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Warriors y Sixers, dos formas diferentes de hacer historia en la NBA

27 Nov

Estos dos equipos son las dos caras opuestas de una misma moneda, el ying y el yang de la NBA. Mientras los primeros representan la excelencia, los segundos se empeñan en adentrarse en un túnel que no parece tener final.

Los Golden State Warriors 2015-16 han entrado de lleno en la lucha por convertirse en uno se los mejores equipos de la historia de la NBA. El primer paso para afianzar su candidatura ha sido batir el récord del mejor inicio de una temporada con 16 victorias por ninguna derrota. La marca anterior de 15-0 era compartida por dos conjuntos, los Washington Capitols de la temporada 1948-49 y los Houston Rockets de la 1993-94.

Los Capitols jugaban por aquel entonces en la BAA (Basketball Association of America), precedente de una NBA que se constituyó la temporada siguiente (1949-50) con la fusión de esta competición y la NBL (National Basketball League). En aquel curso de su fugaz existencia (1946-51) en que consiguieron hacer historia les entrenaba el mítico Red Auerbach, quien a su vez luego ganaría 9 campeonatos en 10 años (1957, 1959, 1960, 1961, 1962, 1963, 1964, 1965, 1966) dirigiendo desde el banquillo a los Boston Celtics.

El equipo de Washington también es recordado por haber tenido en sus filas a Earl Lloyd, el primer afroamericano que jugó con contrato profesional. Volviendo a la temporada 1949-50, no se puede decir que consiguieran cerrarla con un éxito a la altura de su marca. Cayeron en las finales de la Liga ante los Minneapolis Lakers del entonces todopoderoso George Mikan.

Los Rockets de 1993-94 si que fueron campeones. La retirada temporal del entonces rey de la Liga, el jugador de los Chicago Bulls Michael Jordan, para probar suerte como jugador profesional de beisbol, les facilitó las cosas. Su marca inicial de temporada va más allá del 15-0. Tras su derrota en el dieciseisavo encuentro, encadenaron otra racha de 8 victorias más para plantarse en 23-1, el mejor principio de temporada de la historia para equipos con una derrota.

Con el paso de los partidos la franquicia tejana se fue enfriando hasta acabar la Liga Regular con un registro de 58-24, segundo mejor del Oeste por detrás de los 63-19 de los Seattle Supersonics. Ya en los play-off se deshicieron de los Portland Trail Blazers en primera ronda (3-1), de los Phoenix Suns en la segunda (4-3) y de los Utah Jazz en la final del Oeste (4-1) antes de superar a los Knicks de Nueva York en la gran final de la NBA (4-3). Hakeem Olajuwon, su jugador franquicia, fue elegido MVP de la Liga Regular y de las Finales, y galardonado con el premio de mejor defensor. Y la siguiente temporada, los Rockets revalidaron su título de campeones mientras Jordan seguía bateando.

Curry no está solo

Los Warriors de este curso baloncestístico tienen una figura clara: Stephen Curry. El base es el máximo anotador de la liga con un promedio en estos 16 partidos de 32,1 puntos, con un 51,2% de acierto en los tiros de campo (43,1% en los triples) y un 93,8% en los tiros libres. Además, captura 5,1 rebotes, reparte 5,9 asistencias y figura en el TOP 5 de recuperaciones de balón con 2,6 robos por noche. En esta increíble racha, Curry ha sumado 78 triples. Si se mantiene la proyección acabará los 82 partidos de Liga regular con 399, 113 aciertos por encima del récord que él mismo marcó la temporada pasada.

Y todo ello, sin tener un físico atlético y musculado como los que ahora se estilan. Sus armas son otras: una velocidad endiablada de piernas y manos, un bote de balón de malabarista, un tiro certero y una confianza por las nubes. Un jugador vintage, propio de los años 80, que triunfa en el siglo XXI. Pero Curry es sólo la punta del Iceberg. El equipo de la Bahía de San Francisco es mucho más que su tirador.

Klay Thompson y Harrison Barnes ejercen de escuderos de Curry en anotación con 30 puntos por noche entre los dos. En la plantilla hay dos “chicos para todo” indispensables para el buen juego del equipo. Andre Iguodala, el MVP de las últimas finales ganadas por los Warriors, aporta 9,1 puntos, 4,6 rebotes y 4,2 asistencias en su papel de sexto hombre. En el quinteto titular, lo que está haciendo Draymond Green es para quitarse el sombrero: 12,7 puntos, 7,8 rebotes y  6,6 asistencias de media.

Unas cifras de escándalo

Con el entrenador Steve Kerr de baja indefinida tras dos operaciones de espalda este verano, el técnico interino Luke Walton ha sabido hacerse con las riendas del grupo. Walton, ganador de dos anillos como jugador secundario de los Lakers (2009, 2010), es hijo del gran pívot de los años 70-80 Bill Walton. A sus órdenes, el equipo ha pasado de los 100 puntos en todos sus compromisos. Ha anotado siempre más triples que su rival (41% de acierto global desde la distancia), y suma más minutos ganando de 15 o más (167, ningún otro conjunto llega a los 100) que yendo por debajo en el marcador (149).

No puede decirse que los actuales campeones de la NBA hayan tenido un calendario extraordinariamente fácil que les haya ayudado a establecer su marca. Han jugado dos veces contra New Orleans Pelicans, Los Angeles Clippers, Memphis Grizzlies y Denver Nuggets, y una contra Houston Rockets, Sacramento Kings, Detroit Pistons, Minnesota Timberwolves, Brooklyn Nets, Toronto Raptors, Chicago Bulls y Los Angeles Lakers. Equipos de todos los niveles a los que han superado con tanta claridad que su en teoría mejor quinteto (Curry, Thompson, Barnes, Iguodala y Green) sólo ha coincidido en pista 62 de los 768 minutos posibles.

Tras la exhibición que han protagonizado en este arranque de liga, a los Warriors se les empieza a exigir que sean capaces de batir la marca de 72 victorias por 10 derrotas establecida por los Chicago Bulls (ahora sí, con Michael Jordan) la temporada 1995-96. Antes de llegar a ese registro, les quedan dos hitos en el camino. El 23-1 de los Rockets del que hemos hablado antes, y la racha de 33 victorias consecutivas de Los Angeles Lakers de la temporada 1971-72. Ahora mismo, sumando sus 4 triunfos seguidos en las pasadas finales, Curry y compañía hace 20 partidos que no conocen la derrota.

Kobe no levanta cabeza

Los Golden State Warriors establecieron su marca histórica ante unos Los Angeles Lakers en horas bajas. Muy bajas. Walton, que acostumbra a poner en la pista a su quinteto de lujo en el último cuarto, lo hizo de salida ante otro de los equipos californianos para sentenciar lo antes posible. Y lo consiguió. El 111-77 que quedó en el marcador al final de los 48 minutos refleja claramente la diferencia de nivel entre ambos conjuntos.

La otrora victoriosa franquicia de Los Angeles era tras este encuentro el peor equipo del Oeste y segundo peor de la NBA con tan sólo 2 victorias en 14 partidos tras haber caído derrotados en 8 de sus últimos 9 compromisos. Y con su mejor jugador de la última década, Kobe Bryant, viviendo momentos de auténtico bochorno. Ante los Warriors, el ahora alero anotó 4 puntos tras convertir sólo 1 de sus 14 tiros de campo, igualando una de las peores noches de su carrera (la temporada anterior frente a los Spurs acabó con el mismo porcentaje de acierto).

En la previa que hacíamos de esta temporada, citábamos a Bryant como una de las 6 historias que más iban a centrar la atención. Hasta el momento lo está consiguiendo. Es el líder en anotación de los suyos (15,2 puntos por noche), aunque con un acierto en el lanzamiento muy bajo (31,1% global, 19,5% en los triples). Kobe necesita lanzar 16 veces a canasta para sumar 15 puntos. Su mejor noche fue ante los Dallas Mavericks (7 de 15), pero sin superar nunca el 50% de lanzamientos anotados.

El 5 veces ganador de la NBA tan pronto dice, literalmente, que “apesta”, como especula tras una noche no tan mala con seguir un año más (acaba contrato a final de temporada). Y mientras tanto, Nick Young explota: “No podemos dejar que una persona determine todo. Tenemos que jugar como equipo. Esto no puede ser como un videojuego en el que juegas con tu jugador favorito. Tenemos que compartir el balón”. Tres años seguidos de lesiones parece que han mermado el físico de la estrella de la liga. El problema es que tal vez su cerebro no se haya dado cuenta. O no quiera aceptarlo.

El otro récord de los Sixers

Los Warriors de Curry no son el único equipo de la NBA que en estos momentos encadena una serie de 16 partidos seguidos con un mismo resultado. El problema de los Sixers de Filadelfia es que su racha es de un signo absolutamente contrario a la de los invictos líderes de la clasificación. La franquicia de la Ciudad del Amor Fraternal aún no sabe que es ganar esta temporada, y está a sólo 2 pasos de pasar a la historia.

El curso 2009-10 los Nets, entonces aún en Nueva Jersey, perdieron sus 18 primeros encuentros. Los Sixers pueden batir su registro. De hecho, pocos dudan que lo conseguirán. Lo lamentable es que los de Filadelfia son reincidentes. El año pasado ya empezaron la liga regular encajando 17 derrotas seguidas. Ninguna franquicia en la historia de la competición ha encadenado dos inicios tan malos.

Sumando a su mala racha actual los partidos perdidos en el final de la temporada pasada (no ganan desde el 25 de marzo del 2015), la franquicia hace 26 partidos que no gana, igualando la peor serie en la historia de todas la grandes ligas de los Estados Unidos. Otros cuatro equipos vivieron la mala época que ahora pasan los Sixers.

Los primeros, en beisbol, fueron los Louisville Colonels a finales del siglo XIX. Los segundos en conseguirlo fueron los Tampa Bay Buccaneers de la NFL la temporada 1976-77. Ya en la NBA, los siguientes en unirse al grupo fueron los Cleveland Cavaliers del 2010-11, el primer año post-Lebron James. Y los últimos, los propios Sixers hace 2 temporadas. Lo dicho antes, reincidentes.

