restante. Earl Peterson fue elegido el mejor jugador. Evansville superó a Northern Arizona 71 a 65 en la final del CIT de la mano de Egidijus Mockevicius (27 puntos, 12 rebotes, 4 tapones). El MVP del torneo fue el base D.J. Balentine.

El “Havoc” hace las maletas

Shaka Smart, entrenador las últimas 6 temporadas de Virginia Commonwealth, será el nuevo responsable del equipo de baloncesto de la Universidad de Texas. Tras llevar a VCU a la Final Four el 2011, Smart ocupará el lugar de un Rick Barnes que en 17 temporadas en los Longhorns metió al equipo 16 veces en el March Madness, pero sin conseguir pasar de la segunda ronda desde el 2008. El nuevo técnico desoyó la oferta de dos clubs de striptease de Richmond, que le ofrecieron bailes gratis ilimitados para él y todo su equipo si permanecían en VCU. El baloncesto por encima de todo.

Otra novedad destacada en los banquillos ha sido la contratación de Chris Mullin como nuevo entrenador de Saint John’s tras la marcha de Steve Lavin. En 1985 la estrella de la NBA y miembro del primer Dream Team olímpico llevó a la Red Storm a la Final Four como jugador. Ahora empieza su camino (largo y tortuoso) para intentarlo como técnico.

Y la próxima temporada

El 1 de abril se disputó el McDonald’s All American Game, un All Star de los jugadores de instituto. Ganó la selección del Este a la del Oeste por 111 a 91 y Cheick Diallo fue elegido el mejor jugador gracias a sus 18 puntos y 10 rebotes en 17 minutos en pista. Más allá del resultado, este partido nos sirve para empezar a hacer boca de los jugadores que darán el salto a la NCAA la próxima temporada. Aquí os dejo unos highlights para que os vayáis familiarizando con algunos de ellos.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, abril 2015

NCAA: Towns mantiene a Kentucky en su búsqueda de la perfección

30 Mar

Kentucky contra Wisconsin y Duke contra Michigan State. Esos son los duelos que abrirán la Final Four  en Indianapolis el próximo 4 de abril. De los 4 clasificados, sólo 1 (Michigan State) no partía como cabeza de serie. Veamos que han hecho este pasado fin de semana para meterse en la gran fiesta del baloncesto universitario.

Medio Oeste

A West Virginia, tras eliminar a Maryland en segunda ronda, se le subieron los humos. Hasta el punto de dar por segura su victoria frente a Kentucky en las declaraciones previas a su partido de la tercera ronda. Y ocurrió lo previsible, que Kentucky ejerció de macho alfa y marcó territorio de forma despiadada. Abrió el encuentro con un parcial de 18 a 2 para llegar al descanso ganando 44 a 18. El resultado final fue de 78 a 39. El técnico derrotado, Bob Huggins, dijo al final que “es el mejor equipo defensivo al que me he enfrentado. Y cuando les entran los tiros no hay quien les venza”.

La presión defensiva a toda pista de los Mountaineers no fue efectiva. En los 22 ataques rivales que la aplicaron sólo recuperaron 4 balones. En total Kentucky perdió 10 pelotas, que se transformaron en 11 puntos (la media de West Virginia de puntos tras recuperación es de 20,7). Por el contrario, la defensa de los de Calipari maniató a su rival. 39 puntos es la anotación más baja en esta ronda desde que se amplió el March Madness a 32 equipos en 1975. El 24,1% de acierto en el tiro es el peor porcentaje en este torneo en las últimas 50 temporadas. Los de Bob Huggins acabaron con más tapones recibidos (7) que canastas interiores convertidas (6).

Notre Dame superó a Wichita State en el otro partido de la tercera ronda de esta región (81-70). Los vencedores dieron el primer aviso a su rival en los minutos iniciales del duelo con 2 triples seguidos de Demetrius Jackson (20 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias) y otro de Pat Connaughton (16 puntos, 10 rebotes). Zach Auguste (15 puntos, 6 rebotes) se unió a la fiesta y los Fightin Irish pusieron el 20 a 7 en el marcador. La efectividad de los de Mike Brey bajó tras este hito, lo que aprovecharon Ron Baker y Fred VanVleet (25 puntos, 6 rebotes) para igualar la situación al descanso.

Lo que en la primera parte había sido un ensayo, en la segunda fue una realidad. Notre Dame anotó 18 de sus 24 tiros de campo (6 de 8 en triples) para conseguir un 75% de acierto en los segundos 20 minutos. Jerian Grant (9 puntos, 11 asistencias), tras haber fallado sus 5 lanzamientos de la primera parte, se dedicó a pasar la pelota. Un vendaval para el que los Shockers no tuvieron respuesta. VanVleet intentó resistir, pero sólo Darius Carter (22 puntos, 8 rebotes), primo lejano de Lebron James, le secundó en su empeño.

Los irlandeses cerraron su temporada en un grandísimo partido, la final regional contra Kentucky. Fue el enfrentamiento del March Madness más visto en la historia de la televisión de pago de los EUA. Notre Dame tuvo contra las cuerdas al gran favorito, pero le faltó un golpe más para tumbarlo (68-66). Los de John Calipari recurrieron al mejor Karl Anthony Towns (25 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias) para superar a su rival. El candidato más enigmático a entrar en el draft (el estricto reparto de minutos en su equipo le ha privado del tiempo necesario para mostrar todas sus posibilidades) firmó una gran segunda parte con 17 puntos. Sólo 2 pelotas perdidas impidieron que fuera perfecta.

Los Wildcats frenaron a Jerian Grant (15 puntos, 6 asistencias, 4 de 14 en sus tiros de campo), Pat Connaughton (8 puntos, 9 rebotes, 3 de 10 cara a canasta) y Demetrius Jackson (1 de 7 en el tiro), pero no a Zach Auguste (20 puntos, 9 rebotes) ni a Steve Vasturia (16 puntos). Así que el último equipo invicto también tuvo que echar mano de su capacidad en ataque para vencer. Los Wildcats anotaron sus últimos 9 lanzamientos a canasta para remontar una diferencia en contra de 6 puntos a 6 minutos del final. Dos tiros libres de Andrew Harrison y una buena defensa sobre Grant en las 3 últimas posesiones de los irlandeses decidieron el resultado. Kentucky suma ya 38 victorias por ninguna derrota.

Oeste

Wisconsin recuperó a su base titular Traevon Jackson, ausente 18 partidos por una lesión, para su primer triunfo del fin de semana ante North Carolina (79-72). Durante la primera mitad un renqueante Kennedy Meeks fue capaz de frenar a Frank Kaminsky (19 puntos, 8 rebotes), pero el buen partido de Sam Dekker (15 de sus 23 puntos antes del descanso, 9 de 9 de sus tiros en la pintura convertidos) mantuvo a su equipo a rueda de los Tar Heels al final de los primeros 20 minutos.

En la segunda parte los de Roy Williams tuvieron su mejor momento a 11:11 del final, cuando una canasta de Isaiah Hicks les dio 7 puntos de ventaja. Kaminsky estaba en el banquillo tras haber recibido un golpe en el ojo. Wisconsin reaccionó de la mano de un protagonista inesperado, Zak Showalter (6 puntos en 8 minutos). Con Frank “the Tank” de nuevo en pista (aunque con el ojo izquierdo más cerrado de lo habitual), los de Bo Ryan consiguieron un parcial de 23 a 11. Dos triples seguidos de Marcus Paige (12 puntos) dejaron a UNC a 1 punto en el último minuto, pero Wisconsin cerró su victoria anotando sus 8 tiros libres.

El baile de la cenicienta Xavier se acabó en la tercera ronda. Su príncipe, Arizona, la envió a dormir (68-60). A lo largo del primer período los de Sean Miller, entrenador jefe de Xavier durante 5 temporadas (2004-2009) fueron incapaces de contener al pívot Matt Stainbrook (17 puntos, 10 rebotes). La mala primera parte del base T.J. McConnell para los Wildcats (2 de 7 en los tiros de campo y 3 pelotas perdidas) condujo a un empate a 28 al descanso.

