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Los Pacers, en crisis en el peor momento

5 May

Hemos vivido una primera ronda de los playoffs apasionante, con 5 de las 8 series llegando al séptimo enfrentamiento (4 de los 7 partidos entre Thunder y Grizzlies y 3 de los 6 entre Blazers y Rockets resueltos en la prórroga). Tanta igualdad les ha ido de maravillas a los Pacers para disimular los problemas que les han planteado los Hawks. Los de Indiana no pasan por un buen momento, y no todo el mérito ha sido de su rival.

Los Indiana Pacers acabaron la liga regular en primera posición de la conferencia Este, con un registro de 56 victorias por 26 derrotas. Por tanto, en primera ronda de play offs les tocó el rival en teoría más débil de su parte del cuadro, los Atlanta Hawks (38-44). Una serie que se presumía desequilibrada pero que se alargó más hasta el séptimo partido para desesperación de los Pacers, que vieron como sus miserias salían a la luz.

Porque aunque el equipo fue el campeón del Este, su final de la primera fase de la competición no estuvo a la altura de este título. A finales de febrero os explicaba en un artículo el traspaso realizado por el equipo, que envió a Danny Granger a los Sixers a cambio de Evan Turner. Entonces os decía que “si en junio se proclaman campeones de la NBA, seguramente podrán marcar en rojo en el calendario como una fecha clave para su éxito el día que cerraron este trato” . Una vez más, mis dotes de adivino han quedado en evidencia.

Porque si por algo puede pasar ese día a la historia no será como el del primer paso hacia el anillo, sino como el del primero hacia el fracaso y la descomposición. Contra todo pronóstico, una operación que analizada desde el punto de vista baloncestístico parecía brillante ha acabado desatando la madre de todas las tormentas en Indiana, y con consecuencias imprevisibles a final de temporada (cuando sea que éste llegue para los Pacers).

La lucha entre Turner y Stephenson

La marcha de Granger parecía concederle de forma clara y explícita el bastón de mando del equipo a Paul George. El problema es que la llegada de Turner ha desatado una guerra imprevista. El ex de los Sixers está en su último año de contrato, y será agente libre la próxima campaña. Lo mismo que le ocurre a Lance Stephenson. Ambos jugadores han hechos sus cálculos, y han llegado a la conclusión de que el equipo sólo podrá retener a uno de los dos.

La tensión entre ambos estalló en forma de pelea en un entrenamiento previo al inicio de los play offs, según informa el periodista de Yahoo Sport Adrian Wojnarowski (un “insider”, con pleno acceso a las fuentes de la NBA). El enfrentamiento no fue algo casual, fruto de un enojo pasajero, sino que llevaba tiempo gestándose. De hecho, Turner no es el primero de los miembros del equipo que ha perdido los nervios ante la conducta de Stephenson. Según el periodista de la ESPN Marc Stein, Stephenson y George Hill ya habían tenido un encontronazo previo, durante la derrota del 31 de marzo ante los Spurs de San Antonio.

Parece evidente que el equipo ha perdido su química. Ahora veamos cómo se ha traducido este en números. Antes de la llegada de Turner, el balance del equipo era de 41-13. A partir de ese momento, los Pacers cerraron la liga regular ganando 15 partidos y perdiendo 13. En marzo firmaron un 8-10 y en abril llegaron al final de esta parte de la temporada con un 4-3. Y eso jugándose el liderato del Este con los Miami Heat. Por suerte para la franquicia de Indiana Rick Spoelstra, entrenador de su rival, empezó a dosificar a sus jugadores para cerrar ese mismo mes de abril con un récord de 3-6.

Mirando los números particulares de Stephenson, vemos que sus medias estadísticas en asistencias también han bajado. De las 4,5 de octubre, 5,3 de noviembre, 5,4 en diciembre, 5,6 en enero pasamos a las 4 de febrero, 3,1 de marzo y 4,4 de abril (cifra esta última maquillada por las 11 que repartió ante los Thunder en un mes con tan solo 7 encuentros). En la primera ronda de play off ha promediado 3. En sólo 2 de los 54 partidos de liga regular previos a la llegada de Evan Turner había dejado en blanco la casilla de pases de canasta. En los 28 restantes dobló esa cifra.

