Tag Archives: Los Angeles Lakers

Lakers: Adios a los 4 Fantásticos

9 Jul

Con el anuncio de Dwight Howard de su fichaje por los Houston Rockets finaliza de forma oficial el segundo proyecto de “Los 4 Fantásticos” en Los Angeles Lakers. Y como el primero, no ha dado los frutos esperados.

En noviembre de 1961, de la imaginación de Stan Lee y plasmados por las ilustraciones de Jack Kirby, nacía un grupo de superhéroes conocidos como los 4 Fantásticos: Míster Fantástico, La Chica Invisible, La Antorcha Humana y La Cosa. Con el tiempo, la colección se convirtió en uno de los títulos de referencia del cómic.

El verano pasado Los Angeles Lakers fichaban a Dwight Howard y Steve Nash y se situaban como uno de los principales aspirantes al título. El cuarteto formado por los dos recién llegados, Pau Gasol y Kobe Bryant se antojaba formidable. Una combinación que reunía técnica, sabiduría, experiencia y capacidad atlética. A diferencia de su referente ilustrado, los de carne y hueso no completaron con éxito su misión.

A Kobe Bryant habría que atribuirle el papel de Johnny Storm, la Antorcha Humana. Porque es el que más brilla de los cuatro. Porque con un fogonazo de clase es capaz de decidir un partido. Y por su facilidad para picarse (aunque con los años ha atemperado este rasgo de su carácter). Dwight Howard sería La Cosa, la fuerza bruta en estado puro. Todo potencia, a veces sin control. Arrastrando heridas de antiguos combates, a pesar de su protección rocosa. Y como en el cómic, siempre buscándose las cosquillas mutuamente con La Antorcha.

A Pau Gasol le asignaría el papel de Míster Fantástico, el genio científico Reed Richards. No sólo por su aspecto estirado, como si fuera elástico. Sino también por su visión y inteligencia en la pista. Si él piensa, el equipo funciona. Y a Steve Nash, por desgracia, le ha caído el rol que falta en el reparto: La Chica Invisible, Sue Storm. Porque entre lesiones y falta de forma correspondiente no se le ha visto, ni cuando no jugaba ni cuando sí que lo hacía.

El enemigo por antonomasia del cuarteto ideado por Stan Lee es el Doctor Muerte. Lo fácil sería atribuirle este papel a Jim Buss, máximo directivo del equipo, o a Mike D’Antoni, el entrenador elegido por él. Sin embargo, en el fracaso de Los Lakers también han tenido mucho que ver las lesiones y la falta de química entre ellos. Igual que le pasó a su cuarteto predecesor.

El otro cuarteto de figuras

El experimento previo con cuatro estrellas había tenido lugar la temporada 2003-2004. Karl Malone (con problemas en la rodilla durante todo el campeonato) y Gary Payton se unieron al duo Shaquille O’Neal – Kobe Bryant. Dirigidos por Phil Jackson desde el banquillo, no ganaron el título aunque llegaron a la gran final. Tras perder el anillo ante los Pistons de Detroit, el equipo se descompuso.

La guerra de egos entre O’Neal y Bryant era irreconducible. Payton nunca encajó en el triángulo ofensivo y se fue con Shaq a Miami (donde se proclamaron campeones el 2006). Karl Malone se retiró, dejando como último recuerdo la acusación que le hizo Kobe de intentar ligar con su mujer en la grada mientras el escolta estaba en la pista. Y Phil Jackson se tomó un año sabático.

Una vez acabada esta temporada, finalizaba también el contrato de Dwight Howard. Y el equipo de Los Angeles ha llegado a extremos nunca vistos para intentar retenerle. Colgaron un gran anuncio en la fachada del Staples Center suplicándole que se quedase. Para indignación de muchos aficionados que consideraron que la histórica franquicia no debía rebajarse de esa manera.