En la segunda mitad, a pesar de tener a Stainbrook controlado, Arizona fue incapaz de dejar atrás a Xavier. Los Wildcats perdían de 4 a 7:25 del final. La defensa de Arizona cumplió su cometido, consiguiendo que su rival fallase 7 de sus últimos 8 lanzamientos. Y entre Kaleb Tarczewski (12 puntos, 12 rebotes) y McConnell (15 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 4 pelotas perdidas) iniciaron el parcial de 19 a 7 que les dio el triunfo. El base subió el nivel en este segundo período anotando 13 puntos y liderando la defensa.

Wisconsin se clasificó para su cuarta Final Four tras derrotar a Arizona en la final del Oeste (85-78). Frank Kaminsky (29 puntos, 6 rebotes) abrió las hostilidades desde el primer minuto forzándole dos faltas a Brandon Ashley. Los Badgers se pusieron 10 a 2 en el marcador, pero los Wildcats supieron reaccionar. Brandon Ashley (17 puntos, 4 rebotes) empató el encuentro y luego Rondae Hollis Jefferson (17 puntos, 8 rebotes) y Kaleb Tarczewski (11 puntos) permitieron a los de Sean Miller llegar al descanso por delante (30-33).

Kaminsky volvió a arrancar fuerte en la segunda parte, anotando 8 puntos en un parcial de 11 a 1. Wisconsin se escapó de 7 puntos, y halló en los triples la respuesta a todos los intentos de su rival de acercarse. Los jugadores de Bo Ryan anotaron 10 de sus 12 lanzamientos de 3 puntos en este período. Cinco fueron de Sam Dekker (27 puntos, 5 rebotes, 5 de 6 en triples), que frenó en seco cada arreón de una Arizona que recurrió a la presión a toda pista en los últimos 4 minutos. El base T.J. McConnel cerró su último curso en la NCAA con 14 puntos y 5 asistencias.

Este

La aventura de North Carolina State en esta Locura de Marzo se acabó en la tercera ronda ante Louisville (75-65). Trevor Lacey (18 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) y Ralston Turner (12 puntos) lideraron a la Wolfpack durante la primera mitad. Dos triples de seguidos del base Anthony “Cat” Barber (8 puntos, 3 asistencias), inédito hasta entonces en anotación, dieron a NC State 8 puntos de ventaja al inicio de la segunda parte. Pero el júnior Montrezl Harrell (24 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias), previsiblemente en su último año en la NCAA, estaba dispuesto a llevar a los de Pitino lo más lejos posible.

Harrell se puso manos a la obra tras el descanso, anotando 8 de los primeros 9 puntos de su equipo en un parcial de 16 a 2 que devolvió el mando a los de Rick Pitino. Lacey y Turner igualaron de nuevo el marcador desde la línea de tres puntos antes de que Terry Rozier (17 puntos, 14 rebotes, 4 asistencias), secundado por Quentin Snider (14 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias) y el omnipresente Harrell, decidiera finiquitar el duelo dando inicio a un parcial en los últimos 4:20 de 17 a 8 que ya fue definitivo.

Michigan State superó en su partido de la madrugada del viernes a Oklahoma (58-62). Tom Izzo siempre saca lo mejor de sus jugadores cuando llega marzo. Los Sooners empezaron el encuentro con acierto, anotando 8 de sus primeros 11 lanzamientos para conseguir una ventaja de 10 puntos, 18 a 8. Los Spartans ajustaron su defensa y se acabó el festival ofensivo de Oklahoma, que hasta el final del encuentro anotó 12 de sus siguientes 44 lanzamientos. Los  de Izzo perdían de 4 una vez concluida la primera mitad.

Tras el descanso despertó Denzel Valentine (18 puntos, 7 rebotes). El chico para todo de Michigan State había fallado 6 de sus 8 tiros en la primera parte. En la segunda anotó 13 puntos, con 3 triples incluidos. Travis Trice (24 puntos) también aumentó su actividad anotadora. Entre los dos sumaron 27 de los 35 puntos de los Spartans en el período. Buddy Hield (21 puntos, 6 rebotes) y Tashawn Thomas (16 puntos, 7 rebotes) intentaron igualar su producción para Oklahoma, pero se quedaron cortos (22 de los 27 puntos de su equipo). El duelo de parejas fue para los Spartans.

En la final tuvo lugar un duelo entre dos entrenadores abonados a la Final Four, Tom Izzo (Michigan State) y Rick Pitino (Louisville). Sólo uno de los dos podía pasar, y finalmente fue Izzo el afortunado (76-70). Fue un enfrentamiento entre dos equipos muy serios en defensa, con pocas concesiones al rival, cada uno desde su estilo propio (individual los Spartans, zona 2-3 match up los Cardinals). En la segunda mitad parecía imponerse el planteamiento de Michigan State. Louisville, tras haber anotado 17 de sus 32 lanzamientos en la primera parte con un inspirado Wayne Blackshear (28 puntos, 3 rebotes, 4 de 6 en triples y 12 de 12 en los tiros libres), se quedó en un 6 de 32 en la segunda.

Los Spartans pasaron de perder de 8 al descanso a llegar a los últimos 4 minutos con 6 puntos de ventaja. En ataque, una vez más el escolta Denzel Valentine (15 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias) asumía la dirección para liberar al anotador base Travis Trice (17 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias). Blackshear, tras muchos minutos sin anotar, volvió a aparecer para meter a los de Pitino de nuevo en el partido. Mangok Mathiang, anotó 1 de sus dos tiros libres a falta de 2 segundos para forzar la prórroga. El pívot había capturado el rebote en ataque tras un tiro fallado por Terry Rozier (13 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, 4 recuperaciones).

En el tiempo añadido Michigan State se había quedado sin pívots para defender a Montrezl Harrell (16 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias), pero lo resolvieron cerrándose sobre él para negarle espacios. Brynn Forbes (14 puntos, 4 de 6 en triples) le dio el mando a Michigan State anotando los puntos de los suyos en un parcial de 5 a 1, y Branden Dawson (9 puntos, 11 rebotes, 4 tapones) consiguió la canasta decisiva tras un rebote en ataque de un tiro fallado por Forbes.

Sur

Utah consiguió algo realmente difícil: frenar a Jahlil Okafor (6 puntos, 8 rebotes). Su esfuerzo, sin embargo, no fue suficiente para derrotar a Duke (63-57). En los primeros 4 minutos del encuentro ambos conjuntos se combinaron para fallar los primeros 14 lanzamientos del partido. Los Utes se pusieron por delante de modo fugaz (8-5) hasta que Justise Winslow (21 puntos, 10 rebotes) hizo su primera aparición. La tercera falta de la estrella de Utah, Delon Wright (10 puntos, 6 rebotes, 3 recuperaciones), a cinco minutos del descanso, acabó de complicar su situación. Los de Larry Kristkowiak llegaron a perder de 10 tres minutos más tarde.

En la segunda parte Utah intentó acercarse a su rival, pero Justise Winslow los mantuvo a raya. El base Brandon Taylor lideró la última carga con 15 puntos (todos los que anotó) de los últimos 23 de los derrotados. Esta vez Winslow contó con la ayuda de un Tyus Jones sereno en los tiros libres (15 puntos, 9 de 10 desde la línea de personal). La anécdota fue el tiro libre final de Quinn Cook (11 puntos, 4 rebotes), señalado con el tiempo prácticamente agotado, que hizo perder unos cuantos millones de dólares a las casas de apuestas al hacer pasar la diferencia final en el marcador de 5 a 6 puntos.

Gonzaga y UCLA batieron la marca de desacierto del encuentro entre Duke y Utah. Tras 5 minutos y 32 segundos de juego ganaban los Zags 13 a 10. En los siguientes 6:42 entre ambos conjuntos erraron 19 tiros a canasta (la anotación en estos minutos se limitó a 3 tiros libres de Gonzaga). Después de la sequía, rota por el escolta de UCLA Norman Powell (16 puntos, 5 rebotes), llegaron las lluvias para los de Mark Few que se pusieron 11 arriba. Tony Parker (16 puntos, 11 rebotes), con dos jugadas de 2+1, permitió a los californianos cerrar la primera parte 7 puntos abajo.

UCLA sólo acertó en 5 de las 25 veces que lanzó desde fuera de la pintura en todo el encuentro. Gonzaga no estaba mucho mejor. En la primera mitad convirtió únicamente 3 de sus 17 tiros exteriores. Así que el equipo buscó a su hombre-montaña polaco, Przemek Karnowski (18 puntos, 9 rebotes). Los de Steve Alford llegaron a recortar su desventaja a sólo 1 punto, pero las diferencias se hicieron insalvables cuando Domantas Sabonis (12 puntos, 8 rebotes) también empezó a anotar. Los puntos en la pintura le dieron el triunfo a Gonzaga por 74 a 62.

Mike Krzyzewski igualará el récord del legendario John Wooden de UCLA con 12 participaciones en una Final Four. En la final regional contra Gonzaga al entrenador de Duke le preocupaba la versatilidad de Kyle Wiltjer (16 puntos, 5 rebotes), capaz de hacer daño tanto en la pintura como desde la línea de 3 puntos. Y por eso introdujo una variación en su cinco inicial, sentando al ala pívot Amile Jefferson para dar entrada al alero Matt Jones y así poder poner a Justise Winslow (16 puntos, 5 rebotes) de cuatro. Jones cumplió por encima de lo esperado, batiendo su mejor marca en anotación (16 puntos, 3 rebotes, 3 recuperaciones).

Entre los dos Jones, Matt y el base Tyus (15 puntos, 6 asistencias), le dieron a los Blue Devils una primera ventaja importante, de hasta 11 puntos. Justise Winslow se torció el tobillo en una entrada a canasta. El juego se detuvo unos instantes, permitiendo a Gonzaga recomponerse en unos minutos productivos de Domantas Sabonis (9 puntos, 4 rebotes). Los Zags culminaron su remontada tras el descanso, poniéndose 4 puntos por delante en el marcador. Apareció de nuevo Matt Jones con 2 triples para restablecer la calma antes que Justise Winslow anotara 7 puntos consecutivos para distanciar de forma definitiva a los Blue Devils (66-52).

Donnie Tyndall se queda sin trabajo

La Universidad de Tennessee ha despedido a su entrenador jefe, que está siendo investigado por saltarse las reglas de reclutamiento de jugadores mientras ejercía el mismo cargo en la universidad de Southern Mississippi. Su anterior equipo, ante la investigación de la NCAA, se autoexcluyó del torneo de su propia conferencia y de una posible participación en el March Madness u otro torneo de final de temporada (NIT, CBI, CIT). Hasta ahora ni Tyndall ni los Volunteers habían reaccionado a esta noticia.

El técnico ha acabado su primera temporada (y última) en Tennessee con un registro de 16 victorias y 16 derrotas, sin ser invitado al gran torneo de marzo. Su predecesor, Cuonzo Martin, se marchó ganando 24 partidos y cayendo en la ronda de 16 de marzo frente a Michigan. Una cláusula en el contrato de Tyndall permitía a la universidad despedirlo sin compensación alguna si se detectaban infracciones de las reglas de la NCAA. Y a eso se ha acogido Tennessee. La duda es si lo ha hecho para castigar a su exentrenador por saltarse las reglas o por su mal año al frente del equipo.

Texas también ha despedido a su entrenador Rick Barnes, tras una mala temporada con una plantilla que claramente daba para bastante más. Barnes ha estado al frente de los Longhorns 17 cursos. En su caso la Universidad no tiene ninguna clausula a la que acogerse y deberá pagarle al técnico 1,75 millones de dólares.

Cambio en el día de publicación

La gran final de este torneo se disputará la noche del 6 de abril (en España, la madrugada del lunes al martes). Por ese motivo, como viene siendo habitual cada temporada, retrasaré un día la fecha de publicación de mi resumen semanal, de lunes a martes, para poder recoger todo lo ocurrido en el partido más esperado del curso.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, marzo 2015

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