Lo cierto es que por lo visto en la serie contra los Hawks, la circulación de balón de los Pacers es por momentos muy deficiente, sin ningún objetivo colectivo prefijado, a la espera que algún jugador decida por su cuenta. No se trabaja para conseguir una superioridad previa en estos 1×1 sacando de sus posiciones a la defensa rival, sino que se mueve la pelota, muy lentamente la espera que pasen los segundos. La velocidad aún se ralentiza más cuando el balón llega a las manos de David West.

La desaparición de Hibbert

Roy Hibbert no se calló lo que pensaba de la situación y declaró a la prensa  en el tramo final de la Liga Regular que “hay algunos jugadores egoístas en el equipo. Estoy cansado de hablar de ello. Llevamos un mes hablándolo. Jugamos duro, pero tenemos que mover la pelota. Es obvio, ¿verdad?”. Todo parece indicar que se refería a Stephenson.

El pívot es uno de los principales damnificados por la lucha de egos. Con sus limitadas capacidades para generarse sus acciones ofensivas, necesita de la ayuda de sus compañeros para recibir la pelota en el lugar y momento oportunos. Y en las series contra los Hawks se le ha visto intentar demasiados lanzamientos desde la media distancia, lo que en un jugador con su porcentaje de tiro casi equivale a regalar la posesión (porque además está demasiado lejos para luchar por el rebote consiguiente).

Hibbert es otro de los jugadores que está en el ojo del huracán a causa de su rendimiento. Nunca ha sido un gran anotador (12,8 puntos por partido en su mejor temporada), pero este año su media ha descendido hasta los 10,8 puntos. Y aunque sus porcentajes de lanzamiento siempre han sido bastante flojos (en sus 6 años en la NBA nunca ha superado el 50% tratándose de un jugador interior), en este su acierto en la liga regular se ha quedado en un 43,9%, el peor de su carrera.

Abril ha sido un mes especialmente dramático. En este último mes de liga regular anotó 12 de sus 51 intentos de canasta (23,5%). Ya en los play offs ante los Hawks, en los primeros 6 partidos de la serie transformó 10 de 33. Y lo que es peor, también menguó la fiabilidad en su especialidad: la defensa. La pintura de los Pacers ya no parece tan inexpugnable como antes, y por primera vez en unas cuentas temporadas, Hibbert no ha estado entre los candidatos a Mejor Defensor del Año.

Su bajón en defensa ha resaltado aún más en este inicio de play offs. Lo que a priori parecía una ventaja como la baja por lesión en Atlanta de Al Horford ha obligado al gigante de 2,18 a emparejarse con jugadores más pequeños y móviles como Paul Millsap y Pero Antic, que lo sacan de la zona con su capacidad para lanzar desde media y larga. El juego abierto de los Hawks agravó su crisis de confianza, menguando sus minutos en pista. Hasta el séptimo partido, a vida o muerte, en que el gigante resurgió: 13 puntos (6 de 10 en el tiro), 7 rebotes y 5 tapones.

El entrenador en la picota

Llegados a este punto, no debemos olvidar que los Pacers son un equipo construido con un único propósito: derrotar a los Miami Heat en la final de la Conferencia Este (y luego si se puede ganar el anillo). En ese emparejamiento Hibbert debe jugar un papel clave para castigar el small ball de los de Florida. En la Final del este del año pasado, el pivot aportó 22 puntos y 10,4 rebotes de media. Tras 7 partidos, el triunfo fue para el equipo que contaba a su favor con el factor pista, los Heat (este año será para los de Indiana, si llegan).

El entrenador Frank Vogel tiene un trabajo doble. Superar la siguiente eliminatoria  contra los Wizards y recuperar los ánimos de su pívot. Por suerte para él,  el juego interior del equipo de Washington (con Gortat, Nené y Seraphin) no tiene la capacidad de jugar abierto. De hecho, el trabajo del técnico es triple. Aunque la tercera de sus tareas va ligada a las dos anteriores, y no es otra que conservar su puesto de trabajo. El Presidente de Operaciones Basquetbolísticas (el equivalente al director deportivo) de los Pacers, Larry Bird, tiene a Vogel en su punto de mira.

En marzo, al principio de la crisis en que se halla inmerso el equipo, Bird dijo que el entrenador tenía que empezar “a presionar a los jugadores que no hacen lo que se supone que deben hacer. Y mantenerse firme, tanto si les tienes que sentar cuando no cumplen como si limitas sus minutos”. Tras el segundo partido contra los Hawks, el General Manager de los Pacers Kevin Pritchard (exjugador del Cáceres en la ACB la temporada 92-93) afirmo vía twiter que el trabajo de Vogel no peligra, pero en el deporte los resultados mandan.

El exalero de los Celtics no sólo le reclamó más disciplina a su entrenador. También dejó ir perlas como “a veces creo que no están comprometidos al 100% con su trabajo” o “la gente me pregunta si no estoy enfadado con ellos;  no estoy enfadado, estoy decepcionado” refiriéndose a sus jugadores. Aunque Bird también debería hacer algo de autocrítica. Al fin y al cabo, el traspaso de Granger a cambio de Turner es responsabilidad suya. Y la decisión a final de temporada de a qué jugador se le presenta una oferta de renovación, también.

 

publicado en http://www.encancha.com, mayo 2014

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NBA: Pacers y Clippers aumentan su arsenal para los play offs

28 Feb

El 20 de febrero se cerró el período de traspasos entre equipos en la NBA, con muchos movimientos de piezas de poco importancia. Pero de entre toda esta maraña de jugadores que hicieron las maletas, hay un par de billetes de avión que pueden cambiar el devenir de la temporada en curso.

El líder de la Liga Regular, los Indiana Pacers, envió a Danny Granger y una segunda ronda del draft del 2015 a cambio de Evan Turner y Lavoy Allen. Si en junio se proclaman campeones de la NBA, seguramente podrán marcar en rojo en el calendario como una fecha clave para su éxito el día que cerraron este trato, tanto por lo que dieron como por lo que recibieron.

 Danny Granger era el líder de los Pacers hasta que una lesión de rodilla le mantuvo inactivo prácticamente toda la temporada pasada. En su ausencia se produjó la explosión imparable de Paul George, quien asumió unos galones en el equipo de Indiana que ahora no está dispuesto a ceder. El buen rendimiento de Lance Stephenson acabó de relegar a  Granger, con un sueldo de 14 millones de dólares, a un papel secundario. Su marcha cierra la posibilidad de una lucha de gallos en el gallinero.

La llegada de Evan Turner dota al equipo de Indianapolis de un jugador joven de mucho talento y una gran polivalencia, y con un contrato mucho más barato que el de Granger. En sus tiempos NCAA en Ohio State, Turner ejercía de falso base desde la posición de ala pívot, con una eficacia letal. Sus excompañeros Kosta Koufos y B.J. Mullens ya le pueden estar agradecidos. Los espacios que les abría Turner y sus asistencias les hicieron primeras rondas de draft.

Turner no ha conseguido desempeñar en sus tres temporadas y media en los Sixers el papel de jugador franquicia capaz de elevar el juego colectivo del equipo (tal vez tampoco había mucho que elevar). En los Pacers, saliendo del banquillo y sin la presión del liderazgo, puede constituir una sociedad letal junto con el igual de talentoso Luis Scola. O formar parte de un quinteto polivalente junto a Lance Stephenson y Paul George (¿el anti-small ball de los Heat?).

Lavoy Allen es la pieza secundaria necesaria para cerrar el acuerdo, pero puede ayudar en defensa y en la lucha por el rebote como reserva. Si además el entrenador Frank Vogel consigue recuperar para el baloncesto al pívot Andrew Bynum, al que los Pacers firmaron tras ser cortado por los Chicago Bulls a cambio un salario “reducido” (1 millón de dolares), no quedan muchas excusas creíbles para que Indianapolis no acoja  en junio el desfile triunfal de los campeones de la NBA.

El tiro por la culata

La brillante jugada le podría salir mal a los Pacers si se confirman los rumores entorno al destino final de Granger. El jugador no está por la labor de vegetar en un equipo sin más rumbo que la derrota en Filadelfia. Así que el alero y los Sixers han llegado a un acuerdo de rescisión de contrato. El ex de los Pacers, ahora como agente libre, escucha ofertas.

El grupo de candidatos con opciones parece haberse reducido a 2, San Antonio Spurs y Los Angeles Clippers. El retorno de Kahwi Leonard ya recuperado de su lesión en los tejanos, y los problemas físicos de Jamaal Crawford y J.J. Redick en los angelinos podrían hacer decidirse a Granger a fichar por los Clippers, equipo en el que podría tener más protagonismo y aprovechar más la vivienda que ya tiene en Los Angeles. Según algunas fuentes, el jueves 27 de febrero el alero estaba entrenando en esta ciudad. Sea en uno u otro, el ex de los Pacers acabaría en un candidato al título y posible rival de su antiguo equipo en la final de la NBA.

Granger podría repetir el camino seguido por Glen Davis, que se cansó del sol de Florida y llegó a un acuerdo con los Orlando Magic para la rescisión de su contrato. Pocos días después, Los Angeles Clippers se hacían con sus servicios. Si los Clippers consiguen fichar también al fugaz Sixer el trío formado por Chris Paul, Blake Griffin y DeAndre Jordan tendrá las espaldas muy bien cubiertas, aumentando sus opciones en los playoffs.

“Big Baby” Davis jugó cuatro temporadas en los Celtics de Boston, con los que se proclamó campeón el año 2008 y disputó la final del 2010. En el 2011, tras el fin del cierre patronal, fue traspasado a los Magic donde se convirtió en una de sus referencias (19 puntos, 9,2 rebotes). La temporada pasada una fractura en su pie izquierdo le mantuvo en el dique seco los 48 últimos partidos de la liga regular. Su elevado peso (2,06 de altura, 131 kilos) no le ha ayudado en la recuperación.

Cansado de jugar en una franquicia en reconstrucción y sin más aspiraciones que ir ganando algún partido de vez en cuando (los Magic tienen el tercer peor registro de victorias de esta temporada), Davis ha buscado un equipo donde reencontrarse con el triunfo y los títulos que conoció en su época en los Celtics de Doc Rivers, el mismo técnico que ahora entrena a Los Clippers.

Un caso similar al de Granger y Davis lo puede protagonizar Metta World Peace. Amnistiado a principio de temporada por los Lakers, fichó por los Knicks de Nueva York. La pésima temporada del equipo ha acabado con su paciencia (que tampoco es mucha), y ha llegado a un acuerdo para rescindir su contrato. De recalar en uno de los equipos con aspiraciones al anillo podría ser un factor destacado en la resolución del campeonato. El exjugador de los Bucks Caron Butler podría optar por los Miami Heat o los Oklahoma City Thunder conviertiéndose en otro refuerzo de importancia en la lucha por el campeonato.

Los Sixers, grandes triunfadores

Si hemos señalado a Pacers y Clippers como unas de las franquicias que mejor se han movido en el mercado de traspasos y agentes libres, es de justicia que digamos lo mismo de los Sixers, cada uno de acuerdo a sus objetivos. En Indiana y Los Angeles buscan la victoria y un largo trayecto en los playoffs. En la ciudad del amor fraternal sólo interesa la derrota.

El equipo de Filadelfia ha dado salida de su plantilla en los diferentes traspasos realizados a Evan Turner, Lavoy Allen, y Spencer Hawes, recibiendo como compensación a Eric Maynor, Danny Granger (que ya ha rescindido su contrato), Earl Clark (al que ya han despedido), Henry Sims, Byron Mullens (el excompañero de Turner en Ohio State) y ganando cuatro segundas rondas de draft.

Los Sixers se han desecho de una aportación media total de 35,5 puntos, 20 rebotes y 3,7 asistencias con unos jugadores que sumaban un promedio de 85,1 minutos en pista por partido para quedarse con un acumulado de 8,1 puntos, 5,4 rebotes y 1,8 asistencias con una suma de minutos en juego de 26,3. Respecto al dinero, habrá que ver a que acuerdo han llegado respecto a los 14 millones de sueldo de Granger, pero en todo caso su suma de nóminas es la más baja de la NBA

En Filadelfia llevan con esta tres temporadas destruyendo el equipo, traspasando a sus mejores jugadores (Andre Iguodala, J’Rue Holiday, Evan Turner, Spencer Hawes) a cambio de lesionados (Andrew Bynum, Nerlens Noel), jugadores venidos a menos (Danny Granger) o secundarios (Mullens y Sims, por ejemplo). Una cuidadosa planificación de unos maestros del tanking (jugar a perder) que este año puede tener su recompensa.

Con un draft que los analistas consideran plagado de futuras estrellas, ser el peor equipo de la liga regular te da un 25% de posibilidades de elegir en primer lugar y un 100% de hacerlo cuartos si no suena la flauta en el sorteo. Los Sixers son el penúltimo equipo de la clasificación, y con opciones de sumar más derrotas que el peor, los Bucks . Estos cambios de jugadores les ayudarán a conseguir una joven estrella sobre la que construir un proyecto nuevo…si no la acaban traspasando también.

 

artículo publicado en http://www.encancha.com, febrero 2014

 

Recuperando el tiempo perdido

28 Oct

La temporada pasada, unos cuantos jugadores importantes de la NBA se pasaron toda o la mayor parte de la competición fuera de las pistas por culpa de las lesiones. En este artículo recordamos algunos de ellos, y repasamos los retos a los que se enfrentan en su retorno.

DERRICK ROSE: Vuelve un participante del Juego de Tronos

Los Chicago Bulls acabaron la liga regular en el 2012 como uno de los candidatos al título, como un bloque sólido capaz de plantarle cara al trío de los Heat (Lebron, Wade y Bosh).  Hasta que en el primer partido de la primera ronda de playoffs, ante los Sixers, Derrick Rose se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda.

Para un jugador tan atlético como el MVP de la liga regular de la temporada 2010-11, la rodilla es una articulación clave. Una mala recuperación ponía en peligro su carrera. Así que tras pasar por el quirófano en mayo del 2012, el base de los Bulls empezó  un largo trabajo de recuperación. Mientras, su equipo intentaba sacar adelante la temporada 2012-13.

Sus compañeros se clasificaron para los play-offs. Tras eliminar a los Nets, se emparejaron con los Heat en las semifinales de la Conferencia Este. Y llegó la ansiedad de los aficionados sobre un posible retorno de Rose. Pero el jugador franquicia era consciente que no debía apresurarse, aún a riesgo de defraudar a sus seguidores. Y los Bulls fueron eliminados por unos Heat que acabaron ganando el anillo de campeones de la NBA.

Esta pretemporada, 17 meses después de lesionarse, el base ha vuelto a jugar a un gran nivel. Dejando estadísticas impresionantes, muy buenas sensaciones y un pequeño susto (se perdió un partido por una inflamación en su rodilla convaleciente, pero no parece que el tema preocupe a los médicos del equipo). Con él, los Chicago Bulls vuelven a ser un equipo temible. Derrick Rose debe demostrar que la espera ha valido la pena.

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DANNY GRANGER: Hay otro gallo en el gallinero

El reto de Danny Granger es de otra magnitud al de Derrick Rose, pero igualmente relevante para el futuro del jugador. Porque la némesis del alero de los Pacers no es el líder de otro equipo ni un recién llegado a la NBA. El que le come el terreno a Granger es un compañero de su mismo equipo.

El alero empezó la temporada pasada con problemas en la misma rodilla que amargaba la existencia a Rose, la izquierda. En el caso del  jugador de Indiana, una tendinosis le impidió iniciar la competición junto con el resto del equipo. A finales de febrero volvió a las pistas, aunque la articulación sólo resistió 5 partidos. Y como la rehabilitación no funcionaba, en marzo decidió operarse, diciendo adiós de forma definitiva al resto de la temporada.

Pero mientras los Bulls sufrían por la ausencia de Rose, los Pacers no echaban en falta a Granger. Porque la temporada pasada Paul George presentó su candidatura a estrella de la NBA. El hombre orquesta de Indiana, el jugador más parecido en la actualidad a Lebron James, rindió a un nivel extraordinario, conduciendo a un bloque temible hasta las finales de la conferencia Este, en las que fueron eliminados por los Heat en el séptimo partido de la serie.

La temporada 2013-14 Granger se enfrenta a un dilema: ¿intenta recuperar los galones que tenía en los Pacers antes de su lesión, o se echa a un lado para que Paul George consiga confirmar su categoría de estrella en la NBA? George tiene muy claros sus objetivos, y parece dispuesto a pelear por ellos. Para empezar, Granger cederá más terreno al perderse los primeros partidos de competición por una lesión muscular.

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ANDREW BYNUM: El paso de candidato a jugador estrella a jugador secundario

Los Angeles Lakers incluyeron a Andrew Bynum en el megatraspaso en el que se hicieron con los servicios de Dwight Howard. Una temporada después, han surgido dos certezas incuestionables de aquella operación: Howard no era el jugador que los californianos necesitaban, y fue un acierto total deshacerse de Bynum.

El pívot de 2,13 de altura, con un largo historial de problemas de lesiones en sus rodillas, no disputó ni un solo partido de la pasada temporada en su franquicia de destino, los Sixers de Filadelfia. Y lo peor no es que no llegase a debutar, sino la pérdida total de credibilidad en torno a su seriedad, capacidad de trabajo y motivación en su recuperación.

Cuando se empezaba a rumorear un pronto retorno a las pistas, llegó una recaída en su lesión. Al parecer, provocada por una partida de bolos. Y no fue la única “extravagancia” de Bynum durante la temporada. Gran aficionado al futbol, acudió al Bernabeu a presenciar el partido en el que el Borussia de Dortmund eliminaba al Real Madrid en semifinales de la Liga de Campeones. Tras el encuentro, decidió prolongar la noche en un tablao flamenco.

Una vez acabada la temporada, diversas franquicias se interesaron en él, pero el jugador se negó a someterse a ningún tipo de reconocimiento médico. Contratarlo se convirtió así en cuestión de fe. Y los que más han creído han sido los Cleveland Cavaliers. Bynum no ha debutado en pretemporada y se duda que esté a punto para el inicio de la liga regular. ¿Llegará a sudar la camiseta de los Cavaliers o se convertirá en un nuevo Greg Oden?

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RAJON RONDO: Volviendo a un equipo irreconocible

El 25 de enero de 2013, tras 38 partidos de liga regular, el base de los Celtics se rompió el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha. Una lesión para la que se establece un proceso de recuperación comprendido entre los 9 y los 12 meses. La rehabilitación de Rondo va por buen camino en lo que se refiere a la operación a la que se sometió, pero el base no quiere acelerar su retorno. “Volveré cuando pueda saltar con mi pierna derecha y machacar”.

Cuando regrese, sus Celtics no se parecerán en nada a aquellos con los que disputó 38 partidos durante la temporada 2012-13, con un nuevo entrenador y la marcha de sus principales referentes en la pista. Se fueron Paul Pierce, Kevin Garnett y Jason Terry, dejando el timón del equipo en sus manos. Algo que no cambia la llegada de Gerald Wallace, un veterano que firma buenos números pero cuyos equipos no han dado un paso adelante tras su llegada.

Rondo será el líder de un equipo en el que el alapívot Jeff Green debe seguir creciendo. En el que la  esperanza radica en el sophomore Jared Sullinger y el rookie Kelly Olynyk. En el que el base Avery Bradley puede dar alguna sorpresa agradable. Con la solidez de Brandon Bass bajo los aros. Y la confianza que Gerald Wallace y Kris Humphries cumplan su papel de veteranos. Si todo funciona, disiparán las sospechas que la gerencia ha diseñado un bloque para perder y obtener buenas elecciones de draft (si, la palabra maldita, tanking).

KEVIN LOVE : Aprendiendo a delegar

El ala pívot es el ejemplo personificado del calvario de lesiones que la temporada pasada asoló a los Timberwolves de Minnesota. En pretemporada se fracturó el dedo corazón de su mano derecha, lo que le impidió comenzar la liga regular. A primeros de enero recayó de la misma lesión tras recibir un golpe. Y para cuando estaba a punto de reaparecer, un problema en la rodilla izquierda le hizo pasar por el quirófano. Su bagaje en toda la temporada 2012-13 fue de 18 partidos.

En su vuelta se encontrará con un equipo que no necesita ser tan dependiente de sus actuaciones. Los Timberwolves han configurado un bloque entorno al juego de Ricky Rubio, con un pivot con un físico poderoso como Nikola Pekovic para aprovechar sus asistencias interiores, y una batería de tiradores como Kevin Martin, Chase Budinger y Shabazz Muhammad para anotar desde fuera los balones que doble el base del Masnou.

En Minnesota confían que Kevin Love siga ejerciendo de líder, pero sin acaparar los balones en ataque en un equipo que pide a gritos que le dejen crecer. Un bloque que necesita encontrar su juego para dar un paso adelante, y que cuenta con los jugadores necesarios para ello. Siempre y cuando el ala pívot californiano cumpla con su parte del guión, jugar y dejar jugar. Resolviendo los atascos del conjunto sin provocar ninguno.

AMAR’E  STOUDEMIRE: Cuando el rival es tu propio cuerpo

El ala pivot de los New York Knicks no pudo empezar la liga regular la pasada temporada después que una lesión en su rodilla izquierda durante la pretemporada le obligara a pasar por el quirófano. En marzo la rodilla operada fue la derecha. Ambas lesiones, unidas a una hernia discal, sólo le permitieron jugar 29 partidos. En julio se sometió a una tercera intervención en una de sus rodillas, esas articulaciones que tantos problemas le están dando.

La temporada anterior un Stoudemire muy castigado por las lesiones sólo había podido disputar 47 partidos. Los Knicks, perseguidos por las dudas acerca de la consistencia de su ala pívot, han incorporado este verano a Andrea Bargnani. Amar’e deberá luchar contra su propio cuerpo y contra un rival más sano para demostrar que aún puede ser un jugador importante en la NBA.

versión integra del artículo publicado en http://www.encancha.com, octubre 2013

Los Heat reinaron en marzo

3 Abr

Entramos en abril y ya se huelen los playoffs. A los equipos les quedan unos 10 partidos para asegurarse la clasificación, mejorar su posición cara a los futuros emparejamientos, o simplemente echar el cierre e irse de vacaciones. De estos últimos no hablaremos en este artículo. Porque lo interesante pasa más arriba.

Este mes de marzo ha tenido dos puntos principales de interés: la racha victoriosa de los Heats en el Este y la lucha por el octavo lugar de la clasificación en el Oeste, el último que da acceso a los playoffs. Empezaremos nuestro repaso por este segundo tema.

Jazz, Lakers y Mavericks pelean por ser octavos en el Salvaje Oeste. Los de Utah dieron facilidades a sus perseguidores con un mal inicio de mes, perdiendo 9 de sus 12 primeros partidos. Los Lakers les robaron el deseado octavo lugar. Con el agua al cuello, cerraron el mes con 4 victorias en 6 días, recuperando la posición. Aunque empatados con los angelinos.

Pau Gasol parece haber superado sus problemas físicos, pero Steve Nash y sobre todo Kobe Bryant andan renqueantes. Metta World Peace será baja como mínimo hasta el final de la liga regular.  Los Lakers,  con una buena racha (7 partidos ganados, 2 perdidos), metieron la cabeza entre los 8 primeros. Y cuando parecía que iban a consolidar su posición,  4 derrotas en 5 encuentros (2 especialmente dolorosas por la poca entidad de los rivales, ante Suns y Wizards) cortaron su progresión.

Los californianos cerraron el mes venciendo, aunque con mucho sufrimiento, a otro equipo de su mismo estado, los Kings de Sacramento. La misma noche en que Kobe Bryant superaba a Wilt Chamberlain para colocarse cuarto en la lista de máximos anotadores en la historia de la NBA.

En mi resumen de febrero descartaba a los Mavericks. Craso error. Dirk Nowitzki y 6 compañeros más se conjuraron el 8 de febrero a no afeitarse hasta que el equipo tuviera tantos partidos ganados como perdidos en la liga regular. Este mes, con el alemán cogiendo la forma, la conjura ha empezado a ser efectiva. Cierran marzo sin afeitarse aún, pero con 11 victorias por sólo 5 derrotas. Y pisando los talones a Jazz y Lakers.

Por encima de esta tripleta de equipos los Houston Rockets no pueden descuidarse, con dos victorias de ventaja sobre Jazz y Lakers, si no quieren complicarse el tramo final de liga regular, mientras que los Golden State Warriors se hallan en aguas tranquilas, muy lejos tanto de la cabeza como de la cola. Suyas serán con toda probabilidad la sexta y séptima plazas del Oeste.

La eterna juventud de Duncan

En la parte alta de la clasificación San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder luchan por ser campeones de conferencia.  La  baja del base Tony Parker durante 8 encuentros sólo les costó 2 derrotas a los tejanos (10 victorias de 14 partidos en el total del mes).

El secreto de su éxito es un Tim Duncan en su mejor momento. En marzo ha promediado 20,8 puntos y 11,6 rebotes por partido. Mucha atención también al acierto en los triples de Daniel Green. Lástima de la derrota del día 31 contra los Miami Heat. Y de la reciente baja de Manu Ginobili, que podría alargarse hasta los playoffs.

Los Thunder sólo han perdido 5 de sus 17 partidos de marzo. Una de sus derrotas fue contra unos Spurs sin Tony Parker y con Duncan fallón, dos circunstancias que difícilmente se repetirán en los 7 partidos de una serie por el título de conferencia.   También cayeron dos veces contra los Denver Nuggets y otra contra Memphis, con los que podrían cruzarse en los playoffs.

Kevin Durant, Russell Westbrook, Serge Ibaka y Kevin Martin son la base del equipo de Oklahoma. Especialmente los dos primeros, que se multiplican noche tras noche. El problema es que necesitarán mucha más aportación del resto de sus compañeros para aspirar al premio gordo.

Señales de alarma en los Clippers

Por debajo de los dos ogros del Oeste tenemos una tripleta formada por Denver Nuggets, Los Angeles Clippers y Memphis Grizzlies. Los Nuggets encadenaron 15 victorias consecutivas entre finales de febrero y marzo, para caer de forma inesperada y contundente contra los Hornets (110-86). También perdieron contra los Spurs, aunque dando la cara hasta el último segundo. Un bloque con muchas ganas de dar guerra, especialmente en casa.

Los Clippers han tenido un mes flojo, con 7 victorias y 7 derrotas. Y lo que es peor, de los equipos del Oeste contra los que han jugado sólo han podido ganar a los Hornets. Fueron derrotados por Thunder, Nuggets, Grizzlies, Kings, Mavericks, Spurs y Rockets. Una pésima señal cara a sus aspiraciones de luchar por el campeonato. El no tener en perfecto estado a Chauncey Billups y Grant Hill, y la escasa aportación de Lamar Odom les resta potencial.

Y respecto a los Grizzlies de Marc Gasol, 11 victorias en 17 partidos. El catalán se perdió 2 partidos por una lesión abdominal, pero eso no le ha impedido consolidarse como uno de los pívots más completos de la NBA. En marzo, sus números han sido dignos de una estrella: 17 puntos, 7 rebotes, 4,5 asistencias y casi 2 tapones por partido.

El Este pertenece a los Heat

Una racha de 27 victorias consecutivas entre febrero y marzo aseguró a los Heat el primer lugar de la Conferencia Este. Los de Miami cerraron el mes con una importantísima victoria sobre los Spurs. Un triple en el último instante de Chris Bosh impidió a los tejanos aprovechar las ausencias por lesión de Lebron James, Dwayne Wade y Mario Chalmers. Y concedió a los vigentes campeones una ventaja real de 4 victorias a falta de 9 partidos sobre sus más directos perseguidores, precisamente los de San Antonio.

Muy por detrás suyo, Knicks y Pacers mantienen una dura pugna por el segundo lugar en la conferencia.  Los de Nueva York encadenaron 4 derrotas consecutivas en su gira por el Oeste justificadas por las lesiones de Carmelo Anthony, Tyson Chandler y Amare Stoudemire. Sin embargo, han acabado marzo ganando sus últimos ocho partidos con J.R. Smith, un suplente de lujo, viendo el aro como una piscina.

Los Indiana Pacers se esfuerzan cada noche en demostrar que hay vida más allá de Danny Granger. El alero, cuya rodilla izquierda le obligará a pasar por el quirófano, sólo tuvo una participación testimonial en los dos primeros partidos de marzo. Sin él, los Pacers se han centrado en su defensa, para consolidarse como el equipo que menos puntos encaja (89,7 por partido) y el que mejor rebotea. Y ya sabéis lo que dicen de la defensa…

Mucha irregularidad y poca emoción

A mucha distancia del trio de cabeza Brooklyn Nets, Chicago Bulls y Atlanta Hawks luchan por ser el cabeza de serie restante del Este. Los tres conjuntos han vivido un último mes bastante gris. En Chicago sigue el suspense sobre el retorno de Derrick Rose, pero al menos se llevaron una alegría. Pasarán a la historia como el equipo que cortó la racha de 27 victorias consecutivas de los Heat.

 En los Nets la única constante fiable ha sido la lucha por el rebote del veterano Reggie Evans, con 15,5 capturas de media en marzo. A los Hawks viajar no le ha sentado bien. A pesar que Al Horford ha mantenido el nivel (19 puntos y 10,9 rebotes por partido), sólo han ganado 3 de sus 10 desplazamientos.

Los Celtics y los Bucks se encuentran un poco en tierra de nadie, con escasa opciones tanto de mejorar como de empeorar en los partidos que les resta, languideciendo a la espera de conocer rival en playoffs. La derrota con que cerraron el mes los de Boston, contra Knicks, escuece. La buena noticia para ellos es la recuperación de Jeff Green.

En Milwaukee al show habitual de los bajitos Brandon Jennings y Monta Ellis se ha sumado este último mes como artista invitado Ersan Ilyasova, con algunos partidos monstruosos (atención a sus 19 puntos y casi 10 rebotes de promedio en marzo). Junto a Larry Sanders pueden conformar una pareja interior de garantías. Siempre y cuando los pequeños les cedan algo de protagonismo…y la pelota.

 

publicado en http://www.encancha.com, abril 2013

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