A una última reunión con él para convencerle, asistieron Jim Buss en calidad de propietario de la franquicia, los ejecutivos Mitch Kupchak y Tim Harris, el entrenador Mike D’Antoni, sus compañeros Kobe Bryant y Steve Nash, e incluso representantes de Time Warner y su sustancioso contrato con los Lakers, que podrían haber ofrecido a Howard ser la estrella de su propio programa de televisión.

Y sin embargo, no hicieron lo que posiblemente más hubiera valorado Howard. Cambiar de técnico principal. Porque el sistema de los Lakers ha evidenciado la escasa capacidad del pívot para crearse sus jugadas. Necesita que los compañeros jueguen para él. El problema es que los galones los lleva Kobe Bryant, y D’Antoni no ha cambiado las prioridades (porque no lo consideró acertado, o porque no tenía ni el peso suficiente ni el valor para hacerlo).

El Plan B de Los Lakers

La marcha de Howard a los Rockets, donde formará un temible duo con James Harden, tiene un efecto secundario muy interesante. Elimina incertidumbres entorno al futuro de Pau Gasol. Con Kobe Bryant recuperándose de una lesión, la franquicia no puede permitirse dejar descubierta otra posición clave. Aunque sea a costa de volver a desplazar al mayor de los Gasol de la posición de ala pívot de nuevo a la de pívot.

Los Lakers han empezado a moverse tras el adiós de Howard. Su primera jugada ha sido llegar a un acuerdo con Chris Kaman, que firmará un contrato de una temporada por el que percibirá poco más de tres millones de dólares. El pívot de 2,13, puede aportar una buena capacidad anotadora dentro de la zona, si las lesiones que le han perseguido en estos últimos años le respetan. No queda claro si llega para ser titular, y mantener prioritariamente a Pau Gasol como ala pívot, o para dar minutos de descanso al catalán.

El segundo movimiento de los californianos es la amnistia del contrato de Metta World Peace. El jugador tenía firmada una temporada más por un montante de poco más de 7 millones. Si MWP ficha por otro equipo, los Lakers se ahorrarán la parte de su ficha que le abone su nuevo conjunto. Lo realmente importante (y es aquí donde está el ahorro) es que ni un sólo dólar de estos 7 millones contará para el tope salarial. Por otra parte, ahora la gerencia de la franquicia debe encontrar un alero alto, ya que Earl Clark tampoco formará parte de la plantilla.

La intención de la gerencia parece ser liberar masa salarial para el próximo verano. Kobe Bryant y Pau Gasol verán finalizar sus contratos (casi 50 millones entre los dos), y al único jugador al que le quedará una temporada más en la plantilla del equipo será Steve Nash. No son el único equipo de la NBA que intenta soltar lastre. En julio del 2014 Lebron James y Carmelo Anthony tendrán la opción de quedar libres, y muchas franquicias intentarán hacerse con sus servicios. ¿Dirán ellos que no a una oferta de Los Lakers?

 Balance de la temporada de Howard con los Lakers

Howard entrará en la historia como el primer jugador que no acepta una propuesta de contrato de estrella de Los Lakers. Porque de la histórica franquicia de Los Angeles uno puede retirarse, ser traspasado o irse porque no se le renueva la vinculación, pero hasta ahora nadie les había rechazado.

Con él, los californianos cayeron eliminados en primera ronda de playoffs (para los que se clasificaron después de una remontada heroica en la última fase de la liga regular, y a costa del tendón de Aquiles de Kobe Bryant). Howard no ha ayudado a crear una buena química de equipo, y ha jugado con problemas en el hombro gran parte de los partidos. Pero aunque el balance de la temporada es desastroso, no puedo decir que el fichaje del pívot también lo haya sido.

Porque recordemos que Howard llegó después de un traspaso a cuatro bandas entre Lakers, Orlando Magic, Filadelfia 76ers y Denver Nuggets. Junto a él los californianos recibieron a Chris Duhon y a Earl Clark (el primero testimonial, el segundo ha tenido momentos brillantes que le han valido para conseguir un buen contrato en los Cavaliers). Y a cambio el equipo de Los Angeles envió a los Sixers a Andrew Bynum.

Si a Howard se le achaca que no ha estado a la altura, Bynum ni tan siquiera ha estado. Una muy lenta recuperación de una lesión de rodilla le ha impedido disputar ni un solo minuto en la temporada 2012-13. Una recaída en noviembre dilató todo el proceso. La culpa la tuvo el principal pasatiempo del pívot: jugar a los bolos. La pregunta del millón: ¿a quién hubierais elegido, a Howard o a Bynum?

 

publicado en http://www.encancha.com, julio 2013

NBA: Sobreviviendo a la primera ronda

5 May

Ya ha finalizado la primera ronda de los play offs. La mayoría de cabezas de serie, excepto los Denver Nuggets, Los Angeles Clippers y los Brooklyn Nets, han superado este primer escollo de la lucha por el campeonato. Unos con mayor claridad que otros. Y alguno, además, con contratiempos inesperados en forma de lesiones.

El emparejamiento de primera ronda de playoffs entre los Oklahoma City Thunder de Kevin Durant, el equipo con mejor récord en liga regular del Oeste, y los Houston Rockets fue la serie del morbo por el enfrentamiento de James Harden, la barba más famosa de la NBA y jugador franquicia de los tejanos, contra sus excompañeros de la temporada anterior.

Kevin Durant ha rendido a un nivel extraordinario con unos promedios de 32,5 puntos, 7,8 rebotes y 6 asistencias por partido. Por ponerle un pero a su actuación, su bajo porcentaje en triples, del 28,6 % e inferior al certero  41,6% que firmó en la liga regular. Los números de Harden también son buenos, aunque deslucen al compararlos con los de su rival: 26,3 puntos, 6,7 rebotes y 4,5 asistencias.

Y sin embargo, lo más trascendente de la eliminatoria fue el choque entre el base de los Thunder Russell Westbrook y el rookie (aunque fogueado convenientemente en Europa) de los Rockets Patrick Beverley en el segundo partido de la serie. Una acción que levantó polémica porque Beverley acomete sobre su rival instantes después que los árbitros hayan detenido el partido. Ambos jugadores habían convertido el enfrentamiento colectivo en algo personal, y esta jugada fue el colofón.

Westbrook se levantó con evidentes muestras de ira hacia el exjugador de Olympiakos. Se había lesionado el cartílago de su rodilla derecha. Tras pasar por el quirófano será baja hasta la siguiente temporada. Una pérdida que trastoca todos los planes trazados cuidadosamente por el equipo de Oklahoma City para ser campeones de la NBA y vengarse de la derrota en las Finales de la pasada temporada contra los Miami Heat.

Los Thunder ganaron ese partido y el posterior para ponerse 3 a 0 en la eliminatoria. Pero los Rockets fueron capaces de vencer los dos siguientes. En el sexto partido sentenciaron los de Kevin Durant, pero sin resolver la incógnita. ¿Serán capaces de superar la baja de Westbrook, a pesar del paso delante de Reggie Jackson? ¿Podrá asumir Derek Fisher la carga de trabajo extra que se le viene encima?

La mala pata de Griffin

Su rival en segunda ronda serán los Grizzlies de Marc Gasol, que han dejado fuera a Los Angeles Clippers. En un duelo muy igualado, la lesión de tobillo de Blake Griffin fue clave en el desenlace. El ala pívot pisó a su compañero Lamar Odom en un entrenamiento previo al quinto partido. Griffin disputó ese enfrentamiento, pero con signos visibles de dolor y evidentemente mermado en su juego. Y los Grizzlies se adelantaron 3 a 2, en su única victoria fuera de casa de la serie.

En el sexto partido Griffin volvió a intentarlo, pero tampoco pudo ayudar en exceso a sus compañeros. Su tobillo sólo le dio para jugar 14 minutos. Ante un equipo con tanto poder en el juego interior como el de Memphis con la pareja Gasol – Randolph, esta baja fue el factor que inclinó la eliminatoria y acabó con las aspiraciones de los mejores Clippers de la historia.

Los Warriors fuerzan su suerte

Otros que caminan sobre el filo del alambre son los Golden State Warriors. En el último cuarto del primer partido de su serie contra los Denver Nuggets el ala pívot David Lee sufría una lesión en un musculo de la cadera en una mala caída. El pronóstico inicial era que el jugador, clave por su aportación en el juego interior, no volvería a jugar en todos los playoffs.

Y sin embargo, los Warriors fueron capaces de eliminar a los Nuggets de la mano de Stephen Curry, protagonizando la gran sorpresa de la primera ronda. El base ha sido una pesadilla para todos sus defensores. En el cuarto partido de la eliminatoria anotó 22 puntos sólo en el tercer cuarto, para un total de 31. Curry ha tenido la colaboración en la pintura del pívot australiano Andrew Bogut.

 Curry y Bogut son dos jugadores tan talentosos como frágiles. Bogut, de hecho, tuvo que infiltrarse para poder saltar a la cancha en el último partido contra los de Denver. Y esa es la mala noticia para los de Oakland, que rezan cada partido para que sus dos figuras acaben enteros los 48 minutos. Especialmente Curry, cuyos tobillos son realmente de cristal.

Los Warriors se enfrentarán en segunda ronda a unos San Antonio Spurs frescos y descansados, que siguen recuperando efectivos (Boris Diaw ya está listo para jugar) tras barrer a unos Lakers demasiado huérfanos de Kobe Bryant. Sin el escolta, referente indiscutible del equipo de Los Angeles, los tejanos resolvieron el cruce en tan sólo 4 partidos. Un barrido en toda regla para Pau Gasol y sus compañeros, y que augura un verano movido como ya anticipamos en el artículo anterior (El fiasco de los Lakers).

La buena noticia para los Warriors es que o David Lee es Superman o los médicos del equipo unos exagerados. Porque el jugador, contra todo pronóstico, saltó a la pista en el sexto y definitivo partido contra los Nuggets. De acuerdo que no llegó a jugar ni dos minutos. Pero jugó. Se espera que vaya entrando poco a poco en la rotación en su próxima serie contra los Spurs de San Antonio, en una nueva versión de la historia del mítico Willis Reed de los Knicks.

En las finales de 1970 este pívot lideraba a los de Nueva York frente a los Lakers con actuaciones estelares. Hasta que se lesionó en el quinto partido. Los de Los Angeles apabullaron a los Knicks en el sexto partido para empatar la serie a 3. El séptimo partido se disputaba en el Madison Square Garden. Y cuando ni sus compañeros contaban con él, Reed salió a hacer el calentamiento ante la euforia del público. Fue titular y anotó las dos primeras canastas de su equipo, aunque cojeaba de forma evidente. No anotó más, ni falta que hizo. El efecto moral de su aparición fue milagroso para los suyos, y devastador para el rival.

Los Bulls luchan contra su destino

En el Este las lesiones se han quedado todas en un mismo equipo,  los Chicago Bulls. Su estrella, el base Derrick Rose, se lesionó en el primer partido de los playoffs de la temporada pasada, dinamitando las opciones de uno de los grandes aspirantes al campeonato. Aún no ha debutado esta temporada y es difícil que lo haga ahora. Joakim Noah era duda para toda la primera ronda de playoffs contra los Brooklyn Nets. Y sin embargo, no se ha perdido ni un partido, aunque  con mucho dolor y sufrimiento.

A partir del quinto enfrentamiento de la serie no pudieron contar con el base (y titular) Kirk Hinrich. Lo que les dejaba con un único director de juego de garantías, Nate Robinson, y justo después de un cuarto partido con 3 prórrogas (Robinson había conseguido 23 puntos en el último cuarto). Y para el sexto también perdieron a Luol Deng (otro titular), con meningitis.

Y aún así los Bulls llegaron vivos hasta el séptimo partido. Y no sólo eso. Fueron capaces de ganar en Brooklyn, sin Rose, Henrich ni Deng. Y con Noah de estrella y firmando una estadística de 24 puntos, 14 rebotes y 6 tapones, a pesar de su fascitis plantar y su tobillo maltrecho. El equipo ha dado una lección de coraje ante unos Nets a los cuales un proyecto campeón les ha venido demasiado grande.

En segunda ronda les esperan los temibles y sanos Miami Heat, que barrieron a los Milwaukee Bucks. Y sin apenas tiempo para lamerse las heridas. En la otra semifinal del Este los New York Knicks, que sufrieron para doblegar el orgullo de los Celtics a partir de que a Carmelo Anthony se le torciera el punto de mira, se medirán a los Indiana Pacers, que por fin volvieron a ganar un partido en Atlanta (no lo hacían desde diciembre de 2006) para eliminar a los Hawks.

En resumen, que por muy bien que hayas fichado, por muy duro que entrenes, por muy bien que juegues y por muy guapo que seas, todo eso no basta para ser campeón de la NBA. También hace falta una buena dosis de suerte. Y no sólo en un lanzamiento imposible, o en aquel tiro libre en que la pelota rebota repetidas veces en aro y tablero antes de entrar (o salirse). Especialmente necesitas los favores de la Diosa Fortuna con la salud de tus jugadores principales.

En playoff el papel de las estrellas es especialmente importante. Durante la liga regular un equipo coral, con responsabilidades repartidas y profundidad en su rotación, funciona muy bien. Pero cuando cada partido cuenta, y se acumulan las noches que pueden ser la última, es necesario alguien que asuma el liderazgo. Los Nuggets son el mejor ejemplo de este hecho. Y la baja de Gallinari no cuenta, porque no ejerce de líder.

 Las lesiones en liga regular son un contratiempo, pero en la mayoría de ocasiones tienes margen para recuperar al jugador o fichar un sustituto para paliar su baja (excepto en  casos como el de Kobe Bryant y su tendón de Aquiles). Pero en playoff, con un duelo a vida o muerte cada dos o tres días, tiempo es algo que no tienes. Cada partido de playoff supone un doble reto para los jugadores, especialmente las estrellas. Por un lado, conseguir la victoria. Y por otro, acabar los 48 minutos ileso. Porque de eso puede depender un anillo.

El fiasco de los Lakers

1 May

Y finalmente se produjo lo inevitable, aunque no por ello menos previsible. Los Surs eliminaron a los Lakers en la primera ronda de los playoffs. Y por 4 victorias a 0. Tal vez los aficionados hubiesen esperado alguna victoria de los de Los Angeles, pero las circunstancias no han ayudado. Ahora ya podemos hacer balance de su temporada.

El históricamente primer equipo de la ciudad de Los Angeles había configurado para esta temporada 2012-13 un proyecto ilusionante, basada en un cuarteto de impacto: Kobe Bryant, Pau Gasol, Steve Nash y Dwight Howard. Los dos primeros ya estaban en el equipo, mientras que Howard venía a ser el fichaje estrella. Para consolidar el juego de bloqueo y continuación, se fichó a Nash, el mejor base posible disponible (y de paso se reforzaba una de las posiciones débiles del equipo).

El entrenador Mike Brown, tras una temporada en el equipo, no había conseguido un buen juego ofensivo más allá del kobesistema. Así que se fichó como ayudante a Eddie Jordan, un especialista en sistemas  tipo Princeton. Y todos nos pusimos a buscar cómo se jugaba a eso. La teoría dice que es un ataque basado en la movilidad constante de los jugadores, que van ocupando los espacios que sus compañeros liberan, y con continuos cortes hacia canasta. Eso dirá la teoría, porque en la práctica no lo vimos.

Tras 8 derrotas en pretemporada y 4 más en los 5 primeros partidos de la liga regular, Mike Brown se quedó sin trabajo. Phil Jackson se postuló para el cargo. Los aficionados locales le aclamaron. Pero su cuñado Jim Buss, gestor del equipo y uno de los motivos de la marcha del Maestro Zen el 2011, fichó a Mike D’Antoni en su lugar. Nueva orientación hacia un baloncesto sencillo, sin complicaciones: correr, pasar y tirar. Y además, los Lakers tenían a Nash, quien ya había brillado en Phoenix con los sistemas de D’Antoni. Carpetazo a Princeton.

Lástima que Nash se hizo viejo de golpe. Y lo de correr se convirtió en algo del pasado. Y por si fuera poco, las lesiones que le habían respetado a lo largo de su carrera se presentaron todas de golpe. El base se ha perdido 32 de los 82 partidos de la Liga Regular, y sólo ha estado disponible en los dos primeros partidos de playoffs. Ahora es cuando en los Lakers recuerdan que ya tiene 39 años, y que alguien le firmó un contrato de 3 temporadas. Su falta de ritmo y adaptación ha provocado que durante una fase de la temporada Kobe fuera el encargado de asistir a sus compañeros, pasando el base a hacer de tirador.

Un calvario de lesiones

Los Lakers han tenido muchas más lesiones de las habituales, especialmente sus interiores. Howard sólo se perdió 4 partidos de liga regular, pero muchos los ha disputado con dolor en su espalda y/o en su hombro derecho. Las rodillas y los pies de Pau Gasol le dejaron fuera de la pista en 33 citas de la liga regular. Y Jordan Hill sólo jugó 29 de esa parte de la temporada, aunque volvió a tiempo para participar de la eliminación ante los Spurs. Respecto a los bases, Steve Blake no empezó la liga por una estúpida lesión en un pie mientras salía de un parking. Mala señal. Al final de la primera parte de la temporada se había perdido 37 partidos.

Y llegamos a un fatídico final de temporada. Metta World Peace (o EJACCRA, El Jugador Antes Conocido Como Ron Artest) se lesionó una rodilla a finales de marzo, lo que le obligó a operarse. Cuando todos los descartaban para lo que quedaba de competición, el alero volvió a jugar 12 días después de la operación. Y en playoffs pagó la factura por estas prisas (jugó los dos primeros partidos, pero sólo aguantó 17 minutos del tercero).

Los Lakers estaban en un sprint final contra Utah Jazz y Dallas Mavericks por entrar en playoffs. Kobe Bryant se lo tomó como algo personal, elevando su rendimiento a un nivel excepcional. Tanto se exprimió por meter al equipo en la lucha por el título que en los últimos partidos de la liga regular se rompió el tendón de Aquiles. También pasó por el quirófano, pero él no volvió a tiempo para luchar por el campeonato. Era materialmente imposible.

A la lista de bajas en playoffs hay que sumar a estos dos nombres y al del ya citado Nash los del reincidente Steve Blake y el escolta Jodie Meeks. Mientras la tendencia de los Spurs era ir recuperando jugadores que poco a poco entraban en la dinámica del equipo, los Lakers perdían efectivos noche tras noche. Las cuatro estrellas del equipo sólo han coincidido en 7 de los 86 partidos oficiales disputados esta temporada por el equipo. Por cierto, los perdieron todos.

Pero las lesiones no han sido el único escollo en la azarosa travesia de los Lakers. La tripulación del barco tampoco estaba demasiado unida, con dos parejas de baile como principales centros de atención. Por un lado, Kobe Bryant, y Dwight Howard, pasado y presente contra el hipotético futuro. Y por otro lado, Pau Gasol y el entrenador D’Antoni.

Y ahora, una vez se ha acabado la temporada de los angelinos, ya podemos calificar el presente curso como un fracaso en toda regla. Se eliminó el ridículo y el bochorno con la clasificación para la lucha por el título, pero no se pudo maquillar más el desastre. La primera versión de los Cuatro Fantásticos, la de Shaquille O’Neal, Kobe Bryant, Karl Malone y Gary Payton, llegó a las Finales del 2004, cayendo ante los Detroit Pistons. Anque acabaron como el rosario de la aurora. O’Neal y Payton se fueron a los Heat. Malone se retiró tras una lesión y una disputa pública con Bryant que le acusó de coquetear con su esposa.

La continuidad de Howard

Ahora es momento de ponerse a trabajar para salir del pozo. La primera decisión atañe a Dwight Howard. El pívot queda libre de contrato el 1 de julio. La franquicia debe decidir si le presenta una oferta de renovación (como parecía ser la idea inicial cuando se le incorporó al equipo) o si, visto como han ido las cosas, se le deja marchar. Caso de presentarle la oferta, está en la mano de Howard aceptarla o no.

 Los Lakers, según marca el convenio, son el equipo que puede ofrecerle más dinero, unos 120 millones de dólares por 5 temporadas.  Aunque habría que restarle el impuesto del 10% del estado de California para ingresos millonarios. El resto de franquicias pueden poner encima de la mesa casi 90 millones en 4 temporadas.. Por otra parte, no está claro si al pívot le interesa seguir en un esquema de juego que no le ha favorecido, una vez reconducida su relación con Kobe Bryant. Tal vez cesar a D’Antoni ayudaría a que se quedara.

Por si fuera poco, a final de la próxima temporada sólo habrá un contrato en vigor, el de Steve Nash. Si Howard se queda, estaría ligado a un equipo que debe afrontar una reconstrucción. Y que sacrificó dos primeras rondas de draft a cambio del base canadiense. ¿Está el pívot dispuesto a hipotecarse en este reto, y a liderar un equipo en formación que difícilmente aspirará a ganar anillos en un corto plazo?

El tema Howard puede marcar el futuro de Pau Gasol. Los Lakers se enfrentan la próxima temporada a un impuesto por sobrepasar el tope salarial nunca visto hasta ahora (si mantienen la actual plantilla, 85 millones de dólares). La salida del pívot de Sant Boi, via traspaso o amnistia (se rescinde el contrato del jugador pagándole los 19 millones de sueldo de la temporada que le queda, pero esta cantidad no cuenta para establecer el tope salarial) aligeraría bastante esta cifra. Más la aligeraría librarse de Kobe Bryant, pero el escolta parece el único intocable junto con Jim Buss, un desastre como ejecutivo pero uno de los dueños del equipo.

Preparémonos pues para un verano movido en Los Angeles. Y quien sabe si para otra temporada difícil de olvidar. Para lo bueno o para lo malo. Con o sin Pau.

 

publicado en http://www.encancha.com, abril 2013

Siguiendo a @kobebryant

23 Abr

Las nuevas tecnologías configuran un universo cambiante, lleno de nuevas posibilidades. La tendencia innata de los humanos a experimentar nos lleva en ocasiones a precipitarnos sin medir las consecuencias de nuestros actos. Es lo que le pasó a Kobe Bryant con el twiter.

Primer partido de play off en San Antonio. Los Lakers intentan dar la sorpresa y empezar la serie contra los Spurs con una victoria. La verdad, sin demasiado éxito. Mike D’Antoni no acaba de dar con la clave. Su problema es que está a pie de pista. Desde el sofá de casa, mirando el partido por televisión, las cosas se ven mucho más claras. El entrenador de los Lakers podría saberlo si consultase su cuenta de twiter.

Pero D’Antoni no lo sabe. Es un entrenador de la vieja escuela, y sólo utiliza las nuevas tecnologías para el scouting. Nunca durante los partidos. Tampoco puede ayudarle ninguno de sus jugadores. Los uniformes de baloncesto no llevan bolsillos para guardar el teléfono móvil. Por suerte para él, la televisión que retransmite el encuentro sí que está al día de las vanguardias tecnológicas. Y sobreimpresiona en pantalla alguno de los tweets reveladores de un aspirante a entrenador de la NBA.

El autor de estos consejos para mejorar el juego de los Lakers  no es otro que el lesionado Kobe Bryant. El escolta, convaleciente de la operación de su talón de Aquiles, no ha viajado a Texas. Tiene vendada su pierna, pero no sus pulgares. Y combate su ansiedad e impotencia por no estar en la pista comentando en tiempo real sus impresiones de lo que ve a través de la televisión.

“¿Qué diría si estuviera ahí? Pau, pon tu culo en la zona y no lo saques hasta que anotes”.”Aprovechemos a Pau en el poste ahora mismo y a Howard. Conseguiremos buenos tiros”.”Balones dentro. Veremos como paran los Spurs a Pau y Howard”. No sabemos si alguien le pasó el chivatazo a D’Antoni, pero lo cierto es que los dos hombres altos de los Lakers sumaron 36 puntos y 31 rebotes.

Los californianos acabaron perdiendo su primer duelo contra los tejanos. Cuando la prensa preguntó al entrenador angelino sobre los comentarios y críticas de su estrella, D’Antoni respondió:”Está muy bien tener sus comentarios. Es un seguidor de los Lakers. En estos momentos, es un seguidor”.

 El técnico no pensó que Kobe Bryant podía seguir estirado en su sofá, oyéndole. A la estrella la respuesta de su jefe no le hizo mucha gracia: “¿Un aficionado? LOL”. Para los ajenos al mundo de twiter (si, los hay), LOL es una abreviatura. Viene a significar reírse a carcajadas, morirse de risa. Vamos, en versión castiza me troncho o también me parto.

Lo ocurrido no es sólo una demostración de cómo las nuevas tecnologías cambian nuestro mundo. Es también saltarse todas las reglas no escritas de conducta en los equipos. La estrella de los Lakers no hizo sus comentarios mientras seguía el partido con su grupo de amigos. Comentó y criticó a su entrenador y compañeros para una audiencia global de millones de personas. En directo, como si fuera un jugador retirado en funciones de analista.

Kobe Bryant no es el primer deportista que muestra su disconformidad o su enfado con su superior. Ni con la actuación de algún compañero. Pero hasta ahora eso era algo que había ocurrido después de los partidos. Y que había provocado un terremoto resuelto habitualmente  con la salida de alguno de los implicados, una disculpa o el consabido recurso de echar la culpa al mensajero con los tópicos de “se ha sacado de contexto”,  ”se han malinterpretado mis palabras”…Y con una reunión a puerta cerrada del equipo en el vestuario de esas en las que nadie habla bajito. Pero hasta ahora nadie lo había hecho en directo.

¿Que pasaría si Messi o Cristiano Ronaldo comentasen via twiter los partidos de sus respectivos equipos?¿Cómo encajarían Mourinho o Vilanova que se cuestionasen sus decisiones tan abiertamente? Claro que no es lo mismo si lo hacen ellos que si el que comete la indiscreción es Albiol o Pinto. Ser la estrella atenúa las consecuencias de tus actos. Kobe Bryant sabe que en estos momentos es el único intocable en los Lakers. Y Mike D’Antoni también es consciente de ello. Y por cierto, ¿cómo encajaría Kobe que alguno de sus compañeros le hiciera a él esto mismo?

Una vez acabado el encuentro, Bryant se dio cuenta de la trascendencia de lo que había hecho. Internet magnificó el impacto de sus mensajes más allá de lo que se podía imaginar. Y antes de que la cosa fuera a más, se disculpó:”Se ha hablado más de mis mensajes durante el partido que del partido en si. No era mi intención”. No sin antes bromear que vería el segundo duelo de la serie con la camiseta de Pau Gasol puesta y la cara pintada con los colores de los Lakers.

Un enfrentamiento en el que podremos centrarnos en la pantalla de televisión (o de ordenador), y dejar tranquilo el móvil.  Porque Kobe Bryant ya ha anunciado que no hará trabajar a sus pulgares: “Twitear o no twitear. Elijo no hacerlo. La atención debe centrarse en el equipo y no en mi”. Una desilusión para millones de aficionados, y un alivio para los seguidores del equipo de Los Angeles. El que no debería dejar su terminal muy lejos es la estrella de los Lakers. Igual recibe algún mensaje directo de D’Antoni pidiéndole consejo.

 

publicado en http://www.encancha.com, abril 2013

ProBasketballTalk | NBC Sports

NBA news, video, analysis and more

El vestuario

Son historias. El deporte es sólo una excusa. Por Jorge Gérardin

EL ECO SIN PASOS

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

La Canasta Americana 🏀

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

A %d blogueros les gusta esto: