Tag Archives: Mathew Dellavedova

NBA: Lebron James – Stephen Curry, la madre de todas las batallas

31 May

A partir del 4 de junio, Golden State Warriors (mejor equipo de la liga regular) y Cleveland Cavaliers (segundo mejor del Este) se disputarán el honor de ser el mejor equipo de baloncesto de la NBA. Con dos estrellas frente a frente, Lebron James contra Stephen Curry. Un éxito seguro en lo que se refiere al espectáculo…y a las audiencias de televisión.

En la sede central de la NBA los ejecutivos están radiantes, más contentos que un niño con zapatos nuevos (yo prefería un helado de chocolate, pero el dicho popular habla de zapatos). Este año tienen la final soñada, el duelo entre dos grandes estrellas de impacto mundial que casualmente nacieron en el mismo hospital, el Akron General Medical Center, aunque con 38 meses y 14 días de diferencia. Y cada una con su historia épica detrás. El duelo lo tiene todo para interesar a los espectadores, para conseguir unas audiencias de televisión de escándalo.

Cleveland es una ciudad pequeña (a escala norteamericana), pero Lebron James es una estrella global que atrae seguidores de todo el mundo. Los Warriors no son de Los Angeles, el gran mercado televisivo del Oeste, pero están lo bastante cerca como para interesar a su público. Además, practican un juego agradecido de ver y tienen a un líder con aureola de buen chico, Stephen Curry. Y con una preciosa hija, Riley, que llena de ternura las ruedas de prensa postpartido, para tormento de los periodistas serios que esperan una respuesta a sus preguntas.

James, el fruto de la evolución en el baloncesto

James ejemplifica la versión 2.0 del rey de la NBA. Su presencia dio por cerrada la etapa de búsqueda del sucesor de Michael Jordan. Y no porque fuera él. James es un nuevo prototipo de jugador cuyas raíces no emanan del astro de los Bulls, sino de hombres como Oscar Robertson, Magic Johnson o Paul Pressey. Jugadores cuya altura y/o técnica individual les permitía transgredir las posiciones clásicas en la pista.

Oscar Robertson es el primer gran base alto de la historia (1,96). Su irrupción en los años 60 del pasado siglo supuso una revolución. En la temporada 1961-62 se convirtió en el único jugador hasta el momento capaz de cerrar la liga regular con unos promedios de triple doble: 30,8 puntos, 11,4 rebotes y 12,5 asistencias por partido.

Dos décadas más tarde Magic Johnson recogió el testigo de Robertson. El base de los Lakers, de 2,06 de altura, acabó su periplo profesional jugando de ala-pívot de forma regular, algo que había hecho durante su carrera por necesidades puntuales del equipo. Coincidió en la NBA con Paul Pressey, el primer “point-forward” o alero distribuidor del baloncesto norteamericano.

Estos tres jugadores fueron capaces de integrar en su juego las prestaciones básicas de las diversas posiciones clásicas del juego en el camino hacia el jugador completo. Una senda por la que también han transitado Dirk Nowitzki y Pau Gasol, entre otros hombres altos con buena muñeca desde el exterior y una movilidad poco común en jugadores de su talla.

Lebron James es el último paso hacia el jugador total, por delante de Kevin Durant y Paul George. La estrella de los Cleveland Cavaliers anota, rebotea, dirige, intimida, recupera balones…En definitiva, es capaz de casi todo en una pista de baloncesto. Con uno de los físicos más imponentes en una competición en la que el atleticismo ha ido adquiriendo cada vez mayor preponderancia respecto a la técnica, Lebron puede jugar de base, escolta, alero y ala-pívot. Incluso de pívot si es necesario, pero en este caso anda limitado por la desventaja de centímetros (mide 2,03) respecto a sus rivales.

