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NBA: Marc Gasol saca tajada de la lluvia de millones del verano

15 Jul

Marc Gasol, 110 millones de dólares. Anthony Davis, 145. Damian Lillard, 120. Kevin Love, 113. Jimmy Butler, 95. Goran Dragic, 90. Son algunas de las cifras de escándalo de los contratos firmados este verano en la NBA.

Marc Gasol renovó con los Memphis Grizzlies por las siguientes cinco temporadas a cambio de una cifra global que ronda los 110 millones de dólares. Al final de la cuarta el pívot catalán se ha reservado la opción de dar por concluido el trato y volver a probar suerte en el mercado de agentes libres.

El mediano de los tres hermanos Gasol nunca barajó la opción de cambiar de equipo. Sólo mantuvo una reunión mientras estuvo en el mercado, y fue en España con el propietario de los Grizzlies, un Robert Pera tan enganchado a su trabajo que durante su breve estancia en nuestro país no se alojó en ningún hotel, sino en su avión totalmente equipado. Antes de criticar su decisión de no buscar una franquicia con más posibilidades de títulos o renombre, sería conveniente analizar la situación.

Los Grizzlies, liderados por Marc Gasol, han batido el récord de la franquicia jugando 5 temporadas seguidas los play-offs. En tres de ellas llegaron a las semifinales del Oeste y en una, el año 2013, a la final de Conferencia. El equipo de Memphis ha pasado las tres últimas temporadas de los 50 triunfos en liga regular. Lo que demuestra que en Memphis se ha trabajado bien, y están a un paso del éxito. Los fichajes del alero Matt Barnes procedente de los Clippers y del ala pívot Brandan Wright de los Phoenix Suns pueden ayudarles a darlo.

Su jugador franquicia ha culminado su año más destacado en la NBA, con 17,4 puntos, 7,8 rebotes, 3,7 asistencias y 1,62 tapones de media. Ha sido su temporada más productiva en anotación. Su buen papel durante la Liga regular le ha servido para ser titular en el All Star, y para convertirse en el primer Grizzlie de la historia en ser incluido en el primer equipo de la NBA. Y de paso, ser considerado el mejor pívot de la mejor Liga del Mundo. A sus 30 años, está en el mejor momento de su carrera.

Pero la vinculación de Marc Gasol con Memphis y su equipo va mucho más allá de lo deportivo. Durante los primeros años de la carrera de su hermano mayor Pau en la liga profesional norteamericana, la familia Gasol se instaló en la ciudad del inigualable Elvis (espero que todos sepáis quien fue, y el que no ya tiene deberes para buscar en google y youtube). Marc vivió su adolescencia en Memphis, fue al instituto en Memphis durante dos cursos, hizo amigos en Memphis. Tuvo ofertas para seguir sus estudios en universidades de los Estados Unidos, pero las rechazó.

Su ilusión era seguir los pasos de su hermano mayor destacando en la ACB. Después de 3 temporadas en el FC Barcelona con muy poca participación, en el Akasvayu Girona encontró los minutos necesarios para demostrar su verdadero potencial. Desde el 29 de octubre del 2008 ha jugado en la NBA, liga en la que ya ha suma 7 temporadas. Y todas en Memphis. Desde que es adulto, la ciudad del estado de Tennessee es el lugar en el que ha pasado más tiempo. Su hogar.

La lluvia de millones

Los Grizzlies le han puesto a Marc Gasol una millonada encima de la mesa. Su hermano Pau firmó una extensión de tres temporadas con los Lakers el verano del 2011 de 57 millones. Una media de 19 por temporada. Marc superará los 20 por año. Un gran contrato, sin duda, pero de ninguna manera un contrato excepcional. El pívot de los Grizzlies no podía firmar por menos de esa cantidad en este verano del 2015 si no quería arrepentirse los próximos 5 años. La entrada en vigor del nuevo contrato televisivo de la NBA a partir del verano del 2016 ha obligado a los jugadores en disposición de firmar contratos largos a exigir las cantidades máximas que permite el convenio en vigor para evitar que sus salarios queden desfasados en breve.

Anthony Davis será el jugador mejor pagado de la liga (mientras Lebron James se lo permita y a la espera del nuevo contrato de Kevin Durant del próximo verano). El pívot ha llegado a un acuerdo con su equipo, los Pelicans de Nueva Orleans, por el que ingresará 145 millones de dólares repartidos entre las próximas 5 temporadas. Damian Lillard no se queda muy atrás. Los Blazers le reconocerán su ascenso a jugador franquicia con un contrato de unos 120 millones a cobrar entre la temporada 2015-16 y la 2019-20.

Los campeones, los Golden State Warriors, mantendrán una de sus piezas claves en el estilo “small ball” que les ha llevado hasta el éxito: el ala pívot Draymond Green seguirá en California 5 años más a cambio de 85 millones. Los subcampeones, los Cavaliers, han aceptado pagarle 113 millones a Kevin Love para que luzca su camiseta las 5 siguientes temporadas. Ahora renegocian los contratos de Tristan Thompson (se habla de más de 80 millones por 5 años) y ¡Lebron James! (si, ejerció su opción de ser agente libre para conseguir un contrato máximo de 47 millones por 1 temporada fija y otra opcional).

Dwyane Wade quería que su franquicia de toda la vida, los Miami Heat, le reconocieran con un contrato largo y bien pagado el sacrificio que hizo renunciando a un sueldo mayor para facilitar la llegada de Chris Bosh y Lebron James hace 5 años. Ha conseguido una de las dos cosas, una oferta de 20 millones por una temporada. Los Heat no se fían de su salud a largo plazo, pero le agradecen sus esfuerzos en el pasado. Goran Dragic seguirá disfrutando del sol de Florida durante 5 inviernos más gracias a los 90 millones que este mismo equipo ingresará en su cuenta corriente.

Los Bulls, por su parte, compensarán la fidelidad de Jimmy Butler los siguientes cinco años de su vida con 95 millones. Otros jóvenes millonarios serán Tobias Harris (64 millones en 4 temporadas en Orlando Magic), Brandon Knight (70 por 5 en los Phoenix Suns), Kris Middleton (70 por 5 en los Milwaukee Bucks) y Reggie Jackson (80 por 5 en los Detroit Pistons). El algo más veterano Demarre Carroll (29 años en breve) firmará su primer gran contrato como profesional: 60 millones por 4 temporadas en los Toronto Raptors.

Hay dinero de sobra para todo el mundo. Un jugador que no ha estado bien en las últimas finales como Iman Shumpert se llevará 40 millones de los Cleveland Cavaliers en un contrato de 4 temporadas. Thadeus Young, un esforzado gladiador, le levantará a los Brooklyn Nets 50 millones en 4 temporadas. Otros secundarios como Al Farouq Aminu (firmará contrato de 4 años con los Portland Trail Blazers a cambio de 30 millones), Arron Afflalo (dos temporadas con los Knicks por 16 millones), Corey Brewer (seguirá 3 años más en los Rockets por 24 millones) o Jae Crowder (renueva por 5 temporadas con los Celtics a cambio de 35 millones) también harán un buen rinconcito para el día que se jubilen.

Los pívots son un caso aparte. Por cuestiones estadísticas, personas de su altura y coordinación son escasas. Y eso se paga. Los Thunder de Oklahoma City han igualado la oferta que los Blazers le hicieron al prometedor Enes Kanter: 70 millones por 4 temporadas. Brook López, un gran jugador con demasiadas lesiones, seguirá tres años más en los Brooklyn Nets por 60 millones. Su hermano gemelo Robin, un buen defensor con poca incidencia en ataque, recalará durante 4 años en Nueva York tras aceptar la oferta de 54 millones de los Knicks. Otro especialista defensivo, el veterano Tyson Chandler ha conseguido un contrato de 52 millones por 4 temporadas en los Phoenix Suns. El turco Omer Asik tampoco destaca en ataque, pero seguirá sellando la zona de los Pelicans durante 5 años más a cambio de 60 millones. Paul Millsap le ha sacado 58 millones a los Atlanta Hawks por 3 años más de esfuerzo, y Greg Monroe 50 a los Bucks por el mismo número de temporadas.

Hay Spurs para rato

Los Spurs de San Antonio se enfrentaban a un verano complicado, en el que todo su proyecto corría peligro de hundirse. De aspirantes al título podían pasar a ser un equipo en reconstrucción. Los veteranos Tim Duncan (39 años) y Manu Ginóbili (cerca de los 38 años) meditaban sobre su retirada, y los jóvenes Kawhi Leonard y Daniel Green acababan contrato. La franquicia tejana podía decir adiós a su pasado y su futuro al mismo tiempo. La brillante actuación de su gerencia lo ha evitado, para alivio de los aficionados al baloncesto.

Duncan y Ginóbili volverán, y con un regalo bajo el brazo para su equipo (además del retorno): se rebajarán el sueldo. Duncan aceptó un nuevo contrato de dos temporadas que le reportará cinco millones anuales. Ginóbili se llevará un total de 5,7 millones repartidos en las dos próximas temporadas. Los jóvenes siguieron el ejemplo de los veteranos, firmando por debajo del máximo que les permite el convenio. Leonard se llevará 90 millones por 5 años de trabajo, y Green 45 por 4.

Con este bote de dinero sobrante la franquicia de San Antonio se ha hecho con uno de los agentes libres más codiciados del mercado, el ala pívot de los Portland Trail Blazers LaMarcus Aldridge. El jugador, natural de Texas, quiere su anillo de campeón. Por eso dejó claro a los Blazers que no iba a renovar, y por eso rechazó las ofertas de Los Angeles Lakers y los Phoenix Suns. Aunque tampoco le ha hecho ninguna rebaja a su nuevo equipo: 80 millones por un contrato de 4 temporadas.

Con él llega al equipo un cuatro veterano, pero con gran capacidad de anotación desde la media distancia: David West. El interior renunció a la temporada que le quedaba en los Indiana Pacers, y por la que hubiera cobrado 12,2 millones, para ganar el mínimo para alguien de su experiencia en la liga: 1,4 millones. ¿Cuánto vale un anillo de campeón? Para West, 11 millones de dólares.

Evidentemente, los Spurs han tenido que deshacerse de jugadores. En unos casos, para hacerse un hueco salarial (Tiago Splitter ha acabado en los Atlanta Hawks). En otros, porque no han podido (o querido) igualar las ofertas que recibieron de otros conjuntos (Marco Belinelli). Y en algunos otros, porque ya no tenían sitio en el equipo. Corey Joseph, relegado a tercer base por Patty Mills, se fue a Toronto (30 millones en 4 temporadas) para dejar su sitio al prometedor Ray McCallum procedente de los Kings de Sacramento.

En la categoría de experimento podría citarse el fichaje del gigante del Estrella Roja Boban Marjanovic (2,21) por una temporada (y unos 2 millones). Si sale bien, ya le renovarán. En primera ronda del draft eligieron a otro pívot serbio, Nikola Milutinov (2,13) del Partizan. Algo le habrán visto. Una franquicia que fue capaz de acertar eligiendo en el número 28 del draft del 2001, la última elección de primera ronda de aquel draft, a Tony Parker, tiene todos mis respetos. Fue el mismo año que los Wizards se comieron con el número 1 a Kwame Brown.

El rocambolesco fichaje de DeAndre Jordan

El pívot de Los Angeles Clippers DeAndre Jordan ha protagonizado el culebrón del mercado de agentes libres. Su equipo le puso sobre la mesa una oferta de 110 millones por 5 temporadas. Igualita a la que los Grizzlies le hicieron a Marc Gasol. Y la rechazó. Por una parte, el jugador buscaba un equipo en el que tuviera más protagonismo ofensivo (a pesar de sus limitaciones técnicas en este aspecto). Y por la otra, se comentó la existencia de una enemistad irresoluble entre el pívot y el base y estrella del equipo, Chris Paul.

Jordan, natural de Houston, aceptó en primera instancia la propuesta de los Dallas Mavericks: 80 millones por 4 años jugando más cerca de casa. Pero he aquí que los Clippers no se resignaron y enviaron una delegación encabezada por el propietario Steve Ballmer, el entrenador Doc Rivers y el ala pívot Blake Griffin a casa del pívot. Y tras una larga charla, le convencieron de que firmase.

El problema era que si bien los equipos pueden empezar a negociar con los jugadores libres de contrato el 1 de julio, no pueden oficializar sus acuerdos hasta que la NBA ha calculado el tope salarial para el siguiente año, el 9 de julio. Los Clippers habían conseguido el compromiso del jugador horas antes de que expirase la moratoria, así que decidieron atrincherarse en la casa de Jordan hasta que éste pudiera firmar legalmente, evitando una posible contraofensiva de los Mavericks.

La historia deja dos damnificados y un gran beneficiado. El primer perjudicado ha sido el propio DeAndre Jordan, que ha aumentado su imagen de “niño grande”. Su indecisión, o poca fiabilidad en los tratos, le puede pasar factura en el futuro. El segundo perjudicado ha sido el propietario de los Dallas Mavericks Mark Cuban. Propietarios, directivos y técnicos no pueden hablar de fichajes hasta que se han cerrado las operaciones. A Cuban se le soltó la lengua en una radio, y eso le ha costado 25.000 dólares de multa además de quedarse con cara de tonto dando por hecho un fichaje que no se va a realizar.

El verdadero ganador de este sainete ha sido Wesley Mathews, un buen defensor exterior que además posee buenos porcentajes en el lanzamiento triple, pero de ninguna manera una estrella en ciernes. Los Mavericks le habían ofrecido un contrato de 4 temporadas valorado en 57 millones de dólares. El escolta había colado una cláusula en las negociaciones  por la cual su nómina subía hasta los 70 millones si no se fichaba a Jordan como condición para rechazar la propuesta de los Sacramento Kings de 64 millones por  años de servicios. Una cifra exorbitada para un jugador que se rompió el tendón de Aquiles en marzo y que no es seguro que esté recuperado a tiempo para el inicio de la Liga Regular. Deron Williams también aterrizó en Dallas por 10 millones a repartir en dos años, el segundo con opción de finalización para este base al que las lesiones han castigado en exceso estas últimas temporadas.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, julio del 2015

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La NBA también se equivoca

21 Feb

Cuando algo no funciona, la lógica dice que hay que repararlo (aunque algunos opten por la inacción como solución a los problemas). Es lo que intentó la NBA con su concurso de mates, uno de los espectáculos principales del All Star. El problema es que en lugar de arreglarlo, lo han empeorado.

La jornada del sábado del Fin de Semana de las Estrellas es la de los concursos para que los jugadores de la NBA demuestren sus habilidades al margen de las reglas habituales de los partidos. El espectáculo del día gira en torno al concurso de mates, el primer concurso que se creó y el que cierra la fiesta. Y para alargar la sesión se le han ido añadiendo otras competiciones de mayor o menor interés. Este año la liga profesional innovó el formato buscando darle más interés a una noche que en los últimos años se hacía demasiado larga para los espectadores.  

Lamentablemente, la idea de trasladar la rivalidad entre  las conferencias Este y Oeste a la noche de los concursos no sólo no acabó de cuajar, sino que puso en peligro la joya de la corona: el concurso de mates. Una competición en decadencia que la NBA trata de relanzar. Este año han fracasado. La competición tiene un problema de materia prima (no van los mejores) y encima ahora la presentación del producto es mala.

UNOS APERITIVOS SOSOS

El menú empezó con dos entrantes menores: el concurso de tiro para tríos compuestos por un jugador en activo, una participante en la WNBA y una vieja gloria de la NBA, y la prueba de habilidades para bases. El primero lo ganó el combinado formado por Chris Bosh, Swin Cash y Dominique Wilkins, gracias a la rapidez con la que el jugador de los Miami Heat consiguió encestar desde el centro de la pista.

La edición de este año de las habilidades para bases presentaba la novedad de ser un relevo por dúos en lugar del reto individual, sobre un circuito con menos obstáculos para el dribling que en temporadas anteriores, y que por tanto premiaba la velocidad sobre el manejo del balón. En este escenario, la pareja formada por el hiperactivo Damien Lillard (el Blazer participó en tres de los 4 concursos de la noche) y Trey Burke (Jazz) se impuso de forma muy ajustada sobre sus rivales del Este (Carter-Williams de los Sixers y Oladipo de los Magic).

 

UN PRIMER PLATO CORRECTO, SIN MÁS

Este año se modificó el reglamento del concurso de triples. Uno  de los seis carros de 5 pelotas estaba lleno de balones tricolor, que cuentan doble (en el resto de carros sólo hay 1). Los participantes podían ubicar este manantial de puntos en la posición que más les conviniera. La mayoría lo pusieron en su punto de máxima fiabilidad. El ganador Marco Belinelli, de los Spurs, optó por una decisión matemática: situarlo al final, sabiendo así los puntos que le hacían falta para pasar ronda.

Hizo falta una serie extra de lanzamientos en la final para desempatar entre el jugador de los Spurs (cuarto porcentaje de acierto de 3 puntos de la temporada) y el de los Wizards Bradley Beal (noveno en efectividad triplista en la liga regular). En ese sentido, el concurso ayudó a calentar el ambiente como último telonero previo a la competición que todos esperaban, la de los mates. A pesar de un par de tiros al aire en la ronda final, no se le puede pedir más.

 El resto de participantes fueron el campeón del año pasado Kyrie Irving (Cavaliers), el ganador del 2012 Kevin Love (Timberwolves), Arron Afflalo (Magic, con el mismo porcentaje de acierto en la liga regular que Beal), Stephen Curry (Warriors, el jugador que ha convertido más triples esta temporada), Damian Lillard (tercer jugador con más triples anotados) y Joe Johnson (Brooklyn Nets, y sin ningún dato favorable que justifique su presencia en esta edición del concurso más allá de completar el cuarteto del Este).

Klay Thompson merecía estar, pero la presencia de su compañero de equipo Stephen Curry le dejó fuera. Encontré a faltar al especialista con la racha de partidos consecutivos anotando un triple más larga de la historia, el alero de los Hawks Kyle Korver. O a José Manuel Calderón (quinto en porcentaje de acierto de la NBA, 44,3%,  y en triples convertidos, 129).  Wesley Matthews, de los Blazers, también reunía méritos suficientes para competir (cuarto en triples anotados). Pero la división por conferencias (4 por cada una) marcó la selección.

 

UN SEGUNDO PLATO ANODINO

Y llegamos al plato principal del menú del sábado, los tan esperados mates. Valoración final: fiasco total y absoluto. Ya hace temporadas que las estrellas huyen de esta cita para protegerse de lesiones. La competición es patrimonio de aspirantes a estrellas y jóvenes prometedores que buscan llamar la atención. Depende demasiado del talento de las últimas hornadas de recién llegados. Un año malo presagia un concurso flojo. Para hacerlo más interesante y disimular las ausencias, la NBA cambió el sistema…sin éxito.

El resultado fue una competición dispersa, con algunos de los mejores mates difuminados e inadvertidos, y una resolución final excesivamente rápida que no permitió sacar lo mejor de los participantes. Con los 6 concursantes agrupados por conferencias, la primera fase consistió en una actuación en grupo con un tiempo de 90 segundos en que los jugadores iban haciendo sus mates. Sin repeticiones de televisión, sin pausas para valorar cada acción, y con una puntuación global para el equipo.

 El Este (John Wall, Paul George, Terrence Ross) acertó en su planteamiento: cara a barraca, cada uno que haga un par de mates buenos antes de que el público se confunda, para acabar con algún mate conjunto. El Oeste (Damien Lillard, Harrison Barnes, Ben McLemore) optó por empezar por la combinación en grupo, y gastó demasiados segundos e intentos hasta hilvanar algo decente. Eso hizo que su ejercicio, falto de ritmo, se hiciera largo, a pesar de alguna acción destacable de McLemore.

Luego vino la fase de los enfrentamientos individuales entre un jugador de cada equipo. Terrence Ross apareció ataviado como el rey (era el vigente campeón), pero ni él ni Lillard asombraron. El duelo entre Paul George y Harrison Barnes se hizo largo e insulso (George necesitó 4 intentos para culminar, Barnes 3). Sólo McLemore y Wall entendieron de qué iba el tema. McLemore se presentó con Shaquille O’Neal, copropietario de su equipo (Sacramento Kings), y saltó sobre el trono en el que se sentaba el pívot. Un mate correcto, un gran envoltorio. John Wall le superó saltando sobre la mascota de su equipo, los Wizards.

Y cuando por fin la cosa se calentaba, cayó el telón. Los internautas dieron como vencedor a Wall y todos a dormir mientras los espectadores se quedaban con cara de pasmo y la sensación de haber perdido horas de sueño (hablo por los españoles) para nada. Y como se suponía que los mates son el momento cumbre de la noche, este chasco arrastró al resto de entretenimientos de la noche. Una pésima planificación estratégica de la NBA que no creo que se vuelva a repetir. Por cierto, Este y Oeste empataron a dos en su duelo particular de la noche, aunque no creo que este dato le interese a nadie.

 

EL POSTRE, EN OTRO RESTAURANTE

Y mientras, la liga menor, la NBA-DL también celebró su concurso de mates. Con jugadores sin el renombre ni el glamour de los de la liga madre, en un escenario mucho menos vistoso y, comparando la diferencia de público, casi en familia. Con 6 participantes como en el de la NBA, pero con un formato clásico: Dos mates por jugador en primera ronda, y los dos participantes mejor puntuados pasan a la final, en la que tienen dos mates más para exhibirse.

Un adjetivo para definir esta edición: Brutal. Un espectáculo de primer orden que se mereció un mejor envoltorio. Un gran acierto el incorporar la gradería como parte del concurso, acercándose más a los espectadores. Aquí os dejo el vídeo para que juzguéis vosotros mismos (es largo, pero vale la pena). Y una conclusión: o van los mejores de la NBA o que den por finiquitado el concurso de mates. Y por extensión la noche de los concursos. Lo demás son monsergas del márketing.

 

 

publicado en http://www.encancha.com, febrero 2014

Los Lakers evitan el ridículo

19 Abr

Miami Heat ha sido el mejor equipo de la Liga Regular. Y finalmente, los Lakers consiguieron su plaza para jugar los playoffs. Mucha emoción en el Oeste durante los últimos partidos de la liga regular este mes de abril. En el Este, sólo los Knicks han animado el cotarro.

Los Lakers siguen en liza

La octava plaza vacante para los playoffs del Oeste no se decidió hasta el último día de Liga Regular. Lakers y Jazz pelearon hasta el final. Una lucha encarnizada en la que la ventaja que un día favorecía a un contendiente cambiaba de bando al siguiente. Los Jazz solventaron correctamente sus enfrentamientos asequibles, pero las derrotas ante Denver Nuggets, Oklahoma City Thunder y la del último partido contra los Memphis Grizzlies les dejaron sin playoffs.

Y así los Lakers tendrán opciones de luchar por el campeonato una vez más. Su temporada ya no podrá ser calificada como calamitosa. Aún puede ser un fracaso, pero han evitado el desastre absoluto. El ahora segundo equipo de la ciudad de Los Angeles cerró la liga regular de forma brillante: 7 triunfos y sólo una derrota en abril, ante el primer equipo de la ciudad, los Clippers.

Kobe Bryant tiró del carro hasta que su cuerpo dijo basta. Promediaba 30,5 puntos, 7 rebotes y 7,5 asistencias en este último mes hasta que se le desgarró el talón de Aquiles en la victoria ante los Warriors. Una lesión que le mantendrá fuera de las pistas hasta bien empezada la próxima temporada, la última de su contrato. Se especuló con su retirada, pero alguien tan competitivo como Bryant querrá decir adiós vistiendo de corto. Apuesto por su retorno.

Al final los Lakers quedaron séptimos tras vencer el último día a los Houston Rockets, que les precedían en la clasificación. Pau Gasol, en su mejor mes de la temporada, conseguía su segundo triple doble en menos de una semana. Él y Dwight Howard son los dos jugadores más en forma de los angelinos, que se han encontrado con dos regalos inesperados: el retorno de Metta World Peace sólo 12 días después de una operación de menisco y el despertar anotador del base Steve Blake, titular en ausencia de Steve Nash.

Los Mavericks se quedaron muy pronto fuera de la lucha por la octava plaza. Su consuelo es que sus jugadores al fin pudieron afeitarse la barba. A la cuarta ocasión en que podían situar su balance de victorias-derrotas en el 50%, lo consiguieron. Fue en el último partido como locales de los Hornets de Nueva Orleans, que la próxima temporada cambian su denominación por la de Pelicans. Asi que hubo un doble adiós. A las barbas de los Mavericks y a la mascota local, la avispa Hugo.

Los Spurs flaquean al final

En la parte alta de la Conferencia, Spurs y Thunder pugnaban por la primera plaza. Un pésimo final de los de San Antonio, con 6 derrotas en 9 partidos, dio la posición a los de Oklahoma. Los tejanos tuvieron que lidiar con las lesiones de Ginobili, Parker, Duncan y Kawhi Leonard. Y los Thunder, que afrontaron unos primeros partidos de abril complicados, se los comieron crudos (tanto en el duelo directo entre ambos, 100 a 88, como en la clasificación).

Los Nuggets son el tercer cabeza de serie tras un abril en que sólo cayeron en casa de los Mavericks, y después de una prórroga. La ventaja de campo en su caso es especialmente importante. Esta liga regular sólo han perdido tres partidos como locales, ante Miami Heat, Minnesota Timberwolves y Washington Wizards. Han recuperado al lesionado Ty Lawson, pero Danilo Gallinari se rompió para lo que resta de competición, y Kenneth Faried será duda los primeros partidos de playoff.

Clippers y Grizzlies han luchado por la cuarta posición del Oeste, que finalmente se quedó en Los Angeles. La victoria de los californianos en el partido que enfrentó a estos dos equipos ha decantado esta igualada pugna. Un duelo que se repetirá en la primera ronda de la lucha por el campeonato. La ventaja de campo estará en posesión de los Clippers, que han batido su récord de victorias en liga regular (56) y han conquistado el primer campeonato de división de su historia. Habrá que prestar atención a la actuación de Mike Conley. El base de Memphis ha subido sus cifras en anotación tras el traspaso de Rudy Gay.

Los Golden State Warriors finalmente han sido el sexto equipo del Oeste. Stephen Curry vio como Damien Lillard, de los Blazers, le arrebataba el récord de más triples anotados en liga regular por un rookie (185). Minucias para Curry, que con 272 batió el récord total de triples anotados en una temporada, anteriormente en posesión de Ray Allen.

Los Knicks animan el Este

 Los Miami Heat nadaron y guardaron la ropa. Fueron dando descanso a los miembros del “Big Three” (Lebron James, Dwayne Wade y Chris Bosh sólo coincidieron contra Celtics y Bulls) sin por ello dejar de asegurarse el mejor registro de victorias y derrotas de la Liga. De sus nueve partidos jugados en abril sólo perdieron el primero, contra los Knicks. Tendrán el factor pista a su favor incluso en la final. Con 66 triunfos han firmado la mejor liga regular en la historia de la franquicia.

Los Knicks han conseguido la segunda posición de la Conferencia gracias a un Carmelo Anthony extraordinario, bien secundado por J.R. Smith. En su peor partido del mes, contra los Pacers, el alero se quedó en 25 puntos. Sumaron 13 victorias consecutivas entre marzo y abril (tumbando entre otros a Heat y Thunder) hasta caer después de una prórroga en su visita a los Bulls de Chicago (si, el mismo equipo que dejó en 27 triunfos la racha histórica de los Heat).

Melo ha asumido su responsabilidad de jugador franquicia en un equipo con problemas de lesiones en todos sus interiores, promediando 36,9 puntos y 9,9 rebotes en los ocho partidos que ha jugado este mes. Una vez lograda la segunda plaza del Este para los Knicks, habiendo ganado el campeonato de la División Atlántica (primero desde 1994) y con el título individual de máximo anotador de la temporada en el bolsillo, Anthony obtuvo un merecido descanso.

Los Indiana Pacers no pudieron mantener el ritmo de los Knicks, y acabaron cediendo en su lucha por el subcampeonato del Este. Lo cierto es que tenían un calendario complicado. Cayeron ante Oklahoma City Thunder, los Washington Wizards (John Wall, en una noche loca, les metió 37 puntos), Brooklyn Nets (esta vez la noche tonta fue de Deron Williams, 33 puntos y 14 asistencias) y finalmente los Knicks. Su visita a los Celtics, intrascendente cara a la clasificación, fue cancelada después del atentado durante la maratón de Boston.

Los Nets de Brooklyn tuvieron un calendario sencillo, sin ningún choque contra equipos del Oeste.  Lo aprovecharon para asegurarse la cuarta plaza de la conferencia y el factor pista en la primera ronda de playoff como mínimo. Reggie Evans no ha aflojado en los rebotes (16,7 de media) y Deron Williams parece que ha superado sus problemas de tobillo justo a tiempo (27 puntos, 8,7 asistencias de promedio en abril).

Un final complicado para los Bulls

El abril de los Chicago Bulls ha rozado la épica. Lo que hubiera debido ser un mes tranquilo, con la mayoría de partidos asequibles, se ha transformado en un via crucis de derrotas por culpa de la plaga de lesiones (Noah, Gibson, Belinelli, Hamilton, Deng, y la larguísima baja de Derrick Rose). De sus tres enfrentamientos contra rivales de nivel, derrotaron a Knicks y Nets y cayeron ante unos Heat al completo.

La buena noticia es que Jimmy Butler ha ganado minutos y confianza, demostrando que puede ser un jugador importante. Y el renacer de un ilustre temporero, Nate Robinson. Los Hawks podrían haber sacado más partido de los problemas de los Bulls para mejorar su sexta posición de la conferencia. Pero por suerte para los de Chicago, los de Atlanta tampoco han acabado bien esta fase de la temporada. 

Boston Celtics y Milwaukee Bucks, una vez asegurados los playoffs, y ante la imposibilidad de mejorar o empeorar su séptimo y octavo lugar, han tenido un abril anodino. En el caso de los Bucks, 2 victorias en 10 partidos, un balance indigno para un equipo de playoffs.

En la parte baja de la clasificación Charlotte Bobcats y Orlando Magic pelearon hasta el último día por ver cual era el peor equipo de la temporada. Al final el dudoso honor se quedó en Orlando. Los de Florida pueden justificarse con la marcha de Dwight Howard y alguna lesión de importancia. La explosión de juego de Tobias Harris (fue un riesgo cambiarlo por JJ Reddick) y Nikola Vucevic suaviza la decepción.

La primera ronda de los playoffs

 Después de la innumerable serie de partidos de la liga regular, llegamos a los playoffs por el campeonato. Estos son los emparejamientos de la primera ronda. El primero de los dos equipos es el que tiene el factor campo a su favor.

a) Este

Miami Heat – Milwaukee Bucks

New York Knicks – Boston Celtics

Indiana Pacers – Atlanta Hawks

Brooklyn Nets – Chicago Bulls

b) Oeste

Oklahoma City Thunder – Houston Rockets

San Antonio Spurs – Los Angeles Lakers

Denver Nuggets – Golden State Warriors

Los Angeles Clippers – Memphis Grizzlies

 

publicado en www.encancha.com, abril 2013

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