Nueva York, el infierno de Carmelo

12 Dic

Los Knicks de Nueva York, aspirantes al título antes del principio de la Liga Regular, se hunden en la clasificación. Y con ellos, el prestigio de su estrella Carmelo Anthony, que ve como su peso en la NBA disminuye día tras día. Antes del partido contra los Nets del pasado 5 de diciembre, la estrella de los Knicks Carmelo Anthony explotó: “Somos el hazmerreir de la Liga. No se puede ocultar. Lo somos”. El ala pívot esperaba que sus palabras hicieran despertar a su equipo en el derbi de la ciudad, televisado en directo a todo el país. “Es un partido importante para nosotros. ¿Me gusta que se rían de mí? No, no me gusta esa sensación”.

El conjunto había encadenado una racha de 9 derrotas consecutivas. Atrás quedaban los piques verbales de pretemporada entre jugadores de dos franquicias que se consideraban aspirantes a ganar el campeonato. El vértigo de la caída libre de los dos equipos de la ciudad que nunca duerme aconsejaba más prudencia. En palabras de Jason Kidd, entrenador de los Nets, ambos equipos “apestan”. Su colega del Madison Square Garden, Mike Woodson, le daba la razón.

El histórico equipo de Nueva York barrió a su vecino de Brooklyn 83 a 113. Los locales pueden agarrarse a las bajas de Deron Williams, Paul Pierce, Jason Terry y Andrei Kirilenko para justificar el resultado. Pero el caso es que los Knicks salvaron los muebles. Una historia que en España, en ciudades con dos clubs de futbol, conocemos muy bien. La del resultado que tapa una mala temporada. A este triunfo le siguió otro igual de claro sobre los Orlando Magic, 83 a 121.

Pero la alegría no dura demasiado en casa del pobre (como muchas otras cosas, que cuando hay escasez todo se acaba demasiado rápido). Y un equipo en clara reconstrucción como los antaño orgullosos Boston Celtics, con su gran estrella Rajon Rondo aún recuperándose de una grave lesión de rodilla, pasó el 9 de febrero como un ciclón por el Madison Square Garden. La paliza fue histórica, 73 a 114, y la situación en el equipo adquirió tintes de tragedia griega.

 

Tensión en los Knicks

De nuevo Carmelo largó por esa boquita que tiene:”Lo que nos ha hecho Boston es una vergüenza. Perder de esa forma en nuestra pista, creo que todos deberíamos estar cabreados”. La tercera peor derrota como local en la historia de uno de los equipos fundadores de la NBA que se plantaba con el segundo peor registro de victorias y derrotas en ese momento (5-14).

Mike Woodson asumió las culpas, pero tampoco se quedó callado: “Es un paso atrás. Creía que habíamos salido del bache. No puedo tener jugadores que saltan a la pista y juegan tal como lo han hecho hoy”. Y el runrún sobre la continuidad del técnico, acallado tras las dos victorias consecutivas sobre Nets y Magic, volvió activarse.

Los jugadores no dejaron sólo a Woodson. Amar’e Stoudemire le descargó de responsabilidad: ”No es culpa suya, sino de los jugadores. Teníamos un buen planteamiento, sólo teníamos que salir y ejecutarlo”. J.R. Smith secundó a su compañero:“Es culpa nuestra. Una cosa que gusta de nuestro entrenador es que siempre asume la culpa. Pero si no estamos listos para jugar es culpa nuestra“.

Hasta que Carmelo, que venía caliente de un enfrentamiento previo con su compañero de vestuario Iman Shumpert por un desajuste defensivo en el enfrentamiento contra los Pelicans del 1 de diciembre, volvió a hablar:”No puedes enseñar el esfuerzo. Conozco al entrenador, sé como es, y siempre dirá que es culpa suya. Pero no puedes enseñar el esfuerzo.”