La nostalgia luce la camiseta de los Warriors

Stephon Curry, por su parte, es todo lo contrario de James. Desde su 1,91 de altura y una constitución física poco musculada, parece endeble cada vez que se empareja con un rival. Pero lo compensa con una técnica exquisita. Curry es un jugador “vintage”, la reivindicación del añorado baloncesto de los 80, la demostración que para jugar a baloncesto lo mejor es saber jugar a baloncesto (aunque parezca un contrasentido), que se aprende a jugar sobre el parquet y no en el gimnasio en interminables sesiones de pesas. Debo ser un romántico, pero me emociona ver moverse a la estrella de los Warriors sobre el parquet.

Curry es la traslación al baloncesto del mejor boxeador de todos los tiempos, Muhammad Alí. El lema del más grande, como él mismo se calificaba, era “vuela como una mariposa, pica como una avispa”. Alí, más ligero que sus oponentes del peso pesado, les hipnotizaba con su juego de pies alrededor del ring pero cuando dejaba ir una de sus manos el impacto era demoledor. Lo mismo que Curry. El base de los Warriors es hábil en el bote, rápido en el quiebro, mortal con su paso atrás para coger distancia (el mismo recurso que usan los boxeadores, en su caso para dejar fuera de distancia al contrario después de pegar). Y cuando suelta la muñeca, el directo a la mandíbula suele traducirse en tres puntos para los suyos.

El hijo de Dell Curry, un buen lanzador de tres puntos que jugó 16 temporadas en la NBA después de ser elegido con el número 15 de la primera ronda por los Utah Jazz en el draft de 1986, ha heredado la muñeca de la familia. Como su hermano pequeño, Seth. Pero Stephen le ha unido un bote excelente de pelota y una gran capacidad corporal para romper la cintura a sus rivales (las carencias de su padre y su hermano). Juega haciendo honor a la premisa de los tiradores natos: el siguiente tiro entrará aunque hayas fallado todos los anteriores. En una época de atletas, él es un virtuoso.

El séquito del hijo pródigo de Ohio

El duelo de estilos entre estas dos estrellas viene acompañado de la historia de redención de James. Nacido en Akron, Ohio, fue elegido en el draft por el equipo de su estado, los Cleveland Cavaliers. Y lo llevó hasta las finales del 2007, en las que cayeron ante los Spurs de San Antonio. Su salida de los Cavs para irse a los Miami Heat fue, sin embargo, desafortunada. No por el hecho de marcharse, sino por la escenificación que la acompañó. Convirtió su decisión en un espectáculo televisivo, lo que ofendió a muchos de sus seguidores.

Cuatro temporadas después, con cuatro finales jugadas y dos ganadas, Lebron volvió a casa como el hijo pródigo. En su primera liga después del retorno, ha llevado el equipo de nuevo a la final. Y lo ha hecho a pesar de las adversidades. A pesar de la grave lesión de Kevin Love en la primera ronda de los play-offs contra los Boston Celtics. A pesar de los problemas de tobillo, cadera y rodilla de Kyrie Irving a partir de las semifinales del Este contra los Chicago Bulls. James ha vuelto para ganar, para devolver la ilusión que se llevó.

El polivalente jugador no está solo en su empeño. La larga semana de descanso desde que acabaron las finales de conferencia hasta que la madrugada del 4 al 5 de junio (horario español) de inicio la Gran Final de la NBA le irá muy bien a Kyrie Irving para reponerse (que no recuperarse totalmente) de la plaga de lesiones y molestias que arrastra. El base es un auténtico jugón, un creador de juego inteligente que además posee un buen tiro. Tanto que a los Bulls fue capaz de meterle 25 puntos en el quinto partido jugando cojo. Contra los Hawks sólo jugó el primer y último encuentros de los cuatro de la serie.

Como en cualquier buen relato bíblico o historia de superación que se precie, hay un pecador arrepentido. J.R. Smith destacaba más en los Knicks por los escándalos que por su juego. El escolta apuró hasta el último trago la vida nocturna de Nueva York, y su rendimiento en la pista se resintió. En Cleveland, una ciudad mucho más modesta y tranquila, con menos distracciones, se ha centrado de nuevo en el baloncesto. Con él llegó desde Nueva York Iman Shumpert, un jugador que ha mejorado mucho sus prestaciones en los play-offs

Todo campeón tiene su lado oscuro, el malvado que se ensucia las manos para que los demás puedan lucirse. En los Spurs fue Bruce Bowen, en los Pistons y los Bulls, Dennis Rodman. En los Cavaliers ese papel corresponde a Matthew Dellavedova. El será, o intentará serlo, el secante de Curry. El base australiano ya asumió el papel de villano en las finales del Este contra los Hawks, quienes le acusaron de ser un jugador sucio. Dellavedova desquició a Al Horford, la estrella rival, quien tras un choque entre ambos en el tercer partido de la serie le lanzó un codazo que le costó la expulsión.

