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Duke, la gran favorita NCAA si las rodillas de Harry Giles lo permiten

7 Nov

gilesLlegó noviembre y vuelve el baloncesto universitario, con su pléyade de aspirantes a estrellas que nos depararán grandes noches de baloncesto. Repasa con nosotros los principales candidatos a ganar el campeonato de la categoría, el maravilloso March Madness.

Una temporada más, el gran foco  de atracción del baloncesto universitario serán los recién llegados. Y más tras lo ocurrido en el draft del 2016. La promoción de jugadores de primer año presentaba buenos jugadores, como siempre, pero pocos con potencial de estrella. Y un buen número de sophomores (estudiantes de segundo año) y júniors (los que han jugado 3 cursos) no desaprovecharon la ocasión para probar suerte en la NBA.

Los jóvenes de más talento tienen unas carreras universitarias fugaces, de apenas una temporada (lo mínimo a lo que les obliga la normativa NBA, que no admite rookies menores de 19 años y que impide el salto directo desde el instituto). Son los llamados “one and done” (uno y listo). Lejos quedan ya aquellos tiempos en que los aspirantes a profesionales cimentaban su futuro brillando en la NCAA.

Si hay una autopista de acceso rápido a la mejor liga del mundo en el baloncesto universitario, ésta no es otra que la Kentucky que entrena John Calipari. En el último draft coló 2 jugadores de primer año (Jamal Murray, Skal Labissière) y otro de segundo (Tyler Ulis) entre las dos rondas. Fue uno de sus drafts más discretos de los últimos años. En el anterior había colocado 4 en primera ronda y 2 en la segunda. La actuación por debajo de sus expectativas de algunos de estos jóvenes redujo la presencia de los Wildcats en la última noche de selección de novatos.

Este curso Calipari ha conseguido otra gran promoción. Los medios especializados clasifican a las promesas del baloncesto por un sistema de estrellas, con un máximo de 5. Kentucky ha becado a 5 jugadores de la máxima categoría: el base De’Aaron Fox, el combo-guard (puede alternar entre base y escolta) Malik Monk, los ala-pívots Wenyen Gabriel y Sacha Killeya-Jones, y el pívot Eudrice “Bam” Adebayo (el mote se lo puso su madre en referencia a un personaje de los Picapiedra).

De la plantilla del curso pasado siguen, como los más destacados, el base Isaiah Briscoe, que no saltó a profesionales porque no rindió conforme a los esperado en su año freshman, el pívot australiano de 2,13 Isaac Humphries, también de segundo año, y el alero sénior Derek Willis. El ala pívot Marcus Lee, ante la llegada de tanto talento en su posición (además de los ya citados debutará el neozelandés Tai Wynyard), ha decidido transferirse a la Universidad de California en busca de minutos para mejorar sus opciones de dar el salto a la NBA, aunque ello le obligue a estar una temporada sin jugar.

Duke, la número 1

Y sin embargo, a pesar de todo este talento, Kentucky no es la gran favorita a proclamarse campeona en la gran Final del March Madness que se disputará el 3 de abril en el estadio de la Universidad de Phoenix. Este honor recae en Duke, número 1 del Top25 de pretemporada de Associated Press por delante de los chicos de Calipari. Mike Krzyzewski, a un paso de la jubilación, está variando su filosofía respecto al reclutamiento. Los “Blue Devils” han pasado de ser un equipo que generaba profesionales con sólidas trayectorias universitarias a ofrecer cada vez más jugadores “one and done”.

El año 2015 Krzyzewski conquistó su quinto campeonato nacional. Y lo hizo con tres debutantes excepcionales que inmediatamente pasaron a la NBA: el pívot Jahlil Okafor, el alero Justice Winslow (hijo de Ricky, el exjugador del Estudiantes de la ACB) y el base Tyus Jones.  Este último draft el alero freshman Brandon Ingram fue elegido por los Lakers con el número 2. La misma posición en la que fue seleccionado Jabari Parker el año 2014. Austin Rivers (2012) y Kyrie Irving (2011) también se despidieron al finalizar su primer curso. Además de ellos, sólo Luol Deng (2004) y Corey Maggette (1999) fueron elegidos en un draft habiendo jugado un único curso. Nueve jugadores en toda la historia de Duke, y 7 de ellos a partir de 2011.

Los “Blue Devils” discuten a Kentucky el primer lugar en el ranking de reclutamiento de esta temporada. Han incorporado a 4 chicos “5 estrellas” como el ala-pívot Harry Giles, el alero Jayson Tatum (estos dos apuntan a Top5 del draft NBA), el base Frank Jackson y el pívot Marques Bolden, un “4 estrellas” en la persona del ala-pívot Javin DeLaurier y un “3 estrellas” australiano, el alero Jack White.  El entrenador del equipo decidió permitir la entrada pública a los entrenamientos 2 días en octubre. ¿Esto supone más facilidades para los ojeadores NBA? Más bien todo lo contrario. En cursos anteriores la entrada era libre, mientras en éste ha quedado restringida a solo dos días. Coach K no quiere distracciones para sus jóvenes.

Pero lo que realmente marca la diferencia en el ránking de pretemporada con Kentucky no es el talento que llega, sino el que ha permanecido. En aquella final del 2015 donde Duke superó a la Wisconsin de Frank Kaminsky y Sam Dekker, hubo un cuarto rookie de los Blue Devils que se echó el equipo a sus espaldas en la segunda parte, el escolta Grayson Allen. Entre él, Okafor, Winslow y Jones sumaron 60 de los 68 puntos del equipo. Allen ha seguido su progresión desde aquella noche de gloria hasta convertirse en el líder natural del equipo, uno de los mejores anotadores de la categoría y el jugador más odiado de los EUA por sus zancadillas en pista de este último curso. El último en la lista de villanos de Duke.

En las alas Allen estará acompañado por Luke Kennard, un sólido tirador de segundo año que ya dejó muestras de su gran clase en su primer año universitario. Sólo le falta ser más regular para convertirse en un jugador temible. El sénior Matt Jones no consiguió establecerse como base, pero jugando de escolta es un peligro desde la línea de 3 puntos.  El ala-pívot Chase Jeter, compañero de promoción de Kennard, no demostró como novato las cualidades que se le presuponían.  Este año tendrá una nueva oportunidad.

La guinda del pastel es otro ala-pívot, Amile Jefferson. El curso anterior, el que debía ser su último, se lo perdió por una grave lesión. La NCAA le ha concedido, por esta causa, poder jugar un quinto año. Si su baja dejó a Duke sin opciones de aspirar a títulos, con su concurso los “Blue Devils” vuelven a ser favoritos a todo. Y sin embargo, no todo es de color de rosa para Coach K, pendiente de las rodillas de uno de los recién llegados, Harry Giles.

Giles es un jugador del siglo XXI: alto, rápido, atlético, de brazos largos y mucho talento, pero con  unas rodillas de cristal. En los últimos tres años se ha lesionado de gravedad ambas articulaciones. En el 2013 se rompió los ligamentos y el menisco de la izquierda, y en el 2015 los ligamentos de la derecha. En ambos casos tuvo que operarse. A primeros de octubre ha vuelto a pasar por el quirófano para hacerse una artroscopia en su rodilla izquierda, con un periodo de baja estimado de unas 6 semanas, justo para llegar al inicio de la temporada 2016-17.

El resto de aspirantes

El vigente campeón se merece un respeto, y por ello empezaremos hablando de Villanova, número 4 del primer Top25 del curso. Respecto a la temporada pasada, conserva al autor de la canasta del triunfo en la final, Kris Jenkins, pero presenta dos bajas importantes tras las graduaciones de su mariscal de campo, Ryan Arcidiacono, y su ancla defensiva, Daniel Ochefu. El pívot de Baltimore también mejoró sus prestaciones ofensivas, lo que fue una de las claves del éxito en el pasado March Madness.

El entrenador Jay Wright cuenta para reemplazar a Arcidiacono con el sénior Josh Hart, el júnior Phil Booth, uno de los héroes en la final de Marzo, y el sophomore Jalen Brunson,  en su día considerado un cinco estrellas. Los problemas los tendrá en la pintura, porque la NCAA ha negado el permiso para jugar este curso al freshman de 2,05 metros Omari Spellman, el sustituto previsto para Ochefu, por motivos académicos. Ante esta circunstancia, el veterano Darryl Reynolds deberá mejorar de forma radical sus prestaciones o el recién llegado Dylan Painter dejar mal a los que sólo le otorgaron una valoración de 3 estrellas.

Los expertos de Associated Press sitúan en el número 5 del ránquing de favoritos a Oregon. Cierto es que el curso anterior hicieron un gran papel, quedándose a un paso de la Final Four. Sólo les sobraron los 37 puntos (con 8 de 13 en triples) de Buddy Hield en el partido de cuartos. El técnico Dana Altman ha perdido a uno de sus anotadores, el alero Elgin Cook, pero conservan a su otro alero anotador, Dillon Brooks, al base Tyler Dorsey y al interior Chris Boucher, uno de los grandes intimidadores de la Division I que además destaca por su tiro de 3 puntos. Y hablando de triples, tras el año en blanco al que le obligó una lesión ya podrá jugar el transfer de Villanova Dylan Ennis.

Pero si Duke estaba pendiente de las rodillas de Giles, los “Ducks” lo están del pie de Brooks. El alero no pudo participar en la gira veraniega de 4 partidos por España en agosto por una lesión de la que fue operado. La Universidad intentó ocultar la gravedad del tema, hasta que finalmente reconoció que se perdería el principio de temporada. Siguiendo un tratamiento conservador, Altman espera contar con sus servicios, a plenos rendimiento, a partir de enero.  El equipo no debería tener problemas para conseguir su invitación para el baile de marzo, aunque si acumula demasiadas derrotas sin Brooks le tocaría un cuadro de torneo más complicado.

Kansas, otra de las fijas en las apuestas precede a Villanova y Oregon como tercera favorita antes de empezar el curso baloncestístico.  Lleva 12 temporadas seguidas proclamándose campeona de su conferencia, la Big 12, y este curso no parece que vaya a romperse la racha. Bill Self se ha hecho con el talento de dos debutantes cinco estrellas,  el pívot de 2,10 Udoka Azubuike  y Josh Jackson. Este alero de 2’03 será otra de las grandes atracciones del siguiente draft de la NBA, uno de los aspirantes al número 1. Jackson es un gran atleta capaz de anotar, pasar, botar, defender. En resumen, un jugador total capaz de manifestarse en todos los lances de un partido, y que no se esconde en los momentos clave.

El timón de los Jayhawks lo llevará con mano firme el base Frank Mason, escoltado por Devonte’ Graham. Junto con Jackson, una línea exterior sólida y sin fisuras. Las dudas están en otros miembros de la plantilla. El alero ucraniano Sviatoslav Mykhailiuk llegó a la NCAA con muchas expectativas, pero tras dos años en la competición no ha hecho honor a ellas. Algo parecido le pasó al ala-pívot de segundo año Carlton Bragg en su curso de debut. En su caso, si no cumplió con lo esperado, al menos de cara al público, fue por falta de más minutos de juego. Si Kansas realmente aspira a proclamarse campeón de los EUA en abril del 2017, estos dos jugadores deberán dar un paso adelante.

Arizona, otro de los grandes centros de atracción de talentos, suma a su plantilla tres novatos 5 estrellas para este próximo curso, el finlandés de 2,13 Lauri Markkanen, el base de 1’98 Kobi Simmons y el escolta-alero de 1,93 Rawle Alkins. El entrenador Sean Miller tendrá a sus órdenes un grupo muy atlético, con muchos jugadores de entre 1,90 y 2 metros, y con muchas opciones exteriores de anotación. Incluso Markkanen puede tirar triples.  El protagonista de la mala noticia es el cuatro estrellas de 2,03 Ray Smith, un alero versátil que la temporada pasada fue baja por una grave lesión de rodilla. En un partido de exhibición justo antes de alzarse el telón de ésta se ha vuelto a romper los ligamentos, la tercera vez en 30 meses. Ha decidido retirarse con tan sólo 19 años, y sin haber llegado a debutar en la NCAA. Por si alguno no lo recordaba, así de perra es a veces la vida.

La estrella de estos Wildcats , y uno de los jugadores más seguidos esta temporada, será el escolta de segundo año Allonzo Trier. La veteranía la pondrá el base sénior Kadeem Allen, que probablemente  juegue de escolta para dejar la dirección al júnior Parker Jackson-Cartwright y al recién llegado Simmons. En el centro de la pintura es donde parece estar el punto débil de Arizona. Markkanen debería acabar jugando de cuatro. El júnior Dusan Ristic es mejor atacando que defendiendo y reboteando, mientras que Chance Comanche apunta a buen defensor, pero el curso pasado le faltaban quilos (parece que ahora los ha ganado). Tal vez por ello los especialistas no confian demasiado en este equipo, dándole el décimo lugar en su primera lista de la temporada.

No quisiera cerrar el repaso a los favoritos sin hablar de dos equipos más, North Carolina y Michigan State. Los Tar Heels, derrotados por Villanova en la última final de la Locura de Marzo, han perdido a sus dos mejores hombres del pasado curso, el ala-pívot Bryce Johnson y el base-escolta Marcus Paige, pero conservan el resto del bloque básico, con los bases Joel Berry y Nate Britt, el escolta Theo Pinson, el completísimo alero Justin Jackson y los interiores Isaiah Hicks y Kennedy Meeks. Si Berry mantiene el nivel del curso anterior, Britt brilla como en el inicio de la pasada temporada y Jackson, además de labores de intendencia y anotar en transición suma desde el triple, los chicos de Roy Williams serán un hueso duro de roer. Y más si el pívot freshman 5 estrellas Tony Bradley, el base Seventh Woods y el escolta Brandon Robinson, ambos de 4, se suman a la fiesta. Empieza el curso en el sexto lugar del Top25, veremos dónde lo acaba…

Michigan State, como Duke en los viejos tiempos, se han caracterizado por ser un equipo jerárquico donde los jugadores iban ganando minutos y responsabilidad curso a curso. Hasta ahora. Primero, porque al técnico Tom Izzo se le han ido tres séniors difíciles de reemplazar como Denzel Valentine, Matt Costello y Bryn Forbes. Y segundo, porque ha reclutado la que en palabras del propio entrenador es su mejor promoción de novatos desde que dirige el equipo (y eso es mucho tiempo, 1995), y la tercera mejor del año tras las de Kentucky y Duke: los aleros Miles Bridges y Nick Ward, el escolta Joshua Langford y el base Cassius Winston. Sobre sus jovenes espaldas recaen todas las esperanzas de los Spartans, aunque los votantes de AP no confian demasiado en ellos, haciéndoles caer hasta el puesto 12 de su lista. Las notas, no obstante, a final de curso.

Duelo de bases 

No todos los novatos con aspiraciones a jugar en la NBA tras sólo un curso de Universidad figuran en conjuntos candidatos al título del March Madness. Los hay que se han decantado por otros centros como Markelle Fultz, que jugará para la Universidad de Washington. Fultz, uno de los mejores bases de su promoción, apunta muy alto en el draft. Este jugador de 1,95 tiene todas las capacidades físicas y las habilidades técnicas para triunfar como profesional del baloncesto, además de una cualidad que no se enseña: creatividad.

Mientras que Fultz por su altura puede alternar las posiciones de base y escolta, Dennis Smith es un base puro. Un gran base puro de 1,87 que ha decidido cursar sus estudios en North Carolina State. Inteligente, rápido, explosivo, con gran dominio de balón y control excepcional de su cuerpo, la NBA también le espera con los brazos abiertos

El último en discordia en este duelo a tres como el del final de la mítica “El Bueno, El Feo y el Malo” es un joven a quien comparan por su forma de jugar con…Ricky Rubio. Lonzo Ball mide 1,98 y este curso mostrará al mundo sus habilidades con la camiseta de UCLA.  Ha cerrado su último curso de instituto con un promedio de triple doble de 23,9 puntos,  11,3 rebotes y  11,5 asistencias por noche a los que ha añadido 5,1 robos. Un auténtico hombre orquesta como lo era el del Masnou en las categorías formativas.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, 6 de noviembre del 2016

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Karl-Anthony Towns, el rey del draft de la NBA del 2015

27 Jun

El draft del 2015 aupó a la gloria del baloncesto a un joven de la República Dominicana, Karl-Anthony Towns. Al menos, mientras el pívot sea capaz de rendir conforme a las muchas cualidades que se le suponen.

Karl-Anthony Towns pasará a la historia como el número 1 del draft del 2015, elegido por los Timberwolves de Minnesota. Este joven pívot de la República Dominicana, de 2,13 de altura, no ha mostrado todas las posibilidades de su juego en su única temporada NCAA en Kentucky. La superpoblación de talento en el equipo universitario llevó a su entrenador John Calipari a plantear durante muchos partidos una estrategia de dos unidades bien diferenciadas que se repartían los minutos. De aquí que los números de Towns no sean espectaculares, dado que no ha tenido los mismos minutos que otros de los elegidos en esa noche de alegrías para unos y decepciones para otros.

Pero el pívot ha hecho gala de carácter apareciendo en todos los momentos complicados por los que los Wildcats han pasado este curso. No ha podido exhibir plenamente su lanzamiento de larga distancia, pero si su capacidad de resolución en la zona. Se ha hecho presente en defensa ocupando todos los espacios en la pintura que su estatura y envergadura le han permitido. Y ha dejado evidencias de que puede jugar de 4 compartiendo alineación con Willie Cauley-Stein, elegido con el número 6 por los Kings de Sacramento.

Disipada la incógnita del número 1, se daba por descontado que Los Angeles Lakers elegirían en la segunda posición al otro aspirante a encabezar el draft, Jahlil Okafor. Pero los californianos tienen sus propios intereses y eligieron a D’Angelo Russell, un jugador de 1,95 que en su única temporada universitaria ha alternado las posiciones de base y escolta en Ohio State. Domina el bote, tiene tiro, y lo más importante, entiende este deporte como pocos. Su visión de juego es increíble, y su sentido del espectáculo destacable.

La franquicia de Los Angeles quiere reforzar su juego interior, y para ello se está moviendo en dos líneas paralelas. En el mercado de agentes libres que se abre el 1 de julio intentará hacerse con los servicios del ala-pívot de los Portland Trail Blazers LaMarcus Aldrige. Tan claro tienen en Oregon que su jugador se va que enviaron a los Brooklyn Nets a Steve Blake y al número 23 de la noche, Rondae Hollis-Jefferson, a cambio del pívot Mason Plumlee y la selección de los Nets Pat Connaughton, 14 de la segunda ronda. Aldridge parece decidido a aceptar una posible oferta de los Spurs, pero por si acaso los Lakers le tentarán.

Al tiempo, los angelinos negocian con los Sacramento Kings para hacerse con el pívot DeMarcus Cousins. Su entrenador George Karl ha tenido suficiente con menos de media temporada (firmó un contrato por 4 temporadas el 17 de febrero de este año, dirigiendo 30 partidos de liga regular) para hartarse de él. La situación ha degenerado hasta un “o él o yo”. ¿Y cuál ha sido la primera elección de los Kings en este draft, con el número 6? Willie Cauley-Stein, el pívot con las mejores condiciones atléticas de la promoción. El jugador de Kentucky se mueve con una agilidad, coordinación y velocidad impropias de un hombre de 2,13.

Si finalmente se llega a un acuerdo de traspaso con los Kings, los Lakers necesitarán algo que dar a cambio de DeMarcus Cousins. Y esa pieza sería sin duda Russell. Si consiguen conservarlo sea porque la operación no cuaje o a los Kings no les interese el jugador (cosas más raras se han visto), el combo-guard será clave para alimentar a los hombres altos del equipo al tiempo que deberá completar un curso acelerado de liderazgo al lado de Kobe Bryant antes de asumir los galones del equipo.

Y finalmente Okafor cayó en el número 3. Si me habéis leído a lo largo de la temporada NCAA, no hace falta que os explique mucho de este pívot de 2,10. En mi opinión, el mejor pívot universitario en lo que se refiere a aspectos técnicos de lo que llevamos de siglo. Sus movimientos en la pintura son inacabables, su juego de pies imparable, su definición precisa, su instinto para el rebote en ataque certero y su visión para asistir desde el poste bajo determinante. Es una máquina de hacer puntos en el juego interior. Flojea en defensa, pero eso con trabajo es mejorable. ¿Y porque no ha sido el número 1? Porque es el representante de una vieja estirpe ahora en desuso, el pívot puro. No es especialmente atlético, no puede jugar abierto y su tiro exterior no es ninguna amenaza. En la NBA de los 80-90, o en un baloncesto más posicional como el europeo, sería una estrella desde el primer minuto. En la NBA del small-ball, habrá que ver cómo encaja.

El problema es que su destino son los Sixers de Filadelfia, el equipo más disfuncional que recuerdo. En la primera ronda de los tres últimos drafts, vía elección directa o cambio, se han reforzado con pívots. En el 2013 obtuvieron a Nerlens Noel. En el 2014 a Joel Embiid. Ambos jugadores se pasaron su primera temporada en blanco por culpa de unas lesiones previas a su debut profesional. Noel ya está recuperado de su rodilla, pero Embiid ha sufrido una recaída en la fractura de su pie. ¿Han elegido a Okafor por si acaso? ¿Lo han seleccionado porqué será el único de los tres que no llega lesionado de la NCAA y podrá debutar en su primer año? ¿Planean hacer un quinteto íntegramente de interiores, o es que no han contado cuantos pívots de progresión tenían?  Y aún suerte que el ala pívot Dario Saric, al que eligieron también el año pasado, ha decidido seguir una temporada más en el Anadolu Efes turco. Yo tampoco tendría prisa en comprar un billete de avión para Filadelfia.

El desembarco de la ACB

Con el número 4 de la noche los Knicks de Nueva York eligieron al jugador del Baloncesto Sevilla Kristaps Porzingis. El letón mejoró mucho sus opciones de draft con sus entrenamientos privados para los diferentes equipos de la NBA en las semanas previas a la gran noche. Aun así, estos méritos no son visibles para el aficionado. Eso explicaría los abucheos que la decisión de Phil Jackson, responsable de fichajes de la franquicia Phil, despertó entre los aficionados del equipo presentes en la pista de su gran rival, el Barclays Center de los Brooklyn Nets. Ni la estrella del equipo, Carmelo Anthony, está de acuerdo con Jackson. Melo duda que Porzingis pueda tener un impacto inmediato en la liga, consciente de que a él se le está pasando el arroz para ganar su anillo.

La decepción en los Knicks viene alimentada por el hecho de que durante este último mes se ha dado por hecho que el elegido sería Justise Winslow, procedente de la Universidad de Duke y que ha acabado en los Miami Heat en la décima posición. El hijo del exACB Ricky Winslow ha brillado a las órdenes de Mike Krzyzewski, mejorando conforme avanzaba la temporada hasta completar un “March Madness” muy destacable. Y los aficionados neoyorquinos lo han podido ver en directo mientras el jugador del Sevilla era un desconocido para ellos. Winslow tiene un físico ya maduro para la NBA, y un juego muy completo. Pero aún no se ha enfrentado contra jugadores más veteranos de forma regular. Y en eso Porzingis le saca ventaja.

El jugador del FC Barcelona Mario Hezonja fue elegido por los Orlando Magic con el número 5. Con el sueldo que le garantiza su posición no tendrá problemas para pagar la cláusula de rescisión de su contrato con los azulgranas. Un alero prometedor que cae en un equipo joven repleto de talento y sin más objetivo que colarse en los play-offs. En definitiva, un proyecto ilusionante y poco exigente a priori, ideal para que el talento croata evolucione y se aclimate al que se supone es su hábitat natural. A propósito de Hezonja, me permitiré una reflexión. El Barça lo fichó sabiendo que el jugador saltaría a la NBA en un máximo de 4-5 años. La primera temporada la pasó en el filial, la segunda estuvo en el primer equipo pero fue el descartado habitual de una plantilla larga junto con Marko Todorovic, y la tercera ha gozado de minutos muy limitados. Supongo que nadie ahora se sorprenderá de su marcha antes de finalizar el contrato.

Porzingis y Hezonja no han sido los únicos jugadores de la liga española seleccionados en este draft del 2015. A los Knicks parece gustarles el juego interior del Sevilla, ya que maniobraron para hacerse con el número 35 (quinto de la segunda ronda), Guillermo Hernángomez, en un cambio con los Sixers. Los Atlanta Hawks seleccionaron con el número 50 al sueco Markus Eriksson, el alero del FC Barcelona que se ha perdido casi toda la temporada por una lesión de rodilla. Dani Díez, el alero del GBC, acabó en los Portland Trail Blazers tras ser elegido por los Utah Jazz con el número 54. Tres posiciones más abajo los Denver Nuggets se hicieron con los derechos del serbio Nikola Radicevic, base del Baloncesto Sevilla.

Kentucky, 6 de 7

La Universidad de Kentucky presentaba 7 jugadores a este draft. Como ha afirmado su entrenador John Calipari, la temporada de los Wildcats no se acaba en la Final Four de la NCAA sino con el draft de la NBA. En este sentido, ha sido todo un éxito. El número 1 ha sido para ellos gracias a Karl-Anthony Towns. Su compañero en la pintura Willie Cauley-Stein ha conseguido el número 6. Los Utah Jazz gastaron su primera elección,  la 12 de la primera ronda, en el alero Trey Liles. Su compañero, el escolta Devin Booker, fue seleccionado a continuación por los Phoenix Suns.

Ya en la segunda ronda, los Phoenix Suns se hicieron con los derechos del base Andrew Harrison con el número 44 y le enviaron a los Grizzlies de Memphis. El pívot Dakari Johnson fue escogido con el número 48 por los Oklahoma City Thunder. El único de los aspirantes de Kentucky a ingresar en la NBA que no tuvo la suerte de ser seleccionado fue el escolta Aaron Harrison, el gemelo de Andrew. El primero con Calipari al frente de Kentucky que intenta el salto a la NBA antes de graduarse y no es seleccionado.  Ahora le queda la opción de luchar en las ligas de verano para conseguir su hueco en la liga (en las filas de los Charlotte Hornets).

Aaron Harrison no ha sido el único jugador con expectativas de ser nominado en el draft que finalmente se ha quedado sin su premio.  Como interiores destacan Cliff Alexander (Kansas), Chris Walker (Florida) y Alan Williams (UC Santa Barbara). Los dos primeros no han hecho una buena temporada y al tercero le faltan centímetros para la NBA. Como escoltas tenemos a Terran Petteway (Nebraska), Dez Wells (Maryland), Michael Frazier (Florida) y Wayne Blackshear (Louisville). Petteway no ha sido el de la temporada 2013-14, Wells es más penetrador que tirador, el curso de Frazier ha sido irregular y Blackshear, sobrado de físico, debe consolidar un poco más su tiro. Como bases, han quedado fuera del draft Ryan Boathright (Connecticut) y Quinn Cook (Duke). El primero es un excelente defensor y director, y el segundo un buen triplista. Dos jugadores interesantes para el baloncesto europeo.

Twitter lo carga el diablo

Los Chicago Bulls se decantaron, con el número 22 de la primera ronda, por el ala pívot procedente de la universidad de Arkansas Bobby Portis. Un interior que ha demostrado una buena capacidad anotadora y reboteadora. En estos últimos playoffs una de las carencias del equipo de Chicago han sido los problemas de sus hombres altos, exceptuando a Pau Gasol, para anotar. Portis podría ser la solución.

El jugador, sin embargo, es el protagonista de un caso “Guillermo Zapata”. El regidor madrileño ha tenido que desistir de ser concejal de cultura del Ayuntamiento de Madrid, con Manuela Carmena de alcaldesa, por unos desafortunados tweets de hace 4 años con chistes de muy mal gusto. Portis, también hace 4 años, publicó en esta red social un par de mensajes críticos con Pau Gasol y Derrick Rose. Evidentemente, tras ser elegido por los Bulls los borró y publicó un mensaje de disculpa.

No fue el único jugador de la noche con un pasado en twitter. Larry Nance Jr, elegido por Los Angeles Lakers con el número 27 de la primera ronda, publicó un mensaje el 1 de mayo del 2012 sobre el caso de violación en que se vio implicada la estrella de su futuro equipo, Kobe Bryant. El tweet fue borrado minutos después de su selección, pero no pasó desapercibido. El mánager general de los Lakers Mitch Kupchak ya mantuvo una conversación con el alero de la Universidad de Wyoming, e hijo del ganador del primer concurso de mates de la historia de la NBA. Ahora falta por ver que le dice Kobe.

La epopeya de Luke Ridnour

Luke Ridnour ha dado un ejemplo de movilidad laboral. Con 34 años, ha disputado 12 temporadas en la NBA desde que fuera elegido en el puesto 14 de la primera ronda del draft del 2003 por los Seattle Supersonics (el traslado a Oklahoma de esta franquicia el año 2008 dio lugar al nacimiento de los Oklahoma City Thunder). Hasta ahora, había jugado en 5 equipos diferentes: Sonics, Milwaukee Bucks (en dos etapas), Minnesota Timberwolves, Charlotte Hornets y Orlando Magic.

Entre el dia 24 y el día 25 de junio, en vísperas del draft, el veterano cambió 3 veces de equipo. Sin tiempo para acabar de hacer las maletas, Ridnour veía como su destino variaba en unas pocas horas. Una situación desesperante propiciada por el hecho de que el segundo año del contrato de 2 temporadas que firmó el 26 de julio del 2014 con los Magic no está garantizado y puede ser cortado sin problemas. Y así el jugador se ha convertido en moneda de cambio entre equipos para acabar de cuadrar las cifras de las operaciones pre-draft. No interesan sus cualidades de base sino la posible caducidad de su ficha.

Orlando le envió a los Memphis Grizzlies a cambio de los derechos del letón Janis Timma (el último de los jugadores en ser elegido en el draft del 2013 con el número 30 de la segunda ronda). Memphis lo canjeó con los Charlotte Hornets a cambio de un Matt Barnes que había aterrizado en Charlotte sólo diez días antes procedente de los Clippers (en el traspaso de Lance Stephenson). Ridnour ha acabado finalmente en los Thunder de la ciudad de Oklahoma que han cedido a los Hornets a Jeremy Lamb y una segunda ronda del draft del 2016.

La pretemporada del verano del 2009 de Quentin Richardson fue de récord. El alero de los Knicks fue traspasado a los Grizzlies, quienes a su vez lo enviaron a los Clippers, de donde salió en dirección a los Timberwolves para acabar finalmente en los Heat. Richardson cambió 4 veces de equipo, pero lo hizo en un lapso de 2 meses de tiempo. Ridnour ha vestido 4 camisetas distintas (contando la de partida) en menos de 2 días. Los aficionados de los equipos de paso no han tenido tiempo ni de ir a la tienda a comprar la camiseta con su nombre. Si es que alguno tuvo esa intención.

Se acaba la temporada

La noche del draft marca el final de la temporada…o el inicio de la siguiente, según se mire. En mi caso personal, opto por la primera opción. A partir de ahora, y hasta que se reanude la actividad, la periodicidad de mis artículos disminuirá. Seguiré atento al mercado de verano, con un especial seguimiento del futuro contrato de Marc Gasol (el gran tema de este verano que más de cerca nos atañe). Pero no publicaré todas las semanas. Al fin y al cabo, estamos de vacaciones…¿o no?

Artículo publicado en http://www.encancha.com, junio del 2015

NCAA: Duke se lleva el título que parecía destinado a Kentucky

7 Abr

Kentucky se quedó en el penúltimo escalón de su ascensión a la gloria, frenada por una Wisconsin que a su vez cayó en la final frente a Duke. En el partido clave por el título, ni Okafor ni Kaminsky fueron los jugadores que acabaron decidiendo el ganador. Este honor recayó en el base Tyus Jones y un invitado inesperado, Grayson Allen

La Final Four se ha disputado en Indianapolis, capital de Indiana. Durante la semana se habló mucho de este estado, pero no precisamente de baloncesto. El gobernador republicano de Indiana Mike Pence estampó su firma el jueves 26 de marzo en la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa, aprobada en el Congreso Estatal por 40 votos a favor y 10 en contra y que debería entrar en vigor en julio. El texto legal pretende defender el derecho de las personas a actuar conforme a los preceptos de su religión, y limitar los poderes gubernamentales para obligarles a ir contra lo que dictan sus creencias.

La polémica saltó cuando los críticos de la norma afirmaron que podía utilizarse para discriminar a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Acogiéndonos al pie de la letra a la formulación, nadie puede obligar al dueño de un negocio a atender a personas de una determinada orientación sexual. A través de twitter se promovió la campaña #boycottIndiana y numerosas personalidades se manifestaron en contra de la ley. Pence, entrevistado en la cadena de televisión ABC, no contribuyó a acabar con el alboroto. Preguntado 6 veces de forma directa si el texto legal amparaba la discriminación de los homosexuales, se salió por la tangente sin negar la mayor.

Alguna voz pidió un cambio de sede del gran torneo universitario, pero no había tiempo material para ello. El primer afectado por el boicot fue Kevin Ollie, entrenador campeón el 2014 con Connecticut. El gobernador de su estado prohibió los desplazamientos del personal público a Indiana por asuntos oficiales. Y la universidad es pública, así que su técnico tenía vetada su asistencia a la Final Four y a la convención de entrenadores del fin de semana.

El revuelo ha inquietado, y mucho, a los máximos responsables de la NCAA. La organización universitaria se ha preocupado de crear un entorno de igualdad, y de garantizar el máximo respeto a toda su familia (sean jugadores o entrenadores, sus allegados o sus seguidores) en todos sus actos. La situación es realmente grave para este organismo, ya que tiene su sede central en Indianapolis. Su presidente Mark Emmert vería necesario un traslado si la ley no se modifica o deroga.

Finalmente la Cámara de Representantes de Indiana anunció el jueves 2 de abril que introducirá cambios en el redactado de la ley para no dejar margen a la discriminación, impidiendo a los proveedores de servicios acogerse a ella para seleccionar a sus clientes. Sólo las iglesias, sus centros educativos afiliados y las ONG religiosas quedarán al margen de esta enmienda. Aunque aún falta por conseguir que sea aprobada y que la firme nuevamente el gobernador. Este tipo de legislación no es única de Indiana. Otros estados tienen leyes similares. Como por ejemplo Arkansas, que también ha anunciado reformas.

Kentucky se quedó a dos pasos de la perfección

Frank Kaminsky (20 puntos, 11 rebotes), nombrado mejor jugador del año, celebró su 22 cumpleaños de la mejor manera. Su equipo, Wisconsin, acabó en semifinales con el sueño de perfección de Kentucky (64-71). Los Wildcats de John Calipari, elegido mejor entrenador de la temporada por AP, son más altos, más fuertes, más rápidos y su defensa es temible. Pero los Badgers de Bo Ryan son un equipo veterano (todo lo que se puede ser en la NCAA), con una patrón de juego bien definido. Así que tras empezar el partido encajando un parcial de 5 a 0 no perdieron la cabeza.

En ataque Wisconsin se mantuvo fiel a su estilo, con ataques pausados y buena circulación de balón, buscando siempre el mejor tiro posible y el emparejamiento individual más favorable. El ritmo rápido le convenía la más atlética Kentucky, no a ellos. Para evitar que su rival corriera, se esforzaron en la lucha por rebote (cogieron 34, 12 ofensivos, por 22 de los Wildcats). Con una buena disposición defensiva, convirtieron cada ataque estático de los de Calipari en un rompecabezas de difícil solución.

Una canasta de Sam Dekker (16 puntos, 3 rebotes) le daba a Wisconsin 9 puntos de ventaja (14-23) mediada la primera mitad. Los gemelos Harrison, Andrew (13 puntos, 4 asistencias) y Aaron (12 puntos y 3 rebotes) asumieron la responsabilidad anotando la mitad de los puntos de los Wildcats antes del descanso. Tras imponer su defensa sobre la ofensiva de Wisconsin y conseguir ataques rápidos en los últimos 5 minutos de este primer período, Kentucky se marchó al vestuario con empate a 36 en el marcador.

En los primeros minutos de la segunda parte Wisconsin volvió a abrir una brecha en las murallas de su enemigo (44-52) tras un triple de Bronson Koenig (12 puntos, 4 rebotes). Kaminsky y su compañero en la pintura Nigel Hayes (12 puntos, 5 rebotes) aprovechaban la menor movilidad de sus marcadores obligándoles a salir hasta la línea de 3 puntos. Karl-Anthony Towns (16 puntos, 9 rebotes), al que se le había visto muy poco en el primer período, apareció para levantar a su equipo y darle 4 puntos de ventaja (60-56) tras un contundente parcial de 14 a 4.

Los árbitros también reclamaron su momento de protagonismo. Con empate a 56, señalaron una claramente inexistente falta en ataque a Josh Gasser que invalidaba un triple de Koenig.  Luego dejaron impune un manotazo de Trey Lyles al mismo Gasser que debía haber sido castigado con una falta flagrante (2 tiros libres y posesión) y la expulsión de Lyles. El top 3 de errores arbitrales se cerró con la canasta de Hayes, con el reloj de posesión a 0, que empataba el encuentro a 60 a 2:35 del final. Por suerte para el espectáculo, estos minutos de malas decisiones no fueron decisivos.

Quien sí fue determinante fue Sam Dekker, anotando un triple que daba 3 puntos de ventaja a los suyos. Ante las dificultades crónicas de Kentucky para anotar desde la larga distancia, eso suponía un margen de dos posesiones. El alero amplió este margen con un tiro libre en una jugada posterior. Aaron Harrison contraatacó con un 2+1 para que los Wildcats entrasen en el último minuto sólo 1 punto abajo. Fue entonces cuando Wisconsin impuso su veteranía, sin perder la cabeza, haciendo su juego, anotando 5 de sus 6 tiros libres, y obligando a los de Calipari a buscar desde su punto débil, los triples, una salvación que no llegó.

Una apuesta fallida

Derek Stevens es propietario de 2 hoteles (D y Golden Gate), evidentemente con sus casas de apuestas, en el centro de Las Vegas. Como la regulación de Nevada prohíbe a los propietarios apostar en sus propios negocios se para casi cada día en el Golden Nugget Hotel&Casino, situado entre sus dos propiedades, para hacer alguna apuesta. El 5 de diciembre tuvo una intuición. Entró y le preguntó al director del negocio, Tony Miller, cuánto dinero tenía que jugarse para ganar un millón de dólares en el caso de que Michigan State se proclamase campeona de la NCAA. Por aquel entonces, los Spartans habían perdido 3 de los 8 partidos que habían disputado, y un triunfo suyo en la Final Four se pagaba 50 a 1. Así que, con el beneplácito del propietario del centro de apuestas, Tilman Fertitta, Stevens se jugó 20.000 dólares a un triunfo del equipo de Tom Izzo. Nunca antes había invertido tanto dinero en una sola jugada.

En el programa de televisión de la NBC “The Tonight Show” que presenta Jimmy Fallon los expertos predijeron un triunfo de Michigan State. Sus especialistas son siete cachorrillos de perro que en realidad eligen un plato del que comer, y que ya fallaron en su vaticinio del ganador de la final universitaria de futbol americano. Pero el espectáculo es el espectáculo.

El problema para Stevens y Fallon es que las semifinales del “March Madness” se juegan en el primer fin de semana de abril y Tom Izzo saca lo mejor de los Spartans en marzo. Su equipo abrió el partido frente a Duke con un parcial de 6 a 14 gracias a tres triples de Denzel Valentine (22 puntos, 11 rebotes) y otro de Travis Trice (16 puntos, 5 asistencias). Mike Krzyzewski volvió a optar por un cinco titular “pequeño”, con Matt Jones de tres y Justise Winslow de cuatro. Una configuración que estrenó en cuartos ante Gonzaga y que mantuvo en la final.

Duke tardó 5 minutos en ajustar su defensa tras un inicio en que sus jugadores no llegaban a puntear los tiros de su rival. En ataque, Justise Winslow (19 puntos, 9 rebotes) y Jahlil Okafor (18 puntos, 6 rebotes) empezaron a producir ante la impotencia de sus defensores para evitar sus puntos. Tras cinco minutos de gloria de Michigan State, los Blue Devils iniciaron su labor de demolición. En la segunda mitad, con la colaboración de Quinn Cook (17 puntos), las diferencias se convirtieron en escandalosas hasta llegar a un resultado final de 81 a 61.

El quinto campeonato de Coach K

Mike Krzyzewski y Bo Ryan buscaban en la final su quinto título a nivel nacional de los Estados Unidos. Con una pequeña diferencia: los cuatro previos de Coach K corresponden a la Division I con Duke y los de Ryan a la Division III con Wisconsin – Platteville. Al final el pentacampeón fue Coach K. En el duelo de estilos que se vivió en la final entre un conjunto con un juego colectivo muy estructurado como el de Ryan y otro que este año ha vivido más del talento individual, se acabó imponiendo Duke (68-63).

Se preveía un emparejamiento clave entre Jahlil Okafor (10 puntos, 3 rebotes) y Frank Kaminsky (21 puntos, 12 rebotes). El pívot de Wisconsin dominó a su par la mayor parte del encuentro, cargándole de faltas y en algunos momentos bailándole a voluntad entrando desde la línea de 3 puntos. En defensa, le impidió recibir en el poste bajo, desde donde genera el juego ofensivo de su equipo. Eso desmontó el esquema de juego de los Blue Devils, que tuvieron que recurrir al talento individual en ataque. Un acierto táctico de Bo Ryan que, paradójicamente, le hizo perder el campeonato.

El otro duelo clave entre Justise Winslow (11 puntos, 9 rebotes, 3 tapones) y Sam Dekker (12 puntos, 8 rebotes) no existió. Winslow se cargó rápido de faltas, pero por culpa de Nigel Hayes. El alero de Duke tuvo buenos momentos en defensa, pero se le vio precipitado en ataque. Dekker, por su parte, solo apareció cuando Wisconsin llevaba el viento a favor. Su noche fue especialmente negada en los triples. En las eliminatorias previas había acumulado 15 aciertos en 30 lanzamientos. En el último partido de la temporada falló sus 6 intentos.

Cada aspirante al título tuvo su momento. Los Blue Devils en la primera mitad, cuando consiguieron imponer su velocidad sobre la pausa habitual de Wisconsin. Pero con el marcador 23 a 17 Okafor y Winslow cometieron sus segundas personales. Con los dos novatos estrella de Duke en el banquillo, los Badgers remontaron. Al descanso se llegó con empate a 31. En la segunda mitad fue Wisconsin la que impuso su estilo. A 13:23 del final ganaba de 9 (48-39) con 9 punto del base Bronson Koenig (10 puntos, 4 asistencias) y 6 de Kaminsky de los 17 de los suyos en esos minutos del período. Cuando todo parecía perdido para Duke, apareció su factor X.

Con Winslow y Okafor nuevamente en el banquillo a causa de sus problemas de faltas, apareció el cuarto freshman del que nunca se habla, Grayson Allen (16 puntos), para rescatar a los suyos. Allen anotó 8 puntos de los 11 de su equipo en el parcial de 11 a 3 que volvía a meter a los Blue Devils en la lucha por el título. Los otros 3 fueron del tercer novato estrella y jugador más valioso de la final Tyus Jones (23 puntos, 5 rebotes). El base, que anotó 19 puntos tras el descanso, asumió la responsabilidad ofensiva sin que Bo Ryan ordenase a su especialista defensivo, Josh Gasser, que lo frenase. El escolta tenía la misión de secar a Quinn Cook, y el entrenador de Wisconsin no se salió del guión.

El momento de Okafor llegó con el partido igualado. El candidato a número 1 del draft de la NBA superó en dos ataques consecutivos la hasta entonces modélica defensa de Kaminsky sobre él. En la defensa intermedia entre ambos, frenó por primera vez al ganador del premio al mejor jugador de la temporada en su camino hacia canasta. La moral de los Badgers quedó tocada. Un triple de Tyus Jones completó una secuencia que le daba 8 puntos de ventaja a Duke a falta de 84 segundos de partido (66-58). Durante la racha los Devils se beneficiaron de un par de discutidas decisiones arbitrales en dos fuera de banda (uno de ellos sin pitar).

Wisconsin redujo su margen a 3 puntos cuando restaban 50 segundos (66-63). Un Krzyzewski previsor se jugó sus últimos ataques con Okafor en el banquillo. Ante la posibilidad de que Wisconsin recurriera a las faltas personales sobre el pívot (sólo un 51,3% de acierto en los tiros libres) para remontar el técnico prescindió de su estrella de este curso. Tyus Jones fue quien recibió la falta y anotó los dos lanzamientos desde los 4,60. En unos 35 segundos finales de locura para los Badgers, el equipo se descompuso, perdiendo su orden y sus jerarquías en pista. Koenig tuvo que jugarse el tiro más importante de la temporada porque nadie más quiso el balón. Y falló.

Torneos Menores

Dos tiros libres del base Chasson Randle (25 puntos) en la prórroga le dieron la victoria a Stanford sobre Miami en la final del NIT (66-64). Los Cardinals habían llegado a ganar de 13 en la segunda parte. Randle fue elegido MVP de un torneo que este año ha experimentado fijando el tiempo de posesión en 30 segundos (la NCAA lo tiene fijado en 35). El júnior madrileño Iván Cruz Uceda jugó 31 minutos en unos Hurricanes con muchas bajas, aportando 3 puntos, 5 rebotes y 2 tapones.

Loyola de Chicago derrotó a Louisiana-Monroe en las series finales del College Basketball Invitational (CBI). En este torneo el ganador no se decide a partido único sino en una serie al mejor de tres, y los Ramblers se impusieron en los dos primeros haciendo innecesario el restante. Earl Peterson fue elegido el mejor jugador. Evansville superó a Northern Arizona 71 a 65 en la final del CIT de la mano de Egidijus Mockevicius (27 puntos, 12 rebotes, 4 tapones). El MVP del torneo fue el base D.J. Balentine.

El “Havoc” hace las maletas

Shaka Smart, entrenador las últimas 6 temporadas de Virginia Commonwealth, será el nuevo responsable del equipo de baloncesto de la Universidad de Texas. Tras llevar a VCU a la Final Four el 2011, Smart ocupará el lugar de un Rick Barnes que en 17 temporadas en los Longhorns metió al equipo 16 veces en el March Madness, pero sin conseguir pasar de la segunda ronda desde el 2008. El nuevo técnico desoyó la oferta de dos clubs de striptease de Richmond, que le ofrecieron bailes gratis ilimitados para él y todo su equipo si permanecían en VCU. El baloncesto por encima de todo.

Otra novedad destacada en los banquillos ha sido la contratación de Chris Mullin como nuevo entrenador de Saint John’s tras la marcha de Steve Lavin. En 1985 la estrella de la NBA y miembro del primer Dream Team olímpico llevó a la Red Storm a la Final Four como jugador. Ahora empieza su camino (largo y tortuoso) para intentarlo como técnico.

Y la próxima temporada

El 1 de abril se disputó el McDonald’s All American Game, un All Star de los jugadores de instituto. Ganó la selección del Este a la del Oeste por 111 a 91 y Cheick Diallo fue elegido el mejor jugador gracias a sus 18 puntos y 10 rebotes en 17 minutos en pista. Más allá del resultado, este partido nos sirve para empezar a hacer boca de los jugadores que darán el salto a la NCAA la próxima temporada. Aquí os dejo unos highlights para que os vayáis familiarizando con algunos de ellos.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, abril 2015

NCAA: Kentucky, contra las cuerdas

16 Feb

La Universidad de Kentucky estuvo muy cerca de perder su primer partido de la temporada, con la inesperada colaboración de su propio entrenador John Calipari. Esta fue la noticia más destacada de la semana en que falleció otro de los históricos de los banquillos universitarios. Jerry Tarkanian.

La invicta Kentucky se mantuvo de forma unánime como  primera del ranking de Associated Press. No había ningún motivo para lo contrario. Virginia, tras sus triunfos sobre los ranqueados North Carolina y Louisville, recuperó la segunda posición. Gonzaga, el equipo que se la había arrebatado, volvió al tercer lugar de la lista precediendo a Duke y Wisconsin. Ese fue el primero de los dos cambios en el Top 10. El otro, el descenso de Arizona desde la sexta a la séptima posición tras su derrota frente a Arizona State. Villanova se aprovechó de la desgracia de los Wildcats para hacerse con el sexto lugar mientras que Kansas, Louisville y Notre Dame conservaron sus posiciones.

Texas y Georgetown pagaron sus partidos perdidos de la semana saliendo del ranking. Ambos equipos eran conscientes de su situación y no fueron capaces de mejorar. Su lugar lo ocuparon Oklahoma State (21) y Arkansas (24). Esta semana los amonestados son Southern Methodist (25), Ohio State (23) y West Virginia (21). Ya no queda ningún equipo sin estrenarse después que Florida A&M venciera a North Carolina A&T (57-50). Jermaine Ruttley (24 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias) y Jorge Rosa (22 puntos) acapararon la anotación de los Rattlers.

Tarkanian nos deja

Si la semana pasada nos hacíamos eco del fallecimiento de Dean Smith, en esta la triste noticia es la muerte, con 84 años, de otro de los entrenadores míticos de la NCAA como Jerry Tarkanian. El técnico llevó a la Universidad de Nevada Las Vegas a ganar su único campeonato de la NCAA el año 1990. En la final superó a Duke por 30 puntos (103-73), la mayor diferencia en la historia de las finales del “March Madness”. El “Tiburón”, uno de los primeros en fichar atletas procedentes de Junior College, mantuvo un largo enfrentamiento con los responsables del baloncesto universitario, que le acusaron de reclutamientos irregulares en los tres equipos que dirigió (Long Beach, UNLV, Fresno State).

La relación de algunos de sus jugadores con un apostador profesional acusado de amañar partidos motivó su adiós a Las Vegas al final de la temporada 1991-92. Tarkanian obtuvo su venganza cuando denunció a la NCAA por acosarle durante 2 décadas y el tribunal fijó una compensación para él de 2,5 millones de dólares. El entrenador obtuvo el dinero para iniciar el pleito gracias al finiquito que le dieron los Spurs cuando le despidieron tras 20 partidos de la liga regular del año 1992. Casualidades de la vida, el mismo día de su fallecimiento se enfrentaban en la liga regular de la Missouri Valley dos de sus equipos. UNLV venció a Fresno State por 73 a 61 con 27 puntos, 19 rebotes (9 ofensivos) y 7 tapones de Christian Wood.

American

La última del ranking Southern Methodist se impuso a la colista de su conferencia Houston (69-75). Markus Kennedy (17 puntos, 6 rebotes) y Nic Moore (15 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias) se combinaron para anotar 23 puntos para los Mustangs en la segunda mitad. La ventaja visitante llegó a ser de 17 puntos. Los Cougars reaccionaron para entrar en el último minuto 4 puntos por debajo en el marcador. Su ímpetu les dio para capturar 3 rebotes ofensivos consecutivos en su penúltima posesión, pero no para amenazar el triunfo de sus invitados.

Este resultado, combinado con la derrota de la entonces líder Tulsa ante el vigente campeón norteamericano Connecticut (70-45), dio a SMU el liderazgo de su clasificación. Los Huskies encadenaban tres triunfos desde que su entrenador  se pasó al “small ball” desplazando a Daniel Hamilton de la posición de alero a la de ala pívot para dar entrada en el cinco titular a Terrence Samuel a la vez que enviaba al banquillo a Omar Calhoun y daba su lugar a Rodney Purvis.

La racha se truncó precisamente ante el equipo al que acababan de hacerle un favor, Southern Methodist (73-55). Los Huskies empezaron ganando 3 a 10 con dos triples de Ryan Boatright (19 puntos). Su dominio se acabó a la que aparecieron los interiores del equipo que entrena Larry Brown, Yannick Moreira (13 puntos, 10 rebotes) y Markus Kennedy (13 puntos, 8 rebotes).

Atlantic Coast

Virginia, segunda del ranking por detrás de Kentucky, superó con éxito su primer partido sin el lesionado Justin Anderson. Los Cavaliers sufrieron, pero vencieron a North Carolina State (47-51). Uno de los mejores jugadores locales, Ralston Turner (4 puntos, 0 de 6 en triples), jugó con problemas en una rodilla, lo que igualó la situación de ambos conjuntos. Aunque Malcolm Brogdon (15 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias) fue el máximo anotador de los visitantes, el protagonista de las jugadas claves en un partido muy ajustado fue Mike Tobey (11 puntos, 9 en la segunda parte, y 9 rebotes). El pívot puso a su equipo 5 arriba a 5 del final. Con un mate mantuvo a los suyos por delante cuando el rival se acercó. Y cuando Trevor Lacey (14 puntos) falló la entrada que podía forzar la prórroga, él fue quien capturó el rebote y anotó dos tiros libres importantísimos.

Los Cavaliers tampoco tuvieron un rival sencillo en la Wake Forest que entrena el exNBA Danny Manning (61-60). El freshman griego Konstantinos Mitoglou (18 puntos, 6 de 12 en triples) rompió la igualdad en los últimos 5 minutos de la primera parte con 3 triples que permitieron a los Deamon Deacons llegar al descanso con 7 puntos de ventaja (24-31). Virginia empezó la segunda mitad pasando el rodillo, con un Anthony Gill (19 puntos, 6 rebotes) muy incisivo en la zona. Hasta 13 puntos de ventaja llegaron a tener los de Tony Bennett antes de fallar 7 lanzamientos consecutivos.

Los visitantes se acercaron en el marcador con la inspiración de Cornelius Hudson (12 puntos) y Mitoglou. El segundo equipo del ranking dejó su destino en manos del extraordinario Malcolm Brogdon (11 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias, 4 recuperaciones). El base-escolta redujo el ritmo de acercamiento de sus rivales con una asistencia, una canasta y un tapón sobre Mitoglou. Aún así, Wake Forest tuvo una última jugada para ganar. Brogdon cerró todos los espacios a un Cody Miller-McIntyre (13 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias) al que le acabó robando este último balón.

La número 4 Duke consiguió frente a South Florida (70-73) su tercera victoria en 6 días. Los de Krzyzewski, tras fallar sus 8 primeros lanzamientos, anotaron 12 de sus 17 intentos para llegar al  descanso con 8 puntos de ventaja. Entre Jahlil Okafor (13 puntos) y Quinn Cook (26 puntos) elevaron el margen de los Blue Devils a 14 puntos al inicio de la segunda parte, con 5 asistencias de Tyus Jones (16 puntos, 6 rebotes, 12 asistencias). La anotación constante de Devon Bookert (23 puntos, 6 asistencias) acercó a los Seminoles en el marcador. A 11 segundos del final, Xavier Rathan-Mayes anotaba el 69-70. En el tiempo restante Cook convirtió 3 de sus 4 tiros libres mientras Bookert falló 3 de 4. Pequeños detalles que marcan la diferencia.

Syracuse llegó a gozar de 11 puntos de ventaja sobre Duke a 3:30 del descanso. En defensa Rakeem Christmas era un muro contra el que se estrellaba una y otra vez Jahlil Okafor, aunque fuera a  costa de cargarse con 2 faltas mediada la primera parte. En ataque Michael Gbinije (27 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias) era un auténtico ciclón con 19 puntos en este período (5 de 6 en triples). Los Blue Devils esperaron que capeara el temporal y con 3 triples (Quinn Cook, Justise Winslow, Matt Jones) llegaron al descanso sólo 3 abajo (39-36).

En la segunda parte apareció Okafor (23 puntos, 13 rebotes, 10 de 15 en el lanzamiento). El freshman de Duke ya controlaba en defensa a Christmas (11 puntos, 6 rebotes, 5 asistencias, 5 tapones aunque 5 de 17 de cara a canasta), pero tras el descanso además acertó en ataque anotando sus 7 tiros a canasta. Un mate del pívot a 10:09 del final ponía el 50-61 en el marcador. Aunque Tyler Robertson (19 puntos, 10 rebotes) rebajó este margen a 4 puntos faltando 3:51, Quinn Cook (17 puntos, 5 asistencias) evitó desde la línea de tiros libres que los Orange se acercasen más. Duke venció 72 a 80.

Montrezl Harrell (28 puntos, 12 rebotes, 5 tapones) lideró la victoria de la novena Louisville sobre Pittsburgh (69-56). El ala pívot anotó todos los puntos de su equipo en el parcial de 8 a 2 que permitió a los Cardinals cerrar la primera parte con 5 puntos de margen. En la segunda, un buen arranque de Michael Young (16 puntos, 4 rebotes) permitió a los Panthers arrebatarle la iniciativa a su rival. Los de Pitino respondieron con un parcial de 22 a 2 en el que Harrell estuvo omnipresente, ya fuera capturando un rebote para anotar o colocando un tapón. Louisville rompió su racha de dos partidos con sólo 4 jugadores anotando. En este encuentro 3 jugadores de su banquillo se combinaron para sumar 8 puntos.

Wayne Blackshear (19 puntos, 4 de 6 en triples) y Terry Rozier anotaron los primeros 13 puntos de Louisville en casa frente a North Carolina State (65-74). A partir de su inspiración los Cardinals consiguieron un margen de hasta 5 puntos.  Sin embargo, a la que desapareció este impulso el equipo empezó a ceder. Anthony Barber (21 puntos, 4 asistencias), un base de trayectoria irregular que hasta ahora no había cumplido las grandes expectativas con las que llegó a los Wolfpack, dejó una muestra de su potencial real en la casa de Rick Pitino.

La gran dirección del sophomore fue clave para que su equipo igualase el duelo antes del descanso y para que lo desequilibrara en la segunda mitad, perfectamente auxiliado por Trevor Lacey (14 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias). Su partido tiene más mérito teniendo en cuenta que enfrente tenía a un perro de presa como Chris Jones (20 puntos, 3 asistencias). Con los suyos ya al mando en el marcador, Barber dio una lección de cómo superar la presión de Louisville. Los 7 puntos de su equipo en el último minuto, todos ellos desde la línea de tiros libres, llevaron su firma.

Pittsburgh, por su parte, fue la protagonista de uno de los upsets de la semana derrotando a la 12 del ranking North Carolina (89-76) en su siguiente encuentro. Los Panthers anotaron los 10 primeros puntos del enfrentamiento. Los Tar Heels se recuperaron hasta empatar a 18 a 9:55 del final de la primera parte sólo para ver como los locales se volvían a escapar (48-34 al descanso) anotando un triple tras otro (6 les cayeron, 2 de Sheldon Jeter).

Volviendo de los vestuarios Jeter (22 puntos, 10 de 14 en sus lanzamientos) remató la faena anotando desde la media distancia. North Carolina, uno de los mejores reboteadores ofensivos de la temporada, capturó 12 rebotes en ataque. Lástima que 11 de ellos llegasen en los minutos de la basura. Su anotador Marcus Paige se quedó en 8 puntos (3 de 11 en tiros de campo). Los cambios en su marcaje hicieron que siempre tuviera encima un rival con las piernas frescas.

Jerian Grant (22 puntos, 5 asistencias, 3 recuperaciones) rompió la larga historia de amor de su familia con Clemson. Su tío Horace tiene la camiseta retirada tras 4 años gloriosos con el equipo. Su padre Harvey jugó una temporada para los Tigers, y su hermano mayor Jerai cuatro. Tantos años de idilio se fueron al garete cuando el escolta dio un paso al frente en los últimos minutos para darle el triunfo a la décima de la lista de AP Notre Dame (58-60). El escolta anotó dos tiros libres, robó un balón que acabó en canasta de Demetrius Jackson y anotó el lanzamiento que cerró el parcial de 0 a 8 con el que los Fightin Irish pasaron de perder de 4 a ganar de esa diferencia a 47 segundos del final.

Atlantic 10

La Salle derrotó a la 20 del ranking Virginia Commonwealth (69-74) aprovechando la conjunción de dos factores. El primero, las bajas de unos Rams sin Briante Weber (definitiva) y Treveon Graham. Y el segundo, el partidazo de Jordan Price (34 puntos, 18 rebotes, 5 asistencias en 48 minutos de juego). Price firmó una buena primera parte, aunque en la segunda se le vio poco. Aún así, apareció a tiempo de anotar el triple que forzaba la primera prórroga. Tras quedar inédito en estos 5 minutos añadidos, el jugador de los Explorers anotó los 12 puntos de su equipo en el segundo de los períodos suplementarios. JeQuan Lewis (26 puntos, 3 asistencias), titular en VCU ocupando el lugar de Weber, también fue protagonista aportando 14 de los 15 puntos que su equipo consiguió en las dos prórrogas.

Treveon Graham (10 puntos, 4 rebotes) reapareció en el triunfo sobre George Washington (66-79). VCU consiguió una ventaja de 9 puntos en los primeros 7 minutos de partido de la mano de un Melvin Johnson inspiradísimo en los triples (17 puntos, 5 de 8 en triples), pero no fue capaz de conservarla al descanso. En la segunda parte los Rams volvieron a irse en el marcador aprovechando una nueva racha de triples en la que destacó Doug Brooks (14 puntos, 7 rebotes, 4 de 7 en tiros de 3), y que los Colonials no pudieron contrarrestar.

Big East

La sexta de la lista de AP Villanova consolidó su dominio de esta conferencia derrotando a dos rivales por el liderato, Providence (68-74) y la 18 Butler (65-68). El partido frente a los primeros lo decidió con un parcial de 0 a 11 en el ecuador de la segunda mitad a cargo de Daniel Ochefu (19 puntos, 9 rebotes) y Josh Hart (10 puntos). El local Ladontae Henton, que hasta ese momento llevaba 4 puntos, explotó con otros 19 puntos en los 8 últimos minutos. Ryan Arcidiacono (20 puntos, 4 asistencias) se redimió de dos pérdidas de pelota que dieron alas a los Friars anotando 9 tiros libres sin fallo para enfriar la remontada de sus contrincantes.

Para derrotar a Butler los Wildcats necesitaron de un triple en los últimos segundos de Darrun Hilliard (31 puntos con 8 de 13 en triples, 8 rebotes). Los Bulldogs estaban acertados en su defensa y en ataque Kellen Dunham y Alex Barlow (19 puntos para cada uno) protagonizaron una buena racha de acierto en la segunda parte (entre ambos sumaron 21 de los 23 puntos del equipo en los 8 minutos iniciales del período) que convirtió una desventaja de 5 puntos al descanso en un margen favorable de 5 puntos. Hillard evitó la sorpresa.

Big 10

Wisconsin lidera esta conferencia con mano firme. La quinta del ranking abrió la semana derrotando a Nebraska (55-65) en un buen partido de Sam Dekker (21 puntos, 8 rebotes). Ante Illinois (68-49) marcó el mejor inicio de temporada de su historia con 23 victorias en 25 partidos. Frank Kaminsky (23 puntos, 11 rebotes) anotó 17 puntos en la primera parte. Cuando la defensa de los Fightin Illini consiguió controlarlo, aparecieron Bronson Koenig (15 puntos, 4 asistencias) y Nigel Hayes (14 puntos, 4 rebotes) para anotar 23 puntos entre los dos en la segunda mitad. Más complicada fue la semana de su perseguidor Maryland.

El jugador de Indiana Yogi Ferrell (23 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias) le tiene tomada la medida a la 19 del ranking Maryland. En la primera vuelta les clavó 8 triples. En esta segunda anotó 6 de sus 9 tiros de 3 puntos, aunque dos de los que no acertó fueron decisivos. Con los Terrapins ganando 68 a 66, el base falló a 9 segundos del final el tiro que le hubiera dado el triunfo a su equipo. Él mismo capturó el rebote ofensivo para errar de nuevo. Un final emocionante para un ajustado enfrentamiento durante el cual ninguno de los dos rivales tuvo más de 5 puntos de ventaja, y en el que el mando en el marcador cambió 18 veces de manos. (partido completo: )

Maryland volvió a sufrir para sacar adelante su segundo compromiso de la semana. Los Terrapins abrieron la segunda mitad con un parcial de 8 a 22 que parecía encarrilar su victoria en la pista de Penn State (73-76), pero inmediatamente después encajaron otro de 20 a 5 que ponía a los Nittany Lions por delante. Melo Trimble (20 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias) y Dez Wells (22 puntos, 6 rebotes) anotaron 12 de los últimos 16 puntos visitantes mientras Newbill (25 puntos, 4 asistencias) hacia lo propio con los 9 finales de su equipo. El base intentó compensar su pérdida de balón a 23 segundos de acabarse el partido con un triple para forzar la prórroga, pero no acertó con el lanzamiento.

La antepenúltima Ohio State obtuvo un fácil triunfo sobre Penn State (75-55). El novato D’Angelo Russell, que venía de firmar un triple doble la semana previa contra Rutgers, volvió a brillar con 17 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias. Russell sumó 10 puntos, 5 rebotes y 6 asistencias en la derrota frente a Michigan State (59-56), en el primer triunfo esta temporada de los Spartans sobre un equipo ranqueado. Los de casa mandaban al descanso 33 a 24 gracias a un parcial de 15 a 2 con 8 puntos de Branden Dawson (15 puntos, 11 rebotes, 4 asistencias, 5 tapones). En la segunda mitad los Buckeyes, que levantaron el castigo al escolta Marc Loving, igualaron de nuevo el resultado para caer derrotados por un triple en los últimos segundos de Denzel Valentine (17 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias), casualmente en el día de San Valentín (chiste fácil que cuadra mejor en inglés).

Michigan ganaba de 7 a Illinois a 3:18 del final (43-50). Kendrick Nunn (21 puntos, 4 de 7 en triples) dio la asistencia y anotó los 5 puntos que permitieron a los Fightin Illini forzar una prórroga en la que aportó 4 puntos más. El pívot Nnanna Egwu (12 rebotes, 4 tapones) sumó sus 6 puntos en la prolongación. Los Wolverines encajaron en estos 8:18 un parcial de 21 a 2 en el que sus dos únicos puntos llegaron gracias a dos tiros libres de Abdur-Rahkman a 14 segundos de acabarse los 5 minutos de más. El marcador final fue de 64 a 52. Los jugadores de John Beilein habían mantenido una reunión sin la presencia de técnicos días antes de este encuentro. Parece que no sirvió de mucho.

Big 12

Bill Self, entrenador de la octava del ranking Kansas, introdujo a Cliff Alexander en el cinco titular en su visita a la pista de Texas Tech (51-73) desplazando al habitual Jamari Traylor. El pívot freshman le agradeció el detalle con  10 puntos, 5 rebotes y 4 tapones en 20 minutos en los que no dejó unos cuantos mates. Ante la debilidad del rival, el técnico de los Jayhawks se dio el lujo de dar minutos a todos y cada uno de sus 15 jugadores.

La líder de esta conferencia también solventó con un triunfo su segundo partido de la semana (74-64), a pesar de un flojo inicio. La 16 Baylor tenía 13 puntos de ventaja (10-23) después de dominar claramente el rebote durante los primeros 8 minutos del encuentro (1 a 11). Kelly Oubre (18 puntos, 6 rebotes, 4 de 6 en triples) y Wayne Selden (15 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias) desde la línea de tres puntos, y Perry Ellis (18 puntos, 6 rebotes) machacando el aro acercaron a los Jayhawks hasta el 27 a 33 con el que se cerró la primera parte.

Volviendo del descanso 7 puntos de Selden redujeron al mínimo el margen de los Bears. A partir de ese momento, Kansas empezó a imponer su dominio de la mano de Perry Ellis y el inesperado Landen Lucas (9 puntos en el segundo período), a pesar de los esfuerzos de Kenny Chery (17 puntos, 3 asistencias) por evitarlo. Rico Gathers (18 puntos, 8 rebotes) vio rota su racha de 4 partidos seguidos con un mínimo de 15 capturas bajo los tableros.

Baylor venía de permitir en su propia pista que la 21 Oklahoma State rompiera la maldición del recién llegado al ranking (65-74). Los locales lograron un parcial de 11 a 2, con 9 puntos de Taurean Prince (20 puntos) en 100 segundos, durante los últimos minutos de la primera parte. Su falta de acierto posterior permitió a los Cowboys recuperarse antes de cerrarse el período. Volviendo de los vestuarios los visitantes se escaparon en el marcador gracias a sus triples. Phil Forte, el termómetro de Oklahoma State, anotó 16 de sus 18 puntos (3 de 7 en triples) en la segunda parte. Su compañero Le’Bryan Nash fue el máximo anotador con 22 puntos mientras el Bear Rico Gather firmaba un doble doble monstruoso (16 puntos, 16 rebotes).

La 17 Oklahoma sumó la mejor anotación del curso en su triunfo sobre la 14 Iowa State (94-83). El acierto exterior de Dustin Hogue (19 puntos, 4 de 5 en triples) y Naz Long (14 puntos, 4 de 7 en triples) y los mates de Jameel McKay (16 puntos, 9 rebotes) concedieron a los visitantes la iniciativa durante la primera mitad. La reacción local llegó de la mano de Buddy Hield (17 puntos) en los últimos minutos antes de un descanso al que se llegó con empate en el marcador, y se prolongó en la segunda mitad con la ayuda destacada de Tashawn Thomas (22 puntos, 11 rebotes, 5 asistencias, 3 tapones)  y Isaiah Cousins(19 puntos, 4 asistencias).

Iowa State, segunda de la conferencia, evitó ser sobrepasada en la clasificación por Oklahoma superando a la 21 del listado de AP y cuarta de la Big 12 West Virginia (79-59). Los Cyclones, que llegaron al descanso con una ventaja de 4 puntos a pesar de no estar acertados en ataque, cimentaron su triunfo en el parcial de 14 a 2 con el que abrieron la segunda parte. El base Monte Morris (19 puntos, 3 rebotes, 5 asistencias, 3 robos) clavó dos triples en estos momentos del encuentro. El alero reserva Abdel Nader brilló con 16 puntos y 7 rebotes en 21 minutos. El pívot Jamaal McKay (12 puntos, 8 rebotes, 5 tapones) se consolida en el quinteto titular de los locales en lugar del escolta Bryce Dejean-Jones (10 puntos), y parece que ambos jugadores se han amoldado bien a sus nuevos roles.

La única victoria de West Virginia en sus últimos 4 compromisos se produjo frente a un rival propicio, una Kansas State (76-72) con su líder anotador Marcus Foster apartado del equipo. Aunque  a punto estuvieron de desaprovechar la ocasión los Mountaineers, que pasaron de ganar de 10 a 5 minutos del final a perder de 2 a 2:25 después de encajar un parcial de 0 a 12 dirigido por Nigel Johnson (14 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) y Nino Williams (22 puntos). Durante esta racha los locales fallaron 5 tiros libres consecutivos. Por suerte para los de Bob Huggins, a los Wildcats se les acabó el acierto. En el tiempo restante perdieron 3 balones y fallaron 3 de sus 4 tiros libres.

Marcus Foster (14 puntos) reapareció frente a Oklahoma tras estar castigado 3 partidos, y Kansas State cerró una racha de 5 derrotas consecutivas (59-56). El base, que no figuró en el quinteto titular, fue el autor del triple que dio el triunfo a los Wildcats. Se repetía así la historia de la primera vuelta de esta liga regular, en el que Foster decidió el resultado con un triple final. Los locales también basaron su éxito en los tiros libres. Tras el triple de Justin Edwards que les ponía 5 arriba a 9:25 del final, sólo anotaron 2 canastas más (ambas de Foster) aunque acertaron en 8 de sus 10 tiros libres. Las otras claves del resultado fueron la buena defensa sobre el escolta Buddy Hield (14 puntos) y los problemas de faltas del ala pívot de los Sooners Ryan Spangler y su sustituto Khadeem Lattin.

Oklahoma State, 21 del ranking, no pudo vencer en su visita a la pista de Texas Christian (70-55). Phil Forte se quedó en 7 puntos y 1 de 5 en triples. Como ya hemos comentado en artículos anteriores, cuando el tirador se queda en estos números su equipo pierde. Los Horned Frogs lanzaron su ofensiva definitiva en oleadas en forma de dos parciales de 10 a 0 en la segunda mitad. Los Cowboys, que neutralizaron el primero pero acabaron cediendo ante el segundo, veían romperse una racha de 3 victorias consecutivas, todas ellas frente a conjuntos ranqueados. TCU, por su parte, cerraba una serie de 7 derrotas seguidas. Los locales, tras empezar el curso ganando sus 13 primeros partidos, sólo han sumado 2 victorias en los 12 posteriores.

Conference USA

Southern Mississippi acabó con solo cuatro jugadores en pista su partido en casa contra Florida International (71-73). Enero fue un mes muy duro para los Golden Eagles. Primero la propia universidad excluyó al equipo del torneo de conferencia y de una hipotética participación en el torneo nacional de marzo a causa de unas presuntas irregularidades cometidas por su entonces técnico Donnie Tyndal (ahora al frente de Tennessee). Luego declaró no elegibles para jugar a 2 miembros de la plantilla, sin que hayan trascendido los motivos. Así que el equipo se presentó al encuentro contra FIU con 7 jugadores, de los que 3 fueron eliminados por faltas (el último a 48 segundos del final de la prórroga). Y aún así Chip Armelin (24 puntos, 8 rebotes) tuvo un tiro para alargar el enfrentamiento 5 minutos más.

Missouri Valley

Una semana más se mantuvo la hegemonía de Northern Iowa y Wichita State en esta conferencia. Illinois State lo sufrió por partida doble en sus dos partidos de la semana. Los primeros, 13 del ranking, la apalizaron entre semana (83-64) con el pívot Seth Tuttle (23 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) anotando 18 de puntos en los primeros 9 minutos del enfrentamiento. Los segundos también la derrotaron el fin de semana (62-68), aunque un inoportuno colapso ofensivo de los Shockers les dio alguna opción. Los quinceavos del ranking vieron como durante la segunda mitad su ventaja se reducía de 11 puntos hasta tan sólo 2 después de sumar únicamente 6 puntos en un intervalo de 9 minutos.

Mountain West

Wyoming está notando la baja por mononucleosis de su estrella Larry Nance Jr. Tras caer en su visita a San Diego State (67-41) los Cowboys encadenaban dos derrotas consecutivas por primera vez esta temporada. Con este triunfo los Aztecs se ponían líderes en solitario de su conferencia, un honor que hasta hace poco reclamaban sus rivales. Wyoming rompió su mala racha derrotando al colista San Jose State (no conoce la victoria en esta liga tras 12 partidos disputados) por 77 a 60, aún sin Nance.

Pacific 12

Arizona, séptimo equipo del Top 25, derrotó fácilmente esta semana a Washington (86-62). Los Huskies han encadenado 7 derrotas consecutivas desde la expulsión del equipo de Robert Upshaw, líder taponeador en aquel momento de la Division I. Los Wildcats dejaron sentenciado el partido frente a Washington State (59-86) en el descanso al que se llegó con un marcador de 19 a 53 gracias a su buena defensa, su acierto en el tiro (60%) y su clara superioridad en el rebote en los primeros 20 minutos (9 a 30).

Utah, 11 del ranking y colíder de conferencia, superó claramente a un rival complicado como Stanford (75-59) liderada por Delon Wright (15 puntos, 5 rebotes, 4 recuperaciones). Los Utes rompieron el partido entre los dos minutos finales de la primera parte y los 5 primeros de la segunda con un parcial de 21 a 2. California plantó cara en su visita a Utah (76-61) durante 15 minutos gracias a los 17 minutos anotados en ese tiempo por Tyrone Wallace (26 puntos, 7 rebotes). La alegría les duró lo que tardaron los de Larry Krystowiak en ajustar su defensa.

Por detrás de estos dos equipos tenemos empatados en la clasificación a Oregon y UCLA gracias al triunfo de los segundos sobre los primeros (72-63). Norman Powell (23 puntos) y Kevon Looney (18 puntos, 11 rebotes) intentaron romper el partido de salida para los locales, pero los 5 triples de Jalil Abdul-Bassit (24 puntos, 7 de 12 en triples) en la primera mitad se lo impidieron. En la segunda parte, lejos de aflojar, Powell y Looney mantuvieron su ritmo de anotación. Los Ducks acabaron cediendo ante el desacierto de Joseph Young (18 puntos, 6 de 17 en tiros) tras el descanso.

Southeastern Conference    

John Calipari recuperó a Trey Liles a tiempo para la visita de Kentucky a Louisiana State, pero a punto estuvo de perder la imbatibilidad de su equipo este curso (69-71). La labor en la pintura de Jarrell Martin (21 puntos, 11 rebotes) y Jordan Mickey (16 puntos, 7 rebotes, 4 tapones) mantuvo por delante en el marcador a los locales la mayor parte de la primera mitad. Tras el descanso la número 1 del ranking parecía romper el encuentro obteniendo 13 puntos de ventaja liderada por Willie Cauley-Stein (15 puntos, 7 rebotes, 3 tapones). Pero los Tigers reaccionaron tras un tiempo muerto con un parcial de 21 a 2.

John Calipari, decidido a darles una lección a sus jugadores, desoyó a sus asistentes cuando le pedían que detuviera el partido. El entrenador confesó haber deseado que su equipo perdiera. Mejor ahora que en marzo, pensó. Y a punto estuvo de ver cumplido su deseo. Sólo faltó que el triple de Keith Hornsby (17 puntos) en los últimos segundos entrase. Pero no lo hizo. Con la lección bien aprendida los Wildcats barrieron a South Carolina (77-43). Con sus 25 victorias y ninguna derrota Kentucky ha igualado el mejor principio de temporada de su historia. Jordan Mickey, por su parte, volvió a destacar en el triunfo de LSU sobre Tennessee (55-73) con 20 puntos, 11 rebotes y 7 tapones.

La penúltima del ranking Arkansas tampoco sucumbió a la maldición del recién llegado a la lista. Los Razorbacks se dieron un banquete de puntos a costa de Auburn (87-101). Bobby Portis, máximo anotador de esta conferencia, se fue hasta los 22 puntos (a los que sumó 8 rebotes) el día en que cumplía 20 años. El encuentro se alargó hasta las dos horas y media por culpa de las 54 faltas personales y las 4 técnicas señaladas (tres para los visitantes). El partido fue bastante bronco y ambos entrenadores agradecieron la labor arbitral que evitó que la situación se descontrolase.

Arkansas se hizo con la segunda posición de la clasificación derrotando a otra de las candidatas, la Ole Miss del español Sebas Saiz (4 puntos, 3 rebotes en 22 minutos de juego). Fue un triunfo ajustado (70-71) gracias a una canasta de un jugador con el que nadie contaba para una jugada tan determinante, Manuale Watkins (8 puntos). Los Rebels fueron a rebufo de sus rivales la mayor parte del encuentro, pero consiguieron compensar su peor efectividad en los tiros a canasta (37,9% para un 47,5% de Arkansas) con su dominio del rebote (45, de ellos 21 ofensivos, por 31 de su rival). Si hubiera entrado el último tiro de Jarvis Summers habrían alargado a 7 su racha de triunfos consecutivos.

La última victoria de la serie de Ole Miss se produjo frente a Florida, uno de los equipos que llegó a la Final Four la temporada pasada y que está irreconocible en la presente. La marcha de 4 séniors es una de las causas. La otra, el flojo nivel de Chris Walker, en el que habían depositado muchas esperanzas. El pívot consiguió 7 puntos y 6 rebotes frente al español Sebas Saiz (6 puntos, 7 rebotes, 4 faltas en 15 minutos), firmemente asentado en el quinteto titular. En sus tres partidos previos había sumado un total de 1 punto y 5 rebotes.

Los Gators, sin el lesionado Michael Frazier, llegaron con ventaja en el marcador a los segundos finales. A pesar de realizar una buena defensa sobre la última posesión de los Rebels, no pudieron evitar el triple de Stefan Moody (18 puntos) que les mató (61-62). Florida volvería a caer por un solo punto frente a Texas A&M (63-62). Walker sumo 11 puntos y 4 tapones, pero él y sus compañeros flojearon en la defensa en la pintura. Los Aggies consiguieron el 66’6% de sus puntos (42) en la zona.

Southern

Virginia Military fusiló a Furman (93-59) desde la línea de triples. Hasta 24 (de 45 intentos) les clavaron los Keydets a sus rivales. VMI rompió el empate a 38 del descanso con una racha de 9 jugadas de 3 puntos seguidas (8 canastas de 3 y un 2+1) al principio de la segunda parte. Brian Brown anotó los 4 primeros triples y los dos últimos de esta racha para acabar con 29 puntos (9 de 14 en tiros de 3 puntos en total, 8 de 10 en los segundos 20 minutos). Su compañero Tim Marshall (25 puntos) contribuyó con 7 triples más de 15 intentos.

West Coast

Gonzaga, tercer equipo del ranking, se convirtió en el primero de la máxima categoría universitaria en llegar a los 25 triunfos (por tan sólo una derrota) este curso. Loyola Marymount le dio las máximas facilidades para ello (80-51). Antes de que los visitantes hubieran podido sumar un solo punto, los Bulldogs ya llevaban 20 en su casillero. Al descanso el partido estaba sentenciado (44-15) después de que los Lions hubiesen acertado tan sólo 3 de sus 25 lanzamientos de campo (12%). Pepperdine le planteó más problemas a Gonzaga, pero acabo cediendo en la segunda parte (56-48).

La ventaja de los Zags al frente de su conferencia se amplió gracias al triunfo de la tercera, Brigham Young, sobre la segunda, la Saint Mary’s (82-60) del pivot Brad Waldow (17 puntos, 5 rebotes). Kyle Collinsworth lideró a los mormones con 17 puntos (8 de ellos en el parcial de 13 a 0 que rompió el encuentro en la primera parte) y 9 rebotes. El alero de BYU estuvo a punto de conseguir su sexto triple doble de la temporada (12 puntos, 12 rebotes, 9 asistencias) en la abultada victoria sobre Pacific (84-59).

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, febrero 2015

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