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NCAA: Gonzaga llega al 1 mientras Kentucky entra en crisis

7 Feb

gonzagaDespués de 2 semanas de turbulencias en el baloncesto universitario norteamericano, sólo Gonzaga se ha mantenido firme entre los favoritos. Eso le ha permitido hacerse con el número 1 del ranking.

El martes 24 de enero se vivió una tormenta perfecta en la NCAA. Tres de los cuatro primeros equipos del ranking por excelencia del baloncesto universitario, el Top 25 de Associated Press, cayeron derrotados la misma noche. La número 1, Villanova, no pudo salir airosa de su visita a Marquette (74-72), la número 2, Kansas, fue superada claramente por West Virginia (85-69), y la número 4 Kentucky cedió en la pista de Tennessee (82-80). La número 3 Gonzaga se libró, tal vez porque no tenía partido. Y gracias a eso, por segunda vez en su historia, se puso al frente del ranking desbancando a Villanova, que cayó hasta el cuarto lugar.

Este terremoto tuvo su réplica la noche siguiente cuando la número 6 Florida State no fue capaz de doblegar a Georgia Tech (78-56) y la número 8 UCLA era vencida por Southern California (84-76). La semana se redondeó el sábado. La 6 Florida State volvió a ceder, esta vez ante Syracuse (82-72), la 9 North Carolina cayó en Miami (77-62) y la 10, Oregon, en su visita a Colorado (74-65). Tras sus dos derrotas Florida State cayó en picado hasta el puesto 15 de la lista.

El 4 de febrero volvimos a tener otra tormenta de gran magnitud en el baloncesto universitario. La entonces número 2 Baylor cayó en casa ante Kansas State (54-56), la número 3 Kansas cedía, también en casa, frente a Iowa State (89-92), la número 5, Arizona, se llevaba una paliza considerable en su visita a la número 13 Oregon (85-58), la 7 West Virginia era derrotada en casa por Oklahoma State (75-82), la octava Kentucky perdía de 22 en casa de la veinticuatro Florida (88.66) y la novena del ranking, Virginia, no podía salir victoriosa de su visita a Syracuse (66-62). La segunda convulsión seria en la NCAA en 12 días de la que Gonzaga volvió a salir indemne, y que sirvió a Villanova para recuperar posiciones hasta el número 2.

Atrás queda para muchos la placidez del calendario de la “pretemporada oficial” que abre el curso, cuando las universidades más importantes intentan esquivar en la medida de lo posible a rivales complicados, especialmente fuera de casa. El calendario de conferencias ha revelado su rigor, exigiendo el máximo a los equipos de las 5 conferencias más potentes (Atlantic Coast, Big 10, Big 12, Southeastern Conference y Pacific 12), un grupo selecto al que podría sumarse la Big East. De los favoritos al título final, Gonzaga es la única que no está en una de estas 6 sino en una más asequible, la West Coast.

Atlantic Coast

A principio de temporada tres nombres de bases destacaban entre la clase de novatos que ha debutado este año en la NCAA: Marquelle Fultz, Dennis Smith y Lonzo Ball. El último ha conseguido una buena dosis de notoriedad gracias al buen papel de UCLA, una de los equipos más potentes en lo que llevamos de curso. Fultz no recibe la atención que merece por jugar en la débil Washington, descartada salvo milagro para participar en el March Madness. Smith, por su parte, firmó por lo que parecía un buen proyecto, North Carolina State. Lástima que dos de las piezas claves del equipo, los gemelos Caleb y Cody Martin, decidieran transferirse a la Universidad de Nevada.

Dennis Smith cumple cada noche. El base incluso firmó un triple doble (27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias) frente a Virginia Tech.  Lástima que el balance de victorias de su equipo no es bueno, y en una conferencia tan dura como la Atlantic Coast eso equivale a quedar fuera del gran torneo nacional. La paciencia siempre tiene premio, y a Smith su gran noche le llegó en el triunfo frente a la mediática Duke. El base anotó 32 puntos, dio 6 asistencias y cogió 4 rebotes para liderar el triunfo de la Wolfpack por 82 a 84, en su primera victoria a domicilio en la liga regular de su conferencia en 3 temporadas.

Tras encadenar dos derrotas ante Florida State y Louisville, Duke había retomado a la senda de la victoria ante Miami (70-58). En el retorno del ala pívot Amile Jefferson después de su lesión, los Blue Devils perdían de 11 al descanso. El entrenador interino Jeff Capel por la operación de espalda de Mike Krzyzewski decidió iniciar la segunda parte con sus dos mejores anotadores, Grayson Allen y Luke Kennard, en el banquillo.  La táctica le dio resultado.  En casa, frente a las huestes de Dennis Smith,  Capel también sentó a Allen y Kennard, pero al inicio del encuentro. Y ahora no funcionó.

Este resultado enfureció tanto al convaleciente Krzyzewski que convocó al equipo a su casa, y comunicó a los jugadores que tenían vetado el acceso al vestuario y prohibido lucir el uniforme de Duke “hasta que cumplieran con los estándares del programa”, una drástica medida que Coach K ha utilizado en otras ocasiones. Los jugadores se reunieron por su cuenta, sin la presencia de miembros del equipo técnico, para a su vez sacar sus propias conclusiones. Allen y Kennard recuperaron la titularidad. Los Blue Devils remontaron para vencer a Wake Forest (83-85) con un triple final de Kennard (34 puntos, 11 de 14 en tiros de campo) y se impusieron a una Notre Dame en crisis (74-84) que encadenaba por primera vez en el curso 3 derrotas seguidas seguidas (fueron cuatro tras caer ante North Carolina 83-76). Krzyzewski volvió a dirigir al equipo tras un mes de baja frente a la última de la ACC, Pittsburgh (72-64). Después de una primera parte igualada, apareció Grayson Allen (18 de sus 21 puntos en la segunda parte) para dar el triunfo a los suyos.

Florida State es uno de los equipos fuertes de esta conferencia. Encadenó 6 partidos contra rivales  ranqueados, y cerró la serie con un balance de 5 victorias (Virginia, Virginia Tech, Duke, Notre Dame y Louisville) y 1 derrota (frente a la líder de la ACC North Carolina). Pero en su primer partido contra un equipo no ranqueado, Georgia Tech, el 25 de enero, los Seminoles hincaron la rodilla (78-56). El apagón ofensivo de los hombres de Leonard Hamilton en la primera parte (8 minutos sin sumar con 15 tiros de campo seguidos errados, sólo 15 puntos anotados al descanso) fue de tal magnitud que el técnico rotó a sus 13 hombres sin encontrar solución alguna. Aunque mejoraron en la segunda mitad, su porcentaje final de tiros de campo no puede ser más desolador, 28,2% (20 de 71). Los Yellow Jackets, que el 31 de diciembre también dieron la sorpresa frente a North Carolina, viven en la zona media de la clasificación de la ACC cuando se esperaba que fueran uno de los colistas.

La mala racha de los Seminoles se amplió frente a su segundo rival de fuera del ranking, Syracuse (82-72). Los Orange están protagonizando una temporada muy gris, y necesitaban un triunfo como este para resucitar. Al descanso, con Florida State atascada ante su sempiterna zona 2-3 (11 pelotas perdidas y 8 tapones recibidos, 6 a cargo de Tyler Lidon, por 10 canastas en juego), los de Jim Boeheim ganaban de 18, 44 a 26. Los visitantes se reactivaron en la segunda parte con los puntos del alero freshman Jonathan Isaac (16 de sus 19 puntos tras el descanso, 12 rebotes). Xavier Rathan-Mayes (16 puntos)  le secundó desde la línea de 3 puntos. Tras anotar 6 de sus 8 primeros triples tras el descanso, la distancia entre los dos equipos quedó reducida a 2 puntos a 9:12 minutos para el final. Lidon (14 puntos, 11 rebotes, 6 tapones) con dos canastas de carácter y Andrew White (24 puntos, 9 rebotes, 4 recuperaciones) con un triple acabaron con la remontada visitante.

Syracuse redondeó su recuperación 8 días después, el 4 de febrero, derrotando a otro rival ranqueado, la entonces 9 Virginia (66-62). Esta vez al descanso los que cedían eran los Orange, 22-34. Pero un triple de White (23 puntos) y otro de Lydon marcaron el inicio de un parcial para abrir la segunda mitad de 19 a 2 que dio la vuelta al partido. Los chicos de Jim Boeheim, tras situarse quintos de la conferencia por detrás de North Carolina, Florida State, Louisville y Virginia, y por delante de Duke y Notre Dame, vuelven a estar en la lista de invitados al baile de marzo.

Big East

Marquette es uno de los equipos que viven en la “burbuja”, la zona de incertidumbre de los que tienen alguna posibilidad y ninguna certeza de ser invitados al baile de marzo. Los Golden Eagles cedieron 3 derrotas en la primera fase del curso (una ante la ranqueada Wisconsin), y ya en la liga regular habían caído en sus visitas a la pista de Seton Hall y a las de los equipos del Top 25 Villanova y Butler. En su salida a casa de la entonces número 7 Creighton, en el primer partido de los locales sin su base titular Maurice Watson Jr (baja para todo el curso por una lesión de ligamentos en su rodilla izquierda), Katin Reinhardt anotó 17 de sus 21 puntos (10 en un parcial de 0-12) en una primera mitad donde quedó visto para sentencia el partido (94-102). En la segunda, Luke Fischer (18 puntos) convirtió 8 de sus 9 lanzamientos y puso 6 tapones para frenar el intento de remontada de los Bluejays.

Reinhardt (19 puntos, 4 de 7 en triples) volvió a ser clave en el siguiente partido de Marquette, el 24 de enero frente a la primera del ranking Villanova, anotando los dos tiros libres decisivos a 11 segundos del final (74-72).  Los Wildcats tuvieron dos opciones para forzar la prórroga, pero no las aprovecharon. Como tampoco hicieron con los 17 puntos de ventaja que tenían en el minuto inicial de la segunda mitad (24-41) fruto de su excelente defensa presionante hasta ese momento. Y eso que sus dos líderes anotadores no aportaron durante los primeros 20 minutos. Por problemas de faltas Josh Hart (16 puntos, 8 rebotes) jugó sólo 4 minutos en una primera mitad en la que Kris Jenkins sólo sumó 2 puntos. El alero no volvió a anotar, pero Hart si que sumó 14 puntos en los 20 minutos finales.  El equipo de Jay Wrigth parecía tener el partido ganado, con 13 puntos de ventaja a 6:30 para acabar.  Pero  entonces Villanova  se colapsó de forma inexplicable ante la misma zona 1-3-1 que hasta ese momento había superado, anotando sólo  2 de sus últimos 13 lanzamientos a canasta. Eso permitió a los Golden Eagles vencer con un parcial de 19 a 4. Reinhardt busca una curiosa marca, disputar el March Madness con 3 equipos distintos (ya ha participado con UNLV y Southern California).

Villanova se reencontró con el triunfo en su siguiente partido, ante Virginia (61-59), ajeno al calendario de conferencias. Los Cavaliers son un equipo sin una gran estrella, pero con un ataque muy bien estructurado sobre la base de los bloqueos de sus sacrificados pívots para generar tiros librados a los exteriores. Ayudados también por su buena defensa, los de Tony Bennett ganaban de 12 a 10 minutos del final. Los Wildcats subieron su presión, y Virginia perdió su identidad ofensiva (ayudó que su pivot titular Jack Salt estuviera en el banquillo).  Los triples de Kris Jenkins relanzaron a Villanova, que acabó ganando con un palmeo en la última décima de Donte DiVincenzo. Los de Jay Wright se mantienen al frente de la Big East seguidos por Xavier, Creighton, Butler y Marquette.

Big 10

Hasta ahora no había prestado mucha atención a esta conferencia ya que ninguno de sus equipos ha ocupado posiciones destacadas en el ranking de 25. Michigan State, que a principio de curso aspiraba a grandes cosas, sufrirá para entrar en el March Madness a pesar de la gran temporada del debutante Miles Bridges (16,3 puntos, 8,3 rebotes de media). Indiana ha consumido el crédito que obtuvo a principio de curso venciendo a Kansas y North Carolina, y ahora sus perspectivas aún son peores que las de los Spartans.

Wisconsin, que en la última edición del ranking por fin asoma la cabeza entre los diez mejores (7),  lidera esta conferencia con una ligera ventaja sobre Maryland. Los Badgers basan su buen momento en tres nombres propios: el pívot Ethan Happ, el base Bronson Koenig y el ya reconvertido definitivamente a alero Nigel Hayes. Los Terrapins han tenido que reconstruirse por completo tras ver marchar a 4 de sus 5 titulares del pasado curso. Sólo conservaron al base Melo Trimble, que está siendo su mejor jugador. Tras estos dos equipos se sitúa la Purdue de Caleb Swanigan (18,8 puntos, 12,9 rebotes, 2,9 asistencias, el ala pívot más poderoso de la NCAA este curso, y que también supone una amenaza en los triples (50%).

En el duelo entre Maryland y Purdue del sábado 4 de febrero, se impusieron los Boilermakers (72-73) con 26 puntos y 10 rebotes de Swanigan en un final absurdo de partido. El base Carsen Edwards sumó dos tiros libres para los visitantes. Maryland sacó de fondo y el pivot Isaac Haas interceptó el pase. Pero creyendo que el partido se había acabado hizo pasos. Los Terrapins tuvieron una última oportunidad, pero el triple a la desesperada de Kevin Huerter no entró.

Un dia más tarde Indiana, sin poder contar por lesión con su líder anotador James Blackmon, visitaba la pista de Wisconsin. La victoria fue para el líder de la conferencia en un partido defensivo de tanteo bajo y ataques largos (65-60). El pivot Ethan Happ (20 puntos, 7 rebotes) fue el protagonista de la jugada decisiva, un robo de pelota a 3:40 del final que culminó con un mate tras cruzar la pista botando la pelota.

Big 12

Kansas, una de las universidades que más ha peleado con Villanova por el número 1 del ranking de Associated Press,  ha sido noticia por causas extradeportivas que está por ver como afectarán a su dinámica. El ala-pívot Carlton Bragg ha sido suspendido unos partidos después que le encontraran en posesión de material para fumar droga, mientras que el escolta Lagerald Vick también fue apartado temporalmente acusado de golpear a una estudiante. “Casualmente”, el coche de la supuesta víctima sufrió destrozos de importancia, y la policía investiga por este acto vandálico al propio Vick y a una de las estrellas del equipo, el alero de primer año Josh Jackson.

La buena serie de 18 victorias seguidas de Kansas se truncó el fatídico 24 de enero en su visita a West Virginia (85-69), el mismo equipo que apeó a Baylor de su número 1 del ranking. Esa Ahmad, tras liderar a los Mountaineers en anotación los dos primeros meses del curso, vivía una crisis anotadora (4 partidos sin llegar a los 10 puntos, el primero frente a Baylor). Ante Kansas,  el alero recuperó la puntería (27 puntos) y su equipo cerró una mala racha de 2 derrotas. En la primera mitad los chicos de Bob Huggins neutralizaron una ventaja visitante de 6 puntos para llegar al descanso 3 arriba. En la segunda mitad, por tercer partido consecutivo, West Virginia fue incapaz de mantener un margen a favor de dobles dígitos (10 puntos en este caso). Esta vez, se recuperaron con un parcial de 12 a 2 que les dio el triunfo. Eso, y su seguridad en los tiros libres en los últimos minutos (9 de 10).

El equipo que entrena Bill Self se reencontró con la victoria en el desafio contra los conjuntos de la SEC en su visita a la pista de Kentucky, uno de los mejores partidos que se pueden ver en la NCAA. Los Wildcats abrieron una brecha de 12 puntos, 29-17, gracias al acierto de Malik Monk (18 puntos, 12 en la primera parte) y Derek Willis (18 puntos, 5 de 6 en triples). Kansas entonces cambió su defensa a una zona 2-3 que reveló los problemas, graves, de Kentucky para atacar cinco contra cinco. Monk perdió su acierto. Tras llegar al descanso 32-27, Josh Jackson (20 puntos, 10 rebotes anotó dos triples seguidos para los visitantes.  Kansas había fallado sus 8 intentos de 3 puntos de la primera mitad. En la segunda acertó 5 de 11. Parapetado en su zona, el equipo de la Big XII dio la vuelta al marcador gracias a un parcial de 0-11 con Frank Mason (21 puntos, 4 asistencias) dirigiendo a placer y Landen Lucas (13 puntos, 5 rebotes)  aprovechando los balones que recibía en la pintura, hasta acabar ganando 73-79.

El siguiente triunfo para el equipo de Bill Self fue su principal rival en la Big XII, la rocosa Baylor y su temible zona 1-3-1 (73-68). Kansas empezó mejor los dos períodos, cerrando su aro con Landen Lucas (5 puntos, 11 rebotes)  y corriendo al contraataque para pillar a su rival sin la defensa montada.  Un juego donde brilló Josh Jackson (23 puntos, 10 rebotes). Los Bears, poco a poco, tejieron su telaraña hasta acabar llevando el juego al ritmo que más les interesaba y acercarse en el marcador. En la primera parte la reacción en ataque llegó a cargo de Jonathan Motley (16 puntos, 10 rebotes. En la segunda, con el alero anulado, los puntos los puso Terry Maston (14 puntos, 5 rebotes).  En un final ajustado, el base belga Manu Lecomte (16 puntos, 4 de 6 en triples) perdió la pelota de forma absurda ante la presión de Kansas, sentenciando a su equipo.

La noche del 4 de febrero Kansas cedía en casa en la prórroga ante Iowa State (89-92) tras llegar al descanso ganando de 12. Los Cyclones son otro de los equipos que les da un nuevo sentido al concepto del “small ball”. Sin hombres altos, su cinco titular hace poco más de 2 metros y su cuatro, 1,95. Pero es este jugador, Deonte Burton, el que marca diferencias. Si le marca un hombre alto, lo saca hacia fuera para tirar a placer o romperle la cintura y penetrar. Y si le marca un “bajito”, se lo lleva al poste bajo para arrollarlo con su corpulencia. En la visita de Kansas a la pista de Iowa State el 16 de enero los Jayhawks habían vencido (72-76), aunque encajando 21 puntos del improvisado ala-pívot. En Kansas, en el triunfo de los Cyclones, Burton se fue hasta los 29 puntos (7 de 9 en triples), dejando sin premio los 32 puntos de Frank Mason. También fueron claves los triples en la segunda mitad los triples del escolta visitante Nazz Mithrou-Long (22 puntos, 6 de 11 en canastas de 3 puntos).

La derrota de Kansas no tuvo consecuencias en la clasificación ya que esa misma noche Baylor perdía en casa de forma sorprendente ante la modesta Kansas State (54-56). Los Bears se vieron condenados por su mala primera mitad, en la que concedieron una renta de 15 puntos a los visitantes. En la segunda parte Baylor recortó distancias y tuvo la opción de forzar la prórroga, pero el lanzamiento de Jonathan Motley (17 puntos, 14 rebotes), fue bloqueado por D.J. Johnson. West Virginia hubiera podido aprovechar este resultado para igualarse con Baylor en la clasificación, pero no pudo vencer a Oklahoma State (75-82). En un partido igualado, el escolta de los Cowboys Phil Forte apareció en el momento clave (9 de sus 13 puntos en los últimos 5 minutos y medio).  Los Jayhawks se mantienen al frente de la Big 12 seguidos por Baylor, West Virginia y Iowa State.

Pacific 12

Arizona no pudo contar durante los primeros meses de competición con el que había de ser su líder en ataque, el escolta de segundo año Allonzo Trier. No se dio explicación alguna hasta mediados de enero. Trier ha sufrido este pasado verano un importante accidente de coche, y para recuperarse de sus lesiones alguien de su entorno le había suministrado un producto que contenía substancias prohibidas. El escolta dio positivo en un control de dopaje días antes de empezar la temporada. Tras una apelación por parte del jugador, la NCAA decidió no sancionarle pero le apartó hasta que su cuerpo hubiera eliminado todos los restos de la sustancia dopante.  Lo que no sucedió hasta el partido clave por el liderato de la liga regular contra UCLA.

Los Wildcats de Sean Miller habían vivido en el ranking de 25 pero en un segundo plano hasta ese momento. Pero con su triunfo ante una de las sensaciones del curso por 85 a 96, en el día que los californianos homenajeaban a Kareem Abdul-Jabbar, Arizona se reivindicó como una de las grandes potencias universitarias. El encuentro se mantuvo igualado de inicio, pero con Trier (12 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) ya en pista su equipo consiguió un parcial de 8-21 que le permitió cerrar la primera parte con ventaja en el marcador. La premisa era limitar la dirección del base Lonzo Ball, aún a costa de dejarlo anotar (24 puntos, 8 asistencias, 6 rebotes).  Aunque UCLA reaccionó tras a golpe de triple en ataque y una zona 2-3 en defensa tras verse 14 abajo en la segunda mitad, los visitantes acabaron imponiendo el mayor dinamismo de su línea exterior para anotar en transición (Kobi Simmons se fue hasta los 20 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, y Rawle Atkins 10 puntos y 5 rebotes) y la versatilidad de Lauri Markannen (18 puntos), un finlandés de 2,13 que bota como un alero y que convirtió 3 de los 4 triples que lanzó.

La alegría le duró menos de 2 semanas a Arizona. El entonces número 5 del ranking encajó una dolorosa derrota en su visita a Oregon (85-58), la número 13. Los Ducks martirizaron con su defensa a sus huéspedes en la primera parte (38-18), y con una lluvia de triples durante los 40 minutos (16 anotados de 25 intentados). Arizona no encontró soluciones para frenar al base-escolta Tyler Dorsey (23 puntos, 6 de 6 en triples) ni al alero Dillon Brooks (18 puntos, 4 de 7 en triples). Los de Sean Miller sólo se pusieron por delante en el marcador una vez, tras canasta de Dusan Ristic (2-4), justo antes de encajar un parcial de 17 a 2 generado por Dorsey y Brooks. El combo anotó 3 triples y el alero 2. Los dos puntos restantes de la serie los anotó Jordan Bell tras una asistencia de Brooks.

UCLA encadenó por primera vez esta temporada dos derrotas seguidas tras caer en la pista de la también ranqueada Southern California (84-76). Los Trojans aplicaron la misma receta a Lonzo Ball (15 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias) que la que recibió ante Arizona. El base cerró la noche con 7 pelotas perdidas. El equipo de Steve Alford consiguió una ventaja de 10 puntos usando a su pívot Thomas Welsh (10 de sus 13 puntos en esta fase) para castigar la defensa individual de USC. Cuando el entrenador Andy Enfield ordenó cambiar a zona, la decoración varió por completo. A partir de entonces, UCLA probó su propia medicina, la lluvia de triples. Al descanso los visitantes perdían de 12 (50-38), pero lograron acercarse a sólo 4 puntos antes de encajar dos canastas de 3 puntos seguidas, la primera de Shaquan Aaron (23 puntos) y la segunda de Jordan McLaughlin. Su segundo intento de aproximación fue atajado con dos tremendos mates. No hubo un tercero. Oregon y Arizona marchan empatadas al frente de la PAC 12, seguidas por UCLA, California y  Southern California.

Southeastern Conference (SEC)

El inicio de curso de South Carolina fue inmaculado, con 7 victorias seguidas. Hasta que el entrenador Frank Martin apartó por motivos disciplinarios a la estrella del equipo, Sindarious Thornwell. Y los Gamecocks perdieron 3 de sus siguientes 6 partidos. Thornwell fue reactivado con el inicio de la liga regular de la South Eastern Conference y los triunfos volvieron hasta que se toparon en su camino con Kentucky (85-69). Una cita que ya empezó con mal pie tras la baja por lesión de su segundo anotador, el base PJ Dozier.

Los Wildcats avasallaron de salida hasta ponerse 23 a 6 en el marcador. Pero su base D’Aaron Fox, que estaba jugando de lujo, se torció un tobillo. South Carolina se puso en zona 2-3, Thornwell entró en frenesí anotador (20 de sus 34 puntos antes del descanso) y el resultado se ajustó hasta un 30 a 27. Fue entonces cuando Malik Monk decidió que era su momento, dando la cara en un espectacular duelo anotador contra la estrella de los Gamecocks (15 de sus 27 puntos en la primera parte). Tras ceder 9 puntos de desventaja al descanso, South Carolina volvió a la carga en la segunda mitad hasta acercarse a 4 puntos. Pero ahora Kentucky si supo atacar la defensa zonal con un mate monstruoso de Derek Willis. El alero jugo unos minutos excelentes para contener el empuje rival primero, y hacer aumentar el margen de su equipo después.

Sin embargo, los de John Calipari cedieron de forma inesperada frente a Tennessee (82-80). Con D’Aaron Fox (17 puntos, 4 asistencias) renqueante del tobillo en sus penetraciones a canasta, y Malik Monk errático en su tiro (25 puntos pero 3 de 13 en triples),  los “bajitos” Volunteers (sólo tienen un jugador de más de 2 metros en la plantilla) se esforzaron en no dejar correr a Kentucky en un partido correoso. Los Wildcats tardaron en darse cuenta que su mejor baza era Bam Adebayo (15 de sus 21 puntos en los segundos 20 minutos). No comenzaron a dar balones regularmente al pívot hasta que se vieron 11 abajo tras el descanso. Tuvieron su oportunidad de ganar en el tramo final, pero primero, tras un tiempo muerto, el sudor en la pista (justo donde Calipari había aleccionado a los suyos) hizo caer a Monk, y luego, en su siguiente ataque, perdieron un balón. Y si en algo estuvo brillante esa noche Tennesse, fue en anotar tras pérdida de rival.

La mala racha de Kentucky se amplió frente a Kansas, tal como ya hemos explicado antes. Bajo John Calipari Kentucky nunca ha encadenado 3 derrotas seguidas. Ante Georgia se salvaron por poco de romper esta premisa estadística a pesar de la baja por enfermedad de D’Aaron Fox (90-81). Los Wildcats se encallaron ante la zona 2-3 de sus rivales, y ellos mismos optaron por esta misma defensa para frenarlos tras un inicio de 0-12, en una atípica decisión táctica de su entrenador. Al descanso, el marcador era de empate a 29. Una increíble racha de acierto de un hasta entonces desaparecido Malik Monk (37 puntos, 31 después del descanso) con 5 triples puso a Kentucky por delante en la segunda parte. Los Bulldogs se recuperaron de la mano de Yante Maten (22 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) y JJ Frazier (23 puntos), y tuvo que aparecer de nuevo Monk para forzar la prórroga (76-76). Ya en el tiempo extra, el joven escolta remató la faena con dos triples más, un tapón a Maten y una asistencia para Bam Adebayo.

Sin embargo, Kentucky confirmó oficialmente que está en crisis tras volver a caer contundentemente ante Florida (88-66). Esta vez la excusa no fue que el rival hizo zona, que no la hizo. De hecho, si alguien se puso en zona 2-3 fueron los Wildcats para frenar, sin éxito, a unos Gators mucho más intensos.  Los jugadores del heredero de Billy Donovan, Mike White, supieron mover la bola con paciencia, liderados por el base Kasey Hill (21 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias), para los triples librados de Devin Robinson (16 puntos, 9 rebotes) y el último de la saga Barry, Canyon (hijo de la estrella NBA Rick, y hermano de los jugadores NBA Jon y Brent).  Florida dominó por completo el rebote (54 a 29), y eso le permitió anotar al contraataque con facilidad. Los puntos de Malik Monk (11), bien controlado, no llegaron hasta la segunda mitad. Florida anuló al otro recurso de emergencia de Kentucky, el pivot Bam Adebayo, castigándolo con los físicos rocosos de John Egbunu y Kevarrius Hayes. Sólo D’Aaron Fox, que en está ocasión no fue titular, firmó una buena estadística personal  (19 puntos en 25 minutos). Este traspié deja a los Wildcats terceros de la SEC, por detrás de South Carolina y Florida.

West Coast

Gonzaga se mantiene como el único equipo invicto de la Division I de la NCAA. En el artículo anterior ya comentamos su victoria ante el principal rival de su conferencia, Saint Mary’s. El jueves 2 de febrero también superaron el escollo de Brigham Young (75-85) con 33 puntos de Nigel Williams-Goss. Un parcial de 20 a 4 en los primeros minutos selló su triunfo. Por primera vez en su historia, los Bulldogs empezaban un curso con 23 victorias y ninguna derrota (ya son 24 tras vencer a Santa Clara). Los jugadores de Mark Few sólo tienen un partido complicado en lo que les queda de liga regular, en la pista de Saint Mary’s. Su único escollo para llegar invictos al inicio del play-off de la conferencia West Coast.

Saint Mary’s, la segunda de la West Coast, protagonizó un resultado verdaderamente sorprendente tras vencer en su visita a San Diego por 27 a 71. Al descanso el marcador era de 9 a 32. La defensa de los Gaels abrumó a los Toreros, que sólo anotaron 9 de sus 46 lanzamientos de campo.

Metralletas, euforias peligrosas y tanganas

Markus Keene, de la modesta Universidad de Central Michigan, encabeza la lista de máximos anotadores de la NCAA con un promedio de 30,2 puntos por partido. El pequeño base de 1,75 había llegado previamente dos veces hasta los 40 puntos (40 y 44), pero ante la Miami de Ohio (también está la de Florida) batió su récord personal, y el de la temporada en la Division I, con 50 puntos (10 de 15 en triples, 5 de 8 en tiros de 2 y 10 de 10 desde la línea de personal). ¡Absolutamente imparable!

La euforia descontrolada le costó el triunfo a Saint Bonaventure frente al líder de la líder de la Atlantic 10, Virginia Commonwealth. Un triple de Matt Mobley les ponía un punto por delante a 4 décimas del final. El público invadió la pista, pero cuando la desalojó VCU dispuso del tiro libre fruto de una técnica para llevar el partido a la prórroga. Invadir la pista cuando el cronómetro aún no ha llegado a 0 es penalizado con una técnica, pero los responsables de la conferencia aclararon a posteriori este no fue el caso. Lo que castigaron los árbitros es que un guardia de seguridad cogió la pelota. Tuvo que ir un jugador visitante a perseguirlo por el lateral para que se la devolviera y pudiese sacar. En el tiempo extra, los Rams ganaron por 77 a 83.

Louisiana Tech disputó los últimos 6 minutos de su partido contra Alabama-Birmingham con 4 jugadores. Los locales ganaban de 13 (63-50) cuando estalló una pelea en la pista a la que se sumaron los banquillos de ambos conjuntos. Tras las correspondientes expulsiones, los Bulldogs se quedaron con tan sólo 4 jugadores disponibles. El marcador final fue de 79 a 70. Es decir, que jugando con 4 Lousiana Tech fue capaz de reducir su desventaja. Tal vez su entrenador debería tomar nota.

Otro partido con tangana incluida fue el que disputaron Siena y Rider. En este caso, tras el incidente, el juego siguió. Pero al final del encuentro el entrenador visitante Kevin Baggett ordenó a sus jugadores irse directamente a los vestuarios sin estrechar la mano a sus rivales. La reacción del entrenador local Jimmy Patsos fue, como mínimo, sorprendente: dar la mano a una serie de rivales imaginarios. Ambos fueron sancionados por este curioso episodio.

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, 7 de febrero del 2017

Gonzaga, única invicta en la NCAA mientras Duke entra en crisis

17 Ene

Seis equipos llegaban invictos al inicio de las ligas regulares de las distintas conferencias. Apenas 3 semanas más tarde, sólo uno sobrevive. Entre los 6 no estaba una Duke que pasa por una crisis preocupante.

Oregon, una de las favoritas para los analistas antes del inicio de la temporada, no pudo contar con su estrella Dillon Brooks en sus 3 primeros partidos por culpa de una fractura por estrés en el pie. Los Ducks notaron la baja y el tiempo posterior que el alero necesitó para recuperar su mejor forma y encajaron dos derrotas, ante Baylor y Georgetown, además de sufrir para sacar adelante su enfrentamiento contra Tennessee.

Brooks llegó al 100%, y con mucha hambre, al inicio de la liga regular de su conferencia, la Pacific 12, y Oregon lo aprovechó para volver al primer plano de la NCAA, recuperando posiciones perdidas en el ránking de Associated Press. En su primera cita de esta fase de la temporada, el 28 de diciembre, acabó con la imbatibilidad de UCLA (89-87), y en la segunda, el 30 de diciembre, con la de Southern California (84-61). Y lo hizo a pesar de tener renqueante a otro de sus hombres claves, el interior Chris Boucher.

El pivot de UCLA Thomas Welsh (20 puntos, 10 rebotes) aprovechó que Boucher no fue titular para castigar de salida a Oregon. Hasta que Brooks (23 puntos, 9 rebotes) dijo basta. Los californianos se mostraron débiles en defensa en la pista de su rival, especialmente cuando se pusieron en una zona que los Ducks destrozaron a base de triples. Los Bruins acusaron el golpe, se tambalearon, pero no cayeron gracias a las canastas de 3 puntos de Bryce Alford (20 puntos, 6 de 10 en triples).

El base Lonzo Ball (14 puntos, 6 asistencias), la gran sensación de los californianos en su primera (y previsiblemente única) temporada NCAA, apareció en los últimos minutos para compensar su flojo partido. Y UCLA se avanzó de nuevo en el marcador. Pero los pistoleros de verdad siempre se guardan una última bala en la recámara. Como la que tenía Brooks, que sentenció el encuentro con un triple al límite del tiempo.

 

Casi sin espacio para la pausa, Oregon recibió la visita del otro invicto de la Pac12, Southern California. Los Trojans hincaron la rodilla ante su primer contrincante de entidad de la temporada. Brooks, ejerciendo nuevamente como maestro de ceremonias, rompió su marca anotadora del curso con 28 puntos y una serie casi inmaculada en los tiros a canasta: 4 de 4 en los triples, 5 de 6 en los de dos y 6 de 6 en los triples.

USC y Oregon empezaron el intercambio de golpes desde la defensa. Primero fueron los Ducks los que abrieron brecha. Luego le tocó el turno a los californianos, que recuperaron la desventaja y crearon su propio margen favorable. Y entonces el entrenador Dana Altman dio con la clave: Chris Boucher intimidando atrás (5 tapones) y Brooks apuntillando delante. Al final de la primera parte Oregon ganaba de 9.

El enfrentamiento quedó roto tras el descanso, cuando Dylan Ennis (21 puntos) se sumó a la fiesta aportando 14 puntos a un parcial de 21 a 3 de los Ducks. Ennis es un transfer de Villanova que se pasó la temporada pasada en blanco. Ésta puede ser una de las piezas clave en los esquemas de Altman.

En este mes de enero no todo han sido elogios para Brooks. El alero fue expulsado en el partido contra Washington State tras esta jugada, en la que propina un golpe bajo con su pie a un rival. Una jugada al más puro estilo del jugador de los Warriors de la NBA Draymond Green. Ante las dudas de si deja ir el pie voluntariamente o es fruto del desequilibrio en la caída, no hubo más sanciones para la estrella de Oregon.

Villanova, la vigente campeona de la NCAA, asaltó la fortaleza de Creighton en el duelo entre equipos invictos que abrió el calendario regular de la conferencia Big East (70-80). Los Wildcats no lo tuvieron nada fácil. Tras un mal inicio, perdían de 10 cumplidos los primeros 7 minutos de juego. Su estrella, Josh Hart, no encontraba espacio para anotar. El escolta finalmente apareció ( 18 puntos, 10 rebotes) para colaborar con el base Jalen Brunson (27 puntos) y el alero Kris Jenkins (21 puntos) y dar el mando del partido a los suyos.

Los Blue Jays, uno de los conjuntos de la Division I con mayor efectividad desde la linea de 3 puntos, no tuvieron una buena noche con su mejor arma (6 de 24). Su líder anotador, el escolta Marcus Foster (22 puntos), firmó un paupérrimo 2 de 11 desde la larga distancia. Pero el equipo que entrena Greg McDermott, padre del jugador de los Chicago Bulls de la NBA Doug, supo aprovechar la escasez de efectivos de Villanova en la pintura para empatar a 4 minutos del final alimentando de balones al pivot Justin Patton (18 puntos, 8 rebotes). Pero Hart y Brunson no estaban para bromas, y se combinaron para sentenciar con un parcial de 4 a 14.

La buena racha de los Wildcats no se alargó mucho más allá de esta victoria. El 3 de enero la número 1 del ranking durante 5 semanas seguidas cayó en su visita a Butler (66-58). Los Bulldogs decidieron centrarse en su defensa, sin ninguna concesión ni al rival ni al espectáculo. A los jugadores visitantes les costó mucho entrar en juego, especialmente a Josh Hart (13 puntos, 3 de 11 en los tiros de campo) y a Kris Jenkins (11 puntos, 4 de 11 en los lanzamientos). Brunson fue el único que mantuvo el nivel (23 puntos, 9 de 16 en sus tiros). Villanova firmó su peor porcentaje cara a canasta de la temporada (37,3%, con 6 de 26 en triples) y perdió su imbatibilidad tras 14 victorias, 20 si contamos las 6 del último March Madness.

Villanova fue por delante en el marcador la mayor parte del encuentro, pero sin poder distanciarse gracias a canastas importantes de los dos líderes de Butler, el alero Kelan Martin (12 puntos, 6 rebotes) y el ala-pivot Andrew Chrabascz (13 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias). Y a 3 minutos del final, gracias a dos penetraciones de Kethan Savage (13 puntos) antes de quedar eliminado por faltas, los locales se adelantaron. El técnico Jay Wright ordenó a sus jugadores presión a todo el campo y falta rápida si no conseguían robar la pelota. La estrategia no le dio los resultados esperados. La invasión de pista al final del partido le costó a Butler una multa de 5.000 euros que donó gustosa a fines benéficos. Sarna con gusto no pica.

Tras esta derrota uno de los dos equipos invictos que quedaban, Baylor, se puso al frente del Top 25 de Associated Press por primera vez en su historia. Un premio muy trabajado, ya que los Bears venían de ganar a Iowa State con una canasta a 8 segundos del final del base belga Manu Lecomte, y de sufrir también para derrotar a Oklahoma State en la liga regular de la Big 12. El número 1 le duró muy poco a los tejanos. Baylor se dejo su imbatibilidad en su visita a West Virginia (89-68).

Los Mountaineers son un equipo correoso, y en su propia pista, en Morgantown, temible. Practican una de las mejores defensas de la Division I de la NCAA, con una presión a toda pista asfixiante que acaba por ahogar a sus rivales. Baylor sobrevivió los primeros 20 minutos, más mal que bien, a pesar de sus 16 balones perdidos. El punto flojo de West Virginia es su ataque en estático, sin ninguna gran estrella que les asegure muchos puntos. Y los Bears compensaron sus problemas en el manejo del balón con su característica zona 1-3-1.

Tras el descanso cambió el panorama. Los chicos de Bob Huggins abrieron la segunda parte con un parcial de 11 a 3. Los 7 puntos de ventaja con que habían cerrado los primeros 20 minutos se convirtieron en 15. Baylor dio muestras de desfallecimiento. West Virginia olió la sangre y se lanzó a degüello en su presión hasta construir un margen favorable de 26 puntos a poco más de 5 minutos para el final. Nathan Adrien, que durante la primera parte había hecho daño a los visitantes ganándoles la espalda por la línea de fondo, acabo el partido asfixiado, pero con 22 puntos. El número 1 de Baylor había sido tan merecido como fugaz.

El último invicto, Gonzaga, se pasea por el momento en la West Coast Conference. Ante San Francisco sumó por primera vez en su historia 15 victorias para empezar una temporada, con 36 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias de Nigel Williams-Goss. El 14 de enero se enfrentaron a su principal rival de conferencia, Saint Mary’s. Solventaron el compromiso con nota y ahora mismo son firmes candidatos a acabar imbatidos esta segunda parte de la temporada.

Los Gaels son un equipo que juga con un pivot, Jock Landale (10 puntos, 6 rebotes), y 4 tiradores abiertos para aprovechar los espacios que genera. Pero el australiano se cargó rápido de faltas en la primera parte y tuvo que ir al banquillo. Gonzaga no aprovechó su ausencia hasta el final de la primera parte, cuando consiguió un parcial de 12 a 0 en unos buenos minutos de su pivot suplente, el novato Zach Collins (10 puntos).

Landale volvió a la pista en la segunda parte y Saint Mary’s recuperó gran parte de la desventaja de 9 puntos (43-34) que había cedido al descanso. Fue un espejismo. El pivot cometió su cuarta falta a 10 minutos del final y esta vez sus tres transfers Nigel Williams-Goss (19 puntos, 6 asistencias), Jordan Matthews (16 puntos, 4 de 6 en triples) y Jonathan Williams (14 puntos, 5 rebotes) no perdonaron.

Pero el hecho de quedar como único equipo de la Division I que aún no ha perdido un partido no catapultó a Gonzaga hasta el primer lugar del ranking de los 25 mejores. Los analistas de Associated Press no acaban de confiar en los Bulldogs, y decidieron devolverle el lugar de honor de la lista a Villanova.

Lio en Duke

En la jornada inaugural de la liga regular de la Atlantic Coast Conference se produjo una curiosa coincidencia. El mismo dia, el 30 de diciembre, cayeron derrotadas las 4 universidades principales del estado de Carolina del Norte: Duke frente a Virginia Tech, North Carolina en casa de Georgia Tech (75-63), Wake Forest en la pista de la dura Clemson y North Carolina State en su visita a Miami. Este hecho sólo se había dado otra vez desde que se creó la NCAA el año 1953: el 11 de enero del 2014.

La de Duke, en casa de Virginia Tech, fue una paliza en toda regla (89-75). Era el primer partido sin el suspendido Grayson Allen, al que su entrenador Mike Krzyzewski también había despojado de la capitanía del equipo. Los Blue Devils cedieron un parcial de 8 a 0 de salida y fueron siempre por debajo en el marcador. Su defensa fue en todo momento un paso por detrás de un equipo pequeño y móvil (la mayor parte del tiempo ninguno de sus jugadores en pista superaba los 2 metros) que basaba sus ataques en rápidas transiciones y continuos duelos uno contra uno.

Superiores con un ataque muy compensado (4 de sus titulares y dos hombres de banquillo anotaron más de 10 puntos), los Hookies también supieron sufrir para asegurar su rebote. Mediada la primera mitad, y 14 abajo en el marcador, Krzyzewski recurrió a una zona 2-3 que no arregló nada. La desventaja de los suyos llegó hasta los 20 puntos. Y aún suerte del completísimo partido de Luke Kennard (34 puntos, 7 rebotes) y la aparición en la segunda parte de Jayson Tatum (18 puntos, 7 rebotes), porque el desastre podía haber sido aún peor.

La mala imagen de los Blue Devils provocó la rápida reacción de Krzyzewski, quien pospuso unos días la operación de hernia discal que le mantendrá unas 4 semanas de baja para dirigir a los suyos frente a Georgia Tech. El técnico decidió que la suspensión indefinida de Grayson Allen, ahora reconvertido a base, por poner la zancadilla a un contrario sólo debía durar un partido. El otro cambio fue dar entrada en el cinco titular, y más minutos de juego, a Harry Giles. El pivot de las rodillas frágiles respondió con 10 puntos y 12 rebotes en 17 minutos. Duke arrolló a los Yellow Jackets (110-57) con un festival de triples (muchos generados tras penetraciones de Allen) en la primera parte que les permitió irse al descanso con 61 puntos en su marcador y una ventaja de 31 puntos.

Ya sin Krzyzxewski, con Jeff Capel asumiendo el mando desde el banquillo, Duke volvió a ofrecer minutos de juego brillante frente a Boston College, en un partido que no obstante dejó 2 notas negativas al equipo vencedor. La primera, la lesión en un pie de Amile Jefferson, quien hasta ahora protagonizaba una temporada espectacular. El ala-pivot se perdió el curso pasado por una fractura de un hueso del pie. Este percance redundará en más minutos para Giles. La segunda nota negativa la protagonizó Grayson Allen con una nueva jugada polémica. La Atlantic Coast no encontró evidencias para asegurar que el escolta intentase poner intencionadamente una nueva zancadilla a un rival, pero la polémica estaba servida.

Sin embargo ante Florida State, su primer rival ranqueado en su calendario de conferencia, Duke volvió a caer (88-72). Jugando muchos minutos con un sólo hombre alto fueron incapaces de frenar las penetraciones de los exteriores rivales o de asegurar su rebote defensivo. La figura de los Seminoles, que exhibieron una rotación de jugadores mucho más larga que la de los Blue Devils, fue Xavier Rathan-Mayes (21 puntos). El base canadiense fue uno de los dos zancadilleados por Grayson Allen el curso pasado, y quería su venganza. Y vaya si la tuvo. Sumo 18 puntos tras el descanso, durante los minutos en que su equipo rompió el partido.

La crisis de Duke se agravó aún más frente al segundo rival ranqueado consecutivo, Louisville, con una nueva derrota (78-69). Mientras los Blue Devils pudieron correr, y anotaron algún triple ocasional, fueron por delante. Pero en el momento que los Cardinals endurecieron su defensa, imponiendo un nivel más físico, los ahora jugadores de Capel cedieron terreno. El pivot egipcio Anas Mahmoud (17 puntos, 11 rebotes) empezó a campar a sus anchas en la zona y los exteriores locales hacían y deshacían a voluntad para darle a Louisville el liderato en el marcador.

Una vez más Duke se mostró floja en defensa y, en su segundo partido sin Amile Jefferson, débil en la pintura. El máximo favorito antes de empezar el curso para los analistas hace aguas. Tras este resultado, los votantes del Top25 enviaron a los Blue Devils una seria advertencia, haciéndoles descender desde el séptimo puesto del ranking al 18. Aviso de expulsión.

 

Otras imágenes destacadas

El vencedor perenne de la conferencia Big 12, Kansas, necesitó de una canasta en el último segundo de Sviatoslav Mykhailiuk para derrotar a Kansas State (90-88). Esta ha sido una de las jugadas controvertidas del primer mes del 2017, ya que los 2 puntos no deberían haber subido al marcador. El alero ucraniano da 4 pasos antes de dejar ir la bola.

 

La remontada del mes, y posiblemente de la temporada, la protagonizó Nevada en la pista de New Mexico (104-105). Los visitantes perdían de 14 a poco más de un minuto para el final de la segunda mitad, pero tras encadenar 6 triples, y aprovechar la bisoñez de los locales para dar la pelota a sus mejores lanzadores de tiros libres (New Mexico firmó en este lapso de tiempo un 4 de 10 desde la línea de personal), consiguieron forzar la prórroga. De los 6 triples, 4 fueron de Marcus Marshall (26 puntos). Ya en el tiempo extra New Mexico consiguió una renta de 5 puntos gracias a Elijah Brown (26 puntos), pero no supo conservarla. A 8 segundos del final Brown tuvo dos tiros libres para poner a los suyos a tres puntos, pero sólo acertó uno, dejando la puerta abierta al triple ganador del héroe del partido, Jordan Caroline (45 puntos, 13 rebotes).

En el partido entre Georgia y Missouri se lió una tangana al final de la primera parte. Todo empezó con un roce entre jugadores por la última bola. Parecía que la situación se tranquilizaba, y fue entonces cuando Keith Davidson, director de operaciones de baloncesto de Georgia, y el técnico asistente de Missouri Steve Shields intercambiaron algo más que palabras. Fue una dura tarea para los árbitros conseguir que la cosa no pasara a mayores y enviar a los dos equipos a sus vestuarios a tranquilizarse.

 

NCAA: La quiniela de los 1.000 millones

27 Ene

Esta semana el interés en la NCAA se ha desplazado de las canchas, tras el premio ofrecido por el multimillonario Warren Buffett al acertante del vencedor de todos los cruces del March Madness. Una locura, pero no en marzo sino ya en enero.

La compañía de inversiones del megamillonario Warren Buffett (más conocido como “el oráculo de Omaha”), junto con la empresa Quicken Loans Inc (su máximo responsable es Dan Gilbert, el dueño de los Cleveland Cavaliers), ofrecen un premio de 1000 millones de dólares (si, en euros también es una burrada) a aquel que acierte los resultados de todos los cruces del “March Madness”.

Las posibilidades de acertar el resultado de los 63 partidos son de 1 entre 9  quintillones (o sea, una probabilidad absurda). Los requisitos para participar, ser ciudadano norteamericano mayor de 21 años. Solo se permite una predicción por cada uno de los 10 millones de participantes como tope que admite el concurso.

El ganador, si lo hubiera, podrá elegir entre cobrar 25 millones de dólares anuales durante 40 años, o ingresar de golpe 500 millones. Si aparece más de un ganador (¡no se rian, por favor!) , se repartirán el premio. En el concurso anual de la ESPN no ha habido ningún pleno en los últimos 16 años. Y si no aparece ninguno, Quicken Loans premiará a las 20 personas que más se hayan aproximado con 100.000 dólares.

UN REPASO AL RÁNKING

Arizona y Syracuse se mantuvieron una semana más como números 1 y 2 del Top 25 de Associated Press. Su solidez no despierta dudas. Michigan State subió hasta el tercer lugar del podio tras el derrumbe de Wisconsin de la semana anterior (los Badgers son ahora novenos). Los votantes prefirieron darle el cuarto lugar de la lista a Villanova antes que a Wichita State, que mantuvo su quinta posición.

Por detras, San Diego State siguió escalando, y ya es la séptima del país. Kansas, tras sus dos victorias contra equipos ranqueados, fue premiada con la octava posición. Iowa State, que anteriormente ocupaba este puesto, es ahora la 16 de la lista por delante de Ohio State y Duke. Son tres equipos bajo vigilancia, lo mismo que Baylor (ha caído desde el número 12 hasta el 24).

Caen del Top 25 UCLA, Colorado y Creighton, entrando en su lugar Michigan y Kansas State. Y vuelve a haber 25 equipos. Empezaron y acabaron la semana invictos Arizona, Syracuse y Wichita State. Y como equipos sin triunfos ante rivales de la División I, Cornell (nueva derrota con Columbia 58 a 74), y Grambling State. Los Tigers rozaron de nuevo el triunfo, esta vez ante Prairie View (82-83) tras desperdiciar una ventaja de 14 puntos en la segunda parte, pero cayeron ante Jackson State (76-59).

ATLANTIC 10

Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe. Es lo que le pasó a la 13 del ránking Massachussetts, acostumbrada a ir por detrás en el marcador y acabar remontando. Contra Richmond se rompió la tendencia. Los Spiders se impusieron en un partido de baja anotación (58-55) de la mano de un Kendall Anthony inspiradísimo (21 puntos con 4 triples de 6 intentos) y un Cedrick Lindsay fallón pero que supo acertar en los momentos clave.

La número 16 Cincinnati empezó como un tiro ante Temple (76-80). Al descanso ganaba de 10 con un Sean Kilpatric (29 puntos) que había empezado inspiradísimo consiguiendo 12 de los 14 primeros puntos de los Bearcats. En la segunda mitad parecía que iba a repetirse la historia hasta que a Kilpatric se le enfrió la mano a 14 minutos del final. Su desaparición coincidió con el despertar de su rival Dalton Pepper (33 puntos) anotando 19 puntos en 5 minutos. Los Owls igualaron el partido. Hasta que reapareció la estrella de Cincinnatti para anotar 2 tiros libres a 7 segundos del final y reafirmar su liderato de la conferencia con 8 victorias y ninguna derrota.

El póster colectivo de la semana es para Memphis, que pasó por encima de Houston 82 a 59. Un festival liderado por Shaq Goodwin (20 puntos) y Joe Jackson (18 puntos y 7 asistencias) con mates de todos los colores.

ATLANTIC COAST

Mike Krzyzewski llegó a las 900 victorias como entrenador de Duke (34 temporadas dirigiendo a los Blue Devils) cuando sus jugadores vencieron a Florida State 78 a 56. La número 18 del ránking superó una mala noche en los porcentajes de lanzamiento (18 aciertos en 59 intentos) gracias a sumar 29 puntos tras recuperaciones de pelota y rebotes ofensivos. Coach K es el entrenador con más partidos ganados, 973, en la historia de la Division I. Ahora se une a Jim Boeheim, de Syracuse, como los dos únicos técnicos con 900 partidos ganados con una misma universidad. La número 2 de esta semana, por cierto, derrotó a Miami (52-64).

Virginia hundió un poco más a North Carolina en un pozo al que no se le ve el fondo (76-61). Los Cavaliers se fueron al descanso preocupados por su mal juego, y aliviados porque ganaban de 9, gracias a un parcial final de 12 a 2. No tenían porque angustiarse. En la segunda mitad los Tar Heels siguieron sin dar la talla tras una nueva noche errática en el lanzamiento de Marcus Paige y Leslie McDonald (8 de 26 entre los dos, 3 de 13 en triples). La única nota positiva el buen nivel demostrado una noche más por el pívot novato Kennedy Meeks (15 puntos, 9 rebotes). Ante Clemson UNC mostró una mejor imagen (80-61).

BIG EAST

Villanova pagó el pato de la exclusión de Creighton de la lista de los mejores (68-96). Los Bluejays acribillaron al flamante número 4 desde la linea de 3 puntos, transformando 21 de sus 35 lanzamientos. Los visitantes abrieron el enfrentamiento anotando sin fallo sus nueve primeros triples, rompiendo el partido de salida. Ethan Wragge anotó 9 (27 puntos). Wrage es un alero que vive en la línea. De los 714 lanzamientos que ha realizado en sus cinco años en Creighton, sólo 53 fueron de 2 puntos. Doug McDermott  no faltó a la fiesta con sus 23 puntos (5 triples).

Exhibiciones como estas gustan. Tanto que Creighton batió el récord de público de su pista. 18.859 personas vieron como los locales vencían a Georgetown (76-63) y se consolidaban en el liderato de la conferencia por delante de una Villanova que se desquitó venciendo a Marquette (85–94).  Aunque para ello necesitó una prórroga, 30 puntos de James Bell y 20 de Ryan Arccidiano y Darrun Hillard.

Con anterioridad Marquette había vencido precisamente a Georgetown y tambien tras una prórroga (72-80), en un duelo entre dos históricos de la NCAA venidos a menos. Los Hoyas, que han perdido para el resto de la temporada a su pívot Joshua Smith por motivos académicos, vivieron casi exclusivamente de la aportación de Markel Starks (28 puntos) y D’Vauntes Smith-Rivera (24 puntos). El ataque de los Golden Eagles estuvo más equilibrado, con 5 jugadores anotando en dobles figuras.

BIG TEN

Michigan (21 del ránking y subiendo) cerró sus 7 días de gloria con una victoria ante el tercer equipo de la lista, Michigan State (75-80). Nik Stauskas (19 puntos), volvió a ser el hombre clave de los Wolverines. Primero, a falta de 4 minutos para el final, calmando a su entrenador John Beilein y evitando así que los árbitros le pitasen una técnica cuando el partido estaba igualado. Y poco después, clavando el triple que ponía por delante a su equipo. Derrick Walton Jr (19 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias) remató la faena con 10 puntos en los 3 minutos finales.

Por los Spartans destacó Gary Harris con su mejor marca personal 27 puntos, pero estuvo muy solo en un equipo diezmado por la lesiones. Keith Appling (10 puntos y 10 asistencias) jugó mermado con dolor de espalda y una muñeca lesionada (3 de 11 en el lanzamiento). Los de Tom Izzo no pudieron contar con su musculo interior. A la baja de Adreian Payne (lleva 5 partidos fuera por una fascitis plantar) se unió la de Branden Dawson, que se fracturó la mano esta semana tras golpear la mesa durante una sesión de vídeo (estará de 4 a 5 semanas de baja).

Michigan se había desecho previamente de Ia décima de la lista Iowa (75-67) tras haber vencido a Wisconsin la semana anterior. Los Wolverines han aprendido a vivir sin Mitch McGary.  Nik Stauskas había asumido el liderazgo (26 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) secundado por Glenn Robinson (14 puntos, 9 rebotes). Por los Hawkeyes Obaseni aguantó el equipo en la primera mitad (15 de sus 17 puntos) ante el letargo de un Aaron White (17 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) que no despertó hasta la segunda parte encadenando 14 puntos consecutivos de su equipo que Michigan supo responder. A Iowa le faltó algo más de Roy Devyn Marble (13 puntos con una serie de 3 de 9 en los lanzamientos de campo) para ganar.

Michigan State, por su parte, vio en su partido anterior como Indiana les plantaba cara  (71-66). Los locales se aferraron a la buena segunda mitad de Gary Harris (20 de sus 24 puntos en esta mitad), siendo protagonista junto con el luego lesionado Branden Dawson en un parcial de 21 a 6 que los Hoosiers no pudieron contrarrestar. El base visitante Yogi Ferrell también subió el nivel en la segunda parte, anotando 14 de sus 19 puntos, pero a diferencia de en la victoria ante Wisconsin, esta vez no bastó.

Wisconsin salió de su dinàmica negativa. Tras haber encadenado tres derrotas consecutivas, se reencontró con la victoria ante Purdue (58-72). Bo Ryan pidió a sus jugadores más agresividad a la hora de atacar la canasta rival. Y sus hombres le respondieron forzando 33 tiros libres (en las derrotas ante Indiana, Michigan y Minnesota sumaron entre las tres 41 lanzamientos de personal). Todos sus titulares llegaron a la decena de puntos liderados por los 16 de Frank Kaminsky que sólo jugó 23 minutos por su problemas, precisamente, con las faltas.

Los Badgers venían de perder ante Minnesota (81-68). El trabajo del otro Pitino, Richard, sigue dando sus frutos en los Golden Gophers. Ni siquiera la lesión de una de sus piezas claves, Andre Hollins, a los 16 segundos de juego pudo frenarles. Las dos rápidas personales de la torre visitante Kaminsky en 2 minutos y medio de juego compensó la situación. Mo Walker (18 puntos, 9 rebotes) abusó de su sustituto, Nigel Hayes, mientras Deandre Mathieu completaba el trabajo desde el exterior (18 puntos). Este partido nos dejó uno de los pòsters de la semana, a cargo de Austin Hollins precisamente sobre Hayes.

Ohio State (número 17) siguió hundiéndose sumando su cuarta derrota consecutiva, la última ante la débil Nebraska (68-62). Terran Petteway lideró a los Cornhuskers con 7 puntos en los 2:22 finales, y 13 de sus 18 en la segunda mitad. Nebraska sobrevivió a un pésimo inicio del segundo período. De entrada, con 7 pérdidas de balón en sus primeras nueve posesiones. Y luego, con una sequía anotadora de 6 minutos.

El mal momento de los de Thad Matta queda demostrado porque, además de no aprovechar la flaqueza del rival, encajaron a continuación un parcial de 18 a 7 que les hizo entrar en el último minuto 10 abajo en el marcador. La última victoria de los Buckeyes, antes de su caída libre, por 31 puntos de margen, había sido el 4 de enero ante esta misma Nebraska.

Los Buckeyes rompieron al fin su racha de derrotas ante Illinois (62-55). Ohio State no tuvo el triunfo en la mano hasta que un 2+1 de LaQuinton Ross (18 puntos) y un triple de Lenzelle Smith (16 puntos, 5 rebotes) les pusieron 8 arriba a falta de 1:21. Los de Thad Matta también recuperaron buenas sensaciones defensivas. Es todo un mérito dejar sin anotar a Rayvonte Rice, que lleva una media de 17,4 puntos, por primera vez esta temporada. Rice se fue hasta los 20 puntos en su siguiente partido, pero no pudo evitar una nueva derrota de los Fightin Illini, esta vez ante Indiana (56-46). Yogi Ferrell volvió a despertar en la segunda mitad.

Nebraska, por su parte, venció a Minnesota (82-78) gracias a otro gran partido de Petteway (35 puntos). El enfrentamiento fue un duelo anotador entre el jugador de los Cornhuskers y el base rival Malik Smith. El base, titular a causa de la baja por lesión de Andre Hollins, se fue hasta los 29 puntos, con un 8 de 12 en triples.

BIG 12

Kansas (número 8) siguió con su mejoría, sumando su quinta victoria consecutiva a costa de una deprimida Baylor (78-68). Wiggins sigue sin encontrar su tiro, pero llegó hasta los 17 puntos gracias a su fiabilidad en los tiros libres (10 de 12). Los Jayhawks han aprendido a sobrevivir a los días flojos de su novato estrella. Su defensa les brindó un parcial de 14 a 2 decisivo en una segunda mitad en la que Perry Ellis anotó 16 de sus 18 puntos. Wiggins brilló ante Texas Christian University (69-91) con 27 puntos, su mejor marca personal.

La número 11 Oklahoma State tuvo que improvisar para vencer a West Virginia (81-75) a causa del mal partido de Marcus Smart . Los Mountaineers plantearon un enfrentamiento muy físico y consiguieron sacar de sus casillas al base, eliminado por faltas tras 25 minutos en pista y con sólo 4 puntos en su haber (Smart se disculpó via twiter por su mala actuación). Con Phil Forte también muy fallón (una serie de 2 de 12 en el lanzamiento) los Cowboys se encomendaron a los 29 puntos y 9 rebotes de Le’Bryan Nash, ayudado por los 15 y 10 de Markel Brown que además nos dejó un espectacular 360.

Los jugadores de Iowa State, descendida hasta el lugar 16 de los EEUU, mantuvieron una reunión sin presencia de entrenadores para intentar encauzar la situación después de tres derrotas consecutivas. Para ellos, el retorno a la disciplina de Bubu Palo (con la oposición de los órganos rectores del centro), apartado hasta que fue retirada una acusación de agresión sexual contra el base, no supone ninguna distracción. La universidad, por su parte, estaría encantada con la marcha del base a otro equipo.

La reunión parece que fue efectiva, y Iowa State superó a la número 22 Kansas State (81-75). Los Cyclones recuperaron su acierto desde la línea de 3 puntos (9 de 18), pero las aguas aún no han vuelto por completo a su cauce. Tras llegar al descanso 12 arriba, Iowa State vió como los Wildcats le igualaban el enfrentamiento. A 36 segundos del final Melvin Ejim (20 puntos, 9 rebotes, 3 recuperaciones, 3 tapones) desvió el lanzamiento triple con el que Shane Southwell quería empatar a 76. Poco después, dos tiros libres del alero supusieron el 79 a 73 a falta de 23 segundos.

La retornada al ránking Kansas State venía de caer en Texas (67-64) con un triple de Jonathan Holmes sobre la bocina. Fue un duelo igualado hasta el final ejemplificado en la lucha bajo los aros del local Cameron Ridley (18 puntos, 6 rebotes, 3 tapones) y el visitante Thomas Gipson (24 puntos, 5 rebotes). Javan Felix anotó 4 puntos importantes en la recta final para los Longhorns, pero falló dos tiros libres a falta de 12 segundos que hubieran sentenciado el encuentro. Por suerte para él, Holmes acertó.

No fue la única victoria de Texas esta semana ante un equipo del ránking. Los Longhorns también fueron superiores a la número 24 Baylor (60-74). Con el liderazgo del freshman Isaiah Taylor (29 puntos) y Jonathan Holmes (14 puntos, 8 rebotes), Texas encadenó tres triunfos consecutivos ante equipos del Top 25, tras haber superado la semana anterior a Iowa State. Una semana negra para Baylor, que ha caído ante Kansas y Texas. Los Bears tienen un pie y medio fuera de los lugares de privilegio del baloncesto universitario.

PACIFIC 12

Arizona sigue firme por séptima semana en lo más alto de la tabla. Los Wildcats se mantuvieron invictos tras 19 partidos derrotando a Colorado (69-57). A los seis minutos de partido ya ganaban de 14, a pesar de que no fue su noche en los triples (3 de 15). Lo compensaron con 44 puntos en la pintura, y su habitual exhibición de mates. Ante Utah State tampoco estuvieron inspirados, pero un parcial de 14 a 2 a 11 minutos del final les bastó para ganar (65-56). Colorado volvió a caer ante Arizona State (72-51).  Los Buffaloes van a echar mucho de menos a su lesionada estrella Spencer Diwinddie.

Oregon al fin acabó con su mala tanda de resultados. Después de 5 derrotas consecutivas, los Ducks volvieron a ganar. Lo hicieron ante Washington State (44-71), el último de la conferencia, y con 20 puntos de Jason Calliste saliendo del banquillo.

SOUTHEASTERN CONFERENCE

Michael Frazier II (18 puntos) apareció en los momentos claves para la número 6 Florida. Al filo del descanso con un triple y tiro libre addicional que permitía a los Gators dominar a Alabama 26 a 33 camino del vestuario. En la segunda mitad, con dos triples consecutivos, para que la ventaja de su equipo subiera hasta los 10 puntos. Los de Billy Donovan tuvieron suficiente con su inspiración y el acierto en los tiros libres en el último minuto (8 de 10) para mantener a raya a Alabama (62 – 68).

En su siguiente cita los Gators vencieron a Tennessee (67-41) gracias a una excepcional defensa sobre los anotadores de los Volunteers. Florida dejó a Jordan McRae, que venia de anotar 34 puntos ante Arkansas, en 5 y convirtiendo sólo 1 de sus 15 lanzamientos a canasta. Únicamente los interiores de Tennessee estuvieron acertados en ataque. Jarnell Stokes consiguió 16 puntos y 10 rebotes, y Jeronne Maymon, 8 y 7. Por los vencedores, Frazier destacó de nuevo con 17 puntos.

OTRAS CONFERENCIAS

La número 5 Wichita State sigue con paso firme en la Missouri Valley Conference. Esta semana llegó a las 21 victorias después de deshacerse de Illinois State (55-70) y Drake (61-78). Ante el nivel de los rivales de su conferencia, parece difícil que los Shockers pierdan algun partido antes del “March Madness”. Tekele Cotton nos dejó otro de los pósters de la semana.

El líder de la Mountain West y séptima del ránking AP San Diego State sufrió más de la cuenta ante Utah State (69-74). En la prórroga apareció su hombre más fiable, Xavier Thames, para anotar 10 de sus 31 puntos. Suyo fue el triple que ponía a su equipo 4 puntos arriba a falta de 50 segundos. Los Aztecs son el equipo más eficaz en defensa. Referenciando la anotación rival a 100 posesiones, sólo permiten 82,8 puntos.

El marcador quedó temblando después de las tres prórrogas que disputaron Portland y Brigham Young University. Ganaron los locales 114 a 110 después de remontar una desventaja de 8 puntos en el segundo período extra. Tyler Haws, de BYU, igualó el récord anotador de esta temporada con 48 puntos (Aaric Murray lo hizo en 40 minutos). Matt Carlino, desde el banquillo, le secundó con 25 puntos, 9 asistencias y 7 recuperaciones. Por los Pilots, los más destacados fueron el holandés Thomas van der Mars y Bobby Sharp con 27 puntos.

BYU cayó ante el sólido líder de la West Coast Conference, Gonzaga (84-69). Sam Dower les machacó desde dentro (18 puntos) y Kevin Pangos desde fuera (24 puntos con 6 triples de 10 intentos). Los Cougars, el segundo equipo más anotador de la Division I, pagaron su día aciago en los lanzamientos de 3 puntos. Solo transformaron 2 de los 11 que intentaron, quedándose en la mitad de su porcentaje habitual. Tyler Haws a lo suyo, 23 puntos.

En otra exhibición anotadora, Billy Baron de Canisius se fue hasta los 38 puntos en la victoria sobre Marist (78-65). Y llegamos al póster más desequilibrado de la semana. Mamadou Ndiaye, de UC Irvine, el jugador más alto de la NCAA con 2,26, hace un mate sobre Landon Drew (1,85, Cal State Northridge) que, optimista él, salta para intentar evitar la canasta. Lo que sobra es la palmadita condescendiente de Ndiaye en el pecho del rival.

versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, enero 2014

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