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Lebron James deja a los Warriors sin la gloria de una temporada histórica

21 Jun

Los Cleveland Cavaliers se han proclamado campeones de la NBA de la temporada 2015-16, superando a los Golden State Warriors en las finales por 4 victorias a 3. Lebron James y los suyos han privado a los Golden State Warriors del título que necesitaban para postularse como uno de los mejores equipos de la historia de la NBA. Stephen Curry y sus secuaces han hecho una temporada fabulosa, pero no han sabido redondearla ganando la gran final de la Liga.

El equipo de la Bahía de San Francisco empezó el curso de manera fulgurante, con 24 victorias en sus 24 primeros partidos, estableciendo una nueva mejor marca para un principio de liga regular (el anterior récord era de 15 triunfos). Y eso que su entrenador Steve Kerr estaba de baja por una operación de espalda. Luke Walton, el segundo de a bordo, cogió los mandos y la buena actuación de sus jugadores le ha permitido dar el salto a entrenador jefe de Los Angeles Lakers a partir de la siguiente temporada.

Su jugador franquicia, Stephen Curry, se convirtió en la gran sensación de la NBA, amenazando con quitarle el título de rey a Lebron James. Con una puntería asombrosa desde la línea de 3 puntos (45,4%) para un jugador que lanzaba tantas veces como él (11,2 intentos por noche), le sobraron partidos de esta primera fase de la competición para batir el récord de triples, que él mismo había establecido el curso previo. De los 286 de la temporada 2014-15 a los 402 de esta 2015-16.

Superar la marca de los Bulls

Los hombres de Steve Kerr tenían en mente, tras su gran comienzo de competición, batir un registro histórico. Los Chicago Bulls de la temporada 1995-96, con Michael Jordan al frente en la pista y Phil Jackson en el banquillo, habían ganado 72 de los 82 partidos de la Liga Regular. Una marca que parecía inalcanzable…hasta ahora. Los Warriors, tras haber ganado las finales del 2015, querían pasar a la historia. Y una forma de hacerlo era batiendo el récord de uno de los grandes equipos de todos los tiempos.

Todo estaba a su favor. Dos hombres frágiles como Curry y el pívot australiano Andrew Bogut se mantenían a salvo de lesiones serias. Sus compañeros, también. Ninguno de los jugadores importantes de la rotación del equipo ha jugado menos de 65 partidos de Liga Regular. Los astros parecían alineados con los de Oakland hasta el último partido antes del inicio de los play-off. En la última jornada, los Warriors necesitaban un triunfo en casa ante unos Memphis Grizzlies sin Marc Gasol (lesionado) para sumar su victoria número 73 y conseguir su primer objetivo de superar a los Bulls de 1995-96.

Y lo hicieron con una exhibición de Curry, autor de 46 puntos (10 de 19 en triples) en apenas 30 minutos en pista. Era la tercera vez en el curso que conseguía esta anotación, que ni mucho menos fue la más alta de la temporada. En octubre había anotado 53, y en febrero 51 en dos ocasiones. De los 79 partidos en los que participó en la fase regular, en 40 llegó a los 30 puntos o los sobrepasó (su media anotadora fue de 30,1 puntos por partido). Pero Curry no fue el único que se salió aquella noche.

La intromisión de Kobe

En una pista no muy lejana, el Staples Center de Los Angeles, Kobe Bryant ponía fin a su larga carrera en la NBA,  20 temporadas vistiendo la camiseta de los Lakers en las que ganó 5 anillos de campeón. Una leyenda viva del baloncesto que decidió despedirse a lo grande, estableciendo el tope de anotación individual de la Liga Regular 2015-16 con 60 puntos. Ningún otro jugador de la historia de la Liga había anotado tantos puntos en su último partido profesional.

La gesta de Kobe acaparó minutos de televisión, portadas en la prensa y comentarios en las redes sociales, restando a los Golden State Warriors gran parte de su merecido protagonismo. No todos los días se establece un récord de victorias de la NBA, pero es algo que puede volver a pasar. Sin embargo, por mucho que Kobe Bryant siempre haya querido superar a Michael Jordan (que se retiró tres veces), estaba clara que la estrella de los Lakers sólo viviría una última noche. Y además, gloriosa.

Y llegaron los play-offs. El rival en primera ronda fueron los Houston Rockets en lo que debía ser un paseo para los vigentes campeones de la NBA. Y de hecho lo fue (4-1), pero Curry sufrió un esguince de tobillo en el primer partido de la eliminatoria que le obligó a descansar los dos siguientes. En el cuarto volvió, pero sufrió una distensión en los ligamentos de su rodilla derecha que le dejó fuera de juego hasta el cuarto partido de la serie de segunda ronda contra los Portland Trail Blazers (4-1).

Los puntos débiles de los Warriors, al descubierto

En las finales del Oeste les tocó emparejarse contra los Oklahoma City Thunder. Su entrenador, Billy Donovan, es un debutante en la NBA pero tiene una larguísima y brillante carrera en la NCAA (dos veces campeón, y consecutivas, del March Madness, con la Florida liderada por los NBA Al Horford, Joakim Noah y Corey Brewer, y con el ahora jugador de los Warriors Marreese Speights de novato en la segunda). Donovan diseccionó a la perfección el juego de su rival y halló la manera de plantarles cara.

Russell Westbrook puso en evidencia la defensa de Curry. Una carencia que el base compensó con su anotación en ataque, algo que no ha podido hacer en las Finales frente a los Cleveland Cavaliers. Y dos pívots rocosos y batalladores como Steven Adams y Enes Kanter aprovecharon la falta de centímetros y quilos de sus contrincantes, grandes apóstoles del “small ball”, para hacerse amos de los rebotes y cerrar su pintura a las penetraciones rivales. En definitiva, los Warriors sobrevivieron a una serie que se alargó hasta su máximo de 7 partidos, pero a costa de exponer sus problemas cuando el juego se vuelve más físico.

Aún así, en esta eliminatoria Curry batió dos nuevos récords de la NBA. El primero, en posesión de Reggie Miller, de partidos seguidos de play-off anotando al menos un triple. El alero de los Indiana Pacers lo había dejado en 44. Al final de esta temporada está en 58, y puede seguir subiendo la siguiente. El segundo, el de más triples anotados en una sola eliminatoria de play-off, que ha pasado de los 28 de Ray Allen a los 32 del prodigio de unos Warriors que se convirtieron en el décimo equipo de la historia en remontar un 3 a 1 adverso en una ronda por el título.

Los Warriors empiezan las Finales con buen pie

Y llegaron las Finales, el momento esperado de la coronación, cuando la franquicia californiana debía culminar su temporada histórica con un anillo como el que ganaron los Bulls de Michael Jordan. Los dos primeros duelos contra las huestes de Lebron se resolvieron con dos palizas de campeonato. Nunca antes la diferencia conjunta de dos primeros partidos de una final de la NBA había sido tan abultada. Curry y Klay Thompson no estaban finos, pero el resto de sus compañeros sí. La segunda unidad, liderada por Andre Iguodala, Shaun Livingston y Leandro Barbosa, hizo estragos en la defensa rival. En el 2 a 0, los Warriors rompieron el duelo con Curry en el banquillo y ningún base en pista (Thompson, Barbosa, Iguodala, Harrison Barnes y Draymond Greene).

Los Cavaliers venían de perder la final de la Liga 2014-15, aunque en aquella ocasión las lesiones de Kevin Love y Kyrie Irving habían dejado demasiado sólo a Lebron James. Una sombra de duda sobre el triunfo final de los Warriors el año 2015. Jugadores que la temporada pasada habían estado en pista muchos minutos como el base Mathew Dellavedova y el pívot Timofey Mozgov en esta prácticamente no han participado. Así que, con muchos más recursos que en el pasado, la franquicia de Ohio hizo sus ajustes.

En los dos primeros partidos de la serie los movimientos y cortes sin balón de los jugadores rivales les habían masacrado con canastas demasiado fáciles. Y el excesivo celo en el marcaje sobre Curry había provocado errores defensivos que también les habían costado muchos puntos. A partir del tercer partido de la serie todo eso desapareció, y ahora los que parecían estar estáticos en su ataque eran los Warriors, que debían crear sus superioridades y tiros librados a través del bote de un Curry que no estaba fino.

El entrenador de los Cavaliers, el debutante (y exjugador) Tyronn Lue, planteó un ataque con tres ejes: buscar un emparejamiento favorable para Lebron James gracias a los bloqueos directos librándole del marcaje de Iguodala, conceder libertad a Kyrie Irving para explotar las carencias defensivas de Curry o masacrar a los hombres altos contrarios tras bloqueo de un compañero, y buscar la superioridad en el poste bajo de Kevin Love ante rivales más bajos.  De los tres, sólo falló Love, que tras una temporada completa jugando como tirador en la esquina para abrir el campo a sus compañeros no se ha adaptado a su nuevo rol.

