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NCAA: North Carolina vence a Gonzaga en la final del March Madness

4 Abr

Cerca de 80.000 personas asistieron en directo en el Phoenix University Stadium, sede los Arizona Cardinals de la NFL, a la victoria de North Carolina ante Gonzaga (71-65) en el último partido del March Madness. Los campeones, con Joel Berry (22 puntos, 6 asistencias) como jugador más valioso de la final, sumaban así su sexto título en el torneo, tercero para su entrenador Roy Williams, desquitándose de la final perdida el curso pasado con un triple en el último segundo de Kris Jenkins. El alero de Villanova siguió el partido muy cerca del banquillo de los Tar Heels animando a uno de los miembros del equipo, su hermanastro Nate Britt. Gonzaga cierra la temporada con un balance de 37 victorias y 2 derrotas, ambas dolorosas. La primera, en el último partido de la liga regular de la West Coast Conference, y la segunda, con el gran premio en juego en la primera Final Four de su historia. North Carolina, por su parte, ha ganado 32 de sus 39 partidos.

En el partido entre dos de los cuatro cabezas de serie número 1 del March Madness se preveía un duelo entre dos auténticos tanques en la zona, Przemek Karnowski (9 puntos, 9 rebotes) por Gonzaga y Kennedy Meeks (7 puntos, 10 rebotes) por North Carolina. Ambos equipos trabajaron duro para anular a las torres rivales, y lo consiguieron. Karnowski falló sus 4 tiros de la primera mitad y Meeks sólo pudo aparecer a poco del descanso para cargar a su contrincante con su segunda falta personal.  Los Tar Heels tenían un segundo objetivo en defensa: no dejar pensar al cerebro de los Zags, NIgel Williams-Goss (15 puntos, 9 rebotes, 6 asistencias). Y también lo lograron con el marcaje de Justin Jackson (16 puntos).

Y sin embargo, fueron los de Mark Few los que se escaparon hasta de 7 puntos en los 20 minutos iniciales gracias en gran parte a tres triples de Josh Perkins (13 puntos). El escolta se redimía así tras haberse quedado en blanco en la semifinal. Los problemas de faltas de los pívots rivales (Zach Collins también acabó los primeros 20 minutos cargado con una segunda falta que sólo vieron los árbitros) permitieron a North Carolina acreditar su condición de mejor equipo esta temporada en el rebote para irse al descanso sólo 3 puntos abajo, 32-35.

La segunda parte no pudo empezar peor para Gonzaga. North Carolina recuperó el liderato en el marcador gracias a dos balones robados que le permitieron hacer lo que mejor sabe: correr. Zach Collins (9 puntos, 7 rebotes, 3 tapones) y el ala pívot Jonathan Williams cometieron demasiado rápido su tercera personal.  El base Joel Berry (que arrastraba lesiones en los dos tobillos desde el fin de semana previo) situaba el parcial de salida en un 7-0, obligando a Mark Few a pedir tiempo muerto. El entrenador mantuvo a Collins en pista, y el freshman respondió con 5 puntos consecutivos justo antes de cometer en ataque la cuarta falta a 16 minutos del final. Un precio muy alto el pagado por igualar el marcador.

Williams cometió su cuarta personal 6 minutos después. Segundos más tarde llegaba también la cuarta de Meeks, en un arbitraje excesivamente puntilloso con los contactos. Karnowski se sumó al club de las cuatro por un manotazo involuntario a Berry tras recibir una falta del base de North Carolina. El partido estaba espeso y los puntos escaseaban. Los de Roy Williams cargaban en la  pintura liderados por Isaiah Hicks (13 puntos, 9 rebotes) eliminando a Collins del partido, y Gonzaga respondía con dos triples de Jonathan Williams y Nigel Williams-Goss. El base de los Bulldogs asumió la responsabilidad en ataque con 8 puntos seguidos antes de torcerse el tobillo faltando 1 minuto y medio para el final. Hicks anotó el 68-65 restando 22 segundos de juego. Williams-Goss se equivocó en su entrada, recibiendo el tapón de Meeks. En el contraataque, Justin Jackson sentenció.

 

Unas semifinales igualadas

En la primera  de las semifinales del sábado 1 de abril Gonzaga acabó con las ilusiones de la número 7 South Carolina (77-73), que empezó el partido decidida a anular al polaco Przemek Karnowski (13 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias), con dobles y hasta triples marcajes cada vez que recibía, y cargando sobre él su ataque alimentando de balones a Chris Silva (13 puntos, 13 rebotes, 3 tapones). Un manotazo del propio Silva en la cara de su rival en el ecuador de la primera parte dejó al pívot de los Zags fuera de combate hasta la segunda.

Su substituto, Zach Collins (14 puntos, 13 rebotes, 6 tapones), aprovechó sus minutos a la perfección, resolviendo bien en ataque y convirtiéndose en un muro defensivo. Gonzaga dio su primer tirón en el marcador con 2 triples de Silas Melson. Dos triples aislados de un Sindarious Thornwell (15 puntos, 4 de 12 en los tiros de campo) perfectamente controlado por la defensa de los Bulldogs retrasó la escapada de los de Mark Few hasta que Nigel Williams-Goss (23 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias), bien secundado por Jordan Mathews (12 puntos, 4 de 8 en triples), empezó a anotar desde cualquier posición.  En la segunda parte la diferencia llegó hasta los 14 puntos sin que la zona 2-3 primero y 1-2-2 luego de South Carolina diera resultado.

Pero en ese momento el entrenador Frank Martín dio con la clave, la individual con presión a toda pista con la que los Gamecoks firmaron un parcial de 0-16 en poco más de 3 minutos bajo la batuta de PJ Dozier (17 puntos, 9 rebotes). Karnowski, en el banquillo descansando, volvió a entrar en juego y entre él y Collins pusieron a su equipo 5 arriba. Un nuevo error arbitral, en este caso la cuarta falta inexistente de Collins, dio pie a un final igualado. La última posesión fue para South Carolina, 3 puntos abajo. Gonzaga dejó pasar el tiempo y no hizo falta, de 2 tiros y no de 3, hasta que la pelota llegó a Thornwell con opciones de lanzar un triple. El escolta anotó el primero y lanzó a fallar el segundo, pero Kilian Tillie, el hermano del Kim que juega en el Baskonia, se hizo con el rebote y, tras recibir falta, sentenció con dos tiros libres.

En la segunda de las semifinales North Carolina derrotó a la número 3 Oregon (77-76) gracias a dos rebotes ofensivos en los últimos segundos. La actuación de ambos equipos en la pintura fue determinante tras la mala noche de sus tiradores. Por Oregon Tyler Dorsey se fue hasta los 21 puntos, pero gracias a su 12 de 12 en tiros libres. En tiros de campo firmó un 3 de 12. Su socio Dillon Brooks (10 puntos, 6 rebotes) estuvo algo peor, 2 de 12. Por North Carolina Joel Berry (11 puntos), tras haberse perdido algunos entrenamientos por sus problemas en los tobillos, se quedó en un 2 de 14.

Sólo dos exteriores mantuvieron unos porcentajes aceptables. Dylan Ennis (18 puntos, 7 de 19 en el tiro)  ayudó a Oregon a escaparse de 8 en la primera parte. Justin Jackson (22 puntos) consiguió anotar 6 de sus 13 tiros, de ellos 4 de 9 en triples. Tres de sus canastas de 3 puntos sirvieron a los Tar Heels para abrir brecha en la segunda parte. El pívot Kennedy Meeks (25 puntos, 14 rebotes), el mejor hombre del partido, situó la máxima diferencia en los 10 puntos.

A 57 segundos del final Norht Carolina ganaba de 6. 51 segundos después solo ganaba de 1 gracias en parte a la actividad reboteadora de Jordan Bell (13 puntos, 16 rebotes, 4 tapones). En el tiempo restante Meeks falló dos tiros libres pero un rebote ofensivo de Theo Pinson (8 puntos, 8 rebotes, 5 asistencias) le devolvió la posesión a North Carolina. Berry dispuso de otros dos tiros libres para sentenciar, pero también los falló. Un  nuevo rebote ofensivo, ahora de Meeks, privó a Oregon de la posibilidad de un último lanzamiento salvador. Dos rebotes cruciales que Bell no cerró adecuadamente.

Ya hemos visto como se desarrolló el último fin de semana del March Madness, ahora es momento de repasar como cada uno de los finalistas ganó su billete a Phoenix en el fin de semana previo. A diferencia de lo que hicimos en el primer artículo sobre el torneo donde explicaba los partidos de la primera de las tres semanas que ha durado, en que agrupé los partidos por rondas, en ese caso los agruparé por sedes para que podáis ver con más claridad el camino seguido por cada uno de los equipos.

South Carolina, campeona del Este

South Carolina, cabeza de serie número 7, abrió un fin de semana histórico eliminando del torneo a la 3 Baylor (50-70). Y sólo necesitó 20 minutos para hacerlo. Fue una primera mitad de juego físico, intenso, con muchos contactos. Los Gamecocks tenían una prioridad clara en defensa, limitar al máximo la producción ofensiva en la pintura de la estrella rival Jonathan Motley (18 puntos, 9 rebotes), y se emplearon a fondo para conseguirlo. Baylor, por su parte, había fijado su atención en frenar al escolta Sindarious Thornwell (24 puntos, 6 rebotes), el alma de su equipo en ataque. Con las dos figuras frenadas, South Carolina fue la primera en encontrar vías alternativas para anotar en PJ Dozier (12 puntos, 6 rebotes), Duane Notice (11 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias) y Chris Silva (12 puntos, 7 rebotes). Tras 12 minutos de igualdad, el partido se rompió. Mientras Baylor se estrellaba una y otra vez contra el muro defensivo de los de Frank Martin errando hasta 12 lanzamientos seguidos, South Carolina sumaba puntos hasta completar un parcial de 0-18. Los Bears llegaron al descanso 15 puntos abajo, 22-37, y ya no levantaron cabeza.

En la otra semifinal de esta región, la número 4 Florida eliminó a la ocho Wisconsin (84-83) gracias a un triple en los últimos instantes de la prórroga de un Chris Chiozza que lanzó desequilibrado. El base buscaba penetrar o encontrar un compañero abierto, pero la defensa de los Badgers no le dejó más opción que un tiro lejano. Un desenlace digno de una segunda mitad frenética. Florida ganaba de 10. Nigel Hayes (22 puntos, 6 rebotes) lideró la remontada de los Badgers, pero su rival volvió a escaparse gracias a tres triples de Keyvaughn Allen (35 puntos) .A 5 minutos del final de la segunda parte, Wisconsin perdía de 12. Zak Showalter (14 puntos, 7 rebotes, 4 recuperaciones) anotó 9 puntos en el parcial 4 a 16 que condujo al tiempo extra, los últimos tres con el triple imposible que empataba a 72 con 3 segundos de juego en el cronómetro. En los 5 minutos de extensión cambiaron las tornas. Ahora eran los Badgers los que se avanzaban de 5 a 1:09 del final, y los Gators los que conseguían el triunfo con un parcial de 9-3.

En la final del Este, en un partido ultradefensivo, South Carolina se impuso a Florida (70-77). En la primera parte los Gamecocks volvieron a vivir de lo que producía Sindarious Thornwell (26 puntos, 7 rebotes), ya fuera directamente de sus puntos o de los espacios que generaba para sus compañeros. Florida, más coral, sacaba el máximo provecho de su acierto en el triple (7 de 12 en los primeros 20 minutos), con un especialmente inspirado Justin Leon (18 puntos, 6 rebotes). En los dos últimos minutos de esta primera mitad los Gators se escaparon en el marcador aprovechando una serie de ataques fallidos de su contrincante. Los de Frank Martin se rehicieron al inicio de la segunda parte.

Maik Kotsar (12 puntos) anotaba en la zona y en defensa ajustaron a la perfección sobre los lanzamientos triples que tanto daño les habían hecho (0 de 14 en los segundos 20 minutos). La recuperación de South Carolina, basada en su dominio en la pintura, se tambaleó con la cuarta falta de Silva (13 puntos, 9 rebotes) a poco menos de 10 minutos para el final. Pero Thornwell, inactivo tras el descanso, volvió a aparecer conduciendo dos contraataques. Uno lo culminó él, y en el otro dio la asistencia a Notice. Los Gamecocks ganaban de 4 a falta de 2 minutos, pero Florida sumó un 2+1 de Keyvaughn Allen. En el siguiente ataque, los árbitros se volvieron protagonistas al no ver unos clarísimos pasos de Notice antes de recibir una falta de tiro. En el último minuto los Gators recurrieron a las faltas para detener el juego, pero sin el resultado que deseaban.

 

Gonzaga, campeona del Oeste

Gonzaga, cabeza de serie número 1, sacó adelante la semifinal regional frente a la siempre correosa West Virginia (61-58) y su agobiante presión a toda pista. Los Bulldogs supieron sobrevivir a un tipo de partido, a pocos puntos, al que esta temporada no están acostumbrados. Un partido con 34 canastas por 51 faltas. Gonzaga abrió brecha en la segunda parte, con un 3+1 de Jordan Mathews (13 puntos) primero y con dos canastas de Przemek Karnowski (13 puntos) después. West Virginia tuvo un porcentaje de tiro pésimo, 26,7%, y aun así fue capaz de remontar la desventaja de 8 puntos para avanzarse en el marcador con un triple de Jevon Carter (21 puntos, 7 rebotes) a falta de 1:48 para el final. Mathews volvió a conectar un nuevo triple para anotar el 60 a 58, y Silas Melson aprovechó uno de sus dos tiros libres para poner el 61 a 58 en el electrónico. En los 38 segundos restantes, los Mountaineers capturaron 1 rebote ofensivo que permitió a Jevon Carter lanzar dos triples en 20 segundos que no entraron. West Virginia se hizo con un nuevo rebote ofensivo, pero esta vez la defensa de Gonzaga no les concedió más lanzamientos.

