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Los Spurs diseccionan a los Grizzlies

29 May

La temporada ha acabado para los Grizzlies de Marc Gasol, que han caído en las finales de la Conferencia Oeste contra los San Antonio Spurs. En este artículo intentaremos explicar el cómo y el porqué de esta derrota.

Los Spurs prepararon las finales de la Conferencia Oeste con un gran trabajo de scouting de su rival. Su ataque ha leído perfectamente las ayudas defensivas de los Grizzlies. La mayoría de sus jugadas estáticas se han iniciado con una penetración del hombre con balón, buscando crear un desequilibrio. Algo no demasiado difícil de conseguir si ese jugador es Tony Parker.

Jugando muchos minutos con un solo interior cerrado y cuatro abiertos, esta acción de los tejanos no buscaba anotar en primera instancia (aunque si te dejan llegar hasta canasta tampoco despreciarás el regalo). La primera opción era pasar al interior si la primera ayuda defensiva le dejaba libre. Y si la ayuda venía del exterior, se doblaba el balón fuera al compañero libre. Si llegaba una segunda ayuda, la pelota volvía a volar buscando otro compañero desmarcado. Y así hasta conseguir un tiro librado.

El primer partido de la serie quedó listo para sentencia en el primer cuarto, en doce minutos magistrales de movimiento de balón que se saldaron con un parcial de 31 a 14. Fue el día en que la batería de triplistas de los Spurs funcionó a la perfección. Entre Danny Green, Kahwi Leonard y Matt Bonner anotaron 11 de los 17 lanzamientos de 3 puntos que intentaron. Si además Parker convierte 9 de 14 en tiros de dos, poco importa que Duncan esté fallón y Ginobilli ausente.

El siguiente enfrentamiento pareció romperse en el segundo cuarto y parte del tercero, con diferencias de hasta 18 puntos favorables al equipo de Popovich. Digo “pareció” porque los locales dieron por acabada la noche antes de tiempo, y en un final de último cuarto lamentable dejaron que los Grizzlies forzaran la prórroga. En el tiempo extra, Duncan asumió la responsabilidad y evitó un traspiés de los suyos. Dos partidos en San Antonio, dos victorias locales.

En Memphis no cambia el panorama

Ya en casa, los Grizzlies parecían capaces de variar el rumbo de la eliminatoria en el primer cuarto del tercer partido. Una buena defensa del bloqueo y continuación, una presión intensa sobre el primer pase de ataque de los Spurs y un esfuerzo colectivo en el rebote en defensa les dieron hasta 18 puntos de ventaja, después que los de San Antonio perdieran 8 balones.

Pero en el segundo cuarto Parker recuperó el control. Anotando, y lo más importante, cuando la defensa local se cerró sobre él, implicando a Tim Duncan en el partido. Con Ginobilli rindiendo también a buen nivel, los de Popovich igualaron el marcador. Por suerte para los de Memphis, el trio no estuvo acompañado por el acierto de sus triplistas (Leonard, Green, Bonner). Por segunda vez consecutiva, tuvo que jugarse una prórroga para poder saber el ganador. Y por segunda noche, Duncan demostró su veterania y capacidad para desequilibrar enfrentamientos. La reacción de los Grizzlies sólo había durado 12 minutos.

En el cuarto y último partido de la serie los tejanos salieron con la lección bien aprendida. En defensa, apretando las tuercas a fondo a Zach Randolph y negando la pintura al resto de sus compañeros. En ataque, moviendo rápido la pelota y trabajando para Tony Parker. En los primeros 12 minutos su renta llegó hasta los 12 puntos. Y eso que, una noche más, sus triplistas no vieron aro.

Marc Gasol y compañía lucharon contra su destino, intentando reducir una ventaja que sus rivales administraban sabiamente. Entre el final del tercer cuarto y el principio del último la remontada parecía posible, tras ponerse a tres puntos. Hasta que Parker dijo basta. Una nueva versión del famoso artículo 33 de Shaquille O’Neal promulgado por Andrés Montes: “hago lo que quiero, como quiero y cuando quiero”.

Parker y Randolph, la cara y la cruz

La serie entre Spurs y Grizzlies puede resumirse en dos nombres propios. Uno que ha estado en todas las salsas y otro al que no le han dejado ni sentarse a la mesa. Tony Parker se ha reivindicado de forma espectacular. Ubicado a lo largo de su carrera siempre un escalón por debajo de los mejores bases de la liga (¿le pasaría lo mismo si jugase con la selección norteamericana?), ha hecho añicos esta injusta relegación.

