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NCAA: North Carolina vence a Gonzaga en la final del March Madness

4 Abr

Cerca de 80.000 personas asistieron en directo en el Phoenix University Stadium, sede los Arizona Cardinals de la NFL, a la victoria de North Carolina ante Gonzaga (71-65) en el último partido del March Madness. Los campeones, con Joel Berry (22 puntos, 6 asistencias) como jugador más valioso de la final, sumaban así su sexto título en el torneo, tercero para su entrenador Roy Williams, desquitándose de la final perdida el curso pasado con un triple en el último segundo de Kris Jenkins. El alero de Villanova siguió el partido muy cerca del banquillo de los Tar Heels animando a uno de los miembros del equipo, su hermanastro Nate Britt. Gonzaga cierra la temporada con un balance de 37 victorias y 2 derrotas, ambas dolorosas. La primera, en el último partido de la liga regular de la West Coast Conference, y la segunda, con el gran premio en juego en la primera Final Four de su historia. North Carolina, por su parte, ha ganado 32 de sus 39 partidos.

En el partido entre dos de los cuatro cabezas de serie número 1 del March Madness se preveía un duelo entre dos auténticos tanques en la zona, Przemek Karnowski (9 puntos, 9 rebotes) por Gonzaga y Kennedy Meeks (7 puntos, 10 rebotes) por North Carolina. Ambos equipos trabajaron duro para anular a las torres rivales, y lo consiguieron. Karnowski falló sus 4 tiros de la primera mitad y Meeks sólo pudo aparecer a poco del descanso para cargar a su contrincante con su segunda falta personal.  Los Tar Heels tenían un segundo objetivo en defensa: no dejar pensar al cerebro de los Zags, NIgel Williams-Goss (15 puntos, 9 rebotes, 6 asistencias). Y también lo lograron con el marcaje de Justin Jackson (16 puntos).

Y sin embargo, fueron los de Mark Few los que se escaparon hasta de 7 puntos en los 20 minutos iniciales gracias en gran parte a tres triples de Josh Perkins (13 puntos). El escolta se redimía así tras haberse quedado en blanco en la semifinal. Los problemas de faltas de los pívots rivales (Zach Collins también acabó los primeros 20 minutos cargado con una segunda falta que sólo vieron los árbitros) permitieron a North Carolina acreditar su condición de mejor equipo esta temporada en el rebote para irse al descanso sólo 3 puntos abajo, 32-35.

La segunda parte no pudo empezar peor para Gonzaga. North Carolina recuperó el liderato en el marcador gracias a dos balones robados que le permitieron hacer lo que mejor sabe: correr. Zach Collins (9 puntos, 7 rebotes, 3 tapones) y el ala pívot Jonathan Williams cometieron demasiado rápido su tercera personal.  El base Joel Berry (que arrastraba lesiones en los dos tobillos desde el fin de semana previo) situaba el parcial de salida en un 7-0, obligando a Mark Few a pedir tiempo muerto. El entrenador mantuvo a Collins en pista, y el freshman respondió con 5 puntos consecutivos justo antes de cometer en ataque la cuarta falta a 16 minutos del final. Un precio muy alto el pagado por igualar el marcador.

Williams cometió su cuarta personal 6 minutos después. Segundos más tarde llegaba también la cuarta de Meeks, en un arbitraje excesivamente puntilloso con los contactos. Karnowski se sumó al club de las cuatro por un manotazo involuntario a Berry tras recibir una falta del base de North Carolina. El partido estaba espeso y los puntos escaseaban. Los de Roy Williams cargaban en la  pintura liderados por Isaiah Hicks (13 puntos, 9 rebotes) eliminando a Collins del partido, y Gonzaga respondía con dos triples de Jonathan Williams y Nigel Williams-Goss. El base de los Bulldogs asumió la responsabilidad en ataque con 8 puntos seguidos antes de torcerse el tobillo faltando 1 minuto y medio para el final. Hicks anotó el 68-65 restando 22 segundos de juego. Williams-Goss se equivocó en su entrada, recibiendo el tapón de Meeks. En el contraataque, Justin Jackson sentenció.

 

Unas semifinales igualadas

En la primera  de las semifinales del sábado 1 de abril Gonzaga acabó con las ilusiones de la número 7 South Carolina (77-73), que empezó el partido decidida a anular al polaco Przemek Karnowski (13 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias), con dobles y hasta triples marcajes cada vez que recibía, y cargando sobre él su ataque alimentando de balones a Chris Silva (13 puntos, 13 rebotes, 3 tapones). Un manotazo del propio Silva en la cara de su rival en el ecuador de la primera parte dejó al pívot de los Zags fuera de combate hasta la segunda.

Su substituto, Zach Collins (14 puntos, 13 rebotes, 6 tapones), aprovechó sus minutos a la perfección, resolviendo bien en ataque y convirtiéndose en un muro defensivo. Gonzaga dio su primer tirón en el marcador con 2 triples de Silas Melson. Dos triples aislados de un Sindarious Thornwell (15 puntos, 4 de 12 en los tiros de campo) perfectamente controlado por la defensa de los Bulldogs retrasó la escapada de los de Mark Few hasta que Nigel Williams-Goss (23 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias), bien secundado por Jordan Mathews (12 puntos, 4 de 8 en triples), empezó a anotar desde cualquier posición.  En la segunda parte la diferencia llegó hasta los 14 puntos sin que la zona 2-3 primero y 1-2-2 luego de South Carolina diera resultado.

Pero en ese momento el entrenador Frank Martín dio con la clave, la individual con presión a toda pista con la que los Gamecoks firmaron un parcial de 0-16 en poco más de 3 minutos bajo la batuta de PJ Dozier (17 puntos, 9 rebotes). Karnowski, en el banquillo descansando, volvió a entrar en juego y entre él y Collins pusieron a su equipo 5 arriba. Un nuevo error arbitral, en este caso la cuarta falta inexistente de Collins, dio pie a un final igualado. La última posesión fue para South Carolina, 3 puntos abajo. Gonzaga dejó pasar el tiempo y no hizo falta, de 2 tiros y no de 3, hasta que la pelota llegó a Thornwell con opciones de lanzar un triple. El escolta anotó el primero y lanzó a fallar el segundo, pero Kilian Tillie, el hermano del Kim que juega en el Baskonia, se hizo con el rebote y, tras recibir falta, sentenció con dos tiros libres.

En la segunda de las semifinales North Carolina derrotó a la número 3 Oregon (77-76) gracias a dos rebotes ofensivos en los últimos segundos. La actuación de ambos equipos en la pintura fue determinante tras la mala noche de sus tiradores. Por Oregon Tyler Dorsey se fue hasta los 21 puntos, pero gracias a su 12 de 12 en tiros libres. En tiros de campo firmó un 3 de 12. Su socio Dillon Brooks (10 puntos, 6 rebotes) estuvo algo peor, 2 de 12. Por North Carolina Joel Berry (11 puntos), tras haberse perdido algunos entrenamientos por sus problemas en los tobillos, se quedó en un 2 de 14.

Sólo dos exteriores mantuvieron unos porcentajes aceptables. Dylan Ennis (18 puntos, 7 de 19 en el tiro)  ayudó a Oregon a escaparse de 8 en la primera parte. Justin Jackson (22 puntos) consiguió anotar 6 de sus 13 tiros, de ellos 4 de 9 en triples. Tres de sus canastas de 3 puntos sirvieron a los Tar Heels para abrir brecha en la segunda parte. El pívot Kennedy Meeks (25 puntos, 14 rebotes), el mejor hombre del partido, situó la máxima diferencia en los 10 puntos.

A 57 segundos del final Norht Carolina ganaba de 6. 51 segundos después solo ganaba de 1 gracias en parte a la actividad reboteadora de Jordan Bell (13 puntos, 16 rebotes, 4 tapones). En el tiempo restante Meeks falló dos tiros libres pero un rebote ofensivo de Theo Pinson (8 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias) le devolvió la posesión a North Carolina. Berry dispuso de otros dos tiros libres para sentenciar, pero también los falló. Un  nuevo rebote ofensivo, ahora de Meeks, privó a Oregon de la posibilidad de un último lanzamiento salvador. Dos rebotes cruciales que Bell no cerró adecuadamente.

Ya hemos visto como se desarrolló el último fin de semana del March Madness, ahora es momento de repasar como cada uno de los finalistas ganó su billete a Phoenix en el fin de semana previo. A diferencia de lo que hicimos en el primer artículo sobre el torneo donde explicaba los partidos de la primera de las tres semanas que ha durado, en que agrupé los partidos por rondas, en ese caso los agruparé por sedes para que podáis ver con más claridad el camino seguido por cada uno de los equipos.

South Carolina, campeona del Este

South Carolina, cabeza de serie número 7, abrió un fin de semana histórico eliminando del torneo a la 3 Baylor (50-70). Y sólo necesitó 20 minutos para hacerlo. Fue una primera mitad de juego físico, intenso, con muchos contactos. Los Gamecocks tenían una prioridad clara en defensa, limitar al máximo la producción ofensiva en la pintura de la estrella rival Jonathan Motley (18 puntos, 9 rebotes), y se emplearon a fondo para conseguirlo. Baylor, por su parte, había fijado su atención en frenar al escolta Sindarious Thornwell (24 puntos, 6 rebotes), el alma de su equipo en ataque. Con las dos figuras frenadas, South Carolina fue la primera en encontrar vías alternativas para anotar en PJ Dozier (12 puntos, 6 rebotes), Duane Notice (11 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias) y Chris Silva (12 puntos, 7 rebotes). Tras 12 minutos de igualdad, el partido se rompió. Mientras Baylor se estrellaba una y otra vez contra el muro defensivo de los de Frank Martin errando hasta 12 lanzamientos seguidos, South Carolina sumaba puntos hasta completar un parcial de 0-18. Los Bears llegaron al descanso 15 puntos abajo, 22-37, y ya no levantaron cabeza.

En la otra semifinal de esta región, la número 4 Florida eliminó a la ocho Wisconsin (84-83) gracias a un triple en los últimos instantes de la prórroga de un Chris Chiozza que lanzó desequilibrado. El base buscaba penetrar o encontrar un compañero abierto, pero la defensa de los Badgers no le dejó más opción que un tiro lejano. Un desenlace digno de una segunda mitad frenética. Florida ganaba de 10. Nigel Hayes (22 puntos, 6 rebotes) lideró la remontada de los Badgers, pero su rival volvió a escaparse gracias a tres triples de Keyvaughn Allen (35 puntos) .A 5 minutos del final de la segunda parte, Wisconsin perdía de 12. Zak Showalter (14 puntos, 7 rebotes, 4 recuperaciones) anotó 9 puntos en el parcial 4 a 16 que condujo al tiempo extra, los últimos tres con el triple imposible que empataba a 72 con 3 segundos de juego en el cronómetro. En los 5 minutos de extensión cambiaron las tornas. Ahora eran los Badgers los que se avanzaban de 5 a 1:09 del final, y los Gators los que conseguían el triunfo con un parcial de 9-3.

En la final del Este, en un partido ultradefensivo, South Carolina se impuso a Florida (70-77). En la primera parte los Gamecocks volvieron a vivir de lo que producía Sindarious Thornwell (26 puntos, 7 rebotes), ya fuera directamente de sus puntos o de los espacios que generaba para sus compañeros. Florida, más coral, sacaba el máximo provecho de su acierto en el triple (7 de 12 en los primeros 20 minutos), con un especialmente inspirado Justin Leon (18 puntos, 6 rebotes). En los dos últimos minutos de esta primera mitad los Gators se escaparon en el marcador aprovechando una serie de ataques fallidos de su contrincante. Los de Frank Martin se rehicieron al inicio de la segunda parte.

Maik Kotsar (12 puntos) anotaba en la zona y en defensa ajustaron a la perfección sobre los lanzamientos triples que tanto daño les habían hecho (0 de 14 en los segundos 20 minutos). La recuperación de South Carolina, basada en su dominio en la pintura, se tambaleó con la cuarta falta de Silva (13 puntos, 9 rebotes) a poco menos de 10 minutos para el final. Pero Thornwell, inactivo tras el descanso, volvió a aparecer conduciendo dos contraataques. Uno lo culminó él, y en el otro dio la asistencia a Notice. Los Gamecocks ganaban de 4 a falta de 2 minutos, pero Florida sumó un 2+1 de Keyvaughn Allen. En el siguiente ataque, los árbitros se volvieron protagonistas al no ver unos clarísimos pasos de Notice antes de recibir una falta de tiro. En el último minuto los Gators recurrieron a las faltas para detener el juego, pero sin el resultado que deseaban.

 

Gonzaga, campeona del Oeste

Gonzaga, cabeza de serie número 1, sacó adelante la semifinal regional frente a la siempre correosa West Virginia (61-58) y su agobiante presión a toda pista. Los Bulldogs supieron sobrevivir a un tipo de partido, a pocos puntos, al que esta temporada no están acostumbrados. Un partido con 34 canastas por 51 faltas. Gonzaga abrió brecha en la segunda parte, con un 3+1 de Jordan Mathews (13 puntos) primero y con dos canastas de Przemek Karnowski (13 puntos) después. West Virginia tuvo un porcentaje de tiro pésimo, 26,7%, y aun así fue capaz de remontar la desventaja de 8 puntos para avanzarse en el marcador con un triple de Jevon Carter (21 puntos, 7 rebotes) a falta de 1:48 para el final. Mathews volvió a conectar un nuevo triple para anotar el 60 a 58, y Silas Melson aprovechó uno de sus dos tiros libres para poner el 61 a 58 en el electrónico. En los 38 segundos restantes, los Mountaineers capturaron 1 rebote ofensivo que permitió a Jevon Carter lanzar dos triples en 20 segundos que no entraron. West Virginia se hizo con un nuevo rebote ofensivo, pero esta vez la defensa de Gonzaga no les concedió más lanzamientos.

La cenicienta y onceava cabeza de serie, Xavier, se ganó el derecho a seguir en el baile una canción más superando a la número 2 Arizona (71-73). Los Wildcats tenían la ventaja de la altura con sus dos torres de 2,13, Lauri Markkanen y Dusan Ristic (17 puntos, 4 rebotes). De salida la aprovecharon (2-10), especialmente con Ristic. Pero ocurrieron tres cosas simultáneamente que cambiaron el partido: Ristic se fue al banquillo con 2 faltas, Xavier pasó de defensa individual a zona 2-3, y Trevon Bluiett (25 puntos), la estrella de los Musketeers, aprovechó que su marcador Kadeem Allen también se había cargado de personales para empezar a anotar. Arizona dominaba el rebote ofensivo, pero eso no era suficiente ante el acierto de Bluiett. Tras el descanso, Ristic volvió a castigar a Xavier en la pintura y Bluiett volvía a sufrir ante el retorno de Allen. Pero el equipo que entrena Chris Mack se aferró al coraje de JP Macura (14 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias) para capear el temporal que les estaba descargando encima Allonzo Trier (19 puntos, 9 rebotes) con 15 puntos consecutivos. Arizona se puso 8 arriba (69-61) a menos de 4 minutos para el final. Bluiett y Malcolm Bernard (15 puntos, 6 rebotes) sumaron 5 puntos cada uno en un parcial de 2 a 12. Arizona tuvo su último cartucho en un lanzamiento triple de Trier, pero falló el tiro por muy poco.

A cenicienta le dieron las 12 de la noche en la final regional. Gonzaga fue la encargada de tocarle las campanadas a Xavier (83-59) para clasificarse para la primera Final Four del March Madness de su historia. Los Musketeers resistieron poco más de 13 minutos, hasta que recibieron dos triples seguidos obra de Jonathan Williams (19 puntos, 8 rebotes) y Nigel Williams-Goss (23 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias). Xavier llegó al descanso 10 puntos abajo. En el inicio de la segunda parte los Bulldogs remataron a su rival con dos nuevos triples consecutivos de los mismos protagonistas. Gonzaga firmó una estadística final del 50% (12 de 24) desde la larga distancia. La mejor manera de romper una zona, según dicen los entendidos.

 

Oregon, campeona del Medio Oeste

El sueño de Michigan, cabeza de serie número 7, se acabó ante la cabeza de serie número 3 Oregon (69-68). Los Wolverines, tras haber encadenado 7 victorias consecutivas, tuvieron el peor de los despertares posibles. El alemán Moritz Wagner no tuvo su mejor noche (7 puntos, 3 de 10 en tiros de campo), pero este hecho quedó compensado por la poca puntería de Dillon Brooks para Oregon (12 puntos, 5 de 13 en los lanzamientos). Los séniors Derrick Walton (20 puntos, 5 rebotes, 8 asistencias) y Zak irvin (19 puntos, 8 rebotes) lideraron a Michigan en un partido igualado, mientras Tyler Dorsey (20 puntos, 5 de 7 en triples) y Jordan Bell (16 puntos, 13 rebotes) hacían lo propio con los Ducks. Los de John Beilein recuperaron una desventaja de 5 puntos para entrar en los dos minutos finales ganando de 3. En menos de un minuto, Bell y Dorsey habían dado la vuelta al marcador. En el tiempo restante, los tiros de DJ Wilson (12 puntos, 6 rebotes) y Watson para mantener vivas las ilusiones de Michigan no encontraron canasta.

Kansas, una de las cuatro cabezas de serie principales se mostró como una sólida candidata a ganar el March Madness con su triunfo frente a la número 4 Purdue (98-66), un equipo que basa su juego en un dúo interior integrado por Caleb Swanigan (18 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) y Isaac Haas (11 puntos), con recursos para resolver en la pintura y visión de juego y buena mano para doblar cuando reciben un doble marcaje. Los Boilermakers se avanzaron en el marcador aprovechando esta segunda faceta de sus pívots, que facilitaron triples librados a sus compañeros. Kansas ajustó su defensa, limitando la producción de los exteriores rivales, para igualar el marcador. En la segunda parte, los Jayhawks acabaron de echar el cerrojo sobre Swanigan y Haas. El primero anotó dos triples huyendo de una pintura donde no encontraba espacios. Mala señal. Kansas rompió definitivamente el partido con un mate de 360º de Lagerald Vick (12 puntos) y un triple de Josh Jackson (15 puntos, 12 rebotes, 4 recuperaciones) tras botarse la pelota entre las piernas. Con Frank Mason (26 puntos, 7 rebotes, 7 asistencias) y Devonte’ Graham (26 puntos) de maestros de ceremonias, Kansas al fin pudo correr. El entrenador Bill Self dio entonces tiempo de juego a todo su banquillo, incluyendo a su hijo Tyler.

Ya en la final del Medio Oeste, toda la solidez de Kansas se esfumó frente a Oregon (60-74). Jordan Bell (11 puntos, 13 rebotes, 4 asistencias, 8 tapones) dejó claras sus intenciones en los primeros 30 segundos, con un tapón a Josh Jackson (10 puntos, 12 rebotes, 5 asistencias) y un rebote ofensivo. Tyler Dorsey tardó un poco más en mostrarse, pero a los cinco minutos conectó el primero de sus 6 triples (27 puntos, 5 rebotes). Oregon se puso por delante y no volvió a ceder la iniciativa. Para entonces Jackson se había cargado con 2 faltas. Esta fue una de las claves del desenlace. El alero, fuera del partido por sus tempranas personales, no empezó a anotar hasta la segunda mitad. Con Devonte’ Graham (3 puntos, 0 de 7 en tiros de campo) negado de cara al aro, Frank Mason (21 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias) mantuvo a los Jayhawks en el partido, primero con ayuda de los secundarios y luego en solitario, encadenando 15 puntos para su equipo. Al descanso, tras dos triples seguidos de Dorsey, el resultado era 33 a 44. En la segunda mitad Kansas, con la resurrección de Jackson, consiguió sobrevivir muchos minutos. Un triple del ucraniano Sviatoslav Mykhailiuk ponía el 60 a 66 en el marcador a 2:53 del final. Bell capturó un rebote ofensivo que terminó en un triple de Dorsey, taponó a Mason en el siguiente ataque de Kansas y remató la faena con una canasta suya tras un nuevo rebote ofensivo.

 

North Carolina, campeona del Sur

Esta Final a 4 Regional era a priori la más interesante de las cuatro del penúltimo fin de semana del March Madness, con tres candidatas para luchar por el título final como la número 2 Kentucky, la número 3 UCLA y la cabeza de serie North Carolina. Las dos primeras se enfrentaron en una semifinal, en un duelo entre dos bases de primer año. Lonzo Ball (10 puntos, 8 asistencias), el director de juego de los californianos, ha estado en boca de todos esta temporada, pero en esta ocasión los focos iluminaron a De’Aaron Fox (39 puntos, 4 asistencias). El base de Kentucky anotó los 8 primeros puntos de su equipo y ya no paró. Tras una primera parte igualada, Fox y Malik Monk (21 puntos) sumaron 22 de los primeros 27 puntos de los Wildcats en la segunda. Los otros 5 fueron de Dominique Hawkins (11 puntos). Sólo la alta efectividad de los californianos (anotaron 9 de sus 12 primeros lanzamientos en el período) retrasaron el despegue definitivo de su rival. Un triple de Hawkins para cerrar esta racha, seguido por otro de Derek Willis (8 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias), abrieron una brecha definitiva que Fox se encargó de mantener abierta pese a los intentos de los Bruins de cerrarla a golpe de triple.

En la otra semifinal del Sur North Carolina pasó el rodillo sobre la número 4 Butler (92-80) desde el primer minuto. Los Tar Heels empezaron el partido con una gran efectividad en el tiro, especialmente por parte de Justin Jackson (24 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias). Butler se mantuvo viva gracias a Andrew Chrabascz (21 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) y las pelotas perdidas por su rival. El base Joel Berry (26 puntos), que renqueante de un tobillo se lastimó el otro, sumó 5 puntos seguidos para darle los de Roy Williams 10 puntos de margen. Saliendo del banquillo, el ala pívot Luke Maye (16 puntos, 12 rebotes) conectó dos triples y North Carolina se escapó de 16 (30-14). Los Bulldogs redujeron su déficit a 8 puntos, pero los favoritos volvieron a escaparse a partir de su dominio del rebote y aprovechando los fallos de su contrincante. A dos minutos del descanso, el 52 a 32 del marcador dejaba el enfrentamiento visto para sentencia.

En la final del Sur, North Carolina derrotó a Kentucky en un duelo de nervios, fallos y emoción hasta el final (75-73). Su potencial interior le dio el dominio de salida a los campeones del Sur. John Calipari se vio obligado a dar entrada al pivot australiano Isaac Humphries(12 puntos, 5 rebotes) para ayudar a Bam Adebayo (13 puntos, 7 rebotes) en la pintura. Berry (11 puntos, 4 rebotes) seguía sin recuperarse plenamente del tobillo, pero las dos faltas tempranas de De’Aaron Fox (13 puntos, 4 rebotes) lo compensaban. Justin Jackson (19 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias) anulaba a Malik Monk (12 puntos) en defensa, y además anotaba el 31-22 a 6:30 del descanso. Kentucky resistió con jugadas de puerta atrás para igualar el marcador al inicio de la segunda parte.

Los Tar Heels volvieron a echar mano de sus pivots. Con Kennedy Meeks (7 puntos, 17 rebotes, 4 tapones) dominando el rebote y Luke Maye (17 puntos, 3 rebotes) anotando un triple y un 2+1, el cabeza de serie volvió a abrir brecha. Humphries y Fox respondieron hasta llevar a los Wildcats a su máxima ventaja, 59-64. Y ahora fue North Carolina la que devolvió el golpe con un parcial de 12 a 0. Ya en el último minuto, con un resultado de 71 a 64, Fox sumó un triple. Tras una pelota perdida por Meeks, Monk anotó otra canasta de 3 puntos. A 7 segundos del final, el escolta de Kentucky empataba a 73 con un lanzamiento triple punteado por dos rivales. Maye, para redondear su fin de semana glorioso, le dio a North Carolina un billete para la Final Four de Phoenix.

 

Artículo publicado en www, encancha, 4 abril 2017

 

NCAA: Gonzaga llega al 1 mientras Kentucky entra en crisis

7 Feb

gonzagaDespués de 2 semanas de turbulencias en el baloncesto universitario norteamericano, sólo Gonzaga se ha mantenido firme entre los favoritos. Eso le ha permitido hacerse con el número 1 del ranking.

El martes 24 de enero se vivió una tormenta perfecta en la NCAA. Tres de los cuatro primeros equipos del ranking por excelencia del baloncesto universitario, el Top 25 de Associated Press, cayeron derrotados la misma noche. La número 1, Villanova, no pudo salir airosa de su visita a Marquette (74-72), la número 2, Kansas, fue superada claramente por West Virginia (85-69), y la número 4 Kentucky cedió en la pista de Tennessee (82-80). La número 3 Gonzaga se libró, tal vez porque no tenía partido. Y gracias a eso, por segunda vez en su historia, se puso al frente del ranking desbancando a Villanova, que cayó hasta el cuarto lugar.

Este terremoto tuvo su réplica la noche siguiente cuando la número 6 Florida State no fue capaz de doblegar a Georgia Tech (78-56) y la número 8 UCLA era vencida por Southern California (84-76). La semana se redondeó el sábado. La 6 Florida State volvió a ceder, esta vez ante Syracuse (82-72), la 9 North Carolina cayó en Miami (77-62) y la 10, Oregon, en su visita a Colorado (74-65). Tras sus dos derrotas Florida State cayó en picado hasta el puesto 15 de la lista.

El 4 de febrero volvimos a tener otra tormenta de gran magnitud en el baloncesto universitario. La entonces número 2 Baylor cayó en casa ante Kansas State (54-56), la número 3 Kansas cedía, también en casa, frente a Iowa State (89-92), la número 5, Arizona, se llevaba una paliza considerable en su visita a la número 13 Oregon (85-58), la 7 West Virginia era derrotada en casa por Oklahoma State (75-82), la octava Kentucky perdía de 22 en casa de la veinticuatro Florida (88.66) y la novena del ranking, Virginia, no podía salir victoriosa de su visita a Syracuse (66-62). La segunda convulsión seria en la NCAA en 12 días de la que Gonzaga volvió a salir indemne, y que sirvió a Villanova para recuperar posiciones hasta el número 2.

Atrás queda para muchos la placidez del calendario de la “pretemporada oficial” que abre el curso, cuando las universidades más importantes intentan esquivar en la medida de lo posible a rivales complicados, especialmente fuera de casa. El calendario de conferencias ha revelado su rigor, exigiendo el máximo a los equipos de las 5 conferencias más potentes (Atlantic Coast, Big 10, Big 12, Southeastern Conference y Pacific 12), un grupo selecto al que podría sumarse la Big East. De los favoritos al título final, Gonzaga es la única que no está en una de estas 6 sino en una más asequible, la West Coast.

Atlantic Coast

A principio de temporada tres nombres de bases destacaban entre la clase de novatos que ha debutado este año en la NCAA: Marquelle Fultz, Dennis Smith y Lonzo Ball. El último ha conseguido una buena dosis de notoriedad gracias al buen papel de UCLA, una de los equipos más potentes en lo que llevamos de curso. Fultz no recibe la atención que merece por jugar en la débil Washington, descartada salvo milagro para participar en el March Madness. Smith, por su parte, firmó por lo que parecía un buen proyecto, North Carolina State. Lástima que dos de las piezas claves del equipo, los gemelos Caleb y Cody Martin, decidieran transferirse a la Universidad de Nevada.

Dennis Smith cumple cada noche. El base incluso firmó un triple doble (27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias) frente a Virginia Tech.  Lástima que el balance de victorias de su equipo no es bueno, y en una conferencia tan dura como la Atlantic Coast eso equivale a quedar fuera del gran torneo nacional. La paciencia siempre tiene premio, y a Smith su gran noche le llegó en el triunfo frente a la mediática Duke. El base anotó 32 puntos, dio 6 asistencias y cogió 4 rebotes para liderar el triunfo de la Wolfpack por 82 a 84, en su primera victoria a domicilio en la liga regular de su conferencia en 3 temporadas.

Tras encadenar dos derrotas ante Florida State y Louisville, Duke había retomado a la senda de la victoria ante Miami (70-58). En el retorno del ala pívot Amile Jefferson después de su lesión, los Blue Devils perdían de 11 al descanso. El entrenador interino Jeff Capel por la operación de espalda de Mike Krzyzewski decidió iniciar la segunda parte con sus dos mejores anotadores, Grayson Allen y Luke Kennard, en el banquillo.  La táctica le dio resultado.  En casa, frente a las huestes de Dennis Smith,  Capel también sentó a Allen y Kennard, pero al inicio del encuentro. Y ahora no funcionó.

Este resultado enfureció tanto al convaleciente Krzyzewski que convocó al equipo a su casa, y comunicó a los jugadores que tenían vetado el acceso al vestuario y prohibido lucir el uniforme de Duke “hasta que cumplieran con los estándares del programa”, una drástica medida que Coach K ha utilizado en otras ocasiones. Los jugadores se reunieron por su cuenta, sin la presencia de miembros del equipo técnico, para a su vez sacar sus propias conclusiones. Allen y Kennard recuperaron la titularidad. Los Blue Devils remontaron para vencer a Wake Forest (83-85) con un triple final de Kennard (34 puntos, 11 de 14 en tiros de campo) y se impusieron a una Notre Dame en crisis (74-84) que encadenaba por primera vez en el curso 3 derrotas seguidas seguidas (fueron cuatro tras caer ante North Carolina 83-76). Krzyzewski volvió a dirigir al equipo tras un mes de baja frente a la última de la ACC, Pittsburgh (72-64). Después de una primera parte igualada, apareció Grayson Allen (18 de sus 21 puntos en la segunda parte) para dar el triunfo a los suyos.

Florida State es uno de los equipos fuertes de esta conferencia. Encadenó 6 partidos contra rivales  ranqueados, y cerró la serie con un balance de 5 victorias (Virginia, Virginia Tech, Duke, Notre Dame y Louisville) y 1 derrota (frente a la líder de la ACC North Carolina). Pero en su primer partido contra un equipo no ranqueado, Georgia Tech, el 25 de enero, los Seminoles hincaron la rodilla (78-56). El apagón ofensivo de los hombres de Leonard Hamilton en la primera parte (8 minutos sin sumar con 15 tiros de campo seguidos errados, sólo 15 puntos anotados al descanso) fue de tal magnitud que el técnico rotó a sus 13 hombres sin encontrar solución alguna. Aunque mejoraron en la segunda mitad, su porcentaje final de tiros de campo no puede ser más desolador, 28,2% (20 de 71). Los Yellow Jackets, que el 31 de diciembre también dieron la sorpresa frente a North Carolina, viven en la zona media de la clasificación de la ACC cuando se esperaba que fueran uno de los colistas.

La mala racha de los Seminoles se amplió frente a su segundo rival de fuera del ranking, Syracuse (82-72). Los Orange están protagonizando una temporada muy gris, y necesitaban un triunfo como este para resucitar. Al descanso, con Florida State atascada ante su sempiterna zona 2-3 (11 pelotas perdidas y 8 tapones recibidos, 6 a cargo de Tyler Lidon, por 10 canastas en juego), los de Jim Boeheim ganaban de 18, 44 a 26. Los visitantes se reactivaron en la segunda parte con los puntos del alero freshman Jonathan Isaac (16 de sus 19 puntos tras el descanso, 12 rebotes). Xavier Rathan-Mayes (16 puntos)  le secundó desde la línea de 3 puntos. Tras anotar 6 de sus 8 primeros triples tras el descanso, la distancia entre los dos equipos quedó reducida a 2 puntos a 9:12 minutos para el final. Lidon (14 puntos, 11 rebotes, 6 tapones) con dos canastas de carácter y Andrew White (24 puntos, 9 rebotes, 4 recuperaciones) con un triple acabaron con la remontada visitante.

Syracuse redondeó su recuperación 8 días después, el 4 de febrero, derrotando a otro rival ranqueado, la entonces 9 Virginia (66-62). Esta vez al descanso los que cedían eran los Orange, 22-34. Pero un triple de White (23 puntos) y otro de Lydon marcaron el inicio de un parcial para abrir la segunda mitad de 19 a 2 que dio la vuelta al partido. Los chicos de Jim Boeheim, tras situarse quintos de la conferencia por detrás de North Carolina, Florida State, Louisville y Virginia, y por delante de Duke y Notre Dame, vuelven a estar en la lista de invitados al baile de marzo.

Big East

Marquette es uno de los equipos que viven en la “burbuja”, la zona de incertidumbre de los que tienen alguna posibilidad y ninguna certeza de ser invitados al baile de marzo. Los Golden Eagles cedieron 3 derrotas en la primera fase del curso (una ante la ranqueada Wisconsin), y ya en la liga regular habían caído en sus visitas a la pista de Seton Hall y a las de los equipos del Top 25 Villanova y Butler. En su salida a casa de la entonces número 7 Creighton, en el primer partido de los locales sin su base titular Maurice Watson Jr (baja para todo el curso por una lesión de ligamentos en su rodilla izquierda), Katin Reinhardt anotó 17 de sus 21 puntos (10 en un parcial de 0-12) en una primera mitad donde quedó visto para sentencia el partido (94-102). En la segunda, Luke Fischer (18 puntos) convirtió 8 de sus 9 lanzamientos y puso 6 tapones para frenar el intento de remontada de los Bluejays.

Reinhardt (19 puntos, 4 de 7 en triples) volvió a ser clave en el siguiente partido de Marquette, el 24 de enero frente a la primera del ranking Villanova, anotando los dos tiros libres decisivos a 11 segundos del final (74-72).  Los Wildcats tuvieron dos opciones para forzar la prórroga, pero no las aprovecharon. Como tampoco hicieron con los 17 puntos de ventaja que tenían en el minuto inicial de la segunda mitad (24-41) fruto de su excelente defensa presionante hasta ese momento. Y eso que sus dos líderes anotadores no aportaron durante los primeros 20 minutos. Por problemas de faltas Josh Hart (16 puntos, 8 rebotes) jugó sólo 4 minutos en una primera mitad en la que Kris Jenkins sólo sumó 2 puntos. El alero no volvió a anotar, pero Hart si que sumó 14 puntos en los 20 minutos finales.  El equipo de Jay Wrigth parecía tener el partido ganado, con 13 puntos de ventaja a 6:30 para acabar.  Pero  entonces Villanova  se colapsó de forma inexplicable ante la misma zona 1-3-1 que hasta ese momento había superado, anotando sólo  2 de sus últimos 13 lanzamientos a canasta. Eso permitió a los Golden Eagles vencer con un parcial de 19 a 4. Reinhardt busca una curiosa marca, disputar el March Madness con 3 equipos distintos (ya ha participado con UNLV y Southern California).

Villanova se reencontró con el triunfo en su siguiente partido, ante Virginia (61-59), ajeno al calendario de conferencias. Los Cavaliers son un equipo sin una gran estrella, pero con un ataque muy bien estructurado sobre la base de los bloqueos de sus sacrificados pívots para generar tiros librados a los exteriores. Ayudados también por su buena defensa, los de Tony Bennett ganaban de 12 a 10 minutos del final. Los Wildcats subieron su presión, y Virginia perdió su identidad ofensiva (ayudó que su pivot titular Jack Salt estuviera en el banquillo).  Los triples de Kris Jenkins relanzaron a Villanova, que acabó ganando con un palmeo en la última décima de Donte DiVincenzo. Los de Jay Wright se mantienen al frente de la Big East seguidos por Xavier, Creighton, Butler y Marquette.

Big 10

Hasta ahora no había prestado mucha atención a esta conferencia ya que ninguno de sus equipos ha ocupado posiciones destacadas en el ranking de 25. Michigan State, que a principio de curso aspiraba a grandes cosas, sufrirá para entrar en el March Madness a pesar de la gran temporada del debutante Miles Bridges (16,3 puntos, 8,3 rebotes de media). Indiana ha consumido el crédito que obtuvo a principio de curso venciendo a Kansas y North Carolina, y ahora sus perspectivas aún son peores que las de los Spartans.

Wisconsin, que en la última edición del ranking por fin asoma la cabeza entre los diez mejores (7),  lidera esta conferencia con una ligera ventaja sobre Maryland. Los Badgers basan su buen momento en tres nombres propios: el pívot Ethan Happ, el base Bronson Koenig y el ya reconvertido definitivamente a alero Nigel Hayes. Los Terrapins han tenido que reconstruirse por completo tras ver marchar a 4 de sus 5 titulares del pasado curso. Sólo conservaron al base Melo Trimble, que está siendo su mejor jugador. Tras estos dos equipos se sitúa la Purdue de Caleb Swanigan (18,8 puntos, 12,9 rebotes, 2,9 asistencias, el ala pívot más poderoso de la NCAA este curso, y que también supone una amenaza en los triples (50%).

En el duelo entre Maryland y Purdue del sábado 4 de febrero, se impusieron los Boilermakers (72-73) con 26 puntos y 10 rebotes de Swanigan en un final absurdo de partido. El base Carsen Edwards sumó dos tiros libres para los visitantes. Maryland sacó de fondo y el pivot Isaac Haas interceptó el pase. Pero creyendo que el partido se había acabado hizo pasos. Los Terrapins tuvieron una última oportunidad, pero el triple a la desesperada de Kevin Huerter no entró.

Un dia más tarde Indiana, sin poder contar por lesión con su líder anotador James Blackmon, visitaba la pista de Wisconsin. La victoria fue para el líder de la conferencia en un partido defensivo de tanteo bajo y ataques largos (65-60). El pivot Ethan Happ (20 puntos, 7 rebotes) fue el protagonista de la jugada decisiva, un robo de pelota a 3:40 del final que culminó con un mate tras cruzar la pista botando la pelota.

Big 12

Kansas, una de las universidades que más ha peleado con Villanova por el número 1 del ranking de Associated Press,  ha sido noticia por causas extradeportivas que está por ver como afectarán a su dinámica. El ala-pívot Carlton Bragg ha sido suspendido unos partidos después que le encontraran en posesión de material para fumar droga, mientras que el escolta Lagerald Vick también fue apartado temporalmente acusado de golpear a una estudiante. “Casualmente”, el coche de la supuesta víctima sufrió destrozos de importancia, y la policía investiga por este acto vandálico al propio Vick y a una de las estrellas del equipo, el alero de primer año Josh Jackson.

La buena serie de 18 victorias seguidas de Kansas se truncó el fatídico 24 de enero en su visita a West Virginia (85-69), el mismo equipo que apeó a Baylor de su número 1 del ranking. Esa Ahmad, tras liderar a los Mountaineers en anotación los dos primeros meses del curso, vivía una crisis anotadora (4 partidos sin llegar a los 10 puntos, el primero frente a Baylor). Ante Kansas,  el alero recuperó la puntería (27 puntos) y su equipo cerró una mala racha de 2 derrotas. En la primera mitad los chicos de Bob Huggins neutralizaron una ventaja visitante de 6 puntos para llegar al descanso 3 arriba. En la segunda mitad, por tercer partido consecutivo, West Virginia fue incapaz de mantener un margen a favor de dobles dígitos (10 puntos en este caso). Esta vez, se recuperaron con un parcial de 12 a 2 que les dio el triunfo. Eso, y su seguridad en los tiros libres en los últimos minutos (9 de 10).

El equipo que entrena Bill Self se reencontró con la victoria en el desafio contra los conjuntos de la SEC en su visita a la pista de Kentucky, uno de los mejores partidos que se pueden ver en la NCAA. Los Wildcats abrieron una brecha de 12 puntos, 29-17, gracias al acierto de Malik Monk (18 puntos, 12 en la primera parte) y Derek Willis (18 puntos, 5 de 6 en triples). Kansas entonces cambió su defensa a una zona 2-3 que reveló los problemas, graves, de Kentucky para atacar cinco contra cinco. Monk perdió su acierto. Tras llegar al descanso 32-27, Josh Jackson (20 puntos, 10 rebotes anotó dos triples seguidos para los visitantes.  Kansas había fallado sus 8 intentos de 3 puntos de la primera mitad. En la segunda acertó 5 de 11. Parapetado en su zona, el equipo de la Big XII dio la vuelta al marcador gracias a un parcial de 0-11 con Frank Mason (21 puntos, 4 asistencias) dirigiendo a placer y Landen Lucas (13 puntos, 5 rebotes)  aprovechando los balones que recibía en la pintura, hasta acabar ganando 73-79.

El siguiente triunfo para el equipo de Bill Self fue su principal rival en la Big XII, la rocosa Baylor y su temible zona 1-3-1 (73-68). Kansas empezó mejor los dos períodos, cerrando su aro con Landen Lucas (5 puntos, 11 rebotes)  y corriendo al contraataque para pillar a su rival sin la defensa montada.  Un juego donde brilló Josh Jackson (23 puntos, 10 rebotes). Los Bears, poco a poco, tejieron su telaraña hasta acabar llevando el juego al ritmo que más les interesaba y acercarse en el marcador. En la primera parte la reacción en ataque llegó a cargo de Jonathan Motley (16 puntos, 10 rebotes. En la segunda, con el alero anulado, los puntos los puso Terry Maston (14 puntos, 5 rebotes).  En un final ajustado, el base belga Manu Lecomte (16 puntos, 4 de 6 en triples) perdió la pelota de forma absurda ante la presión de Kansas, sentenciando a su equipo.

La noche del 4 de febrero Kansas cedía en casa en la prórroga ante Iowa State (89-92) tras llegar al descanso ganando de 12. Los Cyclones son otro de los equipos que les da un nuevo sentido al concepto del “small ball”. Sin hombres altos, su cinco titular hace poco más de 2 metros y su cuatro, 1,95. Pero es este jugador, Deonte Burton, el que marca diferencias. Si le marca un hombre alto, lo saca hacia fuera para tirar a placer o romperle la cintura y penetrar. Y si le marca un “bajito”, se lo lleva al poste bajo para arrollarlo con su corpulencia. En la visita de Kansas a la pista de Iowa State el 16 de enero los Jayhawks habían vencido (72-76), aunque encajando 21 puntos del improvisado ala-pívot. En Kansas, en el triunfo de los Cyclones, Burton se fue hasta los 29 puntos (7 de 9 en triples), dejando sin premio los 32 puntos de Frank Mason. También fueron claves los triples en la segunda mitad los triples del escolta visitante Nazz Mithrou-Long (22 puntos, 6 de 11 en canastas de 3 puntos).

La derrota de Kansas no tuvo consecuencias en la clasificación ya que esa misma noche Baylor perdía en casa de forma sorprendente ante la modesta Kansas State (54-56). Los Bears se vieron condenados por su mala primera mitad, en la que concedieron una renta de 15 puntos a los visitantes. En la segunda parte Baylor recortó distancias y tuvo la opción de forzar la prórroga, pero el lanzamiento de Jonathan Motley (17 puntos, 14 rebotes), fue bloqueado por D.J. Johnson. West Virginia hubiera podido aprovechar este resultado para igualarse con Baylor en la clasificación, pero no pudo vencer a Oklahoma State (75-82). En un partido igualado, el escolta de los Cowboys Phil Forte apareció en el momento clave (9 de sus 13 puntos en los últimos 5 minutos y medio).  Los Jayhawks se mantienen al frente de la Big 12 seguidos por Baylor, West Virginia y Iowa State.

Pacific 12

Arizona no pudo contar durante los primeros meses de competición con el que había de ser su líder en ataque, el escolta de segundo año Allonzo Trier. No se dio explicación alguna hasta mediados de enero. Trier ha sufrido este pasado verano un importante accidente de coche, y para recuperarse de sus lesiones alguien de su entorno le había suministrado un producto que contenía substancias prohibidas. El escolta dio positivo en un control de dopaje días antes de empezar la temporada. Tras una apelación por parte del jugador, la NCAA decidió no sancionarle pero le apartó hasta que su cuerpo hubiera eliminado todos los restos de la sustancia dopante.  Lo que no sucedió hasta el partido clave por el liderato de la liga regular contra UCLA.

Los Wildcats de Sean Miller habían vivido en el ranking de 25 pero en un segundo plano hasta ese momento. Pero con su triunfo ante una de las sensaciones del curso por 85 a 96, en el día que los californianos homenajeaban a Kareem Abdul-Jabbar, Arizona se reivindicó como una de las grandes potencias universitarias. El encuentro se mantuvo igualado de inicio, pero con Trier (12 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) ya en pista su equipo consiguió un parcial de 8-21 que le permitió cerrar la primera parte con ventaja en el marcador. La premisa era limitar la dirección del base Lonzo Ball, aún a costa de dejarlo anotar (24 puntos, 8 asistencias, 6 rebotes).  Aunque UCLA reaccionó tras a golpe de triple en ataque y una zona 2-3 en defensa tras verse 14 abajo en la segunda mitad, los visitantes acabaron imponiendo el mayor dinamismo de su línea exterior para anotar en transición (Kobi Simmons se fue hasta los 20 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, y Rawle Atkins 10 puntos y 5 rebotes) y la versatilidad de Lauri Markannen (18 puntos), un finlandés de 2,13 que bota como un alero y que convirtió 3 de los 4 triples que lanzó.

La alegría le duró menos de 2 semanas a Arizona. El entonces número 5 del ranking encajó una dolorosa derrota en su visita a Oregon (85-58), la número 13. Los Ducks martirizaron con su defensa a sus huéspedes en la primera parte (38-18), y con una lluvia de triples durante los 40 minutos (16 anotados de 25 intentados). Arizona no encontró soluciones para frenar al base-escolta Tyler Dorsey (23 puntos, 6 de 6 en triples) ni al alero Dillon Brooks (18 puntos, 4 de 7 en triples). Los de Sean Miller sólo se pusieron por delante en el marcador una vez, tras canasta de Dusan Ristic (2-4), justo antes de encajar un parcial de 17 a 2 generado por Dorsey y Brooks. El combo anotó 3 triples y el alero 2. Los dos puntos restantes de la serie los anotó Jordan Bell tras una asistencia de Brooks.

UCLA encadenó por primera vez esta temporada dos derrotas seguidas tras caer en la pista de la también ranqueada Southern California (84-76). Los Trojans aplicaron la misma receta a Lonzo Ball (15 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias) que la que recibió ante Arizona. El base cerró la noche con 7 pelotas perdidas. El equipo de Steve Alford consiguió una ventaja de 10 puntos usando a su pívot Thomas Welsh (10 de sus 13 puntos en esta fase) para castigar la defensa individual de USC. Cuando el entrenador Andy Enfield ordenó cambiar a zona, la decoración varió por completo. A partir de entonces, UCLA probó su propia medicina, la lluvia de triples. Al descanso los visitantes perdían de 12 (50-38), pero lograron acercarse a sólo 4 puntos antes de encajar dos canastas de 3 puntos seguidas, la primera de Shaquan Aaron (23 puntos) y la segunda de Jordan McLaughlin. Su segundo intento de aproximación fue atajado con dos tremendos mates. No hubo un tercero. Oregon y Arizona marchan empatadas al frente de la PAC 12, seguidas por UCLA, California y  Southern California.

Southeastern Conference (SEC)

El inicio de curso de South Carolina fue inmaculado, con 7 victorias seguidas. Hasta que el entrenador Frank Martin apartó por motivos disciplinarios a la estrella del equipo, Sindarious Thornwell. Y los Gamecocks perdieron 3 de sus siguientes 6 partidos. Thornwell fue reactivado con el inicio de la liga regular de la South Eastern Conference y los triunfos volvieron hasta que se toparon en su camino con Kentucky (85-69). Una cita que ya empezó con mal pie tras la baja por lesión de su segundo anotador, el base PJ Dozier.

Los Wildcats avasallaron de salida hasta ponerse 23 a 6 en el marcador. Pero su base D’Aaron Fox, que estaba jugando de lujo, se torció un tobillo. South Carolina se puso en zona 2-3, Thornwell entró en frenesí anotador (20 de sus 34 puntos antes del descanso) y el resultado se ajustó hasta un 30 a 27. Fue entonces cuando Malik Monk decidió que era su momento, dando la cara en un espectacular duelo anotador contra la estrella de los Gamecocks (15 de sus 27 puntos en la primera parte). Tras ceder 9 puntos de desventaja al descanso, South Carolina volvió a la carga en la segunda mitad hasta acercarse a 4 puntos. Pero ahora Kentucky si supo atacar la defensa zonal con un mate monstruoso de Derek Willis. El alero jugo unos minutos excelentes para contener el empuje rival primero, y hacer aumentar el margen de su equipo después.

Sin embargo, los de John Calipari cedieron de forma inesperada frente a Tennessee (82-80). Con D’Aaron Fox (17 puntos, 4 asistencias) renqueante del tobillo en sus penetraciones a canasta, y Malik Monk errático en su tiro (25 puntos pero 3 de 13 en triples),  los “bajitos” Volunteers (sólo tienen un jugador de más de 2 metros en la plantilla) se esforzaron en no dejar correr a Kentucky en un partido correoso. Los Wildcats tardaron en darse cuenta que su mejor baza era Bam Adebayo (15 de sus 21 puntos en los segundos 20 minutos). No comenzaron a dar balones regularmente al pívot hasta que se vieron 11 abajo tras el descanso. Tuvieron su oportunidad de ganar en el tramo final, pero primero, tras un tiempo muerto, el sudor en la pista (justo donde Calipari había aleccionado a los suyos) hizo caer a Monk, y luego, en su siguiente ataque, perdieron un balón. Y si en algo estuvo brillante esa noche Tennesse, fue en anotar tras pérdida de rival.

La mala racha de Kentucky se amplió frente a Kansas, tal como ya hemos explicado antes. Bajo John Calipari Kentucky nunca ha encadenado 3 derrotas seguidas. Ante Georgia se salvaron por poco de romper esta premisa estadística a pesar de la baja por enfermedad de D’Aaron Fox (90-81). Los Wildcats se encallaron ante la zona 2-3 de sus rivales, y ellos mismos optaron por esta misma defensa para frenarlos tras un inicio de 0-12, en una atípica decisión táctica de su entrenador. Al descanso, el marcador era de empate a 29. Una increíble racha de acierto de un hasta entonces desaparecido Malik Monk (37 puntos, 31 después del descanso) con 5 triples puso a Kentucky por delante en la segunda parte. Los Bulldogs se recuperaron de la mano de Yante Maten (22 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) y JJ Frazier (23 puntos), y tuvo que aparecer de nuevo Monk para forzar la prórroga (76-76). Ya en el tiempo extra, el joven escolta remató la faena con dos triples más, un tapón a Maten y una asistencia para Bam Adebayo.

Sin embargo, Kentucky confirmó oficialmente que está en crisis tras volver a caer contundentemente ante Florida (88-66). Esta vez la excusa no fue que el rival hizo zona, que no la hizo. De hecho, si alguien se puso en zona 2-3 fueron los Wildcats para frenar, sin éxito, a unos Gators mucho más intensos.  Los jugadores del heredero de Billy Donovan, Mike White, supieron mover la bola con paciencia, liderados por el base Kasey Hill (21 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias), para los triples librados de Devin Robinson (16 puntos, 9 rebotes) y el último de la saga Barry, Canyon (hijo de la estrella NBA Rick, y hermano de los jugadores NBA Jon y Brent).  Florida dominó por completo el rebote (54 a 29), y eso le permitió anotar al contraataque con facilidad. Los puntos de Malik Monk (11), bien controlado, no llegaron hasta la segunda mitad. Florida anuló al otro recurso de emergencia de Kentucky, el pivot Bam Adebayo, castigándolo con los físicos rocosos de John Egbunu y Kevarrius Hayes. Sólo D’Aaron Fox, que en está ocasión no fue titular, firmó una buena estadística personal  (19 puntos en 25 minutos). Este traspié deja a los Wildcats terceros de la SEC, por detrás de South Carolina y Florida.

West Coast

Gonzaga se mantiene como el único equipo invicto de la Division I de la NCAA. En el artículo anterior ya comentamos su victoria ante el principal rival de su conferencia, Saint Mary’s. El jueves 2 de febrero también superaron el escollo de Brigham Young (75-85) con 33 puntos de Nigel Williams-Goss. Un parcial de 20 a 4 en los primeros minutos selló su triunfo. Por primera vez en su historia, los Bulldogs empezaban un curso con 23 victorias y ninguna derrota (ya son 24 tras vencer a Santa Clara). Los jugadores de Mark Few sólo tienen un partido complicado en lo que les queda de liga regular, en la pista de Saint Mary’s. Su único escollo para llegar invictos al inicio del play-off de la conferencia West Coast.

Saint Mary’s, la segunda de la West Coast, protagonizó un resultado verdaderamente sorprendente tras vencer en su visita a San Diego por 27 a 71. Al descanso el marcador era de 9 a 32. La defensa de los Gaels abrumó a los Toreros, que sólo anotaron 9 de sus 46 lanzamientos de campo.

Metralletas, euforias peligrosas y tanganas

Markus Keene, de la modesta Universidad de Central Michigan, encabeza la lista de máximos anotadores de la NCAA con un promedio de 30,2 puntos por partido. El pequeño base de 1,75 había llegado previamente dos veces hasta los 40 puntos (40 y 44), pero ante la Miami de Ohio (también está la de Florida) batió su récord personal, y el de la temporada en la Division I, con 50 puntos (10 de 15 en triples, 5 de 8 en tiros de 2 y 10 de 10 desde la línea de personal). ¡Absolutamente imparable!

La euforia descontrolada le costó el triunfo a Saint Bonaventure frente al líder de la líder de la Atlantic 10, Virginia Commonwealth. Un triple de Matt Mobley les ponía un punto por delante a 4 décimas del final. El público invadió la pista, pero cuando la desalojó VCU dispuso del tiro libre fruto de una técnica para llevar el partido a la prórroga. Invadir la pista cuando el cronómetro aún no ha llegado a 0 es penalizado con una técnica, pero los responsables de la conferencia aclararon a posteriori este no fue el caso. Lo que castigaron los árbitros es que un guardia de seguridad cogió la pelota. Tuvo que ir un jugador visitante a perseguirlo por el lateral para que se la devolviera y pudiese sacar. En el tiempo extra, los Rams ganaron por 77 a 83.

Louisiana Tech disputó los últimos 6 minutos de su partido contra Alabama-Birmingham con 4 jugadores. Los locales ganaban de 13 (63-50) cuando estalló una pelea en la pista a la que se sumaron los banquillos de ambos conjuntos. Tras las correspondientes expulsiones, los Bulldogs se quedaron con tan sólo 4 jugadores disponibles. El marcador final fue de 79 a 70. Es decir, que jugando con 4 Lousiana Tech fue capaz de reducir su desventaja. Tal vez su entrenador debería tomar nota.

Otro partido con tangana incluida fue el que disputaron Siena y Rider. En este caso, tras el incidente, el juego siguió. Pero al final del encuentro el entrenador visitante Kevin Baggett ordenó a sus jugadores irse directamente a los vestuarios sin estrechar la mano a sus rivales. La reacción del entrenador local Jimmy Patsos fue, como mínimo, sorprendente: dar la mano a una serie de rivales imaginarios. Ambos fueron sancionados por este curioso episodio.

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, 7 de febrero del 2017

NCAA: Una de cal y otra de arena para Kentucky

27 Dic

phpthumb_generated_thumbnail-copiaEste diciembre se han vivido los últimos episodios (por el momento, claro está) de dos de las grandes rivalidades del baloncesto universitario norteamericano, y las dos con una misma protagonista, una Kentucky que no consiguió hacer el pleno.

Kentucky (8 del Top 25 con 10 victorias y 2 derrotas) es uno de los grandes poderes del baloncesto universitario norteamericano, por tradición, y también en tiempos más recientes por la llegada del entrenador John Calipari y su sistema de reclutamiento de “ones and dones”. La excelencia histórica del programa le ha granjeado rivales en la lucha por la supremacia. Este mes de diciembre, antes del inicio de las ligas regulares de las diferentes conferencias, los Wildcats se han visto las caras con dos de sus archienemigos, North Carolina y Louisville.

El duelo entre los de Calipari y los Tar Heels de Roy Williams (9 del Top 25, 11 victorias y 2 derrotas) nos dejó un espectáculo único en Las Vegas que se saldó con triunfo de Kenrtucky por 103 a 100, un auténtico monumento al baloncesto que ningún aficionado debería dejar de ver. Dos equipos jugando al límite de sus pulsaciones, sin freno. Dos conjuntos que han hecho de la velocidad su credo. Cuarenta minutos de ritmo desenfrenado, sin tiempo para celebrar una canasta antes de recibir la respuesta del contrincante.

Los Wildcats llegaron a tener 10 puntos de margen en la primera mitad, gracias al acierto de un descomunal Malik Monk. El escolta batió el récord de puntos en un partido para un jugador de primer año de Kentucky. Se fue hasta los 47 con una serie increible en los triples, 8 de 12. Monk no estuvo solo. El base D’Aaron Fox le acompañó con 24 puntos y 10 asistencias, y el pivot Bam Adebayo maltrató los aros con 13 puntos más.

Pero North Carolina supo resistir el temporal, y se cobijó en una defensa zonal esperando que amainara. Su chico para todo de cursos anteriores, el alero Josh Jackson, asumió el papel de estrella que le corresponde esta temporada con 34 puntos. El siempre solvente Joel Berry le secundó con una buena dirección y 23 puntos más. En los últimos minutos los chicos de Roy Williams se avanzaron en el marcador. Y ahí apareció de nuevo Monk con dos triples, uno para empatar y el definitivo para ganar.

Este triunfo permitia a Kentucky remontar el vuelo tras su derrota ante UCLA que os comenté en mi anterior artículo. Por otra parte, la forma en que se produjo su derrota no hacia preveer grandes consecuencias negativas para North Carolina. La alegria de la victoria, no obstante, les duró muy poco a los jovenes prodigios de Calipari. Justo hasta el partido en la pista de su gran némesis, su rival estatal, la Louisville (6 del Top 25, 11 victorias y 1 derrota) que dirige su exentrenador Rick Pitino (73-70).

El dominio inicial en el derbi del estado de Kentucky fue para los visitantes gracias a su velocidad. Los Cardinals, superados al principio, fueron imponiendo poco a poco su ritmo de juego con unas defensas cambiantes que obligaban a sus rivales a un esfuerzo constante de lectura de juego, un esfuerzo al que los novatos de Calipari no están acostumbrados. Los Wildcats priorizan los ataques directos, con uno o dos pases, lo ideal para equipos que llevan poco tiempo juntos.

Con Kentucky al ralentí, Louisville eliminó la ventaja visitante de la mano de un chico de la ciudad más importante del estado del Bluegrass, Quentin Snyder (22 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias), y de un alero nacido en el Sudán con grandes capacidades atléticas, Deng Adel (18 puntos, 6 rebotes). Monk, negado en el triple tras fallar sus 7 primeros lanzamientos de larga distancia, conectó uno a 10 segundos del final para poner a su equipo a sólo un punto de los de casa, 71 a 70. Donovan Mitchell no falló desde la línia de tiros libres, mientras que el tiro a la desesperada de Monk se convirtió en su octavo triple fallado de nueve intentos.

Los 6 magníficos de la primera fase

Seis equipos han llegado al parón navideño de la competición sin haber encajado ninguna derrota. Uno es el vigente campión y actual primer equipo del ranking de 25 de Associated Press, Villanova (12 victorias). Otro es el que le sigue en este TOP 25, UCLA (13 victorias). Los 4 restantes también figuran en la lista de los mejores de la NCAA: Baylor (4 del Top 25, 12 victorias), Gonzaga (7 del Top 25, 12 victorias), Creighton (10 del Top 25, 12 victorias) y Southern California (22 del Top 25, 13 victorias).

El partido más complicado para Villanova este diciembre ha sido contra una Notre Dame que llegaba invicta a la cita. Los Fightin Irish han hecho de la necesidad virtud. Sólo tienen un hombre alto, el lituano Martinas Geben, y no es ninguna maravilla. Así que el entrenador Mike Brey ha dado al concepto “small ball” un nuevo sentido haciendo jugar muchos minutos de pivot a Bonzie Colson, que mide 1’95.

Notre Dame tiene un base maravilloso, Matt Farrell, un escolta elegante y anotador con cara de no haber roto nunca un plato, Steve Vasturia, y un alero con un físico perfecto para la posición y unas peligrosas rachas de acierto, VJ Beachem. Junto a Colson, completan una formación móvil, ágil y aguerrida, que practica un juego rápido, alegre y atractivo. Villanova necesitó al mejor Josh Hart (37 puntos, 10 de 14 en los tiros de campo) para mantener su imbatibilidad.

El calendario de UCLA, en este mes menos cargado de partidos por los exámenes y la Navidad, ha sido más relajado tras su compromiso frente a Kentucky del dia 3. Los Bruins han disputado 4 encuentros, y sólo dos ante rivales de renombre (aunque en horas bajas), Michigan y Ohio State. Con 12 victorias y ninguna derrota, los californianos estan a 2 triunfos de igualar su último mejor inicio de curso, el de la temporada 2006-07.

Baylor empezó diciembre derrotando a Xavier (partido ya mencionado en el anterior artículo) para luego enfrentarse a 4 rivales mucho más modestos: Southern, Jackson State, John Brown y Texas Southern. Con los deberes hechos el primer mes de competición, tampoco necesitaban más.

Para Gonzaga es todo un logro mantenerse imbatida tras perder a su duo mágico del curso pasado, Kyle Wiltjer y Domantas Sabonis. El transfer de Washington Nigel Williams-Goss y el de California Jordan Mathews son dos fichajes que valen su peso en oro. Por dentro, la montaña polaca Przemek Karnowski ha encontrado en el freshman Zach Collins su relevo ideal. Por cierto, también en la segunda unidad encontramos un apellido conocido: Killian Tillie, el hermano del jugador del Baskonia Kim. Hasta ahora, los Zags han conseguido triunfos interesantes sobre Florida, Iowa State y Arizona.

Creighton y Southern California completan el elenco de invictos. Los Bluejays son liderados por el base júnior Marcus Foster, quien ya dejó constancia de su capacidad anotadora durante sus dos temporadas en Kansas State. Como demérito de este equipo habría que señalar que no se han enfrentado aún a rivales de gran entidad, más allá de una Wisconsin que empezó el curso titubeante y una North Carolina State en clara reconstrucción. Los rivales de los californianos aún han sido de menor peso.

Grayson Allen y Sindarius Thornwell, suspendidos

Ahora que parecía que se despejaban los nubarrones que se cernían sobre Duke con el debut (al fin) de sus tres novatos que arrastraban problemas físicos desde el inicio del curso, el escolta Grayson Allen ha vuelto a las andadas para complicarle la vida a su entrenador, Mike Krzyzewski.

El júnior le puso una clara trabanqueta a Steven Santa Ana en el partido contra Elon. Una jugada que esta vez su técnico, tras hacer la vista gorda dos veces la temporada pasada ante acciones similares, no ha tenido más remedio que castigar. Allen ha sido suspendido de forma indefinida, lo cual en realidad no significa nada en concreto. Coach K puede levantar el castigo a su jugador cuando lo considere oportuno.

Duke no vuelve a jugar hasta el 31 de diciembre, ya en la liga regular de la Atlantic Coast, frente a Virginia Tech. El 4 de enero se enfrentará a Georgia Tech, el 7 a Boston College, el 10 a Florida State (primer rival ranqueado en el calendario de conferencia, 20 del Top 25) y el 14 a Louisville. Dudo mucho que Allen no juegue alguno de estos dos últimos partidos, o los dos.

La suspensión de Allen ha rebajado la euforia en los “Blue Devils” tras el debut del alero Jayson Tatum, el pivot Marques Bolden y el ala pivot Harry Giles. Tatum hasta el momento es el que más aporta. Tras 5 partidos superando en todos ellos los 20 minutos en pista, acredita 15,4 puntos y 7,6 rebotes de media. Bolden también ha participado en 5 encuentros, aunque sólo en dos ha pasado, y por poco, de los 10 minutos de juego. El retorno de Giles aún está siendo más controlado. Dispuso de 4 minutos contra Tennessee State y 6 frene a Elon. Hay que cuidar sus rodillas.

Krzyzewski no es el único entrenador que ha tenido que hacer frente a problemas disciplinarios en su equipo. Frank Martin, el técnico de South Carolina, ha apartado de forma indefinida a su lider anotador, Sindarious Thornwell, por violar las normas del departamento atlético. Posteriormente se supo que el escolta fue arrestado el pasado mes de mayo por conducir con un permiso suspendido y por posesión de marihuana.

Thornwell, que habia disputado los primeros 7 partidos del curso de los Gamecocks, aportaba 18,7 puntos, 6,7 rebotes y 4,1 asistencias por encuentro con un 48,3% de acierto en los triples. La suya es, sin duda, una baja destacada. El base PJ Dozier ha intentado ocupar el hueco dejado por su compañero. Su media anotadora ha subido de los 11,7 puntos de los 7 duelos iniciales a los 22,3 de los 4 siguientes. Pero South Carolina, que con Thornwell se mantenia invicta, ha cedido frente a Seton Hall y Clemson para verse fuera del Top 25.

Una curiosa apuesta

El entrenador de Oakland, Greg Kampe, afirmó públicamente que iba a lucir el jersey navideño más feo de la historia. Y la verdad es que hizo honor a su palabra. Hace falta mucho valor para ponerse un jersey com el que se puso Kampe en el partido contra Northeastern. Su logro no fue completo ya que Oakland acabó perdiendo por culpa de una canasta en el último segundo.

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, 27 diciembre 2016

 

NCAA: UCLA, Indiana, Baylor y South Carolina sorprenden a los favoritos

4 Dic
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Aaron Holiday, de UCLA

En la previa de la temporada del baloncesto universitario os presentaba a los principales candidatos a proclamarse campeones del maravilloso March Madness en abril. Ha llegado el momento de hacer una evaluación para ver cómo ha ido este primer mes de competición.

La temporada de baloncesto en la NCAA se divide en tres fases. La primera, en la que nos hallamos ahora, es una especie de pretemporada en la que los equipos tienen total libertad para elegir sus rivales. Pero no es una fase inocua, ya que las victorias y derrotas son tenidas en cuenta por el Comité de Selección universitario para confeccionar el cuadro del gran torneo nacional de la tercera fase, el March Madness, que decidirá el campeón de los Estados Unidos.

Entre ambas partes del curso se halla la competición por conferencias, con unas ligas regulares que dan paso a los play-off, y que otorga a los respectivos campeones un lugar en el cuadro final del gran baile. En el cuadro entran 68 equipos (8 juegan una eliminatoria a partido único para acabar configurando un torneo de 64). Hay 32 conferencias, así que el Comité invita a 36 equipos. Y aquí es donde cada victoria y derrota de esta especie de pretemporada que se disputa ahora es ponderada cuidadosamente.

En esta primera parte de la competición los equipos potentes intentan evitar enfrentarse entre ellos. Siempre y cuando los contratos televisivos o las suculentas ofertas de torneos como el Invitacional de Maui, el Battle 4 Atlantis o el NIT de pretemporada, por citar algunos, no les hagan cambiar de opinión.  Hay que mantener un balance lo más impoluto posible para no verse condenados a un camino más complicado de lo necesario en el gran torneo de final de curso.

Los equipos de zona media (los de la “burbuja” en el argot NCAA), con aspiraciones a entrar en la Locura de Marzo pero sin la certeza de conseguirlo, se centran en derrotar a alguno de los favoritos para llamar la atención del Comité de Selección. Y a un equipo modesto, además de conseguir un triunfo histórico, derrotar a uno de los grandes les puede abrir las puertas del Madness.

Cuatro equipos han alborotado este inicio de temporada. Cuatro conjuntos en busca de mejorar su colocación en el cuadro final de marzo, un cuadro en el que se les esperaba pero no como favoritos. Indiana (7 victorias y 1 derrota), Baylor (8-0) y South Carolina (8-0) han empezado el curso pisando fuerte. Muy fuerte. Y este último fin de semana se les ha unido UCLA (9-0).

La labor de Tom Crean al frente de los Hoosiers de Indiana es discutida hace temporadas. Hace mucho que el equipo no cuaja una temporada a la altura de su historia, a pesar de tener plantilla para ello. Este año parece que será más tranquilo para el técnico, después de sorprender a dos de los favoritos: Kansas en su primer partido y a North Carolina en el sexto. Entre medio, una inexplicable derrota ante la desconocida Fort Wayne, pero ya se sabe, cosas de Indiana.

El base combo James Blackmon fue clave ante los JayHawks anotando 22 de sus 26 puntos en la segunda mitad y la prórroga. Frente a los Tar Heels, amargaron el partido 1000 del entrenador rival Roy Williams en la NCAA con su intensidad desde el salto inicial. UNC nunca se encontró cómoda ante una Indiana crecida en su casa, el Assembly Hall de Bloomingdale, y con un público que llegó a un brutal nivel de ruido ambiental de 98 decibelios.

El caso de Steve Alford en el banquillo de UCLA es similar al de Crean en Indiana. Un equipo con un pasado glorioso, el que más, que necesita títulos con regularidad para alimentar el legado del mítico John Wooden. Alford, una estrella en sus días de jugador universitario, empieza su cuarta temporada al frente del equipo californiano, hasta ahora sin resultados que justifiquen su elevado sueldo.

Este curso ha construido un equipo de triplistas liderado por el debutante Lonzo Ball, su hijo Bryce Alford, Isaac Hamilton, el ala pívot freshman TJ Leaf y el sexto hombre Aaron Holiday (el pequeño de la saga, sus hermanos Jrue y Justin juegan en la NBA). Después de un inicio de temporada tranquilo ante rivales asequibles (solo Nebraska y Texas A&M eran de nivel medio), dieron la sorpresa el 3 de diciembre derrotando a la entonces número 1 del ranking, Kentucky, en su propia casa. Un resultado que les sitúa como firmes candidatos a todo.

Baylor ha ganado sus 8 primeros partidos de la temporada, 4 de ellos contra equipos del Top 25: el favorito en horas bajas Oregon (aún sin el lesionado Dillon Brooks), Michigan State, Louisville (remontando 22 puntos de desventaja en la segunda parte en la final del Battle 4 Atlantis) y Xavier. Scott Drew tiene un grupo tremendamente atlético, con una zona defensiva 1-3-1 demoledora y un pivot, Jo Lual-Acuil, que acredita 4 tapones por partido. En ataque, la clave de los Bears es el polivalente alero de 2,08 Johnathan Motley, un generador nato de desequilibrios.

South Carolina es otro equipo tremendamente atlético. Frank Martin parece un entrenador desagradable y malcarado desde la distancia, pero ha construido un grupo de gladiadores que muerde por cada rebote, sea en defensa o en ataque. El líder de estos invictos Gamecocks que han vencido a los ranqueados Michigan y Syracuse es el escolta Sindarius Thornwell, un anotador versátil que también sabe bajar el culo para defender.

De entre los favoritos que citaba en mi artículo anterior, sólo Villanova (8-0) sigue invicta. Los Wildcats, por necesidad, se mantienen fieles a su estilo, en la obligación de cerrar más su defensa a causa de su carestía de pívots. Únicamente tienen un jugador fiable (que no brillante) por encima de los dos metros, Darryl Reynolds (2,05). Un buen reboteador y defensor, pero con limitadas capacidades ofensivas. Así que les toca anticipar los pases interiores, cerrar sus rebotes, y en ataque vivir del lanzamiento exterior.

Tiradores no les faltan, liderados por el escolta Josh Hart y el alero Kris Jenkins, y ayudados por la labor del base Jalen Brunson que les facilita tiros librados cerrando la defensa rival con sus penetraciones. En sus dos compromisos más complicados hasta el momento, tiraron del mejor Hart para vencer con sufrimiento al poblado juego interior de Purdue (uno de los más potentes de la Division I) y darse un festín triplista frente a Wake Forest. Ante Saint Joseph, el escolta sumó un triple doble: 16 puntos, 11 rebotes, 10 asistencias.

Kentucky (7-1) también se mantiene fiel a su estilo de estos últimos años. El entrenador John Calipari no se complica la vida con una receta de sobras conocida. Una receta que le ha permitido liderar dos semanas el Top 25 de Associated Press. Hasta su tropiezo en casa frente a UCLA. El rey del “one and done” arma conjuntos muy atléticos, con capacidad para avasallar a sus rivales en defensa.  En ataque, juego sencillo, sin demasiadas elaboraciones, buscando los desequilibrios más evidentes para anotar.

Un desequilibro que por ahora llega de la mano de su tripleta exterior, los debutantes Malik Monk (un anotador compulsivo con tremendas rachas de eficacia) y De’Aaron Fox (el base firmó frente a Arizona State el segundo triple doble de la historia de los Wildcats con 14 puntos, 11 rebotes y 10 asistencias), y el jugador de segundo año Isaiah Briscoe. La asignatura pendiente es involucrar ofensivamente  a los interiores Bam Adebayo y Wenyen Gabriel, unas murallas en defensa.

Kansas (7-1) y North Carolina (8-1) han cedido posiciones en el ranking de favoritos. Los Jayhawks de Bill Self se rehicieron de su tropiezo frente a Indiana en la prórroga derrotando a la entonces número 1 de la lista de 25 mejores, una Duke con muchos problemas de lesiones. A partir de entonces, su calendario ha sido totalmente plácido con partidos cómodos ante rivales asequibles. Y así seguirá hasta que empiece la Liga Regular de su conferencia, la Big 12.

A la espera de la explosión definitiva del alero debutante Josh Jackson, candidato unánime a ocupar uno de los primeros puestos del draft de la NBA del 2017, el líder de Kansas, el hombre que se jugará el tiro decisivo, es el base Frank Mason. Suya fue la canasta de la victoria frente a Duke. El sénior pone el carácter en un grupo no muy sobrado de este factor. Una característica que comparten con North Carolina, y que Indiana ya ha dejado en evidencia.

North Carolina es un equipo perfectamente engrasado, tal vez el que más a estas alturas de temporada. Su secreto, conservar el bloque del curso anterior. La plantilla de los Tar Heels se mantiene casi intacta, con dos excepciones de mucho peso, sus dos mejores anotadores. El base Joel Berry compensa los puntos que se fueron con el combo Marcus Paige, y entre el paso adelante del muy mejorado sénior Isaiah Hicks y la inesperada aportación (por temprana) del recién llegado Tony Bradley ayudan a sobrellevar la marcha del ala-pívot Brice Johnson.

Hicks y Bradley configuran junto a Kennedy Meeks un trío en la pintura de toda garantía para UNC. La guinda que redondearía una tarta para gourmets sería que el alero Justin Jackson, un todoterreno de gran capacidad atlética, se mostrase regular en sus lanzamientos triples. North Carolina se apuntó el torneo de Maui superando a Wisconsin en la final. Ante Indiana no pudo mantener su imbatibilidad. El 17 de diciembre tendrán la gran prueba contra una Kentucky que necesita este triunfo para recuperar la confianza.

Ya he mencionado antes los problemas físicos de Duke (8-1). El gran candidato al título nacional para la mayoría de analistas al principio del curso ha empezado la temporada sin tres de sus cuatro novatos estrellas. Hasta el noveno partido, frente a la débil Maine, no han podido debutar el alero Jayson Tatum y el pivot Marques Bolden. Harry Giles aún no tiene la rodilla a punto para jugar. Y aun así, solo han cedido ante Kansas, superando a los ranqueados Rhode Island y  (6 de diciembre, Florida).

La explicación, aparte de la debilidad de muchos de sus contrincantes, es el buen rendimiento de los Blue Devils veteranos. Amile Jefferson asegura rebotes y puntos en la pintura, Grayson Allen la garra mientras que Luke Kennard ha dado un paso al frente: ya no es solo un tirador, ahora es un jugador total. Junto a ellos, el cuarto novato, Frank Jackson, ha encontrado el hábitat perfecto para mostrar su talento. Cuando lleguen el resto de compañeros, veremos a la verdadera Duke.

Michigan State también ha comenzado el curso con problemas de lesiones, en su caso la de los interiores Gavin Schilling y Ben Carter. Eso deja a los de Tom Izzo con sólo dos pivots, un Kenny Goins (1,98) que juega con protecciones en las rodillas y el novato Nick Ward (2,03), quien a pesar de cumplir tiene los minutos limitados. El equipo lo ha pagado con un balance de victorias y derrotas inusual para los Spartans, 5-4.

La causa de este mal balance no es otra que la excesiva euforia de su entrenador ante la gran camada de rookies del curso, liderada por el espectacular alero Miles Bridges. Una euforia que le llevo a concertar un calendario durísimo, tanto por los rivales (derrotas antes los ranqueados Arizona, Kentucky, Baylor y Duke) como por la distancia viajada (cerca de 27.000 quilómetros en sus primeros 8 partidos). Y para acabar de estropear el panorama, Bridges será baja 2 semanas por una lesión de tobillo. Izzo, en un gesto que le honra, ha pedido perdón por su mala cabeza.

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, 4 diciembre 2016

 

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