 

La situación aún se complicó más tras una nueva derrota en casa de unos Cavaliers que parece que empiezan a enderezar el rumbo (109-94). De vuelta a casa, los Knicks consiguieron algo más de aire para Woodson derrotando a unos mermadísimos Bulls (sin Derrick Rose, Luol Deng ni Jimmy Butler) por 83 a 78. Y sin embargo, a pesar de ganar, volvieron a dejar una mala imagen, echando por la borda una renta favorable de 23 puntos en el tercer cuarto para acabar sufriendo.

El 20 de noviembre el propietario del equipo, James Dolan, dio un voto público de confianza a su entrenador. Desde entonces el balance ha sido de 3 victorias y 7 derrotas.  Parece ser que Dolan ha perdido su confianza de en Mike Woodson, por mucho que Carmelo diga tras vencer a los Bulls que el técnico no debe preocuparse por su continuidad.

Anthony, máximo anotador de los Knicks en los 21 partidos de esta temporada, está preocupado. Por los malos resultados de su equipo. Por la devaluación de su imagen como jugador franquicia que podría afectar a su siguiente contrato. Por la perspectiva de acabar convirtiéndose en una estrella para equipos de segunda fila, lejos de los aspirantes al título. Y por la creciente sensación de que el tren se le está escapando cada vez más.

La rivalidad que nunca fue

Carmelo Anthony llegó a la NBA hace 10 años en la tercera posición del draft, como campeón de la NCAA con Syracuse. Al mismo tiempo que Lebron James, elegido con el número 1 por los Cavaliers. El comisionado David Stern se frotaba las manos, con los expertos y gurús de la prensa vaticinando el nacimiento de una nueva rivalidad equiparable a la existente entre Magic Johnson y Larry Bird, que salvó la liga norteamericana en la década de los 80 del finiquitado siglo XX.

El impacto de Lebron en Cleveland fue superlativo. No sólo los volvió a meter en playoffs, sino que los llevó hasta unas finales de la NBA en el 2007, una final de conferencia y tres semifinales de conferencia. En sus tres temporadas en los Heat, King James ha jugado tres finales, ganando dos anillos de campeón. Mientras tanto Melo en sus siete temporadas y media en Denver llevó a los Nuggets a la Final de la Conferencia Oeste del 2009, siendo eliminado en primera ronda en el resto de participaciones. En sus tres apariciones en playoffs con los Knicks, ha caído dos veces a las primeras de cambio. La temporada pasada llegaron hasta la semifinales de conferencia.

Mientras tanto, el hombre que se interpuso en el draft del 2003 entre Melo y Lebron, el fiasco llamado Darko Milicic (actualmente sin equipo), puede presumir de lo que le falta a Anthony: un campeonato de la NBA. El cuarto y quinto elegidos (Bosh y Wade) también han sido campeones. De los cinco primeros rookies de aquella hornada, Carmelo es el único que no luce el preciado anillo.

La llegada de Kevin Durant le desplazó de su papel de rival de Lebron James por la supremacía de la Liga. Y este verano, la esperada irrupción de los futuros rookies Andrew Wiggins, Jabari Parker o Julius Randle aún le puede restar más protagonismo. Anthony necesita un golpe de efecto para relanzar su carrera, algo que no ha logrado en Nueva York.  El fantasma de Patrick Ewing, grandísimo jugador que acabó su carrera sin ningún campeonato de la NBA, se cierne sobre él.

A final de temporada puede ejercer una clausula de su contrato y convertirse en agente libre. Ya ha anunciado que lo hará, aunque no ha confirmado que vaya a cambiar de equipo. Hagamos una apuesta: Si la temporada de los Knicks sigue por los derroteros actuales, y acaba siendo un fracaso, Carmelo hará las maletas buscando pastos más verdes. ¿Tal vez en la soleada California?

 

publicado en http://www.encancha.com, diciembre de 2013

Anuncios
NBA.com | Hang Time Blog

The official news blog of NBA.com with commentary and analysis from NBA.com's staff of writers.

ProBasketballTalk

Basketball - NBC Sports

EL ECO SIN PASOS

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

La Canasta Americana 🏀

un blog con artículos sobre baloncesto EUA, principalmente. Ni más...ni menos

A %d blogueros les gusta esto: