Tag Archives: Kawhi Leonard

NBA: Marc Gasol saca tajada de la lluvia de millones del verano

15 Jul

Marc Gasol, 110 millones de dólares. Anthony Davis, 145. Damian Lillard, 120. Kevin Love, 113. Jimmy Butler, 95. Goran Dragic, 90. Son algunas de las cifras de escándalo de los contratos firmados este verano en la NBA.

Marc Gasol renovó con los Memphis Grizzlies por las siguientes cinco temporadas a cambio de una cifra global que ronda los 110 millones de dólares. Al final de la cuarta el pívot catalán se ha reservado la opción de dar por concluido el trato y volver a probar suerte en el mercado de agentes libres.

El mediano de los tres hermanos Gasol nunca barajó la opción de cambiar de equipo. Sólo mantuvo una reunión mientras estuvo en el mercado, y fue en España con el propietario de los Grizzlies, un Robert Pera tan enganchado a su trabajo que durante su breve estancia en nuestro país no se alojó en ningún hotel, sino en su avión totalmente equipado. Antes de criticar su decisión de no buscar una franquicia con más posibilidades de títulos o renombre, sería conveniente analizar la situación.

Los Grizzlies, liderados por Marc Gasol, han batido el récord de la franquicia jugando 5 temporadas seguidas los play-offs. En tres de ellas llegaron a las semifinales del Oeste y en una, el año 2013, a la final de Conferencia. El equipo de Memphis ha pasado las tres últimas temporadas de los 50 triunfos en liga regular. Lo que demuestra que en Memphis se ha trabajado bien, y están a un paso del éxito. Los fichajes del alero Matt Barnes procedente de los Clippers y del ala pívot Brandan Wright de los Phoenix Suns pueden ayudarles a darlo.

Su jugador franquicia ha culminado su año más destacado en la NBA, con 17,4 puntos, 7,8 rebotes, 3,7 asistencias y 1,62 tapones de media. Ha sido su temporada más productiva en anotación. Su buen papel durante la Liga regular le ha servido para ser titular en el All Star, y para convertirse en el primer Grizzlie de la historia en ser incluido en el primer equipo de la NBA. Y de paso, ser considerado el mejor pívot de la mejor Liga del Mundo. A sus 30 años, está en el mejor momento de su carrera.

Pero la vinculación de Marc Gasol con Memphis y su equipo va mucho más allá de lo deportivo. Durante los primeros años de la carrera de su hermano mayor Pau en la liga profesional norteamericana, la familia Gasol se instaló en la ciudad del inigualable Elvis (espero que todos sepáis quien fue, y el que no ya tiene deberes para buscar en google y youtube). Marc vivió su adolescencia en Memphis, fue al instituto en Memphis durante dos cursos, hizo amigos en Memphis. Tuvo ofertas para seguir sus estudios en universidades de los Estados Unidos, pero las rechazó.

Su ilusión era seguir los pasos de su hermano mayor destacando en la ACB. Después de 3 temporadas en el FC Barcelona con muy poca participación, en el Akasvayu Girona encontró los minutos necesarios para demostrar su verdadero potencial. Desde el 29 de octubre del 2008 ha jugado en la NBA, liga en la que ya ha suma 7 temporadas. Y todas en Memphis. Desde que es adulto, la ciudad del estado de Tennessee es el lugar en el que ha pasado más tiempo. Su hogar.

La lluvia de millones

Los Grizzlies le han puesto a Marc Gasol una millonada encima de la mesa. Su hermano Pau firmó una extensión de tres temporadas con los Lakers el verano del 2011 de 57 millones. Una media de 19 por temporada. Marc superará los 20 por año. Un gran contrato, sin duda, pero de ninguna manera un contrato excepcional. El pívot de los Grizzlies no podía firmar por menos de esa cantidad en este verano del 2015 si no quería arrepentirse los próximos 5 años. La entrada en vigor del nuevo contrato televisivo de la NBA a partir del verano del 2016 ha obligado a los jugadores en disposición de firmar contratos largos a exigir las cantidades máximas que permite el convenio en vigor para evitar que sus salarios queden desfasados en breve.

Anthony Davis será el jugador mejor pagado de la liga (mientras Lebron James se lo permita y a la espera del nuevo contrato de Kevin Durant del próximo verano). El pívot ha llegado a un acuerdo con su equipo, los Pelicans de Nueva Orleans, por el que ingresará 145 millones de dólares repartidos entre las próximas 5 temporadas. Damian Lillard no se queda muy atrás. Los Blazers le reconocerán su ascenso a jugador franquicia con un contrato de unos 120 millones a cobrar entre la temporada 2015-16 y la 2019-20.

Los campeones, los Golden State Warriors, mantendrán una de sus piezas claves en el estilo “small ball” que les ha llevado hasta el éxito: el ala pívot Draymond Green seguirá en California 5 años más a cambio de 85 millones. Los subcampeones, los Cavaliers, han aceptado pagarle 113 millones a Kevin Love para que luzca su camiseta las 5 siguientes temporadas. Ahora renegocian los contratos de Tristan Thompson (se habla de más de 80 millones por 5 años) y ¡Lebron James! (si, ejerció su opción de ser agente libre para conseguir un contrato máximo de 47 millones por 1 temporada fija y otra opcional).

Dwyane Wade quería que su franquicia de toda la vida, los Miami Heat, le reconocieran con un contrato largo y bien pagado el sacrificio que hizo renunciando a un sueldo mayor para facilitar la llegada de Chris Bosh y Lebron James hace 5 años. Ha conseguido una de las dos cosas, una oferta de 20 millones por una temporada. Los Heat no se fían de su salud a largo plazo, pero le agradecen sus esfuerzos en el pasado. Goran Dragic seguirá disfrutando del sol de Florida durante 5 inviernos más gracias a los 90 millones que este mismo equipo ingresará en su cuenta corriente.

Los Bulls, por su parte, compensarán la fidelidad de Jimmy Butler los siguientes cinco años de su vida con 95 millones. Otros jóvenes millonarios serán Tobias Harris (64 millones en 4 temporadas en Orlando Magic), Brandon Knight (70 por 5 en los Phoenix Suns), Kris Middleton (70 por 5 en los Milwaukee Bucks) y Reggie Jackson (80 por 5 en los Detroit Pistons). El algo más veterano Demarre Carroll (29 años en breve) firmará su primer gran contrato como profesional: 60 millones por 4 temporadas en los Toronto Raptors.

Hay dinero de sobra para todo el mundo. Un jugador que no ha estado bien en las últimas finales como Iman Shumpert se llevará 40 millones de los Cleveland Cavaliers en un contrato de 4 temporadas. Thadeus Young, un esforzado gladiador, le levantará a los Brooklyn Nets 50 millones en 4 temporadas. Otros secundarios como Al Farouq Aminu (firmará contrato de 4 años con los Portland Trail Blazers a cambio de 30 millones), Arron Afflalo (dos temporadas con los Knicks por 16 millones), Corey Brewer (seguirá 3 años más en los Rockets por 24 millones) o Jae Crowder (renueva por 5 temporadas con los Celtics a cambio de 35 millones) también harán un buen rinconcito para el día que se jubilen.

Los pívots son un caso aparte. Por cuestiones estadísticas, personas de su altura y coordinación son escasas. Y eso se paga. Los Thunder de Oklahoma City han igualado la oferta que los Blazers le hicieron al prometedor Enes Kanter: 70 millones por 4 temporadas. Brook López, un gran jugador con demasiadas lesiones, seguirá tres años más en los Brooklyn Nets por 60 millones. Su hermano gemelo Robin, un buen defensor con poca incidencia en ataque, recalará durante 4 años en Nueva York tras aceptar la oferta de 54 millones de los Knicks. Otro especialista defensivo, el veterano Tyson Chandler ha conseguido un contrato de 52 millones por 4 temporadas en los Phoenix Suns. El turco Omer Asik tampoco destaca en ataque, pero seguirá sellando la zona de los Pelicans durante 5 años más a cambio de 60 millones. Paul Millsap le ha sacado 58 millones a los Atlanta Hawks por 3 años más de esfuerzo, y Greg Monroe 50 a los Bucks por el mismo número de temporadas.

Hay Spurs para rato

Los Spurs de San Antonio se enfrentaban a un verano complicado, en el que todo su proyecto corría peligro de hundirse. De aspirantes al título podían pasar a ser un equipo en reconstrucción. Los veteranos Tim Duncan (39 años) y Manu Ginóbili (cerca de los 38 años) meditaban sobre su retirada, y los jóvenes Kawhi Leonard y Daniel Green acababan contrato. La franquicia tejana podía decir adiós a su pasado y su futuro al mismo tiempo. La brillante actuación de su gerencia lo ha evitado, para alivio de los aficionados al baloncesto.

Duncan y Ginóbili volverán, y con un regalo bajo el brazo para su equipo (además del retorno): se rebajarán el sueldo. Duncan aceptó un nuevo contrato de dos temporadas que le reportará cinco millones anuales. Ginóbili se llevará un total de 5,7 millones repartidos en las dos próximas temporadas. Los jóvenes siguieron el ejemplo de los veteranos, firmando por debajo del máximo que les permite el convenio. Leonard se llevará 90 millones por 5 años de trabajo, y Green 45 por 4.

Con este bote de dinero sobrante la franquicia de San Antonio se ha hecho con uno de los agentes libres más codiciados del mercado, el ala pívot de los Portland Trail Blazers LaMarcus Aldridge. El jugador, natural de Texas, quiere su anillo de campeón. Por eso dejó claro a los Blazers que no iba a renovar, y por eso rechazó las ofertas de Los Angeles Lakers y los Phoenix Suns. Aunque tampoco le ha hecho ninguna rebaja a su nuevo equipo: 80 millones por un contrato de 4 temporadas.

Con él llega al equipo un cuatro veterano, pero con gran capacidad de anotación desde la media distancia: David West. El interior renunció a la temporada que le quedaba en los Indiana Pacers, y por la que hubiera cobrado 12,2 millones, para ganar el mínimo para alguien de su experiencia en la liga: 1,4 millones. ¿Cuánto vale un anillo de campeón? Para West, 11 millones de dólares.

Evidentemente, los Spurs han tenido que deshacerse de jugadores. En unos casos, para hacerse un hueco salarial (Tiago Splitter ha acabado en los Atlanta Hawks). En otros, porque no han podido (o querido) igualar las ofertas que recibieron de otros conjuntos (Marco Belinelli). Y en algunos otros, porque ya no tenían sitio en el equipo. Corey Joseph, relegado a tercer base por Patty Mills, se fue a Toronto (30 millones en 4 temporadas) para dejar su sitio al prometedor Ray McCallum procedente de los Kings de Sacramento.

En la categoría de experimento podría citarse el fichaje del gigante del Estrella Roja Boban Marjanovic (2,21) por una temporada (y unos 2 millones). Si sale bien, ya le renovarán. En primera ronda del draft eligieron a otro pívot serbio, Nikola Milutinov (2,13) del Partizan. Algo le habrán visto. Una franquicia que fue capaz de acertar eligiendo en el número 28 del draft del 2001, la última elección de primera ronda de aquel draft, a Tony Parker, tiene todos mis respetos. Fue el mismo año que los Wizards se comieron con el número 1 a Kwame Brown.

El rocambolesco fichaje de DeAndre Jordan

El pívot de Los Angeles Clippers DeAndre Jordan ha protagonizado el culebrón del mercado de agentes libres. Su equipo le puso sobre la mesa una oferta de 110 millones por 5 temporadas. Igualita a la que los Grizzlies le hicieron a Marc Gasol. Y la rechazó. Por una parte, el jugador buscaba un equipo en el que tuviera más protagonismo ofensivo (a pesar de sus limitaciones técnicas en este aspecto). Y por la otra, se comentó la existencia de una enemistad irresoluble entre el pívot y el base y estrella del equipo, Chris Paul.

Jordan, natural de Houston, aceptó en primera instancia la propuesta de los Dallas Mavericks: 80 millones por 4 años jugando más cerca de casa. Pero he aquí que los Clippers no se resignaron y enviaron una delegación encabezada por el propietario Steve Ballmer, el entrenador Doc Rivers y el ala pívot Blake Griffin a casa del pívot. Y tras una larga charla, le convencieron de que firmase.

El problema era que si bien los equipos pueden empezar a negociar con los jugadores libres de contrato el 1 de julio, no pueden oficializar sus acuerdos hasta que la NBA ha calculado el tope salarial para el siguiente año, el 9 de julio. Los Clippers habían conseguido el compromiso del jugador horas antes de que expirase la moratoria, así que decidieron atrincherarse en la casa de Jordan hasta que éste pudiera firmar legalmente, evitando una posible contraofensiva de los Mavericks.

La historia deja dos damnificados y un gran beneficiado. El primer perjudicado ha sido el propio DeAndre Jordan, que ha aumentado su imagen de “niño grande”. Su indecisión, o poca fiabilidad en los tratos, le puede pasar factura en el futuro. El segundo perjudicado ha sido el propietario de los Dallas Mavericks Mark Cuban. Propietarios, directivos y técnicos no pueden hablar de fichajes hasta que se han cerrado las operaciones. A Cuban se le soltó la lengua en una radio, y eso le ha costado 25.000 dólares de multa además de quedarse con cara de tonto dando por hecho un fichaje que no se va a realizar.

El verdadero ganador de este sainete ha sido Wesley Mathews, un buen defensor exterior que además posee buenos porcentajes en el lanzamiento triple, pero de ninguna manera una estrella en ciernes. Los Mavericks le habían ofrecido un contrato de 4 temporadas valorado en 57 millones de dólares. El escolta había colado una cláusula en las negociaciones  por la cual su nómina subía hasta los 70 millones si no se fichaba a Jordan como condición para rechazar la propuesta de los Sacramento Kings de 64 millones por  años de servicios. Una cifra exorbitada para un jugador que se rompió el tendón de Aquiles en marzo y que no es seguro que esté recuperado a tiempo para el inicio de la Liga Regular. Deron Williams también aterrizó en Dallas por 10 millones a repartir en dos años, el segundo con opción de finalización para este base al que las lesiones han castigado en exceso estas últimas temporadas.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, julio del 2015

Anuncios

NBA: Los Spurs de San Antonio, en la encrucijada

28 Abr

Otra primavera más, se supone que será la última de los Spurs. Evidentemente, alguna lo será. Y tal vez esta sea la que más números tiene de serlo, y no sólo por la edad de sus estrellas o la entidad de su rival en primera ronda, Los Angeles Clippers.

Los Spurs de San Antonio protagonizaron una gran remontada en el tramo final de la Liga Regular en la clasificación del Oeste. Con los Golden State Warriors como líderes destacados y fuera ya de su alcance, el objetivo parecía ser el segundo lugar de su conferencia. Pero tras once victorias consecutivas, los tejanos cayeron en la última jornada antes de los play offs frente a los Pelicans de Nueva Orleans. Un resultado que les hizo bajar hasta el sexto puesto en el Wild West y que les condenó a enfrentarse en primera ronda contra Los Angeles Clippers con el factor pista en contra.

El primer partido de la eliminatoria avivó el debate sobre el posible final de los Spurs, habitual a estas alturas de la temporada. Los de Greg Popovich se vieron totalmente desbordados por la mayor capacidad atlética y física de los angelinos. Algunos cometieron el sacrilegio de retirar a Tim Duncan. El pívot les calló la boca en el segundo partido de la serie, demostrando que se puede jugar en la NBA sin un físico superlativo usando técnica y inteligencia (bueno, al menos él puede).

En el tercer partido el que se reivindicó fue el MVP de las pasadas finales, Kahwi Leonard. Al día siguiente de ser elegido mejor defensor de la temporada en la NBA, el alero quiso demostrar que también sabe atacar yéndose hasta los 32 puntos. Los Spurs, por cierto, no olvidaron su defensa dejando a su rival en un 34,1% en los tiros de campo. El debate original dejó paso entonces a los elogios a la capacidad de recuperación de los Spurs, su veteranía para superar momentos complicados, el dominio técnico de sus estrellas y la habilidad táctica de su entrenador.

Pero la victoria de los Clippers en el cuarto partido de este serial evidenció que la eliminatoria será larga. Doc Rivers tiene jugadores de gran talento capaces de producir muchos puntos, y además en jugadas rápidas y de poca elaboración. Más allá de Chris Paul (34 puntos, 7 asistencias) y Blake Griffin (20 puntos, 19 rebotes, 7 asistencias), su trío de escoltas produjo 48 puntos: 17 del titular J.J. Redick, 15 del sexto hombre Jamaal Crawford y 16 del hijo del entrenador, Austin.

El triunfo en el quinto partido de los hombres de Popovich, liderados nuevamente por Duncan y Leonard, da un respiro al equipo en el aspecto deportivo. Con una ventaja de 3 a 2 y la experiencia acumulada en este tipo de situaciones, los Spurs parecen favoritos para ganar la eliminatoria. Los Rockets serían su rival en las semifinales del Oeste, mientras los Golden State Warriors esperan a que los Grizzlies resuelvan su primera ronda para disputar la otra semifinal.

En el Este, la lesión de hombro de Kevin Love de los Cavaliers parece dejar franco el camino a la final de la NBA a los Bulls (aunque los Bucks les estén dando guerra el equipo de Chicago es superior), ahora que el globo de Atlanta Hawks se desinfla por momentos. De todas maneras, Lebron James sigue siendo el rey, y nunca hay que descartarlo antes de tiempo. Los posibles rivales de los Spurs serán duros, sin duda, pero no se antojan imbatibles.

La edad, un factor en contra

El núcleo de figuras del equipo tejano ha sobrepasado ya los límites de lo que se entiende por veteranía y empieza a entrar en territorio “vintage”, por decirlo de una forma educada. Por mucha que la inteligencia en la pista, su buena lectura del juego y el perfecto dominio de todos los recursos técnicos para no gastar un gramo de energía de más lo camuflen, Tim Duncan cumplió 39 años el 25 de abril.

Su socio Manu Ginobilli cada vez prodiga menos las entradas a canasta que le hicieron famoso. El escurridizo escolta argentino se colaba con una velocidad fulgurante y unos cambios de dirección imprevisibles entre los defensores rivales para acabar sacando la mano por donde nadie se lo esperaba para colocar la pelota en el aro. Este 28 de julio llegará a los 38 años de edad y tirar de tres ya no es su segunda opción en ataque como antes.

Ambos puntales de los Spurs acaban contrato este verano, y está por ver si se alistan de nuevo para el servicio activo una campaña más o deciden pasar a la reserva. Duncan ha disputado este año 77 de los 82 partidos de la liga regular con unos promedios de 13,9 puntos, 9,1 rebotes y 2 tapones en 28,9 minutos por noche. Su socio “Manudona” ha aportado 10,5 puntos, 3 rebotes y 4,2 asistencias en poco más de 22,7 minutos de media en 70 partidos. Hay chavales de 25 años que no firman esos números.

Si es por rendimiento, parece difícil que el sargento Popovich les conceda fácilmente la licencia. La tercera estrella de San Antonio, el base francés Tony Parker, cumplirá 33 años el 17 de mayo. En su caso se enroló hasta el verano del 2018, fecha a la que llegará con 36 años. Él, junto con su coetáneo y compatriota Boris Diaw, debería ejercer de portador de la sagrada llama del cuerpo de marines de “Pop” para entregársela a la siguiente promoción. Y aquí es donde empiezan los quebraderos de cabeza para la gerencia de la franquicia tejana.

Leonard, la nueva piedra angular del equipo

Sólo 5 jugadores de la actual plantilla de San Antonio no acaban contrato este verano: Tony Parker, Tiago Splitter, Boris Diaw, Patrick Mills y el rookie Kyle Anderson. Como ya hemos dicho antes, dos de los que quedarán libres son Tim Duncan y Manu Ginobili, que deberán despejar la incógnita de una posible retirada. En caso de que se vean con fuerzas para seguir, no tengo dudas que San Antonio les dará todas las facilidades para que sigan en el equipo.

Pero hay otros dos nombres claves que se podrían marchar en julio: Kawhi Leonard y Danny Green. Dos jugadores básicos en la rotación exterior tejana que finalizan su vínculo con el equipo en el peor momento posible. Porque a partir de la temporada 2016-17 entra en vigor el nuevo contrato televisivo de la NBA, y la cantidad que percibirán los equipos de la liga se triplicará. Y si suben los ingresos totales, sube el tope salarial. En dos años los contratos que se firmen este verano pueden quedar obsoletos.

El proyecto futuro de los Spurs se basa en la permanencia de Leonard (no tanto en la de Green, que sería la pieza sacrificada en función de la situación del mercado), así que intentaron renovarle en otoño aprovechando el primer plazo que el convenio de la NBA les ofrecía para ello. Fieles a su política de no ofrecer el máximo contrato a sus jugadores (ni sus estrellas lo tienen), se encontraron con el rechazo de su oferta. La situación es la que es, y los intereses del alero no le concedían más opciones de cara a un contrato largo.

El tiempo para llegar a un primer acuerdo expiró en octubre del 2014. El 1 de julio se abrirá la segunda ventana (y última). Y el equipo ya sabe lo que tiene que hacer para que Leonard y su agente Brian Elfus (un  pez pequeño en el mundo de los representantes de la NBA) le escuchen: poner encima de la mesa una oferta máxima, en dinero y temporadas (5). Todo lo que no sea eso, recibirá un no por respuesta. Cuentan a su favor con una gran baza: el jugador está muy a gusto en el equipo y no quiere irse.

El sucesor de Duncan

Para cuando llegue este momento, en San Antonio ya conocerán la decisión respecto a su futuro de Duncan y Ginobili. Y habrán tanteado a Danny Green para saber sus expectativas. Los tejanos necesitan ahorrar hasta el último centavo para lanzarse a la caza de la pieza que les falta para completar un puzzle, su nuevo rey en la pintura.

Aunque su jugador franquicia decida aplazar su retirada una temporada más, los Spurs no pueden dejar pasar la oportunidad que se les presenta este verano. Dos jugadores de un perfil que encaja con su juego acaban contrato: LaMarcus Aldridge, de los Portland Trail Blazers, y Marc Gasol de los Memphis Grizzlies. En estos momentos parece que los actuales campeones de la NBA se decantarían por Aldridge considerando que tienen cubierto el puesto de 5 titular con Splitter.

El problema es que la duración de los contratos es pública en la NBA, y todos los equipos están al tanto que estos dos interiores estarán en el mercado este verano. Habrá mucho dinero sobre la mesa, y varias franquicias de prestigio interesadas en hacerse con sus servicios. En principio los tejanos parecen tener margen para moverse, ya que para la próxima temporada sólo tienen comprometidos 33,8 millones de dólares en salarios de jugadores.

El límite del impuesto de lujo (cifra a partir de la cual los equipos tienen que empezar a pagar una multa en función de lo que la sobrepasen) está fijado esta temporada en 76,8 millones de dólares, con un incremento de poco más del 7% respecto el año anterior. De darse un escenario similar, la fecha quedaría en unos 82 millones para el curso 2015-16. Y las nóminas de Aldridge y Gasol han superado los 15 millones de dólares en su última temporada de contrato. El contrato máximo de Kahwi Leonard supondría, en estos momentos, 89 millones de dólares a repartir en 5 temporadas. En la primera, serían algo más de 15 millones.

Así que los Spurs se habrían gastado unos 65 millones para pagar a 7 jugadores. Para contratar a los 8 restantes les quedarían unos 17 millones libres. Podría ser suficiente para construir un bloque de secundarios, pero sería probablemente insuficiente si Duncan y/o Ginobili decidiesen alargar un año más su carrera profesional. El equipo tendría que rascarse más el bolsillo y asumir la correspondiente multa, algo que en San Antonio no acostumbran a hacer (este ejercicio lo cerraran con un gasto de 70,75 millones en nóminas).

Jugando a la ruleta rusa

Y ahora entramos en el terreno de la pura especulación. Supongamos que Leonard es codicioso. Si firmase su extensión máxima el verano del 2016 y no éste, la cifra a repartir en 5 temporadas podría subir desde los 89 millones actuales hasta los 117. Para ello, es indispensable que el alero permanezca la temporada 2015-16 en San Antonio o encontrar una franquicia que acepte firmarle sólo un año (Lebron James consiguió que los Cavaliers le ficharan sólo por 2) ¿Es difícil lo segundo? Mucho ¿Es posible lo primero? Si.

El mejor defensor del 2015 es un agente libre restringido. Los Spurs podrían retenerlo de dos maneras. La primera es igualando una oferta de otro equipo aceptada por su jugador. Pero como ya hemos dicho, difícilmente esta proposición sería por sólo una temporada. Así que esta vía es improbable. La otra posibilidad es la de la oferta cualificada (qualifying offer). La gerencia tejana puede ponerle sobre la mesa a Leonard 4,27 millones de dólares a cambio de un año de su trabajo tras el que se convertiría en agente libre sin restricciones. Once millones menos de los que ganaría firmando la extensión máxima, que quedarían compensados con los 28 de más por firmarla un año más tarde.

Para ello Kawhi Leonard, a quien no le faltarán pretendientes dispuestos a darle el oro y el moro por verlo lucir sus colores, debería rechazar todas las ofertas que le pongan sobre la mesa. Y aceptar la prolongación de un año asumiendo el riesgo de sufrir una lesión grave o tener una mala temporada, lo que podría disminuir su cotización en el mercado laboral. En todo caso, el no es el único que este verano se enfrentará a una decisión crucial. Si  los Spurs no fichan bien este verano, se pueden encontrar con el sambenito colgado de “equipo en reconstrucción”. Y no hay nada que ahuyente más a las estrellas que esa etiqueta.

Publicado en http://www.encancha.com, abril 2015

El nuevo contrato de Ricky Rubio

3 Nov

Ricky Rubio ha llegado “in extremis” a un acuerdo con los Minnesota Timberwolves para permanecer 4 años más en el equipo. Aunque la cifra a cobrar es mareante, en este artículo intentaremos situarla en su contexto. Porque en la NBA tu sueldo marca tu lugar en el escalafón.

Cuando sólo faltaban tres horas para que se cerrase el plazo en el que los equipos pueden renovar los contratos de los jugadores de sus plantillas (las 12 de la noche del 31 de octubre), Ricky Rubio y los Timberwolves llegaban a un acuerdo en virtud del cual el base del Masnou seguirá 4 temporadas más en Minnesota a cambio de un total de 56 millones de dólares.

Como ya explicamos en un artículo anterior, el agente de Rubio Dan Fegan había lanzado un órdago a las grandes a la franquicia pidiendo para su representado el contrato máximo que el actual convenio le permite: más de 80 millones a cambio de 5 temporadas. La primera oferta del equipo estaba muy lejos de las pretensiones de Ricky: unos 40 millones por 4 temporadas.

Al final han pesado más las ganas del base catalán de seguir en una estructura en la que se encuentra muy cómodo (“quiero que Minnesota sea mi hogar durante mucho tiempo”) y la certeza de asegurarse el futuro durante los próximos cuatro años que su ambición por conseguir un trato de figura en la NBA jugándoselo todo a subir su nivel de juego en su último año de contrato sin la red de seguridad de una extensión pactada del mismo.

Los contratos en la NBA no son sólo el marco de la relación entre equipos y jugadores. Son el baremo más exacto de la valoración de su juego y de la importancia que sus patronos le otorgan (aunque a veces se equivoquen en sus apreciaciones), y marcan su peso tanto en la liga en general como dentro del equipo en particular. El status de un profesional lo determina su nómina. Así que vamos a ver cómo queda Ricky a partir de ahora en estos dos marcos, el de su equipo y el del colectivo de jugadores en general.

El líder de los Wolves

Ricky Rubio se embolsará poco más de 5 millones de dólares esta temporada. Una vez entre en vigor el nuevo acuerdo con los Timberwolves, la temporada 2015-16, el base pasará a cobrar una media (porque son progresivos) de 14 millones por curso baloncestístico. Si ahora es el sexto jugador mejor pagado del equipo por detrás de Nikola Pekovic, Thaddeus Young, Kevin Martin, Anthony Bennett y Andrew Wiggins, en la siguiente temporada los adelantará a todos.

El base del Masnou, en cuanto ha estampado la firma en su nuevo contrato, ha dejado de ser una promesa. Una vez acabado su contrato de rookie, nadie le va a perdonar nada. Acabada su fase de aprendizaje, ahora es el momento de justificar cada dólar que percibe por jugar. Algo que Ricky tiene muy claro: “Te pagan más, te lo tienes que ganar. Tienes que demostrar porque te pagan este sueldo. Evidentemente que habrá más presión. Quiero ser más que un líder y subir este equipo hasta otro nivel”.

El margen que tiene Ricky para conseguir que el equipo mejore son cuatro años, los mismos que ha firmado y, casualmente, el mismo período que cubre el primer contrato de Andrew Wiggins con los Timberwolves. El mensaje de la franquicia para el base parece claro: haz que el novato funcione, que para eso te pagamos. Rubio debe liderar el crecimiento de los jóvenes jugadores sobre los que los Wolves han puesto sus esperanzas, especialmente el del número 1 del último draft.

El propietario del equipo, Glen Taylor, acabó de remachar esta idea al afirmar que “creemos que tiene una larga y exitosa carrera por delante. Es uno de los grandes cimientos de nuestra franquicia, y estamos muy contentos de mantener a Ricky aquí con un contrato largo para trabajar y crecer con el núcleo joven que tenemos”.

Rubio debe ser la espoleta que haga detonar el juego del rookie más prometedor de los últimos años, por un lado poniéndole la pelota allí donde mejor le vaya a sus cualidades y por otro asumiendo la responsabilidad hasta que Wiggins esté preparado para dar un paso adelante. Jugador franquicia y niñera, todo en uno. Claro que ser jugador franquicia de uno de los peores equipos no es una gran carta de presentación. Veamos cómo encaja el nuevo contrato de Ricky en el global de la NBA.

Otros contratos firmados este largo verano

En el juego del gato y el ratón entre Ricky Rubio y su equipo por conseguir una renovación lo más ventajosa para los intereses de cada uno, los Timberwolves exploraron otra alternativa en el mercado ofreciéndole 63 millores de dólares a Eric Bledsoe por cuatro temporadas. El base acabó renovando por 5 años con los Phoenix Suns a cambio de 70 millones. Eso son 14 millones por temporada, lo mismo que Rubio.

Otro de los bases más codiciados este verano fue el director de juego de los Toronto Raptors, Kyle Lowry. El jugador salió rápido del mercado aceptando la oferta del equipo canadiense de 48 millones a cambio de su permanencia en los Raptors durante cuatro temporadas. Haciendo la correspondiente división nos salen 12 millones de sueldo por cada una de ellas. Tanto Lowry como Bledsoe pertenecen al grupo de los bases titulares de la NBA, pero no al de las estrellas de la Liga. Bledsoe si parece tener potencial para serlo, de ahí esos 2 millones de diferencia.

La gran estrella del momento, Lebron James, firmó con los Cavaliers por dos años a cambio de un total de poco más de 42 millones de dólares (21 por año), y con la certeza de que esa cifra será mejorada cuando entre en vigor el nuevo contrato de televisión de la NBA. La marcha de Lebron James produjo un reequilibrio en el vestuario de los Miami Heat.

Chris Bosh se quedó con el bastón de mando de la franquicia de Florida cuando fue renovado con un contrato máximo de casi 119 millones de dólares en 5 temporadas (23,7 de media). Dwayne Wade firmó 31 millones a cambio de 2 años más de servicio. El sustituto de Lebron James, Luol Deng, cobrará 20 millones por lucir dos temporadas la camiseta de los Heat.

Carmelo Anthony, el segundo jugador libre este verano con más cartel, se ha llevado de los Knicks 124 millones a repartir en 5 temporadas (casi 25 anuales). Y Pau Gasol, el tercero más interesante, ha ingresado a sus 34 años en el grupo de los veteranos que pueden renunciar a salarios más elevados (ya han ganado suficiente a lo largo de su carrera) para jugar en equipos con aspiraciones sabiendo que han dejado de ser considerados jugadores franquicia. Gasol cobrará de los Bulls 22 millones repartidos en tres anualidades (7,3 cada una de promedio).

Quien sí es una estrella con todas las de la ley es Kyrie Irving. El base de los Cavaliers ha negociado una extensión de su contrato que le aportará 90 millones de dólares a repartir en 5 temporadas, unos 18 anuales (más o menos el trato al que aspiraba Rubio). Precisamente Irving fue el número 1 del draft del 2011. Aunque Ricky  fue elegido con el número 5 en el draft del 2009, no ingresó en la NBA hasta el verano del 2011. Se halla, por tanto, en el mismo punto de su carrera que los seleccionados en aquel draft.

El draft del 2011

Ricky Rubio es el noveno jugador de primera ronda de draft de los que llegaron a la NBA aquel verano que ha renovado su contrato de rookie. Si el número 1 del draft del 2011 ya ha conseguido su contrato de estrella, lo mismo podría decirse de Klay Thompson, escolta de los Golden State Warriors. El número 11 de aquel draft ha firmado una renovación de 70 millones (17,5 anuales) para seguir cuatro temporadas más en el equipo que le eligió aquella noche de junio. Son los dos triunfadores que se sitúan un peldaño por encima de sus compañeros de promoción.

Los Orlando Magic pagarán al pívot Nikola Vucevic (16 del draft) 53 millones por 4 temporadas (poco más de 13 por año). Kenneth Faried, elegido por los Denver Nuggets con el número 22, puede llegar hasta los 52 millones en 4 temporadas si consigue los incentivos firmados (13 anuales), mientras que el base de los Hornets Kemba Walker (9 del draft) se embolsará 48 millones en cuatro años (12 por temporada).

Un poco más abajo en el escalafón tenemos a los tres primeras rondas restantes. El número 12 del draft del 2011 Alec Burks ha llegado a un acuerdo con los Utah Jazz de cuatro temporadas a cambio de 42 millones (10,5 anuales). Finalmente, los gemelos Morris, Markieff (13 del draft) y Marcus (14) han renovado con los Phoenix Suns. Markieff vale 32 millones para su equipo (8 por año) y Marcus 20 (5 anuales).

Otros jugadores no han llegado a un acuerdo con sus equipos y entrarán en el mercado de los agentes libres del próximo verano. Entre ellos destacan el Spur y MVP de las últimas finales Kawhi Leonard (15 del draft), Derrick Williams de los Kings (segundo del draft),Enes Kanter de los Jazz (3 del draft), el Cavalier Tristan Thompson (4 del draft), Brandon Knight de los Bucks (8 del draft), Iman Shumpert de los Knicks (17 del draft), el Magic Tobias Harris (19 del draft),  el Thunder Reggie Jackson (24 del draft), el bicampeón con los Heat Norris Cole (28 del draft), el compañero de Leonard Cory Joseph (29 del draft) y el Bull Jimmy Butler (30 y último de la primera ronda).

Algunos de ellos no han aceptado la oferta de su equipo porque creen que valen más (Kahwi Leonard, Tristan Thompson, Tobias Harris, Reggie Jackson, Jimmy Butler) y otros no la han recibido porque la franquicia para la que juegan creen que no valen lo que cobran. De todas maneras, el sólo hecho de llegar a agotar estos primeros cuatro años ya es un mérito que no todos han conseguido (Jimmer Fredette, Nolan Smith, Marshon Brooks, Jan Vesely o Jajuan Johnson, por ejemplo).

La lista de los jugadores que ingresaron en la NBA el 2011 y han conseguido suculentos contratos no acaba aquí. La segunda ronda ha dado una par de sorpresas muy interesante. Chandler Parsons fue elegido con el número 38 (hay 30 jugadores por ronda de draft) por los Rockets. Este verano se ha marchado a los Mavericks después de que en Houston no igualaran la oferta de Dallas de 46 millones por 3 temporadas (15,3 anuales).

El último del draft, el base Isaiah Thomas (30 de la segunda ronda), protagonizó un “sign and trade” (modalidad de traspaso en que el jugador firma su nuevo contrato con su viejo equipo antes de ser traspasado) entre los Kings de Sacramento y los Phoenix Suns. El equipo de Arizona le pagará 27 millones al base repartidos entre las 4 próximas temporadas.

Ricky, clase media-alta

La buena noticia del nuevo contrato de Ricky es que lo ha firmado. Es decir, que Rubio ha recibido una oferta de los Timberwolves lo bastante buena como para aceptarla, descartando el mercado de los agentes libres. Una oferta que le situará como el jugador mejor pagado en Minnesota si es que no se produce alguna otra incorporación al equipo.

Pero comparando las cifras de su contrato con las de otras renovaciones de este curso, veremos que Ricky pertenece al grupo de los jugadores de clase reconocida, pero sin llegar aún al rango de estrella propio de un all star o de los líderes de franquicias con elevadas aspiraciones en los play offs. Sus cifras están lejos, evidentemente, de las de Lebron James, Carmelo Anthony y Chris Bosh, pero también de las de sus “coetáneos” Kyrie Irving o Klay Thompson.

Las dudas respecto a su tiro han lastrado las posibilidades de mejorar aún más sus emolumentos. De un base estrella en la NBA no se espera sólo que asista a sus compañeros (el número de asistencias depende también del acierto cara a canasta del receptor del pase, y sino que se lo pregunten a John Stockton con el infalible Karl Malone), o que recupere muchos balones. También debe ser capaz de anotar, mucho y con regularidad.

Sin embargo, hay motivos para ser optimistas de cara a próximas negociaciones. Aunque sólo sea por una estadística. Ricky Rubio es el cuarto jugador de la historia de la NBA en promediar 7 asistencias y 2 recuperaciones por partido en cada una de sus tres primeras temporadas en la NBA. Le precedieron en este logro Magic Johnson (1979-82), Isiah Thomas (1981-84) y Tim Hardaway padre (1989-92, el hijo juega ahora en los Knicks). Y los tres fueron grandes estrellas.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, noviembre 2014

ProBasketballTalk

Basketball - NBC Sports

El vestuario

Son historias. El deporte es sólo una excusa. Por Jorge Gérardin

EL ECO SIN PASOS

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

La Canasta Americana 🏀

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

A %d blogueros les gusta esto: