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NCAA: Duke se lleva el título que parecía destinado a Kentucky

7 Abr

Kentucky se quedó en el penúltimo escalón de su ascensión a la gloria, frenada por una Wisconsin que a su vez cayó en la final frente a Duke. En el partido clave por el título, ni Okafor ni Kaminsky fueron los jugadores que acabaron decidiendo el ganador. Este honor recayó en el base Tyus Jones y un invitado inesperado, Grayson Allen

La Final Four se ha disputado en Indianapolis, capital de Indiana. Durante la semana se habló mucho de este estado, pero no precisamente de baloncesto. El gobernador republicano de Indiana Mike Pence estampó su firma el jueves 26 de marzo en la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa, aprobada en el Congreso Estatal por 40 votos a favor y 10 en contra y que debería entrar en vigor en julio. El texto legal pretende defender el derecho de las personas a actuar conforme a los preceptos de su religión, y limitar los poderes gubernamentales para obligarles a ir contra lo que dictan sus creencias.

La polémica saltó cuando los críticos de la norma afirmaron que podía utilizarse para discriminar a gays, lesbianas, bisexuales y transexuales. Acogiéndonos al pie de la letra a la formulación, nadie puede obligar al dueño de un negocio a atender a personas de una determinada orientación sexual. A través de twitter se promovió la campaña #boycottIndiana y numerosas personalidades se manifestaron en contra de la ley. Pence, entrevistado en la cadena de televisión ABC, no contribuyó a acabar con el alboroto. Preguntado 6 veces de forma directa si el texto legal amparaba la discriminación de los homosexuales, se salió por la tangente sin negar la mayor.

Alguna voz pidió un cambio de sede del gran torneo universitario, pero no había tiempo material para ello. El primer afectado por el boicot fue Kevin Ollie, entrenador campeón el 2014 con Connecticut. El gobernador de su estado prohibió los desplazamientos del personal público a Indiana por asuntos oficiales. Y la universidad es pública, así que su técnico tenía vetada su asistencia a la Final Four y a la convención de entrenadores del fin de semana.

El revuelo ha inquietado, y mucho, a los máximos responsables de la NCAA. La organización universitaria se ha preocupado de crear un entorno de igualdad, y de garantizar el máximo respeto a toda su familia (sean jugadores o entrenadores, sus allegados o sus seguidores) en todos sus actos. La situación es realmente grave para este organismo, ya que tiene su sede central en Indianapolis. Su presidente Mark Emmert vería necesario un traslado si la ley no se modifica o deroga.

Finalmente la Cámara de Representantes de Indiana anunció el jueves 2 de abril que introducirá cambios en el redactado de la ley para no dejar margen a la discriminación, impidiendo a los proveedores de servicios acogerse a ella para seleccionar a sus clientes. Sólo las iglesias, sus centros educativos afiliados y las ONG religiosas quedarán al margen de esta enmienda. Aunque aún falta por conseguir que sea aprobada y que la firme nuevamente el gobernador. Este tipo de legislación no es única de Indiana. Otros estados tienen leyes similares. Como por ejemplo Arkansas, que también ha anunciado reformas.

Kentucky se quedó a dos pasos de la perfección

Frank Kaminsky (20 puntos, 11 rebotes), nombrado mejor jugador del año, celebró su 22 cumpleaños de la mejor manera. Su equipo, Wisconsin, acabó en semifinales con el sueño de perfección de Kentucky (64-71). Los Wildcats de John Calipari, elegido mejor entrenador de la temporada por AP, son más altos, más fuertes, más rápidos y su defensa es temible. Pero los Badgers de Bo Ryan son un equipo veterano (todo lo que se puede ser en la NCAA), con una patrón de juego bien definido. Así que tras empezar el partido encajando un parcial de 5 a 0 no perdieron la cabeza.

En ataque Wisconsin se mantuvo fiel a su estilo, con ataques pausados y buena circulación de balón, buscando siempre el mejor tiro posible y el emparejamiento individual más favorable. El ritmo rápido le convenía la más atlética Kentucky, no a ellos. Para evitar que su rival corriera, se esforzaron en la lucha por rebote (cogieron 34, 12 ofensivos, por 22 de los Wildcats). Con una buena disposición defensiva, convirtieron cada ataque estático de los de Calipari en un rompecabezas de difícil solución.

Una canasta de Sam Dekker (16 puntos, 3 rebotes) le daba a Wisconsin 9 puntos de ventaja (14-23) mediada la primera mitad. Los gemelos Harrison, Andrew (13 puntos, 4 asistencias) y Aaron (12 puntos y 3 rebotes) asumieron la responsabilidad anotando la mitad de los puntos de los Wildcats antes del descanso. Tras imponer su defensa sobre la ofensiva de Wisconsin y conseguir ataques rápidos en los últimos 5 minutos de este primer período, Kentucky se marchó al vestuario con empate a 36 en el marcador.

En los primeros minutos de la segunda parte Wisconsin volvió a abrir una brecha en las murallas de su enemigo (44-52) tras un triple de Bronson Koenig (12 puntos, 4 rebotes). Kaminsky y su compañero en la pintura Nigel Hayes (12 puntos, 5 rebotes) aprovechaban la menor movilidad de sus marcadores obligándoles a salir hasta la línea de 3 puntos. Karl-Anthony Towns (16 puntos, 9 rebotes), al que se le había visto muy poco en el primer período, apareció para levantar a su equipo y darle 4 puntos de ventaja (60-56) tras un contundente parcial de 14 a 4.

Los árbitros también reclamaron su momento de protagonismo. Con empate a 56, señalaron una claramente inexistente falta en ataque a Josh Gasser que invalidaba un triple de Koenig.  Luego dejaron impune un manotazo de Trey Lyles al mismo Gasser que debía haber sido castigado con una falta flagrante (2 tiros libres y posesión) y la expulsión de Lyles. El top 3 de errores arbitrales se cerró con la canasta de Hayes, con el reloj de posesión a 0, que empataba el encuentro a 60 a 2:35 del final. Por suerte para el espectáculo, estos minutos de malas decisiones no fueron decisivos.

Quien sí fue determinante fue Sam Dekker, anotando un triple que daba 3 puntos de ventaja a los suyos. Ante las dificultades crónicas de Kentucky para anotar desde la larga distancia, eso suponía un margen de dos posesiones. El alero amplió este margen con un tiro libre en una jugada posterior. Aaron Harrison contraatacó con un 2+1 para que los Wildcats entrasen en el último minuto sólo 1 punto abajo. Fue entonces cuando Wisconsin impuso su veteranía, sin perder la cabeza, haciendo su juego, anotando 5 de sus 6 tiros libres, y obligando a los de Calipari a buscar desde su punto débil, los triples, una salvación que no llegó.

Una apuesta fallida

Derek Stevens es propietario de 2 hoteles (D y Golden Gate), evidentemente con sus casas de apuestas, en el centro de Las Vegas. Como la regulación de Nevada prohíbe a los propietarios apostar en sus propios negocios se para casi cada día en el Golden Nugget Hotel&Casino, situado entre sus dos propiedades, para hacer alguna apuesta. El 5 de diciembre tuvo una intuición. Entró y le preguntó al director del negocio, Tony Miller, cuánto dinero tenía que jugarse para ganar un millón de dólares en el caso de que Michigan State se proclamase campeona de la NCAA. Por aquel entonces, los Spartans habían perdido 3 de los 8 partidos que habían disputado, y un triunfo suyo en la Final Four se pagaba 50 a 1. Así que, con el beneplácito del propietario del centro de apuestas, Tilman Fertitta, Stevens se jugó 20.000 dólares a un triunfo del equipo de Tom Izzo. Nunca antes había invertido tanto dinero en una sola jugada.

En el programa de televisión de la NBC “The Tonight Show” que presenta Jimmy Fallon los expertos predijeron un triunfo de Michigan State. Sus especialistas son siete cachorrillos de perro que en realidad eligen un plato del que comer, y que ya fallaron en su vaticinio del ganador de la final universitaria de futbol americano. Pero el espectáculo es el espectáculo.

