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NCAA: Villanova se corona en el March Madness

5 Abr

Los Wildcats se coronaron ante North Carolina como el mejor equipo universitario de los Estados Unidos del curso 2015-16, imponiendo su equilibrio de conjunto al mayor talento y espectacularidad de sus rivales.

La Universidad de Villanova se impuso a la de North Carolina por 74 a 77 ante 74.340 espectadores en la final de la edición del March Madness de este año 2016. No fue la final más vistosa y espectacular de la historia, pero si lo hubiera sido los Wildcats no hubieran sido los campeones. El equipo de la Big East impuso su defensa y su ataque equilibrado sobre el mayor talento, altura y fondo de armario de sus rivales. Los de Jay Wright anotaron el 58,3% de sus lanzamientos (57,1% en triples) con su sexto hombre, Phil Booth, a un nivel estelar (20 puntos, 8 de 9 en tiros de campo). North Carolina, un conjunto que destaca por su anotación en transición y sus puntos en la pintura, tuvo que recurrir a los triples para mantener sus opciones. Y casi le sale bien.

Villanova intentó llevar la final a su terreno, con sus trampas sobre la subida del balón para no dejar correr a los Tar Heels, cerrándose entorno a su aro para negar la pintura a sus rivales y aprovechando al máximo sus opciones ofensivas. Los Tar Heels no encontraban pasillos para anotar, ni sus pívots tenían acceso al rebote ofensivo. Pero lo que los de Roy Williams no encontraban dentro, lo encontraron fuera. Tres triples consecutivos permitieron a North Carolina cambiar la dinámica (7 de 9 al descanso en canastas de 3 puntos, 6 de 6 entre Berry y Justin Jackson). El base Joel Berry (20 puntos, 4 asistencias) entró en ignición, sumando 12 puntos seguidos para la universidad de Michael Jordan que ganaba al descanso 39 a 34.

En la segunda mitad los Wildcats subieron un grado más el nivel físico del duelo. Los porcentajes de North Carolina en el lanzamiento exterior cayeron mientras sus rivales les seguían negando la pintura. Los Tar Heels no conseguían hacer llegar la bola a Brice Johnson (14 puntos, 8 rebotes) mientras Kennedy Meeks (1 de 8 en el tiro) vivía una noche para olvidar. El margen de los campeones subió hasta los 7 puntos de la mano de Kris Jenkins (14 puntos) y Ryan Arcidiacono (16 puntos). Marcus Paige (21 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias) intentó evitar el desastre, pero cada una de sus acciones recibía respuesta. Booth anotó el 57 a 67 a 5:30 minutos del final. UNC presionó y empezó a remontar. Marcus Paige empataba a 74 cuando faltaban 4.7 segundos con un triple imposible. Y en el último segundo Kris Jenkins le respondió con el triple de la sentencia.

Casualmente la mayor alegría de Jenkins comportó la mayor decepción para su hermano, el base de North Carolina Nate Britt. Ambos jóvenes se conocieron en las ligas de verano, y se hicieron amigos. Kris, debido a una serie de problemas familiares, empezó a pasar cada vez más tiempo en casa de los Britt. Y cuando sus notas cayeron en el instituto y el chico empezó a frecuentar malas compañías, su madre Felicia lo tuvo muy claro: le pidió a los Britt que se convirtieran en los tutores legales de su hijo.

Esta es la intrahistoria más curiosa de un torneo que ha dado mucho de si. A continuación os hago un resumen de lo más interesante que ha ocurrido en estos tres fines de semana intensivos de baloncesto, empezando por una primera ronda de verdadera locura y acabando con unas semifinales apasionantes.

¡Vaya inicio de March Madness!

La primera tanda de 32 partidos del gran torneo universitario de este año envió a la basura la inmensa mayoría de las predicciones que con esmero e ilusión habíamos elaborado todos los aficionados. De los 13 millones que tenía registrada la ESPN, sólo 6 seguían impolutas. Cierto es que la temporada hasta ese momento había sido impredecible, sin un favorito claro e indiscutible, pero lo ocurrido en la primera ronda supera todo lo imaginable. Diez equipos con un número de cabeza de serie de dos dígitos (o sea, entre 10 y 16) dieron la sorpresa tumbando a sus rivales. Admitamos que la NCAA coló algunas trampas, como siempre, para asegurarse una historia de “cenicientas” (los 11 de Wichita State y Northern Iowa, por ejemplo), pero el resto fueron genuinos bombazos.

Era un sacrilegio pensar que Michigan State (número 2 de serie) no superaría las dos primeras rondas del torneo de marzo. Más del 90% de los aficionados eran de esta opinión. Entre ellos no debían estar los jugadores y técnicos de la modesta 15, Middle Tennessee (81-90). Los Blue Raiders, campeones de la Conference USA, abrieron el partido con un parcial de 15 a 2. Los jugadores de Tom Izzo se recuperaron, y se acercaron en el marcador, pero nunca se pusieron por delante. Su estrella, Denzel Valentine, anotó 13 puntos y repartió 12 asistencias, pero no fue el líder que los suyos necesitaban. A falta de 3 minutos, con Michigan State 3 abajo (76-79), perdió un balón. Más adelante tuvo un triple librado para empatar, y tampoco acertó.

El número 14 Stephen F. Austin eliminó a la número 3 West Virginia (56-70). Los Lumberjacks, el equipo con la racha más larga de victorias del país en aquel momento, le dieron a los Mountaineers de su propia medicina. A la presión a toda pista de los de Bob Huggins respondieron con su defensa cara a cara. Si West Virginia ha sido el líder universitario en pelotas recuperadas, su verdugo ha sido el equipo que más pelotas ha hecho perder a sus rivales. Ninguno de los dos equipos fue capaz de superar el 31% de acierto en sus tiros de campo. Al principio de la racha de triunfos de los suyos, Thomas Walkup se dejó la barba. Eso fue a primeros de noviembre. Y como si fuera Sansón, el escolta se fue hasta los 33 puntos (19 de 20 en tiros libres), 9 rebotes, 4 asistencias y 4 recuperaciones.

Hawaii dejó de ser tema de conversación este mes de marzo por sus olas, y pasó a serlo por el equipo de baloncesto de su universidad. Esta número 13 sumó su primer triunfo en la historia del March Madness a costa de la número 4 California (66-77). Fue el cierre lógico a una semana negra para los californianos. Tras ver como su máximo anotador, Tyrone Wallace, se rompía la mano en un entrenamiento en los días previos al encuentro, durante la rueda de calentamiento otro de sus jugadores claves, Jabari Bird, sufría unos problemas en la espalda que le impedían jugar. Y encima Yann Hufnagel , ayudante del entrenador Cuonzo Martin, estaba suspendido por una acusación de acoso sexual. Para rematar la faena, el novato Jaylen Brown (será uno de los 5 primeros elegidos en el draft de este año de la NBA) no tuvo su noche (4 puntos con 1 de 6 en los tiros de campo, y 5 faltas que le permitieron jugar tan solo 17 minutos).

La número 5 Purdue se escapó en el marcador de la número 12 Arkansas Little-Rock, campeona de la Sun Belt, tras el descanso. Un triple de Vince Edwards daba a los Boilermakers 14 puntos de ventaja a 5 minutos del final. Pero Josh Hagins (31 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias, 5 recuperaciones) no se dio por vencido. El base sénior de los Trojans lideró la remontada, anotó el triple que forzó la primera prórroga, la entrada que forzaba la segunda, y los tiros libres que hicieron posible la sorpresa (83-85).

La otra número 12 que hizo saltar la banca en la primera ronda fue Yale. Los empollones de la Ivy League superaron a la correosa y física Baylor (75-79), consiguiendo el primer triunfo en el March Madness de la historia de esta universidad. El base Makai Mason (31 puntos, 6 rebotes, 4 asistencias) volvió locos a los Bears con su lanzamiento exterior en una primera parte casi perfecta. Baylor, un equipo que habitualmente defiende en zona, cambió a individual, probó zonas diferentes, presionó a toda pista, pero nada fue efectivo frente a un Mason en estado de gracia. En la segunda parte la renta de los Bulldogs llegó a ser de 13 puntos antes que las faltas les hicieran ceder terreno. En los segundos finales Baylor tuvo la opción de evitar la derrota, pero Lester Medford perdió la pelota en su último ataque.

Tres números 11 noquearon al 6 que les había tocado en suerte. Wichita State, que venía de la fase previa de los First Four, se deshizo de una Arizona (55-65) que no ha vivido su mejor temporada gracias a una buena defensa y los puntos de su dúo exterior, Fred VanVleet (16 puntos, 4 rebotes, 5 recuperaciones) y Ron Baker (13 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias). Gonzaga apeó del torneo a Seton Hall (52-68) anulando al mejor jugador rival, Isaiah Whitehead (10 puntos, 4 de 24 en tiros de campo) y buscando en la pintura a Domantas Sabonis (21 puntos, 16 rebotes, 4 asistencias). Y Northern Iowa, en un final de locura (¿Acaso no estamos hablando de la Locura de Marzo?) eliminó a Texas (72-75) con un triplazo increíble de Paul Jesperson desde media pista que pasará a la historia del torneo.

Respecto a los números 10 que dieron la campanada en la primera ronda, Virginia Commonwealth (VCU) superó a Oregon State (67-75) liderada por JeQuan Lewis (21 puntos, 8 asistencias, 7 rebotes) y Mo Alie-Cox (20 puntos, 7 de 8 en los tiros de campo), y Syracuse fulminó a Dayton (51-70) a expensas una vez más de su típica zona 2-3.

Vuelve la normalidad en la segunda ronda

En la siguiente tanda de partidos la lógica recuperó su cetro, y las cenicientas fueron volviendo a casa una a una, aunque no sin provocar sudores fríos en más de un favorito. Sólo dos cabezas de serie de dos dígitos superaron esta ronda. Uno, por méritos propios. Otro, porque no había opción de que no fuese de esa manera.

Si en su cita anterior Gonzaga había eliminado a un número 6, en esta subió la apuesta frente a un número 3, Utah (59-82). Una vez más, la clave fue Sabonis (19 puntos, 10 rebotes). El hijo de la leyenda del baloncesto lituano está escribiendo a pasos agigantados su propia historia. El pívot, además de hacer sus números, sacó el partido al jugador básico de los Utes, el austríaco Jakob Poetl (5 puntos, 4 rebotes), cargándolo con 2 faltas en los minutos iniciales. El joven Sabonis, además, le comió la moral a su rival con un tapón en la primera jugada de la segunda parte.

Syracuse era el otro invitado inesperado que sobrevivió al primer fin de semana. En su caso, ayudado por el hecho de que su rival fuera Middle Tennessee (75-50). Tras una primera mitad igualada, un parcial de 21 a 2 durante la segunda basado una vez más en su defensa zonal dio el triunfo a los de Jim Boeheim. El caso de esta universidad es digno de estudio. Hace 40 años que defiende siempre en 2-3, sin ninguna variación, los 40 minutos de todos los partidos. Y le sigue funcionando.

Stephen F. Austin hizo sudar a Notre Dame (76-75) hasta el último segundo. Ambos conjuntos intercambiaron golpe por golpe, canasta por canasta, durante 40 minutos, hasta que en el último instante un palmeo del suplente Rex Pflueger permitió sobrevivir a los Fightin Irish. En un equipo plagado de jugadores con talento, con un cinco inicial con muchos puntos en las manos, tuvo que ser un especialista defensivo con escaso protagonismo en ataque el que salvara a los hombres de Mike Brey con sus 2 únicos puntos del encuentro. Adiós a la barba de Thomas Walkup.

Northern Iowa cayó de la forma más cruel posible. A falta de 44 segundos para el final de la segunda mitad ganaba de 12 a Texas A&M. Y entonces, en uno de los finales de partido más increíbles de la historia del baloncesto, los Aggies fueron capaces de remontar para forzar la prórroga. Los Panthers también llevaban la iniciativa en el marcador al final del primer tiempo extra, hasta que Alex Caruso forzó el segundo con una penetración a canasta. Y en este segundo período añadido, con su rival cargado de faltas, los tejanos se llevaron el triunfo (92-88). ¡Bendita Locura!

Yale cedió dignamente ante Duke (71-64). El duelo parecía decidido al descanso, pero los empollones, con todo perdido, echaron el resto en la segunda parte con un parcial de 0 a 15. Los Blue Devils, tras haber llegado a ganar de 27, se vieron sólo 3 puntos arriba a menos de un minuto para llegar al final de los 40 reglamentarios. Desde la línea de tiros libres, sus dos mejores jugadores, Grayson Allen y Brandon Ingram, aseguraron la victoria para los de Mike Krzyzewski.

Oklahoma, cabeza de serie número 2, sobrevivió ante VCU (85-81) gracias a una exhibición, y este curso van unas cuantas, de Buddy Hield. Al descanso los Sooners ganaban claramente, pero en la segunda mitad de la mano de Melvin Johnson los Rams despertaron para igualar de nuevo el encuentro. Y cuando más quemaba la pelota, en los 8 minutos finales, ahí estaba Hield para sumar 19 de sus 36 puntos. Era la onceava ocasión esta temporada que el escolta caribeño pasaba de los 30 puntos.

Miami dejó a Wichita State en 19 puntos al descanso. Los Shockers reaccionaron para recuperarse de su desventaja de 21 puntos, pero no encontraron la forma de frenar al base Angel Rodriguez (28 puntos, 9 de 11 en tiros de campo), y acabaron cediendo por 65 a 57. Hawaii aguantó 30 minutos frente a Maryland, hasta que Melo Trimble anotó el primer triple de su equipo tras 15 fallados. A partir de ese momento los Terrapins arrollaron a los Rainbow Warriors (73-60). Iowa State se centró en evitar otra noche loca de Josh Haggins como elemento clave para eliminar a Arkansas – Little Rock (78-61).

Respecto a los cuatro cabezas de serie principales del cuadro, todos ellos superaron las dos primeras rondas. Un hecho destacable que no sucede todos los años. Kansas, tras librarse muy fácilmente de Austin Peay (105-79), tuvo que tirar de los puntos de Wayne Selden y Perry Ellis (43 puntos entre ambos) para eliminar a Connecticut (73-61). Trayectoria similar la de Oregon, un partido fácil ante Holy Cross (91-52) y otro con sufrimiento ante Saint Joseph’s (69-64) en que perdía de 7 a falta de 5 minutos. North Carolina vio como Florida Gulf Coast le aguantaba 20 minutos (83-67), pero luego aplastó a Providence (85-66). Virginia no tuvo piedad ante Hampton (81-45), pero contra Butler tuvo que recurrir a una buena racha de tiro en la segunda parte (anotando 14 de sus 16 primeros lanzamientos) para pasar ronda (77-69).

Una tercera ronda sin sorpresas

Los favoritos mandaron con puño de hierro en esta tercera entrega del campeonato de marzo. En el duelo entre dos pesos pesados, la número 1 Kansas apeó a Maryland de la lucha por el título (79-63). Perry Ellis se comió a sus contrincantes en la pintura con sus 27 puntos, igualando su mejor marcada anotadora del curso. Después de una primera parte igualada, los Jayhawks pusieron la directa al principio de la segunda en unos minutos de inspiración del ala pívot, bien secundado por Wayne Selden (19 puntos, 7 asistencias, 6 rebotes), y con su esfuerzo defensivo sobre el base rival, Melo Trimble.

Otro número 1, Oregon, impuso su ley sobre una Duke (82-68) muy corta de efectivos en la pintura, y que además veía como su único cinco de garantía, Marshall Plumlee, se cargaba rápidamente de faltas. Grayson Allen y Brandon Ingram estuvieron los 40 minutos en pista en el equipo de Krzyzewski, mientras que los aleros de los Ducks, Dillon Brooks y Elgin Cook, jugaron 38. Sus producciones fueron parejas (39 los de los vigentes campeones por 38 los de Oregon). La diferencia estuvo en la mayor capacidad física de los de Dana Altman, decisiva en su defensa conforme pasaban los minutos. Un triple final de Brooks, con el partido ya sentenciado, no gustó nada al entrenador derrotado, y así se lo hizo saber al jugador en un gesto que levantó mucha polémica.

Villanova demostró ante Miami que no sólo sabe defender (92-69). Los Canes perdieron a pesar de conectar el 53,2% de sus lanzamientos de campo globales, y casi un 59% de sus triples. Y es que los Wildcats convirtieron el 62,7% de sus lanzamientos, y un espectacular 66,7% (10 de 15) en intentos triples. La exhibición de Kris Jenkins fue clave, con sus 5 de 6 triples anotados, aunque tampoco se pueden despreciar los 4 de 7 desde la distancia de Ryan Arcidiacono. La primera parte fue un festival ofensivo, con los dos conjuntos sumando puntos con facilidad (64% de acierto conjunto). En la segunda los de Jay Wright le apretaron un poco las tuercas a sus contrincantes en defensa, y en ataque se prodigaron en el pase extra buscando la mejor posición de tiro posible.

Buddy Hield (17 puntos, 10 rebotes) no tuvo una de sus noches espectaculares ante Texas A&M, pero Oklahoma tampoco lo necesitó (77-63). El partido quedó sentenciado en el tramo final de la primera mitad, cuando los Sooners consiguieron un parcial de 19 a 4. Jordan Woodard asumió el protagonismo desde la línea de triples (22 puntos, 5 de 6 desde la larga distancia). La preocupación de los de Lon Kruger tras el descanso era que los Aggies no protagonizaran otra remontada épica, pero la falta de puntería de dos puntales tejanos como Jalen Jones y Danuel House (7 de 24 en los tiros de campo entre ambos) hizo inviable una nueva heroicidad.

En el duelo entre los dos cabezas de serie con dobles dígitos, la número 10 Syracuse eliminó de forma ajustada a la 11 Gonzaga (63-60) gracias a un tapón de Tyler Lydon sobre Josh Perkins a 4 segundos del final. Los Zags, que fueron por delante toda la primera parte conducidos por Domantas Sabonis (19 puntos, 17 rebotes, 5 tapones) y Kyle Wiljter (23 puntos, 5 rebotes, 4 de 7 en triples), ganaban de 9 (48-57) cuando faltaban 6:28 para acabar el partido. A partir de entonces la defensa de los Orange les anuló por completo, y su equipo se deshizo como un azucarillo.

North Carolina, otra de las primeras cabezas de serie, pasó el rodillo sobre Indiana (101-86). Marcus Paige dio el primer tirón anotando sus 4 primeros triples. Para cuando cometió su segunda falta después de 10 minutos de partido ya llevaba 14 puntos. Indiana jugó un gran partido, con un Yogi Ferrell constante (25 puntos), un luchador Max Bielefeldt (15 puntos) y un Troy Williams (21 puntos) espectacular en la segunda parte sumando 14 puntos seguidos para los suyos. Sin embargo, el arsenal de los Tar Heels es interminable. Paige anotó dos triples más, Brice Johnson y Kennedy Meeks se impusieron en la pintura (35 puntos y 19 rebotes entre ambos), y Joel Berry y Justin Jackson aparecieron cuando el resto flojeaban, en un desesperante juego del gato y el ratón para los de Tom Crean.

Virginia, el cuarto número 1, tampoco falló ante Iowa State (84-71). Los Cavaliers abrieron el partido con un parcial de 17 a 3 en los primeros 5 minutos propiciado por los dos triples y las 3 asistencias en esta fase del base London Perrantes. Los Cyclones probaron a frenar a sus rivales variando su defensa, de hombre a zona, pero Tony Bennet ha conseguido una máquina bien engrasada de jugar a baloncesto. George Niang, en su último partido como universitario, se despidió con un recital en ataque (30 puntos), pero tuvo poca colaboración de Jameel McKay para frenar en la pintura a Anthony Gill (23 puntos, 8 rebotes) y Mike Tobey (18 puntos, 7 rebotes).

El otro partido de octavos no fue tan brillante. Notre Dame superó a Wisconsin (61-56) gracias a las buenas acciones en el último minuto de Demetrius Jackson. A 19 segundos del final el base anotó el 55 a 56. Tres segundos después recuperó la pelota para anotar el 57 a 56. Y con sólo tres segundos por jugarse fue objeto de falta tras otro robo de balón, y desde la línea de tiros libres estableció el marcador definitivo.

La última criba antes de la Final Four

La tranquilidad para los favoritos se acabó en la ronda de cuartos. La primera en avisar fue Oklahoma, número 2 de serie, que eliminó a la número 1 de la región Oeste, Oregon (68-80). Podría recurrir a toda una serie de explicaciones técnicas, pero lo cierto es que los Sooners se clasificaron para la Final a Cuatro porque esa fue la voluntad de Buddy Hield. El escolta se fue hasta los 37 puntos, anotando 8 de 12 intentos triples. Al descanso los suyos ganaban de 18 (48-30) después del quinto triple del caribeño en seis intentos. Sus compañeros remataron la faena aprovechando con una buena circulación de balón los huecos que la defensa de los Ducks sobre Hield les dejaba, y aprovechando las opciones al contraataque que un rival cada vez más desanimado les iba regalando.

Villanova culminó ante Kansas (59-64), en la final del Sur, el pleno de los números 2 en la primera noche de partidos de Elite 8. Los Wildcats, sabedores que no tenían nada que hacer en un partido abierto frente a los de Bill Self, prepararon una trampa con su defensa en zona 2-3 para trabar los ataques rivales y marcaron un ritmo pausado en ataque estático para bajar de revoluciones a sus rivales. La principal víctima de este planteamiento fue el ala pivot Perry Ellis (4 puntos), totalmente anulado. Kansas protagonizó algún chispazo, especialmente con los triples de Devonte´ Graham (5 de 9), pero sin continuidad en su juego. Y en un final ajustado, la serenidad de los de Jay Wright en los tiros libres (8 de 8 en los últimos 33 segundos) y una pelota perdida por Frank Mason sentenciaron.

La gran campanada en esta ronda la dio Syracuse frente a Virginia (62-68) en la final del Medio Oeste. Los favoritos se encallaron ante la zona 2-3 de los de Jim Boeheim hasta que el base London Perrantes vio la luz desde la línea de triples (5 de 7 en la primera parte). Tras el descanso Mike Tobey martilleó a los Orange en la pintura. A 9:28 los de Tony Bennettt ganaban de 14. Y entonces el entrenador de los Orange innovó ordenando presión a toda pista. Tres minutos después, el marcador volvía a estar igualado gracias a los malos ataques de Virginia y el estallido anotador de Malachi Richardson (21 de sus 23 puntos en la segunda parte). Syracuse recuperó su habitual zona, pero para entonces su rival se había desecho. El número 1 tuvo un triple para empatar a falta de 15 segundos, pero Devon Hall falló. Seguramente no era el tirador óptimo, pero la defensa de la número 10 no dejó más opciones a su contrincante. La jugada curiosa de este enfrentamiento fue el triple de Tyler Lydon después de perder una bamba.

North Carolina, en la final del Este, fue el único de los favoritos que evitó el descalabro. En su caso, el rival Notre Dame le era propicio (88-74). Fue un partido entre dos equipos que juegan un baloncesto abierto, ofensivo, espectacular. Pero todas las ventajas eran para los Tar Heels, que tienen más talento, más capacidad atlética y más jugadores capaces de aportar que los Fightin Irish. La Universidad de los irlandeses devolvió golpe tras golpe durante 30 minutos hasta que sus hombres básicos empezaron a notar el cansancio. En el otro bando, Roy Williams había podido dar descanso a sus titulares con la aportación básica de Isaiah Hicks, Theo Pinson y Nate Britt. Y en el tramo final North Carolina consiguió clasificarse por decimonovena ocasión para la Final Four (ninguna otra Universidad suma tantas presencias).

Se acaba la aventura de Syracuse

Durante la semana previa a las semifinales la prensa norteamericana publicó un estudio sobre como las grandes dimensiones del estadio de la cita, el NRG Stadium de los Houston Texans de la NFL, podían alterar la percepción de la profundidad de campo de los tiradores. Buddy Hield acertó en el primer triple de Oklahoma ante Villanova, pero luego sucumbió a la ciencia fallando sus 7 siguientes lanzamientos triples. Aunque la extraordinaria defensa de los Wildcats también influyó, y mucho, en su mal porcentaje. Tres recuperaciones permitieron a los de Jay Wright dar inicio a un parcial de 21 a 4 que fue definitivo. Villanova acertó más del 70% de sus lanzamientos, porque habían entrenado de forma específica el tiro ante las informaciones de la prensa. En una noche perfecta, acabaron ganando de 44, el mayor margen de la historia en una Final Four universitaria (95-51).

En la semifinal entre equipos de la Atlantic Coast la favorita más sólida, North Carolina, envió a casa a dormir después del baile a Syracuse (83-66), la última cenicienta que ha aprovechado el torneo para reivindicarse en un año convulso por la sanción de la NCAA. Hay dos formas de atacar una zona 2-3 como la de los Orange. Y los Tar Heels utilizaron las dos. Empezaron moviendo bien la pelota para anotar desde posiciones interiores y cargando el rebote en ataque, además de sumar en transición antes que la defensa estuviera bien plantada. Y en la segunda parte, cuando los de Boeheim redujeron su desventaja de 17 puntos a sólo 7con un parcial de 0 a 10, los Tar Heels, que habían fallado sus primeros 12 lanzamientos de 3 puntos, aseguraron su triunfo con 3 triples de Marcus Paige y un cuarto de Theo Pinson. Esta vez la presión no funcionó.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, abril 2016

NCAA: Oklahoma se mantiene firme, Kentucky y Duke ceden

5 Feb

Ya hemos consumido otro mes más de competición en la corta temporada del baloncesto universitario. Un outsider emerge como favorito, y su líder llama con fuerza a las puertas de la NBA, mientras los principales aspirantes a priori sufren o se hunden.

En el anterior artículo sobre la NCAA, donde os resumía lo ocurrido en la fase previa a las ligas de conferencia, citaba a Oklahoma (19 victorias, 2 derrotas) como un invitado inesperado. El equipo ha ido a más dentro de la complicada Big 12, hasta el punto que ha encadenado tres semanas seguidas al frente del ranking de AP, el que define los 25 mejores equipos del baloncesto universitario.

Los Sooners lideran su conferencia con un registro de 7 victorias y 2 derrotas con el mismo balance que un equipo rocoso y de aguerrida defensa como West Virginia (18 victorias, 4 derrotas), a la que ha vencido en el primero de sus dos duelos de esta fase de la temporada. Sus dos tropiezos los ha tenido frente a Kansas (18 victorias, 4 derrotas), después de 3 prórrogas y un par de decisiones arbitrales en contra tan equivocadas como decisivas, y ante un conjunto con oficio y talento como Iowa State (16 victorias, 6 derrotas), también en un final ajustado.

Su entrenador, Lon Kruger, es el único técnico de la Division I en disputar el March Madness con 5 equipos diferentes: Kansas State, Florida, Illinois, UNLV (Nevada Las Vegas) y Oklahoma. Con Florida llegó a la Final Four en 1994, pero cayó en semifinales. Este puede ser su año si Buddy Hield no baja su rendimiento. El escolta de 1,93 está jugando a un nivel estelar, dando la cara cada noche, asumiendo la responsabilidad cuando el equipo lo necesita sin esquivar nunca las pelotas que más queman. Anota 25,8 puntos por partido con un 51,7% de acierto en los triples. En los tiros libres está en el 89,6%. Y además captura casi 5,7 rebotes por noche. ¡Una auténtica locura!

El bahameño es un enfermo del baloncesto. Creció pegado a un balón, botando y tirando todo el día y parte de la noche. Con un gen extremadamente competitivo que siente alergia a la derrota. Un líder de los de verdad, de los que en lugar de hablar dan ejemplo con sus actos. En su año sénior, es el segundo mejor anotador de la Division I. Y su mérito es que lo hace como líder de un bloque con aspiraciones a ganar títulos y no en un equipo que juega para mayor gloria de su figura.

Hield lidera la rebelión de los veteranos contra los novatos que de forma sistemática ocupan los primeros lugares en las previsiones del futuro draft de la NBA. Una rivalidad plasmada en el partido contra la LSU (14 victorias, 8 derrotas) del debutante estrella de este curso, Ben Simmons. Los Tigers fueron por delante toda la primera mitad hasta que una lluvia de triples del líder de los Sooners después del descanso igualó la contienda. Y en la última jugada, sabedor que todos sus rivales esperaban que fuese él quien hiciera el último tiro, abrió la puerta con su movimiento sin balón al base Isaiah Cousins para que se llevase la gloria del triunfo.

Favoritos en entredicho

De los 5 favoritos que os mencionaba en la previa de la temporada, North Carolina (19 victorias, 3 derrotas), Kansas y Maryland (20 victorias, 3 derrotas) van manteniendo el tipo, Kentucky (16 victorias, 6 derrotas) hace aguas y Duke (16 victorias, 6 derrotas) se está hundiendo. Los Tar Heels eran líderes invictos de la tremenda Atlantic Coast con 8 victorias, aunque con un calendario relativamente sencillo. El primer rival de máximo nivel, una Louisville (18 victorias, 4 derrotas) no tan brillante como en cursos anteriores pero igual de eficaz en defensa, acabó con su imbatibilidad en la ACC.

El entrenador Roy Williams dispone de un lujo tan poco frecuente en el baloncesto universitario como una rotación amplia, 9 jugadores de garantía. El ala pívot Brice Johnson  se ha sumado a la revuelta de los veteranos con 16,8 puntos y 10,2 rebotes de noche, liderando un quinteto titular en el que los cinco jugadores aseguran al menos 10 puntos de media. El sénior vivió su gran noche ante Florida State con sus monstruosos 39 puntos y 23 rebotes.

Maryland también dispone de una buena rotación, de un quinteto titular muy solvente, y de un líder claro, el base de segundo año Melo Trimble (14,8 puntos y 5,3 asistencias de media) que además de dirigir asume los tiros decisivos. Y aún así, no son líderes de la Big Ten. Las dos derrotas contra Michigan y Michigan State tienen la culpa. Lo compensaron ganando a uno de los dos equipos que le preceden, una Iowa (18 victorias, 4 derrotas) que con un bloque veterano y aguerrido puede dar más de una sorpresa en el gran torneo nacional de marzo.

El sorprendente líder de esta conferencia es una Indiana (19 victorias, 4 derrotas) a la que muchos daban por perdida antes de empezar la temporada, con la continuidad de su entrenador Tom Crean en entredicho. Sin embargo, los Hoosiers de otro veterano alzado en armas, el base Yogi Ferrell (17,4 puntos, 4,2 rebotes y 5,8 asistencias de media), podrían estar viviendo en una burbuja durante la parte más sencilla de su calendario de conferencia. De ahora en adelante se verán las caras con los rivales de más peso como Iowa (en dos ocasiones), Michigan State, Purdue y la propia Maryland.

Michigan State (19 victorias, 4 derrotas), tras acabar la primera fase de la temporada invicta, ha perdido fuelle con 4 derrotas (3 consecutivas) en esta segunda fase, 2 ante Iowa, otra ante una renacida (al menos esa noche) Wisconsin y la última, inesperada, ante Nebraska en casa. Denzel Valentine (18,5 puntos, 7,8 rebotes y 6,6 asistencias por partido), otro de los séniors que se reivindican partido a partido, sigue manteniendo su nivel espectacular, pero el resto de piezas importantes de los Spartans no se muestran igual de constantes en su rendimiento. Más difícil lo tiene, en esta misma Big Ten, Ohio State (14 victorias, 9 derrotas), que además de ceder en su liga de conferencia tampoco hizo una buena primera fase. Lo de los Buckeyes ha pasado de año de transición a año de supervivencia.

Kansas también sufre en su conferencia, en este caso la Big 12. Los Jayhawks han ganado su liga regular 11 años seguidos, pero este año parece que se romperá su racha. Oklahoma está muy fuerte, West Virginia (18 victorias, 4 derrotas) no cede y Baylor (17 victorias, 5 derrotas), Texas (15 victorias, 7 derrotas) y Iowa State, justo detrás suyo, no son rivales fáciles. El entrenador Bill Self ha simplificado su rotación, con un cuarteto básico integrado por el ala pívot Perry Ellis, el alero Wayne Selden, el escolta Devonte Graham y el base Frank Mason. En un equipo que a principio de curso se presumía amplío, esto no es una buena noticia.

Los rookies Carlton Bragg y Cheick Diallo prácticamente no tienen oportunidades y el escolta Brannen Greene ha caído en desgracia a los ojos del entrenador por segunda vez este curso. La primera, por quejarse de sus minutos de juego. La segunda, por un mate ante Kansas State en los últimos segundos con el partido sentenciado, saltándose la norma de no tirar en la última jugada cuando has ganado. Al menos, consiguieron un triunfo de prestigio en la prórroga ante Kentucky en un partido ajeno al calendario de conferencias.

Los riesgos de basarlo todo en los novatos

Kentucky ha jugado muchos años a la lotería de los “one and done”, los freshman que tras un solo curso en la universidad saltaban a la NBA. El programa ha explotado el talento de estos jóvenes ávidos de gloria para convertirse en un clásico de la Final Four del torneo nacional. El problema es que no todas las promociones son igual de talentosas. Y el equipo de este año está totalmente descompensado, con muy poco potencial interior ante el bajo rendimiento de su novato estrella, Skal Labissiere. Hace falta frotarse los ojos cuando se mira la clasificación de la Southern Conference (SEC). Los de John Calipari no son líderes.

Este honor le corresponde a una Texas A&M (18 victorias, 3 derrotas) muy solvente, por delante de una LSU que ha ganado en solidez. Los Aggies presentan un bloque muy compacto que crece a partir de la defensa, con todo el potencial físico que le falta a los Wildcats, dos exteriores polivalentes y complementarios como Jalen Jones y Danuel House (el primero estaría entre ala pivot y alero, y el segundo entre alero y escolta), un gran base creador de juego como Anthony Collins, un pívot de garantías como el freshman Tyler Davis y un chico para todo como el base-escolta Alex Caruso, además de un banquillo más que apañado. Mucho cuidado con estos nombres, porque pueden llegar lejos en el baile de primavera.

Duke ha roto una racha de más de 8 años (desde la lista de pretemporada del curso 2007-08) sin salir del Top25 de los mejores equipos. Los de Mike Krzyzewski, que han vivido un final de enero para olvidar, transitan por la zona media-baja en la clasificación de la Atlantic Coast, con 5 victorias y ¡4 derrotas!  (2 en casa) en los últimos 5 partidos del primer mes del año. La baja de Amile Jefferson les ha dejado totalmente huérfanos en la pintura. Un calvario al que los Blue Devils no están acostumbrados y que le ha costado a su técnico un ingreso hospitalario por una tensión demasiado elevada.

La anotación exterior de un brilante Grayson Allen (20,6 puntos de media) y de un pujante rookie como Brandon Ingram (sus promedios de 17 puntos y 6,5 rebotes le sitúan como otro de los candidatos a número 1 de draft si Simmons se descuida) no son suficientes para sostener al bloque. Su única esperanza es que otro talentoso freshman como el tirador Luke Kennard aparque su irregularidad. Por dentro, la cosa no tiene pinta de mejorar: Marshall Plumlee da más de lo que puede aunque sin llegar a cubrir las necesidades de los Blue Devils, Sean Obi no da la talla y el notato Chase Jeter está muy verde.

Históricos en apuros

Arizona (18 victorias, 5 derrotas) no ha caído del ranking de las 25 mejores como Duke, pero mira muy de cerca el abismo. Su entrenador Sean Miller tenía claro que el equipo no iba a defender esta temporada con la intensidad de las anteriores, pero contaba con la calidad de sus jugadores para subsanarlo con una mayor producción ofensiva. No ha sido suficiente, y han encajado 4 derrotas en la Pacific 12. Ante UCLA cayeron con un triple en el último segundo de Brice Alford, y ante Southern California tras 4 prórrogas. Después de perder por lesión a uno de sus hombres claves, el freshman Allonzo Trier, también hincaron la rodilla ante California y Oregon (18 victorias, 4 derrotas), sólido líder de esta conferencia. Ahora rezan para que Trier se recupere pronto.

UCLA ( 13 victorias, 9 derrotas) es otra de las grandes casas con problemas. Tiene una buena plantilla, con un base como Alford minusvalorado por ser el hijo del entrenador, con un exterior todo terreno como Isaac Hamilton y con una pareja interior muy productiva como Tony Parker y Thomas Welsh. Aaron Holiday, hermano de los NBA Jrue (Pelicans) y Justin (Hawks) completa un quinteto básico en el que todos anotan más de 10 puntos de promedio. Su problema está en la defensa. Como conjunto anotan 80,1 puntos de media, pero reciben 76,8 (uno de los que más en la Division I). Han perdido 9 partidos esta temporada, 5 en la fase de conferencias.

Gonzaga (17 victorias, 5 derrotas) también ve peligrar su invitación para el gran torneo nacional que cierra la temporada. Kyle Wiltjer (una media de 22 puntos y  6,8 rebotes, y un 44,5% de acierto en los triples) y Domantas Sabonis (17,1 puntos y 11,5 rebotes por noche) funcionan bien, pero los Zags no han recompuesto una línea exterior que se graduó en pleno el curso anterior (Kevin Pangos, Gary Bell y Byron Wesley). A ello se le suma la baja desde diciembre, y para todo lo que resta de temporada, de su pívot titular Przemek Karnowski. Una lesión de espalda ha obligado al polaco a pasar por el quirófano. Necesitan proclamarse campeones del torneo de su conferencia, la West Coast, para asegurar su presencia en el March Madness. Los principales obstáculos en su empeño serán la líder de la WCC Saint Mary’s y Brigham Young University (BYU).

La fuerza de la Big East

Una de las sorpresas más llamativas a estas alturas de temporada es la presencia en el séptimo lugar del ranking de la Universidad de Xavier, con tan solo 2 derrotas en 22 partidos. Ambas contra dos rivales de su liga, la Big East. La primera contra los sempiternos líderes de esta conferencia, Villanova (19 victorias, 3 derrotas), y la segunda contra una Georgetown de la que ya hablamos bien en artículos anteriores, a pesar de sus malos resultados (13 victorias, 10 derrotas). En un equipo sin estrellas, el secreto del éxito de los Musketeers no es otro que la zona 1-3-1 que utilizan para cambiar el signo de los partidos.

Evidentemente, Villanova ocupa una posición más destacada en el Top 25 (es la tercera) que el segundo de la Big East. Los de Jay Wright también basan sus triunfos en la defensa, en su caso con una presión a toda la pista de sus bajitos que les da muchos puntos tras recuperación de pelota o pérdida del rival. El tercer equipo de esta conferencia que se ha instalado de forma cómoda en el ranking de los mejores es la Providence (18 victorias, 5 derrotas) del extraordinario base Kris Dunn (17,2 puntos, 6 rebotes, 6,9 asistencias y 3,1 recuperaciones) y el alero Ben Bentil (19,7 puntos y 7,8 rebotes).

Y si antes hablábamos de históricos en apuros, no podemos dejar de citar el caso del colista de esta conferencia, Saint John’s. El registro de la Red Storm en la primera temporada del legendario jugador NBA Chris Mullin como técnico del equipo es, en estos momentos, de 7 victorias y 16 derrotas. En la liga de conferencia, su balance es de 10 derrotas en 10 partidos. En Nueva York esperan que el pivot español Yankuba Sima, de baja desde primeros de enero por una fractura en su mano izquierda (la mala), vuelva pronto.

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, febrero del 2016.

NCAA: Los favoritos no convencen en la primera fase del curso

29 Dic

Antes de entrar en materia, permitidme una disculpa. Esta temporada no dispongo del tiempo necesario para hacer el seguimiento semanal del baloncesto universitario y de la NBA tal como lo he realizado en las anteriores, y siento que os tengo algo abandonados. Si, en la vida hay prioridades, pero el saber que he hecho la elección correcta no me evita una cierta sensación de estaros fallando. Y por eso necesito disculparme, no sé si por vosotros o por mí.

Este curso de baloncesto universitario se presentaba abierto, pero este humilde cronista no intuía que tanto. En la previa de la temporada os citaba cinco favoritos principales: Kentucky, Duke, North Carolina, Maryland y Kansas. Ahora que hemos consumido la primera de las tres partes de la misma, el calendario fuera de conferencia en el que se evita en la medida de lo posible enfrentarse a demasiados rivales complicados, a alguno casi podemos descartarlo para el título nacional y el resto han mostrado fisuras, en algún caso preocupantes.

Haciendo un repaso a la evolución del ranking semanal desde que empezó la competición, vemos como North Carolina paso de ser la número 1 de la primera y de la segunda semana, aún con la baja de su mejor exterior Marcus Paige, a aparecer sólo una vez en el Top 5 en las seis siguientes. Kentucky cogió el relevo de los Tar Heels al frente de los dos listados posteriores para caer hasta la 11 posición la séptima semana y la 10 la octava. Y Michigan State, con la que nadie contaba a principio de curso, lleva 4 semanas como el primer equipo de la NCAA.

North Carolina (10 victorias, 2 derrotas) es un equipo con un buen cinco titular, lleno de jugadores experimentados (para lo que es el baloncesto universitario) y con un banquillo profundo. En teoría, lo tienen todo para ser un conjunto dominador. Y sin embargo, no me acaban de convencer. El retorno al juego de Marcus Paige (14,7 puntos y 4,3 asistencias por noche, 48,5% en triples) ya recuperado de una lesión en la mano trastocó la dinámica del equipo, provocando que algunos de sus compañeros bajasen su aportación. No fue el caso del ala pívot Brice Johnson (16,3 puntos, 9,2 rebotes de media).

Sin embargo, su problema no es ese (o en todo caso es transitorio) sino la falta de instinto asesino para cerrar los partidos. Siendo número 1 del ranking, ganaban de 16 a Northern Iowa para acabar cediendo su primera derrota de la temporada. Contra Texas, no aprovecharon sus ocasiones para escaparse en el marcador y concedieron a su rival la oportunidad de derrotarles en un final ajustado…y polémico (la falta en ataque de Connor Lammert me parece tan evidente que no entiendo como no se pitó).

Kentucky (10 victorias, 2 derrotas) presenta una configuración diametralmente opuesta a la de los Tar Heels. Bajo la batuta del entrenador John Calipari, los Wildcats son el paraíso de los “one and done”, jugadores que sólo pasan por la universidad un curso hasta que cumplen la edad mínima para dar el salto a la NBA. Al último draft se presentaron 7 jugadores de esta universidad. Seis fueron elegidos, y el séptimo consiguió un contrato tras las ligas de verano. Con este panorama, su filosofía de juego es muy básica: defensa fuerte, tratar de imponer su físico y buscar ataques rápidos con la defensa rival sin plantar para evitarse complicaciones.

El peso ofensivo del equipo lo lleva una tripleta exterior de lujo formada por el bajito base sophomore Tyler Ulis (su 1,76 es un hándicap de cara a la NBA) y los escoltas Isaiah Briscoe y Jamal Murray. Buscan constantemente el uno contra uno para anotar (41 puntos de media entre los tres), pero en estos primeros partidos se han mostrado erráticos en los triples: 50 convertidos de 147 del trío para un 31,7% global del equipo, 65 acertados de 205 tirados (maquillado gracias al 7 de 9 de Murray en la derrota contra Ohio State y al 11 de 23 en el triunfo ante Louisville de su último encuentro).

Depender tanto del talento de los novatos es muy arriesgado. Skal Labissiere era su gran apuesta, pero al pívot le faltan kilos, carácter y dureza para ser dominante en la pintura. Y Marcus Lee, el “veterano” (júnior) en la pintura, es un buen jugador pero sin la capacidad de cargarse el equipo a la espalda. El sénior Alex Poythress ayuda, pero es un 3 jugando de 4, y sin demasiada buena mano. En su primera derrota del curso, ante UCLA, Thomas Welsh y Tony Parker retrataron al juego interior. En la segunda, una Ohio State más intensa construyó una renta de 16 puntos que Kentucky no pudo remontar.

Los de Calipari estuvieron a punto de encajar una dolorosísima derrota en casa ante su gran rival, la Louisville de Rick Pitino (75-73). Esta vez fueron los Wildcats los que construyeron un margen de 16 puntos al inicio de la segunda mitad, pero la presión de los Cardinals, mucho más físicos en esta fase del juego que sus rivales, a punto estuvo de costarles un disgusto. Los visitantes tuvieron un triple para ganar, pero Damion Lee no acertó. Fue el primer partido del curso en que Labissiere no fue titular.

Kansas (10 victorias, 1 derrota) es otro conjunto del estilo de North Carolina: rotación larga, con hombres experimentados y referentes claros en la pista. Wayne Selden (15,5 puntos, 3,2 rebotes, 3 asistencias y 55,4% en triples), en su tercera temporada, por fin está dando su nivel ahora que ha pasado de escolta a alero. El sénior Perry Ellis (15, 2 puntos, 5,9 rebotes) es un lujo en las cercanías del aro y Frank Mason (13,3 puntos, 4,1 rebotes y 5,6 asistencias) ha encontrado el punto justo en la dirección del equipo.

En el banquillo hay suplentes de sobras para poder dar descanso a los titulares. Los de Bill Self son el único de los favoritos de principio de curso que aún no han salido del Top 5 del ranking aunque aún no han sido número 1 (se hallan cómodamente instalados en el segundo lugar). Perder en el “Champions Classic” el 17 de noviembre contra Michigan State ha sido un lastre que no han compensado superando a UCLA. Eso, y una falta de carácter similar a la de North Carolina. Dos auténticos témpanos de hielo.

Los Jayhawks han tenido su culebrón con Cheick Diallo. La NCAA se ha resistido a conceder la elegibilidad para jugar al pívot debutante por motivos académicos y por dudas acerca de la conducta de su tutor. Tras cinco partidos apartado del equipo, la contratación de un abogado por parte del jugador de Mali para llevar el tema a los tribunales y el revuelo mediático (Kansas es una universidad con historia y peso mediático) aceleró una resolución del caso: el organismo universitario “castigó” a Diallo con 5 partidos. Casualmente los mismos que ya se había perdido.

Maryland (11 victorias, 1 derrota) también dispone de un banquillo profundo, y además cuenta con uno de los mejores bases de la Division I, el fantástico sophomore Melo Trimble (15 puntos y 5,7 asistencias de media). El repudiado por Duke Rasheed Sulaimon defiende como nunca y tira como siempre (47,7% en triples). El alero Jake Layman aporta experiencia, defensa, puntos, rebote y lo que haga falta. Robert Carter y el freshman Diamond Stone se imponen en la zona, y cuando descansan tienen recambios de garantía en Damonte Dodd y Michal Cekovsky.  ¿Y por qué los Terrapins no son el número 1? Por un calendario sin complicaciones en esta primera fase de la temporada ante demasiados rivales de poca entidad. Sólo dos partidos difíciles, el ajustado triunfo ante Georgetown (75-71) y la derrota frente a North Carolina.

Duke (9 victorias, 2 derrotas), el vigente campeón, empezó el curso dubitativo en la dirección de juego. Sólo tienen un base puro, el novato Derryck Thornton. El entrenador Mike Krzyzewski lo hizo salir desde el banquillo los primeros encuentros, poniendo de titulares a Grayson Allen y Matt Jones. El primero lleva 20 puntos de media y Jones 14 con un 44,6% en triples, pero ninguno de los dos escoltas mueve el equipo. La derrota ante Kentucky en el Champions Classic hizo variar de planteamiento al técnico. El equipo también ha caído frente a Utah. En estos dos encuentros Allen tuvo muchos problemas para anotar.

Solventada esa cuestión, queda la del juego interior. Amile Jefferson (11,4 puntos, 10,3 rebotes por partido) es la pieza clave en este apartado. Pero una fractura en el pie mantendrá de baja al ala pívot, con suerte, entre uno y dos meses. Podría llegar (por ello rezan en Duke) para el campeonato nacional. Marshall, el último de la saga Plumlee (sus dos hermanos mayores juegan en la NBA) aporta dureza en defensa y rebotes, pero ofensivamente es limitado. Sin Jefferson, Duke apenas tiene opciones de revalidar el campeonato a pesar de la evolución positiva del alero rookie Brandon Ingram.

Los invitados inesperados

Michigan State (13 victorias, 0 derrotas) está siendo una de las sorpresas del curso 2015-16. La graduación de Adreian Payne, Keith Appling y Gary Harris no ha sido compensada por la calidad de los novatos incorporados, y al tranfer de West Virginia Eron Harris le está costando adaptarse y recuperar su capacidad anotadora. Y sin embargo, ahí están. El secreto del éxito de los Spartans es la maravillosa polivalencia del sénior Denzel Valentine (18,5 puntos, 8,3 rebotes y 7,1 asistencias de media, ya lleva dos triples dobles).

Valentine estará de baja entre 2 y 3 semanas, y sus compañeros han sufrido para vencer en la prórroga a la modesta Oakland en su primer compromiso sin su líder. El acierto en los triples de Bryn Forbes (49,4%, con 14 puntos por partido) es su otro puntal. Se mantienen invictos tras haber superado a rivales como Kansas, Boise State, Providence, Louisville o Florida.

Oklahoma (11 victorias) tampoco conoce aún la derrota. Su líder es un Buddy Hield absolutamente desatado. El pistolero de las Bahamas, en su año sénior, tiene el punto de mira ajustado y munición sin límite en la recámara: 24,9 puntos por partido con un 51,5% en los tiros de campo (que sube hasta el 52,9% en triples) y un 90% en los libres. Sus compañeros exteriores tampoco se quedan atrás. Jordan Woodard aporta 13,9 puntos de media (con un 52,2% en tiros de tres puntos y 89,2% en libres) y Isaiah Cousins 13,1 (y un 45,7% de triples anotados).

Su debilidad está dentro. El ala pivot Ryan Spangler promedia un doble doble con 10,3 puntos y 10 rebotes por encuentro (y un sorprendente 47,8% en canastas de tres puntos), pero los números de sus socios en la pintura no alcanzan un nivel similar. Si el entrenador Lon Kruger no consigue más colaboración del resto de sus jugadores, a los 4 fantásticos de los Sooners la temporada se les va a hacer muy larga.

Virginia (10 victorias, 1 derrota), Arizona (12 victorias, 1 derrota) y Iowa State (10 victorias, 1 derrota) también se mantienen al acecho. Los Cavaliers siguen fieles a su defensa (encajan sólo 59,2 puntos por partido de media) y su ritmo pausado en ataque liderado por la creatividad de Malcolm Brogdon (16,5 puntos, 4,5 rebotes y 3 asistencias de promedio) y la capacidad resolutiva de Anthony Gill (14,5 puntos y 6,5 rebotes) cerca del aro. Para aspirar a grandes logros, no obstante, es imprescindible que el base London Perrantes (11,3 puntos, 4,8 asistencias)  anote más.

Arizona ha perdido potencial físico respecto al curso pasado, así que Sean Miller ha decidido que sus jugadores se olviden un poco de la defensa para producir más en ataque. La lesión del pívot KalebTarczewski ha mermado su potencial en este tramo del curso. A la espera de su regreso, el transfer de Boston College Ryan Anderson les lidera con unos promedios de 15,5 puntos y 10,3 rebotes. El alero freshman Allonzo Trier, más peligroso penetrando que tirando, colabora con 13,7 puntos. Gabe York, en su último año universitario, aporta liderazgo y anotación exterior (13,1 puntos) en un bloque con 9 jugadores que superan los 18 minutos en pista por partido.

Iowa State vive el último curso de una de los mejores jugadores de la categoría, el ala pívot Georges Niang (19,2 puntos, 6,5 rebotes y 3,5 asistencias de media, lástima de sus poco más de 2 metros para dar el salto a profesionales). El base júnior Monte Morris (14,5 puntos, 7,6 asistencias) ha alcanzado la madurez como jugador, y el pívot Jameel McKay (14,4 puntos, 9,9 rebotes) es un valor seguro. El problema para Steve Prohm , sustituto del ahora entrenador de los Chicago Bulls de la NBA Fred Hoiberg, es una rotación demasiado corta (6 jugadores básicos y otros dos con unos 15 minutos por partido de media). La baja para lo que queda de curso de uno de los indispensables, el escolta Nazz Long, les pasará factura conforme se acumulen los partidos. Aunque nadie puede quitarles la satisfacción de haber derrotado a Iowa en el derby estatal tras remontar una desventaja de 20 puntos.

Entre los 25 conjuntos del ranking de Associated Press aparecían en la octava semana de competición otros invictos como el sexto Xavier (12-0), el 17 Southern Methodist (11-0) y el 24 South Carolina (11-0). El calendario de los primeros fue asequible de inicio, destacando los triunfos sobre una Michigan en horas bajas y una Dayton que ha suspendido para todo el semestre a su mejor jugador (Dyshawn Pierre), para complicarse ante el rival local Cincinnati y la remontada de 18 puntos frente a Wake Forest. El 31 de diciembre, frente a Villanova, y 2 días después frente a Butler (16 y 9 del ranking respectivamente) veremos el nivel real de los Musketeers.  El calendario de South Carolina aún ha sido menos exigente, sin ningún rival del Top 25.

Southern Methodist es un caso aparte. Normalmente, ser un fijo del Top 25 te garantiza una invitación para jugar el gran torneo nacional de marzo. Pero la NCAA ha excluido a esta universidad del baile del 2016 por unas infracciones académicas para mejorar las notas de sus atletas. Su entrenador, Larry Brown, fue castigado con 9 partidos sin poder dirigir el equipo. Y se redujo el número de becas deportivas que SMU podía ofrecer. Y en lugar de tirar la toalla y dejar pasar el año, el equipo quiere cerrar invicto la fase de conferencias. Y en ello están, tras superar a Stanford, Texas Christian, Michigan y Colorado como rivales de más entidad en esta primera etapa de su purgatorio.

Georgetown (7 victorias, 5 derrotas) y UCLA (9 victorias, 4 derrotas) han sido otros de los equipos que han mostrado detalles interesantes en los partidos disputados hasta ahora. Los Hoyas han perdido 5 de sus 12 partidos, pero ante Maryland y Duke plantaron cara hasta el final. Motivados pueden ser un rival difícil de batir. El balance de UCLA tampoco es bueno, pero han ganado a Kentucky y Gonzaga, y han caído ante Kansas, Wake Forest, North Carolina…y la gran sorpresa hasta el momento, Monmouth (9-4). Los modestos Hawks han vencido a los californianos, a Notre Dame y a Georgetown, y además han conseguido un gran impacto mediático con las celebraciones de su banquillo.

Providence y Purdue, ambas con 12 victorias en 13 partidos, también merecen una mención especial. Los Friars cuentan con un dúo de lujo: el base Kris Dunn (16,5 puntos, 6,1 rebotes y 7,3 asistencias) y el ala pívot Ben Bentil (18 puntos, 8 rebotes). El director de juego participó en los 15 últimos puntos de su equipo (11 suyos y 2 asistencias a Bentil) en un final igualado para infligir a Arizona su única derrota hasta ahora. Los Boilermakers tienen uno de los juegos interiores más potente de la Division I con A.J. Hammons, Isaac Haas, Caleb Swanigan y Vince Edwards.

Este primer mes de competición se retiró Bo Ryan como entrenador, dejando más huérfana aún sin cabe a la finalista de la última Locura de Marzo, Wisconsin. Un mazazo para un programa que ha visto marcharse a los titulares Frank Kaminsky, Sam Dekker, Traevon Jackson (aunque cedió por lesión su lugar casi toda la temporada a Bronson Koenig) y Josh Gasser y a su sexto hombre, Duje Dukan. El ala pívot Nigel Hayes brilla ahora como alero, pero con la única ayuda de Koenig los Badgers no pueden ser ambiciosos en sus objetivos.

En el aspecto individual, el freshman Ben Simmons ha mostrado lo mejor y lo peor de lo que es capaz. El hombre orquesta de 2,08  es un espectáculo cuando captura el rebote en defensa, sube la pelota al contraataque y culmina la jugada con un mate o una asistencia. Da gusto verle ordenar en estático los movimientos de sus compañeros, o buscar el uno contra uno para penetrar. Sus números son espectaculares: 19,1 puntos, 13,1 rebotes, 5,8 asistencias, 2,3 recuperaciones y 1,4 tapones de promedio.

Pero su principal carencia se ha hecho demasiado evidente: decir que su muñeca es de madera es quedarse corto. A más de 3 metros de distancia del aro sus lanzamientos son inofensivos. Su equipo tampoco le acompaña. Louisiana State (7 victorias, 4 derrotas) ha desaparecido del Top 25. Los Tigers presentan su mejor versión cuando Simmons puede correr, y se atascan en estático. Aún así, tan grande es el talento del australiano que sigue como número 1 de las previsiones del próximo draft de una NBA que ya le espera con los brazos abiertos.

Kyle Collinsworth, de Brigham Young University (BYU) sumó 26 puntos, 10 rebotes y 10 asistencias en el triunfo ante Belmont en su séptimo triple doble de su carrera universitaria y batir la marca de 6 de Shaquille O’Neal y Michael Anderson. Los seis anteriores los logró el curso pasado, en un registro que también pasó al libro de récords. Y como anécdota de este primer mes y medio, el partido entre Central Florida y UC-Irvine, en el que se vio el duelo entre dos jugadores de 2,29, el debutante Tacko Fall y el júnior Mamadou N’daye. Nunca antes en la historia de la NCAA se habían visto las caras dos gigantes de estas dimensiones. Casualmente los dos son originarios de Dakar (Senegal).

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, diciembre del 2015

NCAA: Las dos caras de Duke

19 Ene

La universidad de Duke ha mostrado esta semana sus dos versiones. La mala, en la derrota ante Miami que abría una crisis deportiva. La excelente, en el triunfo en la pista de Louisville que cierra la crisis y les presenta como firmes aspirantes a coronarse campeones del “March Madness”.

Kentucky mantuvo el número 1 del ranking de Associated Press que ha acaparado desde el principio de temporada, pero en su última edición ya no lo hizo con todos los votantes a su favor. Perder la imbatibilidad le costó a Duke el segundo puesto de la lista. Virginia reemplazó a los Blue Devils, que cayeron hasta el cuarto lugar. Los de Mike Krzyzewski no fueron los únicos equipos del Top 5 anterior penalizados por sus derrotas.

Wisconsin, que era la cuarta, cayó hasta el séptimo lugar. Su base Traevon Jackson, lesionado en la derrota ante Rutgers, fue operado del pie derecho esta semana. Un grave contratiempo para una rotación corta. La quinta Louisville pasó a ser la sexta. Estos movimientos tuvieron como consecuencia que Gonzaga se hiciera con el número 3 y Villanova con el 5. Utah, Kansas y Arizona completaron las 10 primeras posiciones del ranking.

La mejor progresión fue para Iowa State, que subió hasta el puesto 11 desde el 17. Texas se llevó un castigo considerable después de sus dos derrotas, pasando a la veinteava posición tras haber sido décima. Ohio State, Saint John’s y Old Dominion (que sólo estuvo una semana en la lista) cedieron su sitio en el Top 25 a la retornada Northern Iowa (23), Oklahoma State (24) y Wyoming (25).

Tras los partidos de esta semana no ha habido variaciones en los equipos invictos y aquellos que aún no saben que es ganar. Kentucky (SEC) y Virginia (ACC) aún no han encontrado quien les haga morder el polvo, mientras que Central Arkansas (Southland) y Florida A&M (MEAC) siguen buscando un alma caritativa que les permita estrenar su casillero de triunfos.

American

La Universidad de Central Florida y Tulane protagonizaron uno de los partidos más largos de la semana. Vencieron los locales por 103 a 100 tras tres prórrogas con B.J. Taylor como el héroe de la noche. Y no sólo por irse hasta los 33 puntos, sino por ser el autor de 11 de los 12 que los Knights anotaron en el tercero de los tiempos añadidos.

Los problemas de Southern Methodist han llegado a los despachos tras recibir un aviso de la NCAA notificándoles que han detectado irregularidades académicas en su programa de baloncesto, y pidiéndoles que presente alegaciones antes de una vista del Comité de Infracciones. La cuestión estaría en si Keith Frazier (10,5 puntos, 4 rebotes de media) cumple los mínimos educativos requeridos para jugar. El pívot Markus Kennedy ya se perdió todo el primer semestre a causa de sus notas, y el alero reserva Justin Martin, un transfer procedente de Xavier, ha anunciado su salto al profesionalismo al no llegar a estos mínimos. Esta semana el equipo de Larry Brown ha derrotado a Temple y East Carolina.

Atlantic Coast

La segunda del ranking Virginia abrió su semana con un triunfo ante Clemson (65-42). Los Cavaliers perdieron sólo 4 balones, siendo su quinto encuentro consecutivo por debajo de los 10 perdidos. En su visita a Boston College sumaron su victoria 17 de la temporada en un partido que solventaron en la segunda parte (51-66) liderados por Malcolm Brogdon (20 puntos, 5 rebotes). En este encuentro casi rompen su buena racha: regalaron 8 pelotas.

Duke, la cuarta de la lista, entró en crisis encadenando ante Miami (74-90) su segunda derrota seguida de la temporada. Se rompía una racha de 41 partidos consecutivos sin perder como locales iniciada en marzo del 2012. Jahlil Okafor (15 puntos, 15 rebotes) volvió a ser objeto de dobles marcajes, lo que concedió mayor libertad de movimientos a Amile Jefferson (14 puntos, 12 rebotes).  La poca puntería de sus compañeros desde el exterior (6 de 21 en triples, 4 de 7 de Quinn Cook que fue el único acertado) condenó al equipo.

Tras una primera mitad igualada, los Hurricanes se escaparon en la segunda. Los jugadores de Jim Larranaga hicieron gala de una gran efectividad en el lanzamiento en este período (18 de 27, de ellos 6 de 9 en triples) con Angel Rodríguez (24 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias, 5 recuperaciones) y Manu Lecomte (23 puntos) como principales estiletes. Los visitantes anotaron 56 puntos en unos segundos 20 minutos pletóricos en que jugaron a placer ante la presión defensiva con la que Duke pretendía remontar.

Duke dejó atras su mal momento con un triunfo en la pista de Louisville (52-63), sexta del Top 25. Los primeros minutos fueron muy igualados, con defensas muy cerradas y mucha intensidad en la lucha por el rebote ante la falta de acierto en el lanzamiento exterior (4 de 25 en triples los locales por 4 de 15 de sus rivales). Ni el local Montrezl Harrell (10 puntos, 14 rebotes) ni el visitante Jahlil Okafor encontraban su sitio en la pintura. Los de Krzyzewski solventaron este problema gracias a la aportación de un Amile Jefferson (19 puntos, 7 rebotes) que volvió a gozar de más libertad de movimientos en la zona.

Tras un par de rápidas transiciones y un triple de Quinn Cook Duke abrió una brecha de 12 puntos en el tramo final del período. Al descanso el marcador era de 20 a 30. Los visitantes inauguraron el segundo período con un parcial de 2 a 12. Los Cardinals, con problemas en la circulación de pelota, no encontraban la manera de romper la activa zona 2-3 de los Blue Devils. Y para complicarles más las cosas a los de Rick Pitino, Okafor (18 puntos, 7 rebotes) empezó a anotar con asiduidad.

Louisville se diluía mientras la figura del pívot se agrandaba. La diferencia entre ambos equipos subió hasta los 21 puntos. Los Cardinals reaccionaron con 7 puntos seguidos de Terry Rozier (17 puntos) coincidiendo con un descanso del mejor jugador universitario del momento. El triunfo 998 en la carrera de “Coach K” no peligró a pesar de una racha de más de 7 minutos sin anotar ninguna canasta de campo por parte de los suyos, y que aprovechó el equipo local para maquillar su derrota.

Louisville venía de superar sin problemas a Virginia Tech (78-63). En sus tres partidos anteriores, Chris Jones (7 puntos) había promediado 21 puntos pero los Cardinals habían sufrido para ganar los dos primeros y perdido el tercero. Ante los Hookies, Pitino pidió al base que repartiera más juego. Jones dio 11 asistencias y volvió el buen juego. Claro que la debilidad del rival también ayudó.

La doce Notre Dame parecía sufrir un grave contratiempo en sus aspiraciones tras la salida del equipo sin fecha de retorno de su pívot Zach Auguste (14,3 puntos y 6,4 rebotes de media), por motivos académicos. El freshman Bonzie Colson aprovechó su ausencia para anotar 10 puntos y capturar 4 rebotes en el triunfo de la doceava del ranking AP en la pista de Georgia Tech (59-62).

La ausencia de Auguste duró poco. El interior jugó, aunque poco (9 minutos),  en el siguiente compromiso de su equipo en casa ante Miami. En la primera mitad no le entraron los triples (3 de 16) al equipo del ranking, que llegó al descanso 12 abajo. En la segunda parte varió el panorama por completo. Tras un parcial visitante de 2 a 13, los Irish ajustaron el punto de mira anotando 7 de sus 9 intentos de larga distancia.

Jugando Notre Dame con un quinteto pequeño, Jerian Grant lideró una remontada espectacular (23 puntos, 8 asistencias) que les acabó dando el triunfo (75-70). En los visitantes, los héroes del upset ante Duke Angel Rodríguez y Manu Lecomte se quedaron en 4 puntos (1 de 10 en el tiro) y 3 puntos, respectivamente.

Marcus Paige (23 puntos, 5 rebotes, 9 asistencias, 4 recuperaciones, 5 de 5 en triples) firmó su mejor partido de la temporada para North Carolina en la pista de uno de sus rivales históricos, North Carolina State. La quince del ranking se impuso por 79 a 81 con dos tiros libres claves de su base a un segundo del final ante la remontada de una Wolfpack que perdía de 11 a falta de 4 minutos después del quinto triple de Paige. Los locales aún tuvieron una última oportunidad con dos tiros libres cuando quedaban dos décimas en el cronómetro. Abdul-Malik acertó el primero y tiró a fallar el segundo, pero el palmeo de Cody Martin no entró.

Syracuse sigue inmersa en su crisis. El prometedor freshman Chris McCullough (titular en los 16 partidos que jugó con 9,3 puntos, 6,9 rebotes y 2,1 tapones de media) será baja lo que resta de temporada tras lesionarse los ligamentos de su rodilla derecha. Rakeem  Christmas tuvo que multiplicarse en la pintura (35 puntos, 9 rebotes) para que los Orange pudieran vencer a Wake Forest en la prórroga (86-83). En la primera mitad los de Boeheim ganaban de 10, pero la aparición de un magnífico Konstantinos Mitoglou (26 puntos, 6 rebotes) igualó el encuentro. En su visita a Clemson (66-53) los esfuerzos de Christmas (21 puntos, 10 rebotes) fueron en vano.

Atlantic 10

Virginia Commonwealth, 17 del ranking, estaba pasando apuros ante Rhode Island cuando su jugador más acertado, Treveon Graham, se torció un tobillo al principio de la segunda mitad. El equipo no podía prescindir de sus servicios, así que volvió a la pista. Graham anotó 16 de sus 26 puntos en los segundos 20 minutos. Su compañero Briante Weber acabó de asegurar la victoria de los Rams (60-65) desde la línea de tiros libres. El líder anotador de los Rams fue baja contra Duquesne, y sus compañeros sufrieron para vencer (64-70). Los Dukes, que habían llegado a estar 14 abajo, se pusieron a 2 puntos a falta de 2 minutos para el final. Un triple de Melvin Johnson acabó con su remontada.

Big East

Villanova, número 8 de la lista de AP, se mantuvo firme al frente de la conferencia con un triunfo ante una Xavier (88-75) a la que Ryan Arcidiacono (18 puntos), Dylan Ennis (17 puntos) y Josh Hart (15 puntos) cosieron a triples (12 de 20 entre los tres). Seton Hall, 21 del ranking AP, flirteó con la expulsión de la lista de privilegiadas perdiendo en la prórroga en casa contra Butler (75-79). Los Pirates no pudieron sobreponerse a la eliminación de su máximo anotador Sterling Gibbs (30 puntos, 6 de 9 en triples) a 2:08 del final de tiempo añadido. Los puntos de los Bulldogs los pusieron los de siempre, Roosevelt Jones (23) y Kellen Dunham (21).

Big 10

Wisconsin, 7 del ranking, recuperó a Frank Kaminsky. El pívot fue su mejor anotador (22 puntos, 5 rebotes, 4 de 5 en triples) en el triunfo ante la Nebraska (70-55) de Terran Petteway (27 puntos). Tras la lesión de Traevon Jackson, Bronson Koenig fue el base titular de los Badgers. El sophomore cumplió con 11 puntos (4 de 5 en el lanzamiento), 4 rebotes y 1 asistencia.

La 14 Maryland derrotó a Rutgers en el duelo entre recién llegadas a la conferencia. Los Terrapins no tuvieron su noche de cara a la canasta contraria, especialmente en la segunda parte en la que se quedaron en un 28% en el tiro. La defensa y el control del rebote (46 a 33) les permitieron cerrar los 7 últimos minutos del partido con un parcial de 22 a 8. De ir por detrás 51 a 57 a acabar ganando 73 a 65. En este tiempo los Scarlet Knights fallaron 8 de sus 10 tiros de campo, 4 de sus 8 tiros libres y perdieron 4 balones.

En su siguiente compromiso Maryland agravó la crisis de una desconocida Michigan State (75-59). Su escolta novato Melo Trimble se exhibió en la primera parte con 21 de sus 24 puntos (7 de 11 en el tiro en este período, de ellos 5 de 7 en triples) y la jugada del partido. Con el tiempo de posesión agotándose, le rompió la cintura a Lourawls Nairn Jr (que perdió el equilibrio) para anotar un triple. Jake Layman le secundó con 23 puntos y 12 rebotes. Entre los dos sumaron sólo 12 puntos menos que todos los Spartans.

Ohio State intentó rehacerse de su expulsión del ranking con dos triunfos ante dos rivales no ranqueados pero si de prestigio. A Michigan (71-52), un equipo que ha protagonizado este curso remontadas espectaculares tras el descanso, no le dio ninguna opción abriendo el segundo período con un parcial de 13 a 0. D’Angelo Russell rindió a un buen nivel con 21 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias y 4 recuperaciones. Los decaídos Wolverines acabaron de complicarse la temporada ante Northwestern. Vencieron, pero perdieron para todo el curso por una lesión en el pie izquierdo a su estrella Caris LeVert.

Iowa, el siguiente rival de los Buckeyes, es un conjunto al que se le dan mejor las primeras partes que las segundas (lo que estuvo a punto de costarle la derrota ante Minnesota, 75 a 77). Y precisamente en la primera mitad los Hawkeyes frustraron las aspiraciones de Ohio State (76-67). En la segunda mitad Aaron White ayudó a los locales a mantener su ventaja anotando 18 de sus 22 puntos. D’Angelo Russell lideró a los visitantes con su mejor marca anotadora del curso, 27 puntos (a los que sumó 14 rebotes).

Big 12

Kansas, novena del ranking, venció esta semana a la 24 Oklahoma State (67-57) y cedió ante la 11 Iowa State (86-81). A la primera la superó en un partido largo (cerca de tres horas) por las 49 faltas personales pitadas (que provocaron 71 tiros libres), y sin realizar un juego especialmente brillante, gracias a la mayor profundidad de su banquillo (20 puntos a 3). Dos jugadores llevaron el peso anotador de los visitantes: Phil Forte en la primera mitad (con 16 de sus 18 puntos) antes de hacerse daño en la pierna derecha, y Le’Bryan Nash en la segunda (con 19 de sus 21 puntos). El “highlight” del partido, y posiblemente de la semana, fue este mate del novato de Kansas Cliff Alexander.

Ante la segunda los Jayhawks vieron romperse su racha de 5 triunfos consecutivos. Tras una primera mitad igualada, los Cyclones empezaron a poner tierra de por medio en el marcador nada más empezar la segunda. Kansas respondió al primer golpe, recuperando desde una desventaja de 12 puntos hasta ponerse a dos. Jameel McKay (11 puntos saliendo del banquillo), con tres canastas, dio impulso a un parcial de 16 a 4 que anulaba esta recuperación. Frank Mason (21 puntos) y Kelly Oubre se multiplicaron para intentar una nueva remontada, pero se quedaron cortos. Naz Long (16 de sus 20 puntos en los segundos 20 minutos) lideró un quinteto inicial local en que todos sus miembros anotaron en dobles figuras.

Iowa State venía de encajar un upset ante la 22 Baylor que parecía inevitable tras los cinco primeros minutos del juego. Un claro 16 a 1 en el marcador así lo hacía presagiar. Los Cyclones se recuperaron hasta ponerse a 4 puntos, pero al descanso volvieron a ceder una ventaja de 12 puntos. En la segunda parte los visitantes reaccionaron con un Naz Long muy acertado desde la línea de triples (19 puntos, 5 de 5 en la distancia). Una canasta de tres puntos de Bryce Dejea-Jones avanzó a Iowa State a 14 segundos del final. Una última canasta de un Kenny Chery muy fallón hasta entonces (13 puntos, 4 de 16 en el lanzamiento) hizo buenos los presagios iniciales en favor de Baylor (74-73).

Kenny Chery no pudo volver a salvar a su equipo ante el sorprendente líder de la conferencia Kansas State (63-61). El equipo de casa, tras ir perdiendo claramente la mayor parte del encuentro, se puso por delante en el minuto 14 de la segunda mitad. Chery anotó 21 puntos (4 de 6 en triples), pero falló un tiro a 2:28 del final para avanzar a Baylor y un triple a 57 segundos para empatar. Con un 2+1 con 6 segundos por jugarse ponía a los Bears a sólo un punto de los Wildcats. Y después que Thomas Gipson no acertase uno de sus dos tiros libres para los locales, el base aún tuvo un último lanzamiento para forzar la prórroga. Falló.

La 16 West Virginia batió a la 18 Oklahoma (86-65). La estrella de los Mountaineers Juwan Staten repartió 8 asistencias, pero se quedo en 4 puntos, casi 12 por debajo de su media. Su equipo no le echó en falta, porque era la noche de los suplentes. Los jugadores del banquillo aportaron 55 puntos, liderados por Jevon Carter (18 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones) y Nathan Adrien (11 puntos). West Virginia sumó 27 puntos fruto de las 22 recuperaciones ocasionadas por su presión a toda pista. Los titulares de los Sooners, liderados por Buddy Hield (21 puntos, 8 rebotes) no pudieron mantener el ritmo.

Texas, 20 del ranking, le bajó los humos a West Virginia (77-50) rompiendo de paso una racha de dos derrotas. El juego interior de los Longhorns avasalló a los Mountaineers liderado por Cameron Ridley (19 puntos, 6 rebotes, 4 tapones), y bien secundado por Myles Turner (16 puntos, 7 rebotes). Jonathan Holmes contribuyó con 16 puntos y 11 rebotes. Por los visitantes, Juwan Staten volvió a marcar un mínimo en anotación de la temporada con 3 puntos (1 de 7 en tiros). Esta vez el base no repartió ninguna asistencia, cerrando así una semana negativa de juego. La mejor jugada de la noche fue este mate de Ridley.

Oklahoma consiguió su triunfo de la semana ante la penúltima del Top 25, Oklahoma State (82-65). El partido quedó sentenciado al descanso. La defensa local controló perfectamente a los anotadores rivales Le’Bryan Nash y Phil Forte, que si bien sumaron puntos lo hicieron con malos porcentajes de acierto. La gran noche de Buddy Hield fue la otra clave del resultado. Sólo dos tiros libres fallados de 5 lanzados empañaron una estadística increible de cara a canasta. La estrella de los Sooners convirtió sus 10 lanzamientos de campo, de ellos 4 triples, para irse hasta los 27 puntos. Aquí teneis su exhibición.

Missouri Valley

La única manera que encontraron los jugadores de Illinois State para frenar a Darius Carter fue darle un manotazo en el ojo en la segunda parte. El alero fue la pieza clave del triunfo de la 13 del ranking Wichita State ante los Salukis (67-55). Carter anotó 25 puntos en los 23 minutos que estuvo en pista, acertando 11 de sus 15 lanzamientos de campo. El percance no afectó al jugador en el siguiente partido de los Shockers, que vencieron a Evansville (41 – 61) con 18 puntos y 11 rebotes suyos.

Northern Iowa, antepenúltima del Top 25, ganaba a Bradley de 23 a poco más de 13 minutos para el final. La relajación defensiva de los ranqueados permitió a los locales volver a entrar en el partido. Warren Jones anotó sus 10 puntos en la recuperación de unos Braves que entraron en el último minuto sólo 6 puntos abajo. Los mismos, 6, que anotó el pívot Seth Tuttle (15 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias) desde la línea de personal para frustrar las ilusiones de Bradley y asegurar el triunfo de los Panthers por 52 a 63. El triunfo contra Missouri State fue mucho más sencillo (60-46).

Mountain West

San Diego State derrotó a la última del ranking Wyoming (52-60) en el duelo entre la cuarta y la tercera mejor defensa (respecto a puntos concedidos a los rivales) de la Division I. La aportación del banquillo de los Aztecs fue clave en su triunfo. Encabezados por Trey Kell (12 puntos), sus suplentes contribuyeron con 24 puntos por ninguno de los reservas locales. Larry Nance Jr (19 puntos, 8 rebotes) fue el mejor jugador de los Cowboys, además de dejarnos un gran mate. De casta le viene al galgo: es hijo del ganador del primer concurso de mates de la historia de la NBA.

Larry Nance anotó 21 puntos y capturó 11 rebotes en el triunfo posterior ante Fresno State (65-70). Los Cowboys necesitaron 3 prórrogas para superar a su rival. Nance falló un lanzamiento para darle el triunfo a su equipo al final de la segunda parte y desaprovechó dos tiros libres para cerrar el partido cuando restaba un segundo para acabar el segundo de los tiempos extras. El alero lo compensó anotando la canasta que ponía a los visitantes por delante a 1:05 del final de la última prórroga. Un triple de Charles Hankerson estableció el marcador definitivo.

Pacific 12

Utah, octava del ranking, cedió su primera derrota en la conferencia y el liderato a manos de la décima Arizona (69-51). El novato Stanley Johnson, con problemas de faltas en la primera mitad, anotó sus 18 puntos y capturó sus 9 rebotes en la segunda. El otro factor decisivo en el triunfo de los Wildcats fue T.J. McConnell. El base estuvo incisivo en ataque con 16 puntos y 6 asistencias, y en defensa contribuyó a anular a Delon Wright (10 puntos, 4 rebotes, 7 asistencias). La estrella de Utah empezó anotando los 7 primeros puntos de su equipo. Su siguiente canasta no llegó hasta 2 minutos antes del descanso. En la segunda parte sólo anotó un tiro libre.

Arizona venía de derrotar a una Colorado (68-54) que se presentó sin su segundo y tercero mejores anotadores y reboteadores. Askia Booker (30 puntos, 6 de 9 en triples) se multiplicó para suplir las bajas de sus compañeros, pero no pudo evitar la derrota de los Buffaloes. Utah, por su parte abrió la semana superando a Arizona State (59-76) con 21 puntos y 6 asistencias de Delon Wright. Fijaos como intentaban distraer los aficionados locales a los jugadores de Utah para que fallasen sus tiros libres.

Gary Payton y Shawn Kemp fueron compañeros de equipo siete temporadas en los Seattle Supersonics de la NBA. Con las dos viejas glorias juntas en los asientos de pie de pista, sus hijos se enfrentaron por primera vez en la NCAA. La Washington de Shawn Kemp Jr se impuso a la Oregon State de Gary Payton Jr por 56 a 43. En los vencedores, Robert Upshaw (12 puntos, 15 rebotes) afianzó su primer lugar en la clasificación de taponadores de la Division I con 6 gorros más. El pívot acredita una media de 4,5 por partido. El espectáculo de la noche lo puso el joven Payton, con sus tapones (4) y un mate de mucha categoría, su única canasta del encuentro.

Southeastern Conference

Kentucky, líder del Top 25, dejó atrás sus dudas de la semana anterior, en que necesitó 3 prórrogas para ganar sus dos partidos. Empezó estos 7 días arrollando a Missouri (86-37). Los Wildcats cerraron el camino a su aro a los Tigers (27% en el tiro). El mejor anotador de los visitantes, Jonathan Williams, se quedo en 3 puntos tras anotar uno de sus 13 lanzamientos a canasta. A Alabama la despacharon en los primeros 20 minutos (48-70) desde la defensa y el dominio del rebote. El freshman Devin Booker (13 puntos) mantuvo su idilio con los triples. En los últimos 7 partidos ha anotado 20 de los 28 que ha intentado.

Florida y Tennessee le siguen los pasos en la clasificación de la SEC a los Wildcats. Los Gators vencieron sus tres primeros partidos de esta fase del calendario ante equipos de la parte baja de la clasificación. En el cuarto cayeron ante Georgia (73-61). Es la primera derrota en esta conferencia del equipo de Billy Donovan desde la final del año 2013 (24 victorias consecutivas). Georgia marcó el paso desde el principio gracias a un parcial de 12 a 0. Michael Frazier batió el récord de la Universidad de Florida tras encadenar 39 partidos anotado al menos un triple.

Tennessee batió a la 19 Arkansas (74-69) de Bobby Portis (17 puntos, 11 rebotes). La clave del éxito de los Volunteers estuvo en el acierto cara a canasta de Josh Richardson (20 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias), Robert Hubbs (16 puntos) y Armani Moore (14 puntos, 8 rebotes, 4 recuperaciones). Entre los tres convirtieron 20 de sus 26 lanzamientos. El resto de compañeros sumaron 7 de 27. Los Razorbacks perdían de 14 a 5:20 del final, pero una reacción final les volvió a meter en el partido. Hasta que Anton Beard falló los tres tiros libres que hubieran empatado el encuentro a falta de 5 segundos. Tennessee culminó la semana venciendo a Missouri (51-59).

Arkansas volvió a caer el fin de semana ante la Ole Miss (82-96) del español Sebas Saiz (12 puntos, 4 rebotes). El pívot fue uno de los 5 jugadores visitantes que anotaron en dobles figuras, liderados por Stefan Moody (18 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias). Por los locales Bobby Portis (23 puntos, 10 rebotes, 3 tapones), Michael Qualls (22 puntos) y Rashad Madden (22 puntos) acapararon los puntos, pero con poca ayuda de sus compañeros. El buen inicio de los Rebels, transformando 8 de sus 9 primeros lanzamientos y 5 de sus 6 triples en la primera parte, les dio un margen de 15 puntos antes del descanso que su rival no pudo recuperar.

Summit

El artillero de la semana lo encontramos en esta conferencia. CJ Carter, de Omaha, llegó hasta los 45 puntos tras anotar 19 de sus 25 tiros de campo (7 de 8 en triples). El colista de la conferencia, a pesar de esta exhibición, perdió ante IUPUI (Indiana University – Purdue University) por 84 a 89.

West Coast

La tercera de la semana Gonzaga sufrió mucho más de lo esperado en su visita a Pepperdine (76-78). Parte de culpa la tuvo su mala noche en los tiros libres (14 de 33). Un parcial de 8 a 2 con 4 canastas de Domantas Sabonis (18 puntos, 12 rebotes) puso a los Zags 15 arriba en la primera mitad, aunque al descanso el margen se quedó en 9 puntos. El lituano lidera la DI en acierto en el tiro de campo (72,8%). Once puntos consecutivos de los Waves, 8 de ellos de Jett Raines (22 puntos, 6 rebotes), igualaron el encuentro en el inicio de la segunda parte. La aparición de Kyle Wiltjer, que sumó 19 de sus 24 puntos tras el parcial encajado por su equipo, fue clave para que los Bulldogs se mantuvieran invictos en su conferencia. Su triunfo ante Loyola Mary fue mucho más sencillo (55-72).

Saint Mary’s se mantuvo firme en su pugna por el liderato con Gonzaga superando a Brigham Young University (82-77) con 24 puntos y 14 rebotes de Brad Waldow. Tyler Haws le dio la réplica en los visitantes con 28 puntos. Kyle Collingsworth, el hombre orquesta de BYU, había igualado el récord de triples dobles en una temporada, cuatro, en su partido anterior. Collingsworth se había ido hasta los 17 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias en la victoria ante Pacific (80-93). Es el quinto jugador de la historia de la NCAA en llegar a esta cifra, y el primero desde que lo hizo un viejo conocido de la liga española, el francés Stephane Lasme (Universidad de Massachusetts, 2006-07).

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, enero 2015

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