Las maniobras de la gerencia del equipo de Filadelfia me tienen maravillado hace unas cuantas temporadas. El listado de los traspasos realizados por el equipo en estos últimos años es demoledor. En este artículo de agosto del 2014 os ponía en antecedentes. Para actualizar lo que decía entonces, añadir que Joel Embiid sigue sin debutar. Y que traspasaron al base Michael Carter-Williams, mejor rookie de la NBA de la temporada 2014-15, a los Milwaukee Bucks a cambio de tan solo una primera ronda del draft del 2015.

En este último draft los Sixers eligieron al pivot (si, otro más) Jahlil Okafor. Por el momento el campeón universitario con Duke está siendo la alegría de los seguidores de su equipo. De los cinco jugadores que más veces han sido titulares, 2 son rookies (Okafor y el base TJ McConnell) y los otros 3 son de segundo año (Nerlens Noel, Nik Stauskas, Jerami Grant).

Sólo un jugador de la plantilla supera los 30 años (Carl Landry, 32). El resto no pasan de los 25. Así no es estraño que en Filadelfia tengan el segundo equipo de la Liga que menos gasta en salarios, poco más de 57 millones de dólares. El primero son unos Portland Trail Blazers en un declarado proyecto de limpieza y reconstrucción, con poco menos de 40 millones y medio.

Ante este desolador panorama, no resulta nada rara la campaña que han lanzado los seguidores de la universidad de Duke para intentar sacar a su ídolo, Okafor, de este pozo sin fondo en que parece haber caído, #savejahlil. Por el bien del jugador, espero que tengan éxito. Porque la mejora de los Sixers parece lejana mientras el propietario Joshua Harris siga dejando hacer a su general manager, Sam Hinkie.

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, noviembre 2015.

Karl-Anthony Towns, el rey del draft de la NBA del 2015

27 Jun

El draft del 2015 aupó a la gloria del baloncesto a un joven de la República Dominicana, Karl-Anthony Towns. Al menos, mientras el pívot sea capaz de rendir conforme a las muchas cualidades que se le suponen.

Karl-Anthony Towns pasará a la historia como el número 1 del draft del 2015, elegido por los Timberwolves de Minnesota. Este joven pívot de la República Dominicana, de 2,13 de altura, no ha mostrado todas las posibilidades de su juego en su única temporada NCAA en Kentucky. La superpoblación de talento en el equipo universitario llevó a su entrenador John Calipari a plantear durante muchos partidos una estrategia de dos unidades bien diferenciadas que se repartían los minutos. De aquí que los números de Towns no sean espectaculares, dado que no ha tenido los mismos minutos que otros de los elegidos en esa noche de alegrías para unos y decepciones para otros.

Pero el pívot ha hecho gala de carácter apareciendo en todos los momentos complicados por los que los Wildcats han pasado este curso. No ha podido exhibir plenamente su lanzamiento de larga distancia, pero si su capacidad de resolución en la zona. Se ha hecho presente en defensa ocupando todos los espacios en la pintura que su estatura y envergadura le han permitido. Y ha dejado evidencias de que puede jugar de 4 compartiendo alineación con Willie Cauley-Stein, elegido con el número 6 por los Kings de Sacramento.

Disipada la incógnita del número 1, se daba por descontado que Los Angeles Lakers elegirían en la segunda posición al otro aspirante a encabezar el draft, Jahlil Okafor. Pero los californianos tienen sus propios intereses y eligieron a D’Angelo Russell, un jugador de 1,95 que en su única temporada universitaria ha alternado las posiciones de base y escolta en Ohio State. Domina el bote, tiene tiro, y lo más importante, entiende este deporte como pocos. Su visión de juego es increíble, y su sentido del espectáculo destacable.

La franquicia de Los Angeles quiere reforzar su juego interior, y para ello se está moviendo en dos líneas paralelas. En el mercado de agentes libres que se abre el 1 de julio intentará hacerse con los servicios del ala-pívot de los Portland Trail Blazers LaMarcus Aldrige. Tan claro tienen en Oregon que su jugador se va que enviaron a los Brooklyn Nets a Steve Blake y al número 23 de la noche, Rondae Hollis-Jefferson, a cambio del pívot Mason Plumlee y la selección de los Nets Pat Connaughton, 14 de la segunda ronda. Aldridge parece decidido a aceptar una posible oferta de los Spurs, pero por si acaso los Lakers le tentarán.

Al tiempo, los angelinos negocian con los Sacramento Kings para hacerse con el pívot DeMarcus Cousins. Su entrenador George Karl ha tenido suficiente con menos de media temporada (firmó un contrato por 4 temporadas el 17 de febrero de este año, dirigiendo 30 partidos de liga regular) para hartarse de él. La situación ha degenerado hasta un “o él o yo”. ¿Y cuál ha sido la primera elección de los Kings en este draft, con el número 6? Willie Cauley-Stein, el pívot con las mejores condiciones atléticas de la promoción. El jugador de Kentucky se mueve con una agilidad, coordinación y velocidad impropias de un hombre de 2,13.

Si finalmente se llega a un acuerdo de traspaso con los Kings, los Lakers necesitarán algo que dar a cambio de DeMarcus Cousins. Y esa pieza sería sin duda Russell. Si consiguen conservarlo sea porque la operación no cuaje o a los Kings no les interese el jugador (cosas más raras se han visto), el combo-guard será clave para alimentar a los hombres altos del equipo al tiempo que deberá completar un curso acelerado de liderazgo al lado de Kobe Bryant antes de asumir los galones del equipo.

Y finalmente Okafor cayó en el número 3. Si me habéis leído a lo largo de la temporada NCAA, no hace falta que os explique mucho de este pívot de 2,10. En mi opinión, el mejor pívot universitario en lo que se refiere a aspectos técnicos de lo que llevamos de siglo. Sus movimientos en la pintura son inacabables, su juego de pies imparable, su definición precisa, su instinto para el rebote en ataque certero y su visión para asistir desde el poste bajo determinante. Es una máquina de hacer puntos en el juego interior. Flojea en defensa, pero eso con trabajo es mejorable. ¿Y porque no ha sido el número 1? Porque es el representante de una vieja estirpe ahora en desuso, el pívot puro. No es especialmente atlético, no puede jugar abierto y su tiro exterior no es ninguna amenaza. En la NBA de los 80-90, o en un baloncesto más posicional como el europeo, sería una estrella desde el primer minuto. En la NBA del small-ball, habrá que ver cómo encaja.

El problema es que su destino son los Sixers de Filadelfia, el equipo más disfuncional que recuerdo. En la primera ronda de los tres últimos drafts, vía elección directa o cambio, se han reforzado con pívots. En el 2013 obtuvieron a Nerlens Noel. En el 2014 a Joel Embiid. Ambos jugadores se pasaron su primera temporada en blanco por culpa de unas lesiones previas a su debut profesional. Noel ya está recuperado de su rodilla, pero Embiid ha sufrido una recaída en la fractura de su pie. ¿Han elegido a Okafor por si acaso? ¿Lo han seleccionado porqué será el único de los tres que no llega lesionado de la NCAA y podrá debutar en su primer año? ¿Planean hacer un quinteto íntegramente de interiores, o es que no han contado cuantos pívots de progresión tenían?  Y aún suerte que el ala pívot Dario Saric, al que eligieron también el año pasado, ha decidido seguir una temporada más en el Anadolu Efes turco. Yo tampoco tendría prisa en comprar un billete de avión para Filadelfia.

El desembarco de la ACB

Con el número 4 de la noche los Knicks de Nueva York eligieron al jugador del Baloncesto Sevilla Kristaps Porzingis. El letón mejoró mucho sus opciones de draft con sus entrenamientos privados para los diferentes equipos de la NBA en las semanas previas a la gran noche. Aun así, estos méritos no son visibles para el aficionado. Eso explicaría los abucheos que la decisión de Phil Jackson, responsable de fichajes de la franquicia Phil, despertó entre los aficionados del equipo presentes en la pista de su gran rival, el Barclays Center de los Brooklyn Nets. Ni la estrella del equipo, Carmelo Anthony, está de acuerdo con Jackson. Melo duda que Porzingis pueda tener un impacto inmediato en la liga, consciente de que a él se le está pasando el arroz para ganar su anillo.

La decepción en los Knicks viene alimentada por el hecho de que durante este último mes se ha dado por hecho que el elegido sería Justise Winslow, procedente de la Universidad de Duke y que ha acabado en los Miami Heat en la décima posición. El hijo del exACB Ricky Winslow ha brillado a las órdenes de Mike Krzyzewski, mejorando conforme avanzaba la temporada hasta completar un “March Madness” muy destacable. Y los aficionados neoyorquinos lo han podido ver en directo mientras el jugador del Sevilla era un desconocido para ellos. Winslow tiene un físico ya maduro para la NBA, y un juego muy completo. Pero aún no se ha enfrentado contra jugadores más veteranos de forma regular. Y en eso Porzingis le saca ventaja.

El jugador del FC Barcelona Mario Hezonja fue elegido por los Orlando Magic con el número 5. Con el sueldo que le garantiza su posición no tendrá problemas para pagar la cláusula de rescisión de su contrato con los azulgranas. Un alero prometedor que cae en un equipo joven repleto de talento y sin más objetivo que colarse en los play-offs. En definitiva, un proyecto ilusionante y poco exigente a priori, ideal para que el talento croata evolucione y se aclimate al que se supone es su hábitat natural. A propósito de Hezonja, me permitiré una reflexión. El Barça lo fichó sabiendo que el jugador saltaría a la NBA en un máximo de 4-5 años. La primera temporada la pasó en el filial, la segunda estuvo en el primer equipo pero fue el descartado habitual de una plantilla larga junto con Marko Todorovic, y la tercera ha gozado de minutos muy limitados. Supongo que nadie ahora se sorprenderá de su marcha antes de finalizar el contrato.

Porzingis y Hezonja no han sido los únicos jugadores de la liga española seleccionados en este draft del 2015. A los Knicks parece gustarles el juego interior del Sevilla, ya que maniobraron para hacerse con el número 35 (quinto de la segunda ronda), Guillermo Hernángomez, en un cambio con los Sixers. Los Atlanta Hawks seleccionaron con el número 50 al sueco Markus Eriksson, el alero del FC Barcelona que se ha perdido casi toda la temporada por una lesión de rodilla. Dani Díez, el alero del GBC, acabó en los Portland Trail Blazers tras ser elegido por los Utah Jazz con el número 54. Tres posiciones más abajo los Denver Nuggets se hicieron con los derechos del serbio Nikola Radicevic, base del Baloncesto Sevilla.

Kentucky, 6 de 7

La Universidad de Kentucky presentaba 7 jugadores a este draft. Como ha afirmado su entrenador John Calipari, la temporada de los Wildcats no se acaba en la Final Four de la NCAA sino con el draft de la NBA. En este sentido, ha sido todo un éxito. El número 1 ha sido para ellos gracias a Karl-Anthony Towns. Su compañero en la pintura Willie Cauley-Stein ha conseguido el número 6. Los Utah Jazz gastaron su primera elección,  la 12 de la primera ronda, en el alero Trey Liles. Su compañero, el escolta Devin Booker, fue seleccionado a continuación por los Phoenix Suns.

Ya en la segunda ronda, los Phoenix Suns se hicieron con los derechos del base Andrew Harrison con el número 44 y le enviaron a los Grizzlies de Memphis. El pívot Dakari Johnson fue escogido con el número 48 por los Oklahoma City Thunder. El único de los aspirantes de Kentucky a ingresar en la NBA que no tuvo la suerte de ser seleccionado fue el escolta Aaron Harrison, el gemelo de Andrew. El primero con Calipari al frente de Kentucky que intenta el salto a la NBA antes de graduarse y no es seleccionado.  Ahora le queda la opción de luchar en las ligas de verano para conseguir su hueco en la liga (en las filas de los Charlotte Hornets).

Aaron Harrison no ha sido el único jugador con expectativas de ser nominado en el draft que finalmente se ha quedado sin su premio.  Como interiores destacan Cliff Alexander (Kansas), Chris Walker (Florida) y Alan Williams (UC Santa Barbara). Los dos primeros no han hecho una buena temporada y al tercero le faltan centímetros para la NBA. Como escoltas tenemos a Terran Petteway (Nebraska), Dez Wells (Maryland), Michael Frazier (Florida) y Wayne Blackshear (Louisville). Petteway no ha sido el de la temporada 2013-14, Wells es más penetrador que tirador, el curso de Frazier ha sido irregular y Blackshear, sobrado de físico, debe consolidar un poco más su tiro. Como bases, han quedado fuera del draft Ryan Boathright (Connecticut) y Quinn Cook (Duke). El primero es un excelente defensor y director, y el segundo un buen triplista. Dos jugadores interesantes para el baloncesto europeo.

Twitter lo carga el diablo

Los Chicago Bulls se decantaron, con el número 22 de la primera ronda, por el ala pívot procedente de la universidad de Arkansas Bobby Portis. Un interior que ha demostrado una buena capacidad anotadora y reboteadora. En estos últimos playoffs una de las carencias del equipo de Chicago han sido los problemas de sus hombres altos, exceptuando a Pau Gasol, para anotar. Portis podría ser la solución.

El jugador, sin embargo, es el protagonista de un caso “Guillermo Zapata”. El regidor madrileño ha tenido que desistir de ser concejal de cultura del Ayuntamiento de Madrid, con Manuela Carmena de alcaldesa, por unos desafortunados tweets de hace 4 años con chistes de muy mal gusto. Portis, también hace 4 años, publicó en esta red social un par de mensajes críticos con Pau Gasol y Derrick Rose. Evidentemente, tras ser elegido por los Bulls los borró y publicó un mensaje de disculpa.

No fue el único jugador de la noche con un pasado en twitter. Larry Nance Jr, elegido por Los Angeles Lakers con el número 27 de la primera ronda, publicó un mensaje el 1 de mayo del 2012 sobre el caso de violación en que se vio implicada la estrella de su futuro equipo, Kobe Bryant. El tweet fue borrado minutos después de su selección, pero no pasó desapercibido. El mánager general de los Lakers Mitch Kupchak ya mantuvo una conversación con el alero de la Universidad de Wyoming, e hijo del ganador del primer concurso de mates de la historia de la NBA. Ahora falta por ver que le dice Kobe.

La epopeya de Luke Ridnour

Luke Ridnour ha dado un ejemplo de movilidad laboral. Con 34 años, ha disputado 12 temporadas en la NBA desde que fuera elegido en el puesto 14 de la primera ronda del draft del 2003 por los Seattle Supersonics (el traslado a Oklahoma de esta franquicia el año 2008 dio lugar al nacimiento de los Oklahoma City Thunder). Hasta ahora, había jugado en 5 equipos diferentes: Sonics, Milwaukee Bucks (en dos etapas), Minnesota Timberwolves, Charlotte Hornets y Orlando Magic.

Entre el dia 24 y el día 25 de junio, en vísperas del draft, el veterano cambió 3 veces de equipo. Sin tiempo para acabar de hacer las maletas, Ridnour veía como su destino variaba en unas pocas horas. Una situación desesperante propiciada por el hecho de que el segundo año del contrato de 2 temporadas que firmó el 26 de julio del 2014 con los Magic no está garantizado y puede ser cortado sin problemas. Y así el jugador se ha convertido en moneda de cambio entre equipos para acabar de cuadrar las cifras de las operaciones pre-draft. No interesan sus cualidades de base sino la posible caducidad de su ficha.

Orlando le envió a los Memphis Grizzlies a cambio de los derechos del letón Janis Timma (el último de los jugadores en ser elegido en el draft del 2013 con el número 30 de la segunda ronda). Memphis lo canjeó con los Charlotte Hornets a cambio de un Matt Barnes que había aterrizado en Charlotte sólo diez días antes procedente de los Clippers (en el traspaso de Lance Stephenson). Ridnour ha acabado finalmente en los Thunder de la ciudad de Oklahoma que han cedido a los Hornets a Jeremy Lamb y una segunda ronda del draft del 2016.

La pretemporada del verano del 2009 de Quentin Richardson fue de récord. El alero de los Knicks fue traspasado a los Grizzlies, quienes a su vez lo enviaron a los Clippers, de donde salió en dirección a los Timberwolves para acabar finalmente en los Heat. Richardson cambió 4 veces de equipo, pero lo hizo en un lapso de 2 meses de tiempo. Ridnour ha vestido 4 camisetas distintas (contando la de partida) en menos de 2 días. Los aficionados de los equipos de paso no han tenido tiempo ni de ir a la tienda a comprar la camiseta con su nombre. Si es que alguno tuvo esa intención.

Se acaba la temporada

La noche del draft marca el final de la temporada…o el inicio de la siguiente, según se mire. En mi caso personal, opto por la primera opción. A partir de ahora, y hasta que se reanude la actividad, la periodicidad de mis artículos disminuirá. Seguiré atento al mercado de verano, con un especial seguimiento del futuro contrato de Marc Gasol (el gran tema de este verano que más de cerca nos atañe). Pero no publicaré todas las semanas. Al fin y al cabo, estamos de vacaciones…¿o no?

Artículo publicado en http://www.encancha.com, junio del 2015

NCAA: Duke se lleva el título que parecía destinado a Kentucky

7 Abr

Kentucky se quedó en el penúltimo escalón de su ascensión a la gloria, frenada por una Wisconsin que a su vez cayó en la final frente a Duke. En el partido clave por el título, ni Okafor ni Kaminsky fueron los jugadores que acabaron decidiendo el ganador. Este honor recayó en el base Tyus Jones y un invitado inesperado, Grayson Allen

La Final Four se ha disputado en Indianapolis, capital de Indiana. Durante la semana se habló mucho de este estado, pero no precisamente de baloncesto. El gobernador republicano de Indiana Mike Pence estampó su firma el jueves 26 de marzo en la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa, aprobada en el Congreso Estatal por 40 votos a favor y 10 en contra y que debería entrar en vigor en julio. El texto legal pretende defender el derecho de las personas a actuar conforme a los preceptos de su religión, y limitar los poderes gubernamentales para obligarles a ir contra lo que dictan sus creencias.

La polémica saltó cuando los críticos de la norma afirmaron que podía utilizarse para discriminar a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Acogiéndonos al pie de la letra a la formulación, nadie puede obligar al dueño de un negocio a atender a personas de una determinada orientación sexual. A través de twitter se promovió la campaña #boycottIndiana y numerosas personalidades se manifestaron en contra de la ley. Pence, entrevistado en la cadena de televisión ABC, no contribuyó a acabar con el alboroto. Preguntado 6 veces de forma directa si el texto legal amparaba la discriminación de los homosexuales, se salió por la tangente sin negar la mayor.

Alguna voz pidió un cambio de sede del gran torneo universitario, pero no había tiempo material para ello. El primer afectado por el boicot fue Kevin Ollie, entrenador campeón el 2014 con Connecticut. El gobernador de su estado prohibió los desplazamientos del personal público a Indiana por asuntos oficiales. Y la universidad es pública, así que su técnico tenía vetada su asistencia a la Final Four y a la convención de entrenadores del fin de semana.

El revuelo ha inquietado, y mucho, a los máximos responsables de la NCAA. La organización universitaria se ha preocupado de crear un entorno de igualdad, y de garantizar el máximo respeto a toda su familia (sean jugadores o entrenadores, sus allegados o sus seguidores) en todos sus actos. La situación es realmente grave para este organismo, ya que tiene su sede central en Indianapolis. Su presidente Mark Emmert vería necesario un traslado si la ley no se modifica o deroga.

Finalmente la Cámara de Representantes de Indiana anunció el jueves 2 de abril que introducirá cambios en el redactado de la ley para no dejar margen a la discriminación, impidiendo a los proveedores de servicios acogerse a ella para seleccionar a sus clientes. Sólo las iglesias, sus centros educativos afiliados y las ONG religiosas quedarán al margen de esta enmienda. Aunque aún falta por conseguir que sea aprobada y que la firme nuevamente el gobernador. Este tipo de legislación no es única de Indiana. Otros estados tienen leyes similares. Como por ejemplo Arkansas, que también ha anunciado reformas.

Kentucky se quedó a dos pasos de la perfección

Frank Kaminsky (20 puntos, 11 rebotes), nombrado mejor jugador del año, celebró su 22 cumpleaños de la mejor manera. Su equipo, Wisconsin, acabó en semifinales con el sueño de perfección de Kentucky (64-71). Los Wildcats de John Calipari, elegido mejor entrenador de la temporada por AP, son más altos, más fuertes, más rápidos y su defensa es temible. Pero los Badgers de Bo Ryan son un equipo veterano (todo lo que se puede ser en la NCAA), con una patrón de juego bien definido. Así que tras empezar el partido encajando un parcial de 5 a 0 no perdieron la cabeza.

En ataque Wisconsin se mantuvo fiel a su estilo, con ataques pausados y buena circulación de balón, buscando siempre el mejor tiro posible y el emparejamiento individual más favorable. El ritmo rápido le convenía la más atlética Kentucky, no a ellos. Para evitar que su rival corriera, se esforzaron en la lucha por rebote (cogieron 34, 12 ofensivos, por 22 de los Wildcats). Con una buena disposición defensiva, convirtieron cada ataque estático de los de Calipari en un rompecabezas de difícil solución.

Una canasta de Sam Dekker (16 puntos, 3 rebotes) le daba a Wisconsin 9 puntos de ventaja (14-23) mediada la primera mitad. Los gemelos Harrison, Andrew (13 puntos, 4 asistencias) y Aaron (12 puntos y 3 rebotes) asumieron la responsabilidad anotando la mitad de los puntos de los Wildcats antes del descanso. Tras imponer su defensa sobre la ofensiva de Wisconsin y conseguir ataques rápidos en los últimos 5 minutos de este primer período, Kentucky se marchó al vestuario con empate a 36 en el marcador.

En los primeros minutos de la segunda parte Wisconsin volvió a abrir una brecha en las murallas de su enemigo (44-52) tras un triple de Bronson Koenig (12 puntos, 4 rebotes). Kaminsky y su compañero en la pintura Nigel Hayes (12 puntos, 5 rebotes) aprovechaban la menor movilidad de sus marcadores obligándoles a salir hasta la línea de 3 puntos. Karl-Anthony Towns (16 puntos, 9 rebotes), al que se le había visto muy poco en el primer período, apareció para levantar a su equipo y darle 4 puntos de ventaja (60-56) tras un contundente parcial de 14 a 4.

Los árbitros también reclamaron su momento de protagonismo. Con empate a 56, señalaron una claramente inexistente falta en ataque a Josh Gasser que invalidaba un triple de Koenig.  Luego dejaron impune un manotazo de Trey Lyles al mismo Gasser que debía haber sido castigado con una falta flagrante (2 tiros libres y posesión) y la expulsión de Lyles. El top 3 de errores arbitrales se cerró con la canasta de Hayes, con el reloj de posesión a 0, que empataba el encuentro a 60 a 2:35 del final. Por suerte para el espectáculo, estos minutos de malas decisiones no fueron decisivos.

Quien sí fue determinante fue Sam Dekker, anotando un triple que daba 3 puntos de ventaja a los suyos. Ante las dificultades crónicas de Kentucky para anotar desde la larga distancia, eso suponía un margen de dos posesiones. El alero amplió este margen con un tiro libre en una jugada posterior. Aaron Harrison contraatacó con un 2+1 para que los Wildcats entrasen en el último minuto sólo 1 punto abajo. Fue entonces cuando Wisconsin impuso su veteranía, sin perder la cabeza, haciendo su juego, anotando 5 de sus 6 tiros libres, y obligando a los de Calipari a buscar desde su punto débil, los triples, una salvación que no llegó.

Una apuesta fallida

Derek Stevens es propietario de 2 hoteles (D y Golden Gate), evidentemente con sus casas de apuestas, en el centro de Las Vegas. Como la regulación de Nevada prohíbe a los propietarios apostar en sus propios negocios se para casi cada día en el Golden Nugget Hotel&Casino, situado entre sus dos propiedades, para hacer alguna apuesta. El 5 de diciembre tuvo una intuición. Entró y le preguntó al director del negocio, Tony Miller, cuánto dinero tenía que jugarse para ganar un millón de dólares en el caso de que Michigan State se proclamase campeona de la NCAA. Por aquel entonces, los Spartans habían perdido 3 de los 8 partidos que habían disputado, y un triunfo suyo en la Final Four se pagaba 50 a 1. Así que, con el beneplácito del propietario del centro de apuestas, Tilman Fertitta, Stevens se jugó 20.000 dólares a un triunfo del equipo de Tom Izzo. Nunca antes había invertido tanto dinero en una sola jugada.

En el programa de televisión de la NBC “The Tonight Show” que presenta Jimmy Fallon los expertos predijeron un triunfo de Michigan State. Sus especialistas son siete cachorrillos de perro que en realidad eligen un plato del que comer, y que ya fallaron en su vaticinio del ganador de la final universitaria de futbol americano. Pero el espectáculo es el espectáculo.

El problema para Stevens y Fallon es que las semifinales del “March Madness” se juegan en el primer fin de semana de abril y Tom Izzo saca lo mejor de los Spartans en marzo. Su equipo abrió el partido frente a Duke con un parcial de 6 a 14 gracias a tres triples de Denzel Valentine (22 puntos, 11 rebotes) y otro de Travis Trice (16 puntos, 5 asistencias). Mike Krzyzewski volvió a optar por un cinco titular “pequeño”, con Matt Jones de tres y Justise Winslow de cuatro. Una configuración que estrenó en cuartos ante Gonzaga y que mantuvo en la final.

Duke tardó 5 minutos en ajustar su defensa tras un inicio en que sus jugadores no llegaban a puntear los tiros de su rival. En ataque, Justise Winslow (19 puntos, 9 rebotes) y Jahlil Okafor (18 puntos, 6 rebotes) empezaron a producir ante la impotencia de sus defensores para evitar sus puntos. Tras cinco minutos de gloria de Michigan State, los Blue Devils iniciaron su labor de demolición. En la segunda mitad, con la colaboración de Quinn Cook (17 puntos), las diferencias se convirtieron en escandalosas hasta llegar a un resultado final de 81 a 61.

El quinto campeonato de Coach K

Mike Krzyzewski y Bo Ryan buscaban en la final su quinto título a nivel nacional de los Estados Unidos. Con una pequeña diferencia: los cuatro previos de Coach K corresponden a la Division I con Duke y los de Ryan a la Division III con Wisconsin – Platteville. Al final el pentacampeón fue Coach K. En el duelo de estilos que se vivió en la final entre un conjunto con un juego colectivo muy estructurado como el de Ryan y otro que este año ha vivido más del talento individual, se acabó imponiendo Duke (68-63).

Se preveía un emparejamiento clave entre Jahlil Okafor (10 puntos, 3 rebotes) y Frank Kaminsky (21 puntos, 12 rebotes). El pívot de Wisconsin dominó a su par la mayor parte del encuentro, cargándole de faltas y en algunos momentos bailándole a voluntad entrando desde la línea de 3 puntos. En defensa, le impidió recibir en el poste bajo, desde donde genera el juego ofensivo de su equipo. Eso desmontó el esquema de juego de los Blue Devils, que tuvieron que recurrir al talento individual en ataque. Un acierto táctico de Bo Ryan que, paradójicamente, le hizo perder el campeonato.

El otro duelo clave entre Justise Winslow (11 puntos, 9 rebotes, 3 tapones) y Sam Dekker (12 puntos, 8 rebotes) no existió. Winslow se cargó rápido de faltas, pero por culpa de Nigel Hayes. El alero de Duke tuvo buenos momentos en defensa, pero se le vio precipitado en ataque. Dekker, por su parte, solo apareció cuando Wisconsin llevaba el viento a favor. Su noche fue especialmente negada en los triples. En las eliminatorias previas había acumulado 15 aciertos en 30 lanzamientos. En el último partido de la temporada falló sus 6 intentos.

Cada aspirante al título tuvo su momento. Los Blue Devils en la primera mitad, cuando consiguieron imponer su velocidad sobre la pausa habitual de Wisconsin. Pero con el marcador 23 a 17 Okafor y Winslow cometieron sus segundas personales. Con los dos novatos estrella de Duke en el banquillo, los Badgers remontaron. Al descanso se llegó con empate a 31. En la segunda mitad fue Wisconsin la que impuso su estilo. A 13:23 del final ganaba de 9 (48-39) con 9 punto del base Bronson Koenig (10 puntos, 4 asistencias) y 6 de Kaminsky de los 17 de los suyos en esos minutos del período. Cuando todo parecía perdido para Duke, apareció su factor X.

Con Winslow y Okafor nuevamente en el banquillo a causa de sus problemas de faltas, apareció el cuarto freshman del que nunca se habla, Grayson Allen (16 puntos), para rescatar a los suyos. Allen anotó 8 puntos de los 11 de su equipo en el parcial de 11 a 3 que volvía a meter a los Blue Devils en la lucha por el título. Los otros 3 fueron del tercer novato estrella y jugador más valioso de la final Tyus Jones (23 puntos, 5 rebotes). El base, que anotó 19 puntos tras el descanso, asumió la responsabilidad ofensiva sin que Bo Ryan ordenase a su especialista defensivo, Josh Gasser, que lo frenase. El escolta tenía la misión de secar a Quinn Cook, y el entrenador de Wisconsin no se salió del guión.

El momento de Okafor llegó con el partido igualado. El candidato a número 1 del draft de la NBA superó en dos ataques consecutivos la hasta entonces modélica defensa de Kaminsky sobre él. En la defensa intermedia entre ambos, frenó por primera vez al ganador del premio al mejor jugador de la temporada en su camino hacia canasta. La moral de los Badgers quedó tocada. Un triple de Tyus Jones completó una secuencia que le daba 8 puntos de ventaja a Duke a falta de 84 segundos de partido (66-58). Durante la racha los Devils se beneficiaron de un par de discutidas decisiones arbitrales en dos fuera de banda (uno de ellos sin pitar).

Wisconsin redujo su margen a 3 puntos cuando restaban 50 segundos (66-63). Un Krzyzewski previsor se jugó sus últimos ataques con Okafor en el banquillo. Ante la posibilidad de que Wisconsin recurriera a las faltas personales sobre el pívot (sólo un 51,3% de acierto en los tiros libres) para remontar el técnico prescindió de su estrella de este curso. Tyus Jones fue quien recibió la falta y anotó los dos lanzamientos desde los 4,60. En unos 35 segundos finales de locura para los Badgers, el equipo se descompuso, perdiendo su orden y sus jerarquías en pista. Koenig tuvo que jugarse el tiro más importante de la temporada porque nadie más quiso el balón. Y falló.

Torneos Menores

Dos tiros libres del base Chasson Randle (25 puntos) en la prórroga le dieron la victoria a Stanford sobre Miami en la final del NIT (66-64). Los Cardinals habían llegado a ganar de 13 en la segunda parte. Randle fue elegido MVP de un torneo que este año ha experimentado fijando el tiempo de posesión en 30 segundos (la NCAA lo tiene fijado en 35). El júnior madrileño Iván Cruz Uceda jugó 31 minutos en unos Hurricanes con muchas bajas, aportando 3 puntos, 5 rebotes y 2 tapones.

Loyola de Chicago derrotó a Louisiana-Monroe en las series finales del College Basketball Invitational (CBI). En este torneo el ganador no se decide a partido único sino en una serie al mejor de tres, y los Ramblers se impusieron en los dos primeros haciendo innecesario el restante. Earl Peterson fue elegido el mejor jugador. Evansville superó a Northern Arizona 71 a 65 en la final del CIT de la mano de Egidijus Mockevicius (27 puntos, 12 rebotes, 4 tapones). El MVP del torneo fue el base D.J. Balentine.

El “Havoc” hace las maletas

Shaka Smart, entrenador las últimas 6 temporadas de Virginia Commonwealth, será el nuevo responsable del equipo de baloncesto de la Universidad de Texas. Tras llevar a VCU a la Final Four el 2011, Smart ocupará el lugar de un Rick Barnes que en 17 temporadas en los Longhorns metió al equipo 16 veces en el March Madness, pero sin conseguir pasar de la segunda ronda desde el 2008. El nuevo técnico desoyó la oferta de dos clubs de striptease de Richmond, que le ofrecieron bailes gratis ilimitados para él y todo su equipo si permanecían en VCU. El baloncesto por encima de todo.

Otra novedad destacada en los banquillos ha sido la contratación de Chris Mullin como nuevo entrenador de Saint John’s tras la marcha de Steve Lavin. En 1985 la estrella de la NBA y miembro del primer Dream Team olímpico llevó a la Red Storm a la Final Four como jugador. Ahora empieza su camino (largo y tortuoso) para intentarlo como técnico.

Y la próxima temporada

El 1 de abril se disputó el McDonald’s All American Game, un All Star de los jugadores de instituto. Ganó la selección del Este a la del Oeste por 111 a 91 y Cheick Diallo fue elegido el mejor jugador gracias a sus 18 puntos y 10 rebotes en 17 minutos en pista. Más allá del resultado, este partido nos sirve para empezar a hacer boca de los jugadores que darán el salto a la NCAA la próxima temporada. Aquí os dejo unos highlights para que os vayáis familiarizando con algunos de ellos.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, abril 2015

NCAA: Kentucky sobrevive, Michigan State se reivindica y UCLA sorprende

23 Mar

Después del primer fin de semana de competición del March Madness ya tenemos un cabeza de serie fuera de la competición. Se trata de Villanova en el Este, una región que también ha perdido a su número 2. La primera ronda tuvo tantas sorpresas que de los 11,5 millones de brackets registrados por la ESPN, sólo 1 había acertado todos los vencedores.

El último ranking del curso

Kentucky empezó el March Madness tal como empezó la temporada: al frente del ranking de Asociated Press. Y de forma unánime. Al ser la última votación del curso los expertos se dejaron ir un poco subiendo a Villanova hasta la segunda posición para castigar a Duke (4) y Virginia (6) por sus derrotas en semifinales en el torneo de la Atlantic Coast. Wisconsin ascendió hasta la tercera posición mientras que Arizona cerró el Top 5 de la lista.

Notre Dame escaló hasta el octavo lugar, por detrás de Gonzaga, desde el onceavo, relevando a una Maryland que se fue hasta el número 12. Iowa State siguió a los Irish en su ascenso, del 13 al 9. Kansas, a pesar de perder un puesto, se mantuvo entre las 10 mejores. Davidson y Boise State desaparecieron del Top 25, dejando sitio para la llegada de Michigan State (23) y Virginia Commonwealth (25).

Los First Four

Hampton se ganó el derecho de ser eliminada por Kentucky en la primera ronda tras derrotar a Manhattan (64-74) en este partido previo. Los Pirates abrieron el encuentro con un parcial de 7 a 0. Un triple de Deron Powers elevó su ventaja hasta los 12 puntos a 3:52 del descanso. Su rival reaccionó hasta ponerse a un punto mediada la segunda mitad. Reginald Johnson (15 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) frenó con sus puntos el empuje de los Jaspers. Luego, cuando su compañero Quinton Chievous (15 puntos, 13 rebotes) ya estaba fuera de juego por una torcedura de tobillo, los remató con dos robos de balón.

Ole Miss le dio a probar a Brigham Young su propia medicina. El 2012 BYU eliminó en esta fase a Dayton tras remontar 25 puntos de desventaja. En esta ocasión, los Rebels del madrileño Sebas Saiz (10 puntos, 9 rebotes, 2 tapones) ganaron (94-90) tras anular el margen rival de 17 puntos al descanso. En la primera mitad, los Cougars estuvieron acertadísimos en el triple (10 de 15) liderados por Tyler Haws (33 puntos, 19 en los primeros 20 minutos) y Chase Fischer (17 de sus 23 puntos en el primer tiempo). Ole Miss negó espacios a los tiradores rivales en la segunda parte y empezó a anotar cargando en la pintura con un destacado M.J. Rhet (20 puntos) o robando balones. De sus 62 puntos en este período, 48 llegaron por estas dos vías. Y cuando los Cougars se pusieron en zona, Stefan Moody (26 puntos, 5 asistencias) les martilleó con triples psicológicos.

Robert Morris derrotó a North Florida (77-81) a pesar de que perdía de 13 en los primeros compases de la segunda mitad tras dos triples de Beau Beach (28 puntos, 7 rebotes, 6 de 10 en canastas de 3 puntos). El secreto de la remontada de los Colonials estuvo en que no perdieron ningún balón después del descanso. En ataque, entre los titulares Marcquise Reed (19 puntos) Rodney Pryor (20 puntos) y el reserva Lucky Jones (21 puntos, 7 rebotes, 5 recuperaciones) anotaron 39 de los 50 puntos que sumó el equipo para salir del pozo.

Dayton aprovechó la ventaja de jugar en casa (esta fase de la Locura de marzo se disputó en la cancha de la Universidad de Dayton) para deshacerse de Boise State (55-56). El alma ofensiva de este equipo es Jordan Sibert (13 puntos en 24 minutos). Los Broncos aprovecharon que el escolta estaba en el banquillo con 3 faltas para cerrar la primera parte con 9 puntos de ventaja, liderados por Derrick Marcks (23 puntos, 3 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones).

Una buena racha de Scoochie Smith (11 puntos, 6 asistencias) igualó la situación momentáneamente antes de un nuevo estirón de Boise State, que mantuvo su liderato aprovechando la cuarta falta de Sibert. A 3:40 del final el equipo que jugaba en casa perdía de 7. Con Sibert de nuevo en pista llegó la última remontada. Un triple suyo avanzaba a Dayton faltando 37 segundos. Los Broncos tuvieron dos posesiones para evitar su derrota, pero no estuvieron acertados. La jugada curiosa de la noche la protagonizó Dyshawn Pierre, a quien se le bajaron los pantalones en un rebote.

La batalla de Kentucky en el Medio Oeste

La principal favorita a ganar el torneo avasalló en primera ronda a Hampton (79-56) siguiendo el guión previsto. Su rival en la segunda ronda fue una Cincinnati que venía de eliminar a Purdue (66-65). El equipo de la Big Ten tuvo una noche negada en los triples (4 de 26) pero A.J. Hammons (17 puntos, 10 rebotes) y Vince Edwards (14 puntos, 8 rebotes, 7 asistencias) lo compensaban en la pintura. Fueron precisamente 2 canastas de tres puntos las que le dieron 7 puntos de ventaja a 48 segundos del final de la segunda mitad. Cincinnati respondió con un parcial de 2 a 10 culminado con la canasta de Troy Caupain (10 puntos, 4 asistencias) en el último segundo que forzó la prórroga. En el tiempo añadido Coreontae DeBerry (13 puntos) le dio la iniciativa necesaria a Cincinnati para vencer.

Cincinnati planteó su duelo contra Kentucky como una batalla, sin rehuir ningún contacto, sin dar un paso atrás, peleando por cada rebote y cada balón suelto como si su vida dependiera de ello, como si no hubiera un mañana. Fue un partido duro, incluso con momentos de tensión con Octavius Ellis de los Bearcats presente en todas las salsas. Los Wildcats se enfrentaron por primera vez esta temporada a un rival que les discutía su dominio físico.

Hasta los últimos 8:30 del encuentro no consiguieron los de Calipari estabilizar su ventaja por encima de los 10 puntos. Y ni así se rindieron los Bearcats. A pesar de recibir 4 tapones en una posesión, siguieron luchando por anotar en la zona. A pesar de estar 17 abajo en el marcador a falta de menos de 2 minutos siguieron negando canastas fáciles a la campeona de la SEC. Kentucky se acabó imponiendo 64 a 51 y lo que es más importante, sobrevivió a un tipo de juego al que aún no se había enfrentado.

West Virginia amargó el debut como entrenador de Bobby Hurley en el March Madness. El técnico se había proclamado campeón dos veces como jugador con Duke. Su Buffalo llegó a la media parte 10 puntos abajo. En la segunda mitad aprendieron a superar la presión de los Mountaineers y remontaron con 16 puntos en transición. Tarik Phillip (9 puntos, 3 rebotes), un suplente valorado sólo por su defensa, anotó el triple que aseguraba el triunfo de West Virginia por 68 a 62. Bob Huggins, su entrenador, se olvidó de hacer un cambio de balonmano y sentarlo en el ataque decisivo.

Maryland salió decidida a tumbar a Valparaíso por la vía rápida, con un parcial de salida de 11 a 2. Los Crusaders, sin embargo, encajaron ese golpe y todos los posteriores que le lanzó su contrincante. Cada vez que los Terrapins se escapaban, el equipo modesto conectaba una serie de triples (12 de 27) para volver a ponerse a su altura. Alec Peters fue su referente con 18 puntos (4 de 7 en canastas de 3 puntos). El encuentro se resolvió en dos jugadas en los últimos dos minutos, un 2+1 de Dez Wells (14 puntos) con rebote ofensivo incluido y la presión en la última jugada de Varun Ram que evitó el posible triple del empate de Keith Carter. Ram sólo estuvo en pista 13 segundos, pero aprovechó al máximo su tiempo de juego para ayudar a Maryland a vencer (65-62).

En el duelo de segunda ronda West Virginia superó a Maryland gracias a su defensa, que forzó 23 pérdidas de pelota a su rival, y el trabajo en la zona de Devin Williams (16 puntos, 10 rebotes). El encuentro se mantuvo en términos de igualdad hasta que un parcial de 0 a 8 concedió a los Mountaineers 9 puntos de ventaja a faltando 7 minutos y 15 segundos para acabar el encuentro. Las cuatro canastas de los de Bob Huggins coincidieron con la lesión del base de los Terrapins, Melo Trimble (15 puntos, 7 rebotes). El novato recibió un golpe en la cabeza por parte de un compañero y ya no pudo volver a la pista. El otro líder de Maryland, el escolta Dez Wells, sólo pudo jugar 13 minutos a causa de las personales. Mientras estuvo sobre el parquet, la defensa de West Virginia le provocó 8 pérdidas de balón que dieron origen a 10 puntos. Regaló más de los que anotó (9).

Notre Dame pasó muchos apuros para superar en primera ronda a Northeastern (69-65). Los Huskies no desesperaron cuando estaban 12 abajo a 6 minutos del final. Tras un parcial de 4 a 14, Scott Eatherton (18 puntos, 8 rebotes) redujo su desventaja a tan sólo 2 puntos con 37 segundos por jugarse. La mala gestión de su última posesión posibilitó el robo de balón de Jerian Grant (17 puntos, 5 asistencias) y los tiros libres de Zach Auguste (25 puntos, 5 rebotes) que cerraron el encuentro.

Texas puso el colofón a su irregular temporada cayendo en primera ronda ante Butler (56-48). Los Bulldogs ganaban de 11 a 4 minutos del descanso, tras un triple de Kellen  Dunham (20 puntos), cuando de forma súbita se les fundieron los plomos. No fue hasta que se habían disputado los 6 primeros minutos de la segunda mitad que Dunham volvió a anotar un lanzamiento de campo para Butler. Los Longhorns no aprovecharon plenamente la sequía rival, limitándose a igualar el encuentro con un parcial de 2 a 15. Los dos puntos de Dunham abrieron un parcial de 11 a 0. Los tejanos llegaron a ponerse a 1 punto nuevamente en un rabioso final de Isaiah Taylor (14 puntos, 4 asistencias), autor de 12 de los últimos 18 puntos de los suyos, pero Butler se mantuvo firme.

Roosevelt Jones (23 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias), que se había lesionado la rodilla izquierda ante Texas, jugó 44 de los 45 minutos posibles frente a Notre Dame (hubo una prórroga) en la segunda ronda.  El escolta sumó 9 puntos en el parcial de 5 a 15 que permitió a Butler recuperar antes del descanso la ventaja de 10 puntos que habían alcanzado los Irish. En la segunda parte el destacado para los Bulldogs fue Andrew Chrabascz (20 puntos). Su equipo llegó a tener hasta 6 puntos de ventaja tras un parcial de 2 a 16, pero no los pudo conservar. Butler aún tuvo dos opciones de vencer a su rival al final de los 40 minutos.

Con empate a 55 los Bulldogs tuvieron 5 lanzamientos en los últimos 2 minutos por 0 de su oponente. Ninguno entró. En la prórroga se cambiaron las tornas. Los irlandeses asumieron el control y aseguraron el triunfo (67-64) tras dos triples consecutivos, uno de Pat Connaughton (7 puntos, 9 rebotes, 5 tapones) y otro de Steve Vasturia (20 puntos, 6 rebotes). Mike Brey, su entrenador, pudo dedicarle el triunfo a su madre, olímpica en natación con los EUA en 1956, fallecida de un ataque al corazón la misma mañana del partido.

Las esperanzas de Indiana de salvar la temporada, y de su entrenador Tom Crean de asegurar su cargo se esfumaron tras su derrota en primera ronda frente a Wichita State (81-76). Los Hoosiers llegaron a tener hasta 8 puntos de ventaja en la primera parte gracias a los triples de Yogi Ferrell (24 puntos, 4 de 6) y Collin Hartman (11 puntos, 3 de 4). Fred VanVleet (27 puntos, 4 asistencias) evitó el hundimiento de los Shockers antes del descanso. En la segunda mitad el base y el novato Zach Brown (11 puntos, 8 rebotes) contribuyeron de forma decisiva a poner contra las cuerdas a Indiana con un parcial de 15 a 3. En los 6 minutos finales Ron Baker (15 puntos, 5 rebotes, 5 recuperaciones) y Tekele Cotton (9 puntos, 5 rebotes) contuvieron la última ofensiva de los de Tom Crean anotando los últimos 14 puntos de los vencedores (7 por cabeza).

Kansas superó sin ningún tipo de problema a New Mexico State (75-56). Los Jayhawks estuvieron sensacionales desde la línea de triples (9 de 13). En segunda ronda ante Wichita State se quedaron en un paupérrimo 6 de 21 (28,6%). El equipo de este año de Bill Self ha evidenciado problemas de carácter, de alma, en los momentos complicados. En su último partido de curso esta carencia se hizo evidente de nuevo. Inicialmente parecía que Frank Mason (16 puntos, 6 rebotes) podría superar a Fred VanVleet (17 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 4 robos) en el duelo de bases, dándole a Kansas una ventaja de 8 puntos. Pero entonces aparecieron los triples de Wichita State (10 de 20 al final del partido) para pulverizar la renta de su rival antes del descanso.

En la segunda mitad Tekele Cotton (19 puntos) tocó a carga. Un triple de Evan Wessel (12 puntos, 9 rebotes, 4 de 6 en triples) puso a los Shockers 13 arriba. Bill Self ordenó a sus jugadores que presionaran en toda la pista. El recurso fue efectivo hasta que Darius Carter (10 puntos, 4 rebotes) conectó dos canastas seguidas a falta de 5 minutos. Al técnico, que ya había agotado sus tiempos muertos, no le quedó más remedio que contemplar impotente la derrota de sus jugadores por 65 a 78.

Wisconsin sobrevive a Joseph Young en el Oeste

A falta de 4:30 para el descanso entre el enfrentamiento de primera ronda entre Oregon y Oklahoma State, Joseph Young (27 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias) había fallado sus 3 lanzamientos y sólo llevaba 2 puntos de tiros libres. El hijo de Michael Young, ganador de la Euroliga en 1993 con el Limoges, cerró la primera parte con una racha de 15 puntos y su equipo pasó de perder de 8 a ganar de 4. Los Cowboys volvieron a plantar cara durante 16 minutos para volver a ceder en sus fatídicos últimos 4 minutos, en este caso de la segunda parte. En este lapso fallaron 6 de sus 7 lanzamientos de campo para encajar el parcial de 9 a 4 que les condenó a perder 79 a 73. Por los derrotados, Phil Forte sumó 12 puntos, pero se quedó en 1 de 7 en triples. ¿Recordáis lo que hemos dicho a lo largo de la temporada sobre Forte y sus rachas de triples? Pues eso.

Coastal Carolina resistió 12 minutos y 38 segundos antes de que Wisconsin, la primera cabeza de serie de esta región,  se le escapase de forma definitiva (86 -72) en su duelo de primera ronda. Los bajitos Chanticleers, sin ningún titular de más de 2 metros, no pudieron frenar a la línea frontal de los Badgers (62 puntos y 22 rebotes entre Frank Kaminsky, Sam Dekker y Nigel Hayes). El trío mantuvo un duelo desigual en segunda ronda contra Joseph Young. Con los puntos de Dekker (17 puntos, 5 rebotes), Kaminsky (16 puntos, 7 rebotes) y Hayes (14 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) Wisconsin abrió distancia en el marcador respecto a Oregon.

Young empezó frío, fallando sus 5 primeros lanzamientos, pero a la que anotó su primer triple no tuvo freno. El escolta le clavó 30 puntos a su rival, aunque estaba en inferioridad de 3 a 1. Los breves momentos en que Jalil Abdul-Bassit (12 puntos, 4 de 5 en triples) y Dwayne Benjamin (8 puntos, 8 rebotes) le acompañaron, los Ducks consiguieron empatar a 52. Cuando le dejaron solo, Bronson Koenig (12 puntos) se sumó al trío de Wisconsin para sentenciar el choque (72-65).

Wesley Saunders (26 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias) anotó 15 de los 18 primeros puntos de Harvard en primera ronda ante North Carolina. Su liderazgo, no obstante, no resultó decisivo. Los Tar Heels se fueron hasta los 16 puntos de ventaja en la segunda mitad. Los empollones, con todo perdido, se fueron hacia delante tras una canasta de Siyane Chambers (13 puntos). Con un 3+1 de este jugador loscampeones de la Ivy League se ponían 2 puntos arriba a 1:15 del final tras un parcial de 13 a 31. Dos canastas del freshman Justin Jackson (14 puntos) salvaron del desastre a los de Roy Williams.

Arkansas también se libró por los pelos del upset frente a Wofford (56-53). Fue un duelo a cara de perro en el que los Razorbacks fueron por detrás en el marcador, aunque por pocos puntos, durante muchísimos minutos. Michael Qualls (20 puntos) y Bobby Portis (15 puntos, 13 rebotes) sostuvieron a los suyos en el tramo final del encuentro. La mala noche de Karl Cochran en el tiro (12 puntos pero 2 de 12 en triples) fue un lastre para los Terriers. Cochran falló uno de los tiros de tres de que dispuso su conjunto para forzar la prórroga.

North Carolina se metió en los “Sweet 16” (los mejores 16) superando a Arkansas en su segundo partido del fin de semana (87-78). Marcus Paige (22 puntos, 6 rebotes, 5 recuperaciones) empezó con la muñeca fría fallando 7 de sus 8 lanzamientos de la primera parte. Los Razorbacks salieron en tromba con Michael Qualls (27 puntos, 10 rebotes, 3 asistencias) dirigiendo la ofensiva secundado por los triples de Rashad Madden y Anthlon Bell. Pero los compañeros de Paige se mantuvieron firmes, y llegaron al descanso con ventaja en el marcador, 39 a 36.

Un Bobby Portis (18 puntos, 14 rebotes, 5 recuperaciones) prácticamente inédito durante la primera mitad empezó a anotar en la segunda, pero sin romper la igualdad del encuentro. Hasta que Kennedy Meeks se lesionó la rodilla. Sin su pívot, Roy Williams puso un equipo pequeño en pista. Paige asumió el liderazgo de los Tar Heels, anotando 20 puntos a partir de ese momento, 15 en el parcial de 24 a 11 que decantó el duelo. Justin Jackson (16 puntos) y J.P. Tokoto (13 puntos, 5 rebotes, 8 asistencias) remataron la faena. Tras la victoria, el entrenador de UNC se desmelenó en el vestuario.

La aventura de Sebas Saiz (4 puntos, 5 rebotes, 2 tapones en 21 minutos) en este Madness se acabó en primera ronda frente a Xavier (76-57). Unos cansados Rebels fueron incapaces de frenar a Matt Stainbrook (20 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias) en la pintura ni a Dee Davis en la lejana distancia (17 puntos, 4 de 9 en triples).

Georgia State protagonizó una de las grandes sorpresas de la primera ronda eliminando a la cabeza de serie número 3 Baylor (56-57). A poco menos de tres minutos del final este resultado parecía imposible. Dos tiros libres de Rico Gathers (9 puntos, 10 rebotes) ponían a  Baylor 8 puntos por delante en el marcador a falta de 2:54. Pero el hijo del entrenador de los Panthers no quería que la fiesta acabase tan rápido.

R.J. Hunter (16 puntos, 3 rebotes, 3 recuperaciones) sumó 12 puntos en un parcial de 0 a 13 que dejó a los Bears KO en la lona. Los últimos 3, con un triple a falta de 3 segundos. Ron Hunter, que se había lesionado el tendón de Aquiles tras la decisiva actuación de su hijo en la final de conferencia, se cayó de su silla tras esta canasta de su vástago. En este final enloquecido Baylor tuvo 4 pérdidas de balón, 2 de ellas responsabilidad de Taurean Prince (18 puntos, 15 rebotes).

El viaje de marzo de Georgia State concluyó frente a Xavier (75-67). R. J. Hunter (20 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias) volvió a brillar, pero sus compañeros estuvieron discretos. Por contra, los titulares de los Musketeers encontraron el apoyo de dos hombres de banquillo, Jalen Reynolds (21 puntos, 6 rebotes) y Myles Davis (17 puntos). Reynolds avasalló en la pintura mientras Davis frió a triples (5 de 8) a los Panthers. El equipo de Ron Hunter no fue nunca por delante en el marcador. Aunque en la primera parte pudo contrarrestar los arreones de su rival, en la segunda el acierto de Xavier en los tiros de campo (13 de 16) y su fiabilidad en los tiros libres (22 de 25 global) acabó por sentenciarles.

El sensacional freshman D’Angelo Russell (28 puntos, 6 rebotes) llevó a Ohio State al triunfo en la prórroga frente a Virginia Commonwealth (72-75). El base sólo estuvo en el banquillo 1 minuto, el tiempo necesario para ponerle un vendaje en la ceja tras recibir un codazo de Doug Brooks (14 puntos, 4 de 7 en triples) en el tramo final de la segunda parte. El técnico de VCU Shaka Smart empezó el duelo con su habitual “havoc”, una presión en todo el campo. Tras tener 12 puntos de ventaja, tuvo que renunciar a su defensa característica cuando Russell y el base Shannon Scott (9 puntos, 10 asistencias) le destrozaron la táctica. La igualdad se mantuvo hasta el final, con los Buckeyes aprovechando su mayor acierto en el tiro (49,1% por 38,1% de su rival) y VCU haciendo valer su dominio del rebote ofensivo (13 a 8). Russell se marcó la jugada de la noche, aunque la acción no acabase en canasta.

Arizona pasó el rodillo por encima de Texas Southern (93-72), a pesar de que el entrenador Sean Miller no se mostró nada contento con la defensa realizada por sus jugadores.  En su siguiente partido los Wildcats se vieron superados de salida por sus problemas para atacar la zona 2-3 de Ohio State. Los Buckeyes llegaron a tener 6 puntos de ventaja con un D’Angelo Russell (9 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias) fallón en el tiro (3 de 19) pero autor de alguna asistencia espectacular. Arizona empezó a superar la defensa rival con la velocidad para romper las líneas del base T. J. McConnell (19 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 5 recuperaciones) y la habilidad de Rondae Hollis-Jefferson (11 puntos, 10 rebotes, 5 asistencias) recibiendo en la línea de tiros libres y conectando desde ese punto con sus pívots, Brandon Ashley y Kaleb Tarczewski.

La tercera falta en los primeros compases de la segunda parte de Ashley no fue un problema sino una ventaja para los de Miller. El equipo pasó a jugar con 3 “bajitos”. El cuarto triple de Gabe York (19 puntos, 5 triples) tras el descanso les dio 13 puntos de ventaja mientras McConnell enfriaba el ritmo del partido. Con su rival asegurando sus ataques, Ohio State perdió la oportunidad de anotar en transición y se atascó en estático. Thad Matta ordenó cambiar a defensa individual a su equipo, con presión a toda pista los últimos 5 minutos, pero no pudo evitar la derrota por 73 a 58.

El Este, descabezado

El dominio abrumador de Louisiana State en la pintura durante la primera parte de su duelo de primera ronda frente a North Carolina State le dio una ventaja de 14 puntos al descanso. Jarell Martin (16 puntos, 11 rebotes, 4 asistencias) y Jordan Mickey (12 puntos, 14 rebotes, 6 tapones) campaban a sus anchas, bien escoltados por Tim Quarterman (17 puntos, 9 rebotes, 7 asistencias). A 10:25 del final los Tigers dominaban de 12, tras la última canasta en juego de Martin. Última suya, y de su equipo, que falló sus siguientes 12 lanzamientos. La debacle se completó con un 5 de 13 en los tiros libres. El parcial para la Wolfpack fue de 5 a 18. Una canasta a falta de 4 segundos de Bejaay Anya le acabó dando la victoria a North Carolina State (66-65).

La primera cabeza de serie de esta región Villanova no mostró ninguna compasión ante Lafayette (93-52) en su primer encuentro del fin de semana. Los Wildcats no salieron vivos del segundo, frente a una North Carolina State (68-71) con un ataque muy compensado (4 de sus titulares por encima de los 10 puntos). Su principio de partido ya fue premonitorio, acertando 2 de sus primeros 14 tiros de campo. Sólo las pérdidas de balón de la Wolfpack en estos minutos iniciales (4) evitaron una diferencia difícil de recuperar.

Tras remontar al descanso, Villanova volvió a las andadas en el inicio de la segunda parte (2 de 12 en sus primeros lanzamientos). Esta vez sus rivales si lo aprovecharon y se escaparon de 12 puntos. Jayvaughn Pinkston (13 puntos, 6 rebotes) y Darrun Hillard (27 puntos, 6 de 10 en triples) intentaron salvar al equipo de la eliminación. Dillard, tras conectar 3 triples en 90 segundos, puso a los Jay Wright a 1 punto. Lástima que sólo faltaba 1 segundo para el final.

Northern Iowa superó en primera ronda a Wyoming (71-54) a pesar de los esfuerzos de Larry Nance Jr (16 puntos, 7 rebotes). Los Panthers ganaban de 21 a 15 minutos del final. El hijo del ganador del primer concurso de mates de la NBA anotó 2 triples, Riley Grabau le secundó con 2 más y Charles Hankerson puso otro. La diferencia se redujo hasta 7 puntos sin que los jugadores de Norhtern Iowa perdieran la calma en ningún momento. Una vez se acabó la racha, volvieron a irse en el marcador.

Más problemas tuvo Louisville para vencer en su primer enfrentamiento a la UC Irvine (57-55) del gigante de 2,28 Mamadou N’Diaye (12 puntos, 5 rebotes). Los correosos Anteaters se mantuvieron pegados a los talones del equipo de Rick Pitino los 40 minutos. Con Montrezl Harrell anulado (8 puntos, 4 rebotes), los Cardinals tuvieron que recurrir a sus exteriores. En el último minuto Wayne Blackshear (19 puntos, 7 rebotes) penetró para anotar ante la torre rival el empate a 55, Quentin Snider (16 puntos, 5 rebotes) puso el marcador en 57 a 55 desde la línea de tiros libres y Terry Rozier (12 puntos, 3 rebotes, 5 asistencias) provocó una pérdida de pelota en la última posesión de UC Irvine.

Sin embargo, los Cardinals tuvieron un partido mucho más plácido en segunda ronda ante Northern Iowa (66-53). Rick Pitino tenía perfectamente estudiados a sus rivales y especialmente a su mejor jugador, el pívot Seth Tuttle (14 puntos, 7 rebotes). Para frenarlo, hizo salir de titular a Mangog Mathiang y dispuso a sus jugadores en una defensa que mutaba de zona 2-3 a individual y viceversa. Tras unos primeros minutos disputados, a la que Terry Rozier (25 puntos, 5 rebotes, 7 asistencias) encontró la canasta de los Panthers Louisville pasó a dominar de forma definitiva el encuentro.

Dayton se convirtió en el único equipo de los First Four en superar la primera ronda tras vencer a Providence (53-66). Para los Flyers, que no parecieron notar el cansancio, era su 5 partido en 8 días. Un fallón Jordan Sibert (15 puntos, 3 de 12 en los tiros) y Dyshawn Pierre (20 puntos, 9 rebotes) fueron sus hombres claves en ataque con 15 puntos. Un triple de Pierre puso el 42 a 50 a 4:28 del final. En el tiempo muerto de los Friars, el entrenador Ed Cooley fue sancionado con una técnica por lanzar su silla contra el suelo. El técnico afirma que no fue premeditado, que pretendía animar a sus jugadores, pero lo cierto es que su equipo le perdió la cara al partido de forma definitiva. Aunque si no lo digo reviento: la técnica me parece absurda.

Oklahoma dejó en la cuneta a las primeras de cambio a Albany (66-60). Su entrenador Lon Kruger se convirtió en el primero en ganar un partido del torneo con 5 universidades diferentes. En la segunda ronda frente a Dayton (72-66) se convirtió en el primero en meterse entre los 16 mejores con 4 equipos distintos. Oklahoma abrió las hostilidades ante los Flyers anotando 7 de sus 9 primeros tiros de tres. Los Sooners estaban 12 arriba, pero Dayton aún no tenía ganas de irse a casa y respondió con un parcial de 0 a 15 recuperando 6 pelotas. Los de Archie Miller creyeron que podrían repetir la historia del curso pasado cuando un triple de Dyshawn Pierre les dio 9 puntos de ventaja a 7 minutos del final. Oklahoma bajó el culo en defensa para sumar 16 puntos mientras dejaba a su rival, que falló 8 de sus 9 tiros de campo y regaló 5 pelotas, en 2.

Michigan State dio per acabado su primer partido del torneo antes de tiempo, y eso casi le cuesta la derrota. Los Spartans ganaban a Georgia de 12 a falta de 90 segundos. Un minuto después, sólo ganaban de 4. Denzel Valentine (16 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 3 recuperaciones) anotó sus 6 tiros libres en los últimos 30 segundos para darle la victoria a los de Tom Izzo por 70 a 63.

Belmont, de la mano de Craig Bradshaw (25 puntos, 9 rebotes), le plantó cara a Virginia hasta el final (79-67). Dos triples seguidos del jugador pusieron a los Bruins 2 puntos por debajo a 4:36 del final. Los Cavaliers aseguraron su victoria en los tiros libres, anotando 11 de sus 13 intentos en la parte final del encuentro. La buena noticia para los de Tony Bennett fue la recuperación como anotador de Justin Anderson (15 puntos, 5 rebotes).

Michigan State ha llegado a marzo en su mejor momento del año. Su triunfo en la segunda ronda sobre Virginia (54-60), segunda cabeza de serie del cuadrante, es la prueba evidente. La defensa de los Spartans, aprovechando al máximo su potencial físico para cerrar su aro, desconectó por completo el estilo de ataque de su rival, pausado y controlado. No dejaron pensar a Malcolm Brogdon, y los de Tony Bennett no hallaron la manera de anotar con fluidez. En ataque, los de Tom Izzo vivieron de dos rachas. La primera, en los primeros 20 minutos, de Travis Trice (23 puntos, 3 asistencias). El escolta anotó 13 puntos de una tacada. El marcador pasó del empate a 2 hasta un 15 a 4.

La segunda racha llegó tras el descanso, cuando un Justin Anderson aun falto de forma acercó a los Cavaliers a tan sólo 2 puntos. Denzel Valentine encendió la mecha con un triple y Branden Dawson (15 puntos, 9 rebotes, 4 tapones) entró en ignición con 7 puntos. Michigan State se puso 12 arriba tras otro triple, esta vez de Brynn Forbes. Los últimos 15 minutos del encuentro, con pocas canastas en juego y muchos tiros libres, se hicieron interminables para los Spartans, que administraban su renta, y agónicos para Virginia que no consiguió eliminarla. La lucha de Darion Atkins (10 puntos, 14 rebotes) no tuvo premio.

UCLA, la inesperada superviviente en el Sur

Duke calentó en primera ronda ante Robert Morris (85-56) antes de enfrentarse a San Diego State en la segunda. Los Aztecs habían echado previamente del torneo a una Saint John’s (76-64) que jugó sin su pivot titular Chris Obekpa, sancionado por saltarse las reglas del equipo. El partido de la segunda ronda no tuvo más historia que la que escribieron los Blue Devils (68-49). Jahlil Okafor (26 puntos, 6 rebotes, 3 tapones) dio un clínic anotando 18 puntos en la primera parte. Su superioridad fue casi insultante. El pívot había anotado 9 de sus 11 lanzamientos de campo en su primera actuación del fin de semana. En la segunda acertó 12 de 16. El partido quedo rotó al descanso a pesar de los intentos del conjunto que entrena el veterano Steve Fisher de reengancharse en la segunda parte.

Utah cumplió las previsiones y derrotó a Stephen F. Austin (57-50) en su primer partido de la Locura de Marzo. El pívot austríaco Jacob Poetl fue su jugador más destacado con 18 puntos, 8 rebotes y 5 tapones. Su rival en la segunda ronda, Georgetown, también se ajustó al guión ante Eastern Washington (84-74) con 25 puntos y 8 rebotes de D’Vauntes Smith-Rivera. Una buena racha en los triples le dio a los Eagles el mando en el marcador durante el ecuador de la primera mitad, pero fue un liderazgo fugaz para el equipo del máximo anotador de la Division I, Tyler Harvey (27 puntos).

Diez años después, Utah volvió a colarse entre los 16 mejores de la NCAA tras derrotar a Georgetown (64-75). A los Utes les costó ajustar su defensa al ataque estilo Princeton de sus rivales. Con la inspiración de Jabril Tabrick (10 puntos) y L.J. Peak (18 puntos, 7 de 8 en el tiro) los Hoyas llegaron a tener 11 puntos de ventaja. D’Vauntes Smith-Rivera (12 puntos, 6 asistencias) estaba desaparecido pero el dúo, con la ayuda de Isaac Copeland (14 puntos), lo compensaba. Hasta que Utah ajustó y llegó a puntear los lanzamientos rivales. Un triple de Brandon Taylor (14 puntos, 3 rebotes, 5 asistencias) ponía a Utah 7 arriba a 2:47. Dakarai Tucker (11 puntos, 5 rebotes) hizo la brecha más grande.

UCLA eliminó a Southern Methodist en el final más controvertido de la primera ronda del torneo. El angoleño Yannick Moreira, intentando hacerse con el rebote, tocó en trayectoria descendente el lanzamiento triple de Bryce Alford (27 puntos, 9 de 11 en tiros de 3). Aunque el tiro no iba dentro, los árbitros concedieron los tres puntos. Los californianos se pusieron tras esta decisión un punto arriba (59-60) a 13 segundos del final. Nic Moore (24 puntos) tuvo dos oportunidades para intentar compensar el error de su compañero, pero falló sus dos lanzamientos.

La Universidad de Alabama – Birmingham hizo añicos todas las apuestas eliminando a Iowa State a las primeras de cambio (59-60). El equipo con la plantilla más joven del torneo le sacó los colores a una de las claras candidatas a estar entre las 16 mejores con un dominio apabullante del rebote (52 por los 37 de su contrincante). El outsider capturó 19 rebotes en ataque, 9 de ellos del jugador de 1,93 Tyler Madison (9 puntos, 11 rebotes). El principio de partido de los Cyclones, con un parcial de 12 a 2, no hacía presagiar su inminente derrota. Pero Robert Brown (21 puntos) empezó a meter sus tiros y UAB llegó al descanso con una ventaja de 3 puntos. La segunda mitad fue igualadísima hasta que 4 puntos de William Lee (14 puntos, 12 rebotes) en el último minuto impulsaron a los Blazers hasta la victoria.

En la segunda ronda UCLA acabó con el sueño de UAB. Los Blazers depositaron sus esperanzas en el gran partido de Robert Brown (25 puntos, 3 asistencias), pero el dominio incontestable bajo ambos aros de Tony Parker (28 puntos con 11 de 14 en los tiros de campo, 12 rebotes, 3 tapones) y una buena dirección de juego de Bryce Alford (22 puntos, 5 asistencias) permitieron a los Bruins clasificarse para el segundo fin de semana del gran torneo del baloncesto universitario.

Aaron White (26 puntos, 6 rebotes) se bastó para eliminar a Davidson (83-52). El versatil alero de Iowa anotó todos los puntos de los Hawkeyes en el parcial de 13 a 1 que dejó el choque visto para sentencia en la segunda parte. Gonzaga tampoco pasó apuros frente a North Dakota State (86-76). En la siguiente ronda los Bulldogs pasaron su rodillo de puntos por encima de Iowa (87-68). El equipo de Mark Few, liderado por Kyle Wiltjer (24 puntos, 10 de 12 en el tiro, 7 rebotes), anotó el 61,5% de sus lanzamientos con un destacable 10 de 16 en triples. Domantas Sabonis colaboró como sexto hombre con 18 puntos y 9 rebotes.

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, marzo 2015

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