El problema para Stevens y Fallon es que las semifinales del “March Madness” se juegan en el primer fin de semana de abril y Tom Izzo saca lo mejor de los Spartans en marzo. Su equipo abrió el partido frente a Duke con un parcial de 6 a 14 gracias a tres triples de Denzel Valentine (22 puntos, 11 rebotes) y otro de Travis Trice (16 puntos, 5 asistencias). Mike Krzyzewski volvió a optar por un cinco titular “pequeño”, con Matt Jones de tres y Justise Winslow de cuatro. Una configuración que estrenó en cuartos ante Gonzaga y que mantuvo en la final.

Duke tardó 5 minutos en ajustar su defensa tras un inicio en que sus jugadores no llegaban a puntear los tiros de su rival. En ataque, Justise Winslow (19 puntos, 9 rebotes) y Jahlil Okafor (18 puntos, 6 rebotes) empezaron a producir ante la impotencia de sus defensores para evitar sus puntos. Tras cinco minutos de gloria de Michigan State, los Blue Devils iniciaron su labor de demolición. En la segunda mitad, con la colaboración de Quinn Cook (17 puntos), las diferencias se convirtieron en escandalosas hasta llegar a un resultado final de 81 a 61.

El quinto campeonato de Coach K

Mike Krzyzewski y Bo Ryan buscaban en la final su quinto título a nivel nacional de los Estados Unidos. Con una pequeña diferencia: los cuatro previos de Coach K corresponden a la Division I con Duke y los de Ryan a la Division III con Wisconsin – Platteville. Al final el pentacampeón fue Coach K. En el duelo de estilos que se vivió en la final entre un conjunto con un juego colectivo muy estructurado como el de Ryan y otro que este año ha vivido más del talento individual, se acabó imponiendo Duke (68-63).

Se preveía un emparejamiento clave entre Jahlil Okafor (10 puntos, 3 rebotes) y Frank Kaminsky (21 puntos, 12 rebotes). El pívot de Wisconsin dominó a su par la mayor parte del encuentro, cargándole de faltas y en algunos momentos bailándole a voluntad entrando desde la línea de 3 puntos. En defensa, le impidió recibir en el poste bajo, desde donde genera el juego ofensivo de su equipo. Eso desmontó el esquema de juego de los Blue Devils, que tuvieron que recurrir al talento individual en ataque. Un acierto táctico de Bo Ryan que, paradójicamente, le hizo perder el campeonato.

El otro duelo clave entre Justise Winslow (11 puntos, 9 rebotes, 3 tapones) y Sam Dekker (12 puntos, 8 rebotes) no existió. Winslow se cargó rápido de faltas, pero por culpa de Nigel Hayes. El alero de Duke tuvo buenos momentos en defensa, pero se le vio precipitado en ataque. Dekker, por su parte, solo apareció cuando Wisconsin llevaba el viento a favor. Su noche fue especialmente negada en los triples. En las eliminatorias previas había acumulado 15 aciertos en 30 lanzamientos. En el último partido de la temporada falló sus 6 intentos.

Cada aspirante al título tuvo su momento. Los Blue Devils en la primera mitad, cuando consiguieron imponer su velocidad sobre la pausa habitual de Wisconsin. Pero con el marcador 23 a 17 Okafor y Winslow cometieron sus segundas personales. Con los dos novatos estrella de Duke en el banquillo, los Badgers remontaron. Al descanso se llegó con empate a 31. En la segunda mitad fue Wisconsin la que impuso su estilo. A 13:23 del final ganaba de 9 (48-39) con 9 punto del base Bronson Koenig (10 puntos, 4 asistencias) y 6 de Kaminsky de los 17 de los suyos en esos minutos del período. Cuando todo parecía perdido para Duke, apareció su factor X.

Con Winslow y Okafor nuevamente en el banquillo a causa de sus problemas de faltas, apareció el cuarto freshman del que nunca se habla, Grayson Allen (16 puntos), para rescatar a los suyos. Allen anotó 8 puntos de los 11 de su equipo en el parcial de 11 a 3 que volvía a meter a los Blue Devils en la lucha por el título. Los otros 3 fueron del tercer novato estrella y jugador más valioso de la final Tyus Jones (23 puntos, 5 rebotes). El base, que anotó 19 puntos tras el descanso, asumió la responsabilidad ofensiva sin que Bo Ryan ordenase a su especialista defensivo, Josh Gasser, que lo frenase. El escolta tenía la misión de secar a Quinn Cook, y el entrenador de Wisconsin no se salió del guión.

El momento de Okafor llegó con el partido igualado. El candidato a número 1 del draft de la NBA superó en dos ataques consecutivos la hasta entonces modélica defensa de Kaminsky sobre él. En la defensa intermedia entre ambos, frenó por primera vez al ganador del premio al mejor jugador de la temporada en su camino hacia canasta. La moral de los Badgers quedó tocada. Un triple de Tyus Jones completó una secuencia que le daba 8 puntos de ventaja a Duke a falta de 84 segundos de partido (66-58). Durante la racha los Devils se beneficiaron de un par de discutidas decisiones arbitrales en dos fuera de banda (uno de ellos sin pitar).

Wisconsin redujo su margen a 3 puntos cuando restaban 50 segundos (66-63). Un Krzyzewski previsor se jugó sus últimos ataques con Okafor en el banquillo. Ante la posibilidad de que Wisconsin recurriera a las faltas personales sobre el pívot (sólo un 51,3% de acierto en los tiros libres) para remontar el técnico prescindió de su estrella de este curso. Tyus Jones fue quien recibió la falta y anotó los dos lanzamientos desde los 4,60. En unos 35 segundos finales de locura para los Badgers, el equipo se descompuso, perdiendo su orden y sus jerarquías en pista. Koenig tuvo que jugarse el tiro más importante de la temporada porque nadie más quiso el balón. Y falló.

Torneos Menores

Dos tiros libres del base Chasson Randle (25 puntos) en la prórroga le dieron la victoria a Stanford sobre Miami en la final del NIT (66-64). Los Cardinals habían llegado a ganar de 13 en la segunda parte. Randle fue elegido MVP de un torneo que este año ha experimentado fijando el tiempo de posesión en 30 segundos (la NCAA lo tiene fijado en 35). El júnior madrileño Iván Cruz Uceda jugó 31 minutos en unos Hurricanes con muchas bajas, aportando 3 puntos, 5 rebotes y 2 tapones.

Loyola de Chicago derrotó a Louisiana-Monroe en las series finales del College Basketball Invitational (CBI). En este torneo el ganador no se decide a partido único sino en una serie al mejor de tres, y los Ramblers se impusieron en los dos primeros haciendo innecesario el restante. Earl Peterson fue elegido el mejor jugador. Evansville superó a Northern Arizona 71 a 65 en la final del CIT de la mano de Egidijus Mockevicius (27 puntos, 12 rebotes, 4 tapones). El MVP del torneo fue el base D.J. Balentine.

El “Havoc” hace las maletas

Shaka Smart, entrenador las últimas 6 temporadas de Virginia Commonwealth, será el nuevo responsable del equipo de baloncesto de la Universidad de Texas. Tras llevar a VCU a la Final Four el 2011, Smart ocupará el lugar de un Rick Barnes que en 17 temporadas en los Longhorns metió al equipo 16 veces en el March Madness, pero sin conseguir pasar de la segunda ronda desde el 2008. El nuevo técnico desoyó la oferta de dos clubs de striptease de Richmond, que le ofrecieron bailes gratis ilimitados para él y todo su equipo si permanecían en VCU. El baloncesto por encima de todo.

Otra novedad destacada en los banquillos ha sido la contratación de Chris Mullin como nuevo entrenador de Saint John’s tras la marcha de Steve Lavin. En 1985 la estrella de la NBA y miembro del primer Dream Team olímpico llevó a la Red Storm a la Final Four como jugador. Ahora empieza su camino (largo y tortuoso) para intentarlo como técnico.

Y la próxima temporada

El 1 de abril se disputó el McDonald’s All American Game, un All Star de los jugadores de instituto. Ganó la selección del Este a la del Oeste por 111 a 91 y Cheick Diallo fue elegido el mejor jugador gracias a sus 18 puntos y 10 rebotes en 17 minutos en pista. Más allá del resultado, este partido nos sirve para empezar a hacer boca de los jugadores que darán el salto a la NCAA la próxima temporada. Aquí os dejo unos highlights para que os vayáis familiarizando con algunos de ellos.

Artículo publicado en http://www.encancha.com, abril 2015

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El fin de semana de los campeonatos (II)

18 Mar

La noche del domingo se cerró la fase de conferencias en la NCAA con la disputa de las últimas finales pendientes de sus campeonatos. Ahora empieza la Locura de Marzo, tal vez el torneo de baloncesto más intenso y frenético del mundo, con Louisville, Kansas, Indiana y Gonzaga como cabezas de serie.

 Miami domina la ACC

 El rookie del año de la Atlantic Coast Olivier Hanlan protagonizó la exhibición anotadora de la semana, con sus 41 puntos. Y sin tirarse las zapatillas. 8 de 10 en triples, 6 de 8 en tiros de dos y 5 de 6 en los tiros libres. Prácticamente infalible. Su equipo, Boston College, eliminó a Georgia Tech en la primera ronda del campeonato de la ACC.

 En cuartos, contra Miami (número 9), no estuvo tan inspirado. Anotó 14 puntos. A pesar de salir en tromba hasta conseguir una ventaja de 13 puntos, Boston College no pudo evitar la derrota ante el líder de la liga regular (69-58). Menos problemas le planteó a Miami en las semifinales North Carolina State (81-71). Durand Scott con 32 puntos, y Shane Larkin con 23 llevaron a los Hurricanes a su primera final del torneo de la ACC.

 En otro partido de cuartos de final, Maryland dió la sorpresa eliminando al número 2 del ranking y aspirante al campeonato Duke. Los de Krzyzewski, uno de los equipos con mejor porcentaje desde la línea de 3 de la NCAA, sólo anotaron 4 de los 25 triples que lanzaron. Y en defensa fueron del todo incapaces de para a un Dezmine Wells inspiradísimo que se fue hasta los 30 puntos. Los Terrapins dominaron en el marcador de principio a fin, para acabar imponiéndose por 74 a 83.

 En semifinales los Terrapins cayeron contra North Carolina por 79 a 76. Sacaron partido de la superioridad física de su pívot Alex Len sobre James Michael McAdoo, pero no pudieron parar a los 4 “bajitos” que le acompañan en el cinco inicial. Reggie Bullock completó una gran actuación con 15 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias y una buena defensa sobre Wells.

 En la final Miami consiguió frenar a Bullock, aunque P.J. Hairston les hizo un traje desde la larga distancia con 6 triples, El escolta de North Carolina se fue hasta los 28 puntos. Su compañero Marcus Paige colaboró con 17 más. Por suerte para los de Florida, el base Shane Larkin estuvo brillante en ataque, aportando 28 puntos y 7 asistencias. Le secundó a la perfección el escolta Trey McKinney Jones, con 20 puntos y los mismos triples que Bullock.

 El partido que cerraba el torneo de la Atlantic Coast resultó muy igualado, con continuas alternancias hasta que a 5 minutos del final Florida consiguió una ventaja de 5 puntos. El margen se amplió hasta 10 en el marcador definitivo, 87 a 77, con 8 puntos de Larkin en los últimos 2 minutos y medio. Florida cerraba así una temporada de conferencia espectacular, en la que ha vencido tanto en el calendario de liga regular como en el campeonato

 Wisconsin, el matagigantes de la Big Ten

 Wisconsin (número 22) derrotó a Michigan (número 6) en cuartos de final del torneo de la Big Ten, 59 a 68. Al descanso, el marcador era paupérrimo, 20-17. Cada equipo había lanzado 29 veces a canasta. Michigan había anotado 10 de sus intentos. Wisconsin sólo 5. Los 11 puntos de Ben Brust en la segunda mitad cambiaron la dinámica de los Badgers, llevándoles a la victoria.

 En semifinales el equipo que entrena Bo Ryan volvió a dar la campanada, derrotando al número 3 Indiana por 56 a 68. Los Hoosiers se colapsaron en la segunda mitad. A 9:45 del final perdían de 1. A partir de ese momento sólo fueron capaces de anotar 7 puntos, mientras que los Badgers sumaron 18. Cody Zeller, Victor Oladipo y Will Sheehey, habitualmente fiables en el lanzamiento, se combinaron para un triste 9 de 29. Por no hablar del 1 de 7 en triples de Jordan Hulls (su media de acierto es del 47,8%).

 En la otra semifinal Ohio State (número 10) venció a Michigan State (número 8) por 61 a 58. Los de Thad Matta han dependido en exceso esta temporada de los puntos de Deshaun Thomas. Contra los Spartans, sin embargo, Aaron Craft fue su líder anotador. El base se fue hasta los 20 puntos (18 en la segunda parte), mientras que Thomas sumó 16. Tres canastas de Craft permitieron a los Buckeyes dominar el marcador por 8 puntos a 7 minutos del final. Una renta que supieron administrar para hacerse con la victoria.

 La racha de Wisconsin se acabó en la final. En un partido eminentemente defensivo, Ohio State les derrotó por 50 a 43. En la primera parte los Badgers abrieron una brecha de 9 puntos en el marcador que no supieron conservar. Un robo de balón y dos rebotes ofensivos concedieron a los Buckeyes una ventaja de 6 puntos a 2:40 del final que les bastó para vencer. Esos pequeños detalles son los que distinguen a los equipos campeones (Ohio State ha ganado 3 de los últimos 4 campeonatos de su conferencia). Deshaun Thomas, con 17 puntos, fue el único jugador que pasó de la decena.

 Batacazo de Kentucky en la SEC

 Kentucky cayó en cuartos de final de la Southeastern Conference (SEC) contra Vanderbilt, en la misma semana en que Nerlens Noel pasaba por el quirófano. Sin su pivot, los Wildcats se han acabado de diluir. Esta última derrota es doblemente dolorosa. Por una parte, porque sólo anotaron 48 puntos, su peor marca de la temporada. Y por otra, porque influyó en el comité que concede las invitaciones para el gran campeonato de la NCAA. El campeón vigente se quedó fuera y no defenderá su título.

  La final del torneo de la SEC la jugaron Florida (número 13) y el verdugo de Vanderbilt, Ole Mississippi. Aunque Florida dominó claramente durante el primer tiempo, acabaron ganando los Rebels 63 a 66, bien liderados por Murphy Holloway (23 puntos) y Marshall Henderson (21 puntos). Mike Rosario (18 puntos) y Kenny Boynton (13 puntos) les dieron respuesta en unos Gators condenados por sus fallos en los tiros libres. En la segunda parte sólo convirtieron 3 de los 11 que tiraron, fallando los 5 que lanzaron en los apretados 5 minutos finales.

 La “Charlotada” de Richmond

 ¿Se puede ganar de 3 a falta de 5 segundos y acabar perdiendo de 5? Richmond lo hizo en octavos de final del torneo de la Atlantic 10 contra Charlotte. 63 a 60. Los Spiders hacen falta rápida sobre Pierria Henry tras saque de banda para evitar un lanzamiento triple. Dos jugadores se enganchan en la lucha por un hipotético rebote durante el primero de los dos tiros libres, y los árbitros señalan falta del de Richmond. Lo de hipotético es porque la pelota entra. Asi que es una falta técnica al no estar el reloj en marcha, que concede a  Henry 2 tiros más (además del que aún tenía pendiente) y posesión para su equipo. 63 a 64.

 Richmond intenta hacer otra falta rápida tras saque de banda, ahora para intentar dar la vuelta al resultado. Pero han transcurrido 2 segundos y la falta llega tarde. Henry, previsor, ya ha armado el brazo, aunque sea desde medio campo. Falta de tiro y, por tanto, tres lanzamientos libres. El entrenador de Richmond, Chris Mooney, pierde los papeles, y es expulsado después de recibir dos técnicas. Y otros cuatro tiros más para Henry (fueron 11 en total, de los que anotó 8). Resultado final: Richmond 63 – Charlotte 68.

 Saint Louis (número 16) tomó buena nota de lo sucedido. En los cuartos contra Charlotte abrió diferencias rápidamente en el marcador para no dar opción a sorpresas. Por si fuera poco, Henry se llevó un codazo (involuntario según el criterio arbitral) en el cuello que le retiró del partido y le hizo pasar por el hospital. Los Billikens acabaron proclamandose campeones de la Atlantic 10, tras derrotar en la final a Virginia Commonwealth (número 25).

 

publicado en http://www.encancha.com

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