Los genes de Thompson y la dieta de Green

Curry, por su parte, también puede presumir de tener una buena escolta. Él no es el único del equipo cuyo progenitor cobra la pensión de la NBA. Klay Thompson, el otro integrante junto con el base de los “Splash Brothers”, es hijo del número 1 del draft de 1978 Mychal Thompson. Nacido en las islas Bahamas, fue el primer jugador no nacido en los Estados Unidos en ser elegido en la mejor posición del draft. Estuvo 13 temporadas en la liga y ya en sus años finales, como reserva de Kareem Abdul Jabbar en Los Angeles Lakers, ganó 2 anillos de campeón. Su hijo buscará ahora el primero. El padre era ala-pívot, el hijo escolta. Y muy peligroso para el rival. No sólo por su capacidad anotadora, sino por su excelente labor defensiva. Este jugador es la demostración que se puede destacar en ambos aspectos a la vez. Los días de descanso le irán muy bien para recuperarse del rodillazo en la oreja que recibió de Trevor Ariza en la final del Oeste, y que le ocasionó una conmoción.

Otra de las piezas claves de los Warriors es el ala-pívot Draymond Green. Fue un jugador clave en la posición de alero alto en la Michigan State de la NCAA que entrena Tom Izzo. Pero en la NBA las exigencias para su posición son muy diferentes. Debo confesar que yo no le veía, con su físico sobredimensionado, adaptándose a la velocidad del juego de los profesionales. Tras su año rookie, Green debió pensar lo mismo porque cuando inició su segunda pretemporada había rebajado su peso de 112,5 kilos a 104. Ahora es una de las piezas centrales de la defensa de los de Steve Kerr, y un triplista fiable presto a aprovechar las oportunidades que se generan tras los dobles marcajes sobre Curry.

Harrison Barnes es el alero titular de los Warriors. Formado en la Universidad de North Carolina, en sus años universitarios se le echaba en cara que tras bote siempre salía hacia el mismo lado para buscar su tiro, el derecho. Y a pesar de que todos sus rivales lo sabían, era imparable. En el equipo de Oakland es el cuarto hombre, y lo ha asumido sin problemas. Sobre él o Green recaerá la tarea más ingrata de la final, pero a la vez la más decisiva: frenar a Lebron James, si es que ello es posible. El as en la manga del equipo es la presencia en el banquillo de Andre Iguodala, otro excelente defensor con un físico extraordinario que ya amargó a James Harden en las finales del Oeste y que dará un respiro a sus compañeros cuando la fatiga o las personales así lo requieran.

La versión B de los Splash Brothers

Una curiosidad de la serie es que el base de los Cavaliers Kyrie Irving ha compartido vestuario con la versión mala de los “Splash Brothers” de los Warriors, los otros hermanos: Seth Curry (2014) y Mychel Thompson (2011-12). Los cuatro miembros de la hermandad nacieron en 1988 y 1990, pero con los roles cambiados. Stephen es el mayor de los Curry mientras que Klay es el menor de los Thompson. Los hermanos de las estrellas del equipo californiano no coincidieron en Cleveland, pero si lo acabaron haciendo la temporada 2013-14 en la NBDL. Y precisamente en el equipo filial del campeón del Oeste, los Santa Cruz Warriors.

Nos espera una serie a priori apasionante, en que el Rey verá como una serie de jovencitos imberbes intenta echarle del trono. La segunda de la historia en la que se enfrentan dos entrenadores debutantes en la competición, Steve Kerr y David Blatt. La primera fue en 1947, en la primera temporada de la liga. Y entonces no tuvo mérito, ya que todos los técnicos eran “rookies”. En la NBA suspiran por que la Final se decida en el último segundo del último minuto del séptimo partido. Que la tensión y la emoción se mantengan hasta el momento final. Ojalá sea así. Como aficionados nos lo merecemos.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, mayo 2015

NCAA: El fin de semana de los modestos

27 Feb

Indiana siguió una semana más al frente del ránking de los 25 mejores. Las sorprendentes Miami y Gonzaga la acompañan en el podio. Se truncó la serie de 38 triunfos consecutivos en casa de Syracuse. Mientras, los equipos más humildes tuvieron su ocasión para brillar. Estos fueron los titulares más destacados de la semana.

 La racha de Syracuse (número 8 del ránking AP) de 38 victorias seguidas como local se acabó contra Georgetown (número 11). Ante los 35.012 espectadores que llenaban el Carrier Dome, récord de asistencia a un partido disputado en un pabellón de universidad, los Hoyas derrotaron a los de Jim Boeheim por 46 a 57 gracias a un increíble Otto Porter, que se fue hasta los 33 puntos. Este resultado, unido a la derrota de Marquette (número 17) ante Villanova, deja a Georgetown como único líder de la Big East.

 Indiana (número 1) derrotó 68 a 72 a Michigan State (número 4), con el liderato de la Big Ten en juego. La aportación de Victor Oladipo fue fundamental una vez más. Anotó 6 de sus 19 puntos en el último minuto. Primero un palmeo a falta de 45 segundos que avanzaba los Hoosiers 67 a 68. Luego, un mate que significaba el 67 a 70. A 4 segundos del final Gary Harris de Michigan State tuvo tres tiros libres para empatar a 70, pero tras errar el primero y anotar el segundo, tuvo que tirar a fallar el último. El rebote lo capturó el omnipresente Oladipo, que con dos tiros libres selló el resultado.

 Michigan State enterró sus aspiraciones de liderar su conferencia con una nueva derrota, por 68 a 60, contra Ohio State (número 18). El base Aaron craft, uno de los mejores defensores de la competición, demostró que también sabe anotar. La mayoría de sus 21 puntos llegaron en penetraciones a canasta, compensando la mala noche de Deshaun Thomas (14 puntos pero 4 de 16 en lanzamientos de campo).

 Miami (número 2) se mantiene al frente de la Atlantic Coast (ACC), pero ya no está invicta. Wake Forest les propinó un baño de humildad (80-65), a pesar de los 17 puntos de Durand Scott en la segunda parte. El sénior C.J. Harris lideró a los jóvenes Deamon Deacons (10 de sus 15 jugadores son de primer año) con 23 puntos y 5 de 5 en triples.

 40 minutos no son suficientes

 Missouri derrotó a Florida (número 5) por 63 a 60 en la Southeastern Conference (SEC), gracias especialmente a Phil Pressey y Laurence Bowers. El base se centró en dirigir, hasta el punto de no lanzar durante la primera parte. Bowers contribuyó con 17 puntos y 10 rebotes. Poco les duró la alegria, ya que posteriormente cayeron en la prórroga contra Kentucky por 90 a 83. Pressey esta vez si miró a canasta y anotó 27 puntos.

 La SEC parece haberse abonado a las prórrogas. Tennessee venció a Texas A&M por 85 a 93, después de 4. Por los locales, Elston Turner anotó 38 puntos en los 58 minutos que jugó. Su rival Trae Golden llegó hasta los 32 puntos con 56 minutos en pista. Y Louisiana State se impusó 97 a 94 a Alabama tras disputarse 3, a pesar de los 36 puntos de Trevor Releford. ¡Agotador!

 Kansas (número 9) venció a Oklahoma State (número 14) por 67 a 68 tras dos prórrogas. Los freshmen estelares de cada uno de los conjuntos tuvieron una pésima noche en el lanzamiento a canasta: Ben Mclemore, 3 de 12, y Marcus Smart 2 de 14. Fue un partido especialmente duro para el base de Oklahoma. Smart primero se hizo daño en el hombro derecho, luego se torció un tobillo, y ya en la segunda parte se llevó un golpe en la cara de Jeff Withey. Sólo su quinta falta personal le obligó a quedarse en el banquillo. Este resultado descabalga a los Cowboys del liderato de la Big 12, que hasta ese momento compartían con Kansas y Kansas State.

 Los entrenadores y sus trucos

 Mike Montgomery, entrenador de California, se llevó una reprimenda de su universidad después de empujar violentamente a uno de sus jugadores en un tiempo muerto del partido que les enfrentaba a Southern California, en la Pacific 12. Allen Crabbe, la estrella del equipo y mejor anotador de la conferencia, se había despistado en defensa, propiciando que California encajase dos triples.  Sus compañeros tuvieron que sujetarlo, y el jugador necesitó de un tiempo para calmarse. Cuando volvió a la pista, anotó 14 puntos y llevó a los Golden Bears, que perdían de 12, a la victoria. La jugada le salió bien al entrenador. Pero…¿se pasó de la raya?

 Notre Dame (número 25) perdía 17 a 3 contra Pittsburgh (número 20) después de 7 minutos de juego en un partido del calendario de la Big East. Y su tècnico, Mike Brey, increpó al árbitro John Gaffney, ganándose una técnica. Después de fallar 18 de sus primeros 19 lanzamientos, los Irish reaccionaron para acabar ganando 42 a 51. Otra artimaña de entrenador que no siempre funciona.

 La exhibición anotadora de la semana la protagonizó Kendall Williams, de New Mexico. A 9 minutos del final del partido contra Colorado State, llevaba 28 puntos…y cuatro faltas. Su entrenador le hizo sentarse unos minutos para protegerlo de una quinta personal, y sus rivales se fueron de 6 en el marcador. Williams volvió a la pista para liderar la remontada con tres triples, un mate y 7 tiros libres. El escolta acabó los 40 minutos reglamentarios con 46 puntos, transformando 10 de los 13 lanzamientos de 3 puntos que intentó.

 Llegan los Bracketbusters

 Este fin de semana se disputaron los 61 partidos de un evento que enfrenta entre sí a universidades de distintas conferencias menores. La mayoría de estos conjuntos recibe poca atención fuera de los medios locales, por lo que parten en desventaja ante el comité que establece el cuadro o “bracket” del gran torneo nacional de marzo. Esta es una buena ocasión de ampliar su cuota mediática, ya que 13  de estos enfrentamientos son televisados por la cadena de deportes ESPN.

  La noche del viernes Akron derrotó a North Dakota State por 68 a 53, con 14 puntos, 8 rebotes y 5 tapones de su pívot Zeke Marshall. Este equipo de la Mid American Conference suma 18 victorias consecutivas, la mejor racha en vigor de la I Division. Long Beach, líder de la Big West, cayó 60 a 68 contra Stephen F. Austin, líder de la Southland. Los vencedores suman 58 partidos consecutivos dejando a sus oponentes por debajo de los 70 puntos. Esta temporada tienen la media de puntos encajados más baja de la primera categoría de la NCAA, con 49 por partido.

 En la sesión del sábado Northwestern State, el líder en anotación del país con 84 puntos por partido, no llegó a su media en la derrota contra Niagara por 92 a 76. Valparaiso derrotó a Eastern Kentucky (60-82) gracias a su increïble 68% de acierto en tiros de campo. Marist se dió un festín anotador ante Virginia Military (112-74), con 30 puntos, 16 rebotes, 6 asistencias y 5 robos de balón de Chavaugn Lewis. Y eso que sólo mide 1,95.

 Estos partidos son también una ocasión de exhibirse para los jugadores de estos equipos humildes. El australiano Mathew Dellavedova lideró con sus 5 triples a Saint Mary’s en la victoria sobre Creighton (74-66). El duelo anotador se lo llevó Doug McDermott, con 22 puntos. En el enfrentamiento entre Murray State y South Dakota State se vivió el duelo entre dos de los mejores bases de la categoria, Isaiah Canaan (22 puntos y 5 asistencias) y Nate Wolters (18 puntos y 5 asistencias).

 Ray McCallum anotó 29 puntos, pero no pudo evitar la derrota de Detroit contra Wichita State (94-79). La misma anotación que consiguió Harold Washington, de Canisius, en la derrota contra Vermont (87-79). Kareem Jamar, de Montana, demostró su polivalencia con 28 puntos, 12 rebotes y 7 asistencias. A pesar de sus números, Davidson les derrotó por 87 a 93.

 

publicado en http://www.encancha.com, febrero 2013

NCAA: Louisville, número 1 y derrota

20 Ene

Las derrotas de la semana pasada han hecho variar sustancialmente el ranking de Associated Press. Los votantes han subido a Louisville hasta la primera posición, mientras que Indiana, que inició la temporada como número 1, sube hasta la segunda. Duke, anterior líder, desciende hasta la tercera posición, seguida de Kansas y Michigan (que baja desde el segundo puesto).

Louisville estrenó su privilegiada posición con una victoria en la Big East sobre Connecticut por 58 a 73. Tras sufrir en la primera parte, los Cardinals cambiaron el ritmo del partido en la segunda con una zona 2-3 y presión a todo el campo. La táctica de Rick Pitino dejó a los Huskies con sólo tres tiros de campo convertidos en los 13 minutos iniciales del segundo periodo. Los bajitos Russ Smith (23 puntos) y Peyton Siva lideraron el juego ofensivo de los Cardinals.

Esta misma presión puso en apuros a Syracuse, número 6, durante la primera mitad del siguiente partido de Louisville. Los Orange no dijeron adios a la victoria gracias a los 18 puntos de Brandon Triche en ese período (al final acabó con 23). El base Michel Carter Williams, tras unos primeros 20 minutos en que la defensa de los Cardinals lo tuvo controlado, despertó en la segunda parte, anotando 11 de los 13 últimos puntos de Syracuse. Los otros dos llegaron tras una de sus 7 asistencias. Los de Boeheim se impusieron a los Cardinals por 68 a 70, a pesar de los 25 puntos de Russ Smith. Esta derrota le costó a Louisville el liderato de conferencia a manos de Syracuse, y le puede hacer bajar del número 1 del ránking. Un reinado muy breve el suyo.

Indiana, por su parte, se dejo el liderato en la Big 10 tras perder en casa contra Wisconsin por 59 a 64. Es la primera vez esta temporada que los Hoosiers, equipo con mejor media anotadora de la I Division, no llega a los 60 puntos. Los Badgers, nuevos líderes de la conferencia tras esta victoria, supieron trabar el juego en la segunda mitad. El ejemplo más claro de este hecho fue el apagón del pívot Cody Zeller, que tras anotar 18 puntos en la primera parte se quedó en 5 en la segunda. Los de Tom Crean se rehicieron derrotano a Northwestern, aunque con más trabajo del esperado (59 a 67).

En la misma conferencia, Michigan derrotó a Minnesota por 75 a 83, en un enfrentamiento lleno de intensidad y jugadas espectaculares. Un parcial de 7 a 20 en el inicio de la segunda parte selló la victoria para los Wolverines. El colofón lo puso Glen Robinson III, quien tras robar una pelota en su campo anotó el 37 a 56 con un tremendo mate de 360 grados.

Los jugadores de Michigan State Branden Dawson y Adreian Payne, compañeros de habitación, se pelearon por la mañana en el hotel. Por la noche, estuvieron castigados en el banquillo durante la primera parte del encuentro contra Penn State, también de la Big 10. Hasta que el entrenador Tom Izzo les levantó el castigo. Payne anotó 20 puntos en 17 minutos de juego, y los Spartans ganaron por 71 a 82.

Payne siguió entonado (14 puntos) en la victoria sobre Ohio State por 59 a 56. Por los visitantes, Deshaun Thomas anotó 28 puntos, la mitad de los de su equipo, con 6 triples. En los últimos segundos, los Buckeyes tenían la opción de forzar la prórroga. El entrenador de los Spartans, por primera vez en su carrera, ordenó a sus jugadores no defender sino hacer falta sobre Thomas si éste recibía la pelota. El último tiro lo hizo Shannon Scott, y Izzo no culminó la traición a sus principios.