La sanción a Green, decisiva

Los de Ohio ganaron el tercer partido, el primero que jugaban en casa, con una claridad meridiana. Fue el primer gran partido en la serie de un Irving que por fin conseguía un buen porcentaje de acierto en sus lanzamientos. Pero perdieron el cuarto, lo que les dejaba con un 3 a 1 en contra en las eliminatorias, una desventaja que ningún equipo había remontado con anterioridad en unas finales. Hasta ahora. Porque de nuevo los elementos de aliaron contra el equipo de Oakland.

A lo largo de la temporada el versátil interior Draymond Green ha dejado ir discretas pataditas. En la serie contra los Thunder alcanzó en sus partes nobles a Steven Adams en dos partidos. Y todos los focos recayeron sobre él. Así que cuando en el cuarto partido contra los Cavaliers, en un rifirrafe con Lebron, le dejó ir primero una patadita desde el suelo y luego un codazo entre las piernas, la NBA lo sancionó con un partido de suspensión.

Green, además de lo que aporta en ataque, es la clave de la defensa de los Warriors cuando juegan con un quinteto pequeño. Porque cuando se producen cambios en los bloqueos, es capaz de emparejarse con cualquier rival, ya sea el base o el pívot, y contenerlo con un mínimo de garantías. Y en el quinto partido, sin Green, Kerr apostó por Bogut. El australiano había sido importante por su juego mano a mano con Curry, y en el primer cuarto del segundo duelo por su intimidación en defensa. Tras una primera mitad igualada, el pívot se lesionó la rodilla en el tercer cuarto, quedando fuera de juego para el resto de la final. En el otro bando, Lebron y Irving sentenciaron, convirtiéndose además en la primera pareja de jugadores de un equipo en superar los 40 puntos en un mismo partido de una final.

Con 3 a 2 en la última serie por el título, los Cavaliers se vinieron arriba mientras que a los Warriors les cayó el peso de un posible fracaso sobre los hombros. Los partidos se volvieron cada vez más físicos, un terreno donde los californianos no se desenvuelven bien, y para colmo de males ni Curry ni Klay Thompson conseguían igualar el rendimiento que habían ofrecido en la Liga Regular. James y Irving se hicieron dueños del juego minuto a minuto hasta llevar a los suyos a un anillo histórico tras unos partidos que han reproducido los estereotipos clásicos que ejemplificaron las finales Lakers – Pistons de finales de los 80: Oeste vistoso, Este duro y efectivo.

El tercer anillo de campeón de su carrera es además histórico para Lebron James (presente en 6 Finales consecutivas), que cumple la palabra que dio en su vuelta a Ohio de hacer campeón al equipo de su estado. Histórico porque es el primer jugador en liderar a todos los participantes en una serie de play-off en puntos (29,7), rebotes (11,3), asistencias (8,9), recuperaciones (2,6) y tapones (12,3), firmando además un triple doble en el partido decisivo (27 puntos, 11 rebotes, 11 asistencias).

Histórico también porque es el segundo en ser MVP de unas finales con dos equipos diferentes, en su caso Heat y Cavaliers. El otro en conseguirlo fue Kareem Abdul Jabbar (Bucks y Lakers). Y histórico porque rompe una larga sequia de la ciudad de Cleveland. Ningún equipo de las grandes ligas de esta ciudad había ganado un título desde que lo hicieran los Browns de la NFL el año 1964.

 

Artículo publicado en http://www.encancha.com, junio 2016

Peligra una de las imágenes típicas de la NCAA

2 Mar

Las invasiones de pista por los aficionados tras una victoria local ante un rival superior son uno de los grandes momentos del baloncesto universitario, aunque no todos estén conformes con permitirlas. Esta semana el comportamiento de los seguidores de Kansas State ha vuelto a abrir el debate.

En la Big 12, Kansas State consiguió frente a la octava del ranking y líder de conferencia Kansas la victoria de prestigio (70-63) que puede acabar con su mala racha de resultados y proporcionarle una plaza en el torneo nacional de marzo. Los locales dejaron claras sus intenciones de salida, con una defensa individual muy agresiva, con muchas manos y alta presión sobre las líneas de pase. Perry Ellis (24 puntos, 9 rebotes) era el único de los Jayhawks capaz de romperla.

Por los Wildcats Thomas Gipson (12 puntos, 6 rebotes) no anotaba tanto, pero castigaba con faltas a los compañeros en la pintura de Ellis, Cliff Alexander y Landen Lucas. Marcus Foster (6 puntos, 3 de 13 en el lanzamiento) era una rémora para los locales, pero Nigel Johnson (20 puntos, 8 de 11 en el tiro de ellos 4 de 5 en triples) compensaba con su acierto la escasa aportación de su compañero. Pero cuando Kansas State bajó la intensidad de su defensa los visitantes asumieron el control del partido, a pesar del engañoso 31-30 de la media parte.

La ventaja visitante llegó hasta los 8 puntos a los 3:29 de la reanudación. En el ecuador de la segunda parte el retorno a pista de Gipson tras un descanso marcó el desenlace del encuentro. Los Wildcats cerraron su aro a cal y canto. En los últimos 10 minutos el parcial fue de 21 a 11 con Kansas fallando 12 de sus 14 lanzamientos de campo. Nino Williams (15 puntos, 5 rebotes) tomó el relevo de Gipson y Johnson para anotar 8 de los últimos 11 puntos del equipo de casa.

Al final del encuentro los aficionados locales llevaron a cabo la habitual invasión de pista. Aunque esta vez se sobrepasaron algunos límites. El pívot de Kansas Jamari Traylor se llevó un codazo. Algunos de sus compañeros fueron empujados. Y el entrenador de los Wildcats Bruce Webber ejerció de escudo de su rival Bill Self ante la avalancha de espectadores. La Universidad de Kansas State se ha disculpado por estos hechos.

También pidió perdón por su comportamiento Nathan Power, el estudiante que agredió a Traylor. Lo hizo en una carta publicada online por el periódico de la universidad de Kansas State. Esta noticia ha reabierto el debate sobre si se deben permitir o no las invasiones de pista para celebrar un triunfo local, una de las imágenes típicas de la NCAA. Mientras algunas conferencias como la Southeastern las castigan, la Big 12 no tiene normativa alguna al respecto. Así que se ha limitado a reprimir públicamente a Kansas State.

Kansas State logró su segunda victoria en casa de la semana sobre un equipo del ranking al superar a la doceava Iowa State (70-69). Los Cyclones ganaban de 7 al descanso después de anotar 8 de sus 15 tiros de tres durante la primera parte, 4 de George Niang (21 puntos, 5 de 7 en triples) y 3 de Naz Long (9 puntos, 3 rebotes, 5 asistencias). Mediada la segunda mitad los locales perdían de 12, pero un parcial de 20 a 6 dejó a los Wildcats 2 arriba a 44 segundos del final.

Un 2+1 del base Monte Morris (15 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones) devolvió el liderazgo a Iowa State, pero una inoportuna pérdida de pelota de Niang permitió a Wesley Iwundu (11 puntos, 3 asistencias, 4 tapones) anotar la última canasta del encuentro. Iwundu sumó 9 puntos durante la remontada de su equipo. El banquillo visitante sólo aportó 3 puntos, mientras el local sumó 37 con 17 de Nigel Johnson (además de 9 rebotes y 4 asistencias) y 16 de un Justin Edwards muy presente en el tramo final de la segunda parte. Esta vez no hubo invasión de pista. Por si las moscas…

Un breve repaso al ranking

Pocos cambios una semana más en las primeras posiciones del ranking. Kentucky se mantuvo de forma unánime como la primera, por delante de Virginia, Gonzaga, Duke, Wisconsin, Villanova y Arizona. Desde la temporada 1992-93, es la primera vez que las siete primeras posiciones de la lista no varían durante 6 semanas. Northern Iowa se coló en el Top 10, su mejor registro histórico. Los Panthers son décimos, por detrás de Kansas y Notre Dame. Utah, la novena de la semana anterior, ahora es la treceava.

West Virginia (20) y Virginia Commonwealth (22) se alejaron aliviadas de la cola tras sus dos triunfos en la semana previa. La derrota frente a Syracuse le costó a Louisville 5 posiciones, las que van de la 12 a la 17. Butler cayó cuatro lugares, hasta un peligroso 23. Ohio State y Oklahoma State agotaron la paciencia de los votantes de Associated Press, que las desalojaron del ranking. Sus plazas han sido para San Diego State (24) y Providence (25), que no figuraba en el Top 25 desde la última lista de la temporada 2003-04.

American

Southern Methodist, 21 del ranking, empezó la semana al frente de esta conferencia empatada con Tulsa. Estos últimos 7 días ambos equipos  han jugado contra Memphis. Los Mustangs abrieron el fuego superando a la universidad de la ciudad de Elvis por 57 a 66. Los Panthers plantearon el encuentro con una defensa de caja y uno para detener a Nic Moore. Lo consiguieron durante la primera mitad. En la segunda Moore anotó 14 de sus 16 puntos. Memphis cayó frente a Tulsa tras una prórroga (72-74) en la que Shaquille Harrison (23 puntos, 9 rebotes, 5 asistencias, 3 recuperaciones) anotó los 8 puntos de los colíderes.

SMU le cedió el liderato en solitario a Tulsa tras perder ante Connecticut (81-73). Los exteriores de la vigente campeona de los Estados Unidos destrozaron al equipo de Larry Brown. Rodney Purvis anotó 28 puntos y capturó 4 rebotes,  Ryan Boathright aportó 23 puntos, 3 rebotes y 5 asistencias en su fiesta de despedida, y Daniel Hamilton consiguió 14 de sus 16 puntos en los 7:41 finales. UConn ya tiene el triunfo sobre un equipo ranqueado que necesitaba para aspirar a ser invitada a la Locura de Marzo. Los Mustangs, por su parte, tendrán la oportunidad de volver a la cabeza de su conferencia el próximo fin de semana si derrotan a Tulsa en la última cita de su calendario.

Atlantic Coast

La 2 del ranking Virginia, líder de esta conferencia, no pudo contar con dos de sus titulares (los lesionados Justin Anderson y London Perrantes) en su visita a Wake Forest (34-70).  Los locales sólo fueron por delante tras la primera canasta del partido. Fue la única concesión de la defensa de los Cavaliers que volvió a evitar que su contrincante pasase de los 50 puntos por quinta vez en una racha de 6 partidos. London Perrantes (11 puntos, 6 asistencias) reapareció en el triunfo sobre Virginia Tech (69-57). El base jugó con una máscara protectora en su cara la primera parte para proteger su nariz rota, aunque incómodo con ella se la quitó en la segunda. Los aplausos de la noche fueron para Darion Atkins. El sénior se despidió del que ha sido su público durante estos últimos 4 años con 16 puntos, 6 rebotes y 3 asistencias.

Duke, cuarto equipo del Top 25 y segundo de la ACC, es un equipo con sobrada capacidad ofensiva. El freshman Jahlil Okafor, ya recuperado de su torcedura de tobillo, anotó 30 puntos ante Virginia Tech (86-91). Los problemas de los de Krzyzewski están en su defensa. Los Blue Devils llegaron a ganar de 9 en la primera mitad, pero tras una buena racha de los locales Jalen Hudson (23 puntos, 6 rebotes) y Devin Wilson (10 puntos, 11 asistencias) llegaron al descanso 2 abajo. En la segunda mitad su desventaja llegó hasta los 8 puntos. El veterano Quinn  Cook evitó la fuga de los Hookies con 4 triples (14 de sus 26 puntos llegaron en los segundos 20 minutos). Con empate a 77 Hudson falló en el último segundo el tiro de la victoria para los penúltimos de la conferencia, y en la prórroga Cook culminó su labor con 7 puntos más.

El freshman Justise Winslow (23 puntos, 9 rebotes, 3 tapones) disputó su mejor partido frente a Syracuse. El alero fue el autor de todos los puntos de su equipo en el parcial de 9 a 2 que permitió a Duke abrir brecha en el marcador en la primera mitad. En la segunda, anotó 2 de los 5 triples de los Blue Devils en el parcial de 20 a 7 que sentenció el duelo (73-54). Jahlil Okafor (13 puntos, 14 rebotes, 4 asistencias) llevó por la calle de la amargura a un Rakeem Christmas (11 puntos, 5 rebotes) al que cargó de faltas. Ante los problemas en el tiro de Trevor Cooney y Michael Gbinije  (10 de 36 entre ambos), Tyler Roberson (16 puntos, 9 rebotes) asumió el liderazgo de los Orange.

Syracuse venia de conseguir un upset gracias a un Trevor Cooney que le tiene tomada la medida a la novena del ranking Notre Dame (60-65). La temporada pasada el escolta les clavó a los Fightin Irish 33 puntos con 9 triples. En ésta fue clave al anotar 9 de sus 11 puntos en 4 ataques consecutivos de su equipo contrarrestando la ofensiva local en la pintura con Bonzie Coolson (16 puntos, 5 rebotes, 3 robos) y Zach Auguste (10 puntos, 6 rebotes). Notre Dame llegó a ponerse a dos puntos, pero al final de la racha de Cooney estaba a 7 a 1:30 del final.

El entrenador Jim Boeheim dudó de las posibilidades de victoria de los suyos cuando el pívot Rakeem Christmas (14 puntos, 12 rebotes) cometió su tercera falta en el minuto 7 de partido, pero la buena actuación del suplente B.J. Johnson (19 puntos, 6 rebotes) le devolvió la confianza. La buena defensa de sus jugadores dejó al segundo mejor equipo de la DI en porcentaje de tiro (50,8%, tan sólo superado por Gonzaga) en un 34,7% de acierto. Syracuse se ha impuesto a Notre Dame en 6 de sus últimos 7 partidos.

El sainete entre la universidad de Louisville y el base sénior Chris Jones tuvo el peor final posible. La semana previa había sido sancionado un partido por saltarse el reglamento del equipo. El entrenador Rick Pitino le acusó de egoísta e indisciplinado. Después de la derrota frente a Syracuse volvió a jugar, a tiempo de sacarle las castañas del fuego a los suyos frente a Miami. Finalmente Jones, líder en asistencias de los Cardinals (3,7 por partido) y tercer anotador del equipo (13,7 puntos de media) fue expulsado del programa tras ser arrestado acusado de violación, cargo del que se ha declarado inocente.

La diecisiete del ranking tuvo muchos problemas para derrotar a Georgia Tech (51-52). Al descanso perdía 17 a 24. Era la tercera vez en una racha de 6 partidos que los Cardinals no llegaban a los 20 puntos en la primera mitad. A 9:41 del final del encuentro Demarco Cox (11 puntos, 11 rebotes, 3 asistencias) parecía apuntillar a los visitantes anotando el 28 a 41. Terry Rozier (22 puntos, 3 rebotes) sacó su clase y su casta para anotar 14 de sus puntos. Rozier llevó a Louisville a cerrar el encuentro con un parcial de 10 a 24 que le dio el triunfo. Los últimos 2 minutos, sin tiempos muertos, fueron apoteósicos. La cuarta de la conferencia por detrás de Notre Dame cerró la semana superando a Florida State (59-81).

North Carolina State rompió una racha de 12 temporadas sin ganar en la pista de la 15 North Carolina (46-58)Es la anotación más baja de los Tar Heels en las casi tres décadas que llevan jugando en el Smith Center. La Wolfpack marcó la pauta del encuentro desde el principio con un gran protagonismo del base Anthony Barber (15 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias) y los tiradores Trevor Lacey (14 puntos, 6 rebotes, 3 asistencias) y Ralston Turner (14 puntos, 5 rebotes). Beejay Anya no anotó tanto pero intimidó con 6 tapones, los mismos que puso el equipo rival. Los intentos del entrenador de casa Roy Williams de convertir al escolta Marcus Paige (7 puntos, 7 asistencias) en base siguen sin dar resultado. Su capacidad anotadora baja mucho como director de juego, y el equipo se resiente. North Carolina State malogró su éxito con una derrota ante una Boston College (79-63) que venía de perder 9 partidos seguidos.

North Carolina cerró su racha de 4 derrotas gracias a su triunfo en la pista de Miami (64-73). El renqueante base titular de los Hurricanes Angel Rodríguez estuvo 3 minutos en pista. El escolta Sheldon McClellan (11 puntos), compañero de Rodriguez en el cinco inicial, vio limitado su tiempo de juego a 25 minutos a causa de las personales. A pesar de ello, los locales sólo perdían de 3 a falta de 5 minutos. Dos mates seguidos de Brice Johnson (22 puntos, 11 rebotes) alimentaron el parcial de 0 a 8 con el que los Tar Heels consiguieron el margen necesario para ganar, y que Marcus Paige (17 puntos) y Justin Jackson supieron mantener desde la línea de tiros libres.

El freshman Xavier Rathan-Mayes (35 puntos, 4 rebotes, 5 asistencias) fue el protagonista de una de las exhibiciones de la semana. Su equipo, Florida State, perdía de 18 en Miami a 4:46 del final. En ese tiempo el canadiense fue capaz de anotar 30 puntos ante el estupor del entrenador rival, Jim Larranaga. El veterano técnico (934 partidos) afirmó que nunca había visto nada igual en su carrera en la NCAA. Rathan-Mayes llegó a sumar 26 puntos consecutivos (con 6 triples) sin fallar ningún lanzamiento. Los locales acabaron ganando 81 a 77 gracias a su 14 de 16 en los tiros libres en los últimos 2:51 del encuentro.

Atlantic 10

La 22 del ranking Virginia Commonwealth se resistía a caer ante Richmond, aunque acabó haciéndolo tras 2 prórrogas (67-63). Los Rams llegaron a estar 16 abajo en los primeros minutos de la segunda parte, pero Treveon Graham (25 puntos, 10 rebotes) se empeñó en remontar. Anotó 15 puntos desde ese instante para ver realizado su deseo al convertir el triple que empataba a 52 al final de los 40 minutos reglamentarios. En los primeros 5 minutos de prolongación los locales estuvieron contra las cuerdas, pero una dejada de T.J. Cline evitó su derrota. En el período definitivo los Spiders marcaron el ritmo. Graham tuvo un lanzamiento para forzar un tercer período extra, pero un tapón de Terry Allen (16 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias) dio al traste con sus intenciones.

VCU se alejó del liderato de su conferencia con una nueva derrota, esta vez ante la Dayton (55-59) de Jordan Sibert (19 puntos, 3 rebotes). Los puntos en los primeros minutos de Mo Alie-Cox (12 puntos, 10 rebotes) y Doug Brooks le dieron a los Rams una ventaja de 7 puntos que no pudieron conservar. Con Kendall Pollard (16 puntos, 6 rebotes) anotando con facilidad, los Flyers revirtieron el signo del partido para ponerse 9 arriba cuando faltaban 12 minutos y medio para el final. Treveon Graham (12 puntos, 6 rebotes) acercó a los de Shaka Smart a un punto gracias a un 2+1, pero la remontada de Virginia Commonwealth no se acabó de concretar. Dayton, Rhode Island y Davidson comparten el liderazgo de la Atlantic 10.

Big East

La última del Top 25 Providence no pudo estrenar con victoria su condición de ranqueada. No fue ninguna sorpresa teniendo en cuenta que su primer rival fue Villanova (89-61), líder de esta conferencia y 6 del ranking. En el último partido de la temporada de los Wildcats en casa, los séniors Darrun Hillard (24 puntos, 4 rebotes, 4 recuperaciones) y JayVaughn Pinkston (16 puntos, 8 rebotes) recibieron su merecido homenaje.

Hillard lo agradeció anotando 19 puntos en la segunda parte. Los Friars habían rebajado su desventaja de 15 puntos a 6:10 del descanso a tan sólo 6 en el inicio del segundo período. La aparición del escolta frustró su remontada. La defensa local redujo la aportación de los dos máximos anotadores de Providence, Ladontae Henton (12 puntos) y Kris Dunn (4 puntos). La buena noche de Tyler Harris (18 puntos, 8 de 11 en el tiro) no pudo compensarlo.

Los triples marcaron el camino del éxito de Villanova frente a Xavier (66-78). Cuatro de Dylan Ennis (16 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) antes del descanso permitieron a los Wildcats contrarrestar el buen inicio de partido de su rival, que cerró la primera parte con una ventaja de 7 puntos.  Dos consecutivos de Kris Jenkins (14 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias) iniciaron el parcial de 7 a 21 con el que los Wildcats sentenciaron el encuentro en los 10 últimos minutos. Durante esta fase del duelo el equipo de Jay Wright anotó 5 de sus 7 tiros de tres.

Providence, por su parte, volvió a la senda del triunfo superando a la colista Marquette (77-66). El sénior Ladontae Henton, en su última noche como local, se sacó la espina de su mal partido ante Villanova con 25 puntos y 15 rebotes. Kris Dunn hizo lo mismo con 16 puntos, 5 rebotes, 9 asistencias y 4 recuperaciones. El equipo ocupa la tercera posición de la clasificación con las mismas victorias y derrotas que Georgetown.

Butler, antepenúltima del ranking y segunda de la Big East, empezó la semana arrollando a una Marquette en horas bajas (73-52) de la mano de un certero Kellen Dunham (22 puntos). Dunham volvió a destacar en la victoria de los Bulldogs sobre DePaul (53-67) con 24 puntos. Los Blue Demons se pusieron por delante tras el descanso anotando los 9 primeros puntos de la segunda parte. Una técnica a su entrenador Oliver Purnell cuando tenían 6 puntos de ventaja marcó el inicio de un demoledor parcial de 5 a 30 que les sentenció.

Big 10

El duelo entre los dos primeros de esta conferencia, la 5 Wisconsin y la 14 Maryland, fue para los segundos (59-53). Los Badgers perdían de 11 al descanso. Uno de los motivos fue su pésimo porcentaje de tiro en estos minutos (10 de 27) que les dejó en 20 puntos, su peor registro del curso en una primera mitad. La otra causa fue su incapacidad para frenar las penetraciones del escolta Dez Wells (26 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias). En los primeros minutos de la segunda mitad Frank Kaminsky(18 puntos, 8 rebotes) enlazó 3 canastas seguidas y la diferencia se redujo. Un triple de Bronson Koenig puso el empate a 47 a 6:43 del final.

Esta recuperación coincidió con un cambio en la defensa sobre Wells, de la que pasó a ocuparse el ala pívot Nigel Hayes. Pero las rotaciones de Wisconsin para dar descanso a sus jugadores liberaron al jugador local de su sombra. Y para cuando Bo Ryan restableció el marcaje Hayes cometió su cuarta falta. El escolta, a quien Sam Dekker no pudo frenar, se conjuró con Melo Trimble (16 puntos, 4 rebotes) para anotar todos los puntos de los Terrapins a partir de ese instante frente a un rival que volvió a perder su acierto (1 de 10 de cara a canasta). Por cierto, hubo invasión de pista cuando el cronómetro llego a cero sin que se registrase ningún incidente.

Maryland celebró su noche de los séniors (último partido de la temporada en casa en el que se despide a los jugadores que se gradúan) superando a Michigan (66-56). Dez Wells sumó 13 puntos y 6 rebotes en su último partido en el XFINITY Center. Melo Trimble, el jugador que asumirá el liderazgo tras la marcha de Wells, acabó con 19 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias. Wisconsin, por su parte, se olvidó de su la derrota superando a Michigan State (68-61) la noche de la despedida de los titulares Frank Kaminsky, Traevon Jackson, Josh Gasser y del suplente Duje Dukan.

Kaminsky (31 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, 3 tapones) y Nigel Hayes (14 puntos, 4 rebotes) impusieron su ley durante la primera mitad frente a los Spartans. Entre ambos anotaron 22 de los primeros 24 puntos del equipo de casa que llegó a tener una máxima ventaja de 11 puntos al descanso. Kaminsky se fue al vestuario con 18 puntos en su zurrón. En la segunda parte las diferencias aumentaron hasta llegar a los 22 puntos. Una cierta relajación local permitió al equipo de Tom Izzo maquillar su derrota hasta el límite que Kaminsky consideró oportuno.

Michigan State vio truncada esta semana con dos reveses su línea ascendente de 4 triunfos. El primero fue contra Minnesota (90-96). Los Spartans ganaban de 6 a 30 segundos del final, pero dos triples de Carlos Morris (20 puntos, 4 de 5 en triples) llevaron el partido a la prórroga. El jugador de los Golden Gophers incluso tuvo un tiro libre para darle la victoria a los suyos en una jugada de 3+1, pero lo falló. Los cinco minutos añadidos fueron un rosario de faltas y lanzamientos de personal para los vencedores (anotaron 14 de los 20 que tuvieron) mientras los de casa se condenaban desde la línea de triples (1 de 6). Otro buen partido de Denzel Valentine (27 puntos, 7 rebotes, 7 de 12 en tiros de 3) que se quedó sin premio.

Indiana se está complicando su presencia en el torneo de marzo. Las derrotas de finales de enero frente a Ohio State y Purdue acabaron provocando su salida del ranking e iniciaron una serie de 6 derrotas en 10 partidos. La última, frente a Northwestern, a pesar de los 21 puntos y 14 rebotes de Troy Williams. Los Hoosiers anotaron 9 de los 14 triples que lanzaron en la primera parte, pero sólo 3 de los 17 que intentaron en la segunda. Los de Tom Crean no pudieron recuperarse del parcial de 13 a 0 que les dejó 14 abajo en el marcador a 4 minutos del final. De esos 13 puntos, 9 fueron de Tre Demps (23 puntos, 3 asistencias).

Big 12

Perry Ellis (28 puntos, 13 rebotes, 3 tapones) prolongó su buen momento de forma (ha pasado de 20 puntos en sus 3 últimos partidos) para liderar la victoria de la 8 del ranking y líder de la Big 12 Kansas sobre una Texas (69-64) que ha perdido sus 4 últimos partidos, todos ellos frente a rivales ranqueados. Los Jayhawks no pudieron contar con los servicios del pívot freshman Cliff Alexander por un tema de elegibilidad de la NCAA, una baja sensible ante un equipo poderoso en la pintura.

La primera mitad fue muy disputada. En la segunda los Longhorns dominaban de 6 puntos a falta de poco menos de 10 minutos para el final cuando Ellis dio inicio a las tareas de demolición. El ala pívot sumo 12 de sus puntos en este tramo. Secundado por Kelly Oubre (15 puntos, 9 rebotes, 3 tapones) puso a los de casa por delante. El base Isaiah Taylor (17 puntos, 6 rebotes, 8 asistencias) gastó el último cartucho de los suyos con un tiro que no entró a 8 segundos con 66 a 64 en el marcador.

Buddy Hield eligió el mejor partido posible para romper su mala racha en el tiro. El escolta de la 16 del ranking Oklahoma acumulaba una serie en los tiros de campo de 7 de 29 en los triunfos sobre Texas y Texas Tech. Ante Texas Christian, el escolta anotó 21 puntos en una serie de 6 de 11, además de batir su marca reboteadora con 13 capturas. Los Horned Frogs, liderados por Trey Ziegler y Kyan Anderson (16 puntos por cabeza), llegaron a tener 12 puntos de ventaja poco antes del descanso y fueron por delante casi toda la segunda parte. Hield acercó a los Sooners lo justo para que una buena racha de 7 puntos de Tashawn Thomas (15 puntos, 8 rebotes) permitiera al equipo culminar su remontada y acabar ganando por 67 a 60.

Taurean Prince se está revelando en los últimos partidos como el jugador clave de la 19 del ranking Baylor. El alero anotó 20 puntos en el triunfo en la pista de la 12 de la lista Iowa State (70-79). El acierto visitante en los triples fue la clave (14 de 26) que les permitió contrarrestar el dominio de Jameel McKay (21 puntos, 8 rebotes, 4 tapones) bajo los aros. Tras dos mates de McKay los Bears perdían de 8 a 8:30 del final. Su respuesta llegó en forma de 6 triples, tres de Prince y dos de Kenny Chery (15 puntos, 6 rebotes, 7 asistencias), que les dejaron 6 arriba 4 minutos más tarde ante un rival que no pudo seguir su ritmo de anotación.

Baylor alargó su racha de triunfos hasta 4 doblegando a la 20 del ranking West Virginia (78-66). Juwan Staten, el base de los Mountaineers, fue baja a causa de una lesión durante el triunfo previo de su equipo ante Texas (71-64). A los tres minutos de partido su sustituto Gary Browne caía lesionado. Su defensa se resintió, y su presión a toda pista no fue tan efectiva como acostumbra. Los Bears no perdonaron. Su zona 1-3-1 desactivó el ataque visitante.

Taurean Prince (20 puntos, 3 asistencias, 3 recuperaciones) y su compañero de habitación Royce O’Neal (18 puntos, 4 rebotes, 7 asistencias) fusilaron a sus rivales desde la línea de 3 (8 de 12 entre los dos) mientras el líder en rebotes de la Division I Rico Gathers (17 puntos, 10 rebotes) les daba el tiro de gracia en la pintura. De nada le sirvieron a West Virginia los 25 puntos (7 de 13 en triples) de Jevon Carter en un enfrentamiento que no tuvo más historia.

West Virginia venía de superar el poderoso juego interior de Texas (71-64). Los locales negaron el juego ofensivo de su rival con su habitual y, esta vez sí, efectiva presión a toda pista que tantos puntos les concede a la contra. Los tejanos, por su parte, defendieron casi todo el tiempo con una zona 2-3 que no conseguía evitar que Devin Williams (14 puntos, 7 rebotes) recibiera en el poste alto. A partir de este primer pase los Mountaineers rompieron a su rival, consiguiendo 28 puntos en la pintura.

Williams fue el protagonista de una de las jugadas claves del encuentro, cuando recibió un codazo en la cara de Jonathan Holmes en el tramo final de la primera parte. Esta acción supuso la expulsión de un jugador importante en los esquemas de los Longhorns. Texas no dejó su zona hasta los últimos 2 minutos, en que varió a una efectiva presión que les puso a 3 puntos a 30 segundos del final. Tal vez Rick Barnes debería haber ordenado antes el cambio de estrategia.

Missouri Valley

La décima Northern Iowa y la onceava Wichita State, colíderes de la conferencia, se jugaron el título de campeón de la liga regular en la última jornada. Los vencedores fueron los segundos por 74 a 60. Los Shockers asumieron el control del partido desde el principio gracias a los triples de Ron Baker (17 puntos, 3 rebotes, 7 asistencias) y Fred VanVleet (13 puntos, 6 rebotes, 7 asistencias), y los puntos interiores de Darius Carter (11 puntos, 6 rebotes). Un mate de Shaquille Morris elevó la ventaja de los locales hasta los 18 puntos a 15 minutos del final.

Los Panthers reaccionaron con un parcial de 2 a 16 cerrado con 4 triples consecutivos. La respuesta de los ya campeones de liga regular de esta conferencia llegó también desde la larga distancia, con dos canastas de 3 puntos de Evan Wessel (11 puntos, 4 rebotes) y otra de Fred VanVleet que restablecieron su renta en el marcador sin que Seth Tuttle (16 puntos, 7 rebotes, 6 asistencias) pudiera evitarlo. La mejor manera posible para Darius Carter y Tekele Cotton (11 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones) de decir adiós a su afición.

Mountain West

San Diego State no pudo celebrar con una victoria su condición de miembro del ranking (24). Tras dominar en el marcador durante los 30 primeros minutos de juego, Boise State les borró de su propia pista en los 10 últimos (46-56). Los Broncos perdían de 7, pero consiguieron una serie de 5 canastas en 6 lanzamientos (capturaron el rebote ofensivo del fallado para sumar en la posesión) con la que le dieron la vuelta al signo del encuentro. Los Aztecs perdieron el norte cuando se vieron 6 abajo tras un triple de James Webb (16 puntos, 12 rebotes) a 6:18 del final, fallando 8 de sus 10 últimos intentos de canasta. El parcial de esta fase fue de 7 a 24. Tras este resultado, Boise State y San Diego State empatan en el liderazgo de esta conferencia a falta de 2 partidos para el final de la liga regular.

Pacific 12

Arizona, séptima del ranking, y Utah, la número 13, se jugaron el liderato de esta conferencia en Salt Lake City. Ambos equipos habían resuelto sin ningún problema sus compromisos anteriores. Mientras los Wildcats dieron buena cuenta de Colorado (54-82), los Utes ridiculizaron a Arizona State (41-83) durante los primeros 20 minutos de su enfrentamiento. Los Sun Devils llegaron con 9 puntos al descanso después de haber conseguido 4 canastas (15,4% en el lanzamiento), perdido 10 balones y recibido 6 tapones.

En el partido decisivo Stanley Johnson (12 puntos, 11 rebotes) y Kaleb Tarczewski (13 puntos, 6 rebotes) le dieron a Arizona el primer margen importante del encuentro (8 puntos), pero dos triples de Brekott Chapman permitieron a Utah minimizarlo rápidamente. Ya en la segunda parte, los Wildcats fallaron sus primeros 10 lanzamientos de campo del período, pero el escaso acierto de los Utes (2 de 9 en esta racha) les impidió aprovecharlo.

A 1:57 del final, un triple de Brandon Taylor ponía a los locales dos puntos arriba. En la jugada siguiente el base Gabe York (12 puntos, 4 rebotes) forzó una falta. Falló su segundo tiro libre, pero él mismo capturó el rebote ofensivo con una facilidad pasmosa para anotar la canasta. Esta acción supuso el inicio del parcial de 0 a 8 con el que Arizona decantó el encuentro (57-63). Delon Wright (17 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias, 3 tapones) no pudo ganar en su noche sénior.

Southeastern Conference

La primera de la lista y única invicta de la Division I Kentucky llegó frente a Mississippi State (56-74) a los 28 partidos ganados este curso, batiendo la marca de victorias consecutivas en una temporada de los Wildcats. Con su triunfo posterior sobre la 18 del ranking Arkansas (84-67) los de John Calipari se proclamaron campeones de la liga regular a falta de 2 partidos para cerrar el calendario. Su superioridad sobre los Razorbacks fue aplastante, cimentada en la mejor versión de su defensa. La segunda clasificada de la SEC no tuvo ninguna opción. Ya perdía de 9 a los tres minutos de juego, y su desventaja siguió aumentando hasta llegar a los 31 mediada la segunda parte. Este tapón de Willie Cauley-Stein sobre Alandise Harris plasma a la perfección el dominio de la primera del ranking.

En su compromiso anterior Arkansas había hecho valer el margen que había acumulado en la primera parte para resistir la avalancha de Texas A&M en la segunda (81-75). Con su presión, los Razorbacks forzaron 16 pérdidas de balón a los visitantes antes del descanso. Su acierto en el tiro durante este primer período también fue muy elevado (18 de 33, de los cuales 8 de 16 en triples). El claro dominio del rebote permitió a los Aggies, terceros de esta conferencia, reducir su máxima desventaja de 23 puntos hasta los 6 finales.

El jugador de Louisiana State Tim Quarterman se había torcido el tobillo en un entrenamiento el día previo al partido frente a Ole Miss. Y aún así, sumó un triple doble (18 puntos, 10 rebotes, 10 asistencias) en la victoria de los Tigers por 73 a 63. El escolta también destacó por su defensa sobre Stefan Moody (15 puntos pero con una serie en el tiro de 3 de 16). Las dos derrotas de los Rebels esta semana han empañado los buenos números del español Sebas Saiz: 12 puntos y 13 rebotes ante Georgia, y 11 puntos, 5 rebotes y 3 tapones frente a la cuarta de la clasificación de la SEC.

Missouri rompió una racha de 13 partidos perdidos. No había rival más propicio para ello que Florida (64-52). Billy Donovan no encontró en su plantilla, con las bajas del lesionado Michael Frazier y el sancionado Dorian Finney-Smith, a nadie capaz de frenar a Namon Wright. El freshman de los Tigers anotó 28 puntos con unos porcentajes altísimos: 4 de 5 en tiros de 2 puntos y 6 de 8 en los de 3. Tras conseguir llegar con un marcador ajustado a los últimos 4:30, Florida cerró el partido encajando un parcial de 14 a 5. En este lapso los visitantes fallaron 4 de los 7 tiros libres que lanzaron. Su escaso acierto desde la línea de personal  (9 de 23) es otro de los factores que explican su derrota.

Florida le levantó el castigo a Finney-Smith, y el ala pívot ayudó con 20 puntos y 10 rebotes a que los Gators vencieran a Tennessee por 66 a 49. La defensa zonal de los Volunteers no se mostró efectiva. Sus rivales acertaron el 55,6% de sus tiros (un 68,4% en la primera parte). Los locales llegaron al descanso con un parcial de 15 a 4 que dejó el enfrentamiento decidido. Donovan se convirtió en el segundo entrenador más joven en la historia de la máxima categoría del baloncesto universitario en sumar 500 victorias. Junto a Bobby Knight, son los dos únicos que han llegado a esta cifra antes de los 50 años (el entrenador de Florida los cumple en mayo).

Vanderbilt perdía 30 a 19 al descanso frente a Tennessee, pero en la segunda parte alcanzó la perfección. Liderados por Luke Kornet (18 de sus 21 puntos tras el descanso), los Commodores anotaron sus últimos 13 tiros de campo para acabar ganando 65 a 73. En esta segunda mitad los visitantes acertaron en 9 de sus 11 intentos de 3 puntos (Kornet 4 de 4, Matthew Fisher-Davis 3 de 5). Había cuentas pendientes entre ambos conjuntos, y el vencedor Wade Baldwin IV se dedicó a aplaudir irónicamente a su rival Armani Moore al final del partido. El entrenador Kevin Stallings, advertido de esta circunstancia, fue a buscar al freshman y a gritos le obligó a disculparse. Él tampoco estuvo acertado en las formas, y también tuvo que pedir perdón por ello.

West Coast

Gonzaga, tercera del ranking, vio romperse su racha de 22 victorias seguidas (y 41 en casa) con una derrota ante la Universidad de Brigham Young (70-73) del rey del triple doble Kyle Collinsworth (20 puntos, 8 rebotes, 3 asistencias). Un resultado en el último partido del calendario que les privó de cerrar invictos su liga regular. Esta fue su segunda derrota este curso. Los Bulldogs nunca estuvieron por delante en el marcador, algo que no les pasaba desde el 12 de febrero del 2007. No fue la despedida de su pista con la que soñaban Kevin Pangos, Gary Bell y Byron Wesley (17 puntos, 9 rebotes).  Los locales resistieron las embestidas mormonas durante la primera parte para llegar al descanso con empate a 36.

En la segunda mitad Gonzaga volvió a ceder terreno poco a poco, hasta llegar a los últimos 2:30 perdiendo de 8. El equipo de Mark Few hizo un último esfuerzo, y dos tiros libres fallados por Tyler Haws (10 puntos en una noche poco inspirada) a 6 segundos del final le dieron la opción de forzar la prórroga. El triple de un desacertado Kyle Wiltjer no entró. Haws se había convertido en el partido previo de BYU en el máximo anotador histórico de su universidad, batiendo la marca de un Jimmer Fredette que no encuentra su lugar en la NBA. La derrota de Saint Mary’s contra Santa Clara (71-70) le dio a Brigham Young el segundo lugar de la clasificación empatados con los Gaels.

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, marzo 2015

North Carolina también puede con Kentucky

16 Dic

Los exámenes de final de semestre han reducido el ritmo de partidos. No olvidemos que los jugadores son estudiantes (o eso se les supone). Aún así, hemos tenido duelos muy interesantes. Ell número 1 ha sufrido para mantener su imbatibilidad y North Carolina se confirma como la “matagigantes” de la temporada.

En el artículo de la semana anterior, acertamos con el pronóstico (la verdad es que tampoco era muy difícil): Arizona le arrebató a Michigan State el número uno del ránking de Asociated Press. Syracuse ascendió hasta el segundo lugar, seguida de cerca por Ohio State y Wisconsin. Los Spartans, por su parte, cayeron hasta el quinto lugar.

Las grandes caídas las protagonizaron Kentucky y Kansas, que perdieron 8 y 7 lugares respectivamente. Los Wildcats son ahora onceavos mientras que los Jayhawks ocupan la posición de la mala suerte, la 13. Peor les fue a UCLA, Michigan y Dayton, que desaparecieron de la lista de los 25 mejores conjuntos. Los 4 primeros del Top 25 y 11 equipos más empezaron la semana invictos.

ARIZONA CONSOLIDA SU NÚMERO 1

Arizona estrenó la semana como mejor universidad del ránking con una victoria sobre New Mexico State (74-48). Los Wildcats se mantienen invictos tras 11 partidos, en cinco de los cuales dejaron a sus oponentes por debajo de la barrera de los 60 puntos. Los Aggies aguantaron 10 minutos hasta que un triple de Brandon Ashley (¡cómo ha mejorado este jugador en la distancia) dio el pistoletazo de salida para el despegue definitivo de los de Sean Miller.  La jugada de la noche, el increíble mate de Rhondae Hollis-Jefferson.

En su visita a Michigan su rival les plantó más cara (70 -72). Los Wildcats perdían 37 a 28 al descanso, con 16 puntos de Glenn Robinson III para los locales (acabó el partido con 20). Nada más empezar la segunda parte la diferencia de los Wolverines llegó hasta los 11 puntos. Pero Arizona no estaba dispuesta a dejarse la imbatibilidad a las primeras de cambio. 10 puntos seguidos de Caris LeVert dieron aire a los locales para resistir el primer arreón visitante.

La aparición de Nik Stauskas permitiía a Michigan abrir brecha de nuevo. Pero Aaron Gordon (14 puntos) y Brandon Ashley  (18 puntos) son de ideas fijas: no les gusta perder. En unos últimos 30 segundos igualados, la seguridad de Nick Johnson desde la linea de tiros libres (convirtiendo los 6 que lanzó en este lapso) daban a Arizona el margen suficiente como para contrarrestar el posterior triple de Spike Albrecht.

KANSAS ENTRA EN BARRENA

La mala racha de Kansas se prolongó en su visita al número 19 Florida (67-61), sumando su tercera derrota en cuatro partidos. Los de Bill Self empezaron mandando en el marcador (3-10 en el minuto 5) hasta que el entrenador local Billy Donovan decidió darle un baño táctico a su tocayo. Alternando las defensas en zona 2-3 y 1-3-1 con momentos de individual, despistó totalmente a los jugadores de los Jayhawks, que encajaron un parcial de 21 a 0. El peso anotador de los Gators recayó sobre dos secundarios como Patric Young y Dorian Finney Smith, desconcertando más aún a una Kansas totalmente centrada en parar a Casey Prather. Al descanso se llegó con un claro 36 a 21.

Andrew Wiggins (26 puntos, 11 rebotes), el único de los Jayhawks que le había puesto corazón al partido durante la primera mitad, encontró también el acierto en la segunda. Y intentó la remontada, aunque fuera en solitario. Con 18 puntos en este período acercó a Kansas en el marcador hasta el margen de la derrota honrosa, pero la dirección y acierto de Scottie Wilbekin (11 de sus 18 puntos en el segundo tiempo) mantuvieron a Florida por delante. En el tramo final Self ordenó a sus hombres hacer falta sobre Patric Young, un pésimo lanzador de tiros libres, pero Donovan neutralizó esta táctica con cambios de balonmano, sacando a su pívot sólo en defensa.

Kansas se reencontró con la victoria en su siguiente partido en casa, ante New Mexico (80-63). Los Jayhawks neutralizaron al pivot de Los Lobos Alex Kirk (5 puntos y 5 rebotes), y en ataque aparecieron Perry Elllis (21 puntos), Joel Embiid (18 puntos, 16 en la segunda parte). El otro motivo de consuelo para los de Bill Self fueron los excelentes números conseguidos por  Cliff Alexander, uno de los jugadores de instituto que han firmado para la próxima temporada, en un partido (30 puntos, 24 rebotes y 15 tapones). El chico promete.

KENTUCKY TAMBIÉN CAE ANTE NORTH CAROLINA

Los de Calipari perdieron en su visita a la número 18, North Carolina. Los Tar Heels, que ya han vencido esta temporada a Louisville y Michigan State, se apuntaron otra muesca derrotando a los Wildcats (82-77). Apareció James Michael McAdoo, clave en la defensa sobre la estrella rival, Julius Randle, y siendo incisivo en ataque. El alero provocó muchas faltas a sus defensores, y a pesar de no estar fino en los tiros libres (12 de 19), se fue hasta los 20 puntos.

J.P. Tokoto secundó a McAdoo durante la primera parte. En la segunda mitad el protagonismo lo asumió Marcus Paige, anotando 21 de sus 23 puntos. North Carolina consiguió un margen de seguridad de 5-6 puntos que supo administrar hasta el final del tiempo reglamentario, haciendo inútiles dos triples de los gemelos Harrison (uno de Andrew y otro de Aaron) en los últimos 20 segundos.

Kentucky  empezó la semana recibiendo al entonces mejor anotador de la categoría, la invicta Boise State (91 puntos e media). Viniendo de una derrota ante Baylor, los Wildcats no podían permitirse perder. Y no lo hicieron, a pesar del nuevo look de Willy Cauley-Stein, superando a los Broncos 70 a 55. Después de su mala noche contra los Bears, James Young había entrenado a conciencia el lanzamiento. Anotó 17 de sus 21 puntos en la primera parte, apareciendo cada vez que sus rivales intentaban acercarse en el marcador. En la segunda mitad los de Calipari se limitaron a conservar lo ganado en la primera y guardar fuerzas, aunque insuficientes para su partido contra los Tar Heels.

LOS SUSTOS DE MICHIGAN STATE Y SYRACUSE

Oakland vendió cara su derrota ante el número 5 del país (63-67). Los Spartans acusaron su parón de 10 dias sin partidos, lo que aprovecharon los Golden Grizzlies. Mucho más entonados de salida, dominaban en el marcador 20 a 12 con un buen papel de Duke Mondy (24 puntos, 6 rebotes). Mondy, líder en recuperaciones de la Division I, robó además 7 balones. Los triples de Travis Bader ayudaban a Oakland a llevar la iniciativa en este primer periodo.

Pero Michigan State despertó. Branden Dawson, criticado por su flojo papel en la derrota de su equipo ante North Carolina en su partido anterior, se reivindió con 16 puntos, 13 rebotes y 3 tapones. Adreian Payne le secundó con 20 puntos y 10 rebotes. Y en la segunda parte despertó el base Keith Appling (18 de sus 21 puntos llegaron en los últimos 20 minutos). Los Spartans impusieron su mayor físico, y se hicieron con la victoria.

El número 2 Syracuse también sufrió para sacar adelante su enfrentamiento contra Saint John’s (63-68).  Los Red Storm, en una remontada espectacular en la segunda parte, pasaron de perder de 13 a ganar de 2 en 11 minutos. Los Orange tuvieron que recurrir a  6 puntos de C.J. Fair (3 canastas desde el mismo punto cercano a la linea de fondo, a unos 5 metros del aro) y a otros 6 puntos y 2 asistencias (para Fair, por supuesto) de Tyler Ennis para asegurar el triunfo. Ambos jugadores acabaron el partido con 21 puntos, secundados por Jerami Grant con otros 14 y autor de un tapón a dos manos importante en la recta final del encuentro.

EL RESTO DE RANKEADOS

Wichita State número 12 según los votantes de AP, mantuvo su imbatibilidad tras 10 partidos. En el último de la racha derrotó a Tennessee por 70 a 61, con TeKele Cotton anotando todos sus puntos, nada menos que 19, en la segunda mitad.  En la primera, los Volunteers les habían mantenido a raya liderados por Jordan McRae (26 puntos), autor de acciones tan espectaculares como este mate.

El número 20 Gonzaga llegaba a West Virginia con el mejor porcentaje en lanzamientos de campo de la NCAA, 54,9%. Los Mountaineers les dejaron en un 44,3%, pero no pudieron parar al pívot Przemek Karnowski. Y es que, para disgusto de muchos, la altura no se entrena. Sin ningún jugador que pudiera oponerse a sus 2,15, el polaco se fue hasta los 19 puntos y 13 rebotes. Y sin embargo, los locales consiguieron ir por delante en el marcador hasta que a falta de 4 minutos el base Kevin Pangos conectó tres triples consecutivos claves en el triunfo de los Zags por 76 a 80.

La número 23 Iowa desperdició una gran oportunidad de soprender a la número 17, Iowa State, en el derbi estatal (85-82), Los visitantes, aupados por los 25 puntos y 17 rebotes de Aaron White, fueron por delante en el marcador la mayor parte de los 40 minutos de juego. Los Hawkeyes ganaban de 5 a falta de 1:21, pero un parcial de 7 a 0 de los Cyclones les dio la victoria. Zach McCabe, que acredita un 43,2% en triples esta temporada, falló desde la distancia el lanzamiento que podía haber conducido a una prórroga.

LA VIDA FUERA DEL RÁNKING

La Universidad de Maryland lleva un récord de 7 victorias y 4 derrotas. Los Terrapins abrieron su última participación en la liga regular de la Atlantic Coast, una de las conferencias con un calendario más madrugador, con una victoria sobre Boston College (80 a 88), exhibición ofensiva incluída de Dezmine Wells capaz de anotar 18 de sus 33 puntos en los últimos 7 minutos del enfrentamiento. En su siguiente enfrentamiento, ajeno a la ACC, sufrieron para derrotar a Florida Atlantic (66-62) liderada el argentino Pablo Bertone con 21 puntos, 4 rebotes y 4 asistencias. El navarro Javier Lacunza jugó 8 minutos para los Owls, pero no acertó ninguno de sus 4 lanzamientos.

Evan, el hermano pequeño del escolta de los Pelicans de la NBA Eric Gordon, parecía haber encontrado su tiro. El número 10 de Indiana, tras anotar 15 puntos (7 de 9 en el lanzamiento) la semana pasada contra North Florida, batió su marca personal con 26 (10 de 12, con 4 de 5 en triples) en la victoria de su equipo sobre Oakland por 81 a 54. Làstima que contra Notre Dame se rompió su buena racha (3 de 10 en el lanzamiento) y la de su universidad (72-79), ahora con un balance de 8 victorias y 3 derrotas. Los Fightin Irish fueron siempre por delante en el marcador liderados por los 23 puntos y 9 asistencias de Jerian Grant, hermano del jugador de Syracuse Jerami, hijo del exNBA Harvey y sobrino del campeón con los Bulls Horace. Lo lleva en los genes.

T.J. Warren sigue tirando del carro de North Carolina State, que lleva un balance de 7 victorias y 2 derrotas. El alero sophomore (23,3 puntos, 6,8 rebotes de media) anotó 29 puntos en la sufrida victoria ante Detroit por 82 a 79. Warren ha sido el máximo anotador, en solitario o compartido, del Wolfpack en todos los partidos de esta temporada. Por los Titans destacó Juwan Howard Jr con 24 puntos. El nombre no engaña, el jugador de Detroit es el hijo de uno de los legendarios “Fab Five” de Michigan que jugó 16 temporadas en la NBA.

En Louisiana State (6 victorias, 2 derrotas) se friegan las manos con el cuarteto que han conseguido reunir. En las alas, el júnior Johnny Bryant III (14,9 puntos, 9,5 rebotes) y el freshman Jordan Mickey (14,8 puntos, 8,8 rebotes) y en la dirección el júnior Anthony Hickey (9,5 puntos, 3 rebotes, 4 asistencias) y el sénior Andre Stringer (13,1 puntos, 3 rebotes, 2,8 asistencias). Contra Louisiana Monroe, una mala noche de Bryant y Hickey les hizo sufrir más de la cuenta (61-54). Por suerte para los Tigers, Mickey no falló.

Colorado sumó su décima victoria consecutiva por primera vez en 50 años. Los verdugos de Kansas la semana pasada lograron este hito ante la débil Elon (80-83). Entre Xavier Johnson (15) y Josh Scott cogieron más rebotes que todo el equipo rival (27). Y sin embargo, los Phoenix nunca se desconectaron del todo en el marcador gracias al alero alemán Sebastian Koch. El sénior transformó 9 de los 14 lanzamientos de 3 que lanzó para anotar 27 puntos. Un triple de Spencer Dwindle (17 puntos, 6, rebotes, 7 asistencias) evitó a los Buffaloes de Colorado sustos mayores en la recta final del encuentro.

El ritmo de esta semana, más flojo por los exámenes del semestre, nos permite echar un ojo a universidades más modestas en las que habitualmente no reparamos. Una de ellas es Virginia Military Institute, que juega su última temporada en la Big South antes de dar el salto de vuelta a la Southern Conference. Los Keydets son un equipo muy anotador con una interesante pareja de bases, el freshman QJ Petersen (21 puntos por partido) y el sénior Rodney Glasgow (15,3 puntos de media). Su tripleta mágica la completa el ala pívot sénior DJ Covington (15,3 puntos, 7,6 rebotes).

HENDERSON ANOTA TRIPLES HASTA SIN QUERER

Marshall Henderson, la estrella de Ole Miss, es un consumado triplista del que ya hemos hablado en artículos anteriores. Lo suyo es pasión por la linea de tres puntos, con noches en que se tira hasta las zapatillas. Para Henderson, no hay lanzamiento malo. Pero lo bueno es que mete anota hasta sin querer. Como ésta contra Middle Tennessee. Esta asistencia realmente vale 3 puntos. Esto es una carambola y no las del billar a tres bandas.

 

DE FIESTA CON LOS ROWDY REPTILES

Del partido entre Florida y Kansas ya hemos hecho la crónica deportiva. Además de los triples de Wiggins o la buena defensa local, hubo otra imagen muy destacable, la coreografía que se marcaron los Rowdy Reptiles, el grupo de aficionados locales. Buen ambiente en las gradas y diversión asegurada, otro de los grandes alicientes del baloncesto universitario.

versión integra del artículo publicado en http://www.encancha.com, diciembre 2013

NCAA: ¿Deben cobrar los deportistas universitarios?

20 Sep

Johnny Manziel, quarterback de la Universidad de Texas A&M, ha sido portada de la revista Time en agosto. Y no por sus indiscutibles méritos como jugador de fútbol americano,  sino por reabrir el debate sobre si los jugadores universitarios deben cobrar o no por jugar.

Multitud de deportistas universitarios estampan su firma en fotos, revistas u otros soportes. Manziel firmó cientos de autógrafos en enero. El problema es que no lo hizo para cientos de aficionados, sino para profesionales de la venta de este tipo de material que en muchos casos acaba subastado via internet, con pingües beneficios para el subastador. Existe un amplio mercado en los Estados Unidos para los recuerdos personalizados de estrellas deportivas

Al quarterback se le acusó de haber querido coger su parte de pastel y cobrar por su firma, violando la regla 12.5.2.1 de la NCAA que prohibe a los atletas estudiantes personalizar productos con sus nombres, firmas o apodos aunque no se beneficien de ello. La NCAA no encontró pruebas concluyentes de que hubiera percibido cifra alguna, pero el debate ya estaba abierto de nuevo.

Cada temporada se investiga a deportistas sospechosos de recibir dinero de forma no autorizada. En algunos casos, por no poder justificar los gastos en sus visitas a las diferentes universidades durante su proceso de reclutamiento. En otros, por recibir sesiones privadas de entrenamiento mientras tantean sus opciones de dar el salto a profesionales (Mick Kabongo, Texas). Y en otros, por recibir regalos demasiado suntuosos (Shabazz Muhammad, UCLA). La relación con los representantes está muy limitada bajo la reglamentación NCAA.

Una lluvia de millones para las universidades

Y mientras los jugadores no pueden ni acercarse al dinero sin correr el peligro de quemarse los dedos, millones de dólares vuelan a su alrededor. Un ejemplo lo hemos tenido este verano en la conferencia Big East, que ha explotado tras el abandono de la misma de sus 7 universidades católicas (Providence, Georgetown, Saint John’s, Villanova, Marquette, Seton Hall y De Paul).  Las 7 en las que el baloncesto es más importante que el futbol americano.

Tras unírseles también Butler, Creighton y Xavier, procedentes de otras conferencias,  se han acabado quedando con el nombre original de la conferencia (la antigua Big East ahora es la American Athletic Conference).Y han firmado un lucrativo contrato de televisión con la Fox para retransmitir los próximos 12 años sus partidos, que les asegura unos 500 millones de dólares a repartir entre los 10 centros educativos. Una cantidad que no hubieran conseguido de seguir en su vieja conferencia.

Pero esta cifra es una minucia comparado con lo que pagan la CBS y Turner Sports por retransmitir los torneos de todos los deportes que organiza la NCAA. El contrato, firmado el 2010 y con una validez de 14 años supone un montante total de 10.400 millones de dólares (en euros sigue siendo una burrada). Desglosada, la aportación anual de estas televisiones supone más del 80% de los ingresos del organismo que rige el deporte universitario norteamericano.

No todas las universidades ganan dinero al final de temporada. Lo cual no es una prueba de que ingresen poco por su actividad deportiva, sino del tamaño y coste de la estructura que han montado a su alrededor. Y es que además de beneficios económicos, buscan notoriedad con la que atraer más alumnos, un cebo para conseguir donativos, y un lazo emocional con el que mantener ligados a sus principales contribuyentes que no son otros que sus ex-alumnos.

Entrenadores muy bien pagados 

El dinero no es algo que los jugadores puedan percibir solamente en los despachos de la Universidad. Llega hasta el mismo parquet, a los sueldos de sus entrenadores. En la temporada 2011-12, 6 entrenadores de los 68 presentes en el “March Madness” cobraron más de 3 millones de dólares: John Calipari (Kentucky) 5.387.978, Rick Pitino (Louisville) 4.812.769, Mike Krzyzewski (Duke) 4.699.750, Billy Donovan (Florida) 3.639.800, Bill Self (Kansas) 3.633.657, y Tom Izzo (Michigan State)  3.598.700.

Otros 9 técnicos más pasaron de los 2 millones: Thad Matta (Ohio State), 2.854.000, Buzz Williams (Marquette) 2.834.685, Jim Calhoun (Connecticut) 2.700.000, Rick Barnes (Texas) 2.400.000, Matt Painter (Purdue) 2.325.000, Tom Crean (Indiana) 2.240.000, John Beilein (Michigan) 2.225.930, Bo Ryan (Wisconsin) 2.175.312, y Bob Huggins (West Virginia) 2.015.000. También los hubo más modestos, como Sean Woods (Mississippi Valley State) y sus 87.500 dólares.

Billy Donovan, entrenador de Florida (y dos veces campeón de la NCAA con Joakim Noah, Al Horford, Corey Brewer y el exACB Taurean Green), ha expresado algunas ideas interesantes sobre la relación entre estos deportistas y el dinero. “Hay un sentimiento en muchas familias que ven grandes departamentos atléticos, estadios llenos, mientras que a los chicos se les dice que no pueden aceptar una comida gratis, que no pueden coger nada. Para estos jóvenes, muchas veces es difícil encajarlo”. Una de las claves para Donovan es la procedencia social de muchos de los jugadores universitarios.

Habituados a vivir con privaciones desde la infancia, “es muy difícil para ellos renunciar a estos ingresos, sabiendo como saben que van a tener tanto dinero que no van a necesitar una beca. Se podrán pagar los estudios ellos mismos. Son conscientes de que tienen una esperanza de vida atlética para jugar a baloncesto”. Y que después de graduarse no tienen oportunidad de conseguir un trabajo en su campo si se marchan a jugar al extranjero.”La idea de los chicos, actualmente es que sólo tienen un tiempo determinado para jugar a baloncesto, pero toda la vida para graduarse. Siempre pueden volver a estudiar”.

 En mayo John Calipari, entrenador de Kentucky, se quejo de que la NCAA no obligase a los atletas a permanecer al menos dos años en la Universidad. Extrañan estas palabras en un técnico que últimamente se ha hecho un nombre trabajando con jugadores “one and done” (aquellos que todos saben que sólo jugaran una temporada como universitarios antes de dar el salto a profesionales).  “Tenemos que cambiarlo de alguna forma. Tenemos que animar a estos chicos a estar dos años”. El técnico de Kentucky no aclaró como “animar” a los jugadores, pero no descartó la idea de abandonar esta organización y crear otra competición al margen (la idea de una superdivisión hace tiempo que flota en el ambiente).

La NCAA a la búsqueda de soluciones 

A estas fugaces estrellas universitarias la formación académica les es absolutamente igual. Simplemente pasan un año a la espera de alcanzar la edad mínima para jugar en la NBA. No eligen el centro que les ofrece un mejor programa estudiantil, sino aquel equipo en que creen que pueden destacar más, sea individualmente o formando parte de un bloque ganador. No es este el caso, sin embargo, de jóvenes no tan dotados para el deporte como para ganarse la vida profesionalmente, pero si lo suficiente como para obtener una beca que les permita cursar unos estudios a los cuales no tendrían acceso.

El presidente de la NCAA ha intentado cerrar el debate antes de que la cosa pase a mayores. “Hay pocos miembros, y ningún presidente de universidad, que piense que sea buena idea convertir a los estudiantes-atletas en empleados a sueldo. Literalmente, en profesionales”, fueron las palabras de Mark Emmert, quien de todas maneras no cerró las puertas a cambios sobre el asunto.

Para Emmert, una via sería dar a los jóvenes la opción de hacerse profesionales al salir del instituto (aunque no en la NBA, cuya reglamentación no lo permite). En caso de elegir ir a la Universidad, deberían permanecer en ella al menos 3 años. Otra posible solución sería permitir a los centros asignar una cantidad a sus estudiantes para hacer frente a los gastos que no cubren sus becas, tales como ropa, viajes o comidas con sus amigos (algunas universidades pequeñas son contrarias a esta propuesta).

La NCAA espera recoger propuestas a lo largo de esta temporada, para poder tomar alguna determinación en su reunión del próximo mes de abril. Mientras tanto, los atletas universitarios seguirán con sus becas que les cubren estudios, alojamiento y alimentación, libros gratis, preferencia a la hora de elegir clases, tutores privados, servicio médico y entrenador que cuidan su salud y un amplio surtido de material deportivo. El coste de todo esto varía según la universidad, pero puede llegar hasta los 60.000 dólares anuales. ¿Es un trato justo?

 

publicado en www.encancha.com, septiembre 2013

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