La cenicienta y onceava cabeza de serie, Xavier, se ganó el derecho a seguir en el baile una canción más superando a la número 2 Arizona (71-73). Los Wildcats tenían la ventaja de la altura con sus dos torres de 2,13, Lauri Markkanen y Dusan Ristic (17 puntos, 4 rebotes). De salida la aprovecharon (2-10), especialmente con Ristic. Pero ocurrieron tres cosas simultáneamente que cambiaron el partido: Ristic se fue al banquillo con 2 faltas, Xavier pasó de defensa individual a zona 2-3, y Trevon Bluiett (25 puntos), la estrella de los Musketeers, aprovechó que su marcador Kadeem Allen también se había cargado de personales para empezar a anotar. Arizona dominaba el rebote ofensivo, pero eso no era suficiente ante el acierto de Bluiett. Tras el descanso, Ristic volvió a castigar a Xavier en la pintura y Bluiett volvía a sufrir ante el retorno de Allen. Pero el equipo que entrena Chris Mack se aferró al coraje de JP Macura (14 puntos, 7 rebotes, 5 asistencias) para capear el temporal que les estaba descargando encima Allonzo Trier (19 puntos, 9 rebotes) con 15 puntos consecutivos. Arizona se puso 8 arriba (69-61) a menos de 4 minutos para el final. Bluiett y Malcolm Bernard (15 puntos, 6 rebotes) sumaron 5 puntos cada uno en un parcial de 2 a 12. Arizona tuvo su último cartucho en un lanzamiento triple de Trier, pero falló el tiro por muy poco.

A cenicienta le dieron las 12 de la noche en la final regional. Gonzaga fue la encargada de tocarle las campanadas a Xavier (83-59) para clasificarse para la primera Final Four del March Madness de su historia. Los Musketeers resistieron poco más de 13 minutos, hasta que recibieron dos triples seguidos obra de Jonathan Williams (19 puntos, 8 rebotes) y Nigel Williams-Goss (23 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias). Xavier llegó al descanso 10 puntos abajo. En el inicio de la segunda parte los Bulldogs remataron a su rival con dos nuevos triples consecutivos de los mismos protagonistas. Gonzaga firmó una estadística final del 50% (12 de 24) desde la larga distancia. La mejor manera de romper una zona, según dicen los entendidos.

 

Oregon, campeona del Medio Oeste

El sueño de Michigan, cabeza de serie número 7, se acabó ante la cabeza de serie número 3 Oregon (69-68). Los Wolverines, tras haber encadenado 7 victorias consecutivas, tuvieron el peor de los despertares posibles. El alemán Moritz Wagner no tuvo su mejor noche (7 puntos, 3 de 10 en tiros de campo), pero este hecho quedó compensado por la poca puntería de Dillon Brooks para Oregon (12 puntos, 5 de 13 en los lanzamientos). Los séniors Derrick Walton (20 puntos, 5 rebotes, 8 asistencias) y Zak irvin (19 puntos, 8 rebotes) lideraron a Michigan en un partido igualado, mientras Tyler Dorsey (20 puntos, 5 de 7 en triples) y Jordan Bell (16 puntos, 13 rebotes) hacían lo propio con los Ducks. Los de John Beilein recuperaron una desventaja de 5 puntos para entrar en los dos minutos finales ganando de 3. En menos de un minuto, Bell y Dorsey habían dado la vuelta al marcador. En el tiempo restante, los tiros de DJ Wilson (12 puntos, 6 rebotes) y Watson para mantener vivas las ilusiones de Michigan no encontraron canasta.

Kansas, una de las cuatro cabezas de serie principales se mostró como una sólida candidata a ganar el March Madness con su triunfo frente a la número 4 Purdue (98-66), un equipo que basa su juego en un dúo interior integrado por Caleb Swanigan (18 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) y Isaac Haas (11 puntos), con recursos para resolver en la pintura y visión de juego y buena mano para doblar cuando reciben un doble marcaje. Los Boilermakers se avanzaron en el marcador aprovechando esta segunda faceta de sus pívots, que facilitaron triples librados a sus compañeros. Kansas ajustó su defensa, limitando la producción de los exteriores rivales, para igualar el marcador. En la segunda parte, los Jayhawks acabaron de echar el cerrojo sobre Swanigan y Haas. El primero anotó dos triples huyendo de una pintura donde no encontraba espacios. Mala señal. Kansas rompió definitivamente el partido con un mate de 360º de Lagerald Vick (12 puntos) y un triple de Josh Jackson (15 puntos, 12 rebotes, 4 recuperaciones) tras botarse la pelota entre las piernas. Con Frank Mason (26 puntos, 7 rebotes, 7 asistencias) y Devonte’ Graham (26 puntos) de maestros de ceremonias, Kansas al fin pudo correr. El entrenador Bill Self dio entonces tiempo de juego a todo su banquillo, incluyendo a su hijo Tyler.

Ya en la final del Medio Oeste, toda la solidez de Kansas se esfumó frente a Oregon (60-74). Jordan Bell (11 puntos, 13 rebotes, 4 asistencias, 8 tapones) dejó claras sus intenciones en los primeros 30 segundos, con un tapón a Josh Jackson (10 puntos, 12 rebotes, 5 asistencias) y un rebote ofensivo. Tyler Dorsey tardó un poco más en mostrarse, pero a los cinco minutos conectó el primero de sus 6 triples (27 puntos, 5 rebotes). Oregon se puso por delante y no volvió a ceder la iniciativa. Para entonces Jackson se había cargado con 2 faltas. Esta fue una de las claves del desenlace. El alero, fuera del partido por sus tempranas personales, no empezó a anotar hasta la segunda mitad. Con Devonte’ Graham (3 puntos, 0 de 7 en tiros de campo) negado de cara al aro, Frank Mason (21 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias) mantuvo a los Jayhawks en el partido, primero con ayuda de los secundarios y luego en solitario, encadenando 15 puntos para su equipo. Al descanso, tras dos triples seguidos de Dorsey, el resultado era 33 a 44. En la segunda mitad Kansas, con la resurrección de Jackson, consiguió sobrevivir muchos minutos. Un triple del ucraniano Sviatoslav Mykhailiuk ponía el 60 a 66 en el marcador a 2:53 del final. Bell capturó un rebote ofensivo que terminó en un triple de Dorsey, taponó a Mason en el siguiente ataque de Kansas y remató la faena con una canasta suya tras un nuevo rebote ofensivo.

 

North Carolina, campeona del Sur

Esta Final a 4 Regional era a priori la más interesante de las cuatro del penúltimo fin de semana del March Madness, con tres candidatas para luchar por el título final como la número 2 Kentucky, la número 3 UCLA y la cabeza de serie North Carolina. Las dos primeras se enfrentaron en una semifinal, en un duelo entre dos bases de primer año. Lonzo Ball (10 puntos, 8 asistencias), el director de juego de los californianos, ha estado en boca de todos esta temporada, pero en esta ocasión los focos iluminaron a De’Aaron Fox (39 puntos, 4 asistencias). El base de Kentucky anotó los 8 primeros puntos de su equipo y ya no paró. Tras una primera parte igualada, Fox y Malik Monk (21 puntos) sumaron 22 de los primeros 27 puntos de los Wildcats en la segunda. Los otros 5 fueron de Dominique Hawkins (11 puntos). Sólo la alta efectividad de los californianos (anotaron 9 de sus 12 primeros lanzamientos en el período) retrasaron el despegue definitivo de su rival. Un triple de Hawkins para cerrar esta racha, seguido por otro de Derek Willis (8 puntos, 8 rebotes, 4 asistencias), abrieron una brecha definitiva que Fox se encargó de mantener abierta pese a los intentos de los Bruins de cerrarla a golpe de triple.

En la otra semifinal del Sur North Carolina pasó el rodillo sobre la número 4 Butler (92-80) desde el primer minuto. Los Tar Heels empezaron el partido con una gran efectividad en el tiro, especialmente por parte de Justin Jackson (24 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias). Butler se mantuvo viva gracias a Andrew Chrabascz (21 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) y las pelotas perdidas por su rival. El base Joel Berry (26 puntos), que renqueante de un tobillo se lastimó el otro, sumó 5 puntos seguidos para darle los de Roy Williams 10 puntos de margen. Saliendo del banquillo, el ala pívot Luke Maye (16 puntos, 12 rebotes) conectó dos triples y North Carolina se escapó de 16 (30-14). Los Bulldogs redujeron su déficit a 8 puntos, pero los favoritos volvieron a escaparse a partir de su dominio del rebote y aprovechando los fallos de su contrincante. A dos minutos del descanso, el 52 a 32 del marcador dejaba el enfrentamiento visto para sentencia.

En la final del Sur, North Carolina derrotó a Kentucky en un duelo de nervios, fallos y emoción hasta el final (75-73). Su potencial interior le dio el dominio de salida a los campeones del Sur. John Calipari se vio obligado a dar entrada al pivot australiano Isaac Humphries(12 puntos, 5 rebotes) para ayudar a Bam Adebayo (13 puntos, 7 rebotes) en la pintura. Berry (11 puntos, 4 rebotes) seguía sin recuperarse plenamente del tobillo, pero las dos faltas tempranas de De’Aaron Fox (13 puntos, 4 rebotes) lo compensaban. Justin Jackson (19 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias) anulaba a Malik Monk (12 puntos) en defensa, y además anotaba el 31-22 a 6:30 del descanso. Kentucky resistió con jugadas de puerta atrás para igualar el marcador al inicio de la segunda parte.

Los Tar Heels volvieron a echar mano de sus pivots. Con Kennedy Meeks (7 puntos, 17 rebotes, 4 tapones) dominando el rebote y Luke Maye (17 puntos, 3 rebotes) anotando un triple y un 2+1, el cabeza de serie volvió a abrir brecha. Humphries y Fox respondieron hasta llevar a los Wildcats a su máxima ventaja, 59-64. Y ahora fue North Carolina la que devolvió el golpe con un parcial de 12 a 0. Ya en el último minuto, con un resultado de 71 a 64, Fox sumó un triple. Tras una pelota perdida por Meeks, Monk anotó otra canasta de 3 puntos. A 7 segundos del final, el escolta de Kentucky empataba a 73 con un lanzamiento triple punteado por dos rivales. Maye, para redondear su fin de semana glorioso, le dio a North Carolina un billete para la Final Four de Phoenix.

 

Artículo publicado en www, encancha, 4 abril 2017

 

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NCAA: El resurgir de Duke

23 Feb

allenNunca hay que dar por muerto antes de tiempo a uno de los favoritos en la NCAA. La temporada es tan intensa que muchos pasan por malas rachas. La gracia está en recuperarse a tiempo. Y eso parece haber hecho Duke. Tan bueno es eso, como malo es entrar en crisis en el momento álgido del curso, como les ha pasado a Florida State, Indiana, South Carolina y Virginia.

Entramos en la recta final de las ligas regulares, y en las principales conferencias sólo Villanova (Big East) y Kansas (Big 12) parecen tener bien encarrilados sus títulos (porque la West Coast de Gonzaga no llega a este nivel). En el resto de ligas importantes, aún queda mucho por decidir en las pocas jornadas que faltan antes de dar paso a los play-offs con una plaza en juego para el March Madness, entre el primer y segundo fin de semana de marzo.

Una de las noticias más sonadas de estas dos últimas semanas ha sido la confirmación de que Duke ha vuelto. Favorita casi unánime de la pretemporada, las lesiones y un reparto de roles aún por definir llevó a los Blue Devils a protagonizar un comienzo de curso vacilante (por definirlo de forma suave). Ahora, cuando se acerca el momento culminante de la temporada, los de Kryzewski vuelven a irrumpir entre la lista de favoritos, junto a una Oregon a la que algunos descartaron antes de tiempo.

En el ranking semanal de los 25 mejores de Associated Press Gonzaga ha mantenido sin problemas su número 1. Al fin y al cabo, con 28 victorias y ninguna derrota, son el único equipo invicto esta temporada en la Division I de la NCAA. Al acecho de un fallo de los Bulldogs se han mantenido Villanova y Kansas, mientras Arizona ha ido escalando posiciones hasta llegar al cuarto lugar, por delante de UCLA, Oregon, Louisville, North Carolina, Baylor, Duke y Kentucky. El mal momento de Southern California y South Carolina las ha dejado fuera de la lista, un destino que podrían compartir Florida State y Virginia si no salen pronto del bache.

Atlantic Coast

El 9 de febrero Duke y North Carolina vivieron un nuevo episodio de su larga rivalidad histórica (78-86). De sus 96 últimos enfrentamientos, cada una había ganado 48. El empate se rompió a favor de los de Mike Krzyzewski gracias a su acierto en los triples (13 de 27), especialmente por parte de un Grayson Allen (25 puntos, 7 de 12 en triples) que recuperó su mejor nivel. El escolta sumó 4 en una primera mitad igualada (40-39) que sirvieron para contrarrestar los 14 puntos del visitante Justin Jackson (21 puntos). En el inicio de la segunda mitad, los Blue Devils abrieron brecha con dos triples de Luke Kennard (20 puntos) y otro de Allen, y el despertar anotador de Jayson Tatum (19 puntos, todos tras el descanso, 9 rebotes, 5 asistencias). North Carolina se aplicó en defensa para igualar el marcador con Joel Berry (15 puntos) asumiendo el mando de las operaciones. El último triple de Allen a poco más de un minuto para el final y justo antes de ser eliminado por 5 faltas, fue clave para decidir un partido igualado.

Sin tiempo para recuperarse después de vencer a los Tar Heels, Duke jugó menos de 48 horas después contra Clemson. Los de Krzyzewski dominaron la primera parte, pero necesitaron de la aportación estelar de Luke Kennard (20 de sus 25 puntos en la segunda parte) para sobrevivir tras el descanso (64-62). En su visita a Virginia (55-65), se atascaron ante su defensa en la primera mitad. Krzyzewski afrontó la segunda con un planteamiento diferente: no marcar más jugadas y dejar total libertad a sus jugadores.  El principal beneficiado fue Jayson Tatum, quien anotó 21 de sus 28 puntos tras el descanso, anotando tres triples al límite de la posesión. El tercero puso a los suyos 10 arriba a 2 minutos del final.

La buena racha de los Blue Devils llegó hasta los siete triunfos consecutivos tras vencer en casa a Wake Forest (99-94). La primera mitad fue muy igualada. En la segunda los locales llegaron a tener una máxima ventaja de 12 puntos gracias a un triple de Tatum, pero los Deamon Deacons fueron remontando poco a poco hasta llegar al final del partido con opciones de ganar. En una penetración a canasta Bryant Crawford (21 puntos) puso en el marcador el 93-92. El base no consiguió acertar sus dos siguientes entradas, y Duke se aseguró un resultado favorable desde la línea de tiros libres.

North Carolina venció claramente el 15 de febrero en su visita a la pista de su rival estatal (73-97), la North Carolina State de un Dennis Smith (27 puntos), que cumplió como siempre. En su primer partido tras la dolorosa derrota frente a Duke, los Tar Heels controlaron el rebote (25 a 41), dominaron en la pintura (22 a 60 en puntos interiores) y consiguieron buenos tiros (56% en tiros de campo). La derrota de los Wolfpack, la tercera seguida tras perder de 30 ante Wake Forest y de 24 contra Florida State, sentenció el destino de su entrenador, Mark Gottfried, a quien la universidad le comunicó su cese del cargo al final de temporada. La noticia no cambió nada, y North Carolina State cedió en su siguiente compromiso contra una Notre Dame (72-81) que encadenaba 4 victorias seguidas tras un importante cambio táctico.

Mike Brey decidió probar un cambio radical en sus sistemas para sacar a Notre Dame del bache que le llevó a sumar 4 derrotas seguidas: poner a Bonzie Colson (1,95) de pívot rodeado por 4 exteriores de los cuales sólo el alero VJ Beachem  (2,03) pasa de los 2 metros.  Los Fightin Irish pasan mucho tiempo con sus 5 jugadores fuera de la pintura, negando una referencia clara en defensa a los pívots rivales. Florida State, un equipo con muchos hombres altos, cayó en su trampa (84-72) el 11 de febrero. Después de conseguir 27 puntos y 16 rebotes frente a Wake Forest, Coolson se fue hasta los 33 puntos (20 en la segunda parte) y 13 rebotes contra los Seminoles. 7 puntos seguidos del atípico interior pusieron a los Fightin Irish 17 puntos arriba a 15 minutos del final. El mejor equipo de la Division I NCAA lanzando tiros libres sacó provecho de la mala noche de los visitantes en este apartado (7 de 22). Boston College y la citada North Carolina State fueron sus siguientes víctimas.

Florida State vio esfumarse sus últimas esperanzas de luchar por el título de la liga regular con su derrota en la pista de Pittsburgh (80-66). Ante la mayor altura y fortaleza de las torres visitantes, el entrenador Kevin Stallings decidió explotar la movilidad de sus dos aleros altos. Michael Young y Chase Jeter. El primero, máximo anotador de los Panthers esta temporada, se quedó en 11 puntos (además de 4 rebotes y 6 asistencias), por debajo de su media de 20,2. El segundo, que promediaba 7,6 puntos, tuvo su gran noche con 29 (y 8 rebotes). El otro acierto de los de Stallings fue anular por completo a uno de los referentes ofensivos de los Seminoles, Dwayne Bacon (0 puntos con tan solo 4 lanzamientos de campo).

Rick Pitino estaba orgulloso de sus jugadores por la buena racha de Louisville (7 victorias en 8 partidos) tras vencer a Boston College el 4 de febrero). No lo estaba tanto al día siguiente, cuando su hombre más atlético, el alero Deng Adel, y su cerrojo en defensa, el pivot Mangok Mathiank, se saltaron el toque de queda la noche antes de un entrenamiento matinal. Ambos fueron suspendidos un partido, el que los Cardinals debían jugar ante Virginia. Sin ellos, y sin su máximo anotador, el lesionado Quinn Snyder, Louisville cayó 71-55.

Una vez recuperadas a sus tres piezas, el equipo de Pitino remonto en la segunda parte frente a Miami (71-66) y sobrevivió en la pista de Syracuse, aunque necesitó una prórroga para hacerlo (72-76).  Los Orange perdían de 14 a cinco minutos del descanso, pero no tardaron en reducir su desventaja. En la segunda parte su margen en contra era de 7 a 3 minutos para acabar, pero consiguieron forzar un tiempo extra. Y aquí Louisville si sentenció con un parcial de 0-10 con 6 puntos, 4 rebotes, 1 tapón, 1 pelota recuperada y 1 asistencia del pívot egipcio Anas Mahmoud (12 puntos, 8 rebotes, 3 tapones) en este lapso. El 18 de febrero ganaron en un partido espectacular a una Virginia Tech  (94-90) que firmó un 59,2% en sus tiros de campo (65,4% en triples). Los de casa no se quedaron muy atrás en acierto (51,5% global con un 54,5% en triples) en un duelo en el que aprovecharon las posesiones extra tras pérdida de pelota de los Hookies. No os perdáis en el vídeo el cambio de vestuario del entrenador de Virginia Tech, Buzz Williams, a causa del calor en la pista.

Virginia, situada en la zona media del ranking, cedió el domingo 12 de febrero en su visita a Virginia Tech (80-78). Seth Allen hizo bueno el refrán de “a la tercera va la vencida” para convertirse en el héroe de la noche. Los Hookies fueron por detrás en el marcador casi todo el tiempo, pero Allen (20 puntos) tuvo la ocasión de empatar al final de los 40 minutos. Falló, pero el palmeo de Ty Outlaw (su única canasta del partido) forzó la prórroga. Con empate a 68 London Perrantes (22 puntos) pudo darle el triunfo a los Cavaliers, pero su entrada a canasta tuvo un final sorprendente: la pelota se quedó muerta en el soporte del aro sin entrar. Allen tuvo el triple para ganar, pero falló. Pero nuevamente perseveró, y a 4 segundos del final de la segunda prórroga su esfuerzo se vio recompensado con la canasta de la victoria para Virginia Tech.

Tras esta decepción Virginia volvió a ceder ante Duke, como ya hemos comentado, antes de visitar a North Carolina. Los Cavaliers consiguieron forzar a los Tar Heels a jugar a un ritmo más lento del habitual, pero con eso lo único que consiguieron fue evitar una paliza de escándalo (65-41). Y es que fallando 17 triples seguidos antes de meter uno (su serie final fue 2 de 20) y transformando un 28% de lanzamientos de campo, es imposible aspirar a ganar. En la segunda mitad Virginia estuvo casi 10 minutos sin anotar un tiro de campo. En los locales, Justin Jackson anotó 18 de sus 20 puntos en la primera parte (su estadística final incluye 4 rebotes y 6 asistencias). En la segunda, su relevo lo recogió Kennedy Meeks, que sumó sus 13 puntos y sus 7 rebotes tras el descanso.

La caída en picado de Virginia se confirmó tras su cuarta derrota consecutiva. Los Cavaliers cedieron en su propia pista ante la Miami que entrena Jim Larranaga (48-54), en un partido que se resolvió en la prórroga. Es la peor racha de derrotas del equipo desde que el entrenador Tony Bennett tomó las riendas la temporada 2009-10. Los locales ganaban 35-24 a 12 minutos del final gracias a un parcial de 12 a 0, pero a partir de ese momento estuvieron 6 minutos sin anotar. Una demostración más de los problemas del equipo para anotar, agravados por el mal momento de su base y único sénior London Perrantes, fue su pésimo 31,4% en tiros de campo (16 de 51).

North Carolina se mantiene al frente de esta conferencia, con una victoria de margen respecto a Louisville y la renacida Duke. Tras ellas andan lo bastante cerca como para aspirar al título de liga regular Florida State y Notre Dame.

Big East

El entrenador de Villanova Jay Wright sumó el triunfo 500 de su carrera en la visita de los suyos a la pista de Xavier (57-73), un conjunto que deambulaba por la parte baja del ranking de 25. Los Musketeers, que ya no contaban con Edmond Summer por una grave lesión de rodilla, se quedaron durante el partido sin su máximo anotador Trevon Bluiett al agravarse el esguince de tobillo que arrastraba. Villanova también tenía una ausencia de consideración, la de su único hombre fiable de más de 2 metros, Darryl Reynolds, por una lesión en las costillas.

Butler había llegado a estar en el onceavo puesto del Top 25 antes de que dos derrotas consecutivas frente a Georgetown y Creighton a finales de enero les hicieran bajar. En el veintidosavo lugar de la lista, los Bulldogs cayeron en su visita a Providence (71-65) con su mejor anotador, Kelan Martin fuera del cinco titular por segundo partido consecutivo. Los minutos del alero se han reducido, y lógicamente también lo ha hecho su anotación. Los Bulldogs se rehicieron apalizando a la decepcionante Saint John’s que entrena el exNBA Chris Mullin y a la última de la Big East De Paul.

Creighton perdió en su visita a la pista de Seton Hall (87-81) ante la noche tonta de Khadeen Carrington. El escolta anotó 41 puntos (10 de 15 en tiros de campo), capturó 5 rebotes, dio 7 asistencias y robó 4 pelotas. Carrington anotó 10 puntos en el último minuto del encuentro, justo cuando los Pirates estaban sólo un punto por delante de su rival. Dos de ellos, los decisivos, tras un increíble robo de pelota.

La estrella de Seton Hall se fue hasta los 22 puntos frente a una Villanova que venía de superar a De Paul, pero en esta ocasión no fueron suficientes para ganar (70-92). Los vigentes campeones de la NCAA, liderados por un Jalen Brunson infalible (22 puntos, con 7 de 7 en tiros de campo, 10 asistencias), se quedaban a un paso de ganar por cuarta vez seguida su liga de conferencia. Sólo necesitan sumar un triunfo en uno de los tres partidos que les restan para conseguirlo. El primero de los tres es contra Butler, la segunda y la única que puede aspirar a acabar la liga regular empatada con ella. Un triunfo en este partido acabaría con el suspense. Creighton, la tercera, ya no tiene opciones de ganar el título.

Big 10

Wisconsin, que había escalado hasta el séptimo lugar del Ranking de Associated Press, cayó en casa ante una Northwestern (59-66) que buscaba un triunfo de prestigio que le permitiera disputar por primera vez en su historia el March Madness (59-66). Los Wildcats basaron su victoria en el doble marcaje al que sometieron a una de las estrellas locales, Ethan Happ (Nebraska les había hecho lo mismo en su partido previo, aunque los Badgers acabaron ganando en la prórroga 69-70). Con el pívot anulado, el base Bronson Koenig arrastrando problemas musculares, y Nigel Hayes desaparecido en la primera parte (sólo 4 de sus 13 puntos en los primeros 20 minutos), Northwestern consiguió un parcial de 3-19 tras anotar 5 triples que les dio una renta de 9 puntos de margen que supo mantener en la segunda mitad.

La mala racha de esta universidad se alargó ante Michigan, un equipo que intenta desesperadamente mejorar sus opciones en los play-off de esta conferencia. Ante los Badgers, que por primera vez este curso encadenaron 2 derrotas seguidas, sumaron su tercera victoria consecutiva (64-58). Zak Irvin, el que debía ser el jugador más importante de los Wolverines esta temporada, dejó atrás un mal momento anotador (13 puntos en sus 4 partidos previos) para contribuir con 18 puntos en la victoria, secundando a Moe Wagner (21 puntos).  Hubo dos factores claves que explican la derrota de Wisconsin. El primero, la ausencia por lesión de Bronson Koenig. Su sustituto, el freshman D’Mitrik Trice (su hermano mayor Travis fue una de las piezas claves de la Michigan State que jugó la Final Four del 2015), anotó 9 puntos pero convirtiendo sólo 2 de sus 15 lanzamientos.  La otra clave fue el doble marcaje sobre Ethan Happ tras el descanso. El pívot sumó 18 puntos en la primera parte, con 8 de 9 en sus tiros de campo, por tan sólo 4 en 4 lanzamientos en la segunda.

Tras estas dos derrotas Wisconsin cedió su ventaja en la clasificación de la liga regular para verse empatada con Purdue y Maryland. Contra los segundos se enfrentó en su siguiente cita, el 19 de febrero, consiguiendo una victoria importantísima (71-60). Bronson Koenig volvió a jugar, anotando 9 puntos en la segunda parte. El alero Nigel Hayes (21 puntos, 10 rebotes) sumó 14 tras un descanso al que se había llegado con 6 puntos de margen de los visitantes liderados por el base Melo Trimble (27 puntos, 5 rebotes, 3 asistencias).  Los Badgers ya habían previsto que Ethan Haap (20 puntos, 7 rebotes, 5 recuperaciones) recibiría un doble marcaje. En la primera mitad el pívot dio buenos pases a sus compañeros libres, y en la segunda, ante las dudas de Maryland, les remató en la pintura. Trimble intentó en solitario la remontada aprovechando que Haap estaba en el banquillo con 4 faltas, pero Koenig y Hayes le dieron la réplica.

Purdue, por su parte, avasalló con sus dos torres, Caleb Swanigan (24 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias)  y Isaac Haas (18 puntos, 5 rebotes) a una Michigan State con muchas carencias en la pintura (80-63). Para colmo de males de los Spartans que se aferraban a sus últimas opciones de ser invitados al torneo de marzo, se lesionó de gravedad una rodilla el escolta Eron Harris, que ya no volverá a jugar en su último curso en la NCAA. Los Boilermakers sólo tuvieron que centrarse en limitar la producción del alero de primer año (y posiblemente último antes de dar el salto a la NBA) Miles Bridges (14 puntos con 4 de 6 en triples, 9 rebotes). Purdue, que lidera la liga regular de esta conferencia con una victoria de margen respecto a Wisconsin (ahora la 16 del ranking), 2 sobre Maryland y 3 respecto a Northwestern, tuvo que recurrir a una prórroga para superar a la modesta Penn State (70-74). En este último encuentro Swanigan se quedó en 10 puntos y 9 rebotes, rompiendo una racha de 9 partidos seguidos firmando un doble doble.

La decepcionante Indiana, que abrió la temporada en el ya lejano noviembre venciendo a una de las grandes favoritas como Kansas, es la antepenúltima de esta conferencia tras haber perdido 7 de sus 8 últimos partidos cuando tiene equipo para aspirar a mucho más. Por detrás suyo encontramos otra universidad histórica como Ohio State. Ahora mismo, es muy difícil que ninguna de las dos sea invitada al March Madness.

Big  12

Kansas sufrió, y de qué manera, para vencer en la pista de Texas Tech (79-80), uno de los equipos de la cola de la clasificación de la conferencia. La defensa de los Raiders dejó al base Frank Mason en tan sólo 12 puntos (4 de 13 en tiros de campo), pero no pudo frenar a Josh Jackson (31 puntos, 12 de 15 en tiros de campo, 11 rebotes, 4 asistencias). Con empate a 79 a 3 segundos del final, el alero se vio en la tesitura más complicada para un jugador de primer año: lanzar los tiros libres claves. Tras errar el primero, anotó el segundo. El triple a la desesperada de Keenan Evans no entró (25 puntos, 4 de 5 en triples).

En uno de sus dos compromisos más complicados para asegurarse un nuevo título de liga regular de su conferencia, Kansas derrotó a West Virginia el 13 de febrero en un partido trepidante con una prórroga (84-80). Los visitantes golpearon primero con una defensa modélica. Los Jayhakws, que se vieron 0-10 en el marcador, sólo acertaron 1 de sus 10 primeros lanzamientos. Tras  dos triples de Lagerald Vick (14 puntos) y una mejora defensiva que les permitió rebotear y correr, los locales devolvieron el golpe con un parcial de 16 a 0. West Virginia reaccionó para cerrar la primera parte 32-39. Tras el descanso, los de Bob Huggins mantuvieron su dominio para ponerse 14 arriba (50-64) a 3 minutos del final con los puntos de Esa Ahmad (20) y Tariq Phillip (18). Y entonces llegó la locura, con los de casa recuperando pelotas con su presión a toda pista y con Frank Mason (24 puntos, 3 de 13 en tiros de campo pero 16 de 18 en los libres) y Devonte Graham (18 puntos) de ejecutores en una remontada que parecía imposible. La prórroga se abrió con un parcial de 8 a 0 con 2 triples de Graham y una penetración tras robo de Josh Jackson (14 puntos, 11 rebotes, 5 recuperaciones) que West Virginia no pudo contrarrestar.

El panorama se le acabó de aclarar a Kansas esa misma noche con la derrota de Baylor en su visita a Texas Tech (84-78), el mismo equipo que dos días antes había estado a punto de noquear a los Jayhawks. Los Red Raiders abrieron el partido con un 11-0. El belga Manu Lecomte entró en ignición al final de la primera parte, anotando 12 de los últimos 14 puntos de los Bears para darle la vuelta al marcador antes del descanso, 32-36. Pero mediada la segunda mitad Texas Tech reapareció con otro parcial de 11 a 0 que la puso 8 puntos arriba a 4 minutos del final. Los Raiders a punto estuvieron de dar una nueva sorpresa frente a West Virginia, pero las piernas les flaquearon en la segunda prórroga (83-74).

Precisamente Baylor era el gran rival a batir que le quedaba a Kansas. Los Jayhawks se llevaron una victoria crucial de la pista de los Bears (65-67), y esta vez no fue por su gran capacidad en ataque sino por su determinación y su buena defensa en la última jugada. Los locales fueron por delante la mayor parte del tiempo imponiendo su juego físico, y llegaron a los 3 minutos y medio finales de partido con 6 puntos de margen. En una nueva demostración de carácter, los jugadores de Bill Self volvieron a remontar tal como hicieran ante West Virginia. Josh Jackson (16 puntos), que ya había salvado a los suyos con un triple lejano para cerrar la primera mitad, consiguió dos canastas y Devonte Graham anotó dos tiros libres para empatar a 65. Landen Lucas fue objeto de falta tras capturar un rebote ofensivo, y anotó dos tiros libres a 11 segundos del final. En el último ataque, Kansas cerró la línea de pase para la estrella de Baylor, Jonathan Motley (19 puntos, 9 rebotes, 4 asistencias), y negó un tiro librado a su segunda opción, Lecomte (16 puntos, 4 de 9 en triples). Los Bears, que llegaron a figurar entre la lista de candidatos a cabezas de serie del March Madness, sumaban su cuarta derrota en 6 enfrentamientos.

Con cuatro partidos por jugar, Kansas es la primera de su liga regular con dos victorias de margen respecto a tres perseguidores que han jugado un partido más, una Baylor que rompió su racha de dos derrotas seguidas superando a una Oklahoma (60-54) muy lejos del nivel del curso pasado, West Virginia y Iowa State.

Pacific 12

El 9 de febrero UCLA y Oregon se enfrentaron con 21 ojeadores de la NBA acreditados y una leyenda como Magic Johnson en las gradas ( 82-79). Todos querían ver a las dos perlas de los de casa, Lonzo Ball (15 puntos, 11 rebotes) y TJ Leaf. En la primera mitad Dillon Brooks (19 puntos) castigó duramente a los locales, bien secundado por Tyler Dorsey (19 puntos). Los Ducks llegaron a ganar de 17 hasta que Bryce Alford (12 puntos, 4 asistencias) conectó 9 puntos para liderar un parcial de 14 a 0. Oregon se rehizo y al descanso el marcador era 39-48. En el inicio de la segunda parte Brooks volvió a aparecer, y su equipo se puso 15 puntos arriba a 15 minutos del final.  Los Bruins probaron suerte con la misma zona 3-2 que no les había funcionado en la primera mitad, con idéntico resultado. Mejor les fue con una agresiva individual que les concedió un parcial de 7-0. La remontada de UCLA era imparable mientras sus rivales perdían su puntería. Un triple del tercero de los Holiday (Jrue y Justin juegan en la NBA), Aaron (15 puntos, 7 rebotes), les daba el mando con menos de 4 minutos por jugarse, 72-70. Ball asumió el mando con una entrada y un triple lejanísimo en el último minuto. Las libretas de los ojeadores de la NBA echaban humo.

UCLA se vengó, el 18 de febrero, de la derrota que había encajado en enero frente a Southern California (102-70). Los Bruins, además, hicieron sangre ante un rival que va cediendo poco a poco en la clasificación de esta conferencia con los puntos de Bryce Alford (26 puntos, 4 rebotes, 6 asistencias). El hijo del entrenador sumó 10 puntos seguidos para su equipo. Cuando empezó su serie, USC estaba a 12 a poco más de 7 minutos para el final. Tras su décimo punto consecutivo, la distancia en el marcador entre ambos conjuntos era de 20 puntos. Pero el joven Alford no tenía bastante. Tras una asistencia suya para el mate de Lonzo Ball (15 puntos, 8 rebotes, 8 asistencias) y un triple faltando 2 minutos y 5 segundos para acabar, la ventaja de UCLA llegó hasta los 30 puntos.  Él acabó el trabajo que habían empezado en la pintura TJ Leaf (19 puntos, 8 rebotes) y Thomas Welsh (16 puntos, 16 rebotes).

Oregon, por su parte, se recupero de su decepción ante UCLA derrotando también a Southern California (70-81). Los locales llegaron a perder de 11 en la primera parte, pero se recompusieron antes del descanso. En la segunda parte Dillon Brooks (21 puntos)  volvió a poner a los Ducks 10 arriba, pero cuando fue eliminado por faltas a 3:28 del final su equipo sólo ganaba de 5. El encargado de frustrar las esperanzas de remontada de los californianos fue Tyler Dorsey (19 puntos) con 2 triples decisivos.

Arizona superó a California (62-57) a pesar de que entre sus dos mejores anotadores, Allonzo Trier y Lauri Markkanen, sólo anotaron una canasta de 10 intentos. Los Wildcats se dedicaron a mover la bola en ataque buscando a Kobi Simmons (13 puntos) y Kadeem Allen (11 puntos) por fuera, y Dusan Ristic (12 puntos) por dentro, y se aplicaron duro en defensa para contrarrestar la mala noche de sus dos estrellas. Arizona lidera la Pac 12 habiendo perdido sólo un partido de los 15 jugados de liga regular. Tras 4 victorias frente a rivales asequibles, ahora le llega el esprint final. De sus últimos 3 partidos, uno es contra Southern California y otro contra UCLA. En la clasificación, a una victoria de los Wildcats está Oregon, precisamente la única capaz de derrotarles en su conferencia. Por detrás, la tercera en discordia es UCLA. De las tres, la que presenta un final de calendario más asequible es Oregon.

Southeastern Conference

Kentucky sufrió para vencer a una Georgia (77-82) que a los dos minutos de juego perdió por una lesión de rodilla a su estrella, el alero alto Yante Maten. A pesar de esta importante baja, los Bulldogs no se rindieron y tuvieron a los de John Calipari contra las cuerdas hasta el final, liderados por el base JJ Frazier (36 puntos). A un minuto del final, una canasta suya ponía por delante a los de casa, 75-73. El base de los Wildcats D’Aaron Fox empató con dos tiros libres y un tapón de Bam Adebayo le dio la iniciativa a Kentucky. Fox marcó distancia con otros 4 tiros libres y Malik Monk remató la faena con dos puntos más, también desde la línea de personal. Tras el partido Calipari aprovechó para elogiar el trabajo del entrenador rival, Mark Fox, y se despachó a gusto contra la decisión de despedir al entrenador de North Carolina State, Mark Gottfried, a medio curso. El entrenador de Kentucky recomendó a los entrenadores incluir en sus contratos una cláusula para cobrar toda la temporada en estos casos. Kentucky volvió a sufrir frente a Missouri (62-72), pero Adebayo (22 puntos, 15 rebotes) compensó en la pintura la falta de acierto del equipo en el lanzamiento exterior.

 

South Carolina perdió en casa contra Alabama en el partido más maratoniano de lo que llevamos de curso (86-90). Hasta 4 prórrogas hicieron falta el 8 de febrero para conocer al vencedor. La estrella local, Sindarious Thornwell, firmó unas cifras monstruosas, 44 puntos y 21 rebotes (10 ofensivos), pero compensó con sus 25 tiros libres anotados (de 33 lanzados) su pobre 9 de 25 en tiros de campo. El entrenador Frank Martin se culpó de la derrota por haber programado una serie previa de entrenamientos demasiado duros que dejaron agotados a sus jugadores. Ni Thornwell ni ninguno de sus otros dos mejores anotadores, PJ Dozier y Duane Notice, estaban frescos para lanzar. Aún así, su técnico mantuvo en pista 56 minutos al primero y 54 a los otros dos. El máximo encestador de Alabama fue Avery Johnson Jr (23 puntos), el hijo del entrenador. ¿Os suena el nombre? Avery Johnson padre jugó 16 temporadas en la NBA, ganando un anillo de campeón con los Spurs el 1999 anotando la canasta ganadora del quinto partido de la serie contra los Knicks. Como entrenador, llevó a los Dallas Mavericks a las finales del 2006 (ganadas por los Miami Heat).

Este no fue el único traspié de los Gamecocks. El 12 de febrero vencieron a Mississippi State, pero el 16, fueron derrotados por Arkansas en casa (76-83). Sindarious Thornwell jugó otro gran partido (27 puntos), pero tampoco fue suficiente. Los Razrobacks perdian de 14 en el minuto 6 de partido. Menos de 10 minutos más tarde, ganaban de 9 tras un parcial de 2 a 25. South Carolina fue por detrás en el marcador toda la segunda mitad, pero consiguió acercarse a un punto a 1:16 del final tras dos puntos de PJ Dozier.  Una afortunadísima canasta de Manuale Watkins acabó con su capacidad de reacción.

South Carolina sumó su tercera derrota en cuatro partidos en su visita a la pista de Vanderbilt (71-62). Los Gamecocks probaron su propia medicina ante un rival que decidió superar en defensa a uno de los mejores defensores de la NCAA.  Los Commodores impidieron a los visitantes anotar ninguna canasta en juego durante unos 9 minutos. En este tiempo el entonces 21 del ranking pasó de ganar 49 a 53 a perder 70 a 59, con Vanderbilt impulsado por los triples de Riley LaChance (14 puntos) y la anotación de Matthew Fisher-Davis (17 puntos) saliendo del banquillo. Thornwell superó los 20 puntos (21) por cuarto partido consecutivo, y de nuevo no fue suficiente para que South Carolina venciese.

En este estado de cosas, la visita del 21 de febrero a la pista de Florida se presentaba como un revulsivo o como un hundimiento casi definitivo. Fue lo segundo. Los Gators atraparon en su trampa defensiva a los visitantes que además vieron como un Thornwell (23 puntos, 10 rebotes, 11 de 11 en tiros libres) desactivado se cargaba muy rápido con dos faltas. Frank Martin tuvo que jugársela cuando los Gamecoks perdían de 12 a 5:30 del descanso dando entrada de nuevo a Thornwell. La jugada le salió bien, y South Carolina se recuperó con un parcial de 2 a 17. Aunque su liderato en el marcador les duró sólo 50 segundos.  Tras cerrarse la primera parte con un resultado de 35 a 33, en la segunda Kevaughn Allen (26 puntos, 7 rebotes, 13 de 14 en tiros libres) y Devin Robinson (14 puntos, 6 rebotes, 3 tapones) se encargaron de que Florida se apuntase un nuevo triunfo (81-66).

Florida, sin hacer ruido y tras 9 victorias consecutivas se mantiene al frente de la clasificación de la SEC, empatada con el único rival ranqueado al que venció en esta racha, Kentucky. Su final de calendario de cara a acabar primera la liga regular es complicado, debiendo visitar el feudo de los de Calipari. Si supera este escollo, aún tendrá que ganar como local a la cuarta, Arkansas, antes de cerrar esta fase de la temporada en la pista de Vanderbilt. Y todo ello sin poder contar sin su pívot titular, John Egbunu, fuera de combate por una grave lesión de rodilla.

La gran curiosidad de Florida es Canyon Barry, hijo de uno de los nombres míticos de la NBA, Rick Barry. Su padre era un gran anotador con un curioso estilo a la hora de lanzar tiros libres. El mismo que ha adoptado su hijo, con un elevado porcentaje de acierto (89,9% este curso). El escolta sénior ha batido el récord de lanzamientos de personal consecutivos anotados sin fallo de la Universidad de Florida. Ante Texas A&M llegó a los 39 seguidos. La racha se rompió en su siguiente partido, frente a Auburn, donde falló uno de sus doce tiros, el cuarto. Barry se consoló anotando 30 puntos.

West Coast

Gonzaga, único equipo invicto de la Division I, superó en su visita a la pista de Saint Mary’s  (64-74) el último obstáculo serio para mantener su imbatibilidad hasta el final de la liga regular de su conferencia. Los Gaels sólo fueron por delante en el marcador tras la canasta inicial de Evan Fitzner. El hombre montaña Przemek Karnowski (19 puntos, 8 rebotes) sumó 10 de los 12 primeros puntos de una Gonzaga que anotó 11 de sus 12 primeros lanzamientos de campo para escaparse. La ventaja visitante llegó hasta los 15 puntos. Saint Mary’s, el equipo que juega los ataques más largos de la categoría, aceleró su ritmo para remontar, y llegó al descanso 31-40 tras 6 puntos seguidos de su estrella, el pivot Jock Landale (24 puntos, 8 rebotes). El australiano se vio muy condicionado por las faltas intentando frenar a Karnowski y su socio en la pintura, el ala pívot Jonathan Williams (17 puntos, 9 rebotes). En la segunda mitad los Bulldogs se dedicaron a administrar su renta, liderados por Nigel Williams-Goss (14 punts, 3 rebotes, 3 asistencias, 3 recuperaciones), contrarrestando las rachas de acierto rivales.

A Gonzaga solo le quedan dos partidos para cerrar la liga regular, frente a la débil San Diego y la tercera de la clasificación a 6 triunfos de distancia, Brigham Young, y la única posibilidad de que no sea campeona en solitario es que pierda los dos. Y aún así, sería campeona empatada con la segunda, Saint Mary’s. Yo no apostaría a que los Bulldogs perdiesen ninguno de los dos.

Máquinas de anotar

Lamelo Ball es el hermano pequeño del base de UCLA Lonzo Ball. Aunque aún estudia en el instituto, ya genera tanta expectación como su hermano. El motivo, los 92 puntos que anotó en un partido con su centro de estudios, Chino Hill, 41 de ellos en el último cuarto.

Mike Daum marcó un nuevo récord anotador de la temporada en la Division I de la NCAA con los 51 puntos que anotó frente a Fort Wayne. El ala pivot (2,05) de South Dakota State, tercero del ranking de anotadores con casi 25 puntos de media, superó de un punto la marca que había establecido en enero el líder de esta categoría, Markus Keene de Central Michigan. Daum anotó 14 de sus 29 lanzamientos de campo (7 de 18 en triples) y 16 de sus 17 tiros libres. A sus 51 puntos les sumó 15 rebotes.

La imagen más lamentable del curso se vio en la Division III, en el partido entre Daniel Webster College y Southern Vermon, cuando Marquise Caudill (de Daniel Webster) dejó KO de un puñetazo a un oponente y aún luego intentó rematarlo con una patada en el suelo. La policía lo arrestó por su acción juntamente con otro jugador implicado en la tangana. A Caudill le han  caído 50.000 dólares (casi 47.500 euros) de multa.

 

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, el 23 de febrero del 2017

NCAA: Gonzaga llega al 1 mientras Kentucky entra en crisis

7 Feb

gonzagaDespués de 2 semanas de turbulencias en el baloncesto universitario norteamericano, sólo Gonzaga se ha mantenido firme entre los favoritos. Eso le ha permitido hacerse con el número 1 del ranking.

El martes 24 de enero se vivió una tormenta perfecta en la NCAA. Tres de los cuatro primeros equipos del ranking por excelencia del baloncesto universitario, el Top 25 de Associated Press, cayeron derrotados la misma noche. La número 1, Villanova, no pudo salir airosa de su visita a Marquette (74-72), la número 2, Kansas, fue superada claramente por West Virginia (85-69), y la número 4 Kentucky cedió en la pista de Tennessee (82-80). La número 3 Gonzaga se libró, tal vez porque no tenía partido. Y gracias a eso, por segunda vez en su historia, se puso al frente del ranking desbancando a Villanova, que cayó hasta el cuarto lugar.

Este terremoto tuvo su réplica la noche siguiente cuando la número 6 Florida State no fue capaz de doblegar a Georgia Tech (78-56) y la número 8 UCLA era vencida por Southern California (84-76). La semana se redondeó el sábado. La 6 Florida State volvió a ceder, esta vez ante Syracuse (82-72), la 9 North Carolina cayó en Miami (77-62) y la 10, Oregon, en su visita a Colorado (74-65). Tras sus dos derrotas Florida State cayó en picado hasta el puesto 15 de la lista.

El 4 de febrero volvimos a tener otra tormenta de gran magnitud en el baloncesto universitario. La entonces número 2 Baylor cayó en casa ante Kansas State (54-56), la número 3 Kansas cedía, también en casa, frente a Iowa State (89-92), la número 5, Arizona, se llevaba una paliza considerable en su visita a la número 13 Oregon (85-58), la 7 West Virginia era derrotada en casa por Oklahoma State (75-82), la octava Kentucky perdía de 22 en casa de la veinticuatro Florida (88.66) y la novena del ranking, Virginia, no podía salir victoriosa de su visita a Syracuse (66-62). La segunda convulsión seria en la NCAA en 12 días de la que Gonzaga volvió a salir indemne, y que sirvió a Villanova para recuperar posiciones hasta el número 2.

Atrás queda para muchos la placidez del calendario de la “pretemporada oficial” que abre el curso, cuando las universidades más importantes intentan esquivar en la medida de lo posible a rivales complicados, especialmente fuera de casa. El calendario de conferencias ha revelado su rigor, exigiendo el máximo a los equipos de las 5 conferencias más potentes (Atlantic Coast, Big 10, Big 12, Southeastern Conference y Pacific 12), un grupo selecto al que podría sumarse la Big East. De los favoritos al título final, Gonzaga es la única que no está en una de estas 6 sino en una más asequible, la West Coast.

Atlantic Coast

A principio de temporada tres nombres de bases destacaban entre la clase de novatos que ha debutado este año en la NCAA: Marquelle Fultz, Dennis Smith y Lonzo Ball. El último ha conseguido una buena dosis de notoriedad gracias al buen papel de UCLA, una de los equipos más potentes en lo que llevamos de curso. Fultz no recibe la atención que merece por jugar en la débil Washington, descartada salvo milagro para participar en el March Madness. Smith, por su parte, firmó por lo que parecía un buen proyecto, North Carolina State. Lástima que dos de las piezas claves del equipo, los gemelos Caleb y Cody Martin, decidieran transferirse a la Universidad de Nevada.

Dennis Smith cumple cada noche. El base incluso firmó un triple doble (27 puntos, 11 rebotes y 11 asistencias) frente a Virginia Tech.  Lástima que el balance de victorias de su equipo no es bueno, y en una conferencia tan dura como la Atlantic Coast eso equivale a quedar fuera del gran torneo nacional. La paciencia siempre tiene premio, y a Smith su gran noche le llegó en el triunfo frente a la mediática Duke. El base anotó 32 puntos, dio 6 asistencias y cogió 4 rebotes para liderar el triunfo de la Wolfpack por 82 a 84, en su primera victoria a domicilio en la liga regular de su conferencia en 3 temporadas.

Tras encadenar dos derrotas ante Florida State y Louisville, Duke había retomado a la senda de la victoria ante Miami (70-58). En el retorno del ala pívot Amile Jefferson después de su lesión, los Blue Devils perdían de 11 al descanso. El entrenador interino Jeff Capel por la operación de espalda de Mike Krzyzewski decidió iniciar la segunda parte con sus dos mejores anotadores, Grayson Allen y Luke Kennard, en el banquillo.  La táctica le dio resultado.  En casa, frente a las huestes de Dennis Smith,  Capel también sentó a Allen y Kennard, pero al inicio del encuentro. Y ahora no funcionó.

Este resultado enfureció tanto al convaleciente Krzyzewski que convocó al equipo a su casa, y comunicó a los jugadores que tenían vetado el acceso al vestuario y prohibido lucir el uniforme de Duke “hasta que cumplieran con los estándares del programa”, una drástica medida que Coach K ha utilizado en otras ocasiones. Los jugadores se reunieron por su cuenta, sin la presencia de miembros del equipo técnico, para a su vez sacar sus propias conclusiones. Allen y Kennard recuperaron la titularidad. Los Blue Devils remontaron para vencer a Wake Forest (83-85) con un triple final de Kennard (34 puntos, 11 de 14 en tiros de campo) y se impusieron a una Notre Dame en crisis (74-84) que encadenaba por primera vez en el curso 3 derrotas seguidas seguidas (fueron cuatro tras caer ante North Carolina 83-76). Krzyzewski volvió a dirigir al equipo tras un mes de baja frente a la última de la ACC, Pittsburgh (72-64). Después de una primera parte igualada, apareció Grayson Allen (18 de sus 21 puntos en la segunda parte) para dar el triunfo a los suyos.

Florida State es uno de los equipos fuertes de esta conferencia. Encadenó 6 partidos contra rivales  ranqueados, y cerró la serie con un balance de 5 victorias (Virginia, Virginia Tech, Duke, Notre Dame y Louisville) y 1 derrota (frente a la líder de la ACC North Carolina). Pero en su primer partido contra un equipo no ranqueado, Georgia Tech, el 25 de enero, los Seminoles hincaron la rodilla (78-56). El apagón ofensivo de los hombres de Leonard Hamilton en la primera parte (8 minutos sin sumar con 15 tiros de campo seguidos errados, sólo 15 puntos anotados al descanso) fue de tal magnitud que el técnico rotó a sus 13 hombres sin encontrar solución alguna. Aunque mejoraron en la segunda mitad, su porcentaje final de tiros de campo no puede ser más desolador, 28,2% (20 de 71). Los Yellow Jackets, que el 31 de diciembre también dieron la sorpresa frente a North Carolina, viven en la zona media de la clasificación de la ACC cuando se esperaba que fueran uno de los colistas.

La mala racha de los Seminoles se amplió frente a su segundo rival de fuera del ranking, Syracuse (82-72). Los Orange están protagonizando una temporada muy gris, y necesitaban un triunfo como este para resucitar. Al descanso, con Florida State atascada ante su sempiterna zona 2-3 (11 pelotas perdidas y 8 tapones recibidos, 6 a cargo de Tyler Lidon, por 10 canastas en juego), los de Jim Boeheim ganaban de 18, 44 a 26. Los visitantes se reactivaron en la segunda parte con los puntos del alero freshman Jonathan Isaac (16 de sus 19 puntos tras el descanso, 12 rebotes). Xavier Rathan-Mayes (16 puntos)  le secundó desde la línea de 3 puntos. Tras anotar 6 de sus 8 primeros triples tras el descanso, la distancia entre los dos equipos quedó reducida a 2 puntos a 9:12 minutos para el final. Lidon (14 puntos, 11 rebotes, 6 tapones) con dos canastas de carácter y Andrew White (24 puntos, 9 rebotes, 4 recuperaciones) con un triple acabaron con la remontada visitante.

Syracuse redondeó su recuperación 8 días después, el 4 de febrero, derrotando a otro rival ranqueado, la entonces 9 Virginia (66-62). Esta vez al descanso los que cedían eran los Orange, 22-34. Pero un triple de White (23 puntos) y otro de Lydon marcaron el inicio de un parcial para abrir la segunda mitad de 19 a 2 que dio la vuelta al partido. Los chicos de Jim Boeheim, tras situarse quintos de la conferencia por detrás de North Carolina, Florida State, Louisville y Virginia, y por delante de Duke y Notre Dame, vuelven a estar en la lista de invitados al baile de marzo.

Big East

Marquette es uno de los equipos que viven en la “burbuja”, la zona de incertidumbre de los que tienen alguna posibilidad y ninguna certeza de ser invitados al baile de marzo. Los Golden Eagles cedieron 3 derrotas en la primera fase del curso (una ante la ranqueada Wisconsin), y ya en la liga regular habían caído en sus visitas a la pista de Seton Hall y a las de los equipos del Top 25 Villanova y Butler. En su salida a casa de la entonces número 7 Creighton, en el primer partido de los locales sin su base titular Maurice Watson Jr (baja para todo el curso por una lesión de ligamentos en su rodilla izquierda), Katin Reinhardt anotó 17 de sus 21 puntos (10 en un parcial de 0-12) en una primera mitad donde quedó visto para sentencia el partido (94-102). En la segunda, Luke Fischer (18 puntos) convirtió 8 de sus 9 lanzamientos y puso 6 tapones para frenar el intento de remontada de los Bluejays.

Reinhardt (19 puntos, 4 de 7 en triples) volvió a ser clave en el siguiente partido de Marquette, el 24 de enero frente a la primera del ranking Villanova, anotando los dos tiros libres decisivos a 11 segundos del final (74-72).  Los Wildcats tuvieron dos opciones para forzar la prórroga, pero no las aprovecharon. Como tampoco hicieron con los 17 puntos de ventaja que tenían en el minuto inicial de la segunda mitad (24-41) fruto de su excelente defensa presionante hasta ese momento. Y eso que sus dos líderes anotadores no aportaron durante los primeros 20 minutos. Por problemas de faltas Josh Hart (16 puntos, 8 rebotes) jugó sólo 4 minutos en una primera mitad en la que Kris Jenkins sólo sumó 2 puntos. El alero no volvió a anotar, pero Hart si que sumó 14 puntos en los 20 minutos finales.  El equipo de Jay Wrigth parecía tener el partido ganado, con 13 puntos de ventaja a 6:30 para acabar.  Pero  entonces Villanova  se colapsó de forma inexplicable ante la misma zona 1-3-1 que hasta ese momento había superado, anotando sólo  2 de sus últimos 13 lanzamientos a canasta. Eso permitió a los Golden Eagles vencer con un parcial de 19 a 4. Reinhardt busca una curiosa marca, disputar el March Madness con 3 equipos distintos (ya ha participado con UNLV y Southern California).

Villanova se reencontró con el triunfo en su siguiente partido, ante Virginia (61-59), ajeno al calendario de conferencias. Los Cavaliers son un equipo sin una gran estrella, pero con un ataque muy bien estructurado sobre la base de los bloqueos de sus sacrificados pívots para generar tiros librados a los exteriores. Ayudados también por su buena defensa, los de Tony Bennett ganaban de 12 a 10 minutos del final. Los Wildcats subieron su presión, y Virginia perdió su identidad ofensiva (ayudó que su pivot titular Jack Salt estuviera en el banquillo).  Los triples de Kris Jenkins relanzaron a Villanova, que acabó ganando con un palmeo en la última décima de Donte DiVincenzo. Los de Jay Wright se mantienen al frente de la Big East seguidos por Xavier, Creighton, Butler y Marquette.

Big 10

Hasta ahora no había prestado mucha atención a esta conferencia ya que ninguno de sus equipos ha ocupado posiciones destacadas en el ranking de 25. Michigan State, que a principio de curso aspiraba a grandes cosas, sufrirá para entrar en el March Madness a pesar de la gran temporada del debutante Miles Bridges (16,3 puntos, 8,3 rebotes de media). Indiana ha consumido el crédito que obtuvo a principio de curso venciendo a Kansas y North Carolina, y ahora sus perspectivas aún son peores que las de los Spartans.

Wisconsin, que en la última edición del ranking por fin asoma la cabeza entre los diez mejores (7),  lidera esta conferencia con una ligera ventaja sobre Maryland. Los Badgers basan su buen momento en tres nombres propios: el pívot Ethan Happ, el base Bronson Koenig y el ya reconvertido definitivamente a alero Nigel Hayes. Los Terrapins han tenido que reconstruirse por completo tras ver marchar a 4 de sus 5 titulares del pasado curso. Sólo conservaron al base Melo Trimble, que está siendo su mejor jugador. Tras estos dos equipos se sitúa la Purdue de Caleb Swanigan (18,8 puntos, 12,9 rebotes, 2,9 asistencias, el ala pívot más poderoso de la NCAA este curso, y que también supone una amenaza en los triples (50%).

En el duelo entre Maryland y Purdue del sábado 4 de febrero, se impusieron los Boilermakers (72-73) con 26 puntos y 10 rebotes de Swanigan en un final absurdo de partido. El base Carsen Edwards sumó dos tiros libres para los visitantes. Maryland sacó de fondo y el pivot Isaac Haas interceptó el pase. Pero creyendo que el partido se había acabado hizo pasos. Los Terrapins tuvieron una última oportunidad, pero el triple a la desesperada de Kevin Huerter no entró.

Un dia más tarde Indiana, sin poder contar por lesión con su líder anotador James Blackmon, visitaba la pista de Wisconsin. La victoria fue para el líder de la conferencia en un partido defensivo de tanteo bajo y ataques largos (65-60). El pivot Ethan Happ (20 puntos, 7 rebotes) fue el protagonista de la jugada decisiva, un robo de pelota a 3:40 del final que culminó con un mate tras cruzar la pista botando la pelota.

Big 12

Kansas, una de las universidades que más ha peleado con Villanova por el número 1 del ranking de Associated Press,  ha sido noticia por causas extradeportivas que está por ver como afectarán a su dinámica. El ala-pívot Carlton Bragg ha sido suspendido unos partidos después que le encontraran en posesión de material para fumar droga, mientras que el escolta Lagerald Vick también fue apartado temporalmente acusado de golpear a una estudiante. “Casualmente”, el coche de la supuesta víctima sufrió destrozos de importancia, y la policía investiga por este acto vandálico al propio Vick y a una de las estrellas del equipo, el alero de primer año Josh Jackson.

La buena serie de 18 victorias seguidas de Kansas se truncó el fatídico 24 de enero en su visita a West Virginia (85-69), el mismo equipo que apeó a Baylor de su número 1 del ranking. Esa Ahmad, tras liderar a los Mountaineers en anotación los dos primeros meses del curso, vivía una crisis anotadora (4 partidos sin llegar a los 10 puntos, el primero frente a Baylor). Ante Kansas,  el alero recuperó la puntería (27 puntos) y su equipo cerró una mala racha de 2 derrotas. En la primera mitad los chicos de Bob Huggins neutralizaron una ventaja visitante de 6 puntos para llegar al descanso 3 arriba. En la segunda mitad, por tercer partido consecutivo, West Virginia fue incapaz de mantener un margen a favor de dobles dígitos (10 puntos en este caso). Esta vez, se recuperaron con un parcial de 12 a 2 que les dio el triunfo. Eso, y su seguridad en los tiros libres en los últimos minutos (9 de 10).

El equipo que entrena Bill Self se reencontró con la victoria en el desafio contra los conjuntos de la SEC en su visita a la pista de Kentucky, uno de los mejores partidos que se pueden ver en la NCAA. Los Wildcats abrieron una brecha de 12 puntos, 29-17, gracias al acierto de Malik Monk (18 puntos, 12 en la primera parte) y Derek Willis (18 puntos, 5 de 6 en triples). Kansas entonces cambió su defensa a una zona 2-3 que reveló los problemas, graves, de Kentucky para atacar cinco contra cinco. Monk perdió su acierto. Tras llegar al descanso 32-27, Josh Jackson (20 puntos, 10 rebotes anotó dos triples seguidos para los visitantes.  Kansas había fallado sus 8 intentos de 3 puntos de la primera mitad. En la segunda acertó 5 de 11. Parapetado en su zona, el equipo de la Big XII dio la vuelta al marcador gracias a un parcial de 0-11 con Frank Mason (21 puntos, 4 asistencias) dirigiendo a placer y Landen Lucas (13 puntos, 5 rebotes)  aprovechando los balones que recibía en la pintura, hasta acabar ganando 73-79.

El siguiente triunfo para el equipo de Bill Self fue su principal rival en la Big XII, la rocosa Baylor y su temible zona 1-3-1 (73-68). Kansas empezó mejor los dos períodos, cerrando su aro con Landen Lucas (5 puntos, 11 rebotes)  y corriendo al contraataque para pillar a su rival sin la defensa montada.  Un juego donde brilló Josh Jackson (23 puntos, 10 rebotes). Los Bears, poco a poco, tejieron su telaraña hasta acabar llevando el juego al ritmo que más les interesaba y acercarse en el marcador. En la primera parte la reacción en ataque llegó a cargo de Jonathan Motley (16 puntos, 10 rebotes. En la segunda, con el alero anulado, los puntos los puso Terry Maston (14 puntos, 5 rebotes).  En un final ajustado, el base belga Manu Lecomte (16 puntos, 4 de 6 en triples) perdió la pelota de forma absurda ante la presión de Kansas, sentenciando a su equipo.

La noche del 4 de febrero Kansas cedía en casa en la prórroga ante Iowa State (89-92) tras llegar al descanso ganando de 12. Los Cyclones son otro de los equipos que les da un nuevo sentido al concepto del “small ball”. Sin hombres altos, su cinco titular hace poco más de 2 metros y su cuatro, 1,95. Pero es este jugador, Deonte Burton, el que marca diferencias. Si le marca un hombre alto, lo saca hacia fuera para tirar a placer o romperle la cintura y penetrar. Y si le marca un “bajito”, se lo lleva al poste bajo para arrollarlo con su corpulencia. En la visita de Kansas a la pista de Iowa State el 16 de enero los Jayhawks habían vencido (72-76), aunque encajando 21 puntos del improvisado ala-pívot. En Kansas, en el triunfo de los Cyclones, Burton se fue hasta los 29 puntos (7 de 9 en triples), dejando sin premio los 32 puntos de Frank Mason. También fueron claves los triples en la segunda mitad los triples del escolta visitante Nazz Mithrou-Long (22 puntos, 6 de 11 en canastas de 3 puntos).

La derrota de Kansas no tuvo consecuencias en la clasificación ya que esa misma noche Baylor perdía en casa de forma sorprendente ante la modesta Kansas State (54-56). Los Bears se vieron condenados por su mala primera mitad, en la que concedieron una renta de 15 puntos a los visitantes. En la segunda parte Baylor recortó distancias y tuvo la opción de forzar la prórroga, pero el lanzamiento de Jonathan Motley (17 puntos, 14 rebotes), fue bloqueado por D.J. Johnson. West Virginia hubiera podido aprovechar este resultado para igualarse con Baylor en la clasificación, pero no pudo vencer a Oklahoma State (75-82). En un partido igualado, el escolta de los Cowboys Phil Forte apareció en el momento clave (9 de sus 13 puntos en los últimos 5 minutos y medio).  Los Jayhawks se mantienen al frente de la Big 12 seguidos por Baylor, West Virginia y Iowa State.

Pacific 12

Arizona no pudo contar durante los primeros meses de competición con el que había de ser su líder en ataque, el escolta de segundo año Allonzo Trier. No se dio explicación alguna hasta mediados de enero. Trier ha sufrido este pasado verano un importante accidente de coche, y para recuperarse de sus lesiones alguien de su entorno le había suministrado un producto que contenía substancias prohibidas. El escolta dio positivo en un control de dopaje días antes de empezar la temporada. Tras una apelación por parte del jugador, la NCAA decidió no sancionarle pero le apartó hasta que su cuerpo hubiera eliminado todos los restos de la sustancia dopante.  Lo que no sucedió hasta el partido clave por el liderato de la liga regular contra UCLA.

Los Wildcats de Sean Miller habían vivido en el ranking de 25 pero en un segundo plano hasta ese momento. Pero con su triunfo ante una de las sensaciones del curso por 85 a 96, en el día que los californianos homenajeaban a Kareem Abdul-Jabbar, Arizona se reivindicó como una de las grandes potencias universitarias. El encuentro se mantuvo igualado de inicio, pero con Trier (12 puntos, 7 rebotes, 4 asistencias) ya en pista su equipo consiguió un parcial de 8-21 que le permitió cerrar la primera parte con ventaja en el marcador. La premisa era limitar la dirección del base Lonzo Ball, aún a costa de dejarlo anotar (24 puntos, 8 asistencias, 6 rebotes).  Aunque UCLA reaccionó tras a golpe de triple en ataque y una zona 2-3 en defensa tras verse 14 abajo en la segunda mitad, los visitantes acabaron imponiendo el mayor dinamismo de su línea exterior para anotar en transición (Kobi Simmons se fue hasta los 20 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias, y Rawle Atkins 10 puntos y 5 rebotes) y la versatilidad de Lauri Markannen (18 puntos), un finlandés de 2,13 que bota como un alero y que convirtió 3 de los 4 triples que lanzó.

La alegría le duró menos de 2 semanas a Arizona. El entonces número 5 del ranking encajó una dolorosa derrota en su visita a Oregon (85-58), la número 13. Los Ducks martirizaron con su defensa a sus huéspedes en la primera parte (38-18), y con una lluvia de triples durante los 40 minutos (16 anotados de 25 intentados). Arizona no encontró soluciones para frenar al base-escolta Tyler Dorsey (23 puntos, 6 de 6 en triples) ni al alero Dillon Brooks (18 puntos, 4 de 7 en triples). Los de Sean Miller sólo se pusieron por delante en el marcador una vez, tras canasta de Dusan Ristic (2-4), justo antes de encajar un parcial de 17 a 2 generado por Dorsey y Brooks. El combo anotó 3 triples y el alero 2. Los dos puntos restantes de la serie los anotó Jordan Bell tras una asistencia de Brooks.

UCLA encadenó por primera vez esta temporada dos derrotas seguidas tras caer en la pista de la también ranqueada Southern California (84-76). Los Trojans aplicaron la misma receta a Lonzo Ball (15 puntos, 10 rebotes, 4 asistencias) que la que recibió ante Arizona. El base cerró la noche con 7 pelotas perdidas. El equipo de Steve Alford consiguió una ventaja de 10 puntos usando a su pívot Thomas Welsh (10 de sus 13 puntos en esta fase) para castigar la defensa individual de USC. Cuando el entrenador Andy Enfield ordenó cambiar a zona, la decoración varió por completo. A partir de entonces, UCLA probó su propia medicina, la lluvia de triples. Al descanso los visitantes perdían de 12 (50-38), pero lograron acercarse a sólo 4 puntos antes de encajar dos canastas de 3 puntos seguidas, la primera de Shaquan Aaron (23 puntos) y la segunda de Jordan McLaughlin. Su segundo intento de aproximación fue atajado con dos tremendos mates. No hubo un tercero. Oregon y Arizona marchan empatadas al frente de la PAC 12, seguidas por UCLA, California y  Southern California.

Southeastern Conference (SEC)

El inicio de curso de South Carolina fue inmaculado, con 7 victorias seguidas. Hasta que el entrenador Frank Martin apartó por motivos disciplinarios a la estrella del equipo, Sindarious Thornwell. Y los Gamecocks perdieron 3 de sus siguientes 6 partidos. Thornwell fue reactivado con el inicio de la liga regular de la South Eastern Conference y los triunfos volvieron hasta que se toparon en su camino con Kentucky (85-69). Una cita que ya empezó con mal pie tras la baja por lesión de su segundo anotador, el base PJ Dozier.

Los Wildcats avasallaron de salida hasta ponerse 23 a 6 en el marcador. Pero su base D’Aaron Fox, que estaba jugando de lujo, se torció un tobillo. South Carolina se puso en zona 2-3, Thornwell entró en frenesí anotador (20 de sus 34 puntos antes del descanso) y el resultado se ajustó hasta un 30 a 27. Fue entonces cuando Malik Monk decidió que era su momento, dando la cara en un espectacular duelo anotador contra la estrella de los Gamecocks (15 de sus 27 puntos en la primera parte). Tras ceder 9 puntos de desventaja al descanso, South Carolina volvió a la carga en la segunda mitad hasta acercarse a 4 puntos. Pero ahora Kentucky si supo atacar la defensa zonal con un mate monstruoso de Derek Willis. El alero jugo unos minutos excelentes para contener el empuje rival primero, y hacer aumentar el margen de su equipo después.

Sin embargo, los de John Calipari cedieron de forma inesperada frente a Tennessee (82-80). Con D’Aaron Fox (17 puntos, 4 asistencias) renqueante del tobillo en sus penetraciones a canasta, y Malik Monk errático en su tiro (25 puntos pero 3 de 13 en triples),  los “bajitos” Volunteers (sólo tienen un jugador de más de 2 metros en la plantilla) se esforzaron en no dejar correr a Kentucky en un partido correoso. Los Wildcats tardaron en darse cuenta que su mejor baza era Bam Adebayo (15 de sus 21 puntos en los segundos 20 minutos). No comenzaron a dar balones regularmente al pívot hasta que se vieron 11 abajo tras el descanso. Tuvieron su oportunidad de ganar en el tramo final, pero primero, tras un tiempo muerto, el sudor en la pista (justo donde Calipari había aleccionado a los suyos) hizo caer a Monk, y luego, en su siguiente ataque, perdieron un balón. Y si en algo estuvo brillante esa noche Tennesse, fue en anotar tras pérdida de rival.

La mala racha de Kentucky se amplió frente a Kansas, tal como ya hemos explicado antes. Bajo John Calipari Kentucky nunca ha encadenado 3 derrotas seguidas. Ante Georgia se salvaron por poco de romper esta premisa estadística a pesar de la baja por enfermedad de D’Aaron Fox (90-81). Los Wildcats se encallaron ante la zona 2-3 de sus rivales, y ellos mismos optaron por esta misma defensa para frenarlos tras un inicio de 0-12, en una atípica decisión táctica de su entrenador. Al descanso, el marcador era de empate a 29. Una increíble racha de acierto de un hasta entonces desaparecido Malik Monk (37 puntos, 31 después del descanso) con 5 triples puso a Kentucky por delante en la segunda parte. Los Bulldogs se recuperaron de la mano de Yante Maten (22 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) y JJ Frazier (23 puntos), y tuvo que aparecer de nuevo Monk para forzar la prórroga (76-76). Ya en el tiempo extra, el joven escolta remató la faena con dos triples más, un tapón a Maten y una asistencia para Bam Adebayo.

Sin embargo, Kentucky confirmó oficialmente que está en crisis tras volver a caer contundentemente ante Florida (88-66). Esta vez la excusa no fue que el rival hizo zona, que no la hizo. De hecho, si alguien se puso en zona 2-3 fueron los Wildcats para frenar, sin éxito, a unos Gators mucho más intensos.  Los jugadores del heredero de Billy Donovan, Mike White, supieron mover la bola con paciencia, liderados por el base Kasey Hill (21 puntos, 5 rebotes, 6 asistencias), para los triples librados de Devin Robinson (16 puntos, 9 rebotes) y el último de la saga Barry, Canyon (hijo de la estrella NBA Rick, y hermano de los jugadores NBA Jon y Brent).  Florida dominó por completo el rebote (54 a 29), y eso le permitió anotar al contraataque con facilidad. Los puntos de Malik Monk (11), bien controlado, no llegaron hasta la segunda mitad. Florida anuló al otro recurso de emergencia de Kentucky, el pivot Bam Adebayo, castigándolo con los físicos rocosos de John Egbunu y Kevarrius Hayes. Sólo D’Aaron Fox, que en está ocasión no fue titular, firmó una buena estadística personal  (19 puntos en 25 minutos). Este traspié deja a los Wildcats terceros de la SEC, por detrás de South Carolina y Florida.

West Coast

Gonzaga se mantiene como el único equipo invicto de la Division I de la NCAA. En el artículo anterior ya comentamos su victoria ante el principal rival de su conferencia, Saint Mary’s. El jueves 2 de febrero también superaron el escollo de Brigham Young (75-85) con 33 puntos de Nigel Williams-Goss. Un parcial de 20 a 4 en los primeros minutos selló su triunfo. Por primera vez en su historia, los Bulldogs empezaban un curso con 23 victorias y ninguna derrota (ya son 24 tras vencer a Santa Clara). Los jugadores de Mark Few sólo tienen un partido complicado en lo que les queda de liga regular, en la pista de Saint Mary’s. Su único escollo para llegar invictos al inicio del play-off de la conferencia West Coast.

Saint Mary’s, la segunda de la West Coast, protagonizó un resultado verdaderamente sorprendente tras vencer en su visita a San Diego por 27 a 71. Al descanso el marcador era de 9 a 32. La defensa de los Gaels abrumó a los Toreros, que sólo anotaron 9 de sus 46 lanzamientos de campo.

Metralletas, euforias peligrosas y tanganas

Markus Keene, de la modesta Universidad de Central Michigan, encabeza la lista de máximos anotadores de la NCAA con un promedio de 30,2 puntos por partido. El pequeño base de 1,75 había llegado previamente dos veces hasta los 40 puntos (40 y 44), pero ante la Miami de Ohio (también está la de Florida) batió su récord personal, y el de la temporada en la Division I, con 50 puntos (10 de 15 en triples, 5 de 8 en tiros de 2 y 10 de 10 desde la línea de personal). ¡Absolutamente imparable!

La euforia descontrolada le costó el triunfo a Saint Bonaventure frente al líder de la líder de la Atlantic 10, Virginia Commonwealth. Un triple de Matt Mobley les ponía un punto por delante a 4 décimas del final. El público invadió la pista, pero cuando la desalojó VCU dispuso del tiro libre fruto de una técnica para llevar el partido a la prórroga. Invadir la pista cuando el cronómetro aún no ha llegado a 0 es penalizado con una técnica, pero los responsables de la conferencia aclararon a posteriori este no fue el caso. Lo que castigaron los árbitros es que un guardia de seguridad cogió la pelota. Tuvo que ir un jugador visitante a perseguirlo por el lateral para que se la devolviera y pudiese sacar. En el tiempo extra, los Rams ganaron por 77 a 83.

Louisiana Tech disputó los últimos 6 minutos de su partido contra Alabama-Birmingham con 4 jugadores. Los locales ganaban de 13 (63-50) cuando estalló una pelea en la pista a la que se sumaron los banquillos de ambos conjuntos. Tras las correspondientes expulsiones, los Bulldogs se quedaron con tan sólo 4 jugadores disponibles. El marcador final fue de 79 a 70. Es decir, que jugando con 4 Lousiana Tech fue capaz de reducir su desventaja. Tal vez su entrenador debería tomar nota.

Otro partido con tangana incluida fue el que disputaron Siena y Rider. En este caso, tras el incidente, el juego siguió. Pero al final del encuentro el entrenador visitante Kevin Baggett ordenó a sus jugadores irse directamente a los vestuarios sin estrechar la mano a sus rivales. La reacción del entrenador local Jimmy Patsos fue, como mínimo, sorprendente: dar la mano a una serie de rivales imaginarios. Ambos fueron sancionados por este curioso episodio.

Versión íntegra del artículo publicado en http://www.encancha.com, 7 de febrero del 2017

Gonzaga, única invicta en la NCAA mientras Duke entra en crisis

17 Ene

Seis equipos llegaban invictos al inicio de las ligas regulares de las distintas conferencias. Apenas 3 semanas más tarde, sólo uno sobrevive. Entre los 6 no estaba una Duke que pasa por una crisis preocupante.

Oregon, una de las favoritas para los analistas antes del inicio de la temporada, no pudo contar con su estrella Dillon Brooks en sus 3 primeros partidos por culpa de una fractura por estrés en el pie. Los Ducks notaron la baja y el tiempo posterior que el alero necesitó para recuperar su mejor forma y encajaron dos derrotas, ante Baylor y Georgetown, además de sufrir para sacar adelante su enfrentamiento contra Tennessee.

Brooks llegó al 100%, y con mucha hambre, al inicio de la liga regular de su conferencia, la Pacific 12, y Oregon lo aprovechó para volver al primer plano de la NCAA, recuperando posiciones perdidas en el ránking de Associated Press. En su primera cita de esta fase de la temporada, el 28 de diciembre, acabó con la imbatibilidad de UCLA (89-87), y en la segunda, el 30 de diciembre, con la de Southern California (84-61). Y lo hizo a pesar de tener renqueante a otro de sus hombres claves, el interior Chris Boucher.

El pivot de UCLA Thomas Welsh (20 puntos, 10 rebotes) aprovechó que Boucher no fue titular para castigar de salida a Oregon. Hasta que Brooks (23 puntos, 9 rebotes) dijo basta. Los californianos se mostraron débiles en defensa en la pista de su rival, especialmente cuando se pusieron en una zona que los Ducks destrozaron a base de triples. Los Bruins acusaron el golpe, se tambalearon, pero no cayeron gracias a las canastas de 3 puntos de Bryce Alford (20 puntos, 6 de 10 en triples).

El base Lonzo Ball (14 puntos, 6 asistencias), la gran sensación de los californianos en su primera (y previsiblemente única) temporada NCAA, apareció en los últimos minutos para compensar su flojo partido. Y UCLA se avanzó de nuevo en el marcador. Pero los pistoleros de verdad siempre se guardan una última bala en la recámara. Como la que tenía Brooks, que sentenció el encuentro con un triple al límite del tiempo.

 

Casi sin espacio para la pausa, Oregon recibió la visita del otro invicto de la Pac12, Southern California. Los Trojans hincaron la rodilla ante su primer contrincante de entidad de la temporada. Brooks, ejerciendo nuevamente como maestro de ceremonias, rompió su marca anotadora del curso con 28 puntos y una serie casi inmaculada en los tiros a canasta: 4 de 4 en los triples, 5 de 6 en los de dos y 6 de 6 en los triples.

USC y Oregon empezaron el intercambio de golpes desde la defensa. Primero fueron los Ducks los que abrieron brecha. Luego le tocó el turno a los californianos, que recuperaron la desventaja y crearon su propio margen favorable. Y entonces el entrenador Dana Altman dio con la clave: Chris Boucher intimidando atrás (5 tapones) y Brooks apuntillando delante. Al final de la primera parte Oregon ganaba de 9.

El enfrentamiento quedó roto tras el descanso, cuando Dylan Ennis (21 puntos) se sumó a la fiesta aportando 14 puntos a un parcial de 21 a 3 de los Ducks. Ennis es un transfer de Villanova que se pasó la temporada pasada en blanco. Ésta puede ser una de las piezas clave en los esquemas de Altman.

En este mes de enero no todo han sido elogios para Brooks. El alero fue expulsado en el partido contra Washington State tras esta jugada, en la que propina un golpe bajo con su pie a un rival. Una jugada al más puro estilo del jugador de los Warriors de la NBA Draymond Green. Ante las dudas de si deja ir el pie voluntariamente o es fruto del desequilibrio en la caída, no hubo más sanciones para la estrella de Oregon.

Villanova, la vigente campeona de la NCAA, asaltó la fortaleza de Creighton en el duelo entre equipos invictos que abrió el calendario regular de la conferencia Big East (70-80). Los Wildcats no lo tuvieron nada fácil. Tras un mal inicio, perdían de 10 cumplidos los primeros 7 minutos de juego. Su estrella, Josh Hart, no encontraba espacio para anotar. El escolta finalmente apareció ( 18 puntos, 10 rebotes) para colaborar con el base Jalen Brunson (27 puntos) y el alero Kris Jenkins (21 puntos) y dar el mando del partido a los suyos.

Los Blue Jays, uno de los conjuntos de la Division I con mayor efectividad desde la linea de 3 puntos, no tuvieron una buena noche con su mejor arma (6 de 24). Su líder anotador, el escolta Marcus Foster (22 puntos), firmó un paupérrimo 2 de 11 desde la larga distancia. Pero el equipo que entrena Greg McDermott, padre del jugador de los Chicago Bulls de la NBA Doug, supo aprovechar la escasez de efectivos de Villanova en la pintura para empatar a 4 minutos del final alimentando de balones al pivot Justin Patton (18 puntos, 8 rebotes). Pero Hart y Brunson no estaban para bromas, y se combinaron para sentenciar con un parcial de 4 a 14.

La buena racha de los Wildcats no se alargó mucho más allá de esta victoria. El 3 de enero la número 1 del ranking durante 5 semanas seguidas cayó en su visita a Butler (66-58). Los Bulldogs decidieron centrarse en su defensa, sin ninguna concesión ni al rival ni al espectáculo. A los jugadores visitantes les costó mucho entrar en juego, especialmente a Josh Hart (13 puntos, 3 de 11 en los tiros de campo) y a Kris Jenkins (11 puntos, 4 de 11 en los lanzamientos). Brunson fue el único que mantuvo el nivel (23 puntos, 9 de 16 en sus tiros). Villanova firmó su peor porcentaje cara a canasta de la temporada (37,3%, con 6 de 26 en triples) y perdió su imbatibilidad tras 14 victorias, 20 si contamos las 6 del último March Madness.

Villanova fue por delante en el marcador la mayor parte del encuentro, pero sin poder distanciarse gracias a canastas importantes de los dos líderes de Butler, el alero Kelan Martin (12 puntos, 6 rebotes) y el ala-pivot Andrew Chrabascz (13 puntos, 7 rebotes, 3 asistencias). Y a 3 minutos del final, gracias a dos penetraciones de Kethan Savage (13 puntos) antes de quedar eliminado por faltas, los locales se adelantaron. El técnico Jay Wright ordenó a sus jugadores presión a todo el campo y falta rápida si no conseguían robar la pelota. La estrategia no le dio los resultados esperados. La invasión de pista al final del partido le costó a Butler una multa de 5.000 euros que donó gustosa a fines benéficos. Sarna con gusto no pica.

Tras esta derrota uno de los dos equipos invictos que quedaban, Baylor, se puso al frente del Top 25 de Associated Press por primera vez en su historia. Un premio muy trabajado, ya que los Bears venían de ganar a Iowa State con una canasta a 8 segundos del final del base belga Manu Lecomte, y de sufrir también para derrotar a Oklahoma State en la liga regular de la Big 12. El número 1 le duró muy poco a los tejanos. Baylor se dejo su imbatibilidad en su visita a West Virginia (89-68).

Los Mountaineers son un equipo correoso, y en su propia pista, en Morgantown, temible. Practican una de las mejores defensas de la Division I de la NCAA, con una presión a toda pista asfixiante que acaba por ahogar a sus rivales. Baylor sobrevivió los primeros 20 minutos, más mal que bien, a pesar de sus 16 balones perdidos. El punto flojo de West Virginia es su ataque en estático, sin ninguna gran estrella que les asegure muchos puntos. Y los Bears compensaron sus problemas en el manejo del balón con su característica zona 1-3-1.

Tras el descanso cambió el panorama. Los chicos de Bob Huggins abrieron la segunda parte con un parcial de 11 a 3. Los 7 puntos de ventaja con que habían cerrado los primeros 20 minutos se convirtieron en 15. Baylor dio muestras de desfallecimiento. West Virginia olió la sangre y se lanzó a degüello en su presión hasta construir un margen favorable de 26 puntos a poco más de 5 minutos para el final. Nathan Adrien, que durante la primera parte había hecho daño a los visitantes ganándoles la espalda por la línea de fondo, acabo el partido asfixiado, pero con 22 puntos. El número 1 de Baylor había sido tan merecido como fugaz.

El último invicto, Gonzaga, se pasea por el momento en la West Coast Conference. Ante San Francisco sumó por primera vez en su historia 15 victorias para empezar una temporada, con 36 puntos, 11 rebotes y 6 asistencias de Nigel Williams-Goss. El 14 de enero se enfrentaron a su principal rival de conferencia, Saint Mary’s. Solventaron el compromiso con nota y ahora mismo son firmes candidatos a acabar imbatidos esta segunda parte de la temporada.

Los Gaels son un equipo que juga con un pivot, Jock Landale (10 puntos, 6 rebotes), y 4 tiradores abiertos para aprovechar los espacios que genera. Pero el australiano se cargó rápido de faltas en la primera parte y tuvo que ir al banquillo. Gonzaga no aprovechó su ausencia hasta el final de la primera parte, cuando consiguió un parcial de 12 a 0 en unos buenos minutos de su pivot suplente, el novato Zach Collins (10 puntos).

Landale volvió a la pista en la segunda parte y Saint Mary’s recuperó gran parte de la desventaja de 9 puntos (43-34) que había cedido al descanso. Fue un espejismo. El pivot cometió su cuarta falta a 10 minutos del final y esta vez sus tres transfers Nigel Williams-Goss (19 puntos, 6 asistencias), Jordan Matthews (16 puntos, 4 de 6 en triples) y Jonathan Williams (14 puntos, 5 rebotes) no perdonaron.

Pero el hecho de quedar como único equipo de la Division I que aún no ha perdido un partido no catapultó a Gonzaga hasta el primer lugar del ranking de los 25 mejores. Los analistas de Associated Press no acaban de confiar en los Bulldogs, y decidieron devolverle el lugar de honor de la lista a Villanova.

Lio en Duke

En la jornada inaugural de la liga regular de la Atlantic Coast Conference se produjo una curiosa coincidencia. El mismo dia, el 30 de diciembre, cayeron derrotadas las 4 universidades principales del estado de Carolina del Norte: Duke frente a Virginia Tech, North Carolina en casa de Georgia Tech (75-63), Wake Forest en la pista de la dura Clemson y North Carolina State en su visita a Miami. Este hecho sólo se había dado otra vez desde que se creó la NCAA el año 1953: el 11 de enero del 2014.

La de Duke, en casa de Virginia Tech, fue una paliza en toda regla (89-75). Era el primer partido sin el suspendido Grayson Allen, al que su entrenador Mike Krzyzewski también había despojado de la capitanía del equipo. Los Blue Devils cedieron un parcial de 8 a 0 de salida y fueron siempre por debajo en el marcador. Su defensa fue en todo momento un paso por detrás de un equipo pequeño y móvil (la mayor parte del tiempo ninguno de sus jugadores en pista superaba los 2 metros) que basaba sus ataques en rápidas transiciones y continuos duelos uno contra uno.

Superiores con un ataque muy compensado (4 de sus titulares y dos hombres de banquillo anotaron más de 10 puntos), los Hookies también supieron sufrir para asegurar su rebote. Mediada la primera mitad, y 14 abajo en el marcador, Krzyzewski recurrió a una zona 2-3 que no arregló nada. La desventaja de los suyos llegó hasta los 20 puntos. Y aún suerte del completísimo partido de Luke Kennard (34 puntos, 7 rebotes) y la aparición en la segunda parte de Jayson Tatum (18 puntos, 7 rebotes), porque el desastre podía haber sido aún peor.

La mala imagen de los Blue Devils provocó la rápida reacción de Krzyzewski, quien pospuso unos días la operación de hernia discal que le mantendrá unas 4 semanas de baja para dirigir a los suyos frente a Georgia Tech. El técnico decidió que la suspensión indefinida de Grayson Allen, ahora reconvertido a base, por poner la zancadilla a un contrario sólo debía durar un partido. El otro cambio fue dar entrada en el cinco titular, y más minutos de juego, a Harry Giles. El pivot de las rodillas frágiles respondió con 10 puntos y 12 rebotes en 17 minutos. Duke arrolló a los Yellow Jackets (110-57) con un festival de triples (muchos generados tras penetraciones de Allen) en la primera parte que les permitió irse al descanso con 61 puntos en su marcador y una ventaja de 31 puntos.

Ya sin Krzyzxewski, con Jeff Capel asumiendo el mando desde el banquillo, Duke volvió a ofrecer minutos de juego brillante frente a Boston College, en un partido que no obstante dejó 2 notas negativas al equipo vencedor. La primera, la lesión en un pie de Amile Jefferson, quien hasta ahora protagonizaba una temporada espectacular. El ala-pivot se perdió el curso pasado por una fractura de un hueso del pie. Este percance redundará en más minutos para Giles. La segunda nota negativa la protagonizó Grayson Allen con una nueva jugada polémica. La Atlantic Coast no encontró evidencias para asegurar que el escolta intentase poner intencionadamente una nueva zancadilla a un rival, pero la polémica estaba servida.

Sin embargo ante Florida State, su primer rival ranqueado en su calendario de conferencia, Duke volvió a caer (88-72). Jugando muchos minutos con un sólo hombre alto fueron incapaces de frenar las penetraciones de los exteriores rivales o de asegurar su rebote defensivo. La figura de los Seminoles, que exhibieron una rotación de jugadores mucho más larga que la de los Blue Devils, fue Xavier Rathan-Mayes (21 puntos). El base canadiense fue uno de los dos zancadilleados por Grayson Allen el curso pasado, y quería su venganza. Y vaya si la tuvo. Sumo 18 puntos tras el descanso, durante los minutos en que su equipo rompió el partido.

La crisis de Duke se agravó aún más frente al segundo rival ranqueado consecutivo, Louisville, con una nueva derrota (78-69). Mientras los Blue Devils pudieron correr, y anotaron algún triple ocasional, fueron por delante. Pero en el momento que los Cardinals endurecieron su defensa, imponiendo un nivel más físico, los ahora jugadores de Capel cedieron terreno. El pivot egipcio Anas Mahmoud (17 puntos, 11 rebotes) empezó a campar a sus anchas en la zona y los exteriores locales hacían y deshacían a voluntad para darle a Louisville el liderato en el marcador.

Una vez más Duke se mostró floja en defensa y, en su segundo partido sin Amile Jefferson, débil en la pintura. El máximo favorito antes de empezar el curso para los analistas hace aguas. Tras este resultado, los votantes del Top25 enviaron a los Blue Devils una seria advertencia, haciéndoles descender desde el séptimo puesto del ranking al 18. Aviso de expulsión.

 

Otras imágenes destacadas

El vencedor perenne de la conferencia Big 12, Kansas, necesitó de una canasta en el último segundo de Sviatoslav Mykhailiuk para derrotar a Kansas State (90-88). Esta ha sido una de las jugadas controvertidas del primer mes del 2017, ya que los 2 puntos no deberían haber subido al marcador. El alero ucraniano da 4 pasos antes de dejar ir la bola.

 

La remontada del mes, y posiblemente de la temporada, la protagonizó Nevada en la pista de New Mexico (104-105). Los visitantes perdían de 14 a poco más de un minuto para el final de la segunda mitad, pero tras encadenar 6 triples, y aprovechar la bisoñez de los locales para dar la pelota a sus mejores lanzadores de tiros libres (New Mexico firmó en este lapso de tiempo un 4 de 10 desde la línea de personal), consiguieron forzar la prórroga. De los 6 triples, 4 fueron de Marcus Marshall (26 puntos). Ya en el tiempo extra New Mexico consiguió una renta de 5 puntos gracias a Elijah Brown (26 puntos), pero no supo conservarla. A 8 segundos del final Brown tuvo dos tiros libres para poner a los suyos a tres puntos, pero sólo acertó uno, dejando la puerta abierta al triple ganador del héroe del partido, Jordan Caroline (45 puntos, 13 rebotes).

En el partido entre Georgia y Missouri se lió una tangana al final de la primera parte. Todo empezó con un roce entre jugadores por la última bola. Parecía que la situación se tranquilizaba, y fue entonces cuando Keith Davidson, director de operaciones de baloncesto de Georgia, y el técnico asistente de Missouri Steve Shields intercambiaron algo más que palabras. Fue una dura tarea para los árbitros conseguir que la cosa no pasara a mayores y enviar a los dos equipos a sus vestuarios a tranquilizarse.

 

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