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Karl-Anthony Towns, el rey del draft de la NBA del 2015

27 Jun

El draft del 2015 aupó a la gloria del baloncesto a un joven de la República Dominicana, Karl-Anthony Towns. Al menos, mientras el pívot sea capaz de rendir conforme a las muchas cualidades que se le suponen.

Karl-Anthony Towns pasará a la historia como el número 1 del draft del 2015, elegido por los Timberwolves de Minnesota. Este joven pívot de la República Dominicana, de 2,13 de altura, no ha mostrado todas las posibilidades de su juego en su única temporada NCAA en Kentucky. La superpoblación de talento en el equipo universitario llevó a su entrenador John Calipari a plantear durante muchos partidos una estrategia de dos unidades bien diferenciadas que se repartían los minutos. De aquí que los números de Towns no sean espectaculares, dado que no ha tenido los mismos minutos que otros de los elegidos en esa noche de alegrías para unos y decepciones para otros.

Pero el pívot ha hecho gala de carácter apareciendo en todos los momentos complicados por los que los Wildcats han pasado este curso. No ha podido exhibir plenamente su lanzamiento de larga distancia, pero si su capacidad de resolución en la zona. Se ha hecho presente en defensa ocupando todos los espacios en la pintura que su estatura y envergadura le han permitido. Y ha dejado evidencias de que puede jugar de 4 compartiendo alineación con Willie Cauley-Stein, elegido con el número 6 por los Kings de Sacramento.

Disipada la incógnita del número 1, se daba por descontado que Los Angeles Lakers elegirían en la segunda posición al otro aspirante a encabezar el draft, Jahlil Okafor. Pero los californianos tienen sus propios intereses y eligieron a D’Angelo Russell, un jugador de 1,95 que en su única temporada universitaria ha alternado las posiciones de base y escolta en Ohio State. Domina el bote, tiene tiro, y lo más importante, entiende este deporte como pocos. Su visión de juego es increíble, y su sentido del espectáculo destacable.

La franquicia de Los Angeles quiere reforzar su juego interior, y para ello se está moviendo en dos líneas paralelas. En el mercado de agentes libres que se abre el 1 de julio intentará hacerse con los servicios del ala-pívot de los Portland Trail Blazers LaMarcus Aldrige. Tan claro tienen en Oregon que su jugador se va que enviaron a los Brooklyn Nets a Steve Blake y al número 23 de la noche, Rondae Hollis-Jefferson, a cambio del pívot Mason Plumlee y la selección de los Nets Pat Connaughton, 14 de la segunda ronda. Aldridge parece decidido a aceptar una posible oferta de los Spurs, pero por si acaso los Lakers le tentarán.

Al tiempo, los angelinos negocian con los Sacramento Kings para hacerse con el pívot DeMarcus Cousins. Su entrenador George Karl ha tenido suficiente con menos de media temporada (firmó un contrato por 4 temporadas el 17 de febrero de este año, dirigiendo 30 partidos de liga regular) para hartarse de él. La situación ha degenerado hasta un “o él o yo”. ¿Y cuál ha sido la primera elección de los Kings en este draft, con el número 6? Willie Cauley-Stein, el pívot con las mejores condiciones atléticas de la promoción. El jugador de Kentucky se mueve con una agilidad, coordinación y velocidad impropias de un hombre de 2,13.

Si finalmente se llega a un acuerdo de traspaso con los Kings, los Lakers necesitarán algo que dar a cambio de DeMarcus Cousins. Y esa pieza sería sin duda Russell. Si consiguen conservarlo sea porque la operación no cuaje o a los Kings no les interese el jugador (cosas más raras se han visto), el combo-guard será clave para alimentar a los hombres altos del equipo al tiempo que deberá completar un curso acelerado de liderazgo al lado de Kobe Bryant antes de asumir los galones del equipo.

Y finalmente Okafor cayó en el número 3. Si me habéis leído a lo largo de la temporada NCAA, no hace falta que os explique mucho de este pívot de 2,10. En mi opinión, el mejor pívot universitario en lo que se refiere a aspectos técnicos de lo que llevamos de siglo. Sus movimientos en la pintura son inacabables, su juego de pies imparable, su definición precisa, su instinto para el rebote en ataque certero y su visión para asistir desde el poste bajo determinante. Es una máquina de hacer puntos en el juego interior. Flojea en defensa, pero eso con trabajo es mejorable. ¿Y porque no ha sido el número 1? Porque es el representante de una vieja estirpe ahora en desuso, el pívot puro. No es especialmente atlético, no puede jugar abierto y su tiro exterior no es ninguna amenaza. En la NBA de los 80-90, o en un baloncesto más posicional como el europeo, sería una estrella desde el primer minuto. En la NBA del small-ball, habrá que ver cómo encaja.

El problema es que su destino son los Sixers de Filadelfia, el equipo más disfuncional que recuerdo. En la primera ronda de los tres últimos drafts, vía elección directa o cambio, se han reforzado con pívots. En el 2013 obtuvieron a Nerlens Noel. En el 2014 a Joel Embiid. Ambos jugadores se pasaron su primera temporada en blanco por culpa de unas lesiones previas a su debut profesional. Noel ya está recuperado de su rodilla, pero Embiid ha sufrido una recaída en la fractura de su pie. ¿Han elegido a Okafor por si acaso? ¿Lo han seleccionado porqué será el único de los tres que no llega lesionado de la NCAA y podrá debutar en su primer año? ¿Planean hacer un quinteto íntegramente de interiores, o es que no han contado cuantos pívots de progresión tenían?  Y aún suerte que el ala pívot Dario Saric, al que eligieron también el año pasado, ha decidido seguir una temporada más en el Anadolu Efes turco. Yo tampoco tendría prisa en comprar un billete de avión para Filadelfia.

El desembarco de la ACB

Con el número 4 de la noche los Knicks de Nueva York eligieron al jugador del Baloncesto Sevilla Kristaps Porzingis. El letón mejoró mucho sus opciones de draft con sus entrenamientos privados para los diferentes equipos de la NBA en las semanas previas a la gran noche. Aun así, estos méritos no son visibles para el aficionado. Eso explicaría los abucheos que la decisión de Phil Jackson, responsable de fichajes de la franquicia Phil, despertó entre los aficionados del equipo presentes en la pista de su gran rival, el Barclays Center de los Brooklyn Nets. Ni la estrella del equipo, Carmelo Anthony, está de acuerdo con Jackson. Melo duda que Porzingis pueda tener un impacto inmediato en la liga, consciente de que a él se le está pasando el arroz para ganar su anillo.

La decepción en los Knicks viene alimentada por el hecho de que durante este último mes se ha dado por hecho que el elegido sería Justise Winslow, procedente de la Universidad de Duke y que ha acabado en los Miami Heat en la décima posición. El hijo del exACB Ricky Winslow ha brillado a las órdenes de Mike Krzyzewski, mejorando conforme avanzaba la temporada hasta completar un “March Madness” muy destacable. Y los aficionados neoyorquinos lo han podido ver en directo mientras el jugador del Sevilla era un desconocido para ellos. Winslow tiene un físico ya maduro para la NBA, y un juego muy completo. Pero aún no se ha enfrentado contra jugadores más veteranos de forma regular. Y en eso Porzingis le saca ventaja.

El jugador del FC Barcelona Mario Hezonja fue elegido por los Orlando Magic con el número 5. Con el sueldo que le garantiza su posición no tendrá problemas para pagar la cláusula de rescisión de su contrato con los azulgranas. Un alero prometedor que cae en un equipo joven repleto de talento y sin más objetivo que colarse en los play-offs. En definitiva, un proyecto ilusionante y poco exigente a priori, ideal para que el talento croata evolucione y se aclimate al que se supone es su hábitat natural. A propósito de Hezonja, me permitiré una reflexión. El Barça lo fichó sabiendo que el jugador saltaría a la NBA en un máximo de 4-5 años. La primera temporada la pasó en el filial, la segunda estuvo en el primer equipo pero fue el descartado habitual de una plantilla larga junto con Marko Todorovic, y la tercera ha gozado de minutos muy limitados. Supongo que nadie ahora se sorprenderá de su marcha antes de finalizar el contrato.

Porzingis y Hezonja no han sido los únicos jugadores de la liga española seleccionados en este draft del 2015. A los Knicks parece gustarles el juego interior del Sevilla, ya que maniobraron para hacerse con el número 35 (quinto de la segunda ronda), Guillermo Hernángomez, en un cambio con los Sixers. Los Atlanta Hawks seleccionaron con el número 50 al sueco Markus Eriksson, el alero del FC Barcelona que se ha perdido casi toda la temporada por una lesión de rodilla. Dani Díez, el alero del GBC, acabó en los Portland Trail Blazers tras ser elegido por los Utah Jazz con el número 54. Tres posiciones más abajo los Denver Nuggets se hicieron con los derechos del serbio Nikola Radicevic, base del Baloncesto Sevilla.

Kentucky, 6 de 7

La Universidad de Kentucky presentaba 7 jugadores a este draft. Como ha afirmado su entrenador John Calipari, la temporada de los Wildcats no se acaba en la Final Four de la NCAA sino con el draft de la NBA. En este sentido, ha sido todo un éxito. El número 1 ha sido para ellos gracias a Karl-Anthony Towns. Su compañero en la pintura Willie Cauley-Stein ha conseguido el número 6. Los Utah Jazz gastaron su primera elección,  la 12 de la primera ronda, en el alero Trey Liles. Su compañero, el escolta Devin Booker, fue seleccionado a continuación por los Phoenix Suns.

Ya en la segunda ronda, los Phoenix Suns se hicieron con los derechos del base Andrew Harrison con el número 44 y le enviaron a los Grizzlies de Memphis. El pívot Dakari Johnson fue escogido con el número 48 por los Oklahoma City Thunder. El único de los aspirantes de Kentucky a ingresar en la NBA que no tuvo la suerte de ser seleccionado fue el escolta Aaron Harrison, el gemelo de Andrew. El primero con Calipari al frente de Kentucky que intenta el salto a la NBA antes de graduarse y no es seleccionado.  Ahora le queda la opción de luchar en las ligas de verano para conseguir su hueco en la liga (en las filas de los Charlotte Hornets).

Aaron Harrison no ha sido el único jugador con expectativas de ser nominado en el draft que finalmente se ha quedado sin su premio.  Como interiores destacan Cliff Alexander (Kansas), Chris Walker (Florida) y Alan Williams (UC Santa Barbara). Los dos primeros no han hecho una buena temporada y al tercero le faltan centímetros para la NBA. Como escoltas tenemos a Terran Petteway (Nebraska), Dez Wells (Maryland), Michael Frazier (Florida) y Wayne Blackshear (Louisville). Petteway no ha sido el de la temporada 2013-14, Wells es más penetrador que tirador, el curso de Frazier ha sido irregular y Blackshear, sobrado de físico, debe consolidar un poco más su tiro. Como bases, han quedado fuera del draft Ryan Boathright (Connecticut) y Quinn Cook (Duke). El primero es un excelente defensor y director, y el segundo un buen triplista. Dos jugadores interesantes para el baloncesto europeo.

Twitter lo carga el diablo

Los Chicago Bulls se decantaron, con el número 22 de la primera ronda, por el ala pívot procedente de la universidad de Arkansas Bobby Portis. Un interior que ha demostrado una buena capacidad anotadora y reboteadora. En estos últimos playoffs una de las carencias del equipo de Chicago han sido los problemas de sus hombres altos, exceptuando a Pau Gasol, para anotar. Portis podría ser la solución.

El jugador, sin embargo, es el protagonista de un caso “Guillermo Zapata”. El regidor madrileño ha tenido que desistir de ser concejal de cultura del Ayuntamiento de Madrid, con Manuela Carmena de alcaldesa, por unos desafortunados tweets de hace 4 años con chistes de muy mal gusto. Portis, también hace 4 años, publicó en esta red social un par de mensajes críticos con Pau Gasol y Derrick Rose. Evidentemente, tras ser elegido por los Bulls los borró y publicó un mensaje de disculpa.

No fue el único jugador de la noche con un pasado en twitter. Larry Nance Jr, elegido por Los Angeles Lakers con el número 27 de la primera ronda, publicó un mensaje el 1 de mayo del 2012 sobre el caso de violación en que se vio implicada la estrella de su futuro equipo, Kobe Bryant. El tweet fue borrado minutos después de su selección, pero no pasó desapercibido. El mánager general de los Lakers Mitch Kupchak ya mantuvo una conversación con el alero de la Universidad de Wyoming, e hijo del ganador del primer concurso de mates de la historia de la NBA. Ahora falta por ver que le dice Kobe.

La epopeya de Luke Ridnour

Luke Ridnour ha dado un ejemplo de movilidad laboral. Con 34 años, ha disputado 12 temporadas en la NBA desde que fuera elegido en el puesto 14 de la primera ronda del draft del 2003 por los Seattle Supersonics (el traslado a Oklahoma de esta franquicia el año 2008 dio lugar al nacimiento de los Oklahoma City Thunder). Hasta ahora, había jugado en 5 equipos diferentes: Sonics, Milwaukee Bucks (en dos etapas), Minnesota Timberwolves, Charlotte Hornets y Orlando Magic.

Entre el dia 24 y el día 25 de junio, en vísperas del draft, el veterano cambió 3 veces de equipo. Sin tiempo para acabar de hacer las maletas, Ridnour veía como su destino variaba en unas pocas horas. Una situación desesperante propiciada por el hecho de que el segundo año del contrato de 2 temporadas que firmó el 26 de julio del 2014 con los Magic no está garantizado y puede ser cortado sin problemas. Y así el jugador se ha convertido en moneda de cambio entre equipos para acabar de cuadrar las cifras de las operaciones pre-draft. No interesan sus cualidades de base sino la posible caducidad de su ficha.

Orlando le envió a los Memphis Grizzlies a cambio de los derechos del letón Janis Timma (el último de los jugadores en ser elegido en el draft del 2013 con el número 30 de la segunda ronda). Memphis lo canjeó con los Charlotte Hornets a cambio de un Matt Barnes que había aterrizado en Charlotte sólo diez días antes procedente de los Clippers (en el traspaso de Lance Stephenson). Ridnour ha acabado finalmente en los Thunder de la ciudad de Oklahoma que han cedido a los Hornets a Jeremy Lamb y una segunda ronda del draft del 2016.

La pretemporada del verano del 2009 de Quentin Richardson fue de récord. El alero de los Knicks fue traspasado a los Grizzlies, quienes a su vez lo enviaron a los Clippers, de donde salió en dirección a los Timberwolves para acabar finalmente en los Heat. Richardson cambió 4 veces de equipo, pero lo hizo en un lapso de 2 meses de tiempo. Ridnour ha vestido 4 camisetas distintas (contando la de partida) en menos de 2 días. Los aficionados de los equipos de paso no han tenido tiempo ni de ir a la tienda a comprar la camiseta con su nombre. Si es que alguno tuvo esa intención.

Se acaba la temporada

La noche del draft marca el final de la temporada…o el inicio de la siguiente, según se mire. En mi caso personal, opto por la primera opción. A partir de ahora, y hasta que se reanude la actividad, la periodicidad de mis artículos disminuirá. Seguiré atento al mercado de verano, con un especial seguimiento del futuro contrato de Marc Gasol (el gran tema de este verano que más de cerca nos atañe). Pero no publicaré todas las semanas. Al fin y al cabo, estamos de vacaciones…¿o no?

Artículo publicado en http://www.encancha.com, junio del 2015

NCAA: Duke se lleva el título que parecía destinado a Kentucky

7 Abr

Kentucky se quedó en el penúltimo escalón de su ascensión a la gloria, frenada por una Wisconsin que a su vez cayó en la final frente a Duke. En el partido clave por el título, ni Okafor ni Kaminsky fueron los jugadores que acabaron decidiendo el ganador. Este honor recayó en el base Tyus Jones y un invitado inesperado, Grayson Allen

La Final Four se ha disputado en Indianapolis, capital de Indiana. Durante la semana se habló mucho de este estado, pero no precisamente de baloncesto. El gobernador republicano de Indiana Mike Pence estampó su firma el jueves 26 de marzo en la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa, aprobada en el Congreso Estatal por 40 votos a favor y 10 en contra y que debería entrar en vigor en julio. El texto legal pretende defender el derecho de las personas a actuar conforme a los preceptos de su religión, y limitar los poderes gubernamentales para obligarles a ir contra lo que dictan sus creencias.

La polémica saltó cuando los críticos de la norma afirmaron que podía utilizarse para discriminar a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Acogiéndonos al pie de la letra a la formulación, nadie puede obligar al dueño de un negocio a atender a personas de una determinada orientación sexual. A través de twitter se promovió la campaña #boycottIndiana y numerosas personalidades se manifestaron en contra de la ley. Pence, entrevistado en la cadena de televisión ABC, no contribuyó a acabar con el alboroto. Preguntado 6 veces de forma directa si el texto legal amparaba la discriminación de los homosexuales, se salió por la tangente sin negar la mayor.

Alguna voz pidió un cambio de sede del gran torneo universitario, pero no había tiempo material para ello. El primer afectado por el boicot fue Kevin Ollie, entrenador campeón el 2014 con Connecticut. El gobernador de su estado prohibió los desplazamientos del personal público a Indiana por asuntos oficiales. Y la universidad es pública, así que su técnico tenía vetada su asistencia a la Final Four y a la convención de entrenadores del fin de semana.

El revuelo ha inquietado, y mucho, a los máximos responsables de la NCAA. La organización universitaria se ha preocupado de crear un entorno de igualdad, y de garantizar el máximo respeto a toda su familia (sean jugadores o entrenadores, sus allegados o sus seguidores) en todos sus actos. La situación es realmente grave para este organismo, ya que tiene su sede central en Indianapolis. Su presidente Mark Emmert vería necesario un traslado si la ley no se modifica o deroga.

Finalmente la Cámara de Representantes de Indiana anunció el jueves 2 de abril que introducirá cambios en el redactado de la ley para no dejar margen a la discriminación, impidiendo a los proveedores de servicios acogerse a ella para seleccionar a sus clientes. Sólo las iglesias, sus centros educativos afiliados y las ONG religiosas quedarán al margen de esta enmienda. Aunque aún falta por conseguir que sea aprobada y que la firme nuevamente el gobernador. Este tipo de legislación no es única de Indiana. Otros estados tienen leyes similares. Como por ejemplo Arkansas, que también ha anunciado reformas.

Kentucky se quedó a dos pasos de la perfección

Frank Kaminsky (20 puntos, 11 rebotes), nombrado mejor jugador del año, celebró su 22 cumpleaños de la mejor manera. Su equipo, Wisconsin, acabó en semifinales con el sueño de perfección de Kentucky (64-71). Los Wildcats de John Calipari, elegido mejor entrenador de la temporada por AP, son más altos, más fuertes, más rápidos y su defensa es temible. Pero los Badgers de Bo Ryan son un equipo veterano (todo lo que se puede ser en la NCAA), con una patrón de juego bien definido. Así que tras empezar el partido encajando un parcial de 5 a 0 no perdieron la cabeza.

En ataque Wisconsin se mantuvo fiel a su estilo, con ataques pausados y buena circulación de balón, buscando siempre el mejor tiro posible y el emparejamiento individual más favorable. El ritmo rápido le convenía la más atlética Kentucky, no a ellos. Para evitar que su rival corriera, se esforzaron en la lucha por rebote (cogieron 34, 12 ofensivos, por 22 de los Wildcats). Con una buena disposición defensiva, convirtieron cada ataque estático de los de Calipari en un rompecabezas de difícil solución.

Una canasta de Sam Dekker (16 puntos, 3 rebotes) le daba a Wisconsin 9 puntos de ventaja (14-23) mediada la primera mitad. Los gemelos Harrison, Andrew (13 puntos, 4 asistencias) y Aaron (12 puntos y 3 rebotes) asumieron la responsabilidad anotando la mitad de los puntos de los Wildcats antes del descanso. Tras imponer su defensa sobre la ofensiva de Wisconsin y conseguir ataques rápidos en los últimos 5 minutos de este primer período, Kentucky se marchó al vestuario con empate a 36 en el marcador.

En los primeros minutos de la segunda parte Wisconsin volvió a abrir una brecha en las murallas de su enemigo (44-52) tras un triple de Bronson Koenig (12 puntos, 4 rebotes). Kaminsky y su compañero en la pintura Nigel Hayes (12 puntos, 5 rebotes) aprovechaban la menor movilidad de sus marcadores obligándoles a salir hasta la línea de 3 puntos. Karl-Anthony Towns (16 puntos, 9 rebotes), al que se le había visto muy poco en el primer período, apareció para levantar a su equipo y darle 4 puntos de ventaja (60-56) tras un contundente parcial de 14 a 4.

Los árbitros también reclamaron su momento de protagonismo. Con empate a 56, señalaron una claramente inexistente falta en ataque a Josh Gasser que invalidaba un triple de Koenig.  Luego dejaron impune un manotazo de Trey Lyles al mismo Gasser que debía haber sido castigado con una falta flagrante (2 tiros libres y posesión) y la expulsión de Lyles. El top 3 de errores arbitrales se cerró con la canasta de Hayes, con el reloj de posesión a 0, que empataba el encuentro a 60 a 2:35 del final. Por suerte para el espectáculo, estos minutos de malas decisiones no fueron decisivos.

Quien sí fue determinante fue Sam Dekker, anotando un triple que daba 3 puntos de ventaja a los suyos. Ante las dificultades crónicas de Kentucky para anotar desde la larga distancia, eso suponía un margen de dos posesiones. El alero amplió este margen con un tiro libre en una jugada posterior. Aaron Harrison contraatacó con un 2+1 para que los Wildcats entrasen en el último minuto sólo 1 punto abajo. Fue entonces cuando Wisconsin impuso su veteranía, sin perder la cabeza, haciendo su juego, anotando 5 de sus 6 tiros libres, y obligando a los de Calipari a buscar desde su punto débil, los triples, una salvación que no llegó.

Una apuesta fallida

Derek Stevens es propietario de 2 hoteles (D y Golden Gate), evidentemente con sus casas de apuestas, en el centro de Las Vegas. Como la regulación de Nevada prohíbe a los propietarios apostar en sus propios negocios se para casi cada día en el Golden Nugget Hotel&Casino, situado entre sus dos propiedades, para hacer alguna apuesta. El 5 de diciembre tuvo una intuición. Entró y le preguntó al director del negocio, Tony Miller, cuánto dinero tenía que jugarse para ganar un millón de dólares en el caso de que Michigan State se proclamase campeona de la NCAA. Por aquel entonces, los Spartans habían perdido 3 de los 8 partidos que habían disputado, y un triunfo suyo en la Final Four se pagaba 50 a 1. Así que, con el beneplácito del propietario del centro de apuestas, Tilman Fertitta, Stevens se jugó 20.000 dólares a un triunfo del equipo de Tom Izzo. Nunca antes había invertido tanto dinero en una sola jugada.

En el programa de televisión de la NBC “The Tonight Show” que presenta Jimmy Fallon los expertos predijeron un triunfo de Michigan State. Sus especialistas son siete cachorrillos de perro que en realidad eligen un plato del que comer, y que ya fallaron en su vaticinio del ganador de la final universitaria de futbol americano. Pero el espectáculo es el espectáculo.

El problema para Stevens y Fallon es que las semifinales del “March Madness” se juegan en el primer fin de semana de abril y Tom Izzo saca lo mejor de los Spartans en marzo. Su equipo abrió el partido frente a Duke con un parcial de 6 a 14 gracias a tres triples de Denzel Valentine (22 puntos, 11 rebotes) y otro de Travis Trice (16 puntos, 5 asistencias). Mike Krzyzewski volvió a optar por un cinco titular “pequeño”, con Matt Jones de tres y Justise Winslow de cuatro. Una configuración que estrenó en cuartos ante Gonzaga y que mantuvo en la final.

Duke tardó 5 minutos en ajustar su defensa tras un inicio en que sus jugadores no llegaban a puntear los tiros de su rival. En ataque, Justise Winslow (19 puntos, 9 rebotes) y Jahlil Okafor (18 puntos, 6 rebotes) empezaron a producir ante la impotencia de sus defensores para evitar sus puntos. Tras cinco minutos de gloria de Michigan State, los Blue Devils iniciaron su labor de demolición. En la segunda mitad, con la colaboración de Quinn Cook (17 puntos), las diferencias se convirtieron en escandalosas hasta llegar a un resultado final de 81 a 61.

El quinto campeonato de Coach K

Mike Krzyzewski y Bo Ryan buscaban en la final su quinto título a nivel nacional de los Estados Unidos. Con una pequeña diferencia: los cuatro previos de Coach K corresponden a la Division I con Duke y los de Ryan a la Division III con Wisconsin – Platteville. Al final el pentacampeón fue Coach K. En el duelo de estilos que se vivió en la final entre un conjunto con un juego colectivo muy estructurado como el de Ryan y otro que este año ha vivido más del talento individual, se acabó imponiendo Duke (68-63).

Se preveía un emparejamiento clave entre Jahlil Okafor (10 puntos, 3 rebotes) y Frank Kaminsky (21 puntos, 12 rebotes). El pívot de Wisconsin dominó a su par la mayor parte del encuentro, cargándole de faltas y en algunos momentos bailándole a voluntad entrando desde la línea de 3 puntos. En defensa, le impidió recibir en el poste bajo, desde donde genera el juego ofensivo de su equipo. Eso desmontó el esquema de juego de los Blue Devils, que tuvieron que recurrir al talento individual en ataque. Un acierto táctico de Bo Ryan que, paradójicamente, le hizo perder el campeonato.

El otro duelo clave entre Justise Winslow (11 puntos, 9 rebotes, 3 tapones) y Sam Dekker (12 puntos, 8 rebotes) no existió. Winslow se cargó rápido de faltas, pero por culpa de Nigel Hayes. El alero de Duke tuvo buenos momentos en defensa, pero se le vio precipitado en ataque. Dekker, por su parte, solo apareció cuando Wisconsin llevaba el viento a favor. Su noche fue especialmente negada en los triples. En las eliminatorias previas había acumulado 15 aciertos en 30 lanzamientos. En el último partido de la temporada falló sus 6 intentos.

Cada aspirante al título tuvo su momento. Los Blue Devils en la primera mitad, cuando consiguieron imponer su velocidad sobre la pausa habitual de Wisconsin. Pero con el marcador 23 a 17 Okafor y Winslow cometieron sus segundas personales. Con los dos novatos estrella de Duke en el banquillo, los Badgers remontaron. Al descanso se llegó con empate a 31. En la segunda mitad fue Wisconsin la que impuso su estilo. A 13:23 del final ganaba de 9 (48-39) con 9 punto del base Bronson Koenig (10 puntos, 4 asistencias) y 6 de Kaminsky de los 17 de los suyos en esos minutos del período. Cuando todo parecía perdido para Duke, apareció su factor X.

Con Winslow y Okafor nuevamente en el banquillo a causa de sus problemas de faltas, apareció el cuarto freshman del que nunca se habla, Grayson Allen (16 puntos), para rescatar a los suyos. Allen anotó 8 puntos de los 11 de su equipo en el parcial de 11 a 3 que volvía a meter a los Blue Devils en la lucha por el título. Los otros 3 fueron del tercer novato estrella y jugador más valioso de la final Tyus Jones (23 puntos, 5 rebotes). El base, que anotó 19 puntos tras el descanso, asumió la responsabilidad ofensiva sin que Bo Ryan ordenase a su especialista defensivo, Josh Gasser, que lo frenase. El escolta tenía la misión de secar a Quinn Cook, y el entrenador de Wisconsin no se salió del guión.

El momento de Okafor llegó con el partido igualado. El candidato a número 1 del draft de la NBA superó en dos ataques consecutivos la hasta entonces modélica defensa de Kaminsky sobre él. En la defensa intermedia entre ambos, frenó por primera vez al ganador del premio al mejor jugador de la temporada en su camino hacia canasta. La moral de los Badgers quedó tocada. Un triple de Tyus Jones completó una secuencia que le daba 8 puntos de ventaja a Duke a falta de 84 segundos de partido (66-58). Durante la racha los Devils se beneficiaron de un par de discutidas decisiones arbitrales en dos fuera de banda (uno de ellos sin pitar).

Wisconsin redujo su margen a 3 puntos cuando restaban 50 segundos (66-63). Un Krzyzewski previsor se jugó sus últimos ataques con Okafor en el banquillo. Ante la posibilidad de que Wisconsin recurriera a las faltas personales sobre el pívot (sólo un 51,3% de acierto en los tiros libres) para remontar el técnico prescindió de su estrella de este curso. Tyus Jones fue quien recibió la falta y anotó los dos lanzamientos desde los 4,60. En unos 35 segundos finales de locura para los Badgers, el equipo se descompuso, perdiendo su orden y sus jerarquías en pista. Koenig tuvo que jugarse el tiro más importante de la temporada porque nadie más quiso el balón. Y falló.

Torneos Menores

Dos tiros libres del base Chasson Randle (25 puntos) en la prórroga le dieron la victoria a Stanford sobre Miami en la final del NIT (66-64). Los Cardinals habían llegado a ganar de 13 en la segunda parte. Randle fue elegido MVP de un torneo que este año ha experimentado fijando el tiempo de posesión en 30 segundos (la NCAA lo tiene fijado en 35). El júnior madrileño Iván Cruz Uceda jugó 31 minutos en unos Hurricanes con muchas bajas, aportando 3 puntos, 5 rebotes y 2 tapones.

Loyola de Chicago derrotó a Louisiana-Monroe en las series finales del College Basketball Invitational (CBI). En este torneo el ganador no se decide a partido único sino en una serie al mejor de tres, y los Ramblers se impusieron en los dos primeros haciendo innecesario el restante. Earl Peterson fue elegido el mejor jugador. Evansville superó a Northern Arizona 71 a 65 en la final del CIT de la mano de Egidijus Mockevicius (27 puntos, 12 rebotes, 4 tapones). El MVP del torneo fue el base D.J. Balentine.

El “Havoc” hace las maletas

Shaka Smart, entrenador las últimas 6 temporadas de Virginia Commonwealth, será el nuevo responsable del equipo de baloncesto de la Universidad de Texas. Tras llevar a VCU a la Final Four el 2011, Smart ocupará el lugar de un Rick Barnes que en 17 temporadas en los Longhorns metió al equipo 16 veces en el March Madness, pero sin conseguir pasar de la segunda ronda desde el 2008. El nuevo técnico desoyó la oferta de dos clubs de striptease de Richmond, que le ofrecieron bailes gratis ilimitados para él y todo su equipo si permanecían en VCU. El baloncesto por encima de todo.

Otra novedad destacada en los banquillos ha sido la contratación de Chris Mullin como nuevo entrenador de Saint John’s tras la marcha de Steve Lavin. En 1985 la estrella de la NBA y miembro del primer Dream Team olímpico llevó a la Red Storm a la Final Four como jugador. Ahora empieza su camino (largo y tortuoso) para intentarlo como técnico.

Y la próxima temporada

El 1 de abril se disputó el McDonald’s All American Game, un All Star de los jugadores de instituto. Ganó la selección del Este a la del Oeste por 111 a 91 y Cheick Diallo fue elegido el mejor jugador gracias a sus 18 puntos y 10 rebotes en 17 minutos en pista. Más allá del resultado, este partido nos sirve para empezar a hacer boca de los jugadores que darán el salto a la NCAA la próxima temporada. Aquí os dejo unos highlights para que os vayáis familiarizando con algunos de ellos.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, abril 2015

NCAA: Towns mantiene a Kentucky en su búsqueda de la perfección

30 Mar

Kentucky contra Wisconsin y Duke contra Michigan State. Esos son los duelos que abrirán la Final Four  en Indianapolis el próximo 4 de abril. De los 4 clasificados, sólo 1 (Michigan State) no partía como cabeza de serie. Veamos que han hecho este pasado fin de semana para meterse en la gran fiesta del baloncesto universitario.

Medio Oeste

A West Virginia, tras eliminar a Maryland en segunda ronda, se le subieron los humos. Hasta el punto de dar por segura su victoria frente a Kentucky en las declaraciones previas a su partido de la tercera ronda. Y ocurrió lo previsible, que Kentucky ejerció de macho alfa y marcó territorio de forma despiadada. Abrió el encuentro con un parcial de 18 a 2 para llegar al descanso ganando 44 a 18. El resultado final fue de 78 a 39. El técnico derrotado, Bob Huggins, dijo al final que “es el mejor equipo defensivo al que me he enfrentado. Y cuando les entran los tiros no hay quien les venza”.

La presión defensiva a toda pista de los Mountaineers no fue efectiva. En los 22 ataques rivales que la aplicaron sólo recuperaron 4 balones. En total Kentucky perdió 10 pelotas, que se transformaron en 11 puntos (la media de West Virginia de puntos tras recuperación es de 20,7). Por el contrario, la defensa de los de Calipari maniató a su rival. 39 puntos es la anotación más baja en esta ronda desde que se amplió el March Madness a 32 equipos en 1975. El 24,1% de acierto en el tiro es el peor porcentaje en este torneo en las últimas 50 temporadas. Los de Bob Huggins acabaron con más tapones recibidos (7) que canastas interiores convertidas (6).

Notre Dame superó a Wichita State en el otro partido de la tercera ronda de esta región (81-70). Los vencedores dieron el primer aviso a su rival en los minutos iniciales del duelo con 2 triples seguidos de Demetrius Jackson (20 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias) y otro de Pat Connaughton (16 puntos, 10 rebotes). Zach Auguste (15 puntos, 6 rebotes) se unió a la fiesta y los Fightin Irish pusieron el 20 a 7 en el marcador. La efectividad de los de Mike Brey bajó tras este hito, lo que aprovecharon Ron Baker y Fred VanVleet (25 puntos, 6 rebotes) para igualar la situación al descanso.

Lo que en la primera parte había sido un ensayo, en la segunda fue una realidad. Notre Dame anotó 18 de sus 24 tiros de campo (6 de 8 en triples) para conseguir un 75% de acierto en los segundos 20 minutos. Jerian Grant (9 puntos, 11 asistencias), tras haber fallado sus 5 lanzamientos de la primera parte, se dedicó a pasar la pelota. Un vendaval para el que los Shockers no tuvieron respuesta. VanVleet intentó resistir, pero sólo Darius Carter (22 puntos, 8 rebotes), primo lejano de Lebron James, le secundó en su empeño.

Los irlandeses cerraron su temporada en un grandísimo partido, la final regional contra Kentucky. Fue el enfrentamiento del March Madness más visto en la historia de la televisión de pago de los EUA. Notre Dame tuvo contra las cuerdas al gran favorito, pero le faltó un golpe más para tumbarlo (68-66). Los de John Calipari recurrieron al mejor Karl Anthony Towns (25 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias) para superar a su rival. El candidato más enigmático a entrar en el draft (el estricto reparto de minutos en su equipo le ha privado del tiempo necesario para mostrar todas sus posibilidades) firmó una gran segunda parte con 17 puntos. Sólo 2 pelotas perdidas impidieron que fuera perfecta.

Los Wildcats frenaron a Jerian Grant (15 puntos, 6 asistencias, 4 de 14 en sus tiros de campo), Pat Connaughton (8 puntos, 9 rebotes, 3 de 10 cara a canasta) y Demetrius Jackson (1 de 7 en el tiro), pero no a Zach Auguste (20 puntos, 9 rebotes) ni a Steve Vasturia (16 puntos). Así que el último equipo invicto también tuvo que echar mano de su capacidad en ataque para vencer. Los Wildcats anotaron sus últimos 9 lanzamientos a canasta para remontar una diferencia en contra de 6 puntos a 6 minutos del final. Dos tiros libres de Andrew Harrison y una buena defensa sobre Grant en las 3 últimas posesiones de los irlandeses decidieron el resultado. Kentucky suma ya 38 victorias por ninguna derrota.

Oeste

Wisconsin recuperó a su base titular Traevon Jackson, ausente 18 partidos por una lesión, para su primer triunfo del fin de semana ante North Carolina (79-72). Durante la primera mitad un renqueante Kennedy Meeks fue capaz de frenar a Frank Kaminsky (19 puntos, 8 rebotes), pero el buen partido de Sam Dekker (15 de sus 23 puntos antes del descanso, 9 de 9 de sus tiros en la pintura convertidos) mantuvo a su equipo a rueda de los Tar Heels al final de los primeros 20 minutos.

En la segunda parte los de Roy Williams tuvieron su mejor momento a 11:11 del final, cuando una canasta de Isaiah Hicks les dio 7 puntos de ventaja. Kaminsky estaba en el banquillo tras haber recibido un golpe en el ojo. Wisconsin reaccionó de la mano de un protagonista inesperado, Zak Showalter (6 puntos en 8 minutos). Con Frank “the Tank” de nuevo en pista (aunque con el ojo izquierdo más cerrado de lo habitual), los de Bo Ryan consiguieron un parcial de 23 a 11. Dos triples seguidos de Marcus Paige (12 puntos) dejaron a UNC a 1 punto en el último minuto, pero Wisconsin cerró su victoria anotando sus 8 tiros libres.

El baile de la cenicienta Xavier se acabó en la tercera ronda. Su príncipe, Arizona, la envió a dormir (68-60). A lo largo del primer período los de Sean Miller, entrenador jefe de Xavier durante 5 temporadas (2004-2009) fueron incapaces de contener al pívot Matt Stainbrook (17 puntos, 10 rebotes). La mala primera parte del base T.J. McConnell para los Wildcats (2 de 7 en los tiros de campo y 3 pelotas perdidas) condujo a un empate a 28 al descanso.

En la segunda mitad, a pesar de tener a Stainbrook controlado, Arizona fue incapaz de dejar atrás a Xavier. Los Wildcats perdían de 4 a 7:25 del final. La defensa de Arizona cumplió su cometido, consiguiendo que su rival fallase 7 de sus últimos 8 lanzamientos. Y entre Kaleb Tarczewski (12 puntos, 12 rebotes) y McConnell (15 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias, 4 pelotas perdidas) iniciaron el parcial de 19 a 7 que les dio el triunfo. El base subió el nivel en este segundo período anotando 13 puntos y liderando la defensa.

Wisconsin se clasificó para su cuarta Final Four tras derrotar a Arizona en la final del Oeste (85-78). Frank Kaminsky (29 puntos, 6 rebotes) abrió las hostilidades desde el primer minuto forzándole dos faltas a Brandon Ashley. Los Badgers se pusieron 10 a 2 en el marcador, pero los Wildcats supieron reaccionar. Brandon Ashley (17 puntos, 4 rebotes) empató el encuentro y luego Rondae Hollis Jefferson (17 puntos, 8 rebotes) y Kaleb Tarczewski (11 puntos) permitieron a los de Sean Miller llegar al descanso por delante (30-33).

Kaminsky volvió a arrancar fuerte en la segunda parte, anotando 8 puntos en un parcial de 11 a 1. Wisconsin se escapó de 7 puntos, y halló en los triples la respuesta a todos los intentos de su rival de acercarse. Los jugadores de Bo Ryan anotaron 10 de sus 12 lanzamientos de 3 puntos en este período. Cinco fueron de Sam Dekker (27 puntos, 5 rebotes, 5 de 6 en triples), que frenó en seco cada arreón de una Arizona que recurrió a la presión a toda pista en los últimos 4 minutos. El base T.J. McConnel cerró su último curso en la NCAA con 14 puntos y 5 asistencias.

Este

La aventura de North Carolina State en esta Locura de Marzo se acabó en la tercera ronda ante Louisville (75-65). Trevor Lacey (18 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) y Ralston Turner (12 puntos) lideraron a la Wolfpack durante la primera mitad. Dos triples de seguidos del base Anthony “Cat” Barber (8 puntos, 3 asistencias), inédito hasta entonces en anotación, dieron a NC State 8 puntos de ventaja al inicio de la segunda parte. Pero el júnior Montrezl Harrell (24 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias), previsiblemente en su último año en la NCAA, estaba dispuesto a llevar a los de Pitino lo más lejos posible.

Harrell se puso manos a la obra tras el descanso, anotando 8 de los primeros 9 puntos de su equipo en un parcial de 16 a 2 que devolvió el mando a los de Rick Pitino. Lacey y Turner igualaron de nuevo el marcador desde la línea de tres puntos antes de que Terry Rozier (17 puntos, 14 rebotes, 4 asistencias), secundado por Quentin Snider (14 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias) y el omnipresente Harrell, decidiera finiquitar el duelo dando inicio a un parcial en los últimos 4:20 de 17 a 8 que ya fue definitivo.

Michigan State superó en su partido de la madrugada del viernes a Oklahoma (58-62). Tom Izzo siempre saca lo mejor de sus jugadores cuando llega marzo. Los Sooners empezaron el encuentro con acierto, anotando 8 de sus primeros 11 lanzamientos para conseguir una ventaja de 10 puntos, 18 a 8. Los Spartans ajustaron su defensa y se acabó el festival ofensivo de Oklahoma, que hasta el final del encuentro anotó 12 de sus siguientes 44 lanzamientos. Los  de Izzo perdían de 4 una vez concluida la primera mitad.

Tras el descanso despertó Denzel Valentine (18 puntos, 7 rebotes). El chico para todo de Michigan State había fallado 6 de sus 8 tiros en la primera parte. En la segunda anotó 13 puntos, con 3 triples incluidos. Travis Trice (24 puntos) también aumentó su actividad anotadora. Entre los dos sumaron 27 de los 35 puntos de los Spartans en el período. Buddy Hield (21 puntos, 6 rebotes) y Tashawn Thomas (16 puntos, 7 rebotes) intentaron igualar su producción para Oklahoma, pero se quedaron cortos (22 de los 27 puntos de su equipo). El duelo de parejas fue para los Spartans.

En la final tuvo lugar un duelo entre dos entrenadores abonados a la Final Four, Tom Izzo (Michigan State) y Rick Pitino (Louisville). Sólo uno de los dos podía pasar, y finalmente fue Izzo el afortunado (76-70). Fue un enfrentamiento entre dos equipos muy serios en defensa, con pocas concesiones al rival, cada uno desde su estilo propio (individual los Spartans, zona 2-3 match up los Cardinals). En la segunda mitad parecía imponerse el planteamiento de Michigan State. Louisville, tras haber anotado 17 de sus 32 lanzamientos en la primera parte con un inspirado Wayne Blackshear (28 puntos, 3 rebotes, 4 de 6 en triples y 12 de 12 en los tiros libres), se quedó en un 6 de 32 en la segunda.

Los Spartans pasaron de perder de 8 al descanso a llegar a los últimos 4 minutos con 6 puntos de ventaja. En ataque, una vez más el escolta Denzel Valentine (15 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias) asumía la dirección para liberar al anotador base Travis Trice (17 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias). Blackshear, tras muchos minutos sin anotar, volvió a aparecer para meter a los de Pitino de nuevo en el partido. Mangok Mathiang, anotó 1 de sus dos tiros libres a falta de 2 segundos para forzar la prórroga. El pívot había capturado el rebote en ataque tras un tiro fallado por Terry Rozier (13 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, 4 recuperaciones).

En el tiempo añadido Michigan State se había quedado sin pívots para defender a Montrezl Harrell (16 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias), pero lo resolvieron cerrándose sobre él para negarle espacios. Brynn Forbes (14 puntos, 4 de 6 en triples) le dio el mando a Michigan State anotando los puntos de los suyos en un parcial de 5 a 1, y Branden Dawson (9 puntos, 11 rebotes, 4 tapones) consiguió la canasta decisiva tras un rebote en ataque de un tiro fallado por Forbes.

Sur

Utah consiguió algo realmente difícil: frenar a Jahlil Okafor (6 puntos, 8 rebotes). Su esfuerzo, sin embargo, no fue suficiente para derrotar a Duke (63-57). En los primeros 4 minutos del encuentro ambos conjuntos se combinaron para fallar los primeros 14 lanzamientos del partido. Los Utes se pusieron por delante de modo fugaz (8-5) hasta que Justise Winslow (21 puntos, 10 rebotes) hizo su primera aparición. La tercera falta de la estrella de Utah, Delon Wright (10 puntos, 6 rebotes, 3 recuperaciones), a cinco minutos del descanso, acabó de complicar su situación. Los de Larry Kristkowiak llegaron a perder de 10 tres minutos más tarde.

En la segunda parte Utah intentó acercarse a su rival, pero Justise Winslow los mantuvo a raya. El base Brandon Taylor lideró la última carga con 15 puntos (todos los que anotó) de los últimos 23 de los derrotados. Esta vez Winslow contó con la ayuda de un Tyus Jones sereno en los tiros libres (15 puntos, 9 de 10 desde la línea de personal). La anécdota fue el tiro libre final de Quinn Cook (11 puntos, 4 rebotes), señalado con el tiempo prácticamente agotado, que hizo perder unos cuantos millones de dólares a las casas de apuestas al hacer pasar la diferencia final en el marcador de 5 a 6 puntos.

Gonzaga y UCLA batieron la marca de desacierto del encuentro entre Duke y Utah. Tras 5 minutos y 32 segundos de juego ganaban los Zags 13 a 10. En los siguientes 6:42 entre ambos conjuntos erraron 19 tiros a canasta (la anotación en estos minutos se limitó a 3 tiros libres de Gonzaga). Después de la sequía, rota por el escolta de UCLA Norman Powell (16 puntos, 5 rebotes), llegaron las lluvias para los de Mark Few que se pusieron 11 arriba. Tony Parker (16 puntos, 11 rebotes), con dos jugadas de 2+1, permitió a los californianos cerrar la primera parte 7 puntos abajo.

UCLA sólo acertó en 5 de las 25 veces que lanzó desde fuera de la pintura en todo el encuentro. Gonzaga no estaba mucho mejor. En la primera mitad convirtió únicamente 3 de sus 17 tiros exteriores. Así que el equipo buscó a su hombre-montaña polaco, Przemek Karnowski (18 puntos, 9 rebotes). Los de Steve Alford llegaron a recortar su desventaja a sólo 1 punto, pero las diferencias se hicieron insalvables cuando Domantas Sabonis (12 puntos, 8 rebotes) también empezó a anotar. Los puntos en la pintura le dieron el triunfo a Gonzaga por 74 a 62.

Mike Krzyzewski igualará el récord del legendario John Wooden de UCLA con 12 participaciones en una Final Four. En la final regional contra Gonzaga al entrenador de Duke le preocupaba la versatilidad de Kyle Wiltjer (16 puntos, 5 rebotes), capaz de hacer daño tanto en la pintura como desde la línea de 3 puntos. Y por eso introdujo una variación en su cinco inicial, sentando al ala pívot Amile Jefferson para dar entrada al alero Matt Jones y así poder poner a Justise Winslow (16 puntos, 5 rebotes) de cuatro. Jones cumplió por encima de lo esperado, batiendo su mejor marca en anotación (16 puntos, 3 rebotes, 3 recuperaciones).

Entre los dos Jones, Matt y el base Tyus (15 puntos, 6 asistencias), le dieron a los Blue Devils una primera ventaja importante, de hasta 11 puntos. Justise Winslow se torció el tobillo en una entrada a canasta. El juego se detuvo unos instantes, permitiendo a Gonzaga recomponerse en unos minutos productivos de Domantas Sabonis (9 puntos, 4 rebotes). Los Zags culminaron su remontada tras el descanso, poniéndose 4 puntos por delante en el marcador. Apareció de nuevo Matt Jones con 2 triples para restablecer la calma antes que Justise Winslow anotara 7 puntos consecutivos para distanciar de forma definitiva a los Blue Devils (66-52).

Donnie Tyndall se queda sin trabajo

La Universidad de Tennessee ha despedido a su entrenador jefe, que está siendo investigado por saltarse las reglas de reclutamiento de jugadores mientras ejercía el mismo cargo en la universidad de Southern Mississippi. Su anterior equipo, ante la investigación de la NCAA, se autoexcluyó del torneo de su propia conferencia y de una posible participación en el March Madness u otro torneo de final de temporada (NIT, CBI, CIT). Hasta ahora ni Tyndall ni los Volunteers habían reaccionado a esta noticia.

El técnico ha acabado su primera temporada (y última) en Tennessee con un registro de 16 victorias y 16 derrotas, sin ser invitado al gran torneo de marzo. Su predecesor, Cuonzo Martin, se marchó ganando 24 partidos y cayendo en la ronda de 16 de marzo frente a Michigan. Una cláusula en el contrato de Tyndall permitía a la universidad despedirlo sin compensación alguna si se detectaban infracciones de las reglas de la NCAA. Y a eso se ha acogido Tennessee. La duda es si lo ha hecho para castigar a su exentrenador por saltarse las reglas o por su mal año al frente del equipo.

Texas también ha despedido a su entrenador Rick Barnes, tras una mala temporada con una plantilla que claramente daba para bastante más. Barnes ha estado al frente de los Longhorns 17 cursos. En su caso la Universidad no tiene ninguna clausula a la que acogerse y deberá pagarle al técnico 1,75 millones de dólares.

Cambio en el día de publicación

La gran final de este torneo se disputará la noche del 6 de abril (en España, la madrugada del lunes al martes). Por ese motivo, como viene siendo habitual cada temporada, retrasaré un día la fecha de publicación de mi resumen semanal, de lunes a martes, para poder recoger todo lo ocurrido en el partido más esperado del curso.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, marzo 2015

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