Su juego en estos cuatro partidos se define con un par de adjetivos: fácil, sencillo. Me ha recordado el chico que baja la tarde de domingo a la canasta del parque, y va haciendo tiros y entradas mientras llega alguien más para jugar un partidillo. No lo hace para calentar, ni para afinar. Simplemente busca el placer de ver la pelota pasar por el aro. Limpia y silenciosa, hasta que el choque contra el cemento rompe esa màgica quietud. Parker no oye el cemento, sino los aplausos de miles de personas. Pero en el fondo, la sensación es la misma.

Greg Popovich, entrenador de los Spurs, analiza perfectamente a sus rivales para anular sus mejores bazas. Habiendo identificado a Zach Randolph como el principal peligro ofensivo de los Grizzlies, centró toda su estrategia en anularlo. Randolph es el segundo nombre propio al que me refería. Porque ha sido irrelevante en la eliminatoria. Lo ha intentado de todas las maneras posibles, pero se ha encontrado con un muro humano entre él y el aro rival.

Cada una de las canastas del ala pivot de Memphis merece el apelativo de épica. Siempre con un rival intentando sacarle de la pintura o negarle lineas de pase (sobresaliente para la oscura labor de Splitter, Diaw y Bonner), esquivando la ayuda de los defensores exteriores en el momento de botar para girarse y obstaculizando su trayectoria al encarar, para terminar chocando contra la torre rival (Duncan o Splitter) que le cierra el camino más directo hasta los dos puntos.

Los ajustes sobre Marc Gasol

Pero los planes de Popovich han ido más allá de reducir a la nada la aportación ofensiva de Randolph, sino que también han afectado a su socio en la pintura, Marc Gasol. No sólo ha bajado su media anotadora respecto a las dos eliminatorias anteriores, sino que ha visto como su porcentaje de lanzamientos de campo se reducía al 39,7%. La tupida red que han tejido sus rivales le ha forzado a buscar sus opciones fuera de la pintura, con lanzamientos desde los 5-6 metros.

El entrenador de los Spurs no ha olvidado en sus análisis el papel clave que juega Marc en la defensa de los Grizzlies. Sabedor que su presencia en el centro de la zona es clave para alterar los ataques rivales (como quedó demostrado en la eliminatoria anterior contra los Thunder), ha procurado hacerle salir de allí. Sea por que su par procurase llamar su atención buscando un pase en una posición ventajosa, o forzando una ayuda muy larga en el exterior. En este segundo aspecto, el entrenador de los Grizzlies Lionel Hollins ha caído en la trampa.

Esta duelo contra los Spurs ha abierto el debate sobre la capacidad de Lionel Hollins para revertir una dinámica negativa. Ha mantenido una primera unidad fija con Conley, Allen, Prince, Randolph y Marc Gasol. Y tras el éxito del esquema de Popovich destinado a inutilizar su juego interior, no lo ha variado. Aunque Conley no pudiera frenar a Parker, y ni Allen y Prince constituyan una amenaza con su tiro exterior. Hollins ha querido mantenerse fiel a la mejor defensa de la Liga Regular, y tal vez no se trataba de eso.

No hay en los Grizzlies grandes tiradores para abrir una defensa tan cerrada como la que han planteado los Spurs. En febrero se deshicieron de Rudy Gay y del especialista en triples Wayne Ellington. Pero aún tienen a Quincy Pondexter en el banquillo. El alero ha demostrado que podía servir para mucho más. Sin ir más lejos, sus 22 puntos en el último partido mantuvieron vivas las esperanzas de los Grizzlies. Indudablemente, ha hecho mucho mejor papel que Prince. Podría haber sido la baza que Popovich no esperaba.

De todas maneras, el 4 a 0 en las finales de la Conferencia Oeste no debe hacernos perder la perspectiva. Esta ha sido la mejor temporada en la historia de los Grizzlies de Memphis (y de Vancouver), que nunca habían llegado tan lejos en la lucha por el título. Sólo hay que recordar los primeros años del siglo XXI, cuando el hecho de entrar en playoffs (de la mano de Pau Gasol) ya era todo un logro. Aun así, hay que ser críticos y inconformistas con lo conseguido, porque esa es la mejor manera (puede que la única) de seguir avanzando.

 

publicado en http://www.encancha.com, mayo 2013

 

Marc Gasol, el último pívot clásico

18 May

El baloncesto es, como la energía, una esencia en continua transformación. El juego en la NBA es cada vez más rápido y vistoso, al gusto de los espectadores. Y los grandes pívots que antes desempeñaban un papel clave se están convirtiendo en especialistas. Aunque haya algunos que se resisten a aceptarlo.

 En nuestro deporte existe un axioma que se tomaba como verdad absoluta hasta la aparición de los Bulls de Michael Jordan: no hay equipo campeón sin un pívot dominante. La historia de la NBA está llena de ejemplos que demuestran la veracidad de esta afirmación, y con las excepciones justas para confirmarla.

 La lista se inicia con los Minneapolis Lakers de George Mikan, y sigue con los Boston Celtics de Bill Rusell, o de la pareja Kevin McHale – Robert Parish (sin olvidarnos del sexto hombre Bill Walton), Los Angeles Lakers de Wilt Chamberlain, Kareem Abdul Jabbar o Shaquille O’Neal, los New York Knicks de Willis Reed, los Filadelfia 76ers de Moses Malone, los Houston Rockets de Olajuwon o los San Antonio Spurs de David Robinson y Tim Duncan.

 Michael Jordan guió a los Bulls a 6 campeonatos de la NBA sin necesidad de un gran pívot dominante. Aunque en los tres últimos tenían en la plantilla a Dennis Rodman, uno de los más grandes reboteadores de la historia del baloncesto. Y en los tres primeros al versátil Horace Grant. La sombra de “Air” ha oscurecido hasta tal punto a sus compañeros que da la impresión que ganó los anillos él solito.

 Hasta que llega Lebron James, con su físico y polivalencia, para darle una vuelta de tuerca más a los conceptos del baloncesto. Y el “small ball” se pone de moda. Equipos pequeños, veloces, hiperactivos, que pasan la pista a toda velocidad en ataques vertiginosos. Un ritmo sin pausas que deja fuera de juego a los pívots clásicos, los de la vieja escuela.

 El líder de la vieja escuela

 Pero como los galos de Asterix, no todos han sucumbido a esta moda. Y entre los resistentes, existe un líder claro, por encima de los siete pies (2,13) de estatura. Pesado, imposible de mover una vez ha ganado la posición. Como si hubiera echado raíces. Duro en defensa y sólido en el rebote. Con buenos fundamentos, productivo en ataque y excelente visión de juego. La columna vertebral que aguanta a su equipo en momentos difíciles y da coherencia a su juego. Marc Gasol.

 Ha sido el primer europeo en ganar el premio al mejor defensor de la temporada. Un galardón que algunos no han entendido, y así lo han manifestado públicamente. Como Lebron James (él también optaba a esta distinción) o el tres veces ganador Dwight Howard (otra muestra de inteligencia por su parte, compartiendo vestuario con el hermano de Marc, Pau, que es quien debía pasarle la pelota y abrirle huecos tras la lesión de Kobe Bryant).

 Otro ejemplo de las discrepancias entorno de la relevancia de su papel lo hallamos en que el mediano de los Gasol no figura en el primer quinteto defensivo de la temporada de la NBA. El mejor defensor individual ha sido relegado al segundo quinteto. El premio al jugador surge de una votación entre periodistas. El cinco ideal se configura a partir de los votos de todos los entrenadores de la competición.

 Por suerte para Marc, en Memphis si que le valoran como se merece. Para su socio en la pintura Zach Randolph, es el mejor pívot de la NBA. Y el propietario del equipo, Robert Pera, ha lanzado a través de su cuenta de twiter una campaña de promoción de su asalariado, capaz de hacer posible lo imposible con total normalidad y sin aparente esfuerzo. Un Chuck Norris del siglo XXI.

 En estos playoffs Marc Gasol ha aumentado su rendimiento ante la canasta contraria respecto a sus números de liga regular. En la serie contra los Clippers promedió 17,3 puntos. Contra los Thunder, ha aportado 19,4 por noche. Es el jugador de su equipo que más minutos permanece en pista. Lidera a los Grizzlies en tapones, mientras que es el segundo en la lista de anotadores, de reboteadores y de pasadores.

 Pero su importancia va más allá de los números. Su presencia en el centro de la zona de los Grizzlies determina la actitud defensiva de sus compañeros, y las jugadas de sus rivales. Siempre atento a la ayuda antes las penetraciones de los jugadores contrarios, éstos dudan a la hora de encarar el aro. Y por cada lanzamiento exterior que se juegan por miedo a Marc, aumentan las posibilidades de fallo. Y de rebote defensivo.

 Cuando en febrero los Grizzlies traspasaron a su entonces líder anotador Rudy Gay, muchos interpretaron (entre ellos el que firma este artículo) que estaban tirando sus opciones esta temporada a cambio de una rebaja en la estructura salarial. El tiempo nos ha demostrado que nos equivocábamos. Sin Gay, el equipo se ha centrado en su verdadero punto fuerte, el juego interior. Y ha descubierto la mejor versión de Mike Conley, el base titular más infravalorado de la Liga.

 Por primera vez en su historia, la franquicia de Memphis ha llegado a una Final de Conferencia. La baja de Westbrook ha sobrecargado de trabajo y minutos a Kevin Durant. Y los Oklahoma City Thunder han pagado el agotamiento de su estrella en los últimos cuartos de los partidos de una serie muy igualada, yéndose de vacaciones mucho antes de lo que esperaban. En primera ronda ante los Clippers los Grizzlies ya se beneficiaron de la lesión de Blake Griffin. ¿La suerte de los campeones?

 Y ahora, las Finales de Conferencia

 El rival de los Grizzlies en el campeonato de la Conferencia Oeste, y último obstáculo antes de la gran Final de la NBA, serán los San Antonio Spurs. Los tejanos han acabado con la bonita aventura de los Golden State Warriors en los playoffs de esta temporada. Un dato para los amantes de la numerologia, los cuatro campeonatos de los de Popovich han llegado en año impar…como éste.

 Volviendo a los Warriors, Stephen Curry nos ha dejado momentos inolvidables, secundado por Klay Thompson. El rookie Harrison Barnes ha demostrado una solidez en su juego propia de un veterano. Jarret Jack ha tenido buenos minutos saliendo desde el banquillo. Siempre nos quedará la incógnita de saber que hubiera pasado si David Lee no se hubiera lesionado. Tal vez la próxima temporada podamos averiguarlo si otro pívot de la vieja escuela, Andrew Bogut, se mantiene sano.

 En el Este, los Heat de Miami pasaron a la final de Conferencia después de deshacerse de los Bulls. El equipo de Chicago no pudo recuperar a los lesionados Deng y Hinrich, y se descartó la probablemente apresurada reaparición de su estrella Derrick Rose. Aún así, dieron una lección de coraje y competitividad, jugando por encima de sus posibilidades, liderados por un Nate Robinson sin contrato para la próxima temporada y por un prometedor Jimmy Butler. Lástima que Carlos Boozer se sumó tarde a la fiesta.

 La otra semifinal del Este aún está abierta a la hora de escribir estas líneas. Los New York Knicks han salvado la primera pelota de partido ante los Pacers, el equipo del otro gigante que se resiste al cambio de época, Roy Hibbert. Ahora la serie se traslada a Indiana, donde los Knicks no conocen la victoria esta temporada. Deberían ganar el próximo para jugárselo todo a una carta en un séptimo partido en el Madison Square Garden.

Es la oportunidad de Carmelo Anthony de quitarse el sambenito de encima de ser un buen jugador incapaz de hacer campeón a su equipo. Lástima que Melo ha perdido el acierto cara a canasta de la recta final de la Liga Regular. Y que J.R. Smith también ha bajado escandalosamente sus prestaciones, inmerso en un debate público sobre sus juergas nocturnas. Y que Iman Shumpert tampoco ve aro.Y que Jason Kidd lleva 9 partidos (desde el 23 de abril) sin anotar un punto. Si remontan será un gran guión cinematográfico, una conmovedora historia de superación. Lástima que hablamos de Nueva York y no de Hollywood.

 

publicado en www.encancha.com, mayo 2013

Los Heat reinaron en marzo

3 Abr

Entramos en abril y ya se huelen los playoffs. A los equipos les quedan unos 10 partidos para asegurarse la clasificación, mejorar su posición cara a los futuros emparejamientos, o simplemente echar el cierre e irse de vacaciones. De estos últimos no hablaremos en este artículo. Porque lo interesante pasa más arriba.

Este mes de marzo ha tenido dos puntos principales de interés: la racha victoriosa de los Heats en el Este y la lucha por el octavo lugar de la clasificación en el Oeste, el último que da acceso a los playoffs. Empezaremos nuestro repaso por este segundo tema.

Jazz, Lakers y Mavericks pelean por ser octavos en el Salvaje Oeste. Los de Utah dieron facilidades a sus perseguidores con un mal inicio de mes, perdiendo 9 de sus 12 primeros partidos. Los Lakers les robaron el deseado octavo lugar. Con el agua al cuello, cerraron el mes con 4 victorias en 6 días, recuperando la posición. Aunque empatados con los angelinos.

Pau Gasol parece haber superado sus problemas físicos, pero Steve Nash y sobre todo Kobe Bryant andan renqueantes. Metta World Peace será baja como mínimo hasta el final de la liga regular.  Los Lakers,  con una buena racha (7 partidos ganados, 2 perdidos), metieron la cabeza entre los 8 primeros. Y cuando parecía que iban a consolidar su posición,  4 derrotas en 5 encuentros (2 especialmente dolorosas por la poca entidad de los rivales, ante Suns y Wizards) cortaron su progresión.

Los californianos cerraron el mes venciendo, aunque con mucho sufrimiento, a otro equipo de su mismo estado, los Kings de Sacramento. La misma noche en que Kobe Bryant superaba a Wilt Chamberlain para colocarse cuarto en la lista de máximos anotadores en la historia de la NBA.

En mi resumen de febrero descartaba a los Mavericks. Craso error. Dirk Nowitzki y 6 compañeros más se conjuraron el 8 de febrero a no afeitarse hasta que el equipo tuviera tantos partidos ganados como perdidos en la liga regular. Este mes, con el alemán cogiendo la forma, la conjura ha empezado a ser efectiva. Cierran marzo sin afeitarse aún, pero con 11 victorias por sólo 5 derrotas. Y pisando los talones a Jazz y Lakers.

Por encima de esta tripleta de equipos los Houston Rockets no pueden descuidarse, con dos victorias de ventaja sobre Jazz y Lakers, si no quieren complicarse el tramo final de liga regular, mientras que los Golden State Warriors se hallan en aguas tranquilas, muy lejos tanto de la cabeza como de la cola. Suyas serán con toda probabilidad la sexta y séptima plazas del Oeste.

La eterna juventud de Duncan

En la parte alta de la clasificación San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder luchan por ser campeones de conferencia.  La  baja del base Tony Parker durante 8 encuentros sólo les costó 2 derrotas a los tejanos (10 victorias de 14 partidos en el total del mes).

El secreto de su éxito es un Tim Duncan en su mejor momento. En marzo ha promediado 20,8 puntos y 11,6 rebotes por partido. Mucha atención también al acierto en los triples de Daniel Green. Lástima de la derrota del día 31 contra los Miami Heat. Y de la reciente baja de Manu Ginobili, que podría alargarse hasta los playoffs.

Los Thunder sólo han perdido 5 de sus 17 partidos de marzo. Una de sus derrotas fue contra unos Spurs sin Tony Parker y con Duncan fallón, dos circunstancias que difícilmente se repetirán en los 7 partidos de una serie por el título de conferencia.   También cayeron dos veces contra los Denver Nuggets y otra contra Memphis, con los que podrían cruzarse en los playoffs.

Kevin Durant, Russell Westbrook, Serge Ibaka y Kevin Martin son la base del equipo de Oklahoma. Especialmente los dos primeros, que se multiplican noche tras noche. El problema es que necesitarán mucha más aportación del resto de sus compañeros para aspirar al premio gordo.

Señales de alarma en los Clippers

Por debajo de los dos ogros del Oeste tenemos una tripleta formada por Denver Nuggets, Los Angeles Clippers y Memphis Grizzlies. Los Nuggets encadenaron 15 victorias consecutivas entre finales de febrero y marzo, para caer de forma inesperada y contundente contra los Hornets (110-86). También perdieron contra los Spurs, aunque dando la cara hasta el último segundo. Un bloque con muchas ganas de dar guerra, especialmente en casa.

Los Clippers han tenido un mes flojo, con 7 victorias y 7 derrotas. Y lo que es peor, de los equipos del Oeste contra los que han jugado sólo han podido ganar a los Hornets. Fueron derrotados por Thunder, Nuggets, Grizzlies, Kings, Mavericks, Spurs y Rockets. Una pésima señal cara a sus aspiraciones de luchar por el campeonato. El no tener en perfecto estado a Chauncey Billups y Grant Hill, y la escasa aportación de Lamar Odom les resta potencial.

Y respecto a los Grizzlies de Marc Gasol, 11 victorias en 17 partidos. El catalán se perdió 2 partidos por una lesión abdominal, pero eso no le ha impedido consolidarse como uno de los pívots más completos de la NBA. En marzo, sus números han sido dignos de una estrella: 17 puntos, 7 rebotes, 4,5 asistencias y casi 2 tapones por partido.

El Este pertenece a los Heat

Una racha de 27 victorias consecutivas entre febrero y marzo aseguró a los Heat el primer lugar de la Conferencia Este. Los de Miami cerraron el mes con una importantísima victoria sobre los Spurs. Un triple en el último instante de Chris Bosh impidió a los tejanos aprovechar las ausencias por lesión de Lebron James, Dwayne Wade y Mario Chalmers. Y concedió a los vigentes campeones una ventaja real de 4 victorias a falta de 9 partidos sobre sus más directos perseguidores, precisamente los de San Antonio.

Muy por detrás suyo, Knicks y Pacers mantienen una dura pugna por el segundo lugar en la conferencia.  Los de Nueva York encadenaron 4 derrotas consecutivas en su gira por el Oeste justificadas por las lesiones de Carmelo Anthony, Tyson Chandler y Amare Stoudemire. Sin embargo, han acabado marzo ganando sus últimos ocho partidos con J.R. Smith, un suplente de lujo, viendo el aro como una piscina.

Los Indiana Pacers se esfuerzan cada noche en demostrar que hay vida más allá de Danny Granger. El alero, cuya rodilla izquierda le obligará a pasar por el quirófano, sólo tuvo una participación testimonial en los dos primeros partidos de marzo. Sin él, los Pacers se han centrado en su defensa, para consolidarse como el equipo que menos puntos encaja (89,7 por partido) y el que mejor rebotea. Y ya sabéis lo que dicen de la defensa…

Mucha irregularidad y poca emoción

A mucha distancia del trio de cabeza Brooklyn Nets, Chicago Bulls y Atlanta Hawks luchan por ser el cabeza de serie restante del Este. Los tres conjuntos han vivido un último mes bastante gris. En Chicago sigue el suspense sobre el retorno de Derrick Rose, pero al menos se llevaron una alegría. Pasarán a la historia como el equipo que cortó la racha de 27 victorias consecutivas de los Heat.

 En los Nets la única constante fiable ha sido la lucha por el rebote del veterano Reggie Evans, con 15,5 capturas de media en marzo. A los Hawks viajar no le ha sentado bien. A pesar que Al Horford ha mantenido el nivel (19 puntos y 10,9 rebotes por partido), sólo han ganado 3 de sus 10 desplazamientos.

Los Celtics y los Bucks se encuentran un poco en tierra de nadie, con escasa opciones tanto de mejorar como de empeorar en los partidos que les resta, languideciendo a la espera de conocer rival en playoffs. La derrota con que cerraron el mes los de Boston, contra Knicks, escuece. La buena noticia para ellos es la recuperación de Jeff Green.

En Milwaukee al show habitual de los bajitos Brandon Jennings y Monta Ellis se ha sumado este último mes como artista invitado Ersan Ilyasova, con algunos partidos monstruosos (atención a sus 19 puntos y casi 10 rebotes de promedio en marzo). Junto a Larry Sanders pueden conformar una pareja interior de garantías. Siempre y cuando los pequeños les cedan algo de protagonismo…y la pelota.

 

publicado en http://www.encancha.com, abril 2013

NBA: Notas de la primera evaluación

27 Nov

A punto de cumplirse un mes de competición, podemos hacer un primer balance de la liga regular hasta el momento. Aunque las notas no se dan hasta final de curso, ya podemos ver que equipos van a aprobar con nota, cuales van a suspender y cuales van a tener que esforzarse para enderezar su trayectoria.

Al cierre de este artículo los Charlotte Bobcats son el único equipo de la NBA que se ha asegurado el cumplimiento de sus objetivos. Acabaron la temporada anterior con 23 derrotas consecutivas. Perdiendo los 4 primeros de la presente, se convertían en el equipo con la peor racha perdedora de la historia de la liga. Pero se quitaron la presión ganando el primero.

La temporada pasada los Bobcats fueron el peor equipo de la competición con 7 triunfos en una liga regular reducida a 66 partidos por el lockout. Peor porcentaje histórico de victorias de la liga. Este año ya han ganado 7 partidos después de haber jugador sólo 12. Incluso sueñan con playoffs de la mano de sus dos bases, Kemba Walker y Ramon Sessions, y de la gran mejora del ala pívot Byron Mullens. El novato Michael Kidd-Gilchrist, número 2 del draft, aporta su granito de arena al milagro.

También han tenido sorpresas agradables los aficionados de los Knicks y los Grizzlies. Las franquicias de Nueva York y Memphis han tenido un inicio fulgurante, llegando a liderar la liga. En los Knicks Carmelo Anthony es el jefe, J.R. Smith ha asumido sin problemas su condición de sexto hombre y el base Raymond Felton ha confirmado las sospechas: alcanza su rendimiento máximo con la camiseta neoyorquina.

El juego interior de los Grizzlies es muy potente, con Marc Gasol de hombre orquesta y Zach Randolph barriendo todo lo que cae por las zonas. Rudy Gay aprovecha los espacios que sus pívots le abren para anotar 20 puntos por partido, mientras que Mike Conley distribuye el juego con criterio. Si los jugadores de banquillo acompañan, los de Memphis aspiran a dar la sorpresa en playoffs. Y si no, que les quiten lo bailado.

La otra cara de la moneda la encontramos en Washington.  Los Wizards se postulan para ser el peor equipo de esta temporada. Los de la capital han perdido sus 11 primeros partidos (su peor inicio histórico).  La lesión de John Wall les ha dejado sin un líder, el rookie Bradley Beal está muy verde para ese rol y los demás jugadores son secundarios habituales resignados a serlo.

Los Lakers también figurarían en el capítulo de decepciones. Destitución del entrenador Mike Brown tras empezar perdiendo los 4 primeros partidos, y adiós a la idea de jugar un sistema ofensivo elaborado. Mike D’Antoni apuesta por un juego directo y sencillo, pero con el base Steve Nash lesionado recurrirá al kobesistema más de lo que le gustaría. ¿Y Pau Gasol? Pues cuando parecía que iba a tener una temporada tranquila, vuelven a sonar rumores de traspaso. ¿Aún son candidatos al anillo?

Los Pacers de Indiana han bajado de nivel respecto la temporada pasada. La lesión de Danny Granger (aún no ha debutado) les ha afectado más de lo previsible. En los Timberwolves de Minnesota aún no ha podido jugar Ricky Rubio, y Kevin Love se perdió los 9 primeros partidos. Los Mavericks han superado la baja de Dirk Nowiztki con un O.J. Mayo extraordinario. Al escolta, sexto hombre hasta el año pasado en Memphis, le sienta muy bien la titularidad (22 puntos de media, 56% en triples).  Lo mismo le pasa a James Harden, de mejor sexto hombre de la liga en Oklahoma, a jugador franquicia en Houston, y firme candidato a All Star.

Los seguidores de los Sixers aún no han podido ver en acción a su flamante fichaje, el pívot Andrew Bynum. Una lesión de sus delicadas rodillas no le ha dejado debutar, y una recaída jugando a bolos podría hacerle perderse toda la temporada. Los Hornets de New Orleans no han podido contar con su escolta Eric Gordon. La buena noticia es que el número 1 del pasado draft, el ala pívot Anthony Davis, goza de más protagonismo (16 puntos, 8 rebotes, 2 tapones por partido).

En los Chicago Bulls están muy pendientes del estado de Derrick Rose. La lesión del base en los playoffs de la temporada pasada acabó con sus sueños de anillo. Esa es la cruda realidad. Con él en forma, volverán a ser firmes candidatos al título. Sin su concurso, este será un aburrido año de transición.

¿Y los grandes favoritos al título? Tanto Miami Heat como Oklahoma City Thunder han empezado la temporada dubitativos. Los Heat lideran el Este, pero han sufrido más de la cuenta para ganar muchos partidos. Los Thunder son terceros en el Oeste. Pero lo que importa de la temporada no es como empieza, sino como acaba. Y mientras tanto, los Spurs a lo suyo. Faena de hormiguita.

 

publicado en http://www.encancha.com, noviembre 2012

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