El freshman Ben McLemore lideró el triunfo de Kansas en la Big 12 sobre una decepcionante Baylor por 61 a 44. El escolta anotó 17 puntos y capturó 8 rebotes antes de torcerse el tobillo a falta de 3 minutos para el final del partido. Por Baylor destacaron los 15 puntos y 11 rebotes del polivalente pívot Isaiah Austin. La torcedura de tobillo de McLemore no le impidió anotar 16 puntos en la victoria sobre Texas por 59 a 64. Contra los Longhorns tocó remontada, ya que los locales vencían de 11 a falta de 15 minutos para el final.

Creighton se dejó el liderato en la Missouri Valley. Doug McDermott anotó 31 puntos en el triunfo sobre Northern Iowa por 79 a 68, y otros 25 en la derrota por 67 a 64 contra Wichita State, el nuevo líder de la conferencia. Este resultado es difícil de explicar mirando sólo las estadísticas. Los Shockers ganaron a pesar de su 17,4% en triples, su 47,4% en tiros libres, y capturando los mismos rebotes que su rival. La clave estuvo en las 14 pérdidas de balón de Creighton por sólo 6 de Wichita State. Defensa.

En la conferencia Southeastern (SEC) la defensa de Florida da miedo. Los de Billy Donovan derrotaron a Texas A&M (que venía de vencer a Kentucky la semana pasada) por 47 a 68, y a una Missouri sin el lesionado Laurence Bowers por 83 a 52. La clave de estos dos resultados fue el trabajo de Scottie Wilbekin sobre las estrellas rivales, Elston Turner y Phil Pressey. De los 16 partidos que los Gators han disputado esta temporada, en 8 su rival no ha pasado de los 50 puntos.

En la Atlantic Coast North Carolina State cayó en el último segundo ante Maryland por 51 a 50. Toda la euforia que arrastraban después de ganar al entonces número 1 del ranking Duke se desvaneció con un palmeo en el último segundo del pivot de los Terrapins Alex Len. La alegria no duró demasiado en Maryland, que perdió contra North Carolina por 62 a 52. Al descanso Reggie Bullock llevaba 21 puntos de los 42 de los Tar Heels. Los Terrapins solo habían anotado un total de 20. Bullock acabó el encuentro con 24 puntos. James Michael McAdoo colaboró con 19 puntos y 11 rebotes.

UCLA parecía haber encontrado el sistema de juego para encajar a sus jóvenes jugadores, encadenando 10 victorias consecutivas. 5 de ellas en el calendario de la Pacific 12, conferencia que lideraban. Tras vencer Oregon State por 74 a 64 con 21 puntos de Shabazz Muhammad, ell novato llegó tarde al entrenamiento del viernes y empezó en el banquillo el partido del sábado contra Oregon. Anotó 10 puntos, todos en la primera parte. Los Bruins cayeron 67 a 76 y se dejaron el liderato a manos de sus rivales. Por los Ducks el pivot iraní Arsaian Kazemi consiguió 12 puntos y 11 rebotes.

En la misma West Coast hallamos la otra jugada de la semana. El base australiano de Santa Clara Mathew Dellavedova, con un tiro libre, empató el partido contra BYU a 65 a 1:48 del final. Tyler Haws anotó para BYU, y Dellavedova empató de nuevo. A falta de 3 segundos, Haws volvió a anotar. Los Cougars de Brigham Young saboreaban la victoria. Hasta que nuestro héroe se sacó de la manga un triplazo tan espectacular como increíble.

Publicado en http://www.encancha.com, enero 2013

ProBasketballTalk | NBC Sports

NBA news, video, analysis and more

El vestuario

Son historias. El deporte es sólo una excusa. Por Jorge Gérardin

EL ECO SIN PASOS

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

La Canasta Americana 🏀

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

A %d blogueros les gusta esto: