Tag Archives: Lonzo Ball

NCAA: Ya está aquí el March Madness

13 Mar
Frank Mason, el líder de Kansas

Frank Mason, el líder de Kansas

Tras las ligas regulares, esta última semana se ha celebrado La Semana de los Campeones, en la que las 32 conferencias de la Division I han efectuado sus torneos para decidir que equipo las representa en el March Madness que está a punto de comenzar. El resto de equipos participantes en el gran campeonato nacional de los Estados Unidos los decidió el domingo 12 de marzo un comité de selección de la NCAA.

Para algunas universidades, los torneos han supuesto un mero trámite, sabiéndose invitadas gracias a una buena temporada. Otras, que estaban en el filo (o la burbuja, como se dice en argot NCAA), necesitaban completar una buena competición para conseguir una entrada al gran baile, o para alguno de los torneos menores de final de temporada. Y para algunas, tras una mala liga regular, era un todo o nada: ganar el torneo y seguir jugando, o no conseguir el título y además cerrar el curso.

A continuación os explico el desenlace de las ligas regulares de más nivel, y sus respectivos torneos. Para el final del artículo hablaremos de los equipos que participan en el March Madness y veremos como ha quedado el cuadro del gran torneo norteamericano.

Atlantic Coast

North Carolina supo sobreponerse a la férrea defensa de una de sus perseguidoras, Louisville (74-63), para sumar una victoria trascendental el 23 de febrero en su objetivo de ganar la liga regular. Durante la primera mitad los Tar Heels fueron muchos minutos por detrás en el marcador. En la segunda parte los de Roy Williams decantaron el partido a su favor cuando al fin encontraron la forma de dar balones interiores a sus pívots, especialmente a Kennedy Meeks (14 puntos, 10 rebotes). North Carolina se aseguró acabar primera, aunque fuera empatada con otro equipo, tras su victoria frente a Pittsburgh (67-85).

Además de distanciar a uno de sus más inmediatos perseguidores, North Carolina se vio favorecida el mismo día por la derrota de otro, Duke, en su visita a Syracuse (78-75). Con esta derrota los de Mike Krzyzewski veían truncada una racha de 7 victorias consecutivas para delirio de los más de 30.000 espectadores que asistieron en directo al duelo. Los Blue Devils dominaron la primera parte con un Jayson Tatum (19 puntos, 13 rebotes, 6 asistencias) muy activo. Tras el descanso, Tyus Battle (18 puntos) entró en ignición, con 8 puntos seguidos para los Orange para empatar a 47. El partido entró en el terreno del infarto hasta el final, cuando John Gillon (26 puntos, 6 asistencias) consiguió el triple definitivo para Syracuse.

Los Tar Heels no cerraron el título en solitario a la primera oportunidad, el 28 de febrero, por culpa de una derrota frente a Virginia (53-43) en la anotación más baja del equipo en las 14 temporadas a las órdenes de Roy Williams. La defensa de los Cavaliers funcionó a la perfección y dejó a los visitantes en un 25% en los triples. En un partido de baja anotación, los 17 puntos de Kyle Guy (5 de 7 en triples, además de 6 rebotes y 4 asistencias) bastaron para llevar a los Cavaliers al triunfo.

Louisville cedió el 2 de marzo ante Wake Forest (88-81), dándole a North Carolina el título en solitario de la liga regular. El equipo de Pittino comenzó el duelo acertado en ataque, anotando 12 de sus primeros 20 lanzamientos. Pero tras ponerse 14 arriba, su efectividad bajó, así como su capacidad para frenar a sus rivales. Especialmente al pívot John Collins, quien les endosó 25 puntos además de capturar 11 rebotes (5 ofensivos).

Louisville reaccionó cuando más lo necesitaba, en su último partido de liga frente a una Notre Dame (71-64) que aspiraba a desplazarla de los primeros lugares de la clasificación. Los locales dominaron claramente el rebote (44-27) con un papel destacado de Mangok Mathiang, pero no consiguieron quitarse de encima a los Fightin Irish liderados opr V.J. Beachem (17 puntos, 8 rebotes, 2 tapones) y Bonzie Coolson (20 puntos, 5 rebotes). Quentin Snider (17 puntos, 6 asistencias) anotó 4 triples en la segunda parte, pero allí seguía Notre Dame, 2 abajo a 50 segundos del final. Trece segundos más tarde, Deng Adel firmó el triple clave.

El 1 de marzo, antes de verse las caras con North Carolina, Duke se rehizo de una derrota en su visita a Miami (55-50) superando en casa a Florida State (75-70). Los Seminoles venían de romper una mala racha de dos partidos perdidos con dos triunfos frente a las débiles Boston College y Clemson. Frank Jackson (22 puntos), el novato menos reconocido de Duke de este curso y el único base puro de la plantilla, rompió a los visitantes con su acierto. Tras una buena racha del director de juego (13 puntos en 3 minutos y medio), los Blue Devils se pusieron 19 puntos arriba en la segunda parte.

North Carolina y Duke protagonizaron un espectacular intercambio de golpes el 4 de marzo (90-83). Empezó castigando Amile Jefferson (12 puntos, 6 rebotes) a Kennedy Meeks, pero fue un espejismo y pronto los pívots de North Carolina impusieron su ley, liderados por un Isaiah Hicks (21 puntos, 9 rebotes) que se cebó en la defensa de Jayson Tatum (13 puntos, 5 rebotes), un alero jugando de cuatro. Joel Berry  (28 puntos) se apuntó unos primeros 20 minutos espectaculares anotando 19 puntos y convirtiendo los 5 triples que lanzó, para compensar la noche de desacierto de Justin Jackson (15 puntos, pero 6 de 17 en el lanzamiento). Luke Kennard (28 puntos, 5 rebotes) le dio la réplica en Duke, manteniendo la igualdad al descanso. A 5 minutos del final los Tar Heels parecían en disposición de romper el partido desde el trampolín de sus 6 puntos de ventaja, pero Kennard sostuvo a los Blue Devils hasta que apareció Grayson Allen (14 puntos) para cerrar distancias con un triple. Berry, desaparecido tras el descanso, se reactivó con 7 puntos consecutivos para dar el estirón definitivo mientras Duke fallaba 4 tiros libres de 6 intentos (Allen, 1 de 4 en esta mala racha).

North Carolina cerró la liga regular de la Atlantic Coast con 14 victorias y 4 derrotas, con dos triunfos de margen respecto a Florida State (que mantuvo su posición superando a la complicada Miami el último día), Louisville y Notre Dame, todas ellas con un balance de 12-6. Por detrás de ellas finalizaron Duke y Virginia, ambas con 11 triunfos y 7 derrotas.

En el torneo de conferencia, Syracuse cayó a las primeras de cambio ante una Miami que luego no pudo plantar cara a North Carolina. El rival de los Tar Heels en la semifinal fue una Duke que venía de remontar ante Louisville una desventaja de 12 puntos a 13 minutos del final, gracias a los puntos de Jayson Tatum (25 puntos, 6 rebotes), Grayson Allen (18 puntos) y 3 triples claves de Luke Kennard (24 puntos, 10 rebotes). North Carolina impuso de salida su dominio en la pintura de Kennedy Meeks (19 puntos, 12 rebotes) y Isaiah Hicks (19 puntos, 7 rebotes) sobre Tatum (24 puntos, 7 rebotes), llegando a tener 13 puntos de ventaja a 14 minutos del final. Pero Duke supo esperar su momento, y éste llegó cuando el base Joel Berrry se fue al banquillo con 4 faltas. Luke Kennard (20 puntos) y Grayson Allen (18 puntos, 5 de 6 en triples) empezaron a anotar hasta conseguir un parcial de 4 a 20 para su equipo, que una vez se puso por delante ya no paró hasta el triunfo final (83-93).

En la otra semifinal Notre Dame, que venia de eliminar a Virginia en cuartos, superó a Florida State (73-77). En la primera parte los Fightin Irish anotaron 8 de sus 15 triples. Su rival, 0 de 7. Al descanso los de Mike Brey, formado como entrenador en Duke a las ordenes de “Coach” K, ganaban 26 a 42. En la segunda parte apareció desde el banquillo Braian Angola-Rodas (17 puntos), para anotar 14 de los 15 puntos de los Seminoles en un lapso de 5 minutos. La resucitada Florida State se animó hasta acercarse a sólo 5 puntos en el último minuto, pero los tiros libres de Bonzie Colson (18 puntos, 6 rebotes) y Rex Pflueger evitaron la remontada.

En su cuarto partido en 4 dias, Duke venció en la final a Notre Dame (69-75) en el duelo entre dos equipos de “small ball”. Amile Jefferson (14 puntos, 5 rebotes)  empezó aprovechando su mayor altura ante Bonzie Coolson (29 puntos, 9 rebotes, 3 recuperaciones). Coolson no tiene centímetros (1,95), pero si muchas otras cualidades. Un arreón del falso pivot permitió a los Fightin Irish cerrar la primera parte con sus opciones intactas (34-38) a pesar de su desacierto en los triples. Tras el descanso, una nueva racha de Coolson, secundado por VJ Beachem (15 puntos), dio a Notre Dame 8 puntos de margen. Jefferson apareció al rescate. Con el partido igualado, el atlético JaysonTatum (19 puntos, 8 rebotes) sentenció con tres jugadas. Tras poner un tapón a Steve Vasturia, atravesó la pista botando para anotar un bandeja a 1 minuto y medio del final.  Luego penetró para dar la asistencia del triple librado de Matt Jones. Y finalmente, con un mate y tiro libre adicional dio a Duke 5 puntos de ventaja con 25 segundos por jugarse.

Big East

Villanova, que ha tenido la baja en este tramo de la temporada de Darryl Reynolds (su único hombre alto fiable) por un problema en las costillas, podía haber certificado su título de liga regular el 22 de febrero, pero la visitante Butler no estaba para fiestas (66-74). Era la primera vez que los séniors Josh Hart, Kris Jenkins y Reynolds perdían un partido en casa en sus 4 años de carrera NCAA. Villanova parecía tener el triunfo encarrilado cuando ganaba de 7 a 10 minutos y 30 segundos del final. Los Bulldogs fueron entonces capaces de endosarles un parcial de 0-18 con 9 puntos de su mejor anotador Kelan Martin (22 puntos, 8 rebotes). De las tres derrotas sufridas hasta ahora en este curso por los de Jay Wright, dos han sido frente a este rival.

El título para Villanova llegó en su siguiente partido, también en casa, frente a Creighton (79-63). Marcus Foster (25 puntos, 6 de 9 en triples, 5 rebotes y 8 asistencias) y Khyri Thomas (17 puntos, 5 asistencias) habían evitado que los Wildcats se escaparan en el marcador en la primera parte. Pero a 11 minutos del final, cuando Kris Jenkins (15 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias, 4 recuperaciones) conectó su primer triple tras haber fallado sus 5 intentos previos, Villanova puso en marcha el turbo y ya no hubo manera de frenarla.

Villanova, que recuperó a Reynolds en el último partido de liga regular frente a Georgetown, cerró esta parte de la temporada con 15 victorias y 3 derrotas, por delante de Butler (12-6), y 4 equipos con un balance idéntico de 10 triunfos en 18 partidos: Creighton, Seton Hall, Providence y Marquette.

La primera de esta liga regular se plantó en la final del torneo gracias a la canasta con tiro libre adicional tras rebote ofensivo a 9 segundos del final de Josh Hart (19 puntos, 10 rebotes) que les permitió derrotar a Seton Hall en la semifinal (55-53). Los Pirates, que habían dominado durante la primera mitad liderados por Desi Rodríguez (14 puntos, 6 rebotes), tuvieron un último lanzamiento cercano al aro de Angel Delgado para evitar la derrota, pero el pivot no supo definir ante Kris Jenkins. Villanova firmó el doblete tras ganar cómodamente a Creighton en la final (74-60). Los Wildcats tuvieron suficiente con una buena defensa y una correcta circulación de balón para conseguir buenos tiros. Una vez más, Josh Hart fue su líder con 29 puntos y 6 rebotes.

Big 10

El final de liga regular en esta conferencia ha sido de locos. El 22 de febrero la entonces tercera en liza, Maryland perdió ante la cuarta, una enrachada Minnesota que sumaba 6 victorias seguidas (75-89). El equipo de Pitino hijo, Richard, superó claramente a los Terrapins en la segunda parte gracias a la buena actuación de Dupree McBrayer (14 de sus 18 puntos en este período). La victoria tuvo un significado especial para Minnesota. Apenas un mes antes, precisamente ante Maryland, el equipo había tocado fondo encadenando cinco derrotas.

El sábado 25 de febrero Maryland volvió a caer, esta vez en casa ante Iowa (69-83). Por los Hawkeyes, Jordan Bohannon firmó el mejor partido de su carrera universitaria con 24 puntos y 8 triples convertidos de 10 intentados (a pesar de haberse lesionado un dedo en el entrenamiento del día anterior). Bien acompañado en la pintura por el freshman Tyler Cook (21 puntos y 10 rebotes), entre ambos inflingieron a los Terrapins su tercera derrota consecutiva (la primera, ante Wisconsin,os la comenté en mi artículo previo) dejándoles sin opciones de título.

La segunda aspirante, Wisconsin, cedió el 23 de febrero en su visita a la deshauciada Ohio State (83-73) que conseguía así su primera victoria frente a un equipo del Top 25 en casi un año. Los Badgers sólo mandaron en el marcador durante los 2 minutos y 19 segundos iniciales, gracias a los triples de Vitto Brown i Bronson Koenig (27 puntos). A partir de ese momento fueron incapaces de evitar que los Buckeyes se les escapasen de hasta 14 puntos.

Tras estos resultados, Purdue hubiera afianzado de forma casi definitiva su liderato con un triunfo. Pero Michigan y un alero alemán de 2,10, Moritz Wagner, se interpusieron en su camino (82-70) el 25 de febrero. Wagner anotó 22 de sus 24 puntos en la primera parte. Purdue no pudo recuperar los 15 puntos de desventaja con los que llegó al descanso (45-30). Michigan parecía el mundo al revés. Su hombre alto acabó con 4 de 8 en triples (10 de 15 global en el tiro) mientras su base, Derrick Walton (17 puntos, 5 asistencias), se convertía en el mejor reboteador del encuentro con 11 rechaces.

Wisconsin podía haber empatado con Purdue al frente de la clasificación de haber vencido a Michigan State el día siguiente, pero fueron incapaces de contrarestar la actuación de Nick Ward (84-74). El pívot freshman sólo estuvo en pista 19 minutos por problemas de personales, tiempo suficiente para anotar 22 puntos y capturar 9 rebotes. Los Badgers se anotaron un parcial de 4 a 15 que les permitió cerrar la primera parte con sólo un punto de desventaja. Mediada la segunda encajaron otro de 11 a 1 que no pudieron compensar, a pesar que Ward y el otro novato estrella, Miles Bridges (17 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias), estaban en el banquillo cargados de faltas. En los últimos segundos el sénior Eron Harris, fuera de juego por una lesión de rodilla, entró en pista vestido de corto para cumplir el ritual de besar el escudo del centro de la pista en el último partido de su carrera en casa. Un bonito detalle del entrenador Tom Izzo.

El 28 de marzo al fin ganó Purdue. Frente a Indiana, los Boilermakers se aseguraron como mínimo un empate al frente de la clasificación (86-75). Los Hoosiers, campeones del año pasado, se avanzaron 14 a 17. Purdue respondió con un parcial de 19 a 6 alimentado por los 13 puntos de Dakota Mathias (19 puntos, 7 rebotes). En la segunda mitad, con los hombres altos de Indiana cargados de faltas, Caleb Swanigan (21 puntos, 10 rebotes) acabó de rematar a los visitantes.

La nueva derrota de la única que aún podía empatar con Purdue, Wisconsin, el 2 de marzo frente a Iowa (57-59) acabó de clarificar el panorama en este caótico final. Cuando parecía que los Badgers tenían el triunfo en la mano, ganando de 9 a 4:15 del final, llegó la remontada visitante. Wisconsin fue incapaz de sumar un solo punto en los últimos 3 minutos y 12 segundos. A 10 segundos del final Jordan Bohannon (11 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias), cuyos hermanos mayores Zach y Jason habían jugado para su rival, anotó el triple definitivo.

En la última jornada de liga regular, el 5 de marzo, Purdue venció en su visita a Northwestern (65-69), con Caleb Swanigan (20 puntos, 14 rebotes) consiguiendo su doble doble número 25 del curso, para firmar un balance de 14 victorias y 4 derrotas en esta parte de la temporada. Wisconsin, que venía de perder 5 de sus 6 compromisos anteriores, superó a Minnesota (66-49) gracias a la actuación de Bronson Koenig tras el descanso. El base, que estuvo sentado muchos minutos en la primera parte con problemas de faltas, anotó todos sus puntos, 17, en la segunda para llevar a los suyos hasta el doceavo triunfo en liga regular. Sin embargo, un triple en el último segundo de Melo Trimble (16 puntos, 6 rebotes) para Maryland ante Michigan State (63-60) dejó a los Badgers sin el segundo lugar de la Big 10, que finalmente fue para unos Terrapins que también finalizaron con 12 victorias y 6 derrotas. Por detrás de este trio en la clasificación quedaron Minnesota (11-7), Northwestern (10-8), Michigan (10-8), Michigan State (10-8) y Iowa (10-8).

El avión que debía transportar a Michigan al torneo de esta conferencia sufrió un accidente en el momento de despegar. Aunque ninguno de sus jugadores resultó herido, los Wolverines hubieron de lamentar la perdida de su vestuario. Con la equipación de entrenamiento fueron capaces de derrotar a Illinois (75-55) y ya adecuadamente equipados, de dar la sorpresa frente al primer cabeza de serie, Purdue (70-74), en un partido tremendamente igualado que se decidió en la prórroga. Las dos canastas en juego de Michigan en el tiempo extra fueron de Zak Irvin, el mismo que había empatado a 66 al final del segundo tiempo justo antes que D.J. Wilson (26 puntos, 8 rebotes, 3 tapones) taponase el triple desesperado de Carsen Edwards (17 puntos, 4 recuperaciones). En semifinales los de John Beilein eliminaron a Minnesota.

En la otra parte del cuadro Indiana alimentó sus esperanzas con una victoria en primera ronda frente a Iowa (95-73), sólo para ceder en cuartos frente  Wisconsin (70-60). En otro duelo de cuartos, Northwestern sorprendió a Maryland (64-72). En los primeros compases de la segunda parte, los Wildcats se vieron 10 abajo, pero salieron del apuro gracias a un parcial de 2 a 20 con Scottie Lindsey (17 puntos) y Bryan McIntosh (16 puntos, 6 asistencias) asumiendo el mando. Durante ocho minutos Maryland sólo anotó 1 de sus 7 lanzamientos de campo y perdió 6 balones. En la semifinal, la defensa de Wisconsin no dio ninguna opción a Northwestern (76-48).

Bien está lo que bien acaba. Eso debió pensar Michigan, que se olvidó del susto inicial con el avión venciendo a Wisconsin en la final del torneo (56-71). Los Wolverines anotaron el 56% de sus tiros con Derrick Walton (22 puntos, 6 rebotes, 7 asistencias), DJ Wilson (17 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias) y Zak Irvin (15 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias) como estiletes ofensivos. Tras una primera mitad igualada, la defensa de Michigan impidió a los Badgers anotar ningún lanzamiento de campo durante 8 minutos (0 de 8), forzándoles además 4 pérdidas de pelota.

Big 12

Kansas se aseguró como mínimo acabar empatada en primer lugar la liga regular de su conferencia derrotando a Texas Cristian University (87-68). En su siguiente compromiso, el 26 de febrero en la pista de Texas, acabó el trabajo (67-77) proclamándose campeona de su liga regular por treceava temporada consecutiva (4 fueron empatadas con otro equipo) en los 14 cursos que el entrenador Bill Self lleva al frente del equipo. En su último partido en casa del curso, Oklahoma estuvo a punto de sorprender a los Jayhawks, pero Frank Mason y Devonte Graham se conjuraron para recuperar una desventaja de 10 puntos en el ecuador de la segunda parte. Mason cerró la liga regular a lo grande en la pista de Oklahoma State (85-90), con 27 puntos, 8 rebotes y 9 asistencias.

El resto de equipos, conscientes que Kansas era inalcanzable, buscaron mejorar sus opciones de cara a los playoffs. Iowa State sumó una importante victoria ante Baylor (72-69) con un triple crucial de Deonte Burton (22 puntos) a  tablero a poco más de un minuto para el final punteado por un jugador 15 centímetros más alto, Jo-Lual Acuil. Los Cyclones sumaban así 5 victorias consecutivas mientras su rival encajaba su quinta derrota en 8 partidos, a pesar de la buena actuación de su estrella Jonathan Motley (27 puntos, 11 rebotes, 4 asistencias) y de haber avasallado en el rebote (17 a 37). El sexto seguido de Iowa State llegó, también con sufrimiento final, frente a Oklahoma State (86-83).

West Virginia, por su parte, mantuvo momentáneamente el segundo lugar de la clasificación gracias al tiro libre de Daxter Miles a 4,8 segundos del final que le dio la victoria frente a Texas Christian University, o TCU (60-61), tras una más que rigurosa personal. Sin embargo la derrota en su visita a Baylor (71-62) la hizo caer dos posiciones. Tras una primera mitad igualada, el partido se decantó en la segunda por dos factores. El primero, la irrupción de Jonathan Motley con 19 de sus 23 puntos en este período. El otro, los problemas de personales de dos de los mejores hombres de los visitantes, Jevon Carter y Nathan Adrien.

Finalmente, West Virginia acabó con la buena racha de Iowa State (87-76) en el último partido de liga regular para ambos. Los Cyclones resistieron las primeras embestidas locales para llegar empatados a 33 a los 3 últimos minutos de la primera parte. Y entonces se le calentó la mano a Daxter Miles (23 puntos, 7 rebotes). Hasta el descanso anotó 8 de los 10 últimos puntos de los Mountaineers, y volviendo de los vestuarios 8 de los 10 primeros, para dejar el marcador en 53-45. La defensa de West Virginia colaboró dejando a Iowa State en un 3 de 20 en los lanzamientos en los primeros 10 minutos del segundo período.

Baylor cerró la liga regular con una victoria ante la decepcionante Texas (64-75) en una gran noche, otra más, de Jonathan Motley (17 puntos y 17 rebotes) que le daba el segundo lugar de la clasificación por detras de Kansas (16-2). Los Bears acabaron con el mismo balance que West Virgina y Iowa State, 12 triunfos y 6 derrotas.

En los playoffs de la Big 12 Kansas, primera cabeza de serie cayó de forma sorprendrente en cuartos de final ante la octava TCU (82-85). La defensa zonal de los Horned Frogs permitió a los Jayhawks, que no contaron a causa de una sanción por motivos extradeportivos con Josh Jackson, escaparse en el marcador en los primeros minutos. TCU pasó a individual y remontó para acabar ganando gracias a una mejor gestión de sus últimos ataques. La número 3 Baylor cayó en esta misma ronda frente a Kansas State (64-70). La táctica de los Wildcats de centrar sus esfuerzos defensivos en anular a Jonathan Motley y Manu Lecomte fue la clave de su triunfo, así como el 5 de 6 en tiros libres de Barry Brown en el último minuto.

Estas eliminaciones prematuras dieron alas a Iowa State y West Virginia para plantarse en la final. Los segundos se deshicieron en semifinales de Kansas State (51-50), aunque con mucho sufrimiento. Los Wildcats llegaron a tener 12 puntos de ventaja en la segunda parte, hasta que el entrenador de West Virginia, Bo Huggins, ordenó pasar a zona 1-3-1 en defensa. A 1:47 del final, un triple de Tarik Phillip (13 puntos) ponía el empate a 50 en el marcador. Un tiro libre de Esa Ahmad (15 puntos, 10 rebotes) marcó la sentencia. Los Cyclones, por su parte, no pasaron apuros frente a TCU (84-63).

En la gran final, Iowa State consiguió su tercer título de las últimas 4 temporadas (74-80). Los Cyclones no empezaron bien, lo que aprovechó West Virginia para conseguir 8 puntos de ventaja. Poco les duró la alegria. Diez puntos casi consecutivos del secundario Darrell Bowie (10 puntos, 6 rebotes en 14 minutos de juego) impulsaron a los campeones para llegar al descanso por delante, 29-35. La segunda mitad fue espectacular. Deonte Burton (16 puntos, 5 rebotes, 3 recuperaciones), desaparecido en la primera parte, apareció al principio de la segunda para ampliar la ventaja de los suyos. Los Mountaineers intentaron reaccionar con ataques fulgurantes y una presión agobiante a toda pista, y como no era suficiente, añadieron una zona 1-3-1 en estático. Iowa State se adaptó, superando la presión con pases largos para evitar que su rival les obligara a atacar en estático. Los fallos en los tiros libres de West Virginia hicieron vano el esfuerzo final de Jevon Carter (18 puntos).

Pacific 12

Allonzo Trier va cogiendo la forma poco a poco. El 24 de febrero, en su décimo partido tras volver de su suspensión de 19 por la presencia de un producto dopante en su sangre, el escolta anotó 25 puntos para Arizona frente a Southern California (90-77). En sus primeros 8 partidos su serie de acierto en los triples fue bastante floja, 10 de 33. Ante Washington sumó 4 de 5, y frente a USC conectó 4 de 6. Los Trojans llegaron a tener 9 puntos de ventaja tras un mate de De’Anthony Melton. Los visitantes aún ganaban de 5 a 2:41 del descanso cuando Kobi Simmons y Trier empezaron a meter triples (2 por cabeza) hasta firmar un parcial de 12 a 2. Arizona ya no volvió a ceder el mando en el marcador.

El 26 de febrero UCLA asaltó la pista de Arizona (72-77), un triunfo que reafirmaba a los Bruins de cara al cuadro del torneo del March Madness y que dejaba a los locales sin el liderato en solitario de la conferencia. La buena labor de Lonzo Ball (11 puntos, 5 rebotes, 8 asistencias) anotando y asistiendo dio 7 puntos de ventaja a los visitantes en la primera parte, pero el equipo de Sean Miller cerró el período con un parcial de 5 a 15 en el que destacó Parker Jackson-Cartwright (11 puntos, 6 asistencias). Tras el descanso los Bruins recuperaron el mando, y no lo hicieron sólo con su arma habitual, el triple, sino también con su ventaja en el rebote ofensivo (1 a 9 en la segunda parte). El pívot Thomas Welsh fue uno de los destacados, sumando 12 de sus 14 puntos en los últimos 20 minutos. Los esfuerzos de Allonzo Trier (28 puntos) por evitar la derrota fueron vanos.

La gran favorecida por este resultado fue una Oregon que el 23 de febrero perdia de 16 puntos al inicio de la segunda parte en la pista de California. Los Ducks empezaron a remontar  con su presión a toda pista hasta ponerse diez abajo a 4 minutos del final. 60 segundos más tarde la ventaja local era de sólo un punto con los triples consecutivos de Chris Boucher (18 puntos, 5 rebotes), Dylan Ennis y Payton Pritchard. La canasta definitiva, la del triunfo, la anotó el de siempre, Dillon Brooks (22 puntos), a 2 décimas de la conclusión del encuentro (65-68).

El entrenador de Oregon, Dana Altman, volvió a sudar de lo lindo el sábado 25 de febrero en la visita de su equipo a Stanford (73-75). Los Cardinals llegaron a perder de 12 puntos en la primera mitad para remontar y ponerse por delante (71-69) a 3 minutos del final con una canasta de Reid Travis (27 puntos, 14 rebotes). Con empate a 73, los Ducks capturaron hasta 4 rebotes ofensivos en su larga última posesión (duró 1 minuto y 24 segundos) para acabar sumando 2 puntos a 13 segundos del final con un palmeo afortunadísimo de Jordan Bell. En el último ataque local, Travis perdió la pelota.

En  la última jornada Arizona y Oregon solventaron holgadamente sus compromisos y ambos, con el mismo balance de 16 victorias y 2 derrotas, hubieron de compartir el título de campeones de la PAC 12, con un triunfo de margen respecto a la tercera, UCLA. Utah (11-7), cuarta, adelantó a Southern California (10-8) y California (10-8).

El torneo de la PAC 12 se desarrolló por los cauces lógicos hasta  la final. Oregon superó a California (73-65) en una de las semifinales a pesar de los problemas de personales de Dillon Brooks y perder por una grave lesión en la rodilla a Chris Boucher, mientras en la otra Arizona se impuso a UCLA (86-75). Los californianos fueron los primeros en golpear con el acierto de Isaac Hamilton (20 puntos), hasta que Lauri Markkanen (29 puntos, 6 rebotes) empezó a anotar. Dos triples de Parker Jackson-Cartwright (su única canasta en juego) y Allonzo Trier (20 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias) permitieron a los Wildcats irse al descanso con 6 puntos de margen, una renta que nunca peligró en la segunda parte. La receta de triples y defensa de Arizona mostró todas sus virtudes.

En la final ante Oregon, Arizona aprovechó la baja de Boucher para buscar puntos cercanos mientras su defensa se aplicaba sobre los tiradores rivales. A los 4 minutos de la segunda parte los Wildcats ganaban de 14 tras un triple de Allonzo Trier (23 puntos,, 8 rebotes), 49-35. Tyler Dorsey (23 puntos) lideró la reacción de los Ducks con 9 puntos (6 de tiros libres) y una asistencia para Dylan Ennis (12 punts). La presión de Oregon hizo estragos en la subida de pelota de su rival. Dillon Brooks (25 puntos), desaparecido tras el descanso tras haber empezado muy bien, se dejó ver con un triple para poner a Oregon a 3 puntos a 1:37 del final. Jordan Bell (16 punts, 10 rebots) anotó el 79-77 cuando restaban 25 segundos de juego. Trier, anotando 4 tiros libres sin fallo, dio a Arizona el título (83-80).

Southeastern Conference

Kentucky consiguio el liderato en solitario de su liga con una victoria ante su rival directo, Florida (76-66), el 26 de febrero. Malik Monk protagonizó otra de sus exhibiciones, anotando 30 de sus 33 puntos en la segunda parte. El escolta de primer año jugó su partido más completo, sin limitarse a los triples (5 de 7), sino penetrando también para forzar tiros libres (10 de 11) o dar asistencias (5) a sus compañeros, asumiendo funciones de base ante la ausencia por lesión de D’Aaron Fox. Florida llevó la iniciativa en la primera parte gracias a Kevaughn Allen (24 puntos, 5 de 11 en triples) con una ventaja de hasta 12 puntos, pero el dominio de Bam Adebayo (18 puntos, 15 rebotes) bajo los tableros sostuvo a los Wildcats para llegar al descanso empatados a 28. En la segunda parte el margen de los Gators fue de hasta 8 puntos, pero ante el show de Monk, ya ejerciendo de escolta y con sus compañeros jugando para él, fueron cediendo poco a poco hasta caer derrotados.

Monk volvió a ser clave el 1 de marzo en una sufrida victoria de los suyos ante Vanderbilt (73-63). Los Commodores cosieron con sus tiros lejanos a Kentucky en la primera parte, llegando a tener una ventaja máxima de 19 puntos a 8 minutos del descanso. De nuevo los Wildcats recurrieron a Batman y Robin, en este caso BatMonk (27 puntos) y RoBam Adebayo (16 puntos, 6 rebotes). Monk anotó 20 puntos en la segunda mitad, entre ellos dos triples decisivos y 4 tiros libres en los últimos 4 minutos. Adebayo le acompañó en este segundo período con 10 puntos, los mismos que el reaparecido D’Aaron Fox (13 puntos, 4 rebotes).

El campeón de liga regular se decidió el último día de competición, el 4 de marzo, con el triunfo de Kentucky ante Texas A&M (63-71) y la derrota de Florida contra Vanderbilt (73-71). La victoria de los de John Calipari volvió a sembrar dudas sobre el juego del equipo. Tras fallar 9 de sus primeros 10 lanzamientos, los Wildcats se encontraron con un marcador muy adverso (19-4) en una mala noche, que también las tiene, de Malik Monk (6 puntos, 2 de 10 en tiros de campo). Esta vez fue el base D’Aaron Fox quien asumió la responsabilidad (19 puntos, 15 en la segunda parte). Kentucky consiguió un colchón de 8-10 puntos de margen en los minutos iniciales de la segunda mitad y lo mantuvo hasta el final, ayudado por el poco acierto de los Aggies en los tiros libres (12 de 25).

Florida, por su parte, fue capaz de mantener a raya a los triplistas de Vanberbilt (5 de 22). A 12 minutos del final, los Gators vencían de 12. Y entonces los Commodores ajustaron su defensa y en ataque, ante sus problemas en la larga distancia, concentraron sus esfuerzos anotadores en la pintura. Luke Kornet (24 puntos, 6 rebotes) se erigió en líder ofensivo hasta que Riley Lachance (13 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias) le relevó con 7 puntos seguidos para culminar la remontada. Florida volvió a avanzarse una última vez, faltando 2 minutos y 39 segundos de partido, pero Kornet, un alero triplista de 2,15, se encargó de rematar a los de Mike White. Kentucky ganó su liga regular cediendo 2 derrotas en 18 partidos, mientras que Florida perdió 4. Por detrás de ellas quedaron Arkansas y South Carolina, ambas con 12 victorias y 6 derrotas.

En cuartos del torneo de la SEC Vanderbilt volvió a sorprender a Florida (62-72). Los Gators recuperaron una desventaja de 8 puntos al final de la segunda parte, e incluso tuvieron dos lanzamientos con empate a 58 para evitar la segunda derrota ante Vanderbilt en 8 dias, pero Kasey Hill (16 puntos) no anotó en su entrada a canasta y el lanzamiento de Kevarrius Hayes tras rebote ofensivo fue taponado por Joe Toye. La prórroga se abrió con un parcial de 0 a 7 que fue definitivo. En la otra parte del cuadro, South Carolina confirmó su mal momento cediendo ante Alabama (53-64). Sindarious Thornwell anotó 16 puntos, pero con un mal porcentaje de tiro (5 de 12).

Kentucky volvió a sembrar dudas en la semifinal contra Alabama (79-74). La Crimson Tide, que llegó a tener 10 puntos de ventaja en la primera parte, les superó en rebotes (28-33), puntos en la pintura (24-46) y puntos desde el banquillo (9-22). Los Wildcats se mostraron excesivamente dependientes de Malik Monk (20 puntos), que volvió a brillar después de dos partidos con el punto de mira desviado, y D’Aaron Fox (28 puntos). Arkansas, correosa, no cedió hasta que Fox tomó el mando de las operaciones anotando 12 de los últimos 17 puntos de los campeones, 9 de ellos consecutivos. En la otra semifinal Arkansas impuso su mayor capacidad atlética frente a una Vanderbilt (76-62) que no pudo aguantar el ritmo en la segunda parte.

Ya en la final, Kentucky ganó a Arkansas (82-65) rompiendo su tónica para empezar bien el partido. Sus rivales aguantaron el tipo hasta los últimos tres minutos y medio de la primera parte, cuando encajaron los triples de Monk (17 puntos), Dominique Hawkins (14 puntos) y Mychael Murder. Cuatro puntos seguidos de Adebayo (17 puntos, 9 rebotes) al inicio de la segunda parte dejaron en el marcador un 46-30. En los minutos finales los Razorbacks enturbiaron el juego con una falta flagrante de Dusty Hannahs y la expulsión de Moses Kingsley por su dureza.

West Coast

Gonzaga se proclamó campeona de su liga regular a la primera oportunidad, el 23 de febrero, apalizando sin compasión a San Diego (38-96). Los 58 puntos de margen suponen la victoria más abultada de este curso para los Bulldogs. Los débiles Toreros fallaron sus 10 primeros lanzamientos para acabar con un flojo 24,1% de acierto (14 de 58). Tantos tiros errados dispararon la diferencia en rebotes en favor de los de Mark Few, 51 a 30. Es la dieciseisava vez que ganan su liga regular en los últimos 17 cursos.

Y cuando ya se daba por hecho que Gonzaga acabaría invicta la liga regular, el equipo sufrió tras 29 victorias su primera derrota de la temporada en el último partido de esta fase, en casa ante Brigham Young (71-79). Los locales, que abrieron el enfrentamiento con un parcial de 7 a 0, llegaron a estar 15 arriba (20-5). Los Cougars reaccionaron con los puntos en la pintura de Eric Mika (29 puntos, 11 rebotes) y 3 triples de TJ Haws (17 puntos), el hermano pequeño del Tyler que jugó en la ACB (Obradoiro) la temporada pasada. En la segunda parte los Bulldogs volvieron a escaparse de 12. Una técnica al entrenador local Mark Few y dos triples seguidos de Nick Emery ajustaron el marcador ante una Gonzaga desconcertada. BYU, que antes sólo había estado por delante en el marcador de forma fugaz, tomó la iniciativa a 1:06 del final y ya no la dejó escapar.

El balance final de Gonzaga, tras 18 enfrentamientos, ha sido de 17-1. Por detrás de los Bulldogs quedó Saint Mary’s con 16 victorias y 2 derrotas, ambas ante los campeones de la West Coast. Más alejada, en tercera posición, acabó la responsable de la mancha en el expediente de la primera, Brigham Young, con 12 partidos ganados de 18 jugados.

El campeón del torneo de la West Coast también fue Gonzaga. Para hacer su doblete, los Bulldogs derrotaron en la final a Saint Mary’s (74-56). Przemek Karnowski (15 puntos, 10 rebotes, 4 tapones) controló sin necesidad de ayudas en defensa a Jock Landale (10 puntos, 5 rebotes, 3 tapones), y sus compañeros exteriores pudieron centrarse en anular a los tiradores de los Gaels. Al descanso la renta de los Zags era de 19 puntos. En la segunda parte, aprovechando un descanso de la montaña humana rival, Landale resurgió. Evan Fitzner anotó dos triples y el marcador se ajustó, 51-46. Pero entonces el pivot de Saint Mary’s cometió su cuarta falta, quedando en desventaja ante Karnowski. Nigel Williams-Goss (22 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 6 recuperaciones) recobró el nivel de la primera parte y los campeones de liga regular se escaparon definitivamente en el marcador con tres jugadas seguidas de canasta y tiro libre adicional (en una sumaron 4 puntos gracias al rebote ofensivo del lanzamiento fallado de personal).

Las 68 elegidas

Las 32 campeonas de torneo, y por tanto ganadoras de una plaza para el cuadro del March Madness, han sido Duke (Atlantic Coast), Vermont (America East), Southern Methodist (American), Rhode Island (Atlantic 10), Florida Gulf Coast (Atlantic Sun), Iowa State (Big 12), Villanova (Big East), North Dakota (Big Sky), Winthrop (Big South), Michigan (Big Ten), UC Davis (Big West), UNC Wilmington (Colonial), Middle Tennessee (Conference USA), Northern Kentucky (Horizon), Princeton (Ivy League), Iona (MAAC), Kent State (MAC), North Carolina Central (MEAC), Wichita State (Missouri Valley), Nevada (Mountain West), Mount Saint Mary’s (Northeast), Jacksonville State (Ohio Valley), Arizona (Pacific 12), Bucknell (Patriot League), Kentucky (SEC), East Tennessee (SoCon), New Orleans (Southland), South Dakota State (Summit League), Troy (Sun Belt), Texas Southern (SWAC), New Mexico State (WAC) y Gonzaga (West Coast).

El Comité de Selección de la NCAA completó la lista de 68 invitando a 8 equipos de la Atlantic Coast (Florida State, Louisville, Miami, North Carolina, Notre Dame, Virginia, Virginia Tech y Wake Forest), 6 de la Big East (Butler, Creighton, Marquete, Providente, Seton Hall, Xavier), 6 de la Big Ten (Maryland, Michigan State, Minnesota, Northwestern, Purdue, Wisconsin), 5 de la Big 12 (Baylor, Iowa State, Kansas State, Oklahoma State, West Virginia), 3 de la Atlantic 10 (Dayton, Rutgers, Virginia Commonwealth), 3 de la Pacific 12 (Oregon, Southern California, UCLA), 3 de la Southeastern Conference (Arkansas, South Carolina, Vanderbilt), 1 de la American (Cincinnati) y 1 de la West Coast (Saint Mary’s).

Los 4 cabezas del serie del cuadro final serán Villanova en el Este, Gonzaga en el Oeste, Kansas en el Medio Oeste y North Carolina en el Sur. Ocho equipos disputaran una eliminatoria previa, el 16 y 17 de marzo, para acceder a la primera ronda del cuadro final sin apenas tiempo de descansar (18-19 de marzo). Cuatro de ellos (Mountt Saint Mary, New Orleans, North Carolina Central y UC Davis) son campeones de sus torneos, y personalmente considero injusto hacerles jugar esta fase. Los otros cuatro (Kansas State, Wake Forest, Providence, Southern California) son las balas que el Comité se guarda en la recámara para tener una historia de cenicientas en el torneo. La siguiente semana (23-26 de marzo) los equipos supervivientes quedaran reducidos a 4. Las semifinales se disputaran el 1 de abril y la gran final, dos días más tarde.

 

Publicado en http://www.encancha.com, 13 marzo 2017

 

 

Anuncios

NCAA: El resurgir de Duke

23 Feb

allenNunca hay que dar por muerto antes de tiempo a uno de los favoritos en la NCAA. La temporada es tan intensa que muchos pasan por malas rachas. La gracia está en recuperarse a tiempo. Y eso parece haber hecho Duke. Tan bueno es eso, como malo es entrar en crisis en el momento álgido del curso, como les ha pasado a Florida State, Indiana, South Carolina y Virginia.

Entramos en la recta final de las ligas regulares, y en las principales conferencias sólo Villanova (Big East) y Kansas (Big 12) parecen tener bien encarrilados sus títulos (porque la West Coast de Gonzaga no llega a este nivel). En el resto de ligas importantes, aún queda mucho por decidir en las pocas jornadas que faltan antes de dar paso a los play-offs con una plaza en juego para el March Madness, entre el primer y segundo fin de semana de marzo.

Una de las noticias más sonadas de estas dos últimas semanas ha sido la confirmación de que Duke ha vuelto. Favorita casi unánime de la pretemporada, las lesiones y un reparto de roles aún por definir llevó a los Blue Devils a protagonizar un comienzo de curso vacilante (por definirlo de forma suave). Ahora, cuando se acerca el momento culminante de la temporada, los de Kryzewski vuelven a irrumpir entre la lista de favoritos, junto a una Oregon a la que algunos descartaron antes de tiempo.

En el ranking semanal de los 25 mejores de Associated Press Gonzaga ha mantenido sin problemas su número 1. Al fin y al cabo, con 28 victorias y ninguna derrota, son el único equipo invicto esta temporada en la Division I de la NCAA. Al acecho de un fallo de los Bulldogs se han mantenido Villanova y Kansas, mientras Arizona ha ido escalando posiciones hasta llegar al cuarto lugar, por delante de UCLA, Oregon, Louisville, North Carolina, Baylor, Duke y Kentucky. El mal momento de Southern California y South Carolina las ha dejado fuera de la lista, un destino que podrían compartir Florida State y Virginia si no salen pronto del bache.

Atlantic Coast

El 9 de febrero Duke y North Carolina vivieron un nuevo episodio de su larga rivalidad histórica (78-86). De sus 96 últimos enfrentamientos, cada una había ganado 48. El empate se rompió a favor de los de Mike Krzyzewski gracias a su acierto en los triples (13 de 27), especialmente por parte de un Grayson Allen (25 puntos, 7 de 12 en triples) que recuperó su mejor nivel. El escolta sumó 4 en una primera mitad igualada (40-39) que sirvieron para contrarrestar los 14 puntos del visitante Justin Jackson (21 puntos). En el inicio de la segunda mitad, los Blue Devils abrieron brecha con dos triples de Luke Kennard (20 puntos) y otro de Allen, y el despertar anotador de Jayson Tatum (19 puntos, todos tras el descanso, 9 rebotes, 5 asistencias). North Carolina se aplicó en defensa para igualar el marcador con Joel Berry (15 puntos) asumiendo el mando de las operaciones. El último triple de Allen a poco más de un minuto para el final y justo antes de ser eliminado por 5 faltas, fue clave para decidir un partido igualado.

Sin tiempo para recuperarse después de vencer a los Tar Heels, Duke jugó menos de 48 horas después contra Clemson. Los de Krzyzewski dominaron la primera parte, pero necesitaron de la aportación estelar de Luke Kennard (20 de sus 25 puntos en la segunda parte) para sobrevivir tras el descanso (64-62). En su visita a Virginia (55-65), se atascaron ante su defensa en la primera mitad. Krzyzewski afrontó la segunda con un planteamiento diferente: no marcar más jugadas y dejar total libertad a sus jugadores.  El principal beneficiado fue Jayson Tatum, quien anotó 21 de sus 28 puntos tras el descanso, anotando tres triples al límite de la posesión. El tercero puso a los suyos 10 arriba a 2 minutos del final.

La buena racha de los Blue Devils llegó hasta los siete triunfos consecutivos tras vencer en casa a Wake Forest (99-94). La primera mitad fue muy igualada. En la segunda los locales llegaron a tener una máxima ventaja de 12 puntos gracias a un triple de Tatum, pero los Deamon Deacons fueron remontando poco a poco hasta llegar al final del partido con opciones de ganar. En una penetración a canasta Bryant Crawford (21 puntos) puso en el marcador el 93-92. El base no consiguió acertar sus dos siguientes entradas, y Duke se aseguró un resultado favorable desde la línea de tiros libres.

North Carolina venció claramente el 15 de febrero en su visita a la pista de su rival estatal (73-97), la North Carolina State de un Dennis Smith (27 puntos), que cumplió como siempre. En su primer partido tras la dolorosa derrota frente a Duke, los Tar Heels controlaron el rebote (25 a 41), dominaron en la pintura (22 a 60 en puntos interiores) y consiguieron buenos tiros (56% en tiros de campo). La derrota de los Wolfpack, la tercera seguida tras perder de 30 ante Wake Forest y de 24 contra Florida State, sentenció el destino de su entrenador, Mark Gottfried, a quien la universidad le comunicó su cese del cargo al final de temporada. La noticia no cambió nada, y North Carolina State cedió en su siguiente compromiso contra una Notre Dame (72-81) que encadenaba 4 victorias seguidas tras un importante cambio táctico.

Mike Brey decidió probar un cambio radical en sus sistemas para sacar a Notre Dame del bache que le llevó a sumar 4 derrotas seguidas: poner a Bonzie Colson (1,95) de pívot rodeado por 4 exteriores de los cuales sólo el alero VJ Beachem  (2,03) pasa de los 2 metros.  Los Fightin Irish pasan mucho tiempo con sus 5 jugadores fuera de la pintura, negando una referencia clara en defensa a los pívots rivales. Florida State, un equipo con muchos hombres altos, cayó en su trampa (84-72) el 11 de febrero. Después de conseguir 27 puntos y 16 rebotes frente a Wake Forest, Coolson se fue hasta los 33 puntos (20 en la segunda parte) y 13 rebotes contra los Seminoles. 7 puntos seguidos del atípico interior pusieron a los Fightin Irish 17 puntos arriba a 15 minutos del final. El mejor equipo de la Division I NCAA lanzando tiros libres sacó provecho de la mala noche de los visitantes en este apartado (7 de 22). Boston College y la citada North Carolina State fueron sus siguientes víctimas.

Florida State vio esfumarse sus últimas esperanzas de luchar por el título de la liga regular con su derrota en la pista de Pittsburgh (80-66). Ante la mayor altura y fortaleza de las torres visitantes, el entrenador Kevin Stallings decidió explotar la movilidad de sus dos aleros altos. Michael Young y Chase Jeter. El primero, máximo anotador de los Panthers esta temporada, se quedó en 11 puntos (además de 4 rebotes y 6 asistencias), por debajo de su media de 20,2. El segundo, que promediaba 7,6 puntos, tuvo su gran noche con 29 (y 8 rebotes). El otro acierto de los de Stallings fue anular por completo a uno de los referentes ofensivos de los Seminoles, Dwayne Bacon (0 puntos con tan solo 4 lanzamientos de campo).

Rick Pitino estaba orgulloso de sus jugadores por la buena racha de Louisville (7 victorias en 8 partidos) tras vencer a Boston College el 4 de febrero). No lo estaba tanto al día siguiente, cuando su hombre más atlético, el alero Deng Adel, y su cerrojo en defensa, el pivot Mangok Mathiank, se saltaron el toque de queda la noche antes de un entrenamiento matinal. Ambos fueron suspendidos un partido, el que los Cardinals debían jugar ante Virginia. Sin ellos, y sin su máximo anotador, el lesionado Quinn Snyder, Louisville cayó 71-55.

Una vez recuperadas a sus tres piezas, el equipo de Pitino remonto en la segunda parte frente a Miami (71-66) y sobrevivió en la pista de Syracuse, aunque necesitó una prórroga para hacerlo (72-76).  Los Orange perdían de 14 a cinco minutos del descanso, pero no tardaron en reducir su desventaja. En la segunda parte su margen en contra era de 7 a 3 minutos para acabar, pero consiguieron forzar un tiempo extra. Y aquí Louisville si sentenció con un parcial de 0-10 con 6 puntos, 4 rebotes, 1 tapón, 1 pelota recuperada y 1 asistencia del pívot egipcio Anas Mahmoud (12 puntos, 8 rebotes, 3 tapones) en este lapso. El 18 de febrero ganaron en un partido espectacular a una Virginia Tech  (94-90) que firmó un 59,2% en sus tiros de campo (65,4% en triples). Los de casa no se quedaron muy atrás en acierto (51,5% global con un 54,5% en triples) en un duelo en el que aprovecharon las posesiones extra tras pérdida de pelota de los Hookies. No os perdáis en el vídeo el cambio de vestuario del entrenador de Virginia Tech, Buzz Williams, a causa del calor en la pista.

Virginia, situada en la zona media del ranking, cedió el domingo 12 de febrero en su visita a Virginia Tech (80-78). Seth Allen hizo bueno el refrán de “a la tercera va la vencida” para convertirse en el héroe de la noche. Los Hookies fueron por detrás en el marcador casi todo el tiempo, pero Allen (20 puntos) tuvo la ocasión de empatar al final de los 40 minutos. Falló, pero el palmeo de Ty Outlaw (su única canasta del partido) forzó la prórroga. Con empate a 68 London Perrantes (22 puntos) pudo darle el triunfo a los Cavaliers, pero su entrada a canasta tuvo un final sorprendente: la pelota se quedó muerta en el soporte del aro sin entrar. Allen tuvo el triple para ganar, pero falló. Pero nuevamente perseveró, y a 4 segundos del final de la segunda prórroga su esfuerzo se vio recompensado con la canasta de la victoria para Virginia Tech.

Tras esta decepción Virginia volvió a ceder ante Duke, como ya hemos comentado, antes de visitar a North Carolina. Los Cavaliers consiguieron forzar a los Tar Heels a jugar a un ritmo más lento del habitual, pero con eso lo único que consiguieron fue evitar una paliza de escándalo (65-41). Y es que fallando 17 triples seguidos antes de meter uno (su serie final fue 2 de 20) y transformando un 28% de lanzamientos de campo, es imposible aspirar a ganar. En la segunda mitad Virginia estuvo casi 10 minutos sin anotar un tiro de campo. En los locales, Justin Jackson anotó 18 de sus 20 puntos en la primera parte (su estadística final incluye 4 rebotes y 6 asistencias). En la segunda, su relevo lo recogió Kennedy Meeks, que sumó sus 13 puntos y sus 7 rebotes tras el descanso.

La caída en picado de Virginia se confirmó tras su cuarta derrota consecutiva. Los Cavaliers cedieron en su propia pista ante la Miami que entrena Jim Larranaga (48-54), en un partido que se resolvió en la prórroga. Es la peor racha de derrotas del equipo desde que el entrenador Tony Bennett tomó las riendas la temporada 2009-10. Los locales ganaban 35-24 a 12 minutos del final gracias a un parcial de 12 a 0, pero a partir de ese momento estuvieron 6 minutos sin anotar. Una demostración más de los problemas del equipo para anotar, agravados por el mal momento de su base y único sénior London Perrantes, fue su pésimo 31,4% en tiros de campo (16 de 51).

North Carolina se mantiene al frente de esta conferencia, con una victoria de margen respecto a Louisville y la renacida Duke. Tras ellas andan lo bastante cerca como para aspirar al título de liga regular Florida State y Notre Dame.

Big East

El entrenador de Villanova Jay Wright sumó el triunfo 500 de su carrera en la visita de los suyos a la pista de Xavier (57-73), un conjunto que deambulaba por la parte baja del ranking de 25. Los Musketeers, que ya no contaban con Edmond Summer por una grave lesión de rodilla, se quedaron durante el partido sin su máximo anotador Trevon Bluiett al agravarse el esguince de tobillo que arrastraba. Villanova también tenía una ausencia de consideración, la de su único hombre fiable de más de 2 metros, Darryl Reynolds, por una lesión en las costillas.

Butler había llegado a estar en el onceavo puesto del Top 25 antes de que dos derrotas consecutivas frente a Georgetown y Creighton a finales de enero les hicieran bajar. En el veintidosavo lugar de la lista, los Bulldogs cayeron en su visita a Providence (71-65) con su mejor anotador, Kelan Martin fuera del cinco titular por segundo partido consecutivo. Los minutos del alero se han reducido, y lógicamente también lo ha hecho su anotación. Los Bulldogs se rehicieron apalizando a la decepcionante Saint John’s que entrena el exNBA Chris Mullin y a la última de la Big East De Paul.

Creighton perdió en su visita a la pista de Seton Hall (87-81) ante la noche tonta de Khadeen Carrington. El escolta anotó 41 puntos (10 de 15 en tiros de campo), capturó 5 rebotes, dio 7 asistencias y robó 4 pelotas. Carrington anotó 10 puntos en el último minuto del encuentro, justo cuando los Pirates estaban sólo un punto por delante de su rival. Dos de ellos, los decisivos, tras un increíble robo de pelota.

La estrella de Seton Hall se fue hasta los 22 puntos frente a una Villanova que venía de superar a De Paul, pero en esta ocasión no fueron suficientes para ganar (70-92). Los vigentes campeones de la NCAA, liderados por un Jalen Brunson infalible (22 puntos, con 7 de 7 en tiros de campo, 10 asistencias), se quedaban a un paso de ganar por cuarta vez seguida su liga de conferencia. Sólo necesitan sumar un triunfo en uno de los tres partidos que les restan para conseguirlo. El primero de los tres es contra Butler, la segunda y la única que puede aspirar a acabar la liga regular empatada con ella. Un triunfo en este partido acabaría con el suspense. Creighton, la tercera, ya no tiene opciones de ganar el título.

Big 10

Wisconsin, que había escalado hasta el séptimo lugar del Ranking de Associated Press, cayó en casa ante una Northwestern (59-66) que buscaba un triunfo de prestigio que le permitiera disputar por primera vez en su historia el March Madness (59-66). Los Wildcats basaron su victoria en el doble marcaje al que sometieron a una de las estrellas locales, Ethan Happ (Nebraska les había hecho lo mismo en su partido previo, aunque los Badgers acabaron ganando en la prórroga 69-70). Con el pívot anulado, el base Bronson Koenig arrastrando problemas musculares, y Nigel Hayes desaparecido en la primera parte (sólo 4 de sus 13 puntos en los primeros 20 minutos), Northwestern consiguió un parcial de 3-19 tras anotar 5 triples que les dio una renta de 9 puntos de margen que supo mantener en la segunda mitad.

La mala racha de esta universidad se alargó ante Michigan, un equipo que intenta desesperadamente mejorar sus opciones en los play-off de esta conferencia. Ante los Badgers, que por primera vez este curso encadenaron 2 derrotas seguidas, sumaron su tercera victoria consecutiva (64-58). Zak Irvin, el que debía ser el jugador más importante de los Wolverines esta temporada, dejó atrás un mal momento anotador (13 puntos en sus 4 partidos previos) para contribuir con 18 puntos en la victoria, secundando a Moe Wagner (21 puntos).  Hubo dos factores claves que explican la derrota de Wisconsin. El primero, la ausencia por lesión de Bronson Koenig. Su sustituto, el freshman D’Mitrik Trice (su hermano mayor Travis fue una de las piezas claves de la Michigan State que jugó la Final Four del 2015), anotó 9 puntos pero convirtiendo sólo 2 de sus 15 lanzamientos.  La otra clave fue el doble marcaje sobre Ethan Happ tras el descanso. El pívot sumó 18 puntos en la primera parte, con 8 de 9 en sus tiros de campo, por tan sólo 4 en 4 lanzamientos en la segunda.

Tras estas dos derrotas Wisconsin cedió su ventaja en la clasificación de la liga regular para verse empatada con Purdue y Maryland. Contra los segundos se enfrentó en su siguiente cita, el 19 de febrero, consiguiendo una victoria importantísima (71-60). Bronson Koenig volvió a jugar, anotando 9 puntos en la segunda parte. El alero Nigel Hayes (21 puntos, 10 rebotes) sumó 14 tras un descanso al que se había llegado con 6 puntos de margen de los visitantes liderados por el base Melo Trimble (27 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias).  Los Badgers ya habían previsto que Ethan Haap (20 puntos, 7 rebotes, 5 recuperaciones) recibiría un doble marcaje. En la primera mitad el pívot dio buenos pases a sus compañeros libres, y en la segunda, ante las dudas de Maryland, les remató en la pintura. Trimble intentó en solitario la remontada aprovechando que Haap estaba en el banquillo con 4 faltas, pero Koenig y Hayes le dieron la réplica.

Purdue, por su parte, avasalló con sus dos torres, Caleb Swanigan (24 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias)  y Isaac Haas (18 puntos, 5 rebotes) a una Michigan State con muchas carencias en la pintura (80-63). Para colmo de males de los Spartans que se aferraban a sus últimas opciones de ser invitados al torneo de marzo, se lesionó de gravedad una rodilla el escolta Eron Harris, que ya no volverá a jugar en su último curso en la NCAA. Los Boilermakers sólo tuvieron que centrarse en limitar la producción del alero de primer año (y posiblemente último antes de dar el salto a la NBA) Miles Bridges (14 puntos con 4 de 6 en triples, 9 rebotes). Purdue, que lidera la liga regular de esta conferencia con una victoria de margen respecto a Wisconsin (ahora la 16 del ranking), 2 sobre Maryland y 3 respecto a Northwestern, tuvo que recurrir a una prórroga para superar a la modesta Penn State (70-74). En este último encuentro Swanigan se quedó en 10 puntos y 9 rebotes, rompiendo una racha de 9 partidos seguidos firmando un doble doble.

La decepcionante Indiana, que abrió la temporada en el ya lejano noviembre venciendo a una de las grandes favoritas como Kansas, es la antepenúltima de esta conferencia tras haber perdido 7 de sus 8 últimos partidos cuando tiene equipo para aspirar a mucho más. Por detrás suyo encontramos otra universidad histórica como Ohio State. Ahora mismo, es muy difícil que ninguna de las dos sea invitada al March Madness.

Big  12

Kansas sufrió, y de qué manera, para vencer en la pista de Texas Tech (79-80), uno de los equipos de la cola de la clasificación de la conferencia. La defensa de los Raiders dejó al base Frank Mason en tan sólo 12 puntos (4 de 13 en tiros de campo), pero no pudo frenar a Josh Jackson (31 puntos, 12 de 15 en tiros de campo, 11 rebotes, 4 asistencias). Con empate a 79 a 3 segundos del final, el alero se vio en la tesitura más complicada para un jugador de primer año: lanzar los tiros libres claves. Tras errar el primero, anotó el segundo. El triple a la desesperada de Keenan Evans no entró (25 puntos, 4 de 5 en triples).

En uno de sus dos compromisos más complicados para asegurarse un nuevo título de liga regular de su conferencia, Kansas derrotó a West Virginia el 13 de febrero en un partido trepidante con una prórroga (84-80). Los visitantes golpearon primero con una defensa modélica. Los Jayhakws, que se vieron 0-10 en el marcador, sólo acertaron 1 de sus 10 primeros lanzamientos. Tras  dos triples de Lagerald Vick (14 puntos) y una mejora defensiva que les permitió rebotear y correr, los locales devolvieron el golpe con un parcial de 16 a 0. West Virginia reaccionó para cerrar la primera parte 32-39. Tras el descanso, los de Bob Huggins mantuvieron su dominio para ponerse 14 arriba (50-64) a 3 minutos del final con los puntos de Esa Ahmad (20) y Tariq Phillip (18). Y entonces llegó la locura, con los de casa recuperando pelotas con su presión a toda pista y con Frank Mason (24 puntos, 3 de 13 en tiros de campo pero 16 de 18 en los libres) y Devonte Graham (18 puntos) de ejecutores en una remontada que parecía imposible. La prórroga se abrió con un parcial de 8 a 0 con 2 triples de Graham y una penetración tras robo de Josh Jackson (14 puntos, 11 rebotes, 5 recuperaciones) que West Virginia no pudo contrarrestar.

El panorama se le acabó de aclarar a Kansas esa misma noche con la derrota de Baylor en su visita a Texas Tech (84-78), el mismo equipo que dos días antes había estado a punto de noquear a los Jayhawks. Los Red Raiders abrieron el partido con un 11-0. El belga Manu Lecomte entró en ignición al final de la primera parte, anotando 12 de los últimos 14 puntos de los Bears para darle la vuelta al marcador antes del descanso, 32-36. Pero mediada la segunda mitad Texas Tech reapareció con otro parcial de 11 a 0 que la puso 8 puntos arriba a 4 minutos del final. Los Raiders a punto estuvieron de dar una nueva sorpresa frente a West Virginia, pero las piernas les flaquearon en la segunda prórroga (83-74).

Precisamente Baylor era el gran rival a batir que le quedaba a Kansas. Los Jayhawks se llevaron una victoria crucial de la pista de los Bears (65-67), y esta vez no fue por su gran capacidad en ataque sino por su determinación y su buena defensa en la última jugada. Los locales fueron por delante la mayor parte del tiempo imponiendo su juego físico, y llegaron a los 3 minutos y medio finales de partido con 6 puntos de margen. En una nueva demostración de carácter, los jugadores de Bill Self volvieron a remontar tal como hicieran ante West Virginia. Josh Jackson (16 puntos), que ya había salvado a los suyos con un triple lejano para cerrar la primera mitad, consiguió dos canastas y Devonte Graham anotó dos tiros libres para empatar a 65. Landen Lucas fue objeto de falta tras capturar un rebote ofensivo, y anotó dos tiros libres a 11 segundos del final. En el último ataque, Kansas cerró la línea de pase para la estrella de Baylor, Jonathan Motley (19 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias), y negó un tiro librado a su segunda opción, Lecomte (16 puntos, 4 de 9 en triples). Los Bears, que llegaron a figurar entre la lista de candidatos a cabezas de serie del March Madness, sumaban su cuarta derrota en 6 enfrentamientos.

Con cuatro partidos por jugar, Kansas es la primera de su liga regular con dos victorias de margen respecto a tres perseguidores que han jugado un partido más, una Baylor que rompió su racha de dos derrotas seguidas superando a una Oklahoma (60-54) muy lejos del nivel del curso pasado, West Virginia y Iowa State.

Pacific 12

El 9 de febrero UCLA y Oregon se enfrentaron con 21 ojeadores de la NBA acreditados y una leyenda como Magic Johnson en las gradas ( 82-79). Todos querían ver a las dos perlas de los de casa, Lonzo Ball (15 puntos, 11 rebotes) y TJ Leaf. En la primera mitad Dillon Brooks (19 puntos) castigó duramente a los locales, bien secundado por Tyler Dorsey (19 puntos). Los Ducks llegaron a ganar de 17 hasta que Bryce Alford (12 puntos, 4 asistencias) conectó 9 puntos para liderar un parcial de 14 a 0. Oregon se rehizo y al descanso el marcador era 39-48. En el inicio de la segunda parte Brooks volvió a aparecer, y su equipo se puso 15 puntos arriba a 15 minutos del final.  Los Bruins probaron suerte con la misma zona 3-2 que no les había funcionado en la primera mitad, con idéntico resultado. Mejor les fue con una agresiva individual que les concedió un parcial de 7-0. La remontada de UCLA era imparable mientras sus rivales perdían su puntería. Un triple del tercero de los Holiday (Jrue y Justin juegan en la NBA), Aaron (15 puntos, 7 rebotes), les daba el mando con menos de 4 minutos por jugarse, 72-70. Ball asumió el mando con una entrada y un triple lejanísimo en el último minuto. Las libretas de los ojeadores de la NBA echaban humo.

UCLA se vengó, el 18 de febrero, de la derrota que había encajado en enero frente a Southern California (102-70). Los Bruins, además, hicieron sangre ante un rival que va cediendo poco a poco en la clasificación de esta conferencia con los puntos de Bryce Alford (26 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias). El hijo del entrenador sumó 10 puntos seguidos para su equipo. Cuando empezó su serie, USC estaba a 12 a poco más de 7 minutos para el final. Tras su décimo punto consecutivo, la distancia en el marcador entre ambos conjuntos era de 20 puntos. Pero el joven Alford no tenía bastante. Tras una asistencia suya para el mate de Lonzo Ball (15 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias) y un triple faltando 2 minutos y 5 segundos para acabar, la ventaja de UCLA llegó hasta los 30 puntos.  Él acabó el trabajo que habían empezado en la pintura TJ Leaf (19 puntos, 8 rebotes) y Thomas Welsh (16 puntos, 16 rebotes).

Oregon, por su parte, se recupero de su decepción ante UCLA derrotando también a Southern California (70-81). Los locales llegaron a perder de 11 en la primera parte, pero se recompusieron antes del descanso. En la segunda parte Dillon Brooks (21 puntos)  volvió a poner a los Ducks 10 arriba, pero cuando fue eliminado por faltas a 3:28 del final su equipo sólo ganaba de 5. El encargado de frustrar las esperanzas de remontada de los californianos fue Tyler Dorsey (19 puntos) con 2 triples decisivos.

Arizona superó a California (62-57) a pesar de que entre sus dos mejores anotadores, Allonzo Trier y Lauri Markkanen, sólo anotaron una canasta de 10 intentos. Los Wildcats se dedicaron a mover la bola en ataque buscando a Kobi Simmons (13 puntos) y Kadeem Allen (11 puntos) por fuera, y Dusan Ristic (12 puntos) por dentro, y se aplicaron duro en defensa para contrarrestar la mala noche de sus dos estrellas. Arizona lidera la Pac 12 habiendo perdido sólo un partido de los 15 jugados de liga regular. Tras 4 victorias frente a rivales asequibles, ahora le llega el esprint final. De sus últimos 3 partidos, uno es contra Southern California y otro contra UCLA. En la clasificación, a una victoria de los Wildcats está Oregon, precisamente la única capaz de derrotarles en su conferencia. Por detrás, la tercera en discordia es UCLA. De las tres, la que presenta un final de calendario más asequible es Oregon.

Southeastern Conference

Kentucky sufrió para vencer a una Georgia (77-82) que a los dos minutos de juego perdió por una lesión de rodilla a su estrella, el alero alto Yante Maten. A pesar de esta importante baja, los Bulldogs no se rindieron y tuvieron a los de John Calipari contra las cuerdas hasta el final, liderados por el base JJ Frazier (36 puntos). A un minuto del final, una canasta suya ponía por delante a los de casa, 75-73. El base de los Wildcats D’Aaron Fox empató con dos tiros libres y un tapón de Bam Adebayo le dio la iniciativa a Kentucky. Fox marcó distancia con otros 4 tiros libres y Malik Monk remató la faena con dos puntos más, también desde la línea de personal. Tras el partido Calipari aprovechó para elogiar el trabajo del entrenador rival, Mark Fox, y se despachó a gusto contra la decisión de despedir al entrenador de North Carolina State, Mark Gottfried, a medio curso. El entrenador de Kentucky recomendó a los entrenadores incluir en sus contratos una cláusula para cobrar toda la temporada en estos casos. Kentucky volvió a sufrir frente a Missouri (62-72), pero Adebayo (22 puntos, 15 rebotes) compensó en la pintura la falta de acierto del equipo en el lanzamiento exterior.

 

South Carolina perdió en casa contra Alabama en el partido más maratoniano de lo que llevamos de curso (86-90). Hasta 4 prórrogas hicieron falta el 8 de febrero para conocer al vencedor. La estrella local, Sindarious Thornwell, firmó unas cifras monstruosas, 44 puntos y 21 rebotes (10 ofensivos), pero compensó con sus 25 tiros libres anotados (de 33 lanzados) su pobre 9 de 25 en tiros de campo. El entrenador Frank Martin se culpó de la derrota por haber programado una serie previa de entrenamientos demasiado duros que dejaron agotados a sus jugadores. Ni Thornwell ni ninguno de sus otros dos mejores anotadores, PJ Dozier y Duane Notice, estaban frescos para lanzar. Aún así, su técnico mantuvo en pista 56 minutos al primero y 54 a los otros dos. El máximo encestador de Alabama fue Avery Johnson Jr (23 puntos), el hijo del entrenador. ¿Os suena el nombre? Avery Johnson padre jugó 16 temporadas en la NBA, ganando un anillo de campeón con los Spurs el 1999 anotando la canasta ganadora del quinto partido de la serie contra los Knicks. Como entrenador, llevó a los Dallas Mavericks a las finales del 2006 (ganadas por los Miami Heat).

Este no fue el único traspié de los Gamecocks. El 12 de febrero vencieron a Mississippi State, pero el 16, fueron derrotados por Arkansas en casa (76-83). Sindarious Thornwell jugó otro gran partido (27 puntos), pero tampoco fue suficiente. Los Razrobacks perdian de 14 en el minuto 6 de partido. Menos de 10 minutos más tarde, ganaban de 9 tras un parcial de 2 a 25. South Carolina fue por detrás en el marcador toda la segunda mitad, pero consiguió acercarse a un punto a 1:16 del final tras dos puntos de PJ Dozier.  Una afortunadísima canasta de Manuale Watkins acabó con su capacidad de reacción.

South Carolina sumó su tercera derrota en cuatro partidos en su visita a la pista de Vanderbilt (71-62). Los Gamecocks probaron su propia medicina ante un rival que decidió superar en defensa a uno de los mejores defensores de la NCAA.  Los Commodores impidieron a los visitantes anotar ninguna canasta en juego durante unos 9 minutos. En este tiempo el entonces 21 del ranking pasó de ganar 49 a 53 a perder 70 a 59, con Vanderbilt impulsado por los triples de Riley LaChance (14 puntos) y la anotación de Matthew Fisher-Davis (17 puntos) saliendo del banquillo. Thornwell superó los 20 puntos (21) por cuarto partido consecutivo, y de nuevo no fue suficiente para que South Carolina venciese.

En este estado de cosas, la visita del 21 de febrero a la pista de Florida se presentaba como un revulsivo o como un hundimiento casi definitivo. Fue lo segundo. Los Gators atraparon en su trampa defensiva a los visitantes que además vieron como un Thornwell (23 puntos, 10 rebotes, 11 de 11 en tiros libres) desactivado se cargaba muy rápido con dos faltas. Frank Martin tuvo que jugársela cuando los Gamecoks perdían de 12 a 5:30 del descanso dando entrada de nuevo a Thornwell. La jugada le salió bien, y South Carolina se recuperó con un parcial de 2 a 17. Aunque su liderato en el marcador les duró sólo 50 segundos.  Tras cerrarse la primera parte con un resultado de 35 a 33, en la segunda Kevaughn Allen (26 puntos, 7 rebotes, 13 de 14 en tiros libres) y Devin Robinson (14 puntos, 6 rebotes, 3 tapones) se encargaron de que Florida se apuntase un nuevo triunfo (81-66).

Florida, sin hacer ruido y tras 9 victorias consecutivas se mantiene al frente de la clasificación de la SEC, empatada con el único rival ranqueado al que venció en esta racha, Kentucky. Su final de calendario de cara a acabar primera la liga regular es complicado, debiendo visitar el feudo de los de Calipari. Si supera este escollo, aún tendrá que ganar como local a la cuarta, Arkansas, antes de cerrar esta fase de la temporada en la pista de Vanderbilt. Y todo ello sin poder contar sin su pívot titular, John Egbunu, fuera de combate por una grave lesión de rodilla.

La gran curiosidad de Florida es Canyon Barry, hijo de uno de los nombres míticos de la NBA, Rick Barry. Su padre era un gran anotador con un curioso estilo a la hora de lanzar tiros libres. El mismo que ha adoptado su hijo, con un elevado porcentaje de acierto (89,9% este curso). El escolta sénior ha batido el récord de lanzamientos de personal consecutivos anotados sin fallo de la Universidad de Florida. Ante Texas A&M llegó a los 39 seguidos. La racha se rompió en su siguiente partido, frente a Auburn, donde falló uno de sus doce tiros, el cuarto. Barry se consoló anotando 30 puntos.

West Coast

Gonzaga, único equipo invicto de la Division I, superó en su visita a la pista de Saint Mary’s  (64-74) el último obstáculo serio para mantener su imbatibilidad hasta el final de la liga regular de su conferencia. Los Gaels sólo fueron por delante en el marcador tras la canasta inicial de Evan Fitzner. El hombre montaña Przemek Karnowski (19 puntos, 8 rebotes) sumó 10 de los 12 primeros puntos de una Gonzaga que anotó 11 de sus 12 primeros lanzamientos de campo para escaparse. La ventaja visitante llegó hasta los 15 puntos. Saint Mary’s, el equipo que juega los ataques más largos de la categoría, aceleró su ritmo para remontar, y llegó al descanso 31-40 tras 6 puntos seguidos de su estrella, el pivot Jock Landale (24 puntos, 8 rebotes). El australiano se vio muy condicionado por las faltas intentando frenar a Karnowski y su socio en la pintura, el ala pívot Jonathan Williams (17 puntos, 9 rebotes). En la segunda mitad los Bulldogs se dedicaron a administrar su renta, liderados por Nigel Williams-Goss (14 punts, 3 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones), contrarrestando las rachas de acierto rivales.

A Gonzaga solo le quedan dos partidos para cerrar la liga regular, frente a la débil San Diego y la tercera de la clasificación a 6 triunfos de distancia, Brigham Young, y la única posibilidad de que no sea campeona en solitario es que pierda los dos. Y aún así, sería campeona empatada con la segunda, Saint Mary’s. Yo no apostaría a que los Bulldogs perdiesen ninguno de los dos.

Máquinas de anotar

Lamelo Ball es el hermano pequeño del base de UCLA Lonzo Ball. Aunque aún estudia en el instituto, ya genera tanta expectación como su hermano. El motivo, los 92 puntos que anotó en un partido con su centro de estudios, Chino Hill, 41 de ellos en el último cuarto.

Mike Daum marcó un nuevo récord anotador de la temporada en la Division I de la NCAA con los 51 puntos que anotó frente a Fort Wayne. El ala pivot (2,05) de South Dakota State, tercero del ranking de anotadores con casi 25 puntos de media, superó de un punto la marca que había establecido en enero el líder de esta categoría, Markus Keene de Central Michigan. Daum anotó 14 de sus 29 lanzamientos de campo (7 de 18 en triples) y 16 de sus 17 tiros libres. A sus 51 puntos les sumó 15 rebotes.

La imagen más lamentable del curso se vio en la Division III, en el partido entre Daniel Webster College y Southern Vermon, cuando Marquise Caudill (de Daniel Webster) dejó KO de un puñetazo a un oponente y aún luego intentó rematarlo con una patada en el suelo. La policía lo arrestó por su acción juntamente con otro jugador implicado en la tangana. A Caudill le han  caído 50.000 dólares (casi 47.500 euros) de multa.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, el 23 de febrero del 2017

Duke, la gran favorita NCAA si las rodillas de Harry Giles lo permiten

7 Nov

gilesLlegó noviembre y vuelve el baloncesto universitario, con su pléyade de aspirantes a estrellas que nos depararán grandes noches de baloncesto. Repasa con nosotros los principales candidatos a ganar el campeonato de la categoría, el maravilloso March Madness.

Una temporada más, el gran foco  de atracción del baloncesto universitario serán los recién llegados. Y más tras lo ocurrido en el draft del 2016. La promoción de jugadores de primer año presentaba buenos jugadores, como siempre, pero pocos con potencial de estrella. Y un buen número de sophomores (estudiantes de segundo año) y júniors (los que han jugado 3 cursos) no desaprovecharon la ocasión para probar suerte en la NBA.

Los jóvenes de más talento tienen unas carreras universitarias fugaces, de apenas una temporada (lo mínimo a lo que les obliga la normativa NBA, que no admite rookies menores de 19 años y que impide el salto directo desde el instituto). Son los llamados “one and done” (uno y listo). Lejos quedan ya aquellos tiempos en que los aspirantes a profesionales cimentaban su futuro brillando en la NCAA.

Si hay una autopista de acceso rápido a la mejor liga del mundo en el baloncesto universitario, ésta no es otra que la Kentucky que entrena John Calipari. En el último draft coló 2 jugadores de primer año (Jamal Murray, Skal Labissière) y otro de segundo (Tyler Ulis) entre las dos rondas. Fue uno de sus drafts más discretos de los últimos años. En el anterior había colocado 4 en primera ronda y 2 en la segunda. La actuación por debajo de sus expectativas de algunos de estos jóvenes redujo la presencia de los Wildcats en la última noche de selección de novatos.

Este curso Calipari ha conseguido otra gran promoción. Los medios especializados clasifican a las promesas del baloncesto por un sistema de estrellas, con un máximo de 5. Kentucky ha becado a 5 jugadores de la máxima categoría: el base De’Aaron Fox, el combo-guard (puede alternar entre base y escolta) Malik Monk, los ala-pívots Wenyen Gabriel y Sacha Killeya-Jones, y el pívot Eudrice “Bam” Adebayo (el mote se lo puso su madre en referencia a un personaje de los Picapiedra).

De la plantilla del curso pasado siguen, como los más destacados, el base Isaiah Briscoe, que no saltó a profesionales porque no rindió conforme a los esperado en su año freshman, el pívot australiano de 2,13 Isaac Humphries, también de segundo año, y el alero sénior Derek Willis. El ala pívot Marcus Lee, ante la llegada de tanto talento en su posición (además de los ya citados debutará el neozelandés Tai Wynyard), ha decidido transferirse a la Universidad de California en busca de minutos para mejorar sus opciones de dar el salto a la NBA, aunque ello le obligue a estar una temporada sin jugar.

Duke, la número 1

Y sin embargo, a pesar de todo este talento, Kentucky no es la gran favorita a proclamarse campeona en la gran Final del March Madness que se disputará el 3 de abril en el estadio de la Universidad de Phoenix. Este honor recae en Duke, número 1 del Top25 de pretemporada de Associated Press por delante de los chicos de Calipari. Mike Krzyzewski, a un paso de la jubilación, está variando su filosofía respecto al reclutamiento. Los “Blue Devils” han pasado de ser un equipo que generaba profesionales con sólidas trayectorias universitarias a ofrecer cada vez más jugadores “one and done”.

El año 2015 Krzyzewski conquistó su quinto campeonato nacional. Y lo hizo con tres debutantes excepcionales que inmediatamente pasaron a la NBA: el pívot Jahlil Okafor, el alero Justice Winslow (hijo de Ricky, el exjugador del Estudiantes de la ACB) y el base Tyus Jones.  Este último draft el alero freshman Brandon Ingram fue elegido por los Lakers con el número 2. La misma posición en la que fue seleccionado Jabari Parker el año 2014. Austin Rivers (2012) y Kyrie Irving (2011) también se despidieron al finalizar su primer curso. Además de ellos, sólo Luol Deng (2004) y Corey Maggette (1999) fueron elegidos en un draft habiendo jugado un único curso. Nueve jugadores en toda la historia de Duke, y 7 de ellos a partir de 2011.

Los “Blue Devils” discuten a Kentucky el primer lugar en el ranking de reclutamiento de esta temporada. Han incorporado a 4 chicos “5 estrellas” como el ala-pívot Harry Giles, el alero Jayson Tatum (estos dos apuntan a Top5 del draft NBA), el base Frank Jackson y el pívot Marques Bolden, un “4 estrellas” en la persona del ala-pívot Javin DeLaurier y un “3 estrellas” australiano, el alero Jack White.  El entrenador del equipo decidió permitir la entrada pública a los entrenamientos 2 días en octubre. ¿Esto supone más facilidades para los ojeadores NBA? Más bien todo lo contrario. En cursos anteriores la entrada era libre, mientras en éste ha quedado restringida a solo dos días. Coach K no quiere distracciones para sus jóvenes.

Pero lo que realmente marca la diferencia en el ránking de pretemporada con Kentucky no es el talento que llega, sino el que ha permanecido. En aquella final del 2015 donde Duke superó a la Wisconsin de Frank Kaminsky y Sam Dekker, hubo un cuarto rookie de los Blue Devils que se echó el equipo a sus espaldas en la segunda parte, el escolta Grayson Allen. Entre él, Okafor, Winslow y Jones sumaron 60 de los 68 puntos del equipo. Allen ha seguido su progresión desde aquella noche de gloria hasta convertirse en el líder natural del equipo, uno de los mejores anotadores de la categoría y el jugador más odiado de los EUA por sus zancadillas en pista de este último curso. El último en la lista de villanos de Duke.

En las alas Allen estará acompañado por Luke Kennard, un sólido tirador de segundo año que ya dejó muestras de su gran clase en su primer año universitario. Sólo le falta ser más regular para convertirse en un jugador temible. El sénior Matt Jones no consiguió establecerse como base, pero jugando de escolta es un peligro desde la línea de 3 puntos.  El ala-pívot Chase Jeter, compañero de promoción de Kennard, no demostró como novato las cualidades que se le presuponían.  Este año tendrá una nueva oportunidad.

La guinda del pastel es otro ala-pívot, Amile Jefferson. El curso anterior, el que debía ser su último, se lo perdió por una grave lesión. La NCAA le ha concedido, por esta causa, poder jugar un quinto año. Si su baja dejó a Duke sin opciones de aspirar a títulos, con su concurso los “Blue Devils” vuelven a ser favoritos a todo. Y sin embargo, no todo es de color de rosa para Coach K, pendiente de las rodillas de uno de los recién llegados, Harry Giles.

Giles es un jugador del siglo XXI: alto, rápido, atlético, de brazos largos y mucho talento, pero con  unas rodillas de cristal. En los últimos tres años se ha lesionado de gravedad ambas articulaciones. En el 2013 se rompió los ligamentos y el menisco de la izquierda, y en el 2015 los ligamentos de la derecha. En ambos casos tuvo que operarse. A primeros de octubre ha vuelto a pasar por el quirófano para hacerse una artroscopia en su rodilla izquierda, con un periodo de baja estimado de unas 6 semanas, justo para llegar al inicio de la temporada 2016-17.

El resto de aspirantes

El vigente campeón se merece un respeto, y por ello empezaremos hablando de Villanova, número 4 del primer Top25 del curso. Respecto a la temporada pasada, conserva al autor de la canasta del triunfo en la final, Kris Jenkins, pero presenta dos bajas importantes tras las graduaciones de su mariscal de campo, Ryan Arcidiacono, y su ancla defensiva, Daniel Ochefu. El pívot de Baltimore también mejoró sus prestaciones ofensivas, lo que fue una de las claves del éxito en el pasado March Madness.

El entrenador Jay Wright cuenta para reemplazar a Arcidiacono con el sénior Josh Hart, el júnior Phil Booth, uno de los héroes en la final de Marzo, y el sophomore Jalen Brunson,  en su día considerado un cinco estrellas. Los problemas los tendrá en la pintura, porque la NCAA ha negado el permiso para jugar este curso al freshman de 2,05 metros Omari Spellman, el sustituto previsto para Ochefu, por motivos académicos. Ante esta circunstancia, el veterano Darryl Reynolds deberá mejorar de forma radical sus prestaciones o el recién llegado Dylan Painter dejar mal a los que sólo le otorgaron una valoración de 3 estrellas.

Los expertos de Associated Press sitúan en el número 5 del ránquing de favoritos a Oregon. Cierto es que el curso anterior hicieron un gran papel, quedándose a un paso de la Final Four. Sólo les sobraron los 37 puntos (con 8 de 13 en triples) de Buddy Hield en el partido de cuartos. El técnico Dana Altman ha perdido a uno de sus anotadores, el alero Elgin Cook, pero conservan a su otro alero anotador, Dillon Brooks, al base Tyler Dorsey y al interior Chris Boucher, uno de los grandes intimidadores de la Division I que además destaca por su tiro de 3 puntos. Y hablando de triples, tras el año en blanco al que le obligó una lesión ya podrá jugar el transfer de Villanova Dylan Ennis.

Pero si Duke estaba pendiente de las rodillas de Giles, los “Ducks” lo están del pie de Brooks. El alero no pudo participar en la gira veraniega de 4 partidos por España en agosto por una lesión de la que fue operado. La Universidad intentó ocultar la gravedad del tema, hasta que finalmente reconoció que se perdería el principio de temporada. Siguiendo un tratamiento conservador, Altman espera contar con sus servicios, a plenos rendimiento, a partir de enero.  El equipo no debería tener problemas para conseguir su invitación para el baile de marzo, aunque si acumula demasiadas derrotas sin Brooks le tocaría un cuadro de torneo más complicado.

Kansas, otra de las fijas en las apuestas precede a Villanova y Oregon como tercera favorita antes de empezar el curso baloncestístico.  Lleva 12 temporadas seguidas proclamándose campeona de su conferencia, la Big 12, y este curso no parece que vaya a romperse la racha. Bill Self se ha hecho con el talento de dos debutantes cinco estrellas,  el pívot de 2,10 Udoka Azubuike  y Josh Jackson. Este alero de 2’03 será otra de las grandes atracciones del siguiente draft de la NBA, uno de los aspirantes al número 1. Jackson es un gran atleta capaz de anotar, pasar, botar, defender. En resumen, un jugador total capaz de manifestarse en todos los lances de un partido, y que no se esconde en los momentos clave.

El timón de los Jayhawks lo llevará con mano firme el base Frank Mason, escoltado por Devonte’ Graham. Junto con Jackson, una línea exterior sólida y sin fisuras. Las dudas están en otros miembros de la plantilla. El alero ucraniano Sviatoslav Mykhailiuk llegó a la NCAA con muchas expectativas, pero tras dos años en la competición no ha hecho honor a ellas. Algo parecido le pasó al ala-pívot de segundo año Carlton Bragg en su curso de debut. En su caso, si no cumplió con lo esperado, al menos de cara al público, fue por falta de más minutos de juego. Si Kansas realmente aspira a proclamarse campeón de los EUA en abril del 2017, estos dos jugadores deberán dar un paso adelante.

Arizona, otro de los grandes centros de atracción de talentos, suma a su plantilla tres novatos 5 estrellas para este próximo curso, el finlandés de 2,13 Lauri Markkanen, el base de 1’98 Kobi Simmons y el escolta-alero de 1,93 Rawle Alkins. El entrenador Sean Miller tendrá a sus órdenes un grupo muy atlético, con muchos jugadores de entre 1,90 y 2 metros, y con muchas opciones exteriores de anotación. Incluso Markkanen puede tirar triples.  El protagonista de la mala noticia es el cuatro estrellas de 2,03 Ray Smith, un alero versátil que la temporada pasada fue baja por una grave lesión de rodilla. En un partido de exhibición justo antes de alzarse el telón de ésta se ha vuelto a romper los ligamentos, la tercera vez en 30 meses. Ha decidido retirarse con tan sólo 19 años, y sin haber llegado a debutar en la NCAA. Por si alguno no lo recordaba, así de perra es a veces la vida.

La estrella de estos Wildcats , y uno de los jugadores más seguidos esta temporada, será el escolta de segundo año Allonzo Trier. La veteranía la pondrá el base sénior Kadeem Allen, que probablemente  juegue de escolta para dejar la dirección al júnior Parker Jackson-Cartwright y al recién llegado Simmons. En el centro de la pintura es donde parece estar el punto débil de Arizona. Markkanen debería acabar jugando de cuatro. El júnior Dusan Ristic es mejor atacando que defendiendo y reboteando, mientras que Chance Comanche apunta a buen defensor, pero el curso pasado le faltaban quilos (parece que ahora los ha ganado). Tal vez por ello los especialistas no confian demasiado en este equipo, dándole el décimo lugar en su primera lista de la temporada.

No quisiera cerrar el repaso a los favoritos sin hablar de dos equipos más, North Carolina y Michigan State. Los Tar Heels, derrotados por Villanova en la última final de la Locura de Marzo, han perdido a sus dos mejores hombres del pasado curso, el ala-pívot Bryce Johnson y el base-escolta Marcus Paige, pero conservan el resto del bloque básico, con los bases Joel Berry y Nate Britt, el escolta Theo Pinson, el completísimo alero Justin Jackson y los interiores Isaiah Hicks y Kennedy Meeks. Si Berry mantiene el nivel del curso anterior, Britt brilla como en el inicio de la pasada temporada y Jackson, además de labores de intendencia y anotar en transición suma desde el triple, los chicos de Roy Williams serán un hueso duro de roer. Y más si el pívot freshman 5 estrellas Tony Bradley, el base Seventh Woods y el escolta Brandon Robinson, ambos de 4, se suman a la fiesta. Empieza el curso en el sexto lugar del Top25, veremos dónde lo acaba…

Michigan State, como Duke en los viejos tiempos, se han caracterizado por ser un equipo jerárquico donde los jugadores iban ganando minutos y responsabilidad curso a curso. Hasta ahora. Primero, porque al técnico Tom Izzo se le han ido tres séniors difíciles de reemplazar como Denzel Valentine, Matt Costello y Bryn Forbes. Y segundo, porque ha reclutado la que en palabras del propio entrenador es su mejor promoción de novatos desde que dirige el equipo (y eso es mucho tiempo, 1995), y la tercera mejor del año tras las de Kentucky y Duke: los aleros Miles Bridges y Nick Ward, el escolta Joshua Langford y el base Cassius Winston. Sobre sus jovenes espaldas recaen todas las esperanzas de los Spartans, aunque los votantes de AP no confian demasiado en ellos, haciéndoles caer hasta el puesto 12 de su lista. Las notas, no obstante, a final de curso.

Duelo de bases 

No todos los novatos con aspiraciones a jugar en la NBA tras sólo un curso de Universidad figuran en conjuntos candidatos al título del March Madness. Los hay que se han decantado por otros centros como Markelle Fultz, que jugará para la Universidad de Washington. Fultz, uno de los mejores bases de su promoción, apunta muy alto en el draft. Este jugador de 1,95 tiene todas las capacidades físicas y las habilidades técnicas para triunfar como profesional del baloncesto, además de una cualidad que no se enseña: creatividad.

Mientras que Fultz por su altura puede alternar las posiciones de base y escolta, Dennis Smith es un base puro. Un gran base puro de 1,87 que ha decidido cursar sus estudios en North Carolina State. Inteligente, rápido, explosivo, con gran dominio de balón y control excepcional de su cuerpo, la NBA también le espera con los brazos abiertos

El último en discordia en este duelo a tres como el del final de la mítica “El Bueno, El Feo y el Malo” es un joven a quien comparan por su forma de jugar con…Ricky Rubio. Lonzo Ball mide 1,98 y este curso mostrará al mundo sus habilidades con la camiseta de UCLA.  Ha cerrado su último curso de instituto con un promedio de triple doble de 23,9 puntos,  11,3 rebotes y  11,5 asistencias por noche a los que ha añadido 5,1 robos. Un auténtico hombre orquesta como lo era el del Masnou en las categorías formativas.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, 6 de noviembre del 2016

NBA.com | Hang Time Blog

The official news blog of NBA.com with commentary and analysis from NBA.com's staff of writers.

ProBasketballTalk

Basketball - NBC Sports

El vestuario

Son historias. El deporte es sólo una excusa. Por Jorge Gérardin

EL ECO SIN PASOS

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

La Canasta Americana 🏀

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

A %d blogueros les gusta esto: